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Pfizer, s.a. de c.v.

Paseo de los Tamarindos Núm. 40  
Bosques de las Lomas
05120 Cuajimalpa 
México, D. F.
Tel.: 5081-8500


 

INFORMACIÓN REVISADA

Geodon®                       

Cápsulas

(Ziprasidona)                                                         

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada CÁPSULA contiene:

Clorhidrato de ziprasidona
equivalente a                40, 60 y 80 mg
de ziprasidona

Excipiente, c.b.p. una cápsula.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

Esquizofrenia: La ziprasidona está indicada para el manejo de la esquizofrenia y de otros trastornos psicóticos, así como para el mantenimiento de la mejoría clínica y la prevención de recidivas durante el tratamiento de continuidad.

Manía bipolar: La ziprasidona está indicada para el manejo de episodios agudos de manía asociados con el trastorno bipolar I.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Propiedades farmacodinámicas:

Estudios de unión a receptores: Ziprasidona tiene una elevada afinidad con los receptores de dopamina tipo 2 (D2) y una afinidad sustancialmente mayor para los receptores de serotonina tipo 2A (5HT2A). Ziprasidona también interactúa con los receptores de serotonina 5HT2C, 5HT1D y 5HT1A, y sus afinidades de unión con éstos son iguales o mayores que para los receptores D2.. Ziprasidona tiene afinidad moderada con los acarrea­dores neuronales de serotonina y de norepinefrina. Zipra­sidona muestra moderada afinidad para los receptores de histamina H(1) y alfa(1). El antagonismo de estos receptores se ha relacionado con somnolencia e hipo­tensión ortostática, respectivamente. Ziprasidona tiene afinidad insignificante para los receptores muscarínicos M1..

El antagonismo de este receptor se ha relacionado con disminución de la ­memoria.

Estudios funcionales de receptores: Se efectuaron estudios preclínicos adicionales para identificar los efectos agonistas o antagonistas de ziprasidona sobre los receptores por los que muestra una afinidad elevada a moderada.

Se ha demostrado que la ziprasidona es antagonista de los receptores serotonina tipo 2A (5HT2A) y dopamina
tipo 2 (D2). La actividad antipsicótica es mediada, en par­te, mediante esta combinación de acciones antagónicas.

Ziprasidona es también un antagonista potente de los receptores 5HT2C y 5HT1D, potente agonista del receptor 5HT1A e inhibe la recaptura neuronal de norepinefrina y de serotonina. Las propiedades de recaptura serotoninérgica y neuronal de ziprasidona se asocian con actividad antidepresiva. Además, el agonismo 5HT1A se ha re­lacio­nado con efectos ansiolíticos. El potente agonismo del receptor 5HT2C se ha asociado con actividad antipsicó­tica.

Estudios con TEP en humanos: Mediante tomografía por emisión de positrones (TEP) se demostró que el bloqueo de los receptores, a las 12 horas de administrar dosis únicas de 40 mg, fue mayor de 80% para los receptores de serotonina tipo 5HT2A y mayor de 50% para los receptores tipo D2.

Información adicional de estudios clínicos:

En un estudio clínico doble ciego, se determinaron diversos parámetros metabólicos incluyendo peso, colesterol total en ayuno, triglicéridos, insulina e índice de resistencia a la insulina (RI). En los pacientes que recibían ziprasidona, no se observó ningún cambio basal significativo en alguno de estos parámetros metabólicos.

Esquizofrenia: La eficacia de ziprasidona para el tratamiento de los síntomas positivos y negativos de la esquizofrenia se demostró en estudios controlados con medicamento activo y con placebo –4 y 6 semanas– en pacientes hospitalizados que experimentaron exacerbación de la enfermedad.

En un estudio clínico con duración de 52 semanas, controlado con placebo, en pacientes hospitalizados crónicos estables, ziprasidona fue significativamente más eficaz en comparación con placebo, para evitar la recidiva de esquizofrenia. Ziprasidona mostró mejoría continua para el tratamiento de los síntomas negativos y en diversas funciones en general (psicológicas, sociales y laborales) en pacientes hospitalizados del mismo estudio.

Se llevó a cabo un análisis de los efectos de ziprasidona en pacientes con síntomas depresivos clínicamente significativos, identificados mediante la Escala de Depresión de Montgomery-Asberg (EDMA), en 2 estudios multicéntricos controlados con placebo, que incluyeron a pacientes con esquizofrenia aguda. En pacientes a los que les administraron 60 y 80 mg de ziprasidona dos veces al día, se demostraron mejorías clínicamente significativas (p < 0.05) en los estudios de la EDMA, comparativamente con pacientes a los que se administró placebo.

Manía bipolar: La eficacia de ziprasidona 40-80 mg dos veces al día fue establecida en un estudio controlado con placebo, doble ciego, con duración de 3 semanas en pacientes que cumplían con los criterios DSM-IV para trastorno bipolar I y que recientemente habían presentado un­ episodio agudo de manía o mixto con o sin rasgos psi­có­ticos. Los resultados demostraron que ziprasidona fue considerablemente más eficaz que el placebo en el tratamiento de estos pacientes. Ziprasidona fue estadísti­camente superior a el placebo al evaluar el cambio
registrado del estado basal a la evaluación final (día 21 o interrupción temprana) en la escala de manía (MRS) y la escala de severidad (CGI-S). La mejoría estadísti­ca­mente significativa fue evidente en el grupo con ziprasi­­dona el día 2 (MRS) y el día 4 (CGI-S) y ésta se mantuvo hasta el día 21.

La eficacia de ziprasidona por más de 3 semanas de tratamiento para un episodio agudo y para uso profiláctico en el trastorno bipolar no ha sido sistemáticamente evaluada en estudios clínicos controlados.

Propiedades farmacocinéticas: Después de la administración oral de dosis repetidas de ziprasidona con alimentos, se observaron típicamente concentraciones máximas de 6 a 8 horas después de administrar el medicamento.

Ziprasidona exhibe una cinética lineal en el rango de dosis terapéuticas de 40-80 mg, dos veces al día, en pacientes que han consumido alimentos. Con ingesta de alimentos, la biodisponibilidad absoluta de una dosis de 20 mg es del 60%. La absorción de ziprasidona disminuye aproximadamente el 50% cuando se administra en ayunas. La administración del medicamento 2 veces al día permite que se obtenga el estado de equilibrio a los 3 días. La exposición sistémica en estado de equilibrio se relaciona con la dosis.

En estado de equilibrio, la vida media de eliminación terminal de ziprasidona es de aproximadamente 6.6 horas, después de su administración oral.

El promedio de la depuración de ziprasidona administrada por vía intravenosa es de 7.5 ml/min/kg y el volumen de distribución es de aproximadamente 1.5 l/kg. La ziprasidona se une ampliamente (> 99%) con las proteínas plasmáticas y ésta unión parece ser que es independientemente de la concentración del fármaco.

Ziprasidona tiene un extenso metabolismo después de su administración oral, y sólo una pequeña cantidad se excreta en la orina (< 1%) o en las heces (< 4%) como fármaco sin cambios.

Ziprasidona es eliminada principalmente por 3 vías meta­bó­licas con la formación de 4 principales metabo­litos circulantes, sulfóxido de benzisotiazol piperazina (SBP), sulfona de SBP, sulfóxido de ziprasidona y
S-metil-dihidroziprasidona.

Aproximadamente el 20% de la dosis es excretada en la orina y el 66% en las heces. La ziprasidona sin cambios representa aproximadamente el 44% del material relacionado con el fármaco, presente en el suero.

Estudios in vitro indican que CYP3A4 constituye la principal isoenzima del citocromo P-450 encargada del metabolismo oxidativo de ziprasidona. S-metil-dihidrozipra­sidona se genera en dos pasos catalizados por aldehído oxidasa y tiol metiltransferasa.

Cuando se estudió in vitro a la ziprasidona, S-metil-dihidroziprasidona y sulfóxido de ziprasidona, compartieron propiedades que permiten predecir su efecto sobre la prolongación del QTc. S-metil-dihidroziprasidona es eliminada principalmente por excreción fecal y su metabolismo es catalizado por CYP3A4.

El sulfóxido es eliminado principalmente mediante extracción renal y por un metabolismo secundario catalizado por CYP3A4.

En un estudio de Fase I, el inhibidor de CYP3A4, keto­conazol (400 mg/día) elevó las concentraciones séricas de ziprasidona aproximadamente < 40%. En el Tmáx. esperado de ziprasidona, la concentración sérica de S-metil-dihidroziprasidona, se elevó aproximadamente 55% durante el tratamiento con ketoconazol. No se observaron prolongaciones adicionales del QTc.

No se observaron diferencias clínicas significativas en la farmacocinética de ziprasidona después de su administración oral en sujetos jóvenes o ancianos, de sexo masculino o femenino.

La evaluación farmacocinética de las concentraciones séricas de ziprasidona en pacientes a los que se les administró el medicamento por vía oral no revelaron ninguna diferencia farmacocinética significativa entre fumadores y no fumadores.

No se han observado marcadas diferencias farmacoci­néticas con ziprasidona oral en pacientes con insuficiencia renal moderada a severa comparativamente con sujetos con funcionamiento renal normal.

Se desconoce si se elevan las concentraciones séricas de los metabolitos en estos pacientes.

En pacientes con insuficiencia hepática leve a moderada (Child-Pugh A o B), las concentraciones séricas de ziprasidona después de su administración por vía oral, fueron 30% mayores y la vida media de eliminación terminal fue alrededor de 2 horas más prolongada que en sujetos normales.

CONTRAINDICACIONES: La ziprasidona está con­train­dicada en pacientes con:

Hipersensibilidad conocida a ziprasidona o a los excipientes contenidos en su formulación.

Prolongación conocida del intervalo QT, inclusive síndrome congénito de QT largo.

Infarto reciente del miocardio.

Insuficiencia cardiaca descompensada.

Arritmias cardiacas que para su tratamiento requieran de medicamentos antiarrítmicos de clases IA y III (véase Precauciones gene­rales).

No se administre simultáneamente con otros medicamentos que potencialmente puedan prolongar el QT (entre otros, quinidina, dofetilida, pimozida, sotalol, tioridazina, moxifloxacina y esparfloxacina).

PRECAUCIONES GENERALES:

Intervalo QT: En virtud de la posible prolongación del in­tervalo QT relacionado con la ziprasidona al igual que con otros antipsicóticos, se sugiere evaluar antes de su administración otras alternativas de tratamiento.

Ziprasidona ocasiona una prolongación leve a moderada del intervalo QT. En estudios clínicos antes de su comercialización, en las bases de datos para la formulación oral la frecuencia de prolongación del intervalo QTc mayor a 500 mseg fue de 3 en 3,266 (0.1%) pacientes tra­­tados con ziprasidona y de 1 en 538 (0.2%) pacientes que­ recibieron placebo.

Algunos fármacos, incluyendo a los antiarrítmicos de
clases IA y III, que prolongan el intervalo QT más de 500 mseg, se han asociado con Torsades de pointes, una arritmia que pone en peligro la vida (véase Contraindicaciones).

Se debe emplear ziprasidona con precaución en pacientes con los siguientes factores de riesgo, los cuales pueden incrementar el riesgo de presentar arritmia.

Bradicardia.

Desequilibrio hidroelectrolítico.

Administración concomitante de otros medicamentos que prolongan el intervalo QT.

Si se observan o se tienen informes de síntomas cardiacos sugestivos de arritmias, procede llevar a cabo una evaluación diagnóstica cardiaca. Si el intervalo QTc es mayor de 500 mseg, se recomienda interrumpir el tratamiento (véase Contraindicaciones).

Síndrome neuroléptico maligno (SNM): En estudios clínicos antes de su comercialización, no se reportaron casos de SNM en pacientes a los que se les administró ziprasidona. El SNM, complejo potencialmente fatal, se ha reportado en asociación con el uso de medicamentos antipsicóticos.

Las manifestaciones clínicas de SNM comprenden hiperpirexia, rigidez muscular, alteración del estado mental y evidencia de inestabilidad autonómica (pulso o presión arterial irregulares, taquicardia, diaforesis y arritmia cardiaca). Algunos síntomas adicionales pueden incluir elevación de la creatinina fosfocinasa, mioglobinuria (rabdomiólisis) e insuficiencia renal aguda. Si el paciente desarrolla signos y síntomas indica­tivos de SNM o tiene fiebre elevada inexplicable, sin manifestaciones clínicas adicionales de SNM, debe ­interrumpirse la administración de todos los medicamentos antipsicó­ticos, incluyendo la zipra­sidona.

Discinesia tardía: Como ocurre con otros medicamentos antipsicóticos, existe el potencial de que ziprasidona, después de un tratamiento prolongado, ocasione discinesia tardía y otros síndromes extrapiramidales tardíos.

Si aparecen signos y síntomas de discinesia tardía, debe considerarse una disminución de la dosis del medicamento o su retiro.

Convulsiones: Al igual que con otros antipsicóticos, se recomienda precaución al tratar a pacientes con antecedentes de convulsiones.

Fármacos que actúan sobre SNC/alcohol: Debido a los efectos primarios de la ziprasidona sobre el SNC, se debe tener precaución con su uso en combinación con otros fármacos que actúan sobre el SNC, incluyendo alcohol y medicamentos que actúan sobre los sistemas dopami­nérgico y serotoninérgico.

Efectos sobre la capacidad para manejar vehículos de motor o utilizar maquinaria: Al igual que otros medicamentos psicoactivos, ziprasidona puede ocasionar somnolencia.

Se debe advertir al paciente para que ponga especial cuidado al operar maquinaria peligrosa, inclusive automóviles, hasta que éstos tengan la certeza razonable de que la ziprasidona no los afecta adversamente.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Embarazo: No se han conducido estudios en mujeres embarazadas. Por lo tanto, a las mujeres en edad fértil que se les prescriba ziprasidona, se les debe aconsejar el uso de algún método adecuado para el control de la fertilidad.

Debido a que la experiencia en humanos es limitada, no se recomienda la administración de ziprasidona durante el embarazo, a menos que el beneficio esperado
para la madre sea mayor que el riesgo potencial para el feto.

Lactancia: No se sabe si ziprasidona se excreta en la leche materna. Se debe aconsejar a las pacientes que eviten la lactancia, si se encuentran bajo tratamiento con ziprasidona.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Esquizofrenia: La siguiente tabla incluye las reacciones adversas que se han presentado con una frecuencia > 1% y mayor que con placebo en estudios clínicos a corto plazo y controlados con placebo de ziprasidona en esqui­zofrenia.

Organismo en general:

Común1: astenia.

Digestivo:

Común: estreñimiento, sequedad bucal, dispepsia.

Nervioso:

Muy común: somnolencia.

Órganos de los sentidos:

Común: visión anormal.

1 Las frecuencias son clasificadas así: muy común > 10%; común > 1% y < 10%

La frecuencia de convulsiones fue rara, ocurrió en menos del 1% de los pacientes tratados con ziprasidona.

En estudios clínicos doble ciego, controlados con medicamento activo, la escala de trastornos del movimiento, que es una medición compuesta de síntomas extrapi­ra­­midales fue estadísticamente significativa (p £ 0.05) y favorable para ziprasidona en comparación con haloperidol y risperidona.

Se observaron cambios comparables en las escalas de Simpson Agnus y en la de acatisia de Barnes en pa­cientes que recibieron ziprasidona y en los que tomaron placebo. Además, la frecuencia reportada de acatisia y el uso de medicamentos anticolinérgicos fue mayor en los pacientes a los que se les administró haloperidol y risperi­dona comparativamente con aquellos con ziprasidona.

La frecuencia de ganancia de peso corporal en corto plazo, a las 4 y 6 semanas, se incluyó como evento adverso, con dosis fija de ziprasidona en estudios controlados con placebo; fue menor e idéntica en pacientes a los que se les administró ziprasidona o placebo (en ambos casos 0.4%). Hubo un leve incremento en el promedio del peso cor­poral en pacientes que fueron tratados con zipra­sidona (0.5 kg), pero no en los pacientes con placebo.

En un estudio con duración de 1 año, controlado con
placebo, se observó disminución promedio de 1 a 3 kg
de peso en los pacientes a los que se les administró pla­cebo.

Hubo elevaciones transitorias de prolactina con la administración crónica de ziprasidona.

En un estudio con duración de 52 semanas, controlado con placebo, la frecuencia de abandono del tratamiento debido a eventos adversos fue similar en pacientes tratados con ziprasidona y en pacientes con placebo.

Manía bipolar: La siguiente tabla incluye los eventos adversos que se presentaron con una frecuencia > 5% y mayor que placebo en el estudio clínico controlado con placebo de ziprasidona en manía bipolar.

Organismo en general:

Muy común2: cefalea.

Común: astenia.

Digestivo:

Común: dispepsia, incremento de salivación.

Nervioso:

Muy común: acatisia, mareo, hipertonía, somnolencia.

Común: agitación, distonía, síndrome extrapiramidal.

2 Las frecuencias son clasificadas así: Muy común > 10%, común > 1% y < 10%.

Eventos adversos poscomercialización: Los siguientes eventos adversos, fueron reportados durante estudios de fase poscomercialización:

Cardiovascular: Hipotensión postural.

Ritmo cardiaco: Taquicardia.

Psiquiátrico: Insomnio.

Piel y anexos: Erupción cutánea.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Medicamentos antiarrítmicos clase IA y III: véase Contraindicaciones y Precauciones generales, intervalo QT.

Uso concomitante con otros medicamentos que prolongan el intervalo QT. Véase Precauciones generales, intervalo QT.

Fármacos que actúan sobre SNC/alcohol: Véase Precauciones generales.

Efectos de ziprasidona sobre otros medicamentos: Usando microsomas de hígado de humanos se demostró que ziprasidona no tuvo efectos inhibitorios sobre CYP1A2, CYP2C9 o CYP2C19. La concentración de zipra­sidona necesaria para inhibir CYP2D6 Y CYP3A4 in vitro, es al menos 1,000 veces mayor que las concentraciones libres que pueden esperarse in vivo.

No es probable que ziprasidona ocasione interacciones clínicas de importancia que puedan ser mediadas por estas enzimas.

Dextrometorfano: En consistencia con los resultados in vitro, un estudio en voluntarios sanos demostró que ziprasidona no altera el metabolismo de dextrometorfano mediado por CYP2D6 para la formación de su principal metabolito, dextrorfano.

Contraceptivos orales: La administración de ziprasi­dona no resulta en cambios significativos en la farmacocinética de los estrógenos (etinilestradiol, sustrato de CYP3A4) o compuestos que contienen progesterona.

Litio: La administración simultánea de ziprasidona no tiene efectos sobre la farmacocinética de litio.

Unión a las proteínas: Ziprasidona se une extensa­mente a las proteínas plasmáticas. La unión in vitro de ziprasido­na con las proteínas del plasma, no se afectó por warfarina o propranolol, 2 medicamentos con fuerte unión a las proteínas, así como tampoco ziprasidona alteró la unión de estos medicamentos en el plasma de humanos. De esta forma, el potencial de interacciones medicamentosas con ziprasidona, debido a competencia, es poco probable.

Efectos de otros medicamentos sobre la ziprasido­na: Ziprasidona es metabolizada por la aldehído oxidasa y en un grado menor por CYP3A4.

No se sabe de la existen­cia de inhibidores o inductores clínicamente importantes de la aldehído oxidasa.

Ketoconazol (400 mg/día), potente inhibidor de CYP3A4, produjo un incremento de aproximadamente 35% en la exposición a ziprasidona (ABC y Cmáx).

Estos cambios producidos por ketoconazol son poco probable que tengan importancia clínica.

Carbamazepina en dosis de 200 mg dos veces al día, inductor de CYP3A4, produjo disminución de 36% en la exposición a ziprasido­na.

Estos cambios, producidos por carba­ma­ze­pina, son poco probables que tengan importancia clínica. Cimetidina, inhibidor inespecífico de CYP, no afectó significativamente la farmacociné­tica de ziprasidona.

Antiácidos: Dosis repetidas de antiácidos conteniendo aluminio –y magnesio– no afectaron la farmacocinética de la ziprasidona.

Benzotropina, propranolol, lorazepam: La evaluación farmacocinética de las concentraciones séricas de ziprasidona de pacientes en estudios clínicos, no reveló evidencias de interacciones clínicamente significativas con benzotropina, propranolol o lorazepam.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Hasta la fecha no se han reportado.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: Los resultados de los estudios de seguridad preclínica con ziprasidona no demostraron un riesgo especial para los seres ­humanos en estudios de seguridad farmacológica, genotoxicidad y potencial carcinogénico. En estudios sobre la reproducción en ratas y en conejos, ziprasidona no exhibió evidencia de teratogenicidad. Se observaron eventos adversos sobre la fertilidad e incremento en el número de crías mortinatas, disminución del peso de las crías y retraso en el desarrollo funcional con la administración de dosis que ocasionaron toxicidad materna (por ejemplo, sedación, disminución en la ganancia de peso corporal). El incremento en la mortalidad perinatal y el retraso del desarrollo funcional del recién nacido ocurrió con concentraciones plasmáticas maternales que al extrapolarse fueron similares a las concentraciones máximas en humanos que recibieron dosis terapéuticas.

Estudios de toxicidad sobre la reproducción con ziprasi­dona por vía oral, no demostraron eventos adversos sobre el proceso reproductivo, a excepción de los secundarios a toxicidad materna, como consecuencia de un efecto farma­cológico exagerado por dosis iguales o mayores a 17.5 veces la dosis máxima recomendada en humanos (DMRH). No hubo evidencias de teratogenicidad con ninguna de las dosis administradas.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Las cápsulas de ziprasidona son para uso oral.

Uso en adultos:

Esquizofrenia y trastorno bipolar: La dosis inicial recomendada es de 40 mg dos veces al día, para tomarse con los alimentos (véase Propiedades farmacocinéticas). La dosis diaria puede subse­cuentemente ajustarse en base al estado clínico individual, hasta un máximo de 80 mg dos veces al día. Si está indicado, la dosis máxima recomendada puede obtenerse tan tempranamente como al 3er. día de tratamiento.

Uso en niños: No se han establecido la seguridad ni la eficacia en menores de 18 años.

Uso en ancianos: No es necesario efectuar ajustes de la dosis en pacientes ancianos (mayores de 65 años).

Uso en pacientes con insuficiencia renal: No es necesario efectuar ajustes de la dosis en pacientes con disminución de la función renal.

Uso en pacientes con insuficiencia hepática: En pacientes con insuficiencia hepática leve a moderada, debe considerarse la administración de dosis menores. No se tiene experiencia en pacientes con insuficiencia hepática severa, por lo que la ziprasidona debe usarse con precaución en este grupo de pacientes (véase Propiedades farmacocinéticas).

Uso en pacientes fumadores: No es necesario efectuar ajustes de la dosis en pacientes fumadores.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: Es limitada la experiencia que se tiene con la sobredosifi­cación de ziprasidona. En la máxima sobredosificación  reportada durante estudios clínicos de fase precomer­cialización, un paciente experimentó sedación, alteración del lenguaje e hipertensión transitoria (200/95 mm Hg), después de haberse confirmado el consumo de una dosis de 3,240 mg de ziprasidona por vía oral. El más prolongado QTc observado fue de 478 mseg, 6 horas después de haber ingerido el medicamento.

No se observaron cam­bios clíni­camente significativos
en el ritmo o en la función car­dia­cos, se dio de alta al paciente después de un turno nocturno de observación en la sala de urgencias. En los casos en que se sospeche sobredosificación, debe considerarse la posibilidad de que muchos medicamentos puedan estar involucrados.

No existe un antídoto específico para ziprasidona.

En los casos de sobredosifi­cación aguda, se debe establecer y mantener permeable la vía aérea y asegurarse de que exista ventilación y oxigenación adecuadas. Debe considerarse efectuar lavado gástrico (después de intubación endotraqueal, si el paciente se encuentra inconsciente) y administrar carbón activado, además de un laxante. La posibilidad de disminución del estado de conciencia, convulsiones o reacciones distó­nicas de la cabeza y del cuello después de sobredosifi­cación puede crear el riesgo de broncoaspira­ción al provocar vómito. Debe comenzarse de inmediato con vigilancia cardio­vascular; ésta debe incluir registro electrocardio­gráfico continuo para identificar posibles arritmias.

Debido a la elevada unión de zi­prasidona con las proteínas plasmáticas, es poco probable que la hemodiálisis sea de utilidad para el tratamiento de la sobredosificación. Debe continuarse con vigilancia médica hasta que el paciente se haya recuperado.

PRESENTACIONES: Caja de cartón conteniendo 14, 28 y 56 cápsulas de 40, 60 y 80 mg cada una.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

No se deje al alcance de los niños.
No se use durante el embarazo y la lactancia.
Su venta requiere receta médica.

PFIZER, S. A. de C. V.

Reg. Núm. 318M2001, S. S. A. IV

HEAR-03361201122/RM 2003

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