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Merck sharp & dohme de méxico, s.a. de c.v.

Av. San Jerónimo Núm. 369, Piso 8
Col. Tizapán
01090 México, D. F.
Tels.: 5481-9600 y 5481-9601


Varivax®                                                      

Suspensión                                                       

Vacuna de virus vivo contra
la varicela (Oka/Merck), MSD

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

SUSPENSIÓN: VARIVAX® es una vacuna de virus vivo atenuado (un preparado liofilizado de la cepa Oka/Merck del virus de la varicela).

Química: VARIVAX® es un preparado liofilizado de la cepa Oka/Merck del virus de la varicela vivo atenuado.

El virus fue obtenido inicialmente de un niño con varicela natural, introducido en cultivos de células pulmonares embrionarias humanas, adaptado y reproducido en cultivos de células embrionarias de cobayo y, finalmente, reproducido en cultivos de células diploides humanas (WI-38). Los traslados adicionales del virus para preparar la vacuna contra la varicela se hicieron en Merck Research Laboratories en cultivos de células diploides humanas (MRC-5) exentos de agentes agregados.

Esta vacuna de virus vivo atenuado contra la varicela es un preparado liofilizado que contiene sucrosa, fosfato, glutamato y gelatina procesada como estabilizantes. Para conservar su potencia, la vacuna liofilizada se debe mantener congelada a un promedio de temperatura de -15°C o menor, y se debe usar antes de la fecha de caducidad. Se puede conservar en cualquier congelador que man­tenga un promedio de temperatura de -15°C o menor.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: VARIVAX® está indicado para vacunar contra la varicela a personas de 12 meses de edad o mayores.

Revacunación: Hasta ahora, no se sabe cuánto dura la protección proporcionada por VARIVAX® o si es necesario administrar dosis de refuerzo. Sin embargo, en las personas vacunadas se ha observado un aumento de los niveles de anticuerpo tras la exposición a la varicela natural o después de administrar una dosis de refuerzo de VARIVAX® cuatro a seis años después de la vacunación. En un grupo de población con un alto porcentaje de vacuna­dos puede disminuir la inmunidad de algunos individuos debido a la falta de exposición a la varicela natural como resultado del cambio epidemiológico. Se están realizando estudios de vigilancia después de la salida de la vacuna al mercado para determinar si es necesaria la vacunación de refuerzo y el tiempo adecuado para realizarla. Es posible que la vacunación con VARIVAX® no proteja a todos los niños, adolescentes y adultos sanos susceptibles (véase Farmacocinética y farmacodinamia).

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Varicela: La varicela es una enfermedad sumamente contagiosa en niños, adolescentes y adultos, causada por el virus de varicela-zoster. Usualmente, hasta en 70% de los pacientes, la enfermedad consiste en 300 a 500 lesiones maculopapulares y/o vesiculares acompañadas de fiebre (temperatura bucal ³ 37.7°C). De 1980 a 1994, en Estados Unidos ocurrieron anualmente 3.5 millones de casos de varicela, con una incidencia máxima en niños de cinco a nueve años de edad. Entre los niños de uno a nueve años, la incidencia anual de la varicela es de 8.3 a 9.1%. Se mostró que tras la exposición doméstica de niños susceptibles sanos, la incidencia de la varicela natural fue de 87%. Aunque generalmente es una enfermedad benigna y autolimitada, la varicela puede causar complicaciones graves (por ejemplo, superinfección bacteriana, neumonía, encefalitis, síndrome de Reye) y/o la muerte.

Estudios clínicos:

Evaluación de la eficacia clínica de VARIVAX®.

Datos clínicos en niños: En ensayos clínicos combinados de VARIVAX® a dosis que variaron entre 1,000 y 17,000 UFP, los sujetos que se expusieron al virus natural de la varicela fueron totalmente protegidos por la vacuna o presentaron una forma más leve de la enfermedad (véase descripción clínica).

La eficacia protectora de VARIVAX® se evaluó de tres maneras diferentes: 1) comparando la incidencia de la varicela en los vacunados con la usual en sujetos no vacunados; 2) determinando la protección contra la enfermedad tras la exposición doméstica al contagio, y 3) en un ensayo clínico doble ciego controlado con placebo.

En los primeros ensayos clínicos 4,142 niños recibieron 1,000-1,625 UFP de virus atenuado por dosis de VARIVAX®, y han sido seguidos hasta por seis años después de la vacunación con una sola dosis. En ese grupo la incidencia de varicela varió considerablemente entre los distintos estudios y de un centro a otro, y gran parte de los datos reportados fueron obtenidos por seguimiento pasivo. Presentaron varicela 2.9 a 3.9% de los vacunados por año (casos por superación de las defensas), lo cual represen­ta una disminución de aproximadamente 60% (53 a 68%) del número total de casos esperado basándose en la incidencia en niños de uno a nueve años de edad en ese mismo periodo (8.3 a 9.1%). En la mayoría de los niños que presentaron varicela por superación de las defensas después de la vacunación, la enfermedad fue leve (número medio de lesiones, < 50).

En un estudio, tuvieron menos de 50 lesiones 47% (27/58) de los casos por superación de las defensas en comparación con 8% (7/92) de los sujetos no vacunados, y sólo 7% (4/58) de los primeros tuvieron 300 lesiones o más, en comparación con 50% (46/92) de los no vacunados.

En los estudios de niños vacunados que contrajeron la varicela después de la exposición doméstica al contagio, 54% (22/41) tuvieron menos de 50 lesiones, y sólo uno (2.4%) tuvo más de 300 lesiones y fiebre.

En ensayos clínicos posteriores con la vacuna actual, un total de 1,164 niños recibieron 2,900 a 9,000 UFP de virus atenuado por dosis de VARIVAX®, y han sido seguidos hasta por cuatro años después de la vacunación con una sola dosis.

En los cuatro años siguientes a la vacunación con una sola dosis presentaron varicela por supe­ración de las defensas 0.6% a 1.5% de los vacunados por año, lo cual representa una disminución de aproximadamente 87% (82-93%) del número total de casos esperado, basándose en la incidencia en niños de uno a nueve años de edad en ese mismo periodo (8.3 a 9.1%). En la mayoría de los niños que después de la vacunación presentaron varicela por superación de las defensas, la enfermedad fue leve.

Los estudios en vacunados para determinar la incidencia de varicela por superación de las defensas en el transcurso de cuatro años mostraron las incidencias más bajas (0.6-0.9%) en los dos primeros años después de la vacunación, con índices algo mayores, pero estables (1.5%) durante el tercero y el cuarto años.

En un subgrupo de vacunados que fueron seguidos activamente, 247 estuvieron expuestos al contagio en el medio doméstico; 83% de ellos no presentó varicela por superación de las defensas y el 17% restante sufrió una forma leve de la enfermedad, lo cual representa una reducción de 81% en el número esperado de casos en comparación con la incidencia reportada anteriormente de varicela tras la exposición doméstica al contagio de 87% en los sujetos no vacunados.

Aunque no se hizo ningún ensayo controlado con placebo con la vacuna VARIVAX® actual, sí se llevó a cabo un ensayo controlado con placebo usando una formulación con 17,000 UFP por dosis. En ese ensayo, una sola dosis de la vacuna protegió contra la varicela a 96-100% de los niños en un periodo de dos años. El estudio comprendió niños sanos de uno a catorce años de edad (491 recibieron la vacuna y 465 recibieron el placebo). En el primer año, contrajeron la varicela 8.5% de los tratados con el placebo y ninguno de los vacunados, lo cual representó un índice de protección de 100% durante la primera temporada de varicela. En el segundo año, durante el cual sólo un sub­grupo de los sujetos continuó en el estudio ciego (163 de los vacunados y 161 de los que recibieron el placebo), se calculó una eficacia protectora de 96% en el grupo vacuna­do en comparación con el del placebo. El número de casos de varicela por superación de las defensas en niños vacunados es insuficiente para determinar el índice de protección VARIVAX® contra las complicaciones graves de la varicela (por ejemplo, encefalitis, hepatitis, neumonía).

Datos clínicos en adolescentes y adultos: Aunque no se hizo ningún ensayo controlado con placebo en adolescentes y adultos, se determinó la eficacia de la vacuna evaluando el grado de protección en los vacunados que recibieron dos dosis de VARIVAX® con cuatro u ocho semanas de intervalo y después estuvieron expuestos al contagio de la varicela en el medio doméstico.

En un periodo de hasta cuatro años de seguimiento activo, 14 (20%) de 69 vacunados presentaron varicela por superación de las defensas después de esa exposición doméstica al contagio; de esos 14 casos, nueve (64%) tuvieron menos de 50 lesiones y los otros cinco tuvieron de 50 a 75 lesiones. En estudios clínicos combinados sobre adolescentes y adultos (n=1,017) que recibieron dos dosis de VARIVAX® y después presentaron varicela por superación de las defensas y reportaron el número de lesiones (48 de los 1,017), 30 de los 48 (63%) reportaron menos de 50 lesiones, 16 (33%) reportaron de 50 a 300 lesiones, uno (2%) reportó más de 300 lesiones y temperatura bucal mayor de 37.7°C, y uno (2%) presentó la varicela, pero no se sabe el número de lesiones.

La incidencia de la varicela en adultos no vacunados expuestos a un solo contacto doméstico, no ha sido estudiada anteriormente. Cuando se la compara con la incidencia reportada de la varicela natural de 87% en niños no vacunados tras la exposición doméstica al contagio, esos porcentajes representan una disminución de 77% aproximadamente en el número esperado de casos en el medio doméstico. El número de casos de varicela por superación de las defensas en adolescentes y adultos vacunados es insuficiente para determinar el índice de protección de VARIVAX® contra las complicaciones graves de la varicela (por ejemplo, encefalitis, hepatitis, neumonía) y durante el embarazo (síndrome de varicela congénita).

Inmunogenicidad de VARIVAX®: Los ensayos clínicos con varias formulaciones de la vacuna de virus atenuado con 1,000 a 17,000 UFP por dosis han demostrado que VARIVAX® induce respuestas inmunes detectables en una alta proporción de los sujetos y es generalmente bien tolerado por las personas sanas de 12 meses a 55 años de edad.

En 6,919 niños susceptibles de 12 meses a 12 años de edad, aproximadamente cuatro a seis semanas después de la vacunación se observó seroconversión, definida como la producción de cualquier cantidad detectable de anticuer­pos contra la varicela (gpELISA > 0.6, un ensayo sumamente sensible que no está disponible comercialmente) en 97% de los vacunados. La incidencia de la enfermedad por superación de las defensas fue significativamente menor entre los niños con títulos de anticuerpos contra la varicela ³ 5 que entre los que tenían títulos < 5.

Una sola dosis de la vacuna con 1,000 a 17,000 UFP por dosis indujo títulos ³ 5 en aproximadamente 77% de los niños vacunados. En un estudio multicéntrico sobre adolescentes de 13 años de edad o mayores y adultos susceptibles, dos dosis de VARIVAX® administradas con cuatro a ocho semanas de intervalo indujeron seroconversión (gpELISA > 0.6) en aproximadamente 75% de 539 sujetos cuatro semanas después de la primera dosis y en 99% de 479 sujetos cuatro semanas después de la segunda dosis. El promedio de respuesta de anticuerpos fue mayor en los vacunados que recibieron la segunda dosis ocho semana después de la primera que en los que la recibieron cuatro semanas después de la primera.

En otro estudio multicéntrico sobre adolescentes y adultos, dos dosis de VARIVAX® administradas con ocho semanas de intervalo indujeron la seroconversión (gpELISA > 0.6) en 94% de 142 sujetos seis semanas después de la primera dosis y en 99% de 122 sujetos seis semanas después de la segunda dosis.

VARIVAX® induce también respuestas inmunes mediadas por células. Se desconocen las proporciones en que contribuyen la inmunidad humoral y la inmunidad mediada por células a la protección contra la varicela.

Persistencia de la respuesta inmune: En los estudios clínicos sobre niños sanos que recibieron una dosis de la vacuna, se detectaron anticuerpos contra la varicela (gpELISA > 0.6) en 98.0% de los vacunados (3,881/3,921) al cabo de un año, en 99.2% (1,551/1,564) a los dos años, en 98.6% (1,090/1,105) a los tres años, en 99.2% (636/641) a los cuatro años, en 97.9% (286/292) a los cinco años, en 100% (131/131) a los seis años, y en 96.4% (27/28) a los siete años después de la vacunación. En los adolescentes y adultos sanos que recibieron dos dosis de vacuna de virus vivo contra la varicela con cuatro a ocho semanas de intervalo, hubo niveles detectables de anticuerpos en 97.9% (557/569) al cabo de un año, en 97.0% (32/33) a los dos años, y en 100% (94/94) a los tres años después de la vacunación. En los sujetos vacunados se ha observado un incremento de los niveles de anticuerpos tras la exposición a la varicela natural, lo cual podría explicar la aparen­te persistencia prolongada de los niveles de anticuerpo después de la vacunación en estos estudios.

Se desconoce la duración de la protección contra la varicela obtenida con VARIVAX® sin el estímulo adicional proporcionado por el contacto con el virus natural.

VARIVAX® induce también respuestas inmunes mediadas por células. Se desconocen las proporciones en que contribuyen la inmunidad humoral y la inmunidad mediada por células a la protección contra la varicela.

Transmisión: En el ensayo controlado con placebo se investigó la transmisión del virus de la vacuna en el medio doméstico durante las ocho semanas siguientes a la vacunación en 416 sujetos susceptibles que recibieron el placebo y estuvieron en contacto con 445 vacunados. De esos 416 receptores del placebo, en tres se desarrolló la varicela y hubo seroconversión, nueve presentaron una erupción semejante a la varicela sin seroconversión, y en seis no hubo erupción, pero sí seroconversión. Si acaso hubo transmisiones del virus de la vacuna, fue muy poco frecuente y posiblemente sin enfermedad clínica reconocible en los contactos. Esos casos pueden ser de varicela natural adquirida en la comunidad, o representar una baja incidencia de transmisión del virus de la vacuna por contacto con los vacunados (véase Precauciones generales, Transmisión). La experiencia desde la salida de la vacuna al mercado sugiere que en raros casos el virus de la vacuna puede ser transmitido de los vacunados sanos que presentan una erupción semejante a la varicela a los contactos sanos susceptibles. También se ha reportado, pero no se ha confirmado, la transmisión del virus de la vacuna por vacunados que presentan dicha erupción.

Herpes zoster: En total, en los ensayos clínicos han sido vacunados con la vacuna Oka/Merck de virus vivo atenuado contra la varicela 9,454 niños sanos (de 12 meses a 12 años de edad) y 1,648 adolescentes mayores de 13 años y adultas. Se han reportado once casos de herpes zoster en niños durante 61,880 personas-años de seguimiento, que representan una incidencia estimada de por lo menos 19 casos por cada 100,000 personas-años. No se ha determinado si ese reporte es completo. Se han reportado dos casos de herpes zoster en el grupo de adolescentes y adultos durante 8,534 personas-años de seguimiento en los ensayos clínicos, lo cual representa una incidencia estimada de 23 casos por cada 100,000 personas-años.

Esos trece casos de herpes zoster fueron leves y sin secuelas. Dos cultivos obtenidos de las vesículas de un niño y un adulto fueron positivos respecto al virus varicela zoster natural, según confirmó el análisis con endonu­cleasa de restricción. Actualmente se desconoce el efecto a largo plazo de VARIVAX® sobre la incidencia de herpes zoster, particularmente en los vacunados que se exponen a la varicela natural.

En los niños, la incidencia reportada de herpes zoster en los vacunados no parece ser mayor que la determinada anteriormente en un estudio de población de niños sanos que habían padecido la varicela natural. La incidencia del herpes zoster es mayor en los adultos que han adquirido la infección con la varicela natural que en los niños.

Síndrome de Reye: El síndrome de Reye ha ocurrido en niños y adolescentes tras la infección con la varice­la natural, la mayoría de los cuales habían recibido salicilatos.

En los estudios clínicos realizados en Estados Unidos en niños y adolescentes sanos, los médicos advirtieron a los receptores de la vacuna de la varicela que no usaron salicilatos durante las seis semanas siguientes a la vacunación, y durante esos estudios no hubo ningún reporte de síndrome de Reye.

Estudios con otras vacunas: En estudios clínicos combinados sobre 1,107 niños de 12 a 36 meses de edad, 680 recibieron al mismo tiempo VARIVAX® y M-M-R® II (vacuna de virus vivos contra sarampión, parotiditis y rubéola) inyectados en puntos distintos, y 427 recibieron esas dos vacunas con seis semanas de intervalo. Aproximadamente seis semanas después de la vacunación,
los porcentajes de seroconversión y los niveles de anticuerpos contra cada uno de los virus componentes de
las vacunas fueron similares en los dos grupos. No se observaron diferencias en las reacciones adversas reportadas entre los que recibieron al mismo tiempo VARIVAX® y M-M-R-® II en puntos distintos y los que recibieron las dos vacunas con un intervalo de seis semanas (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).

En un estudio clínico sobre 316 niños de 12 a 42 meses de edad, 160 de ellos recibieron una vacuna en investigación (una formulación que combinaba en la misma jeringa las vacunas contra el sarampión, la parotiditis, la rubéola y la varicela) al mismo tiempo que dosis de refuerzo de vacuna DTPa (difteria, tétanos y pertussis acelular) y vacuna oral contra la poliomielitis (VOP), y 156 recibieron M-M-R® II al mismo tiempo que dosis de refuerzo de DTPa y VOP, y VARIVAX® seis semanas más tarde.

Seis semanas después de la vacunación, los porcentajes de seroconversión contra sarampión, parotiditis, rubéola y varicela y el porcentaje de vacunados cuyos títulos aumentaron contra difteria, tétanos, tos ferina y poliomie­litis, fueron similares en los dos grupos, pero los niveles de anticuerpos contra la varicela fueron menores cuando se administró la vacuna en investigación que contenía virus de la varicela al mismo tiempo que la vacuna DTPa. No se observaron diferencias de importancia clínica en las reacciones adversas entre los dos grupos.

En otro estudio clínico sobre 306 niños de 12 a 18 meses de edad, 151 de ellos recibieron una vacuna en investigación (una formulación que combinaba en la misma jeringa las vacunas contra el sarampión, la parotiditis, la rubéola y la varicela) al mismo tiempo que una dosis de refuerzo de PedvaxHIB®* (vacuna conjugada [con proteína meningocócica]) contra Haemophilus b, MSD), y 155 recibieron M-M-R® II al mismo tiempo que una dosis de refuerzo de PedvaxHIB®, y VARIVAX® seis semanas más tarde. Seis semanas después de la vacunación, los porcentajes de seroconversión contra sarampión, parotiditis, rubéola y varicela y los promedios geométricos de los títulos de anticuerpos inducidos por PedvaxHIB® fueron similares en los dos grupos, pero los niveles de anticuer­pos contra la varicela fueron menores cuando se administró la vacuna en investigación que contenía virus de la varicela al mismo tiempo que PedvaxHIB®.

No se observaron diferencias de importancia clínica en las reacciones adversas entre los dos grupos.

En un estudio clínico sobre 609 niños de 12 a 23 meses de edad, 305 recibieron VARIVAX®, M-M-R® II (vacuna
de virus vivos contra sarampión, parotiditis y rubéola) y TETRAMUNE® (vacuna combinada contra Haemophi­lus influenzae tipo b, difteria, tétanos y tos ferina) al mis­mo tiempo en sitios distintos del cuerpo, y los otros 305 recibieron al mismo tiempo M-M-R® II, TETRAMUNE® y VARIVAX® seis semanas después. Seis semanas posteriores a la vacunación, los porcentajes de seroconversión contra sarampión, parotiditis, rubéola y varicela fueron similares en los dos grupos.

En comparación con los prome­dios geométricos de los títulos de anticuerpos contra Haemophilus influenzae tipo b, difteria, tétanos y tos ferina anteriores a la vacunación, el aumento de esos promedios seis semanas después de la vacunación fue similar en los dos grupos, mientras que el promedio de los títulos de anticuerpos contra la varicela fue menor cuando VARI­VAX® se administró al mismo tiempo que M-M-R® II y TETRAMUNE®, pero dentro del rango de los promedios observados en estudios clínicos anteriores en los que VARIVAX® se administró solo.

Un año después de la vacu­nación, los promedios geométricos de los títulos de anti­cuerpos contra sarampión, parotiditis, rubéola, varicela y Haemophilus influenzae tipo b fueron similares en los dos grupos. Las tres vacunas fueron bien toleradas, independientemente de si se administraron al mismo tiempo en sitios distintos del cuerpo o con seis semanas de intervalo. No hubo diferencias clínicamente importantes en la incidencia de reacciones cuando las tres vacunas se administraron al mismo tiempo o con seis semanas de intervalo.

Se reco­mienda administrar VARIVAX® por vía subcutánea. Sin em­bargo, durante los ensayos clínicos a algunos niños se les inyectó la vacuna por vía intramuscular, y los porcentajes de seroconversión fueron similares a los obtenidos en los niños que la recibieron por vía subcutánea. No se han definido la persistencia del anticuerpo y la eficacia de la vacuna en los que la recibieron por inyección intramuscular.

CONTRAINDICACIONES: Antecedentes de hipersensibilidad a cualquiera de los componentes de la vacuna, incluyendo la gelatina. Antecedentes de reacción anafi­lactoide a la neomicina (cada dosis de la vacuna recons­tituida contiene trazas de neomicina).

Personas con discrasias sanguíneas, leucemia, linfomas de cualquier tipo, o cualquier otra neoplasia maligna que afecte la médula ósea o el sistema linfático. Personas que estén recibiendo tratamiento inmunosupresor, las cuales son más susceptibles a las infecciones que las personas sanas. En las personas tratadas con dosis inmunosupresoras de corticosteroides, la vacunación con la vacuna de virus vivo contra la varicela puede causar una erupción cutánea más extensa o enfermedad disemi­nada.

Personas con estados de inmunodeficiencia primaria
o adquirida, incluyendo las que padecen inmunosupresión asociada con el SIDA u otras manifestaciones clínicas de infección con el virus de la inmunodeficiencia humana; deficiencias inmunitarias celulares, y estados de hipoga­mmaglobulinemia y disgammaglobulinemia.

Antecedentes familiares de inmunodeficiencia congénita o hereditaria, a menos que se demuestre la capacidad inmunitaria del receptor potencial de la vacuna.

Tuberculosis activa no tratada. Cualquier enfermedad respiratoria febril u otra infección febril activa.

Embarazo: Hasta ahora, se desconocen los posibles efectos de la vacuna sobre el desarrollo fetal, pero se sabe que a veces la varicela natural causa daños al feto. Si se vacuna a mujeres que ya han pasado de la pubertad, deben evitar embarazarse en los tres meses siguientes a la vacunación (véase Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia).

PRECAUCIONES GENERALES: Se deben tener los medios terapéuticos adecuados, incluyendo epinefrina inyectable (al 1:1,000), para usarlos inmediatamente si ocurre una reacción anafilactoide.

No se sabe cuánto dura la protección contra la infección por el virus de la varicela después de la vacunación
con VARIVAX®.

No se sabe si la administración de VARIVAX® inmediatamente después de la exposición a la varicela natural evitará la enfermedad.

No se han determinado la seguridad y la eficacia de VARIVAX® en niños y adultos jóvenes infectados con el virus de la inmunodeficiencia humana, con o sin signos de inmunosupresión (véase también Contraindicaciones).

Transmisión: La experiencia obtenida después de la salida al mercado sugiere que en raros casos puede ocurrir la transmisión del virus de la vacuna de los vacunados sanos que presentan una erupción semejante a la varicela a los contactos sanos susceptibles. También se ha reportado, pero no se ha confirmado, la transmisión del virus de la vacuna por personas vacunadas que no presenta-
ron dicha erupción. Por lo tanto, siempre que sea posible se debe evitar hasta por seis semanas el contacto estrecho entre quienes han recibido la vacuna y las personas susceptibles de alto riesgo.

En circunstancias en las que ese contacto es inevitable, se debe comparar el riesgo potencial de la transmisión del virus de la vacuna con el contraer y transmitir el virus de la varicela natural.

Los individuos susceptibles de alto riesgo incluyen:

las personas inmunocomprometidas;

las mujeres embarazadas sin antecedentes comprobados de varicela o datos de laboratorio que indiquen que ya la han padecido;

los recién nacidos de madres sin antecedentes comprobados de varicela o datos de laboratorio que indiquen que ya la han padecido.

Empleo en niños: No hay datos clínicos disponibles acerca de la seguridad y la eficacia de VARIVAX® en niños menores de un año. No se recomienda administrarlo antes de esa edad.

Información para los pacientes: Se debe informar a los pacientes y a sus padres o tutores sobre los beneficios y los riesgos de VARIVAX®, se les debe pedir que reporten cualquier reacción adversa que ocurra

Se debe evitar el embarazo durante los tres meses siguientes a la vacunación.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Embarazo: No se han hecho estudios adecuados y bien controlados en mujeres embarazadas.

No se sabe si VARIVAX® puede causar daños al feto o afectar la capacidad reproductora si se administra a una mujer embarazada. Por lo tanto, no se debe administrar VARIVAX® a una mujer embarazada, y se debe evitar el embarazo durante los tres meses siguientes a la vacunación (véase Contraindicaciones).

Madres lactantes: No se sabe si el virus de la varicela de la vacuna es excretado con la leche humana. Por lo tanto, y debido a que algunos virus sí son excretados con la leche, se debe tener precaución si se administra VARIVAX® a una mujer que está amamantando.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Estudios clínicos: En los ensayos clínicos se administró VARIVAX® a 11,102 niños, adolescentes y adultos sanos, y fue generalmente bien tolerado.

En un estudio doble ciego controlado con placebo sobre 914 niños y adolescentes sanos en los que se confirmó serológicamente la susceptibilidad a la varicela, las únicas reacciones adversas que ocurrieron con una incidencia significativamente mayor en los vacunados que en los que recibieron el placebo fueron dolor y enrojecimiento en el sitio de la inyección y erupción semejante a la varicela.

Niños de uno a doce años de edad: En los ensayos clínicos en niños sanos vigilados hasta por 42 días después de una dosis única de VARIVAX® se reportaron las siguientes reacciones adversas, en orden decreciente de frecuencia: trastornos en el sitio de la inyección (dolor/adolorimiento, hinchazón y/o eritema, erupción, prurito, hematoma, induración, rigidez), fiebre ³ 39° bucal, erupción semejante a la varicela (generalizada o en el sitio de la inyección).

Adolescentes de 13 años o mayores y adultos: En los ensayos clínicos en adolescentes y adultos sanos, la mayoría de los cuales recibieron dos dosis de VARIVAX® y fueron vigilados hasta por 42 días después de cada dosis, se reportaron las siguientes reacciones adversas, en orden decreciente de frecuencia: trastornos en el sitio de la inyección (adolorimiento, eritema, hinchazón, erupción, prurito, aumento de la temperatura local, hematoma, induración, hipoestesia), fiebre ³ 37.7° bucal, erupción semejante a la varicela (generalizada o en el sitio de la inyección).

Desde la salida de la vacuna al mercado se han reportado los siguientes efectos colaterales adicionales:

Generales: Anafilaxis.

Neurológicos/psíquicos: Encefalitis; ataxia; pa­-
res­tesia.

Cutáneos: Síndrome de Stevens-Johnson; eritema multiforme; herpes zoster; celulitis.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: La vacunación se debe posponer por lo menos cinco meses después de transfusiones de sangre o plasma o de administrar inmunoglobulina inespe­cífica o inmunoglobulina antivaricela/zoster.

Durante los dos meses siguientes a la aplicación de VARIVAX® no se debe admi­nistrar ninguna inmunoglobulina, incluyendo la inmuno­globulina antivaricela/zoster, a menos que los beneficios de su uso sean mayores que los de la vacunación.

Se debe evitar el uso de salicilatos durante las seis se-
manas siguientes a la vacunación con VARIVAX®, de-
bido a que se ha reportado el síndrome de Reye tras
la administración de salicilatos durante la varicela natural.

Los resultados de estudios clínicos indican que VARIVAX® se puede administrar al mismo tiempo que M-M-R® II (vacu­na de virus vivos contra sarampión, pa­rotiditis y ru­béola), TETRAMUNE® (toxoides diftérico y tetánico, vacuna antipertussis adsorbida y vacuna conju­gada contra Haemophilus influenzae tipo b) o COMVAX®* (vacuna conjugada contra Haemophilus influenzae tipo b y vacuna contra la hepatitis B).

Datos limitados sobre un producto experimental que contiene vacuna contra la varicela sugieren que VARIVAX® puede ser administrado al mismo tiempo que las va-
cunas DTPa (difteria, tétanos, pertussis acelular) y PedvaxHIB® (vacuna conjugada [con proteína meningocócica] contra Haemophilus b, MSD), en sitios diferentes y con distintas jeringas, y con la vacuna oral contra la poliomielitis.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: A la fecha, no se han detectado alteraciones en los resultados de laboratorio de la personas que recibieron VARIVAX®.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No se ha evaluado el potencial carcinogénico, mutagénico o de alteración de la fertilidad de VARIVAX®.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

Para administración subcutánea: No se inyecte por vía intravenosa.

Los niños de 12 meses a 12 años de edad deben recibir una sola dosis de 0.5 ml por vía subcutánea.

Los adolescentes de 13 años o mayores y los adultos deben recibir una dosis de 0.5 ml por vía subcutánea en la fecha escogida y una segunda dosis de 0.5 ml cuatro a ocho semanas después.

El punto preferido para la inyección es la cara externa del brazo (región deltoidea).

VARIVAX® se debe conservar congelado a un promedio de temperatura de -15°C o menor, hasta el momento de reconstituirlo para inyectarlo.

Para conservar VARIVAX® se puede emplear cualquier congelador (por ejemplo, portátil, libre de escarcha) que sea confiable para mantener una temperatura media de -15°C y tenga un cierre hermético separado. El diluente se debe conservar por separado a la temperatura ambiente o en refrigeración. Para reconstituir la vacuna, aspírense 0.7 ml del diluente con la jeringa que se va a usar para la reconstitución, inyéctense en el frasco de vacuna liofilizada, y mézclese bien, agitando el frasco suavemente. Aspírese todo el contenido con la jeringa e inyéctese el volumen total (0.5 ml aproximadamente) de vacuna reconstituida por vía subcutánea, de preferencia en la cara externa del brazo (región deltoidea) o en la cara anteroexterna del muslo.

Se recomienda administrar la vacuna inmediatamente después de reconstituirla, para minimizar la pérdida de potencia. Deséchese la vacuna reconstituida que no se haya administrado en los 30 minutos siguientes a su reconstitución.

Precaución: Para cada inyección y/o reconstitución de VARIVAX® se debe usar una jeringa estéril y libre de conservadores, antisépticos y detergentes, porque estas sustancias pueden inactivar el virus de la vacuna.

Es importante usar una jeringa y una aguja estériles distintas para cada paciente, para evitar la transmisión de agentes infecciosos de una persona a otra.

Para reconstituir la vacuna úsese únicamente el diluente que se proporciona con ésta (diluente estéril para las vacunas de virus vivos de Merck Sharp & Dohme), que no contiene conservadores u otras sustancias antivirales que podrían inactivar el virus de la vacuna.

No se congele la vacuna reconstituida. Si las características de la solución y el envase lo permiten, los medicamentos parenterales se deben examinar visualmente antes de administrarlos, en busca de partículas o cambios de coloración.

Una vez reconstituido, VARIVAX® es un líquido transparente, incoloro o amarillo claro.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: No hay datos acerca de la sobredosificación.

PRESENTACIÓN: Frasco ámpula con una dosis de vacuna contra la varicela. Frasco ámpula y/o ampolleta con diluente 0.7 ml.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:

Estabilidad: Cuando se mantiene en un congelador sin escarcha a una temperatura media de -15°C o menor, VARIVAX® conserva una potencia de 1,500 UFP o más por dosis durante 18 meses como mínimo. Treinta minutos después de reconstituirlo y mantenido a la temperatura ambiente (20-25°C), VARIVAX® tiene una potencia mínima de aproximadamente 1,350 UFP por dosis.

Antes de reconstituirlo, VARIVAX® conserva su potencia hasta por 72 horas cuando se mantiene continuamente en refrigeración (2-8°C).

Conservación: Para asegurar que no ocurra ninguna pérdi­da de potencia, durante su transporte la vacuna se debe mantener congelada a una temperatura de -20°C
o menor.

Antes de reconstituirla, consérvese la vacuna lio­filizada en un congelador a una temperatura media de -15°C o menor.

Para conservar VARIVAX® se puede emplear cualquier congelador (por ejemplo, portátil, libre de escarcha) que sea confiable para mantener una temperatura media de -15°C y tenga un cierre hermético separado.

VARIVAX® se puede conservar a la temperatura de refrigerador (2-8°C) hasta por 72 horas continuas antes de reconstituirlo.

La vacuna que se haya mantenido a 2-8°C y no se haya usado 72 horas después de sacarla del congelador a -15°C, se debe desechar. Antes de la reconstitución, protéjase la vacuna de la luz.

El diluente se debe conservar por separado a la temperatura ambiente (20-25°C) o en el refrigerador.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

No hay datos que sugieran que VARIVAX®
afecte la capacidad para conducir vehículos
o usar maquinaria. Literatura exclusiva
para médicos. Su venta requiere receta
médica. No se deje al alcance de los niños.

MERCK SHARP & DOHME DE MÉXICO,
S. A. de C. V.

VARIVAX® es marca registrada de Merck & Co., Inc.,
Whitehouse Station, N. J., U. S. A.

Reg. Núm. 210M98, S. S. A.

FEAR-105000/RM99

WPC-VRV-I-1299