Neolem
Emulsión oral
Agente inmunosupresor
(Ciclosporina A en
microemulsión)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
Cada ml contiene:
Ciclosporina A 100
mg
Vehículo, c.b.p. 1 ml.
INDICACIONES
TERAPÉUTICAS: Agente inmunosupresor.
Trasplantes:
Trasplante de órganos sólidos:
Prevención del rechazo del injerto posterior al trasplante de riñón, hígado,
corazón, corazón-pulmón combinados, pulmón o páncreas alogénico. Tratamiento
del rechazo al trasplante en pacientes que previamente recibieron otros agentes
inmunosupresores.
Trasplante de médulas ósea:
Prevención del rechazo del injerto posterior al trasplante de médula ósea.
Prevención o tratamiento de la
enfermedad de injerto contra huésped (EICH).
Enfermedades autoinmunes:
Uveítis endógena: Uveítis
anterior o intermedia activa o infecciosa que comprometa la visión, que no
responda al tratamiento convencional o cuando éste cause efectos colaterales
indeseables. Uveítis de Behçet
con ataques inflamatorios repetidos que involucran la retina.
Síndrome nefrótico:
Síndrome nefrótico resistente a esteroides en adultos y niños resistentes a
esteroides y dependientes a esteroides, debido a enfermedades glomerulares
como nefropatía de cambios mínimos, glomerulosclerosis focal y segmentaria o
glomerulonefritis membranosa. NEOLEM puede ser usado para inducir o mantener
remisiones. También puede ser utilizado para mantener las remisiones inducidas
por esteroides, permitiendo la suspensión gradual de esteroides.
Artritis reumatoide: Tratamiento de la artritis
reumatoide severa activa.
Psoriasis: NEOLEM está indicado en pacientes con
psoriasis severa en quienes la terapia convencional es ineficaz o inapropiada.
Dermatitis atópica: NEOLEM está indicado en pacientes
con dermatitis atópica severa cuando la terapia sistémica es requerida.
FARMACOCINÉTICA Y
FARMACODINAMIA:
Propiedades farmacocinéticas: Cuando se administra
NEOLEM proporciona una mejor linealidad de dosis en exposición a ciclosporina
(ABCb), un perfil de absorción
más consistente, menor influencia de la ingesta de alimentos concomitante y del
ritmo diurno que con NEOLEM. Estas propiedades en combinación provocaron una
menor variabilidad intrapaciente de la farmacocinética de la ciclosporina y
una mayor correlación entre la concentración mínima y la exposición total (ABCb). Como una consecuencia de estas
ventajas adicionales, en el esquema de dosificación de administración con
NEOLEM no necesitan tomarse en cuenta periodos más largos entre las comidas.
En suma, NEOLEM produce una exposición más uniforme a la
ciclosporina durante todo el día y de día a día en un régimen de mantenimiento
con NEOLEM en cápsulas de gelatina blanda comparado a las otras formas orales
de ciclosporina. NEOLEM es más rápidamente absorbido (resultando en una Tmáx
promedio de 1 hora más rápido y una Cmáx promedio de 59% más alto) y muestra en
promedio, 29% más alto de biodisponibilidad. La ciclosporina se distribuye
ampliamente fuera del volumen sanguíneo, de 33 a 47% está presente en el
plasma, del 4 al 9% en los linfocitos, del 5 al 12% en los granulocitos, y del
41 al 58% en los eritrocitos. En el plasma, aproximadamente 90% está unido a
las proteínas, en su mayor parte a lipoproteínas. La ciclosporina es ampliamente
biotransformada en aproximadamente 15 metabolitos. No hay una vía metabólica
principal única. La eliminación es primariamente biliar, con sólo 6% de la
dosis oral excretada en la orina; sólo 0.1% es excretado en la orina como droga
sin cambio. Existe una gran variabilidad en los datos reportados sobre la vida
media terminal de la ciclosporina, dependiendo del ensayo aplicado y la
población blanco empleada.
La vida media terminal presenta un
rango de 6.3 horas en voluntarios sanos a 20.4 horas en pacientes con
enfermedad hepática severa.
Propiedades farmacodinámicas:
Grupo farmacoterapéutico: Agente inmunosupresor.
CONTRAINDICACIONES:
Hipersensibilidad a la ciclosporina.
RESTRICCIONES DE USO DURANTE
EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: La experiencia con ciclosporina en
mujeres embarazadas es aún limitada.
La información disponible sobre los
receptores de trasplante de órganos indica que, comparado con la terapia
tradicional, el tratamiento con ciclosporina parece no incrementar el riesgo de
efectos adversos sobre el curso y resultado del embarazo. Sin embargo, no hay
estudios adecuados y bien controlados en mujeres embarazadas, por lo tanto,
NEOLEM debe ser utilizado durante el embarazo sólo si el beneficio potencial
justifica el riesgo probable sobre el feto. La ciclosporina pasa a la leche
materna. Las madres que estén recibiendo NEOLEM no deben ofrecer alimentación
al seno materno.
REACCIONES
SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Los siguientes efectos colaterales
observados con ciclosporina son también observados cuando se administra NEOLEM.
Estos son usualmente dependientes de la dosis y responden a la reducción de la
dosis. Lo observado más frecuentemente incluye hipertricosis, temblor,
alteración de la función renal (véase Precauciones), hipertensión (particularmente
en pacientes con trasplante cardiaco), disfunción hepática, fatiga, hipertrofia
gingival, alteraciones gastrointestinales (anorexia, náusea, vómito, dolor
abdominal, diarrea) y sensación de quemadura en manos y pies (usualmente
durante la primera semana de tratamiento). Ocasionalmente pueden presentarse
cefaleas, exantema de posible origen alérgico, anemia moderada, hipercalcemia,
hiperuricemia, hipomagnesemia, aumento de peso, edema, pancreatitis,
parestesias, convulsiones, se pueden desarrollar dismenorrea o amenorrea
reversibles.
Raramente se han reportado
calambres musculares, debilidad muscular o miopatía. Especialmente en los
pacientes con trasplante hepático pueden aparecer signos de encefalopatía,
también son descritas alteraciones en la visión y movimiento y el deterioro de
la conciencia. Si estas alteraciones son causadas por la ciclosporina, la enfermedad
subyacente, o cualquier otra condición, se deberá establecer la causa.
En raras situaciones, se ha
observado trombocitopenia en pacientes asociada con anemia hemolítica
microangiopática y falla renal (síndrome hemolítico urémico). Se han
desarrollado neoplasias y enfermedades linfoproliferativas, pero su
incidencia y distribución son similares a aquellas observadas en pacientes con
terapia inmunosupresora convencional.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Se debe tener cuidado cuando se use
NEOLEM junto con compuestos que son conocidos por tener efectos nefrotóxicos,
por ejemplo, aminoglucósidos, anfotericina B, ciprofloxacina, melfalan y
trimetoprim. Ya que los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos por sí
mismos pueden tener un efecto adverso sobre la función renal, el uso
concomitante de éstos con la terapia con NEOLEM o un incremento en sus dosis
debe tener un seguimiento particularmente cercano de la función renal. Si el
diclofenaco es iniciado durante la terapia con NEOLEM se debe usar la dosis
terapéutica más baja.
NEOLEM puede incrementar el
potencial de la lovastatina y la colchicina para inducir la toxicidad muscular
incluyendo dolor y debilidad muscular. El uso concomitante de estos fármacos
con NEOLEM debe ser considerado cuidadosamente. Varios agentes son conocidos ya
sea de incrementar o disminuir las concentraciones de ciclosporina en plasma o
en sangre total, por inhibición competitiva o inducción de enzimas hepáticas
involucradas en el metabolismo y excreción de la ciclosporina, en particular
el citocromo P-450. Los agentes conocidos por incrementar ambas concentraciones
incluyen: ketoconazol, macrólidos como la eritromicina y josamicina,
doxiciclina, anticonceptivos orales, propafenona y algunos agentes bloqueadores
de canales de calcio incluyendo diltiazem, nicardipina y verapamil. Ya que la
nifedipina puede provocar hiperplasia gingival, se recomienda que se evite en
pacientes que desarrollen hipertrofia gingival durante la terapia con NEOLEM.
Los agentes que se sabe disminuyen
la concentración de ciclosporina plasmática y en la sangre total incluyen
barbituratos, carbamacepina, fenitoína, metamizol, rifampicina, nafcilina y
la sulfadimidina y trimetoprim administrados intravenosamente (no las formas
orales). Si es inevitable la administración combinada, son esenciales un
cuidadoso seguimiento de la concentración sanguínea de la ciclosporina y las modificaciones
apropiadas a la dosis de NEOLEM. Se ha notado que la ciclosporina reduce la
depuración de prednisolona y, a la inversa, la terapia a altas dosis con
metilprednisolona puede incrementar la concentración sanguínea de
ciclosporina.
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se ha reportado de
inducir un ligero incremento reversible en los lípidos sanguíneos. Alteración
en los niveles de potasio sérico, ocasionalmente NEOLEM causa hipercaliemia o
puede agravar la hipercaliemia preexistente. Aumento de creatinina y urea
séricas. Incrementos reversibles en la bilirrubina sérica y, ocasionalmente, en
las enzimas hepáticas.
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON
EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:
Precauciones: NEOLEM debe
ser prescrito sólo por médicos que tengan experiencia en terapia inmunosupresora
y que puedan proporcionar un seguimiento adecuado, incluyendo una exploración
física completa normal, medición de la presión sanguínea y control de los parámetros
de seguridad del laboratorio. Los pacientes trasplantados que reciban el
fármaco deben ser manejados en instalaciones con adecuados recursos de
laboratorio y soporte médico.
El médico responsable del mantenimiento de la terapia debe
recibir información completa del seguimiento del paciente. En pacientes con una
predisposición alérgica. De esta forma, en los pacientes que reciban NEOLEM no
deben ser administrados agentes inmunosupresores distintos a los
corticosteroides. Sin embargo, algunos centros utilizan la ciclosporina junto
con la azatioprina y corticosteroides u otros agentes inmunosupresores (todos
en dosis bajas), con el fin de reducir el riesgo de disfunción renal o cambios
estructurales renales inducidos por ciclosporina. Cuando la ciclosporina es
usada con otros agentes inmunosupresores, existe el riesgo de una sobre-inmunosupresión,
lo cual puede conducir a la susceptibilidad incrementada a infecciones y al
desarrollo de linfomas. Durante las primeras semanas de terapia con NEOLEM puede
presentarse una frecuente complicación potencialmente seria, incremento de la
creatinina y urea séricas. Estos cambios funcionales son dependientes de la
dosis y reversibles, usualmente responden a la reducción de la dosis. Durante
el tratamiento a largo plazo, algunos pacientes pueden desarrollar cambios
estructurales en el riñón (por ejemplo, fibrosis intersticial) lo cual, en
pacientes con trasplante renal debe ser diferenciado de los cambios debido al
rechazo crónico. NEOLEM puede también causar, dependiendo de la dosis,
incrementos reversibles en la bilirrubina sérica y, ocasionalmente, en las
enzimas hepáticas. Se requiere de un seguimiento estrecho de los parámetros que
valoran las funciones renal y hepática. Los valores anormales pueden necesitar
de la reducción de la dosis. Para el seguimiento de los niveles de ciclosporina
en sangre total se prefiere un anticuerpo monoclonal específico (medición de la
droga madre); de igual forma puede ser usado un método de HPLC, el cual también
mide la droga madre. Si el plasma o el suero son usados, se debe seguir un
protocolo estándar de separación (tiempo y temperatura). Para el monitoreo
inicial de los pacientes con trasplante de hígado, ya sea que deba ser usado el
anticuerpo específico monoclonal, o mediciones paralelas deben ser realizadas
usando tanto el anticuerpo específico monoclonal y el anticuerpo monoclonal
no específico, para seguir una dosis que proporcione una inmunosupresión
adecuada. Se debe recordar que la concentración de ciclosporina en sangre,
plasma o suero es solamente uno de los muchos factores que contribuyen al
estado clínico del paciente. Por lo tanto, los resultados deben servir sólo
como una guía para dosificar, en relación con otros parámetros clínicos y de
laboratorio. Durante la terapia con NEOLEM se requiere de la vigilancia regular
de la presión arterial; si se desarrolla hipertensión se deberá iniciar el
tratamiento antihipertensivo apropiado. Ya que en raras ocasiones se ha
reportado que la ciclosporina induce un ligero incremento reversible en los
lípidos séricos, es aconsejable realizar determinaciones de lípidos antes del
tratamiento y después del primer mes de tratamiento. En caso que se descubra
que los lípidos
se incrementaron, se deberá considerar la restricción
de grasas en la dieta y si fuera apropiado considerar reducción de la dosis.
Los pacientes que estén bajo tratamiento con NEOLEM deberán evitar la ingesta
de dietas altas en potasio y no deberán tomar medicamentos conteniendo potasio
o diuréticos ahorradores de potasio. Ya que ocasionalmente la ciclosporina
causa hipercaliemia o puede agravar la hipercaliemia preexistente, se
recomienda vigilar el potasio sérico, especialmente en pacientes con marcada
disfunción renal. Se debe tener precaución en pacientes tratados con
hiperuricemia. Durante el tratamiento con NEOLEM la vacunación puede ser menos
efectiva y se debe evitar el uso de vacunas vivas atenuadas.
ADVERTENCIAS
Y PRECAUCIONES ESPECIALES: Los pacientes con función renal anormal,
hipertensión no controlada, infecciones no controladas o cualquier tipo de
malignidades no deben recibir NEOLEM. Debido a que NEOLEM puede deteriorar la
función renal, sólo los pacientes con función renal normal deberán ser
tratados.
Es necesario valorar la función
renal frecuentemente y si la creatinina sérica permanece aumentada a más del
30% por arriba de los niveles registrados de creatinina antes de iniciar la
terapia con NEOLEM en más de una medición, se deberá reducir la dosificación de
NEOLEM del 25 al 50%.
Estas recomendaciones aplican aun
si los valores del paciente bajan y permanecen dentro del rango normal del
laboratorio. Los pacientes con función renal basal anormal inicialmente deberán
ser tratados con 2.5 mg/kg al día y deben ser monitoreados muy cuidadosamente.
En algunos pacientes puede ser difícil detectar la disfunción renal inducida
por NEOLEM a causa de los cambios en la función renal relacionados al síndrome
nefrótico per se. Esto explica por qué en raros casos, NEOLEM asociado a
alteraciones de la estructura renal ha sido observado sin incremento de la
creatinina sérica. La biopsia renal se debe considerar para pacientes con
nefropatía esteroide-dependiente de cambios mínimos, en quienes la terapia con
NEOLEM se ha mantenido por más de un año. En pacientes son síndrome nefrótico
tratado con inmunosupresores (incluyendo NEOLEM) se ha reportado
ocasionalmente el desarrollo de malignidades (incluyendo linfoma de Hodgkin).
La suspensión de la terapia con NEOLEM es también recomendable si se desarrolla
hipertensión arterial durante el tratamiento, que no puede ser controlada con
terapia apropiada. Debido a que la experiencia con NEOLEM en niños con
dermatitis atópica es todavía limitada hasta la fecha, su uso en esta población
de pacientes no se recomienda. Los pacientes ancianos deben ser tratados sólo
en la presencia de dermatitis atópica incapacitante y la función renal debe ser
monitoreada con especial cuidado. La linfadenopatía benigna comúnmente se
asocia con brotes de dermatitis atópica que invariablemente desaparece
espontáneamente o con mejoría general en la enfermedad.
Se debe vigilar regularmente la
linfadenopatía observada bajo tratamiento con ciclosporina. La linfadenopatía
que persiste a pesar de la mejoría en la actividad de la enfermedad debe ser
examinada por biopsia como una medida de prevención para asegurar la ausencia
de linfoma. Las infecciones activas por herpes simple deben estar resueltas
antes de iniciar el tratamiento con NEOLEM, sin embargo, ésta no es una razón
de peso para suspender el fármaco si ellas ocurrieran durante el tratamiento, a
menos que la infección sea severa. Las infecciones de piel con Staphylococcus
aureus no son en absoluto contraindicación para la terapia con NEOLEM, pero
deben ser controladas con antibióticos apropiados. Se debe evitar la
eritromicina oral, conocida por tener el potencial de incrementar la
concentración sanguínea de ciclosporina (véase Interacciones medicamentosas y
de otro género) o, si no hay alternativa, se recomienda un seguimiento estrecho
de los niveles sanguíneos de ciclosporina, función renal y por efectos
colaterales de la ciclosporina. En virtud del riesgo potencial para desarrollar
malignidad cutánea, los pacientes con terapia con NEOLEM deben ser advertidos
de evitar el exceso de exposición al sol sin protección y no deben recibir
concomitantemente las irradiaciones ultravioleta B o la fotoquimioterapia
PUVA.
Información de seguridad preclínica:
Teratogénesis: La ciclosporina no resultó ser teratogénica
en los animales.
DOSIS Y VÍA DE
ADMINISTRACIÓN:
Posología y forma de administración: La dosis diaria
total de NEOLEM siempre deberá ser dividida en dos dosis.
Trasplantes: Los rangos de
dosis que se mencionan a continuación para la administración oral, van
encaminados a servir solamente como guía. Se requiere vigilancia de rutina de
los niveles sanguíneos de ciclosporina; esto puede ser llevado a cabo por
medio de un método de RIA basado en los anticuerpos monoclonales. Los
resultados obtenidos servirán como una guía para la determinación de la dosis
real requerida para alcanzar la concentración deseada en pacientes
individualmente (véase Precauciones).
Trasplante de órganos sólidos: El
tratamiento con NEOLEM debe ser iniciado dentro de las 12 horas antes del
trasplante a una dosis de 10 a 15 mg/kg divididos en dos dosis. Esta dosis debe
ser mantenida como la dosis diaria por una a dos semanas postoperatoriamente,
antes de que sea gradualmente reducida de acuerdo con los niveles sanguíneos
hasta alcanzar una dosis de mantenimiento de aproximadamente 2 a 6 mg/kg
administrados en dos dosis divididas.
Cuando se administra NEOLEM con
otros inmunosupresores (por ejemplo, con corticosteroides o como parte de una
terapia de fármacos triple o cuádruple), se pueden usar dosis bajas (por
ejemplo, 3 a 6 mg/kg dados en dos dosis divididas para el tratamiento inicial).
Trasplante de médula ósea: La dosis inicial debe
administrarse un día antes del trasplante. En la mayoría de los casos se
prefiere la infusión I.V. para este propósito, la dosis recomendada es de 3 a 5
mg/kg al día. La infusión se continua hasta este nivel de dosis durante el
periodo inmediato postrasplante de hasta dos semanas antes de que se cambie a
la vía o presentación oral de mantenimiento con NEOLEM a dosis diarias de
aproximadamente 12.5 mg/kg administradas en dos dosis divididas.
El tratamiento de mantenimiento se debe continuar por lo
menos 3 meses (y preferentemente durante 6 meses) antes de que la dosis sea
gradualmente disminuida a cero hasta el año después del trasplante. Si se usa
NEOLEM para iniciar la terapia, la dosis diaria recomendada es de 12.5 a 15
mg/kg dividida en dos tomas, empezando una día antes del trasplante.
En presencia de
enfermedades/alteraciones gastrointestinales que pudieran disminuir la
absorción del fármaco, pudieran ser necesarias dosis más altas de NEOLEM, o el
uso de la terapia I.V.
En algunos pacientes la EICH se
desarrolla después de la suspensión del tratamiento con NEOLEM, pero usualmente
responden favorablemente al re-inicio del tratamiento.
Las dosis bajas de NEOLEM se deben
usar para tratar la EICH leve crónica.
Administración: NEOLEM
siempre debe ser suministrado en dos dosis divididas.
Nota: La experiencia con
NEOLEM en niños es aún limitada.
Conversión de ciclosporina a NEOLEM:
La información disponible indica que después de una conversión 1:1 de
ciclosporina a NEOLEM, las concentraciones mínimas de ciclosporina en la sangre
total son comparables. Sin embargo, en muchos pacientes pueden ocurrir las
concentraciones pico más altas (Cmáx) y un incremento a la exposición de la
droga (ABC).
En un pequeño porcentaje de
pacientes estos cambios son más marcados y pueden ser clínicamente
significativos. Su magnitud depende ampliamente de la variabilidad individual
de la absorción de ciclosporina la cual tiene biodisponibilidad altamente
variable.
Los pacientes con niveles mínimos
variables o dosis muy altas de NEOLEM pueden ser pobres o inconsistentes
absorbedores de ciclosporina (por ejemplo, pacientes con fibrosis quística,
pacientes con trasplante de hígado con colestasis o pobre secreción biliar,
niños o algunos receptores de trasplante renal) quienes pueden, en la
conversión a NEOLEM, convertirse en buenos absorbedores. Por lo tanto, en esta
población, el incremento en la biodisponibilidad de la ciclosporina después de
una conversión 1:1 de ciclosporina a NEOLEM puede ser mayor de lo usualmente
observado.
Por lo tanto, la dosis de NEOLEM
debe ser calculada individualmente de acuerdo con su nivel de rango mínimo
objetivo. Se debe enfatizar que la absorción de la ciclosporina de NEOLEM es
menos variable y la correlación entre la ciclosporina en concentraciones
mínimas y la exposición (en términos de ABC) es más fuerte que con otras
presentaciones comerciales.
Esto hace a las concentraciones mínimas
de ciclosporina sanguínea un parámetro más robusto y de confianza para la
vigilancia terapéutica del fármaco. Ya que la conversión de ciclosporina a
NEOLEM puede resultar en una exposición incrementada a la droga, se deben
observar las siguientes reglas:
En pacientes trasplantados:
NEOLEM debe ser iniciado con la misma dosis diaria como fue previamente usado
con ciclosporina. Las concentraciones mínimas de ciclosporina sanguínea deben
ser monitoreadas inicialmente dentro de los 4 a 7 días después de la conversión
a NEOLEM. En suma, los parámetros de seguridad
clínica como la creatinina sérica y la presión arterial deben ser vigilados
durante los primeros 2 meses después de la conversión. Si los niveles
sanguíneos mínimos de la ciclosporina están fuera del rango terapéutico y/o
aparece empeoramiento de los parámetros de seguridad clínica, la dosificación
debe ser ajustada.
En pacientes tratados por
indicaciones que no son trasplantes: NEOLEM debe ser iniciado con la misma
dosis diaria como se usó con ciclosporina. 2, 4 y 8 semanas después de la
conversión, el nivel de creatinina sérica y la presión arterial deben ser
monitoreados.
Si los niveles de creatinina en el suero o la presión
arterial exceden significativamente los niveles de preconversión o si los
niveles de creatinina sérica aumentan a más del 30% por encima de los niveles
de creatinina previo a la terapia con NEOLEM en más de una medición, la dosis
deberá ser reducida (véase Precauciones adicionales). En caso de toxicidad
inesperada o ineficacia de la ciclosporina, se deben monitorear los niveles
mínimos sanguíneos.
Recomendaciones prácticas: La
emulsión debe ser diluida de preferencia con jugo de naranja o de manzana; sin
embargo, otras bebidas como refescos pueden ser usadas de acuerdo al gusto
individual. Inmediatamente antes de tomar la emulsión, ésta deberá estar bien
agitada. Debido a su posible interferencia con el sistema enzimático
P-450-dependiente, se deberá evitar hacer la dilución con jugo de toronja.
La jeringa no deberá ponerse en
contacto con el diluyente. Si la jeringa está por limpiarse, no la enjuague,
sólo limpie el exterior con un paño seco.
NEOLEM Emulsión deberá ser usado
dentro de los siguientes dos meses de haberse abierto el frasco y ser
almacenado a temperatura ambiente a no más de 30ºC, preferiblemente no a una
temperatura menor de 20ºC por periodos prolongados, ya que éste contiene
componentes oleosos de origen natural, los cuales tienden a solidificarse a
bajas temperaturas.
Puede formarse un aspecto tipo
jalea debajo de los 20ºC, lo cual es reversible a temperaturas hasta de 30ºC.
Se podrán observar aun pequeñas hojuelas o un ligero sedimento. Estos fenómenos
no afectan la eficacia y seguridad del producto, y la dosificación por medio de
la jeringa permanece precisa.
Enfermedades autoinmunes:
Uveítis endógena: Para inducir remisión, inicialmente
se recomiendan 5 mg/kg al día administrados en dos dosis divididas por vía
oral, hasta la remisión de la inflamación activa de la úvea y el mejoramiento
de la agudeza visual sea alcanzado.
En casos refractarios, la dosis puede ser incrementada a 7
mg/kg al día por un periodo limitado. Para lograr la remisión inicial, o para
contrarrestar los ataques oculares inflamatorios, se puede agregar el
tratamiento con corticosteroides sistémicos con una dosis diaria de 0.2 a 0.6
mg/kg de prednisona o un equivalente si NEOLEM solo no controla la situación
suficientemente. Para el tratamiento de mantenimiento, la dosis debe ser
reducida lentamente al nivel más bajo efectivo, el cual no deberá exceder de 5
mg/kg al día, durante las fases de remisión.
Síndrome nefrótico: Para
inducir remisión, la dosis diaria recomendada administrada en dos dosis
divididas por vía oral es de 5 mg/kg para adultos y 6 mg/kg para niños, excepto
para proteinuria y si la función renal es normal.
En pacientes con deterioro de la
función renal, la dosis inicial no debe exceder de 2.5 mg/kg al día. Se
recomienda la combinación de NEOLEM con dosis bajas de corticosteroides orales
si el efecto de NEOLEM solo no es satisfactorio, especialmente en pacientes
resistentes a esteroides.
Si ninguna mejoría se observa
después de 3 meses de tratamiento, se debe suspender la terapia con NEOLEM. La
dosis necesita ser ajustada individualmente de acuerdo con la eficacia (proteinuria)
y seguridad (creatinina sérica primariamente), pero no debe exceder de 5 mg/kg
al día en adultos y 6 mg/kg al día en niños. Para el tratamiento de
mantenimiento, la dosis debe ser reducida lentamente al nivel más bajo
efectivo.
Artritis reumatoide: Para
las primeras 6 semanas de tratamiento la dosis recomendada es de 3 mg/kg por
día oralmente, administrada en dos dosis divididas.
Si el efecto es insuficiente, la
dosis diaria puede ser incrementada gradualmente como la tolerabilidad lo
permita (véase Advertencias y precauciones especiales de uso), pero no debe
excederse de 5 mg/kg.
Para alcanzar la efectividad total,
pueden ser requeridas hasta 12 semanas de terapia con NEOLEM.
Para el tratamiento de mantenimiento la dosis debe ser
calculada individualmente de acuerdo con la tolerabilidad. NEOLEM puede darse
en combinación con dosis bajas de corticosteroides y/o antiinflamatorios no
esteroideos. NEOLEM puede también ser combinado con dosis bajas de metotrexate
semanalmente, en pacientes que tienen una respuesta insuficiente al metotrexate
solo, usando inicialmente 2.5 mg/kg de NEOLEM en dos dosis divididas por día,
con la opción de incrementar la dosis como lo permita la tolerabilidad.
Psoriasis: Debido a la variabilidad de esta
condición, el tratamiento de ser individualizado. Para inducir remisión, se
recomienda la dosis inicial de 2.5 mg/kg al día administrada oralmente dividida
en dos dosis. Si no hay ninguna mejoría después de 1 mes, la dosis diaria puede
ser gradualmente incrementada, pero no debe exceder de 5 mg/kg.
El tratamiento debe ser suspendido en pacientes en quienes
la respuesta suficiente de lesiones de psoriasis no pueda ser alcanzada dentro
de las 6 semanas con
5 mg/kg al día, o en quienes la dosis efectiva no sea compatible con las guías
de seguridad establecidas.
Las dosis iniciales de 5 mg/kg al día son justificadas en
pacientes en los que su condición requiere de una rápida mejoría. Una vez que
la respuesta satisfactoria
es alcanzada NEOLEM puede ser suspendido y la subsecuente recaída manejada con
reintroducción de NEOLEM a la dosis efectiva previa. En algunos pacientes puede
ser necesaria la terapia de mantenimiento continua.
Para el tratamiento de mantenimiento, las dosis deben ser
calculadas individualmente al nivel más bajo eficaz y no deben exceder de 5
mg/kg al día.
Dermatitis atópica: Debido a la variabilidad de esta
condición, el tratamiento debe ser individualizado. El rango de dosis
recomendado es de 2.5 a 5 mg/kg por día administrados por vía oral en dos dosis
divididas. Si una dosis inicial de 2.5 mg/kg por día no alcanza una respuesta
satisfactoria dentro de las dos semanas de terapia, la dosis diaria puede ser
rápidamente incrementada a un máximo de 5 mg/kg.
En casos muy severos, es más
factible que ocurra un rápido y adecuado control de la enfermedad empezando con
una dosis de 5 mg/kg por día. Una vez que la respuesta satisfactoria es
alcanzada, la dosis debe ser reducida gradualmente y si es posible se debe
suspender NEOLEM. La recaída subsecuente puede ser manejada con cursos
posteriores de NEOLEM. Aunque un curso de terapia de 8 semanas puede ser
suficiente para alcanzar la respuesta, se ha observado de ser eficaz y bien
tolerado hasta un año de terapia, proporcionando la vigilancia de acuerdo con
los lineamientos establecidos.
Si se intercambia con otra
ciclosporina podría ser necesario modificar la dosis.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE
LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: No se dispone de
experiencia de sobredosis aguda con NEOLEM puede ocurrir disfunción renal, la
cual se espera resolver al suspender el fármaco. Si está indicado, deben
instalarse medidas generales de apoyo. La eliminación puede ser alcanzada sólo
por medidas no específicas incluyendo lavado gástrico, debido a que la
ciclosporina no es dializable, en gran parte tampoco es bien depurada por la
hemoperfusión por carbón.
PRESENTACIONES:
NEOLEM Emulsión oral, caja con un frasco con 50 ml de 100 mg/ml y jeringa
dosificadora.
RECOMENDACIONES
SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de
30ºC. El frasco, después de abierto se conserva 2 meses a temperatura ambiente
a no más de 30°C, manteniéndolo bien cerrado.
LEYENDAS
DE PROTECCIÓN:
Este medicamento debe ser administrado por
médicos con experiencia en el uso de
inmunosupresores en pacientes sometidos a
trasplantes de órganos o médula ósea.
Su venta requiere receta médica. No se deje al
alcance de los niños. Literatura exclusiva
para médicos. No se administre durante
el embarazo y la lactancia. No se ha establecido
la seguridad y eficacia en los niños.
Hecho en México por:
LEMERY, S. A. de C. V.
Reg. Núm.
503M2001, S. S. A.
CEAR-102100/RM2002