Materna*
Tabletas
(Vitaminas y minerales)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
|
Cada TABLETA contiene:
|
|
Acetato de vitamina A
|
1,500 U.I.
|
|
Beta-caroteno
|
1,500 U.I.
|
|
Vitamina B1
|
3 mg
|
|
Vitamina B2
|
3.4 mg
|
|
Vitamina B6
|
10 mg
|
|
Vitamina B12
|
12 mcg
|
|
Vitamina C
|
100 mg
|
|
Vitamina D3
|
250 U.I.
|
|
Vitamina E
|
30 U.I.
|
|
Biotina
|
30 mcg
|
|
Calcio
|
250
mg
|
|
Cromo
|
25
mcg
|
|
Cobre
|
2
mg
|
|
Ácido pantoténico
|
10
mg
|
|
Ácido fólico
|
1
mg
|
|
Yodo
|
150
mcg
|
|
Hierro
|
60
mg
|
|
Magnesio
|
50
mg
|
|
Manganeso
|
5
mg
|
|
Molibdeno
|
25
mcg
|
|
Niacinamida
|
20
mg
|
|
Selenio
|
25
mcg
|
|
Zinc
|
25
mg
|
|
Excipiente, c.b.p. 1 tableta.
|
INDICACIONES
TERAPÉUTICAS: Para las deficiencias de los componentes de la
fórmula.
FARMACOCINÉTICA Y
FARMACODINAMIA:
Vitamina A: Se absorbe fácilmente del tracto
gastrointestinal, pero su absorción puede verse reducida en presencia de
malabsorción de grasas, baja ingesta de proteínas o insuficiencia hepática o
mal funcionamiento pancreático. Los ésteres de vitamina A son hidrolizados por
las enzimas pancreáticas a retinol, que es entonces absorbido y sufre una
reesterización. Parte del retinol es almacenado en el hígado. Es liberado de la
unión del hígado a una globulina a1 específica (retinol-proteína de unión)
en la sangre. El retinol no almacenado en el hígado experimenta una conjugación
glucurónida con una oxidación subsecuente a ácido retinol y retinoico; éstos
y otros metabolitos son excretados en la orina y heces. La vitamina A no se
difunde fácilmente a través de la placenta, pero está presente en la leche de
mujeres lactando.
Vitamina B1: Se absorben pequeñas cantidades de
tiamina del tracto gastrointestinal después de su administración oral; la
absorción de dosis mayores de 5 mg es limitada. También se absorbe rápidamente
después de su administración intramuscular. Se distribuye extensamente a la
mayoría de los tejidos del cuerpo y está presente en la leche humana. La forma
activa de la tiamina es como tiamina pirofosfato. La tiamina no se almacena en
cantidad apreciable en el cuerpo y las cantidades en exceso de las necesidades
del cuerpo son excretadas en la orina como tiamina o como sus metabolitos.
Vitamina B2: La riboflavina se absorbe del
tracto gastrointestinal. A pesar que la riboflavina es extensamente distribuida
a los tejidos del cuerpo, sólo una pequeña parte es almacenada en el cuerpo. La
riboflavina se convierte en el cuerpo a una coenzima flavín mononucleótido
(FMN; riboflavina 5’-fosfato) y después a otra coenzima flavín dinucleótido
(FAD). Aproximadamente, 60% de FMN y FAD se une a proteínas plasmáticas. La
riboflavina es excretada en la orina, en parte como metabolitos. Si se
incrementan las dosis, son excretadas grandes cantidades sin cambio. La
riboflavina atraviesa placenta y se excreta en la leche humana.
Vitamina B6: La piridoxina, piridoxal y la
piridoxamina se absorben fácilmente del tracto gastrointestinal después de su
administración oral y se transforman a sus formas activas: fosfato de piridoxal
y fosfato de piridoxamina. Se almacenan principalmente en el hígado, donde
sufren una oxidación a ácido 4-piridóxico y otros metabolitos inactivos que son
excretados en la orina. El piridoxal atraviesa la placenta y también está
presente en la leche humana.
Vitamina B12: La vitamina B12 unida a un factor intrínseco se une a
una glucoproteína secretada por la mucosa gástrica y entonces se absorbe
activamente del tracto gastrointestinal. Hay una insuficiencia en la absorción
en los pacientes que no tienen el factor intrínseco, con síndrome de malabsorción,
con enfermedad o anormalidad del intestino o después de una gastrectomía.
También puede ocurrir la absorción del tracto gastrointestinal por difusión
pasiva; una pequeña cantidad de la vitamina presente en la dieta se absorbe de
esta manera a pesar de que el proceso se incrementa de manera importante con
grandes dosis como las que se utilizan terapéuticamente. La vitamina B12 se une extensamente a proteínas
específicas plasmáticas llamadas transcobalaminas: la transcobalamina II parece
tener relación en el transporte rápido de las cobalaminas a los tejidos. Se
almacena en el hígado, se excreta en la bilis y experimenta reciclado
enterohepático extenso. Parte de la dosis administrada es excretada en la
orina, la mayoría en las primeras 8 horas. La excreción urinaria, sin embargo,
explica sólo una pequeña fracción de la reducción del almacenamiento total
adquirido del cuerpo por medio de la dieta. La vitamina B12 atraviesa la placenta y también está
presente en la leche humana.
Vitamina
C: El ácido ascórbico se absorbe fácilmente del tracto gastrointestinal y
se distribuye de manera extensa a los tejidos del cuerpo. Las concentraciones
plasmáticas del ácido ascórbico incrementan conforme se aumenta la dosis hasta
que se alcance la meseta con cantidades de 90 a 150 mg diarios. El
almacenamiento de ácido ascórbico del cuerpo en personas sanas es de 1.5 g, a
pesar de que cantidades mayores pueden presentarse con la ingestión mayor de
200 mg diarios. La concentración es mayor en leucocitos y plaquetas que en eritrocitos
y plasma. En estados de deficiencia, la concentración en leucocitos declina
después y en forma lenta, y ha sido considerada como un mejor criterio para la
evaluación de deficiencia que la concentración en plasma.
El ácido ascórbico sufre
una oxidación reversible a ácido dehidroascórbico; parte es metabolizado a
ascorbato 2-sulfato, que es inactivo, y ácido oxálico, que es excretado en la
orina. El exceso de ácido ascórbico que necesita el cuerpo también es eliminado
sin cambio rápidamente en la orina, esto generalmente ocurre con ingestas que
exceden los 200 mg diarios. El ácido ascórbico atraviesa la placenta y se
distribuye a la leche humana. Se puede hemodializar.
Vitamina D: Se absorbe del
tracto gastrointestinal. La presencia de bilis es esencial para la adecuada
absorción intestinal, la absorción puede verse disminuida en pacientes con
decremento de absorción de grasas.
La vitamina D y sus metabolitos circulan en la sangre unidos
a una a-globulina específica. La
vitamina D puede almacenarse en el tejido adiposo y muscular por largos
periodos. Se libera lentamente de esos sitios de almacenamiento y de la piel,
en donde se forma en presencia de la luz del sol o de luz ultravioleta. El
ergocalciferol (vitamina D2)
tiene un tiempo de inicio de acción lento, pero la duración de su acción es
largo.
El ergocalciferol es hidrolizado en el hígado por la enzima
vitamina D 25-hidroxilasa para formar 25-hidroxiergocalciferol. Este compuesto
experimenta posteriormente hidroxilación en los riñones por la enzima vitamina
D 1-hidroxilasa para formar el metabolito activo 1,25-dihidroxiergocalciferol.
Ocurre metabolismo adicional en los riñones, incluyendo la formación de
1,24,25-trihidroxiergocalciferol.
Los componentes de la vitamina D y
sus metabolitos se excretan principalmente en la bilis y en las heces con sólo
pequeñas cantidades en la orina; existe cierta recirculación enterohepática,
pero se considera que tiene una contribución insignificante al status de la
vitamina D. Ciertas sustancias de la vitamina D pueden ser excretadas a la
leche humana.
Vitamina E: La absorción de
la vitamina E del tracto gastrointestinal depende de la presencia de bilis y de
una función pancreática normal. La cantidad de vitamina E absorbida varía
extensamente de 20 a 80% y parece disminuir conforme se aumente la dosis. Entra
a la corriente sanguínea por medio de los quilomicrones en la linfa, se
distribuye extensamente a todos los tejidos y se almacena en el tejido adiposo.
Parte de la vitamina E se metaboliza en el hígado a glucurónidos de ácido
tocoferónico y su g-lactona. Parte es
excretado en la orina, pero la mayor parte de la dosis se excreta lentamente en
la bilis. La vitamina E aparece en la leche humana, pero es pobremente
transferida a través de la placenta.
Ácido fólico: El ácido
fólico en el organismo animal se reduce enzimáticamente a ácido
tetrahidrofólico, forma coenzimáticamente que actúa como aceptor de varias
unidades monocarbónicas.
El ácido fólico aparece en el
plasma a la media hora de su ingestión, y se convierte con rapidez en las
diversas formas metabólicamente activas del folato. No se sabe si hay
transporte proteínico del folato.
Biotina: La biotina es
considerada tradicionalmente como una sustancia de vitamina B. Es una coenzima
esencial para el metabolismo de las grasas y en otras reacciones de
carboxilación. La deficiencia de biotina puede resultar en la excreción
urinaria de ácidos orgánicos y cambios en la piel y cabello. La biotina se
combina con la avidina, proteína presente en el huevo crudo, e impide su
absorción.
Niacinamida: La niacinamida
es transformada a difospiridina, nucleótido (DPN o NAD) y trifosfopiridina
nucleótido (NADP) activo fisiológicamente como coenzimas de numerosas
deshidrogenasas; estos nucleótidos son grupos funcionales para los agentes
activos de transferencia de electrones en la respiración celular, glucólisis y
síntesis lipídica. Su absorción se lleva a cabo en el intestino delgado.
Pantotenato de calcio: Es
un precursor de la enzima A y es esencial para el metabolismo intermediario de
lípidos, carbohidratos y proteínas, también en la síntesis de esteroides,
porfirinas, acetilcolina y otras sustancias. Se absorbe a nivel del intestino
delgado.
Calcio: El calcio es esencial para la funcionalidad
integral de los sistemas nervioso, muscular y esquelético. Juega un papel en la
función cardiaca normal, función renal, respiración, coagulación sanguínea, y
en la funcionalidad de la membrana celular y en la permeabilidad capilar.
También el calcio ayuda a regular la liberación y almacenamiento de
neurotransmisores y hormonas, la captación y unión de aminoácidos, absorción de
vitamina B12, y la secreción de
gastrina. La mayor fracción de calcio se encuentra en la estructura primaria
del esqueleto (99%) como hidroxiapatita, Ca10(PO4)6(OH)2; se encuentran presentes pequeñas
cantidades de carbonato de calcio y fosfatos de calcio amorfos. El calcio en el
hueso está en constante intercambio con el calcio plasmático. Ya que las
funciones metabólicas del calcio son esenciales para la vida, cuando hay un
desajuste en el balance del calcio debido a deficiencias en la dieta o por
otras causas, las reservas de calcio en el hueso pueden depletarse para llenar
las necesidades agudas del organismo. Por lo tanto, a largo plazo la
mineralización normal del hueso depende de las cantidades adecuadas del calcio
total corporal.
Aproximadamente, una quinta a una
tercera parte del calcio administrado oralmente se absorbe en el intestino
delgado, dependiendo de la presencia de los metabolitos de vitamina D, pH en el
lumen y otros factores de la dieta, como unión del calcio a la fibra o fitatos.
La absorción de calcio aumenta cuando hay deficiencia de calcio o cuando el
paciente está en dieta baja en calcio. En pacientes con aclorhidria o
hipoclorhidria, la absorción de calcio especialmente con la sal de carbonato
puede estar reducida.
Su eliminación es 20% renal, la
cantidad en la orina varía con el grado de absorción del calcio y si hay una
pérdida excesiva de hueso o insuficiencia renal. Fecal 80%, consiste principalmente
en calcio no absorbido, con solamente una pequeña cantidad de calcio fecal
endógeno no excretado.
Cobre: El cobre es
absorbido en la porción proximal del intestino delgado y transportado al
hígado. En el hígado el cobre es incorporado dentro de la ceruloplasmina que es
el mayor acarreador sanguíneo de proteínas; el cobre es esencial para la
hematopoyesis y funcionamiento del sistema nervioso central.
Cromo: Los estudios
muestran que cerca del 1% o menos de la dieta diaria del cromo inorgánico se
absorbe, mientras que tanto como el 10% al 25% de cromo GTF puede absorberse.
La ruta
predominante de excreción del cromo endógeno es la orina. La pérdida promedio
diaria es aproximadamente de 7 a 10 mcg.
Hierro: El ión hierro es un
componente esencial de numerosas enzimas necesarias para la transferencia de
energía y también se encuentra presente en los componentes necesarios para la
transportación y utilización del oxígeno; es componente estructural de la
hemoglobina, mioglobina, citocromo y otras enzimas.
Se absorbe bien por vía digestiva
y su absorción aumenta en presencia de vitamina C y con las proteínas animales.
Se excreta por células expulsadas de las superficies internas y externas del
cuerpo y bilis.
Yodo: Como constituyente
esencial de la tiroides en hombres, es necesario que el yodo sea aportado en
cantidades satisfactorias para que la glándula sintetice las hormonas tiroxina
(T4) y triyodotironina (T3), en concentración suficiente para que
el funcionamiento sea normal.
El yodo
exógeno se absorbe en el aparato digestivo en forma de yoduro (I–) y se distribuye rápidamente por todo el
líquido extracelular. La glándula tiroides capta aproximadamente un tercio de
yoduro absorbido y el resto se excreta en la orina. No hay conservación renal
de yodo en caso de aporte escaso, pero la glándula tiroides puede recircular
parte de su suministro de yodo y, en caso de necesidad, el yoduro es liberado
en otros tejidos a partir de la degradación de hormonas tiroideas. De unos 25
mg de yodo que hay en un adulto, entre 10 y 15 mg se encuentra en tiroides en
forma de tiroglobulina, glucoproteína yodada que sirve de reservorio a las
hormonas tiroideas.
Magnesio: El magnesio se absorbe principalmente en
yeyuno e íleon; probablemente intervenga un mecanismo de transporte activo. La
cantidad que se ingiere influye en su absorción; al elevarse el consumo,
disminuye el porcentaje de magnesio absorbido. También existe competencia
entre él y el calcio por la captación de la mucosa; al aumentar la
concentración de uno, disminuye la absorción del otro. He aquí dos factores que
también aminoran la absorción de magnesio: ingestión abundante de fósforo y
esteatorrea. Las sustancias que mejoran la captación de agua en la mucosa
incrementan asimismo la absorción del magnesio.
La excreción renal del magnesio
representa el regulador fundamental de su metabolismo. La concentración
plasmática de magnesio se mantiene bastante constante a 1.7 mEq por litro (2-3
mg por dl como límite normal). Al aumentar la ingestión de magnesio se
intensifica su excreción urinaria y no se altera la concentración en el plasma.
Si el aporte es bajo, su excreción urinaria alcanza un valor casi
imperceptible; en cambio, ante un aporte muy escaso y prolongadamente bajo, su
concentración en el plasma tiende a elevarse.
Manganeso: El manganeso se
absorbe desde el tracto gastrointestinal y se distribuye principalmente en el
hígado, donde actúa como cofactor de la fosfatasa alcalina y en la síntesis del
colesterol.
Molibdeno: El molibdeno se
absorbe fácilmente como molibdato en el intestino delgado, a pesar de que parte
de la absorción se lleva a cabo en todo el tracto intestinal. Hay un poco de
retención de este elemento con excepción del hígado, adrenales, riñones y
huesos. El molibdeno se excreta rápidamente en la orina y en cantidades
limitadas por vía biliar y heces.
Selenio: Se absorbe desde el tracto gastrointestinal,
distribuyéndose principalmente en el hígado, cerebro, musculosquelético y
diversas glándulas endocrinas, donde actúa como cofactor enzimático.
Zinc: El zinc y sus sales
se absorben pobremente del tracto gastrointestinal; sólo una pequeña proporción
de la dieta del zinc es absorbido.
El zinc se distribuye extensamente
a través del cuerpo y se excreta en las heces con sólo trazas que aparecen en
la orina debido a que los riñones tienen poco o ningún rol en la regulación del
contenido de zinc en el cuerpo.
CONTRAINDICACIONES:
Hipersensibilidad a cualquiera de los componentes de la fórmula. No
utilizar en pacientes con hemocromatosis, hemosiderosis, anemia hemolítica e
hipertiroidismo.
No utilizar más de la dosis diaria
recomendada.
PRECAUCIONES
GENERALES: Administrar de acuerdo a la dosis recomendada; si se
ingieren grandes cantidades de este medicamento puede producirse
hipervitaminosis.
No administrar MATERNA* a personas
con úlcera péptica o insuficiencia renal y/o hepática. MATERNA* contiene hierro
que, a dosis altas, puede ser dañino.
Se debe tener precaución con las
preparaciones que contienen yodo o yoduros administradas por periodos
prolongados y también se debe tener cuidado cuando son administradas a niños.
Los pacientes mayores de 45 años o con bocio nodular, son especialmente
susceptibles al hipertiroidismo cuando se administran suplementos de yodo, por
lo que se deben utilizar, por tanto, dosis reducidas y pueden no ser apropiados
los suplementos de aceite de yodo (38% de yodo).
ADVERTENCIAS: MATERNA* no se recomienda para el tratamiento de
anemia perniciosa. El ácido fólico ingerido por medio de suplementos puede
producir remisión hematológica, mientras que las manifestaciones neurológicas
permanecen progresivas.
RESTRICCIONES DE USO DURANTE
EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:
Vitamina A: No se han documentado problemas en
humanos con la ingesta diaria recomendada. La vitamina A y el yodo atraviesan
la placenta solamente en grado limitado. Se han reportado anormalidades fetales
(incluyendo malformaciones del tracto urinario), crecimiento retardado, cierre
epifiseal prematuro en niños cuyas madres tomaron cantidades excesivas durante
el embarazo.
No se recomiendan cantidades diarias de los suplementos que
excedan las 5,000 unidades, debido al potencial de fetotoxicidad. Se ha
reportado que la sobredosis materna en animales resulta en malformaciones del
sistema nervioso central, así como de la columna vertebral, costillas
enjauladas, corazón, ojos, paladar y tracto genitourinario del feto.
La vitamina A y el yodo se
distribuyen a la leche humana.
Vitamina B1, vitamina B2, biotina: No se han documentado
efectos nocivos con la ingesta normal diaria.
Vitamina B6: No se han documentado problemas en
humanos con la ingesta normal diaria.
Sin embargo, la exposición a
grandes dosis de piridoxina in utero puede producir síndrome de
dependencia a la piridoxina en el neonato.
Vitamina B12, vitamina B3, vitamina B5: No se han documentado problemas en
humanos con la ingesta normal diaria recomendada. La vitamina B12 se distribuye a la leche humana.
Vitamina C: No se han documentado problemas en
humanos con la ingesta normal diaria recomendada. El ácido ascórbico atraviesa
la placenta.
La ingestión diaria de grandes cantidades de ácido ascórbico
durante el embarazo puede posiblemente perjudicar al feto.
Vitamina D: No se han documentado problemas en
humanos con la ingesta normal diaria recomendada. Los datos sobre toxicidad
aguda o crónica de vitamina en mujeres embarazadas, pueden asociarse a la
hipercalcemia materna durante el embarazo en humanos con aumento de
sensibilidad a los efectos de vitamina D, supresión de la función paratiroidea
o un síndrome peculiar de facies de duende, retardo mental y estenosis aórtica
congénita en niños.
La sobredosis de vitamina D se ha asociado con anormalidades
fetales en animales.
Sólo pequeñas cantidades de los metabolitos de vitamina D
aparecen en la leche humana.
Los niños que son alimentados solamente con leche materna y
tienen poca exposición al sol, requieren de suplementos de vitamina D.
Vitamina E: No se han documentado problemas en
humanos con la ingesta normal diaria recomendada. El paso a la placenta es
incompleto, los neonatos reciben del 20 al 30% de las concentraciones maternas.
Los niños que nacen con bajo peso pueden tener deficiencia de vitamina E debido
al bajo almacenamiento al nacer.
La vitamina E se distribuye a la leche humana.
Ácido fólico: No se han documentado problemas en
humanos con la ingesta normal diaria. El ácido fólico atraviesa la placenta.
Sin embargo, estudios adecuados y bien controlados en
humanos no han demostrado que el ácido fólico provoca efectos adversos en el
feto.
Algunos estudios han encontrado que los suplementos de ácido
fólico, solo o en combinación con otras vitaminas administrado antes de la
concepción y durante el principio de embarazo, puede reducir la incidencia de
defectos del tubo neural en niños. El ácido fólico se distribuye a la leche
humana.
Calcio: Algunos estudios han demostrado que la
administración de calcio que inicia en el segundo trimestre puede ser efectiva
para disminuir la tensión arterial en mujeres embarazadas con hipertensión
inducida por el embarazo o preeclampsia, pudiendo ser posible en ambos casos
por estar asociada con un aumento en la demanda de calcio del feto durante el
último trimestre.
No se han documentado problemas con la ingesta diaria
recomendada de calcio en lactantes. Aunque algún suplemento oral de calcio
puede ser excretado en la leche materna, la concentración no es suficiente para
producir un efecto adverso en el neonato.
Yodo: Mujeres embarazadas y/o en periodo de lactancia
deberán evitar la ingestión de yodo (yoduros) en mayores cantidades que las recomendadas
por la RDA (dosis diaria permitida recomendada), 175 µg diarios para mujeres embarazadas
y 200 µg diarios para mujeres en periodos de lactancia.
El uso de yoduros en dosis mucho
mayores de 175 µg diarios por mujeres embarazadas puede causar daño fetal y el
uso en mujeres en periodo de lactancia mucho mayores de 200 µg diarios puede
causar erupción y supresión de la tiroides en el infante.
No consumir más de la dosis
recomendada.
Zinc: No se han documentado problemas en humanos con
la ingesta normal diaria recomendada. Sin embargo, no se han realizado estudios
adecuados y bien controlados.
Uso pediátrico: No
administrar a menores de 12 años.
REACCIONES
SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Raramente se puede presentar malestar
gastrointestinal como náuseas, diarrea, constipación y regurgitación con sabor
a alguno de los componentes de la fórmula.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Administrarse de acuerdo con la
dosis recomendada, si se ingieren grandes cantidades de este medicamento puede
producirse hipervitaminosis. No administrar este producto a personas con úlcera
péptica o insuficiencia renal y/o hepática.
Tetraciclinas: Los cationes divalentes y trivalentes
de las tetraciclinas como el aluminio, bismuto, calcio, hierro, magnesio y
zinc, forman complejos insolubles; lo anterior resulta en la absorción
deficiente del antimicrobiano. Por lo tanto, la administración concomitante de
tetraciclinas con antiácidos, antidiarreicos, preparaciones con hierro u otras
preparaciones que contengan dichos cationes o alimentos como la leche y
derivados, puede dar como resultado concentraciones séricas subterapéuticas del
antimicrobiano.
Aminoglucósidos: Glucósidos digitales-sales de
calcio: el uso concomitante puede aumentar el riesgo de arritmias cardiacas. Es
importante tener cuidado y realizar un monitoreo electrocardiográfico si la
administración concomitante es necesaria.
Levodopa: No se recomienda el uso concomitante de
vitamina B6 con levodopa, ya
que se revierten los efectos antiparkinsonianos de la levodopa con sólo 5 mg de
piridoxina administrada en forma oral.
Metotrexato: El ácido fólico puede interferir con los
efectos antifolatos del metotrexato.
Sulfonamidas: El ácido ascórbico puede producir
precipitación de la sulfa, cristaluria.
Colestiramina: Puede disminuir la absorción del
hierro, por lo que se deberá administrar por separado es-
perando por lo menos 4 horas entre uno y otro medicamento.
Trientina: La administración de trientina con sales
de hierro bloquean la absorción de ambos; deje un espacio
de al menos 2 horas entre cada medicamento.
Quinolonas: Se ha documentado la disminución de la
absorción de las quinolonas debido a los cationes divalentes como el calcio,
hierro, magnesio y zinc.
Fenitoína: La ingestión de ácido fólico puede reducir
la efectividad de la fenitoína debido a un aumento del metabolismo de la
fenitoína.
ALTERACIONES EN LOS
RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO:
Vitamina B6:
Determinación de urobilinógeno utilizando el reactivo Ehrlich’s (la piridoxina
puede producir resultados falsos-positivos).
Vitamina C: Debido a que el ácido ascórbico es un
agente reductivo fuerte, interfiere con las pruebas de laboratorio basadas en
reacciones de óxido reducción.
Determinación de glucosa en orina utilizando sulfato cúprico
(reactivo Benedict’s) (la concentración puede ser falsamente incrementada).
Determinación de glucosa en orina utilizando el método de
glucosa oxidasa (Tes-Tape) (la concentración puede ser falsamente disminuida).
A concentraciones de 100 a 360 mg/100 ml de ácido ascórbico
se han reportado falsamente valores elevados de SGOT (transaminasa
glutámico-oxalacético), los análisis de laboratorio están basados en reacciones
de color. La vitamina C puede decrecer falsamente las concentraciones hepáticas
y la LDH cuando son medidas con un autoanalizador. Grandes dosis de vitamina C
puede incrementar falsamente los niveles séricos de bilirrubina.
Hierro:
Puede interferir con la prueba de laboratorio para buscar sangre oculta en
heces.
Yodo:
Como el yodo y los yoduros pueden afectar la glándula de la tiroides, la
administración de dichas preparaciones puede interferir con las pruebas de
función de la tiroides.
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS,
MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No se han
reportado a la fecha.
DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Oral.
Tomar
una tableta diaria. Preferentemente después del desayuno sin masticar. No
consumir más de la dosis recomendada.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O
INGESTA ACCIDENTAL: Suspender inmediatamente el medicamento. Si es
necesario, instituir inmediatamente tratamiento sintomático y de apoyo.
Vitamina
A: Efectos agudos: sangrado de encías o boca ulcerada, somnolencia,
doble visión, cefalea severa, irritabilidad severa, despellejamiento de la piel,
especialmente en labios y palmas, vómito severo.
La
toxicidad por lo general se presenta aproximadamente a las 6 horas después de
la ingestión de sobredosis de vitamina A.
La
sobredosis aguda también produce hidrocefalia en niños y aumento de la presión
intracraneal (cerebro seudomotor) en niños mayores y adultos. La toxicidad
aguda es reversible con la suspensión de vitamina A.
Algunos
signos y síntomas pueden desaparecer dentro de una semana, mientras que otros
pueden persistir por varias semanas o meses.
Calcio:
Signos y síntomas de hipercalcemia, especialmente anorexia, náusea, vómitos,
constipación, dolor abdominal, debilidad muscular, poliuria, sed, somnolencia y
confusión y, en casos graves, coma y arritmias cardiacas.
Hierro:
En la intoxicación aguda por hierro se presenta: aumento de la permeabilidad
capilar, reducción de volumen plasmático, puede ocurrir náusea, vomito, dolor
abdominal y en casos severos, convulsiones, colapso cardiovascular, shock, coma
y muerte.
Tratamiento:
Se debe vaciar el estómago, induciendo vómito con jarabe de ipeca o de
preferencia con lavado gástrico; en caso de vómito con sangre, no se debe usar
ipeca.
La
hemodiálisis es de poco valor, las medidas de soporte incluyen mantenimiento
permeable de vías respiratorias, corrección de acidosis, control de choque y
deshidratación.
Magnesio:
Puede ocasionar manifestaciones propias de la hipermagnesemia.
Zinc:
Efectos clínicos: hipotensión (vértigo o desfallecimiento), ictericia (piel
amarilla), edema pulmonar (dolor de pecho, insuficiencia respiratoria), vómito.
Tratamiento:
Diluir con leche o agua. Tratamiento específico: edetato disódico de calcio,
intramuscular o intravenoso, a dosis de 50 a 75 mg por kg (mg/kg) de peso
corporal por día, en dosis divididas de 3 a 6 hasta por
5 días.
PRESENTACIONES:
Frasco
con 30, 60 y 100 tabletas.
RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese
a temperatura ambiente a no más de 30°C, protegido de la luz y humedad.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
No se deje al alcance de los niños. Consérvese
a temperatura ambiente a no más de 30°C,
protegido de la luz y humedad. Conserve
el frasco bien cerrado. Literatura
exclusiva para médicos.
WYETH, S. A. de C. V.
Reg. Núm. 0175M80, S. S. A. VI
FVAR-03362000014//RM2003