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Pfizer, s.a. de c.v.

Paseo de los Tamarindos Núm. 40  
Bosques de las Lomas
05120 Cuajimalpa 
México, D. F.
Tel.: 5081-8500


 

INFORMACIÓN REVISADA

Acupril®                  

Grageas

(Quinapril)                                                                   

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada GRAGEA contiene:

 

Clorhidrato de quinapril

10, 20 y 40 mg

equivalente a quinapril

 

Excipiente, c.b.p. 1 gragea.

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

Hipertensión: Quinapril está indicado para el tratamiento de la hipertensión. Quinapril es efectivo como tratamiento único o en combinación con diuréticos tiazídicos y betablo­queado­res en pacientes con hipertensión ar­terial.

Insuficiencia cardiaca congestiva: Quinapril es efectivo para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca congestiva cuando se administra en forma concomitante con un diurético y/o un glucósido cardiaco.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Mecanismo de acción: El quinapril es desesterificado rápidamente a quinaprilato (quinapril diácido, el principal metabolito) que, en estudios en humanos y en animales, es un potente inhibidor de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA). La ECA es una peptidil dipeptidasa que cataliza la conversión de angiotensina I al vasoconstrictor angiotensina II, que participa en el control y la función vascular por medio de diferentes mecanismos, entre los que se incluyen la estimulación de la secreción de aldosterona por la corteza suprarrenal. El principal mecanismo de acción de quinapril en humanos y en animales, es la inhibición de la actividad de la ECA ­circulante y tisular, reduciendo por lo tanto la actividad vasopreso­ra y la secreción de aldoste­rona. La interrupción de la retroalimentación negativa de angiotensina II sobre la secreción de renina, ocasiona un incremento de la actividad de la renina plasmática (ARP).

Mientras que el principal mecanismo del efecto antihi­per­tensivo se cree que es a través del sistema renina-an­gio­­ten­sina-aldosterona, quinapril ejerce sus acciones anti­hipertensivas aún en pacientes hipertensos con niveles bajos de renina. Quinapril como monoterapia mostró ser un antihipertensivo efectivo en todas las razas estudiadas, no obstante, fue un poco menos efectivo en negros (un grupo que habitualmente tiene niveles bajos de renina) en comparación con sujetos de otras razas. La ECA es idéntica a cininasa II, enzima que degrada la bradicinina, potente vasodilatador peptídico; debe confirmarse si el incremento en los niveles de bradicinina juega algún papel en el efecto terapéutico de quinapril.

En estudios en animales, el efecto antihiperten­sivo de quinapril es más prolongado que su efecto inhibitorio sobre la ECA circulante, mientras que, la inhibición de la ECA tisular se correlaciona más cercanamente con la duración de sus efectos antihipertensivos.

Los inhibidores de la ECA, incluyendo quinapril, pueden incrementar la sensibilidad a la insulina.

Farmacocinética y metabolismo: Después de su administración oral, se observan concentraciones plasmáticas pico de quinapril dentro de 1 hora. De acuerdo con la recuperación de quinapril y sus metabolitos en la orina, el grado de absorción es de aproximadamente el 60%. Después de su administración oral, el 38% de la dosis se encuentra disponible sistémicamente en forma de quinaprilat. Quinapril tiene una vida media aparente en el plasma de aproximadamente 1 hora. Se observan concentraciones plasmáticas máximas de quinaprilat aproximadamente 2 horas después de la administración oral de quinapril. Quina­prilat es eliminado principalmente por ex­cre­ción renal y tiene una vida media de acumulación efectiva de aproximadamente 3 horas. Aproximadamente el 97% de quinapril o de quinapri­lat circulante en plasma se encuentra unido con las proteínas plasmáticas.

En pacientes con insuficiencia renal, la vida media de eliminación de quinaprilat se incrementa en forma inversa a la depuración de creatinina. Estudios de farmacocinética en pacientes con insuficiencia renal terminal con hemodiálisis crónica, o con diálisis peritoneal ambulatoria continua, demostraron que la diálisis tiene poco efecto en la eliminación de quinapril y quinaprilato. Existe una correlación lineal entre la eliminación plasmática de quina­prilat y la depuración de creatinina. La eliminación de quinaprilat también puede reducirse en pacientes ancianos (³ 65 años de edad) y se relaciona con el grado de función renal (véase Dosis y vía de administración).

Estudios en ratas demuestran que quinapril y sus metabolitos no atraviesan la barrera hematoencefálica.

Farmacodinamia: La administración de 10 a 40 mg de quinapril a pacientes con hipertensión leve a moderada, produce una reducción de la presión arterial, tanto en posición sentada como de pie, con un efecto mínimo sobre la frecuencia cardiaca. La actividad antihiper­tensiva comienza antes de una 1 hora y los efectos máximos generalmente se alcanzan de 2 a 4 horas después de administrar el medicamento. En algunos pacientes se requieren 2 semanas de tratamiento para lograr los efectos máximos de disminución de la presión arterial. En las dosis recomendadas, los efectos antihipertensivos se mantienen, en la mayoría de los pacientes, durante todo el periodo de administración de 24 horas y continúan durante el tratamiento a largo plazo.

La valoración hemodinámica en pacientes con hipertensión ha mostrado que la reducción de la presión sanguínea por quinapril se acompaña con reducción en la resistencia periférica total y la resistencia vascular renal, con poco o ningún cambio en la frecuencia cardiaca, índice cardiaco, flujo sanguíneo renal, filtración glomerular o fracción de filtración.

El tratamiento concomitante con diuréticos de tipo tiazídico y/o la adición de tratamiento con betabloqueadores aumenta los efectos antihipertensivos de quinapril, resultando en una mayor reducción de la presión arterial que la observada con cualquiera de los agentes administrados solos.

Los efectos terapéuticos parecen ser iguales en pacientes ancianos (³ 65 años) y en adultos más jóvenes a los que se les ha administrado la misma dosis diaria, sin incremento en la frecuencia de eventos adversos en los ­ancianos.

La administración de quinapril a pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva, reduce la resistencia vascular periférica, la presión arterial media, la presión arterial sistólica y diastólica, la presión enclavada de los capilares pulmonares, e incrementa el gasto cardiaco.

Durante un seguimiento de un año en 149 pacientes sometidos a cirugía electiva de revascularización coronaria, el tratamiento con 40 mg de quinapril redujo la frecuencia de los eventos isquémicos postoperatorios en comparación con el placebo.

En pacientes con enfermedad arterial coronaria (EAC) demostrada, pero sin hipertensión o insuficiencia cardiaca manifiesta, quinapril mejora la función endotelial anormal medida en las arterias coronarias y braquiales.

Quinapril incrementa la función endotelial por mecanismos que conducen a una mayor biodisponibilidad del óxido nítrico. La disfunción endotelial está considerada como un importante mecanismo fisiopatológico subyacente en la EAC. No se ha establecido la importancia clínica del mejoramiento de la función endotelial.

CONTRAINDICACIONES: Quinapril está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad al producto y en pacientes con antecedentes de angioedema relacionado a tratamientos previos con un inhibidor de la ECA. No se han hecho evaluaciones de sensibilidad cruzada a otros inhibidores de la ECA.

PRECAUCIONES GENERALES:

Angioedema: Se ha reportado angioedema en pacientes tratados con inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA), inclusive en el 0.1% de pacientes con quinapril. Si se presentan estridor laríngeo o angioedema de la cara, la lengua o la glotis, el tratamiento con quinapril debe interrumpirse de inmediato; el paciente debe ser tratado apropiadamente de acuerdo con la atención médica aceptada y observado detenidamente hasta que desaparezca el edema. En los casos en que el edema esté circunscrito a cara y labios, el problema generalmente remite sin tratamiento; los antihistamínicos pueden ser útiles para aliviar los síntomas. El angioedema asociado con compromiso laríngeo puede ser fatal. Cuando exista compromiso de la lengua, glotis o laringe, con probabilidad de ocasionar obstrucción de las vías aéreas, se debe administrar inmediatamente tratamiento de urgencia, incluyendo, pero sin limitarse a, administración de solución subcutánea de adrenalina (epinefrina) 1:1000 (0.3 a 0.5 ml).

Se ha reportado que los pacientes de raza negra que reciben tratamiento con inhibidores de la ECA tienen una frecuencia más alta de angioedema en comparación con pacientes de otras razas. También debe hacerse notar que en los estudios clínicos controlados, los inhibidores de la ECA tienen un efecto sobre la presión arterial que es menor en los pacientes de raza negra que en los pacientes de otras razas. La frecuencia de angioedema en los pacientes de raza negra y en los de otras razas durante el tratamiento con quinapril ha sido estudiada en 2 grandes estudios clínicos abiertos que evaluaron la eficacia de qui­napril para tratamiento de la hipertensión. En un estudio donde se evaluaron 1,656 pacientes negros y 10,583 de otras razas, la frecuencia de angioedema, independientemente de la asociación con quinapril, fue de 0.3% en los negros y de 0.039% en otras razas. En el otro estudio (1,443 pacientes negros y 9,300 de otras razas), la frecuencia de angioedema fue de 0.55% en los negros y 0.17% en los de otras razas.

Los pacientes con antecedentes de angioedema no relacionado con el tratamiento con inhibidores de la ECA podrían tener mayor riesgo de angioedema mientras reciben un inhibidor de la ECA.

Reacciones anafilactoides:

Desensibilización: Algunos pacientes que recibieron inhibidores de la ECA durante el tratamiento de desensi­bilización con veneno de himenópteros han sufrido reacciones anafilactoides potencialmente mortales. En los mismos pacientes, estas reacciones fueron evitadas cuando se suspendió temporalmente la administración de inhibidores de la ECA, pero reaparecieron con la readmi­nis­tración inadvertida.

Aféresis de LDL: Pacientes sometidos a aféresis de lipoproteínas de baja densidad con absorción de sulfato de dextrano cuando han sido tratados concomitante­mente con un inhibidor de la ECA han reportado reacciones anafilactoides.

Hemodiálisis: La evidencia clínica ha demostrado que los pacientes sometidos a hemodiálisis en la que se han utilizado ciertas membranas de alto flujo (como membranas de poliacrilonitrilo) tienen probabilidad de experimentar reacciones anafilactoides con el tratamiento concomitante con inhibidores de la ECA. Debe evitarse esta combinación, ya sea mediante el uso de fármacos antihipertensivos alternativos, o con uso de otras variantes de membranas para hemodiálisis.

Hipotensión: Rara vez se ha observado hipotensión sintomática en pacientes hipertensos no complicados tratados con quinapril, pero es posible que resulte a consecuencia del tratamiento con inhibidores de la ECA en pacientes con depleción previa de sal/volumen tratados previamente con diuréticos, con restricción de sal en su dieta, o que se encuentren bajo diálisis.

Los pacientes que ya estén recibiendo un diurético cuando se inicie el tratamiento con quinapril pueden desarrollar hipotensión sintomática. En los pacientes que reciben un diurético es importante, si es posible, interrumpir el diurético durante 2 a 3 días antes de iniciar quinapril. Si la presión arterial no es controlada con el quinapril solo, se debe reanudar el tratamiento con el diurético. Si no es posible descontinuar el tratamiento con el diurético, se debe iniciar quinapril en una dosis inicial baja (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).

En los pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva, que están en riesgo de hipotensión excesiva, el tratamiento con quinapril debe iniciarse con la dosis recomendada y bajo estrecha supervisión médica; estos pacientes deben vigilarse estrechamente durante las 2 primeras semanas de tratamiento y siempre que se aumente la dosis de qui­napril. Si se presenta hipotensión sintomática, el paciente debe ser colocado en posición supina y, si es necesario, debe recibir una infusión intravenosa de solución salina normal. Una respuesta hipotensiva transitoria no es una contraindicación para administrar dosis adicionales; sin embargo, si se presenta este evento, se debe considerar el uso de dosis más bajas de quinapril o del diurético.

Neutropenia/agranulocitosis: En raras ocasiones, los inhibidores de la ECA han estado asociados con agranulocitosis y depresión de la médula ósea en pacientes con hipertensión no complicada, pero más frecuentemente en pacientes con insuficiencia renal, especialmente si tienen enfermedad vascular de la colágena. Raramente se ha reportado agranulocitosis durante el tratamiento con quinapril. Igual que con otros inhibidores de la ECA, se debe considerar el monitoreo de las cuentas de leucocitos en los pacientes con enfermedad vascular de la colágena y/o enfermedad renal.

Morbilidad/mortalidad fetal/neonatal: (veáse Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia).

Insuficiencia renal alterada: Como consecuencia de la inhibición del sistema renina-angiotensina-aldosterona, los cambios en la función renal pueden ser anticipados en pacientes susceptibles. En pacientes con insuficiencia cardiaca severa, cuya función renal puede depender de la actividad del sistema renina-angiotensina-aldosterona, el tratamiento con inhibidores de la ECA, incluido quinapril, puede asociarse con oliguria y/o azoemia progresiva y, en raras ocasiones, con insuficiencia renal aguda y/o ­muerte. La vida media de quinaprilat es prolongada cuando la depuración de creatinina se encuentra disminuida. Los pacientes con depuración de creatinina de < 60 ml/min requieren el inicio de su tratamiento con dosis bajas de quinapril (véase Dosis y vía de administración). La dosis en estos pacientes debe ajustarse en base a la respuesta terapéutica, y la función renal debe vigilarse muy de cerca, aunque los estudios iniciales no demuestran que quinapril produzca algún deterioro adicional en el funcionamiento renal.

Algunos pacientes con hipertensión o insuficiencia cardiaca, sin aparente enfermedad vascular renal preexistente, han desarrollado elevaciones de la urea sanguínea y de la creatinina sérica, habitualmente leves y transitorias, especialmente cuando se les administró quinapril concomitantemente con diuréticos. Es más probable que esto ocurra en pacientes con insuficiencia renal previa. Se puede requerir disminución de la dosis y/o interrumpir la administración de diuréticos y/o quinapril.

En estudios clínicos en pacientes con hipertensión arterial, con estenosis unilateral o bilateral de la arteria renal, se ha observado elevación del nitrógeno de la urea en sangre en algunos pacientes después de iniciar el tratamiento con inhibidores de la ECA. Estos incrementos casi siempre fueron reversibles al interrumpir el tratamiento con inhibidores de la ECA y/o diuréticos. En estos pacientes debe vigilarse la función renal durante las primeras semanas de tratamiento.

Insuficiencia hepática: Cuando se combina quinapril con un diurético, debe usarse con precaución en pacientes con insuficiencia hepática o enfermedad del hígado progresiva, ya que las menores alteraciones del balance de líquidos y electrólitos pueden ocasionar un coma
he­pá­tico. El metabolismo de quinapril a quinapril es normalmente dependiente de la esterasa hepática. Las concentraciones de quinaprilat se reducen en pacientes con cirrosis alcohólica debido a disminución de desesteri­fi­ca­ción de quinapril.

Hiperpotasemia y diuréticos ahorradores de potasio: Al igual que con otros inhibidores de la ECA, los pacientes con quinapril solo, pueden tener elevaciones de los niveles séricos de potasio. Cuando se administren concomitantemente, quinapril puede disminuir el grado de hipopotasemia provocada por diuréticos tiazídicos. No se han estudiado los efectos de quinapril al administrarse en combinación con diuréticos ahorradores de potasio. Debido al riesgo adicional de potenciar las elevaciones en la concentración de potasio sérico, es recomendable que la administración simultánea de quinapril con diuréticos aho­rradores de potasio se inicie cuidadosamente y que se midan con frecuencia los niveles de potasio sérico (véase Hipotensión en la sección de Interacciones medicamen­tosas y de otro género). Se debe recomendar a los pacientes que no usen sustitutos de sal que contengan potasio, sin consultar a su ­médico.

Hipoglucemia y diabetes: La administración de inhibidores de la ECA se ha acompañado de hipoglu­cemia en pacientes diabéticos bajo tratamiento con in­sulina o con hipoglucemiantes orales; se puede requerir de un monitoreo más cercano en pacientes diabéticos.

Tos: Se ha reportado con el uso de inhibidores de la ECA, incluyendo quinapril. Característicamente, la tos es no productiva, persistente y se resuelve después de dejar el tratamiento. Los inhibidores de la ECA que inducen la tos deben de considerarse como parte del diagnóstico diferencial de la tos.

Cirugía/anestesia: Se debe tener precaución cuando los pacientes sean sometidos a cirugía mayor o anestesia, ya que los inhibidores de la enzima convertidora de angio­tensina bloquean a la angiotensina II con liberación secu­n­-daria de renina compensatoria. Esto puede ocasionar hipo­tensión, la cual puede corregirse con la administración de expansores del volumen plasmático.

Uso geriátrico: Los pacientes de edad avanzada exhibieron valores más altos del área bajo la curva (ABC) de quinaprilat y concentraciones pico, en comparación con los valores observados en pacientes más jóvenes; esto pareció estar relacionado más bien con la función renal que con la edad. En los estudios controlados y no controlados donde 21% de los pacientes tenían 65 o más años de edad, no se observaron diferencias globales de eficacia o seguridad entre los pacientes de mayor edad y los más jóvenes. Sin embargo, no puede descartarse la mayor sensibilidad de algunos individuos de edad avanzada.

Uso pediátrico: No se han establecido la seguridad y eficacia del quinapril en pacientes pediátricos.

Efectos sobre la capacidad de conducir vehículos y usar maquinaria: La habilidad de realizar actividades como operar máquinas o vehículos de motor puede ser deteriorada, especialmente al iniciar la terapia de quinapril.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Embarazo: Cuando se utilizan en el embarazo los inhibidores de la ECA pueden ser causa de morbilidad y mortalidad fetal y neonatal. Antes de administrar quinapril durante el embarazo, deben tomarse en consideración los posibles eventos adversos para el feto. Si una mujer se embaraza al estar en tratamiento con quinapril, debe interrumpirse su administración.

Cuando se han utilizado inhibidores de la ECA durante el segundo y tercer trimestres del embarazo, han habido reportes de hipotensión, insuficiencia renal, hipoplasia craneal y/o muerte en los neonatos. También se ha reportado oligohidramnios, que presumiblemente representa disminución de la función renal del feto; en asociación con el oligohidramnios se han reportado contracturas de extremidades, deformidades craneofa­ciales, desarrollo hipoplá­sico de los pulmones y retardo del crecimiento intrauterino. Aunque estos efectos adversos no parecen haber sido consecuencia de la exposición limitada en el primer trimestre, las madres cuyos embriones y fetos hayan sido expuestos solamente durante el primer trimestre, deben ser informadas al respecto. Sin embargo, si una mujer se embaraza mientras recibe inhibidores de la ECA, el fármaco debe ser descontinuado a la brevedad posible.

Las pacientes que requieran inhibidores de la ECA durante el segundo y tercer trimestres del embarazo deben ser advertidas de los riesgos potenciales para el feto; se deben practicar exámenes ultrasonográficos frecuentes en busca de oligohidramnios. Las pacientes y los médicos deben estar conscientes de que el oligohidramnios puede no aparecer hasta una vez que el feto haya sufrido un daño irreversible. Si se observa oligohidramnios, quinapril debe ser descontinuado a menos que se considere necesario para salvar la vida de la madre.

Otros riesgos potenciales para el feto/neonato expuesto a los inhibidores de la ECA son retardo del crecimiento intrauterino, premadurez y persistencia del conducto arterioso; también se ha reportado muerte fetal. Sin embargo, no está claro si estos eventos están relacionados con la inhibición de la ECA o con alguna enfermedad materna subyacente.

No se sabe si la exposición limitada al primer trimestre puede afectar adversamente el resultado fetal.

Los lactantes expuestos in utero a inhibidores de la ECA deben ser observados estrechamente para determinar la presencia de hipotensión, oliguria e hiperpotasemia. Si se presenta oliguria, se debe dirigir la atención al mantenimiento de la presión arterial y la perfusión renal.

Lactancia: Los inhibidores de la ECA y quinapril son excretados en la leche humana en una cantidad limitada. Como con muchos otros fármacos se debe proceder con precaución cuando se administre quinapril a pacientes en periodo de lactancia.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Se ha estudiado la seguridad de quinapril en más de 4,960 pacientes y fue bien tolerado. De esta población, 3,203
pacientes incluyendo 665 pacientes ancianos en estudios clínicos controlados. Se ha evaluado quinapril en estudios de seguridad a largo plazo en más de 1,400 pacientes tratados por 1 año o más.

Los eventos adversos generalmente fueron de carácter leve y transitorio. Los eventos adversos más frecuentes en estudios clínicos fueron: cefalea (7.2%), mareo (5.5%), tos (3.9%), fatiga (3.5%), rinitis (3.2%), náuseas o vómito (2.8%) y mialgias 2.2%. Debe observarse que la tos no fue productiva ni persistente y que remitió después de interrumpir el tratamiento. En estudios clínicos controlados el 5.2% de los pacientes descontinuaron la terapia con quinapril a causa de eventos adversos.

A continuación se presentan los eventos adversos reportados en 1% o más de los 3,203 pacientes tratados con quinapril, con o sin un tratamiento concomitante con diuréticos. Para comparación se presenta la frecuencia de los eventos adversos en el subgrupo de 665 pacientes de 65 años y mayores. También se presenta un subgrupo de 2,005 pacientes en estudios clínicos controlados que fueron tratados con monoterapia con quinapril por hipertensión arterial:

Eventos adversos %

 

 

Diurético

Monoterapia

Placebo

 Efecto

Total

³ a 65 años

quinapril %

%

 adverso

n = 3,203*

n = 665

n = 2,005**

n = 579**

Cefalea

7.2

4.0

8.1

16.9

Mareo

5.5

6.6

4.1

4.3

Tos

3.9

4.1

3.2

1.4

Fatiga

3.5

3.5

3.2

2.1

Náusea y/o

 

 

 

 

vómito

2.8

3.8

2.3

2.6

Mialgia

2.2

1.2

1.7

3.3

Diarrea

2.0

2.4

1.9

1.0

Dolor en

 

 

 

 

el pecho

2.0

1.8

1.2

1.9

Dolor

 

 

 

 

abdominal

1.9

1.8

2.0

2.2

Dispepsia

1.6

1.2

1.9

1.2

Disnea

1.5

2.3

0.9

0.5

Dolor de

 

 

 

 

espalda

1.4

1.7

1.3

1.0

Faringitis

1.3

0.5

1.5

1.9

Insomnio

1.3

0.8

1.3

0.7

Hipotensión

1.1

1.8

1.0

0.0

Parestesia

1.1

0.9

1.0

0.9

* Incluye 454 pacientes tratados por insuficiencia cardiaca congestiva.

**           Incluye pacientes tratados solamente por hipertensión. 

Los eventos adversos probablemente, posiblemente o definitivamente relacionados, o con cierta relación, se presentaron en 0.5% a < 1.0% (excepto cuando lo citado) de los pacientes tratados con quinapril (con o sin diurético concomitante); tanto en los estudios clínicos controlados como en los no controlados y menos frecuentemente observados en estudios post-comercialización, inclu­yeron:

Organismos en general: Reacciones anafilácticas, reacciones de fotosensibilidad.

Cardiovascular: Palpitaciones, vasodilatación, angina de pecho, hipotensión postural, síncope, taquicardia.

Gastrointestinal: Flatulencia, sequedad bucal o faríngea, pancreatitis.

Hemático y linfático: Trombocitopenia.

Nervioso/psiquiátrico: Vértigo, nerviosismo, depresión, somnolencia.

Piel y anexos: Prurito, aumento de la sudación, erupción cutánea, alopecia, pénfigo, dermatitis exfoliativa.

Urogenital: Infección de vías urinarias, impotencia.

Otros: Edema (periférico y generalizado), artralgia, ambliopía, anemia hemolítica.

Eventos raros: Se ha reportado raramente angioedema en pacientes que recibieron quinapril (0.1%). (Véase Precauciones y Contraindicaciones). Aunque se han observado en raras ocasiones con el quinapril, también se han reportado neumonitis eosinofílica, hepatitis o insuficiencia hepática con otros inhibidores de la ECA.

Hallazgos en las pruebas de laboratorio clínico: Se han reportado raramente casos de agranulocitosis y neutropenia y su relación causal con quinapril no es clara (véase Precauciones generales).

Hiperpotasemia: (Véase Precauciones generales).

Creatinina y nitrógeno de la urea sanguínea: En 2 y 2% respectivamente, de los pacientes tratados con quinapril solo, se observaron elevaciones (> 1.25 veces el límite superior del valor normal) de la creatinina sérica y el nitrógeno sanguíneo. Los pacientes que reciben diuréticos concomitantemente tienen más probabilidad de presentar estas elevaciones que aquéllos bajo tratamiento con quinapril solo. A menudo, estas elevaciones revirtieron al continuar el tratamiento.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Tetraciclina y otros medicamentos que interac­túan con magnesio: La administración concomitante de tetraciclina con quinapril reduce la absorción de la tetraciclina aproximadamente de 28% a 37% en los sujetos. Esto se debe a la presencia de carbonato de mag­nesio como excipiente en la formulación del quinapril. Esta interacción debe ser considerada si se coprescriben quinapril y tetraciclina en forma simultánea.

Litio: Con el incremento en los niveles de litio sérico se han reportado síntomas de toxicidad en pacientes que reciben concomitantemente inhibidores de la ECA, debido a los efectos de la pérdida de sodio de estos agentes. Este tipo de fármacos deben ser administrados con precaución y monitoreo frecuente de los niveles de litio recomendados en ­suero. Si además se emplean diuréticos, puede verse incrementado el riesgo de toxicidad por litio.

Otros agentes: No se han observado interacciones farmacocinéticas importantes cuando quinapril se administró en forma concomitante con propranolol, hidroclorotiazida, digoxina o cimetidina. El efecto anticoagulante de una dosis única de warfarina (medida por tiempo de protrombina) no produjo cambios significativos por la administración concomitante de quinapril 2 veces al día.

La coadministración múltiple de dosis de 10 mg de atorvastatina con 80 mg de quinapril no provocó ningún cambio significativo en el estado estable de los pará­metros farmacocinéticos de atorvastatina.

Terapia diurética concomitante: Igual que con otros inhibidores de la ECA, los pacientes que reciben diurético, especialmente aquéllos bajo tratamiento con diurético instituido recientemente, pueden ocasionalmente experimentar disminución excesiva de la presión arterial después que inicie el tratamiento con quinapril. La posibilidad de efectos hipotensivos después de la primera dosis de quinapril puede ser minimizada descon­ti­nuando el diurético pocos días antes de iniciar el tra­tamiento. Si no es posible descontinuar el diurético, el comienzo de la dosis debe ser reducido y se debe proporcionar supervisión médica hasta por 2 horas después de la dosis inicial de quinapril (véase Precauciones generales, Dosis y vía de administración).

Agentes que elevan el potasio sérico: Quinapril es un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina capaz de disminuir los niveles de aldosterona, que a su vez, puede resultar en una retención de potasio. Sin embargo, el tratamiento concomitante de quinapril con diuréticos ahorradores de potasio (por ejemplo, espironolactona, triamtereno o amilorida), suplementos de potasio o sustitutos de sal que contengan potasio, deben ser utilizados con precaución y monitoreo apropiado de los niveles de potasio sérico (véase Precauciones generales).

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se ha reportado ocasionalmente agranulocitosis y neutropenia y la relación causal con quinapril no es clara. Hiperpotasemia (véase Precauciones generales). Se ha observado incremento de creatini­na y nitrógeno ureico en la sangre (> 1.25 veces el valor máxi­mo normal) en 2% de los pacientes tratados con qui­napril. Estos incrementos frecuente­mente fueron revertidos al continuar con el tratamiento.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: El clorhidrato de quinapril no fue carcinogénico en ratones o ratas cuando se les administraron dosis de hasta 75 ó 100 mg/kg/día (50 a 60 veces la máxima dosis diaria humana, respectivamente) durante 104 semanas. Ni quinapril, ni quinaprilat fueron mutagénicos en la prueba bacteriana de Ames, con o sin activación metabólica. Quinapril también fue negativo en los siguientes estudios de toxicología genética: mutación de punto en células de mamífero in vitro, intercambio de cromátides hermanas en célula de mamífero en cultivo, prueba de micronúcleos en ratones, prueba de aberraciones cromosómicas in vitro en células pulmona­res V79 en cultivo y un estudio citogenético in vitro con médula ósea de rata. No hubo efectos adversos sobre la fertilidad o la reproducción en ratas tratadas con niveles posológicos de hasta 100 mg/kg/día (60 veces la máxima dosis humana diaria).

No se observaron efectos fetotóxicos ni teratogénicos en ratas a dosis de quinapril de hasta 300 mg/kg/día (180 veces la dosis máxima en humanos). Los pesos corporales al nacer se redujeron en ratas tratadas tardíamente en la gestación y durante la lactancia con dosis de 25 mg/kg/día o más. Quinapril no fue teratogénico en el conejo; sin embargo, como con otros inhibidores de ECA, la toxicidad materna y la embriotoxicidad se observó en algunos conejos a dosis tan bajas como de 0.5 mg/kg/día y 1 mg/kg/día, respectiva­mente.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Oral.

Hipertensión:

Monoterapia: La dosis inicial recomendada de quinapril en pacientes que no estén recibiendo diuréticos es de 10 ó 20 mg una vez al día. Dependiendo de la respuesta clínica, la dosis del paciente puede ser aumentada (duplicándola) hasta llegar a dosis de mantenimiento de 20 a 40 mg/día, en una sola toma o fraccionada 2 veces al día. Generalmente, el ajuste de la dosis debe hacerse con intervalos de 4 semanas. El control a largo plazo es mantenido en la mayoría de los pacientes con régimen de dosis única diaria. Se ha tratado a pacientes con dosis de quinapril hasta de 80 mg/día.

Diuréticos concomitantes: En los pacientes que también estén siendo tratados con un diurético, la dosis inicial recomendada de quinapril es de 5 mg, la cual debe ser subsecuentemente ajustada hasta obtener la respuesta óptima (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).

Insuficiencia cardiaca congestiva: Quinapril está indi­cado como tratamiento adyuvante con diuréticos y/o glucósidos cardiacos.

La dosis inicial recomendada en pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva es de 5 mg una o dos veces al día, después de lo cual el paciente deberá ser vigilado estrechamente por la posible presencia de hipotensión sintomática. Si la dosis inicial de quinapril es bien tolerada, puede ser aumentada hasta llegar a la dosis efectiva, que habitualmente es de 10 a 40 mg/día, administrada en 2 tomas iguales divididas con el tratamiento concomitante.

Insuficiencia renal: (véase Precauciones generales).

Los datos cinéticos indican que la eliminación del quinapril depende del grado de función renal. La dosis inicial recomendada de quinapril es de 5 mg en pacientes con depu­ración de creatinina mayor a 30 ml/min, y de 2.5 mg en pacientes con depuración de creatinina menor de 30 ml/min. Si la dosis inicial es bien tolerada, quinapril puede administrarse el día siguiente bajo un régimen de 2 veces al día. En ausencia de hipotensión excesiva o deterioro significativo de la función renal, la dosis puede ser aumentada a intervalos semanales con base en la respuesta clínica y hemodinámica. Las dosis iniciales recomendadas basadas en la experiencia clínica y en datos farmacocinéticos de pacientes con insuficiencia renal son los siguientes:

 

Depuración de creatinina

Dosis máxima recomendada

(ml/min)

dosis inicial (mg)

> 60

10

30-60

5

10-30

2.5

< 10

*

*             La experiencia en este momento es insuficiente para permitir recomendaciones de dosis específicas en estos pacientes.

Uso en ancianos: La edad por sí sola no parece afectar el perfil de eficacia o de seguridad de quinapril. Por lo tanto, la dosis inicial recomendada del quinapril en pacientes de edad avanzada es de 10 mg una vez al día, seguida por ajuste de la dosis hasta obtener la respuesta óptima.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: La dosis letal media (DL50) oral de quinapril en ratones y ratas varía de 1,440 a 4,280 mg/kg. No se dispone de infor­mación específica acerca de la sobredosificación en humanos. La manifestación clínica más probable consistiría en síntomas atribuibles a hipotensión severa, que normalmente debería ser tratada con administración intravenosa de expansores de volumen. El tratamiento es sintomático y de mantenimiento en consistencia con los cuidados médicos establecidos. La hemodiálisis y la diálisis peritoneal tienen poco efecto en la eliminación del quina­pril y quinaprilat.

PRESENTACIONES:

Caja con 21 grageas de 10 mg.

Caja con 21 grageas de 20 mg.

Caja con 21 grageas de 40 mg.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco. Protéjase de la luz.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance
de los niños. No se use en el embarazo, mujeres
en periodo de lactancia y niños menores de 12 años.
Este medicamento al igual que cualquier
otro inhibidor de la ECA puede producir tos.

PFIZER, S. A. de C. V.

Reg. Núm. 341M90, S. S. A. IV

AEAR-118948/RM2003

Ctro. de at’n. Pfizer 01800-PFIZER-0 (01800-734937-0)