Insuman®
Suspensión inyectable
(Insulina
humana isófana)
FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:
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Cada
ml de SUSPENSIÓN INYECTABLE contiene:
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Insulina
humana isófana
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(15%
soluble y 85% isófana)
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100
U.I.
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Insulina
humana isófana
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(25%
soluble y 75% isófana)
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100
U.I.
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Insulina
humana isófana
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(100%
isófana)
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100
U.I.
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Vehículo,
c.b.p. 1 ml.
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INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Diabetes mellitus,
cuando se precise tratamiento con insulina.
FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: INSUMAN® es
un antidiabético que contiene insulina producida por tecnología de ADN
recombinante, idéntica a la insulina propia del organismo.
INSUMAN®
15R/85N y 25R/75N son insulinas de acción intermedia y de acción rápida combinadas.
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Tabla
de equivalencias
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INSUMAN®
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15% soluble y 85% isófana
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15R/85N
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15% soluble y 85% NPH
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25% soluble y 75% isófana
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25R/75N
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25% soluble y 75% NPH
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100% isófana
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100 N
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100% NPH
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Características
farmacodinámicas: La insulina:
• Reduce los niveles de glucemia y favorece los
efec-
tos anabólicos, además de reducir los efectos cata-
bólicos.
• Facilita la entrada de glucosa a las células,
así como la formación de glucógeno en los músculos y el hígado, y mejora la
utilización del piruvato. También inhibe la glucogenólisis y la
gluconeogénesis.
• Incrementa la lipogénesis en el hígado y el
tejido adiposo, e inhibe la lipólisis.
• Favorece la captación de aminoácidos por las
células y la síntesis de proteínas.
• Aumenta la captación de potasio por las células.
INSUMAN®
15R/85N y 25R/75N son insulinas caracterizadas por una acción de instauración
gradual y de larga duración.
El efecto
de INSUMAN® 15R/85N se inicia en el térmi-no de 30 a 60 minutos, llega al
máximo en 2 a 4 horas posteriores a la inyección y tiene una duración de 11 a
20 horas.
El efecto
de INSUMAN® 25R/75N se inicia en el término de 30 a 60 minutos, llega al máximo
en 2 a 4 horas posteriores a la inyección y tiene una duración de 12 a 19 horas.
INSUMAN®
100N (una suspensión de insulina isofánica) es una insulina caracterizada por
una acción de instauración gradual y de larga duración.
Después
de su administración por vía subcutánea, la instauración del efecto de INSUMAN®
100N se presenta dentro de los 60 minutos siguientes a su administración,
llegando al máximo en 3 a 4 horas, y con una duración de 11 a 20 horas.
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Actividad
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INSUMAN®:
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Inicio
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Máxima
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Duración
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15% soluble y 85% isófana
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En 30 a 60 minutos
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En 2 a 4 horas
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11 a 20 horas
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25% soluble y 75% isófana
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En 30 a 60 minutos
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En 2 a 4 horas
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12 a 19 horas
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100% isófana
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En 60
minutos
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En 3 a 4 horas
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11 a 20 horas
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Características
farmacocinéticas: En sujetos sanos, la vida media sérica de la insulina es
de aproximadamente 4 a 6 minutos, la cual se prolonga en pacientes con
insuficiencia renal grave. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que la
farmacocinética de la insulina no refleja su acción metabólica.
CONTRAINDICACIONES:
Hipersensibilidad a los componentes de la fórmula.
Administración
intravenosa.
PRECAUCIONES GENERALES: En los pacientes con hipersensibilidad
a INSUMAN® para los que no se disponga de una preparación de insulina mejor
tolerada, el tratamiento debe continuarse bajo estricta supervisión médica y,
de ser necesario, en combinación con un tratamiento antialérgico concomitante.
Cuando
los pacientes hipersensibles a la insulina animal deban cambiar al tratamiento
con INSUMAN®, es conveniente tener en cuenta la posibilidad de una reacción
inmunológica cruzada entre la insulina animal y
la humana. En dichos pacientes, deberá realizarse
una prueba cutánea intradérmica antes de iniciar el tratamiento.
En los pacientes con trastornos renales puede reducirse la
necesidad de insulina a causa de la disminución del metabolismo. En los
pacientes de edad avanzada, el deterioro progresivo de la función renal puede
producir una disminución constante de la necesidad de insulina.
En los pacientes con trastornos
hepáticos graves puede disminuir la necesidad de insulina a causa de la
reducción de la capacidad de gluconeogénesis y de la disminución del metabolismo
de la insulina.
Si el
control de la glucemia no es óptimo o si el paciente muestra tendencia a
episodios hiper o hipoglucémicos, antes de considerar el ajuste de la dosis de
insulina es esencial revisar el grado de apego al tratamiento por parte del
paciente, los sitios y las técnicas oportunas de inyección y todos los factores
relevantes.
Hipoglucemia:
Puede presentarse hipoglucemia si la dosis de insulina es demasiado alta
con relación a la que se requiere.
Hay que
tener especial cuidado –y es recomendable intensificar el control de la
glucemia– en pacientes en quienes los acontecimientos hipoglucémicos pueden
tener especial relevancia clínica, como los pacientes con estenosis
significativa de las arterias coronarias o de los vasos sanguíneos que irrigan
el cerebro (riesgo de complicaciones cardiacas o cerebrales de la
hipoglucemia), así como los pacientes con retinopatía proliferativa,
especialmente si no se han tratado con láser (riesgo de amaurosis subsiguiente
a la hipoglucemia).
Los pacientes deben conocer las
circunstancias en las que se ven reducidos los síntomas de alarma de
hipoglucemia. Los síntomas de alarma de hipoglucemia pueden verse modificados,
y ser menos pronunciados o estar ausentes en ciertos grupos de riesgo, como los
pacientes: cuyo control glucémico ha mejorado notablemente; en los que la
hipoglucemia se desarrolla gradualmente; de edad avanzada; que presentan
neuropatía autónoma; con un largo historial de diabetes; que padecen una
enfermedad psiquiátrica; que reciben tratamiento simultáneo con determinados
medicamentos (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).
Estas situaciones pueden ocasionar
hipoglucemia grave (y posiblemente la pérdida del conocimiento) antes de que el
paciente sea consciente de su hipoglucemia.
Si se observan valores normales o
incluso disminuidos de hemoglobina glucosilada, hay que considerar la
posibilidad de que existan episodios recurrentes e inadvertidos (especialmente
nocturnos) de hipoglucemia.
El
cumplimiento por parte del paciente de la dosis prescrita, el régimen
dietético, la correcta administración de la insulina y el reconocimiento de los
síntomas de alarma son esenciales para reducir el riesgo de hipoglucemia. Los
factores que incrementan la sensibilidad a la hipoglucemia requieren una
especial vigilancia y pueden obligar al ajuste de la dosis. Entre ellos se
encuentran: el cambio del sitio de inyección; la mejoría en la sensibilidad a
la insulina, por ejemplo, debido a la eliminación de factores de estrés; el
ejercicio físico inusual, más intenso o prolongado; una enfermedad concomitante (por ejemplo, vómito,
diarrea); la ingestión inadecuada de alimentos; la omisión de comidas; el
consumo de alcohol; ciertos trastornos de descompensación del sistema endocrino
(por ejemplo, hipotiroidismo e insuficiencia hipofisiaria anterior o
corticoadrenal); la administración concomitante de otros medicamentos.
Enfermedades
concomitantes: Las enfermedades concomitantes exigen la intensificación del
control metabólico. En muchos casos está indicada la realización de análisis
de orina para detectar la presencia de cuerpos cetónicos, y a menudo hay que
ajustar la dosis de insulina ya que es frecuente que aumente la necesidad de la
misma. Los pacientes con diabetes tipo I deben continuar consumiendo al menos
una pequeña cantidad de carbohidratos de forma periódica, aun cuando sean
incapaces de comer, coman sólo un poco o padezcan vómitos, etc., y nunca deben
interrumpir completamente la administración de insulina.
La
capacidad de concentración y de reacción del pacien-
te puede verse afectada a consecuencia de una hipoglucemia o una hiperglucemia
o, por ejemplo, como consecuencia de un trastorno visual. Esto puede ser causa
de riesgo en las situaciones en que estas capacidades sean de especial importancia
(por ejemplo, conducir un vehículo o manejar maquinaria).
Debe
advertirse a los pacientes que adopten precauciones para evitar una
hipoglucemia mientras conducen. Esto es particularmente importante en aquellos
pacientes con ausencia o reducción de la capacidad para percibir los síntomas
de alarma, o que padecen episodios frecuentes de hipoglucemia. Deberá
considerarse la conveniencia de conducir o manejar maquinaria en estas
circunstancias.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: No se tiene experiencia
sobre el uso de INSUMAN® en mujeres embarazadas; sin embargo, la insulina no
cruza la barrera placentaria.
Es esencial que las pacientes con
diabetes preexistente o gravídica mantengan un buen control metabólico durante
la gestación. La necesidad de insulina puede disminuir durante el primer
trimestre del embarazo, y generalmente aumenta durante el segundo y tercer
trimestre. Inmediatamente después del parto, la necesidad de
insulina disminuye de forma rápida (aumento del riesgo de hipoglucemia). Por
esta razón, es esencial un control cuidadoso de la glucosa.
No existen restricciones sobre el
uso de INSUMAN® durante la lactancia. Durante este periodo, las mujeres pueden
necesitar ajustes de la dosis de insulina así como de la dieta.
REACCIONES
SECUNDARIAS Y ADVERSAS:
Hipoglucemia: La
hipoglucemia, que es, por lo general, el efecto indeseable más frecuente de la
terapia con insulina, puede producirse si la dosis de insulina es muy elevada
en relación con las necesidades de la misma. Las crisis hipoglucémicas graves,
especialmente si muestran un patrón recurrente, pueden producir lesiones
neurológicas. Los episodios hipoglucémicos prolongados o graves pueden tener
un desenlace fatal.
En muchos pacientes, los signos y
síntomas de neuroglucopenia están precedidos por signos de contrarregulación
adrenérgica. En general, cuanto mayor y más rápido es el descenso de la
glucemia, más marcado es el fenómeno de contrarregulación y sus síntomas.
Alteraciones visuales: Un
cambio importante en el control de la glucemia puede provocar un trastorno
visual temporal, debido a la alteración temporal de la turgencia y, por lo
tanto, del índice de refracción de los cristalinos.
La mejoría a largo plazo del
control de la glucemia reduce el riesgo de progresión de la retinopatía
diabética. Sin embargo, la intensificación del tratamiento con insulina que
conlleva a una abrupta mejoría en el control de la glucemia puede dar lugar a
un deterioro temporal de
la retinopatía diabética. En pacientes con retinopatía proliferativa,
especialmente si no se ha tratado con láser, los episodios hipoglucémicos
graves pueden ocasionar amaurosis transitoria.
Lipodistrofia: Al igual que
con cualquier otra terapia con insulina, se puede producir lipodistrofia en el
área de inyección, lo que retrasa la absorción local de insulina. El cambio
continuo del lugar de inyección puede ser útil para disminuir o evitar estas
reacciones.
Reacciones de
hipersensibilidad: En raros casos pueden aparecer reacciones en el lugar de
inyección, entre las que se han observado: enrojecimiento, dolor, prurito,
urticaria, tumefacción o inflamación. La mayor parte de las reacciones leves a
la insulina, que se presentan en el lugar de inyección, se resuelven
habitualmente en unos días o pocas semanas.
Las reacciones alérgicas de tipo
inmediato a la insulina son muy raras. Estas reacciones a la insulina o al
resto de los componentes de la fórmula, pueden acompañar-
se de reacciones cutáneas generalizadas, angioedema, broncospasmo, hipotensión
y choque, lo que puede poner en riesgo la vida.
Otras reacciones: La
administración de insulina puede dar lugar a la formación de anticuerpos
antiinsulina. En raras ocasiones, la presencia de estos anticuerpos puede
precisar un ajuste de la dosis de insulina para corregir una tendencia a la
hiperglucemia o a la hipoglucemia.
La insulina puede ocasionar
retención de sodio y edema, especialmente si se corrige un control metabólico
previo deficiente, con un tratamiento insulínico intensivo.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Diversas sustancias afectan el
metabolismo de la glucosa, por lo que puede requerirse el ajuste de la dosis de
insulina humana.
Entre las sustancias que pueden
intensificar el efecto hipoglucemiante e incrementar la sensibilidad a la hipoglucemia
se encuentran los antidiabéticos orales, los inhibidores de la ECA, la
disopiramida, los fibratos, la fluoxetina, los inhibidores de la MAO, la
pentoxifilina, el propoxifeno, los salicilatos y los antibióticos del tipo de
las sulfamidas.
Entre las sustancias que pueden
reducir el efecto hipoglucemiante se incluyen los corticosteroides, el danazol,
el diazóxido, los diuréticos, el glucagón, la isoniacida, los estrógenos y los
progestágenos, los derivados de fenotiacina, la somatotropina, los fármacos
simpaticomiméticos (epinefrina [adrenalina], salbutamol, terbutalina) y las
hormonas tiroideas.
Los betabloqueadores, la
clonidina, las sales de litio o el alcohol pueden potenciar o debilitar el
efecto hipoglucemiante de la insulina.
La
pentamidina puede causar hipoglucemia que, algunas veces, puede ir seguida de
una hiperglucemia.
Además,
bajo la influencia de medicamentos simpaticolíticos como los betabloqueadores,
la clonidina, la guanetidina o la reserpina, los signos de contrarregulación
adrenérgica pueden atenuarse o desaparecer.
DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: El nivel de
glucemia deseado, el tipo de insulina y la posología (dosis e intervalos) deben
determinarse de manera individual y ajustarse con la dieta, la actividad física
y el estilo de vida del paciente.
Dosis
diarias y momentos de administración: No existen reglas fijas para
dosificar la insulina; sin embargo, la dosis diaria promedio suele ser de 0.5 a
1.0 U.I por kg de peso corporal.
Las
necesidades metabólicas basales representan 40 a 60% de las necesidades diarias
totales.
Cambio
a INSUMAN®: Al cambiar a los pacientes de una preparación de
insulina a otra, puede ser necesario ajustar la dosis. Esto ocurre, por
ejemplo, en los siguientes casos: al pasar de una insulina animal (especialmente
una insulina bovina) a insulina humana; al pasar de una preparación de insulina
humana a otra; al pasar
de un régimen exclusivo con insulina regular a otro con una insulina de acción
más prolongada.
La
necesidad de ajustar la dosis (por ejemplo, reducirla) puede ponerse de
manifiesto inmediatamente después del cambio de tratamiento, o de forma gradual
en un periodo de varias semanas.
Después
del cambio de una insulina animal a insulina humana, puede ser necesario
reducir la dosis, en es-
pecial en pacientes que: hayan estado controlados previamente con niveles de
glucemia bastante bajos; tengan tendencia a la hipoglucemia; hayan necesitado
previamente dosis altas de insulina debido a la presencia de anticuerpos
antiinsulina.
Durante
el cambio de la insulina y en las semanas siguientes se recomienda establecer
un estrecho control metabólico. En los pacientes que precisen dosis altas de
insulina por la presencia de anticuerpos antiinsulina, se debe considerar la
posibilidad de llevar a cabo el cambio bajo supervisión médica en un hospital o
en un contexto semejante.
Ajuste
secundario de la dosis: La mejora del control metabólico puede dar lugar a
una mayor sensibilidad a la insulina, con la consiguiente reducción de las
necesidades de ésta.
Puede
requerirse asimismo un ajuste de dosis, por ejemplo: si se produce un cambio en
el peso del paciente; si cambia el estilo de vida del paciente; si aparecen
otras circunstancias que puedan inducir una mayor sensibilidad a la hipo o
hiperglucemia (véase Precauciones generales).
Uso en
poblaciones especiales: Las necesidades de insulina pueden ser menores en
pacientes con insuficiencia hepática o renal, así como en pacientes de edad
avanzada (véase Precauciones generales).
Administración:
INSUMAN®
15R/85N y 25R/75N: Se administra generalmente por inyección subcutánea
profunda, 30 a 45 minutos antes de una comida. También puede administrarse por
vía intramuscular.
INSUMAN®
100N: Se administra generalmente por inyección subcutánea profunda, 45 a 60
minutos antes de una comida. También puede administrarse por vía intramuscular.
La
absorción de insulina y, por lo tanto, el efecto hipoglucemiante de una dosis
puede variar según se practique la inyección en un área u otra (por ejemplo, la
pared abdominal en comparación con el muslo).
Los
puntos de inyección, dentro de un área determinada, deben cambiarse de una
inyección a otra.
Mezcla de insulinas: INSUMAN® se puede mezclar con
todas las insulinas humanas de Aventis Pharma,
S. A. de C. V.
INSUMAN® no debe mezclarse con
soluciones que
contengan agentes reductores como tioles o sulfitos. Asimismo, debe recordarse
que los cristales de insulina
protamina se disuelven en una gama de pH ácidos. Debe tenerse cuidado para
evitar que entre alcohol u otros desinfectantes en la suspensión de insulina.
INSUMAN® no debe mezclarse con
insulinas de di-
ferente concentración (por ejemplo, 100 U.I./ml con 40 U.I./ml), con insulinas
de origen animal o con otros medicamentos.
El frasco ámpula de INSUMAN®
contiene insulina en una concentración de 100 U.I./ml. La administración de
esta concentración sólo puede hacerse con jeringas de plástico que no contengan
otros medicamentos ni restos de los mismos.
Antes de extraer la insulina del
frasco ámpula de INSUMAN® por primera vez, retire y deseche la tapa de
seguridad. Mezcle exhaustivamente la suspensión inmediatamente antes de
extraerla. Se recomienda girar el frasco ámpula en un ángulo oblicuo entre las
palmas de ambas manos. No agite el frasco ámpula enérgicamente, ya que por ello
se podrían producir cambios en la suspensión, así como formación de espuma que
dificultaría la medición correcta de la dosis. Después de mezclar la
suspensión, ésta debe tener un aspecto blanco lechoso uniforme. No use la
suspensión cuando no logre lo antes mencionado; por ejemplo, cuando ésta se
mantenga límpida o cuando sean visibles grumos, partículas o floculación en el
in-
terior, en los lados o en el fondo del frasco ámpula o del cartucho de
INSUMAN®. En ocasiones, estos cambios dan un aspecto escarchado a los frascos ámpula
y a los cartuchos. En dichos casos y también cuando el requerimiento de
insulina cambie sustancialmente, use un frasco ámpula o un cartucho nuevos que
contengan suspensión uniforme.
Una vez
obtenida la suspensión uniforme, inyecte una cantidad de aire correspondiente a
la dosis prescrita en el frasco ámpula de INSUMAN® (no en el líquido). Invierta
el frasco ámpula y extraiga con la jeringa la cantidad requerida de insulina.
Elimine cualquier burbuja de aire antes de la inyección. Forme un pliegue de piel
en el lugar de la inyección, inserte luego la aguja e inyecte lentamente la
insulina. Después de la inyección, extraiga lentamente la aguja y mantenga un
algodón presionando ligeramente el lugar de la punción durante pocos segundos.
INSUMAN® para
Optipen Pro 1: Los cartuchos de INSUMAN® están destinados para su uso en el
dispositivo para inyección Optipen Pro 1. El médico se debe asegurar que el
paciente conozca la manera correcta de manejar este dispositivo para inyección,
así como los posibles problemas durante su funcionamiento como, por ejemplo,
que se apague el visor mientras se regula la dosis; así como los pasos a seguir
en tales circunstancias.
Antes de
insertar el cartucho de INSUMAN® en el dispositivo para inyección, manténgalo a
temperatura ambiente durante 1 a 2 horas. A continuación, vuelva a mezclar la
suspensión con la finalidad de homogeneizar el contenido; se sugiere realizar
lo anterior inclinando suavemente el cartucho hacia adelante y hacia atrás (por
lo menos 10 veces). Cada cartucho contiene tres esfe-
ras metálicas para facilitar la mezcla rápida y completa de su contenido.
Después de insertar el cartucho en el dispositivo para inyección y antes de
cada inyección, repi-
ta el procedimiento ya indicado para homogeneizar el contenido.
Elimine
toda burbuja de aire del cartucho de INSUMAN® antes de la inyección. Siga
cuidadosamente las instrucciones de uso que se encuentran contenidas en el
manual que viene inserto en la caja del dispositivo para inyección, Optipen Pro
1. Se sugiere tomar en cuenta que el cartucho no está diseñado para permitir la
mezcla de INSUMAN® con otras insulinas. Los cartuchos vacíos no deben ser
recargados.
Si Optipen® Pro 1 funciona de
manera inadecuada,
la insulina se puede extraer del cartucho con una jeringa e inyectarla con la
misma. Es conveniente considerar que el cartucho contiene insulina en una
concentración de 100 U.I./ml y que sólo pueden utilizarse jeringas de plástico
destinadas para esta concentración que no contengan otros medicamentos ni
restos de los mismos.
Los cartuchos que se encuentran en
uso o que se llevan como repuesto pueden conservarse hasta cuatro semanas a
menos de 25°C, protegidos del calor y de la luz directos. Mientras se mantengan
en uso, no deben guardarse en refrigeración.
INSUMAN® no es adecuado para uso en
bombas de insulina externas o implantadas.
INSUMAN® no debe administrarse por
vía intravenosa.
INSUMAN® en dispositivo
desechable Optiset®: Antes de la primera utilización, INSUMAN® en
dispositivo desechable Optiset® para su administración, debe mantenerse a
temperatura ambiente durante 1 a 2 horas, y luego resuspenderse para comprobar
el contenido. Lo mejor para ello es balancear suavemente el dispositivo
desechable de un lado a otro (al menos 10 veces). Cada cartucho contiene tres
pequeñas esferas de metal para facilitar la mezcla rápida y completa de su
contenido. Posteriormente, debe resuspenderse la insulina antes de cada
inyección.
Después de mezclar la suspensión,
ésta debe tener un aspecto lechoso uniforme. INSUMAN® en dispositivo desechable
Optiset® para su administración, no debe usarse si no se consigue este aspecto;
por ejemplo, si la suspensión sigue siendo transparente o si aparecen grumos,
partículas o floculación en la insulina, o se pega a la pared o al fondo del
cartucho. Estos cambios, a veces, dan un aspecto espumoso al cartucho. En tales
casos y también cuando el requerimiento de insulina cambie sustancialmente, use
un dispositivo desechable nuevo que contenga suspensión uniforme.
Antes de la inyección deben eliminarse
las burbujas de aire que se formen en el cartucho. Siga cuidadosamente las
instrucciones de uso de Optiset® que están contenidas en el instructivo que
viene inserto en su caja.
INSUMAN® en dispositivo desechable
Optiset® para su administración, no se debe mezclar con ninguna otra insulina o
con análogos de insulina.
Para prevenir la posible
transmisión de enfermedades, cada dispositivo desechable debe ser utilizado
exclusivamente por un solo paciente.
Se debe tener en cuenta que
Optiset® libera insulina en incrementos de 2 U.I. hasta una dosis máxima
individual de 40 U.I.
Optiset®
no se debe dejar caer ni golpear, de lo contrario, el cartucho de insulina del
contenedor transparente de insulina podría romperse y el dispositivo desechable
no funcionará. Si esto ocurre, debe utilizase uno nuevo.
Antes de
cada inyección se debe insertar una aguja nueva. Después de la inyección se
retira la aguja y el dispositivo desechable debe conservarse sin aguja. También
se debe retirar la aguja antes de desecharlo. Las agujas no se deben
reutilizar.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O
INGESTA ACCIDENTAL:
Síntomas: La sobredosis de
insulina puede provocar hipoglucemia grave y, en ocasiones, cuando es
prolongada puede poner en peligro la vida.
Manejo:
Los episodios leves de hipoglucemia se pueden tratar normalmente con
carbohidratos por vía oral, pudiéndose requerir ajuste de la dosis del
medicamento, de la dieta o del ejercicio físico.
Los
episodios más graves con coma, crisis o trastornos neurológicos se pueden
tratar con glucagón intramuscular/subcutáneo o con solución glucosada
concentrada por vía intravenosa. Puede ser necesaria la ingestión mantenida de
carbohidratos, y someter al paciente a observación porque la hipoglucemia puede
recurrir después de una aparente recuperación clínica.
PRESENTACIONES:
INSUMAN® 15R/85N: Caja con 1 frasco
ámpula de
5 ml.
INSUMAN®
25R/75N: Caja con 1 frasco ámpula de
5 ml.
INSUMAN®
100N: Caja con 1 frasco ámpula de 5 ml.
INSUMAN®
15R/85N para Optipen® Pro 1: Caja con 5 cartuchos de 3 ml cada uno.
INSUMAN®
25R/75N para Optipen® Pro 1: Caja con 5 cartuchos de 3 ml cada uno.
INSUMAN®
100N para Optipen® Pro 1: Caja con 5 cartuchos de 3 ml cada uno.
INSUMAN®
15R/85N en dispositivo desechable Optiset®: Caja con 1, 3, 4, 5 y 10 cartuchos
de 3 ml en dispositivo desechable Optiset®.
INSUMAN®
25R/75N en dispositivo desechable Optiset®: Caja con 1, 3, 4, 5 y 10 cartuchos
de 3 ml en dispositivo desechable Optiset®.
INSUMAN®
100N en dispositivo desechable Optiset®: Caja con 1, 3, 4, 5 y 10 cartuchos de
3 ml en dispositivo desechable Optiset®.
RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese
en refrigeración entre 2 y 8°C. No congelar.
Una vez
abierto el frasco ámpula de INSUMAN®, su contenido debe usarse durante un
periodo de hasta cuatro semanas, y conservarse a temperatura ambiente a no más
de 25°C, protegido del calor y de la luz directos.
Los
cartuchos que se encuentren en uso o que se lleven como repuesto pueden
conservarse hasta cuatro semanas a temperatura ambiente a no más de 25°C,
protegidos del calor y de la luz directos. Mientras se mantengan en uso, no
deben guardarse en refrigeración.
Los
dispositivos desechables que se encuentren en uso pueden conservarse durante un
máximo de cuatro semanas a temperatura ambiente a no más de 25°C, protegidos
del calor y de la luz directos. Durante su uso, no deben conservarse en
refrigeración.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
Su
venta requiere receta médica.
No se deje al alcance de los niños.
Literatura exclusiva para médicos.
AVENTIS
PHARMA, S. A. de C. V.
Reg. Núm. 537M2000, S. S. A. IV
DEAR-03361200199/RM2003