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Astrazeneca, s.a. de c.v.

Super Avenida Lomas Verdes Núm. 67 
53120 Naucalpan de Juárez, Edo. de México
Tel.: 5374-9600 Fax ventas: 5344-6305 
Información 01-800-751-4600


 

INFORMACIÓN REVISADA

Naropin®                                                                 

Solución inyectable

(Ropivacaína)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada ampolleta de SOLUCIÓN INYECTABLE con­tiene:

Clorhidrato de ropivacaína

 

 

monohidratada equivalente a

2 mg

 

de clorhidrato de ropivacaína

 

 

Vehículo, c.b.p. 20 ml.

 

 

Clorhidrato de ropivacaína

 

 

monohidratada equivalente a

5 mg

 

de clorhidrato de ropivacaína

 

 

Vehículo, c.b.p. 10 ml.

 

 

Clorhidrato de ropivacaína

 

 

monohidratada equivalente a

7.5 mg

 

de clorhidrato de ropivacaína

 

 

Vehículo, c.b.p. 20 ml.

 

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

Anestesia quirúrgica:

  Bloqueo epidural para cirugía, incluyendo operación cesárea.

  Bloqueo intratecal.

  Bloqueo de nervios periféricos y nervios mayores.

  Anestesia por infiltración.

Manejo del dolor agudo:

  Infusión epidural continua o administración intermitente en bolo para control del dolor postoperatorio o dolor de trabajo de parto.

  Infiltración de herida quirúrgica para control del dolor posquirúrgico.

  Bloqueo de nervios periféricos y anestesia por infil­tración.

  Inyección intraarticular.

  Bloqueo de nervios periféricos por infusión continua o aplicaciones intermitentes para el manejo del dolor postoperatorio.

Manejo del dolor crónico:

  Bloqueo epidural para tratamiento de síndromes dolorosos.

  Bloqueo de nervios periféricos para terapia algológica.

  Infiltración de puntos dolorosos.

Manejo del dolor agudo en pediatría:

  Bloqueo caudal.

  Bloqueos periféricos.

  Para manejo del dolor pre y post-quirúrgico.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Propiedades farmacodinámicas:

Grupo farmacoterapéutico (código ATC): N01B B09.

Ropi­vacaína es un anestésico local de tipo amida de larga acción, que posee un efecto tanto analgésico como anestésico. A dosis altas produce anestesia quirúrgica mientras que a dosis menores produce bloqueo sensorial (analgesia) con bloqueo motor limitado y no progresivo. El comienzo y duración del efecto anestésico de NAROPIN® depende de la dosis y sitio de aplicación, mientras que la presencia de un vasoconstrictor (por ejemplo, epinefrina) tiene poca o ninguna influencia.

Ropivacaína, como cualquier otro anestésico local, produce un bloqueo reversible, evitando la propagación del impulso a lo largo de las fibras nerviosas, ya que previene el desplazamiento que se presenta normalmente en la membrana celular, impidiendo de esta forma que el ion sodio se desplace hacia el interior de ésta. Todos los anestésicos locales tienen el mismo efecto en otras membranas excitables como el cerebro y mio­cardio. Por ello, al presentarse cantidades excesivas del fármaco a nivel sistémico, aparecerán signos y síntomas de toxicidad en el sistema nervioso y cardiovascular. Efectos cardiacos medidos durante estudios in vivo en animales mostraron que ropivacaína es menos cardiotóxica que bupivacaína.

Inclusive, las ovejas preñadas no mostraron mayor sensibilidad a efectos cardiotóxicos producidos por ropivacaína en comparación con ovejas no preñadas.

En voluntarios sanos expuestos a infusiones intravenosas para evaluar la toxicidad de SNC mostraron efectos cardiacos significativamente menores después de la administración de ropivacaína que aquellos efectos cardiacos presentados después de infusiones de bupivacaína. Después de la administración epidural pueden ocurrir efectos cardiovasculares indirectos como hipotensión y bradicardia, dependiendo de la extensión del bloqueo simpá­tico concomitante, como con cualquier otro anestésico local.

Propiedades farmacocinéticas: Ropivacaína tiene un centro quiral y es el S-(-)-enantiómero puro. Ropivacaína tiene un pKa de 8.1 y un coeficiente de distribución de 141 (n-octanol/amortiguador de fosfato pH 7.4 a 25°C). Sus metabolitos tienen actividad farmacológica menor que la de ropivacaína. La concentración plasmática de ropivacaína depende de la dosis, de la vía de administra­ción y de la vascularidad del sitio de inyección. Ropiva­caína sigue una farmacocinética lineal y la concentración plasmática máxima es proporcional a la dosis.

Ropivacaína muestra absorción completa y bifásica desde el espacio epidural con una vida media de dos fases, una rápida de 14 minutos, y otra lenta de cuatro horas.

La absorción lenta es el factor limitante de la velocidad de eliminación de ropivacaína a nivel peridural, lo que expli­ca el porqué la vida media de eliminación aparente es mayor en este caso que en la administración intra­venosa.

Ropivacaína tiene una depuración plasmática promedio total del orden de 440 ml/min, y una depuración plasmática de la fracción libre de 8 l/min, una depuración renal de 1 ml/min, un volumen de distribución en estado estable de 47 litros y una vida media terminal de 1.8 horas después de la administración intravenosa.

Ropivacaína tiene un coeficiente de extracción hepática intermedia de 0.4 aproximadamente. Uniéndose primordialmente a nivel plasmático con las glucoproteínas ácidas-a1 y presentando una fracción libre de aproximadamente 6%.

Durante la infusión epidural continua e infusión por bloqueo interescalénico se presenta por lo común un incremento en las concentraciones plasmáticas totales, asociado a su vez con un incremento postoperatorio de la glucoproteína ácida-a1. Con esto se presentan varia­ciones en la concentración de la fracción libre, que corresponde a la fracción farmacológicamente activa, la cual es mucho menor que la que encontramos en la concentración plasmática total.

En los niños de 1 a 12 años, la farmacocinética después de una anestesia regional se ha observado que no varía de acuerdo a la edad. Presentando una depuración plasmática de 7.5 ml/kg/min, la depuración de la fracción no unida a proteínas es de 0.15 l/kg/min, con un volumen de distribución en estado estable de 2.4 l/kg, en donde la fracción libre es del 5% y una vida media terminal de 3 horas. Ropivacaína cuando se aplica a nivel caudal tiene una absorción bifásica. La depuración se relaciona directamente con el peso corporal en este grupo.

Ropivacaína atraviesa fácilmente la placenta y se alcanza rápidamente el equilibrio con respecto a la fracción libre, el grado de unión a las proteínas plasmáticas en el feto es menor que en la madre, lo que da como resultado una menor concentración plasmática total en el feto que en la madre.

Ropivacaína se metaboliza ampliamente en el hígado, predominantemente por hidroxilación aromática a 3-hidroxi-ropivacaína a través del citocromo P-450 1A2 y por N-dealquilación a PPX a través de CYP3A4. Después de una administración I.V. única, aproximadamente 37% de la dosis total se excreta en la orina como el principal metabolito 3-hidroxi-ropivacaína en forma libre y conjugada. En plasma se encontraron concentraciones bajas de 3-hidroxi-ropivacaína. La excreción en orina de PPX y otros metabolitos es menor de 3% de la dosis.

PPX y 3-hidroxi-ropivacaína son los principales metabolitos excretados en la orina durante una infusión epidural. La concentración plasmática total de PPX fue de aproximadamente la mitad de la dosis total de ropivacaína; sin embargo, la concentración promedio de PPX no unida fue aproximadamente 7 a 9 veces mayor que la de ropivacaína no unida después de una infusión epidural continua hasta por 72 horas.

En ratas, el umbral de toxicidad del SNC de concentraciones plasmáticas de PPX no unida es 12 veces mayor que la ropivacaína no unida. En el caso de niños mayores de un año se presenta un patrón similar de metabolismo.

No existe evidencia de racemización de ropivacaína in vivo..

CONTRAINDICACIONES: Pacientes con hipersensibilidad conocida a los anestésicos locales de tipo amida.

PRECAUCIONES GENERALES: Los procedimientos de anestesia regional deben realizarse en áreas bien equipadas y con el personal adecuadamente capacitado y necesario. Deberán estar siempre disponibles el equipo y los medicamentos necesarios para monitoreo y resucitación de emergencia.

Los pacientes que reciban bloqueos mayores deberán estar en óptimas condiciones y tener una vena permeable antes del procedimiento.

El médico responsable debe estar adecuadamente entrenado y familiarizado con el diagnóstico temprano y el tratamiento de los efectos secundarios, toxicidad sistémica y otras complicaciones (véase Manifestaciones y manejo de la sobre­dosificación o ingesta accidental) que se pudiesen presentar.

El bloqueo mayor de nervios periféricos puede implicar la administración de un gran volumen de anestésico local en áreas altamente vascularizadas, incrementándose el riesgo de una inyección intravascular y/o absorción sistémica rápida, obteniéndose concentraciones plasmáticas elevadas. Ciertos procedimientos de anestesia local en áreas de gran irrigación como son las infiltraciones en cabeza y cuello pueden estar asociadas con una mayor frecuencia de reacciones adversas graves, independientemente del anestésico local usado.

Los pacientes en condiciones generales precarias debido a edad avanzada o a otros factores concomitantes como desnutrición, hipoproteinemia, bloqueo parcial o completo de la conducción cardiaca, enfermedad hepática avanzada o disfunción renal severa, requerirán de atención especial, aun cuando la anestesia regional es frecuentemente la técnica óptima de anestesia indicada en esos pacientes.

Ropivacaína se metaboliza en el hígado; por lo tanto, debe utilizarse con precaución en pacientes con enfermedad hepática severa y en caso de requerirse dosis repetidas, éstas deberán disminuirse debido al retardo en la eliminación. Normalmente, no hay necesidad de modificar la dosificación en pacientes con alteración de la función renal cuando se usa en dosis única o en tratamientos cortos. Pero habrá que tener en mente que la acidosis y la concentración reducida de proteínas plasmáticas frecuentemente observadas en los pacientes con insuficiencia renal crónica, pueden aumentar el riesgo de toxicidad sistémica. La anestesia epidural e intratecal pueden producir hipotensión y bradicardia por la "simpatectomía" farmacológica que producen las técnicas anestésicas y el fármaco. Por lo cual, el riesgo de tales efectos puede ser reducido, incrementando el volumen circulatorio con cargas hídricas o de expansores antes del bloqueo, o bien, aplicando un vasopresor intra­muscular. En caso de presentarse hipotensión a pesar de las medidas previamente comentadas, deberá tratarse inmediatamente con la aplicación de 5-10 mg bolo de efedrina intravenosa, repitiéndose este tratamiento según sea necesario. Dosis de epinefrina pueden ser administradas a niños en proporción con su edad y peso.

En el caso de la administración intraarticular se debe tener en mente que el trauma intraarticular o la sospecha de un traumatismo a este nivel permite la pérdida de la continuidad de las superficies articulares, lo que ocasiona una absorción acelerada que puede producir una mayor concentración plasmática.

Efectos en la habilidad para conducir u operar maquinaria: Adicional en los efectos anestésicos di­rec­tos, los anestésicos locales pueden tener efectos leves sobre la función mental y la coordinación, interfiriendo temporalmente en la locomoción y en el estado de alerta.­

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Embarazo: Además del uso obstétrico de ropivacaína, no se cuenta con suficientes datos de su uso en el embarazo. Estudios en animales no indican daños directos o indirectos con respecto al embarazo, desarrollo fetal/embrionario, parto y desarrollo post-natal. La administración intratecal no ha sido bien documentada en cesárea.

Lactancia: La excreción de ropivacaína o sus metabolitos en la leche humana, no ha sido estudiada pero asumiendo que la relación de concentración leche/plasma en los humanos es similar a la que se observa en ratas, siendo de 4% de la dosis que recibe la madre, se considera que la dosis total de ropi­vacaína a la que es expuesto el niño alimentado con leche materna es mucho menor que la considerada in utero en el embarazo a término.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: El perfil de las reacciones adversas de NAROPIN® es similar al observado con otros anestésicos locales de larga acción de tipo amida.

Al igual que otros anestésicos locales, los efectos colaterales reportados con el uso de NAROPIN® después del bloqueo epidural e intratecal incluyen efectos fisioló­gicos secundarios al bloqueo nervioso como son hipotensión, bradicardia, retención urinaria, y los causados directamente por la punción de la aguja (hematoma espinal, cefalea post-punción dural) o indirectos por introducción de microorganismos (meningitis y absceso epidural).

La tabla de reacciones adversas incluye las reacciones causadas por el medicamento per se y a las frecuentemente asociadas a efectos colaterales fisiológicos.

El porcentaje de pacientes de quienes se puede esperar reacciones adversas varía con la ruta de administración de NAROPIN®. Las reacciones sistémicas de NAROPIN® ocurren debido a la inyección intravascular inadvertida, dosis excesiva o a una rápida absorción.

Tabla de reacciones adversas al medicamento.

Se utilizan las siguientes definiciones de frecuen-
cias: Muy común (> 1/10), común (> 1/100), poco común (> 1/1,000), raro (> 1/10,000).

Alteraciones vasculares:

Muy común: hipotensión.

Común: hiperten­sión.

Poco común: síncope*.

Gastrointestinales:

Muy común: náusea.

Común: vómito*.

Sistema nervioso:

Común: parestesia, vértigo, cefalea*.

Poco común: síntomas de toxicidad del SNC (convulsiones tipo gran mal, convulsiones, ataques, sensación de tener muy ligera la cabeza, parestesias, adormecimiento de la lengua, hiperacusia, tinnitus, alteraciones visuales, disartria, hipercontractilidad muscular, temblor)**, hipoestesia*.

Cardiacos:

Común: bradicardia*, taquicardia.

Raro: paro cardiaco, arritmias cardiacas.

Renales y urinarios:

Común: retención urinaria*.

Psiquiátricos:

Poco común: ansiedad.

Generales y condiciones del sitio de administración:

Común: elevación de la temperatura, escalofrío, dolor de espalda.

Poco común: hipotermia*.

Raro: reacciones alérgicas (reacciones anafilácticas, edema angioneurótico y urticaria).

Respiratorios, torácicos y mediastinal:

Poco común: disnea.

Reacciones adversas clase-relacionada: Esta sección incluye complicaciones relacionadas a la técnica de anestesia sin considerar el anestésico local utilizado.

Complicaciones neurológicas: Neuropatías y alteración de la médula espinal (síndrome de la arteria espinal anterior, aracnoiditis y cauda equina) han sido asociadas con anestesia epidural e intratecal.

*            Estas reacciones se presentan con mayor frecuencia después de anestesia espinal.

** Estos síntomas pueden ocurrir por inyección intravascular inadvertida, sobredosis o absorción rápida (véase Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental).

Bloqueo espinal total: El bloqueo espinal total se puede presentar con una administración intratecal inadvertida de una dosis epidural o si es administrada una dosis mayor por vía intratecal.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: NAROPIN® debe utilizarse con precaución en pacientes que reciben otros anestésicos locales o agentes estructuralmente relacionados con anestésicos locales de tipo amida, por ejemplo, ciertos antiarrítmicos, como lidocaína y mexiletina debido a que los efectos tóxicos son aditivos. En el caso de fluvoxamina un potente inhibidor competitivo de P-4501A2, se ha visto que puede reducir la depuración de ropivacaína hasta 77% en volun­tarios sanos.

CYP1A2 está involucrada en la formación de 3-hidroxi-ropivacaína, el principal metabolito. Por esta razón, si se administra de manera concomitante NAROPIN® con inhibidores potentes de CYP1A2 como fluvoxamina y enoxacina, puede tenerse una interacción metabólica con un aumento de la concentración plasmática de ropivacaína, por lo que la administración prolongada de ropi­vacaína deberá ser evitada en pacientes que se encuentran en tratamiento con inhibidores potentes de CYP1A2 como fluvoxamina y enoxacina.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: No se conocen hasta la ­fecha.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: Resultados en estudios convencionales de seguridad farmaco­lógica, con dosis toxicas únicas y repetidas, no mostraron daños en humanos de toxicidad reproductiva, potencial mutagénico y toxicidad local que pudieran ser esperados debido a la acción farmacodinámica de dosis elevadas de ropivacaína.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: NAROPIN® es una solución acuosa para inyección, estéril, isotónica, libre de conservadores. Solamente debe usarse por médicos experimentados en anestesia regional o bajo supervisión y monitoreo continuo cardiorrespiratorio y del sistema nervioso.

La siguiente tabla es una guía de dosificación para los bloqueos que se utilizan con más frecuencia.

La experiencia y conocimiento clínico del médico, así como el procedimiento y el estado físico del paciente son fundamentales para decidir la dosis. Generalmente, la anestesia quirúrgica (administración epidural) requiere del uso de las concentraciones y dosis más altas.

Para analgesia se recomienda utilizar la concentración de 2 mg/ml de NAROPIN®, excepto para inyección intraarticular donde la concentración recomendada es de 7.5 mg/ml.

 

Conc.

Volumen

Dosis

Latencia

Duración

 

(mg/ml)

(ml)

(mg)

(min)

(horas)

ANESTESIA QUIRÚRGICA

 

 

 

 

 

Administración epidural lumbar

 

 

 

 

 

Cirugía

7.5 mg/ml

15-25 ml

113-188 mg

10-20 min

3-5 h

Cesárea

7.5 mg/ml

15-20 ml

113-150 mg

10-20 min

3-5 h

Administración epidural torácica

 

 

 

 

 

Para establecer el bloqueo para alivio del dolor

 

 

 

 

 

postoperatorio y/o para un procedimiento quirúrgico

7.5 mg/ml

5-15 ml

38-113 mg

10-20 min

NA

Bloqueo intratecal

 

 

 

 

 

Cirugía

5.0 mg/ml

3-4 ml

15-20 mg

1-5 min

2-6 h

Bloqueo locorregional

 

 

 

 

 

Bloqueo de nervios periféricos, infiltración

 

 

 

 

 

y bloqueos de campo

7.5 mg/ml

1-30 ml

7.5-225 mg

1-15 min

2-6 h

Bloqueo de nervios mayores

 

 

 

 

 

(bloqueo plexo braquial)

7.5 mg/ml

10-40 ml

75-3001) mg

15-25 min

6-10 h

MANEJO DEL DOLOR AGUDO

 

 

 

 

 

Administración epidural lumbar

 

 

 

 

 

Bolo

2 mg/ml

10-20 ml

20-40 mg

10-15 min

0.5-1.5 h

Aplicaciones intermitentes

 

 

 

 

 

(manejo del dolor en trabajo de parto)

2 mg/ml

10-15 ml

20-30 mg

 

 

Intervalo

 

 

 

 

 

mínimo

 

 

 

 

 

de 30 min

 

 

 

Infusión continua

 

 

 

 

 

Dolor postoperatorio

2 mg/ml

6-14 ml/h

12-28 mg/h

NA

NA

Dolor de trabajo de parto

2 mg/ml

6-10 ml/h

12-20 mg/h

NA

NA

Administración epidural torácica

 

 

 

 

 

Infusión continua

 

 

 

 

 

(manejo del dolor postoperatorio)

2 mg/ml

6-14 ml/h

12-28 mg/h

NA

NA

Bloqueo locorregional

 

 

 

 

 

Bloqueo de nervios periféricos,

 

 

 

 

 

infiltración, bloqueo de campo

2 mg/ml

1-100 ml

2-200 mg

1-5 min

2-6 h

Inyección intraarticular

 

 

 

 

 

(posterior a artroscopia de rodilla)

7.5 mg/ml

20 ml

1502) mg

NA

2-6 h

Bloqueo de nervios periféricos

 

 

 

 

 

(Bloqueo femoral o interescalénico)

 

 

 

 

 

Infusión continua o aplicaciones intermitentes

2 mg/ml

5-10 ml/h

10-20 mg/h

NA

NA

(manejo del dolor postoperatorio)

 

 

 

 

 

La abreviatura NA corresponde a No Aplicable o No Aplica.

1)           La dosis para bloqueo de nervios mayores debe ser ajustada de acuerdo con el sitio de aplicación y condición del paciente. Bloqueos de plexo braquial supraclavicular e interescalénico pueden estar asociados con mayor frecuencia a reacciones adversas serias, sin considerar al anestésico local utilizado.

2)           En caso de tener que utilizar ropivacaína en otras técnicas en el mismo paciente, la dosis límite total no deberá ser superior a 225 mg.

Las dosis que aparecen en la tabla son las que se consideran necesarias para producir un bloqueo exitoso y deben considerarse como guías para el uso en adultos.

En el caso de terapéutica algológica de dolor crónico se ajustarán de acuerdo al tipo de patología, bloqueo y duración que se desee del mismo. Recordando que pueden haber variaciones individuales en latencia y duración.

Las cifras sólo reflejan las dosis promedio necesarias que deberán adaptarse al tipo de bloqueo, paciente y abordaje de acuerdo a las normas ya establecidas previamente en la práctica, las cuales se pueden documentar en los textos de anestesia regional básicos.

NAROPIN® en infusión es química y físicamente compatible con los siguientes fármacos:

NAROPIN® 1-2 mg/ml

Citrato de fentanil

1.0-10.0 microgramos por ml

Citrato de sufentanil

0.4-4.0 microgramos por ml

Sulfato de morfina

20.0-100.0 microgramos por ml

Clorhidrato de clonidina

5.0-50.0 microgramos por ml

Las mezclas son física y químicamente estables por 30 días a no más de 30°C.

Estas mezclas deberán ser preparadas con técnicas estériles y ser utilizadas de preferencia inmediatamente. En caso contrario, el tiempo y las condiciones en las que se mantengan las soluciones antes de su uso serán responsabilidad del usuario.

Con el fin de evitar la inyección intravascular la aspiración debe repetirse antes y durante la administración de la dosis principal, la cual deberá aplicarse lenta-
mente o en dosis creciente, a una velocidad de 25-50
mg/min, mientras se observan estrechamente las funciones vitales del paciente y se mantiene un contacto verbal continuo. Cuando se aplican dosis, como en el
bloqueo epidural, se recomienda además una dosis de
prueba de 3-5 ml de lidocaína (XYLOCAÍNA® 2%) con epinefrina, ya que con esta téc­ni­ca se documenta rápidamente la aplicación intravascu­lar inadvertida, reconociéndose por un aumento temporal de la frecuencia cardiaca y una aplicación intratecal accidental por signos de un bloqueo espinal. Si llegaran a presentarse síntomas de toxicidad, la inyección deberá detenerse inmediatamente.

En bloqueo epidural quirúrgico, se han usado dosis únicas de hasta 250 mg de ropivacaína y han sido bien toleradas.

Cuando se usan bloqueos epidurales prolongados, tanto en infusión continua como con administración de bolos repetidos, los riesgos de alcanzar una concentración plasmática tóxica o inducir lesión local nerviosa deben ser considerados.

La experiencia hasta ahora indica que la dosis acumulativa de hasta 800 mg aproximadamente, durante 24 horas, fue bien tolerada en adultos, como se observó con las infusiones epidurales continuas a velocidades superiores a 28 mg/h por 72 horas.

Para el tratamiento de dolor postoperatorio se recomienda la siguiente técnica: Se instala preope-
ra­toria­mente un bloqueo epidural con NAROPIN® 7.5 mg/ml a través de un catéter epidural y la analgesia se mantiene con NAROPIN® 2 mg/ml como infusión. Los estudios clínicos han demostrado que las velocidades
de infusión de 6-14 ml/h (12-28 mg), suministran una analgesia adecuada con bloqueo motor ligero y no progresivo en la mayoría de los casos de dolor postoperatorio de moderado a severo, como también la infusión continua posquirúrgica por 72 horas a una velocidad de 28 mg/h. Con esta técnica se ha observado una reducción importante de los requerimientos de opioides suplementarios.

En estudios clínicos se ha demostrado que la infusión de NAROPIN® 2 mg/ml mezclado con fentanil 1-4 µg/ml es útil para el manejo del dolor posquirúrgico por más de 72 horas.

Esta combinación puede mejorar todavía más el control del dolor, pero pueden presentarse efectos secundarios por el narcótico adicional.

Para cesáreas, ni la administración intratecal ni el uso de NAROPIN® 10 mg/ml epidural están documentados.

Cuando se aplican bloqueos prolongados de nervios periféricos a través de infusión continua o aplicaciones repetidas, se debe considerar el riesgo de alcanzar concentraciones plasmáticas tóxicas o inducir a una lesión nerviosa local.

En estudios clínicos, el bloqueo del nervio femoral fue establecido con 300 mg de NAROPIN® 7.5 mg/ml y el bloqueo interescalénico con 225 mg de NAROPIN® 7.5 mg/ml, respectivamente, antes de la cirugía. La analgesia fue mantenida con NAROPIN® 2 mg/ml. La velocidad de infusión o aplicaciones intermitentes de 10-20 mg/h por 48 horas proveen una adecuada analgesia y han sido bien toleradas.

Uso pediátrico:

 

Conc.

Volumen

Dosis

 

mg/ml

ml/kg

ml/kg

Manejo del dolor agudo

 

 

 

(pre y post-quirúrico)

 

 

 

Administración epidural caudal

 

 

 

Bloqueos por debajo de T12 en

 

 

 

niños con peso superior a 25 kg

2.0

1

2

Bloqueo de nervios periféricos

 

 

 

(por ejemplo, ileoinguinal)

5.0

0.6

3

Las dosis en esta tabla se deben compaginar con la práctica anestesiológica pediátrica, ya que pueden ocurrir variaciones individuales. Los niños con un peso mayor deberán experimentar una reducción gradual de la dosificación siempre que sea necesario y debiéndose basar en el peso ideal de acuerdo con la edad. Los libros estándar deberán ser consultados por factores que afecten técnicas específicas de bloqueo.

La dosis única de aplicación epidural intracaudal con ropivacaína 2 mg/ml produce una analgesia adecuada por debajo de T12 en la mayoría de los pacientes cuando se utiliza una dosis de 2 mg/kg con un volumen de
1 ml/kg. Dosis por arriba de 3 mg/kg han sido utilizadas con seguridad. El volumen de la aplicación caudal deberá ajustarse a la distribución/altura del bloqueo que se desea y se apegará a los estándares de la práctica pediátrica de la anestesia.

Es necesario durante el procedimiento anestésico la aspiración cuidadosa antes y durante la inyección del fármaco, con la vigilancia estrecha de las funciones vitales y a cualquier síntoma tóxico, suspender la aplicación inmediatamente.

Para el bloqueo ilioinguinal una inyección única de ropivacaína de 5 mg/ml produce una analgesia efectiva cuando la dosis es de 3 mg/kg en un volumen de 0.6
ml/kg.

Se recomienda el fraccionamiento de los anestésicos locales, independientemente de la ruta de administración.

Hasta no tener más experiencia no se recomienda ropivacaína en niños menores de un año de edad.

Dosis superiores a 5 mg/ml no se han documentado para niños. El uso de administración intratecal no se ha documentado en niños.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL:

Toxicidad sistémica aguda: Las reacciones tóxicas sistémicas involucran principalmente al sistema nervioso central (SNC) y al sistema cardiovascular (SCV). Estas reacciones son causadas por concentraciones elevadas en sangre del anestésico local, que pueden darse por inyección intravascular (accidental), sobredosis o excepcionalmente absorción rápida en áreas altamente vascularizadas (véase Precauciones generales).

Las reacciones del SNC son similares para todos los anestésicos locales de tipo amida mientras que las reacciones cardiacas son más dependientes del medicamento tanto cuantitativa como cualitativamente.

Las aplicaciones intravascu­lares accidentales de anestésicos locales pueden oca­sionar efectos tóxicos inmediatos (dentro de los primeros segundos o minutos). En caso de sobredo­sificación, la toxicidad sistémica puede aparecer a más tardar 15 a 60 minutos después de la inyección debido a que se incrementa lentamente la concentración en sangre del anestésico local.

Toxicidad del sistema nervioso central: Se presenta con una respuesta gradual con signos y síntomas de severidad creciente. Los primeros síntomas son usualmente sensación de tener muy ligera la cabeza, parestesias, adormecimiento de la lengua, hiperacusia, tinnitus, alteraciones visuales. La disartria, hipercontractilidad muscular o temblores preceden el inicio de convulsiones generalizadas. Estos signos y síntomas no deben malinterpretarse como un comportamiento neurótico. Puede seguir inconsciencia y convulsiones del tipo de “gran mal”, que pueden durar de unos cuantos segundos hasta varios minutos. Presentándose hipoxia e hipercapnia rápidamente durante las convulsiones, debido al incremento de la actividad muscular, junto con la interferencia respiratoria. En los casos más severos ocurre apnea. La acidosis que se presenta incrementa y propaga la toxicidad de los anestésicos locales.

La recuperación se presentará al redistribuirse y desplazarse el anestésico local del sistema nervioso central y presentarse su metabolización y excreción renal subse­cuentes. La recuperación será rápida, a menos que se hayan aplicado grandes cantidades de medicamento.

Toxicidad cardiovascular: Indica una situación más se­vera y generalmente está precedida por signos de toxicidad en el sistema nervioso central, a menos que el paciente esté recibiendo un anestésico general o esté fuertemente sedado con medicamentos como benzodiacepinas o barbitúricos. Puede ocurrir hipotensión, bradicardia, arritmias e incluso paro cardiaco como resultado de las altas concentraciones sistémicas de anestésicos locales.

En los niños, los datos de toxicidad pueden ser difíciles de detectar, pues generalmente se encuentran bajo anestesia general o sedación.

Después de una aplicación intratecal no se espera que ocurra toxicidad sistémica debido a la dosis baja administrada.

Tratamiento de toxicidad aguda: Si aparecen signos de toxicidad sistémica aguda, la aplicación del anestésico local deberá detenerse inmediatamente.

En el caso de convulsiones se requiere de un tratamiento. Los objetivos del tratamiento son mantener la oxi-
genación (apoyo ventilatorio inclusive), detener las
convulsiones y apoyo circulatorio. Se dará oxígeno y ventilación asistida cuando sea necesario (mascarilla y/o intubación traqueal). Si las convulsiones no se detienen espontáneamente en 15-20 segundos, debe administrar-
se un anticonvulsivo endovenoso. Tiopental sódico 1-3 mg/kg I.V. eliminará las convulsiones rápidamente.

Se puede usar alternativamente diaze­pam 0.1 mg/kg I.V., aunque su acción es más lenta. Convulsiones prolongadas pueden exponer a ventilación y oxigenación del paciente. Si se aplica un relajante muscular (succinilcolina 1 mg/kg) se pueden detener rápidamente las convulsiones; por tanto, la ventilación y oxigenación deben ser controladas recordando que la succinilcolina no elimina las convulsiones o descargas sino únicamente los movimientos. La intubación endotraqueal debe ser considerada en estas situaciones.

Si la depresión cardiovascular es evidente (hipotensión, bradicardia) deberán administrarse de 5-10 mg de efedrina I.V. y repetir la administración en caso necesario, después de 2-3 minutos.

Dosis de epinefrina pueden ser administradas a niños en proporción con su edad y peso. Si ocurriera paro cardiaco, debe instituirse inmediatamente reanimación cardiopulmonar, siendo de vital importancia la óptima oxigenación, ventilación y asistencia circulatoria, así como el tratamiento de la acidosis.

PRESENTACIONES:

NAROPIN® 2 mg/ml: Caja con cinco ampolletas (Polyamp®) con 20 ml en envase de burbuja. Sector salud clave 269.

NAROPIN® 7.5 mg/ml: Caja con cinco ampolletas (Polyamp®) con 20 ml en envase de burbuja.

Sector salud clave 270.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C. No refrigerar.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Su venta requiere receta médica. Literatura
exclusiva para médicos. No se deje al alcance
de los niños. Este producto está libre de
conservadores y debe ser empleado para una
sola dosis. Si no se administra todo el producto, deséchese el sobrante. La esterilidad de este
medicamento no se garantiza si el envase de burbuja
ha sido abierto. No debe esterilizarse nuevamente.

 

Hecho en Suecia por:

AstraZeneca AB

Acondicionado y distribuido en México por:

ASTRAZENECA, S. A. de C. V.

Reg. Núm. 153M98, S. S. A. IV

JEAR-03361201447/RM2003