Adriblastina® rd
Solución inyectable
(Doxorubicina)
FORMA FARMACÉUTICA
Y FORMULACIÓN:
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Cada frasco ámpula con
liofilizado contiene:
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Clorhidrato de
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doxorubicina
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10 mg, 20 mg y 50 mg
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Excipiente, c.b.p
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INDICACIONES TERAPÉUTICAS:
La doxorubicina ha producido significativas respuestas terapéuticas en un
número de tumores sólidos y enfermedades hematológicas malignas y es comúnmente
utilizada en el tratamiento de los siguientes tumores:
Carcinoma de mama.
Carcinoma de pulmón.
Carcinoma de ovario.
Cáncer transicional de las células de la vejiga.
Neuroblastoma.
Tumor de Wilms.
Sarcomas de tejidos blandos.
Osteosarcoma.
Leucemia linfocítica o linfoblástica aguda.
Leucemia mielógena aguda.
Linfoma no Hodgkin.
Enfermedad de Hodgkin.
La doxorubicina también ha demostrado actividad antitumoral en
las siguientes neoplasias adultas y pediátricas:
Carcinoma de tiroides.
Carcinoma del endometrio.
Carcinoma de cabeza y cuello.
Carcinoma de estómago.
Carcinoma hepatocelular primario.
Carcinoma no seminomatoso del
testículo.
Carcinoma de la próstata.
Sarcoma de Ewing.
Rabdomiosarcoma.
Mieloma múltiple.
Leucemias crónicas.
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA:
Propiedades farmacodinámicas: Aunque
es conocido que las antraciclinas pueden interferir con un número de funciones
bioquímicas y biológicas dentro de las células eucarióticas, el mecanismo
citotóxico exacto de la doxorubicina y/o sus propiedades antiproliferativas no
han sido completamente elucidadas. Una vez que la droga ha penetrado dentro de
la célula se une en su mayoría a la cromatina. A nivel molecular la
doxorubicina puede formar un complejo con el DNA por intercalación de sus
anillos planares entre los pares de bases de nucleótidos, la consecuencia de
esta intercalación son serios desarreglos en la síntesis del DNA, síntesis de
RNA dependiente de DNA y síntesis de proteínas. Sin embargo, las
concentraciones de doxorubicina requeridas para ejercer su efecto
antiproliferativo a través de estos mecanismos parece ser algo mayor que aquél
que se logra en el sitio del tumor en la práctica clínica.
En resumen, tal intercalación puede
desencadenar la fragmentación del DNA por la topoisomerasa II, dando como
resultado serios desórdenes en la estructura terciaria del DNA. Este efecto es
observado con concentraciones de la droga, las cuales han sido encontradas
dentro del intervalo terapéutico clínico. La doxorubicina está involucrada en
reacciones de oxidación/reducción: un número de reductasas celulares
dependientes de NADPH son capaces de reducir la doxorubicina a una semiquinona
libre de radicales, que puede reaccionar con el oxígeno molecular para generar
compuestos citotóxicos altamente reactivos, como el superóxido, radicales
hidroxilo y peróxido de hidrógeno. La formación de radicales libres ha sido
implicada en la cardiotoxicidad de la doxorubicina. Otro sitio de acción para
la doxorubicina puede ser a nivel de la membrana celular: la droga puede
unirse a los lípidos de la membrana celular y afectar varias funciones. La
citotoxicidad y/o la actividad antiproliferativa de la doxorubicina puede
resultar como una consecuencia de alguno de los mecanismos mencionados y puede
haber otros.
Los estudios de cinética celular
han demostrado que la doxorubicina es activa a través del ciclo celular
incluyendo la interfase. Los tejidos rápidamente proliferativos como los
tumores tisulares (pero también la médula ósea, el aparato gastrointestinal, la
mucosa oral y los folículos pilosos) son por lo tanto, los más sensitivos a los
efectos antiproliferativos de la doxorubicina.
Propiedades farmacocinéticas:
Absorción: La doxorubicina
no es absorbida en el tracto gastrointestinal. Dado que la droga es
extremadamente irritante para los tejidos, ha sido administrada por vías
intravasculares (intravenosa o intraarterial). Se ha demostrado que la
administración intravesical es factible: siguiendo esta vía de administración,
el paso de la doxorubicina dentro de la circulación sistémica es mínimo.
Distribución: Una vez
administrada por inyección intravenosa, la doxorubicina es rápida y ampliamente
distribuida dentro de los compartimientos extravasculares, como es indicado por
una rápida vida media inicial en plasma (5 a 10 minutos) y un volumen de
distribución en estado estacionario en exceso de 20-30 l/kg. Sin embargo, la
doxorubicina no cruza la barrera hematoencefálica en cantidades detectables. La
unión de la doxorubicina a las proteínas plasmáticas es de aproximadamente un
75% y no es dependiente de concentraciones plasmáticas arriba de 2 µM.
Metabolismo: La
doxorubicina es metabolizada principalmente por el hígado. El principal
metabolito de la doxorubicina es el 13-OH-doxorubicinol, producido por
aldo-ceto-reductasas, las cuales poseen un cierto grado de actividad
antitumoral.
La doxorubicina y el
13-OH-doxorubicinol predominan en la orina y en la bilis. Otros metabolitos
presentes en cantidades detectables en el plasma son las agliconas de
doxorubicina y el 13-OH-doxorubicinol.
Excreción: Seguido a la
inyección intravenosa, los niveles plasmáticos de doxorubicina siguen una
declinación multifásica, con una vida media terminal reportada en el rango de
20 a 48 horas. La vida media terminal de 13-OH-doxorubicinol es similar a la de
la doxorubicina. La depuración en plasma se encuentra en el intervalo de 8 a 20
ml/min/kg, y es principalmente debida al metabolismo y a la excreción biliar.
La lenta eliminación del plasma puede ser debida a una función hepática dañada.
La depuración de la doxorubicina ocurre por conversión metabólica a un número
de productos menos activos o inactivos. Del 40-50% de la dosis administrada es
recuperada en la bilis o en las heces. La excreción renal es mínima,
cuantificándose sólo del 5 al 10% de la dosis administrada en 5 días.
CONTRAINDICACIONES:
Las situaciones en las cuales los pacientes no deberán ser tratados con
doxorubicina intravenosa son:
– Mielosupresión
persistente o estomatitis severa debidas a tratamientos citotóxicos previos.
– Presencia
de infecciones generalizadas.
– Daño
severo de la función hepática.
– Arritmias
actuales o historia de arritmias previas e insuficiencia miocárdica; infarto
anterior al miocardio.
– Tratamientos
previos con antraciclinas por arriba de sus máximas dosis acumulativas.
– Hipersensibilidad
a la epirubicina, otras antraciclinas o antracenedionas.
Las contraindicaciones para el
uso intravesical son:
– Tumores
invasivos que hayan penetrado la pared de la vejiga.
– Infecciones urinarias.
– Inflamación de la
vejiga.
– Problemas de
cateterización (por ejemplo, debidos a tumores intravesicales masivos).
PRECAUCIONES GENERALES:
El tratamiento con doxorubicina debe ser llevado a cabo sólo por médicos
experimentados en el tratamiento del cáncer, y debe ser conducido bajo
estricta supervisión, con un número de funciones corporales que deben ser
cuidadosamente monitoreadas.
Cuenta completa de las células sanguíneas: Estas
deberán realizarse con particular atención a las cuentas totales y
diferenciales de los glóbulos blancos. La depresión de la médula ósea inducida
por doxorubicina, primariamente de leucocitos, requiere un monitoreo hematológico
muy cuidadoso, dado que la mielosupresión severa persistente puede resultar en
superinfecciones o hemorragias. A los programas/dosificaciones recomendados
para el tratamiento de los tumores sólidos, puede ocurrir una marcada
leucopenia (cuentas de glóbulos blancos de 1,000/mm³ o más bajas pueden
esperarse durante el tratamiento con dosis completas de doxorubicina), pero tal
leucopenia es usualmente transitoria, alcanzando su nadir 10 a 14 días después
del tratamiento y con una recuperación usualmente completa para el día 21.
Los niveles de plaquetas y eritrocitos deben ser también
monitoreados. La toxicidad hematológica puede requerir reducción de la dosis o
suspensión o retraso de la terapia con doxorubicina.
Evaluación de la función
hepática: Dado que la principal ruta de eliminación de la doxorubicina es
el sistema hepatobiliar, en el caso de una función hepática reducida o
dificultad en el flujo de salida de la
bilis, puede ocurrir una eliminación retardada de la droga y pueden desarrollarse
serios efectos secundarios.
Comúnmente las instrucciones
utilizadas para la reducción de la dosis bajo condiciones de función hepática
dañada están basadas en los niveles séricos de bilirrubina tal como sigue:
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Bilirrubina sérica
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Reducción
de la dosis
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1.2-3.0 mg/100 ml
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50 %
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3.1-5.0 mg/100 ml
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75 %
|
Función
cardiaca: La cardiotoxicidad es un riesgo conocido del tratamiento con
antraciclina. La más severa y típica forma de esta toxicidad está representada
por una miocardiopatía retrasada la cual ocurre que con frecuencia se
incrementa al utilizar altas dosis acumulativas de la droga, lo cual puede
resultar en una falla cardiaca congestiva (CHF). La función cardiaca deberá ser
valorada antes de comenzar el tratamiento con doxorubicina, y debe ser
monitoreada a través de la terapia para minimizar el riesgo de incurrir en un
daño cardiaco severo. Aunque la biopsia endomiocardial es reconocida como la
herramienta de diagnóstico más apropiada para detectar la cardiomiopatía
inducida por antraciclina, esta técnica invasiva no es fácil de llevar a cabo
en análisis de rutina. La valoración de rutina de la función cardiaca durante
el tratamiento con doxorubicina puede incluir electrocardiograma (ECG) y la
evaluación de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (LVEF). Los
cambios en el electrocardiograma son generalmente indicativos de una toxicidad
transitoria, pero una reducción del voltaje de QRS o una prolongación más allá
de los límites normales del intervalo del tiempo sistólico pueden ser
indicativos de una disminución en el LVEF lo cual es típico de las cardiopatías
inducidas por antraciclinas. La probabilidad de desarrollar CHF, se encuentra
estimada del 1% al 2% a una dosis acumulativa de 300 mg/m², y se incrementa
lentamente hasta el total de la dosis acumulativa de 450-500 mg/m², por lo
tanto, el riesgo de desarrollar CHF se incrementa abruptamente y es
recomendable no exceder la dosis total acumulativa de 550 mg/m². En la
presencia de otros factores de riesgo (por ejemplo, enfermedad cardiovascular
activa o latente, radioterapia previa o concomitante para el área
mediastinal/pericardial, terapia previa con otras antraciclinas/antracenedionas,
y el uso concomitante de otras drogas cardiotóxicas). La toxicidad cardiaca
causada por doxorubicina puede ocurrir a bajas dosis acumulativas: bajo estas
condiciones el monitoreo de la función cardiaca debe ser particularmente
estricto y debe ser cuidadosamente evaluado el riesgo-beneficio de continuar el
tratamiento con doxorubicina bajo condiciones de función cardiaca dañada.
Extravasación: La
extravasación de la doxorubicina durante la inyección intravenosa puede dar
como resultado severas lesiones en los tejidos y necrosis. La esclerosis venosa
puede resultar a partir de la inyección dentro de un pequeño vaso, o por
inyecciones repetidas dentro de la misma vena. Para minimizar el riesgo de
extravasación de la droga y asegurarse de que la vena está apropiadamente
irrigada después de la administración de la droga, es recomendable administrar
la droga por medio de una canalización de infusión salina de libre flujo
después de checar que la aguja está apropiadamente colocada en la vena. Si se
presentan algunos signos o síntomas de extravasación que ocurran durante la
administración intravenosa de doxorubicina, la infusión debe ser inmediatamente
terminada. Para manejar la extravasación, las intervenciones aprobadas por el
médico o por la Institución de Salud deberán ser inmediatamente utilizadas.
La doxorubicina puede
potenciar la toxicidad de otras terapias anticáncer. Se ha reportado la exacerbación
de la cistitis hemorrágica inducida por ciclofosfamida y el incremento en la
hepatotoxicidad de la 6-mercaptopurina. Las toxicidades inducidas por radiación
(en el miocardio, piel e hígado) también se han reportado incrementadas. Se ha
encontrado que la depuración sistémica de la doxorubicina se encuentra reducida
en pacientes obesos, tales pacientes deberán ser cuidadosamente monitoreados,
si se piensa llevar a cabo el tratamiento con dosis completas de la droga.
La doxorubicina puede
impartir un color rojo a la orina, los pacientes deben estar advertidos de que
esto no debe ser causa de alarma.
Incompatibilidades: El
contacto prolongado con cualquier solución con un pH alcalino deberá ser
evitado, ya que esto puede dar como
resultado hidrólisis de la droga. La doxorubicina no deberá ser mezclada con
heparina o 5-fluorouracilo debido a incompatibilidad química (formación de un
precipitado). La doxorubicina no deberá ser mezclada con otras drogas
citotóxicas en el mismo vial o jeringa durante la administración o combinación
de los regímenes de quimioterapia.
RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: La
seguridad del uso de la doxorubicina durante el embarazo no ha sido
establecida. La doxorubicina es embriotóxica y teratogénica en ratas, es
embriotóxica y puede inducir aborto en los conejos. Las mujeres que sean
susceptibles a embarazarse durante la terapia con doxorubicina deberán ser
advertidas del riesgo potencial para el feto y se les deberá aconsejar que
eviten el embarazo durante el tratamiento. Si la doxorubicina debe ser
utilizada durante el embarazo, los beneficios potenciales del tratamientos
deberán ser cuidadosamente sopesados contra los posibles riesgos al feto.
Dado el potencial mutagénico de la doxorubicina, la droga puede
inducir daño cromosómico en los espermatozoides humanos; por lo tanto, los
varones que se encuentran bajo tratamiento con epirubicina deberán utilizar
medidas anticonceptivas.
La doxorubicina es secretada en la
leche materna, por lo tanto, las mujeres tratadas con doxorubicina deberán ser
instruidas para que no den leche materna a sus hijos, ya que podrían provocarle
serios problemas al lactante.
REACCIONES
SECUNDARIAS Y ADVERSAS:
Médula ósea/toxicidad hematológica: La manifestación
predominante de la toxicidad de la doxorubicina sobre la médula ósea y el
perfil hematológico, es la leucopenia dependiente de la dosis, reversible y/o
la neutropenia y éstas representan la toxicidad limitante de la dosis aguda de
esta droga. Durante el programa de administración más comúnmente usado de 3-4
semanas. El nadir de los leucocitos/granulocitos es generalmente alcanzado
10-14 días después de la administración de la droga. En pacientes con capacidad
regenerativa normal de la médula ósea, las cuentas de los glóbulos blancos
usualmente se recobran al final de la tercera semana. Si ocurre mielosupresión
severa debe ser utilizado un soporte apropiado para la médula ósea (por
ejemplo, sangre periférica, células progenitoras y factores estimulantes). La
trombocitopenia y la anemia también pueden ocurrir.
Las consecuencias clínicas de la toxicidad hematológica o de
la médula ósea provocadas por la doxorubicina pueden ser fiebre, infecciones,
sepsis/septicemia, choque séptico, hemorragia, hipoxia tisular o muerte. Deben
ser administrados antibióticos intravenosos en la presencia de neutropenia
febril.
La ocurrencia de leucemia
mielógena aguda y secundaria, con o sin una fase preleucémica ha sido reportada
raramente en pacientes que están siendo tratados con doxorubicina en combinación
con agentes neoplásicos que actúan destruyendo al DNA o que previamente han
sido intensamente tratados con estas drogas. Estas leucemias pueden tener un
periodo corto de latencia (1-3 años).
Toxicidad cardiaca: La
toxicidad cardiaca inducida por antraciclina puede ser manifestada por eventos
agudos o retardados. La toxicidad cardiaca temprana de la doxorubicina
principalmente consiste en taquicardia sinusal y/o anormalidades en el ECG por
ejemplo, cambios en las ondas ST-T no específicas. Pero las taquiarritmias como
las contracciones ventriculares prematuras, la taquicardia ventricular, la
bradicardia, así también como la atrioventricular y el bloqueo de la rama
fascicular han sido reportados. Con excepción de las disritmias cardiacas
malignas, estos efectos son usualmente no predictivos de desarrollo
subsecuente de cardiotoxicidad retrasada, raramente tienen importancia clínica
y generalmente no son considerados como indicación para la suspensión del
tratamiento con doxorubicina. La toxicidad cardiaca retrasada es representada
por una miocardiopatía característica, la cual es clínicamente manifestada por
síntomas o signos de disfunción ventricular (como disnea, edema pulmonar, edema
dependiente, hepatomegalia, ascitis, derrame pleural o ritmo disparado). Esta
toxicidad parece ser dependiente de la dosis acumulativa de doxorubicina y
representa la toxicidad limitante de la dosis acumulativa de la droga. Un
número de estudios han valorado que el riesgo de desarrollar disfunción
ventricular, en ausencia de otros factores cardiacos se incrementa abruptamente
después de haber alcanzado la dosis acumulativa de doxorubicina de 550 mg/m²,
sin embargo, si algún factor de riesgo para toxicidad cardiaca se encuentra
presente (por ejemplo, enfermedad cardiovascular activa o latente, radioterapia
mediastinal previa, uso concomitante con otras drogas cardiotóxicas previo) la
toxicidad cardiaca puede ocurrir a dosis acumulativas bajas. La cardiotoxicidad
retrasada se desarrolla principalmente durante el curso de la terapia con
doxorubicina y generalmente después
de dos o tres meses, pero han ocurrido eventos tardíos (varios meses-años
después de la terminación del tratamiento). El daño cardiaco serio puede ser
prevenido por medio de una vigilancia regular durante el curso del tratamiento. Efectos subagudos como la
pericarditis/miocarditis también han sido reportados.
Toxicidad gastrointestinal: La
mucositis (principalmente la estomatitis y menos frecuente la esofagitis) puede
ocurrir en pacientes que se encuentran bajo terapia con doxorubicina. Las
manifestaciones clínicas de la mucositis incluyen dolor o sensación de ardor,
eritema, erosiones y ulceraciones, sangrado e infecciones. La estomatitis por
lo general aparece tempranamente después de la administración de la droga y si
es severa puede progresar en el curso de pocos días hasta ulceraciones mucosas;
sin embargo, la mayoría de los pacientes se recobran de este evento adverso
cerca de la tercera semana de terapia. Pueden ocurrir también náusea, vómito y
ocasionalmente diarrea y dolor abdominal. El vómito severo y la diarrea pueden
producir deshidratación. La náusea y el vómito pueden ser prevenidos o
aliviados por la administración de una terapia antiemética adecuada. Una
combinación de doxorubicina y citarabina puede causar sangrado, ulceración y
necrosis de la mucosa colónica en pacientes con leucemia mielógena aguda.
Reacciones cutáneas y de
hipersensibilidad: Ocurre frecuentemente la alopecia, incluyendo la
interrupción del crecimiento de la barba. Este efecto lateral es usualmente
reversible con un nuevo crecimiento de todo el cabello que ocurre dentro de dos
a tres meses después de la terminación de la terapia. Enrojecimientos, hiperpigmentación
de la piel y las uñas, fotosensibilidad e hipersensibilidad de la piel
irradiada (reacción de memoria a la radiación también puede ocurrir). Urticaria
y anafilaxia han sido reportadas en pacientes tratados con doxorubicina; los
signos y síntomas de estas reacciones pueden variar desde rash cutáneo y
comezón hasta fiebre, escalofríos y shock. También ha sido reportado el
síndrome de "mano-pie" (eritrodistesia palmar-plantar o "eritema
acral").
Efectos en el sitio de
inyección: Es común el estriamiento eritematoso a lo largo de la vena en
la que se colocó la infusión, y puede preceder a una flebitis local o
tromboflebitis. El riesgo de desarrollar flebitis o tromboflebitis en el sitio
de inyección puede ser minimizado siguiendo el procedimiento para la
administración. La fleboesclerosis puede también ocurrir, particularmente si la
doxorubicina es repetidamente inyectada en una vena pequeña. En el caso de
extravasación perivenosa de la droga, se presentarán dolor local, celulitis
severa y necrosis del tejido.
Otras reacciones adversas: Otras
reacciones adversas incluyen malestar, cansancio toxicidad ocular
(conjuntivitis, lagrimeo) e hiperuricemia, la cual puede ocurrir como una
consecuencia de un catabolismo extensivo de purinas, el cual es acompañado de
la rápida muerte celular inducida por la droga. Para prevenir o minimizar los
efectos de la hiperuricemia pueden administrarse hidratación, alcalinización de
la orina y alopurinol.
También puede ocurrir amenorrea y
el tratamiento con doxorubicina puede resultar en azoospermia en el fluido
seminal.
La administración de doxorubicina
por vía intravesical puede causar cistitis química y constricción de la vejiga.
INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS
Y DE OTRO GÉNERO: La doxorubicina es principalmente utilizada en
combinación con otras drogas citotóxicas y una toxicidad aditiva puede ocurrir
especialmente involucrando a la médula ósea/la función hematológica y causar
efectos gastrointestinales. En resumen, el uso concomitante de doxorubicina con
otras drogas antitumorales, las cuales han sido reportadas como potencialmente
cardiotóxicas (por ejemplo 5-fluorouracilo, ciclofosfamida, cisplatino,
taxanos), así como también el uso de otros compuestos cardioactivos (por
ejemplo bloqueadores de los canales de calcio), requiere un constante monitoreo
de la función cardiaca durante el tratamiento.
La doxorubicina es extensivamente metabolizada por el
hígado. Los cambios en la función hepática inducidos por las terapias
concomitantes pueden afectar el metabolismo de la doxorubicina, la
farmacocinética, la eficacia terapéutica y/o la toxicidad.
ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO:
Se debe evaluar previo al inicio del tratamiento, el recuento sanguíneo y
la función hepática.
Se observa comúnmente una
depresión transitoria y reversible de la médula ósea, usualmente de leucocitos,
con un nadir alrededor de los 10-14 días y con una recuperación a los 21 días
siguientes a la terapia. Los niveles de glóbulos rojos y de plaquetas deben
también ser controlados. La toxicidad hematológica puede indicar reducción de
la dosis o suspensión de la terapia.
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS,
MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: La DL50 de
doxorubicina es de 21.9 y 12.5 mg/kg para ratones y ratas, respectivamente, y
aproximadamente 2.0 mg/kg para perros. Los principales órganos blanco después
de una sola dosis fueron el sistema hemolinfopoyético y especialmente en
perros, el tracto gastrointestinal. Los efectos tóxicos después de
administraciones repetidas de doxorubicina fueron investigados en ratas, conejos
y perros. Los principales órganos blanco de la doxorubicina en estas especies
de animales fueron el sistema hemolinfopoyético, el tracto gastrointestinal, el
riñón, el hígado y los órganos reproductores femeninos y masculinos.
Concerniente al corazón, estudios de cardiotoxicidad subaguda indicaron que la
doxorubicina fue cardiotóxica en todas las especies de laboratorio analizadas.
La doxorubicina resultó ser genotóxica en la mayoría de las pruebas realizadas,
tóxica para los órganos reproductores, embriotóxica en ratas y conejos, y
teratogénica en ratas. No existe información disponible sobre la administración
de doxorubicina en animales durante los periodos peri y post-natal. Al igual
que otras antraciclinas y drogas citotóxicas es carcinogénica en ratas. Un
estudio de seguridad local en perros demostró que la extravasación de la droga
causa necrosis tisular.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:
Instrucciones para su uso y
manejo:
Administración intravenosa: La
doxorubicina es usualmente administrada intravenosamente. La solución debe ser
inyectada en 3 a 5 minutos a través de una canalización con infusión de
solución fisiológica, después de confirmar que la aguja está insertada
correctamente dentro de la vena. La técnica reduce el riesgo de trombosis y de
extravasación perivenosa de la droga que puede degenerar en una severa
celulitis y necrosis, y asegura el lavado de la vena después de la
administración. La inyección en venas pequeñas y las inyecciones repetidas en
la misma vena pueden causar esclerosis venosa.
Terapia local-regional:
Para administración intravesical, así como para administración
intraarterial (ver Administración intravesical e intraarterial).
Medidas de protección: Las
siguientes recomendaciones protectivas son proporcionadas debido a la naturaleza
tóxica de esta sustancia:
El personal deberá ser entrenado
para realizar una buena técnica para la reconstitución y manejo. Las mujeres
del personal que estén embarazadas deberán ser excluidas de trabajar con esta
droga; el personal que maneje doxorubicina deberá utilizar ropa protectora:
lentes, bata, guantes desechables y mascarillas; un área designada deberá ser
definida para la reconstitución (preferiblemente bajo una campana de flujo
laminar), la superficie de trabajo deberá ser protegida por papel absorbente o
plástico desechable.
Todos los artículos utilizados
para la administración, reconstitución o limpieza, deberán ser colocados en
contenedores de desecho de alto riesgo, para después ser incinerados.
El derrame de la sustancia deberá
ser tratada con solución diluida de hipoclorito de sodio (al 1%)
preferiblemente remojando y después utilizando agua.
Todos los materiales de limpieza
deberán ser desechados como se indica previamente.
El contacto accidental con la piel
o los ojos deberá ser tratado inmediatamente con un lavado abundante con agua o
agua y jabón, o solución de bicarbonato de sodio; debe solicitarse atención
médica.
La
doxorubicina es una droga citotóxica que es usualmente administrada a pacientes
con cáncer por vía intravenosa, y cuando es apropiado por las vías intravesical
e intraarterial.
Administración
intravenosa (I.V.): La dosificación es usualmente calculada en base al
área de la superficie corporal (mg/m2).
El programa de dosificación de la doxorubicina puede diferir dependiendo de la
indicación terapéutica (por ejemplo, tumores sólidos o leucemias agudas) así
como de su uso para un régimen específico (por ejemplo, como un solo agente, en
combinación con otras drogas citotóxicas o como parte de un programa
multidisciplinario que incluye combinación con cirugía y/o radioterapia y/o
hormonoterapia).
La
administración intravenosa de doxorubicina deberá ser realizada con precaución.
Es recomendable administrar la doxorubicina dentro de una canalización
intravenosa de libre flujo (cloruro de sodio isotónico o solución de glucosa al
5%) por un periodo de 3 a 5 minutos. Esta técnica es aplicada para minimizar el
riesgo de trombosis o extravasación perivenosa, la cual puede degenerar en una
severa celulitis, vesicación o necrosis del tejido. Una inyección directa no es
recomendable debido al riesgo de extravasación, la cual puede ocurrir aún en la
presencia de retorno de sangre adecuado por medio de aspiración con aguja.
Tratamiento de tumores sólidos:
Cuando la doxorubicina es administrada como un solo agente, la dosis
recomendada por ciclo es de 60-75 mg/m² cada tres semanas. La dosis es usualmente administrada como una
sola dosis por ciclo.
Sin embargo es posible administrar
la dosificación de la droga por ciclo en administraciones divididas (por
ejemplo, día 1 a 3, o días 1 y 8).
La
administración de doxorubicina en un régimen semanal ha demostrado ser tan
efectivo como el programa trisemanal. La dosificiación recomendada
semanalmente es de 10-20 mg/m², este programa de administración puede ser
acompañado de una toxicidad reducida, particularmente para el corazón.
Si la
doxorubicina es utilizada en combinación con otros agentes antitumorales con
toxicidades potencialmente sobrepuestas, la dosis recomendada por ciclo está en
el intervalo de 30-60 mg/m².
Dado que
la doxorubina es un agente mielosupresor, el intervalo entre los ciclos puede
necesitar ser incrementado o la dosificación de la droga reducida en aquellos
pacientes cuyas cuentas de glóbulos blancos (particularmente neutrófilos) están
por debajo del intervalo de los valores normales antes de cualquier ciclo de
tratamiento.
Puede
ser necesario también reducir la dosificación en niños, en pacientes de la
tercera edad y en pacientes pretratados en los cuales la reserva medular pueda
estar baja.
En la
presencia de función hepática dañada se sugiere reducir la dosificación de
doxorubicina.
Tratamiento de
leucemias agudas: En el manejo de leucemias agudas, la aplasia de médula
celular es un logro y la combinación con programas intensivos de quimioterapia
son utilizados.
En esta
situación la dosis recomendada de doxorubicina es de 2.4 mg/kg de peso corporal
(corresponden aproximadamente de 75-90
mg/m2), para ser administrados
divididos en tres días consecutivos (un ciclo). El tiempo y la dosificación
del segundo ciclo deberán estar determinados tanto por el estado de la médula
ósea como el de las células sanguíneas periféricas. El intervalo entre ciclos
debe ser al menos de 10 días.
Administración
intravesical: La doxorubicina administrada intravesicalmente puede ser
utilizada para el tratamiento de tumores superficiales de la vejiga o como
profilaxis para reducir la recurrencia después de una resección transuretral.
La dosis
recomendada de doxorubicina para tratamiento intravesical tópico de cáncer
superficial de vejiga es de 30-50 mg en 25-50 ml de solución salina por
instilación, con la concentración óptima en el intervalo de 1.0 mg/ml. Una vez
que la instilación ha sido llevada a cabo, los pacientes deberán ser movidos cada
quince minutos. Generalmente, el instilado debe ser retenido en la vejiga por
una o dos horas.
Para
evitar una dilución indebida con la orina, los pacientes deberán ser instruidos
para que no ingieran ningún líquido en las doce horas previas a la instilación
(esto deberá limitar la producción de orina aproximadamente 50 ml/h). Las
instilaciones pueden ser repetidas a intervalos, los cuales pueden variar de
una semana a un mes, dependiendo de si el tratamiento es terapéutico o
profiláctico. La absorción sistémica de doxorubicina seguida de la instilación
intravesical es muy baja.
Administración
intraarterial: La doxorubicina también ha sido administrada por la vía
intraarterial con intención de producir una actividad local intensa con una
toxicidad general reducida.
Dado que
esta técnica es potencialmente peligrosa y puede degenerar en una necrosis
diseminada del tejido, la administración intraarterial deberá solamente
llevarse a cabo por aquellos médicos que estén ampliamente capacitados en esta
técnica.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN E
INGESTA ACCIDENTAL: La
sobredosificación aguda con doxorubicina puede resultar en mielosupresión
severa (principalmente leucopenia y trombocitopenia), efectos tóxicos
gastrointestinales (principalmente mucositis) y alteraciones cardiacas agudas.
El tratamiento de una sobredosificación aguda consiste en hospitalización,
administración intravenosa de antibióticos, transfusiones de granulocitos y
plaquetas, y tratamiento de las manifestaciones tóxicas, gastrointestinales y
cardiacas.
El uso
de factores de crecimiento hematopoyético puede ser considerado. La
sobredosificación crónica, cuando las dosis totales acumulativas exceden 550
mg/m2, incrementan el riesgo de
cardiomiopatía y puede resultar en CHF. Para tal evento, el tratamiento es el
mismo que para falla congestiva cardiaca (CHF), consistente en preparaciones
digitales, diuréticos, vasodilatadores periféricos e inhibidores ACE.
PRESENTACIONES:
Caja con
un frasco ámpula con 10, 20 y 50 mg.
RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: La
solución reconstituida permanece estable por 24 horas a temperatura ambiente
entre 15 a 30°C, o bien, hasta 48 horas cuando se conserva en refrigeración
entre 2 a 8°C. No congelar.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
No se deje al alcance de los niños.
Su venta requiere receta médica.
Literatura exclusiva para médicos.
Hecho por:
Pharmacia & Upjohn, SpA, Italia
Acondicionado y distribuido en México por:
PHARMACIA & UPJOHN, S. A. de C. V.
Reg. Núm. 81423,
S. S. A.
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