DICCIONARIOS
DEF50 / MÉXICO 2004
Inicio  |  Regresar  |  Imprimir |  Salir
 Indicaciones
 Terapéutico
 Sustancias Activas
 Marcas
 Laboratorios
 Uso en el Embarazo
 Interacciones
 Contacto

 

Información para Prescribir

Merck sharp & dohme de méxico, s.a. de c.v.

Av. San Jerónimo Núm. 369, Piso 8
Col. Tizapán
01090 México, D. F.
Tels.: 5481-9600 y 5481-9601


Vaqta®                                                                  

Suspensión inyectable                                     

(Vacuna contra la hepatitis A,
purificada e inactivada, MSD)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN: Suspensión estéril para inyección intramuscular.

VAQTA® es una vacuna de virus completo inactivado que ha mostrado inducir la producción de anticuerpo contra la proteína del virus de la hepatitis A.

VAQTA® (vacuna contra la hepatitis A, purificada e inactivada) es una vacuna sumamente purificada de virus completo inactivado, derivada de virus de la hepatitis A reproducido en cultivos de fibroblastos diploides MRC-5 ­humanos.

Contiene virus inactivado de una cepa obtenida originalmente por traslados adicionales en serie de una cepa atenuada comprobada.

El virus se cultiva, se recolecta, se purifica por una combinación de técnicas físicas y de cromatografía líquida de alto rendimiento, desarrolladas por Merck Research Laboratories; se inactiva con formalina y se adsorbe en hidróxido de aluminio.

Un mililitro de la vacuna contiene aproximadamente 50 unidades (U) de antígeno de la hepatitis A sumamente purificado y formulado sin ningún conservador.

Dentro de los límites de variabilidad del ensayo actual, la dosis de 50 U de VAQTA® contiene menos de 0.1 mcg de proteína no viral, menos de 4 x 10-6 mcg de ADN, menos de 10-4 mcg de albúmina bovina, y menos de 0.8 mcg de formalde­hído. Otros residuos químicos del proceso constituyen menos de 10 partes por cada 1,000 ­millones.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: VAQTA® está in­di­cado para la profilaxis activa de la enfermedad causa­da por el virus de la hepatitis A, antes de la exposición al contagio.

La vacunación primaria se debe administrar por lo menos 2 semanas antes de la ex­posición prevista al virus de la hepatitis A.

Se recomienda la vacunación en los niños de dos años o mayores, los ado­lescen­tes y los adultos que se hallen en riesgo de contraer o propagar la infección o de sufrir una enfermedad grave si se infectan, los cuales incluyen, pero no se limitan, a los siguientes:

Viajeros a regiones endémicas o con brotes de la enfermedad.

Habitantes de comunidades afectadas con frecuencia: Residentes de cualquier comunidad en la que se hayan registrado uno o más brotes de la enfermedad en los últimos cinco años.

Guarderías: Niños y personal de guarderías, y sus padres, hermanos y otros contactos.

Personal militar, antes de viajar a regiones endémicas o con brotes de la enfer­medad.

Personas en las que la hepatitis A es un riesgo ocupacional: Profesionistas de atención de la salud.

Personal y residentes de orfanatos, hospitales para enfermos crónicos y centros de atención de enfermedades mentales.

Quienes trabajan con aguas negras.

Hemofílicos y otros receptores de derivados sanguíneos: Personas con pruebas del virus de la hepatitis C positiva y diagnóstico de enfermedad hepática.

Preparadores de alimentos.

Consumidores de alimentos de alto riesgo: (Por ejemplo, mariscos crudos).

Personas en mayor riesgo de contraer la enfermedad debido a sus prácticas sexuales: Hombres homosexuales.

Personas que contraen repetidamente enfermedades de transmisión sexual.

Usuarios de drogas inyectables ilegales:

VAQTA® no prevendrá la hepatitis causada por agentes infecciosos distintos del virus de la hepatitis A.

Revacunación: Véase Dosis y vía de administración, Dosis de refuerzo.

Empleo con otras vacunas: VAQTA® se puede administrar al mismo tiempo que las vacunas contra la fiebre amarilla y la tifoidea, inyectándolas en puntos separados. El Comité Consultivo sobre Prácticas de Inmunización de Estados Unidos (que asesora al Servicio de Salud Pública) ha declarado que los datos limitados de los estudios realizados en adultos indican que la administración simultánea de la vacuna contra la hepatitis A y las vacunas contra la difteria, la poliomielitis (oral e inactivada), el tétanos, oral contra la tifoidea, el cólera, la encefalitis japonesa, la rabia o la fiebre amarilla no disminuye la respuesta a ninguna de esas vacunas ni aumenta la frecuencia de las reacciones adversas reportadas.

Los estudios indican que la vacuna contra la hepatitis B se puede administrar al mismo tiempo que VAQTA® sin afectar la inmunogenicidad ni aumentar la incidencia de reacciones adversas.

Uso con inmunoglobulina: A las personas que requieren profilaxis pasiva después de la exposición al contagio o protección combinada inmediata y a mayor plazo (por ejemplo, por tener que viajar enseguida a una región endémica) se les puede administrar VAQTA® al mismo tiempo que inmuno­glo­bulina, en puntos separados y con distintas jeringas (véase Dosis y vía de administración).

No se recomienda usar VAQTA® en niños menores de dos años, porque hasta ahora no hay datos sobre su uso en ese grupo de edad.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: Los ensayos clínicos efectuados en todo el mundo con varias formulaciones de la vacuna en 9,181 sujetos sanos de 2 a 85 años de edad han demostrado que VAQTA® es sumamente inmunogénico y generalmente bien tolerado. Se ha comprobado que la protección contra la hepatitis A está relacionada con la presencia de anticuerpo; en los sujetos sanos que ya han tenido la infección y se vuelven a exponer al virus de la hepatitis A se produce una respuesta anamnésica. De modo similar, la protección después de la vacunación con VAQTA® se asoció con la iniciación de la seroconver­sión (³ 10mUI/ml de anticuerpos contra el virus de la hepatitis A, medido con una modificación del ensayo radioinmunológico Havab® [marca comercial de Abbott Labo­ratories]) y con una respuesta anamnésica de anticuerpo tras la administración de la dosis de refuerzo de VAQTA®.

Inmunogenicidad: En los estudios clínicos combinados, hubo seroconversión en 97% de 1,214 niños y adolescentes de 2 a 17 años de edad en las cuatro semanas siguientes a una sola dosis de aproximadamente 25 U de VAQTA® por vía intramuscular.

Igualmente, 95% de 1,428 adultos de 18 años o mayores presentaron seroconver­sión en un término de cuatro semanas después de una sola dosis intramuscular de aproximadamente 50 U de VAQTA®.

La memoria inmune fue demostrada después por una respuesta anamnésica de anticuerpo en los sujetos que recibieron una dosis de refuerzo (véase en Información complementaria, Persistencia).

Aunque no se ha hecho un estudio para evaluar la eficacia de VAQTA®, sólo después de la exposición al contagio, se evaluó el uso concomitante de VAQTA® (~ 50 U) e inmunoglobulina (IG, 0.06 ml/kg) en un estudio clínico en adultos sanos de 18 a 39 años de edad.

La tabla 1 muestra los porcentajes de seroconversión en cada grupo de tratamiento 4 y 24 semanas después de la prime­ra dosis y un mes después de una dosis de refuerzo de VAQTA® (administrada a las 24 semanas).

Tabla 1

Porcentajes de seroconversión después de la vacunación con VAQTA® más IG, VAQTA® solo e IG sola

 

VAQTA®

VAQTA®

IG

 

más IG

 

 

Semanas

Porcentaje de seroconversión

4

100% (n = 129)

96% (n = 135)

87% (n = 30)

24

92% (n = 125)

*97% (n = 132)

0% (n = 28)

28

100% (n = 114)

100% (n = 128)

N/A

*           El porcentaje de seroconversión fue significativamente mayor en el grupo de la vacuna sola que en el de la vacuna más IG (p = 0.05).

  N/A = No aplicable.

CONTRAINDICACIONES: Hipersensibilidad a cualquiera de los componentes de la vacuna.

Precauciones Generales: Las personas que después de una inyección de VAQTA® presenten síntomas que sugieran hipersensibilidad no deben recibir más inyecciones de la vacuna (véase Contraindicaciones).

Si se usa VAQTA® en personas con enfermedades malignas, que están recibiendo tratamiento inmunosupresor o inmu­nocomprometidas por alguna otra causa, es posible que no se obtenga la respuesta inmune esperada.

VAQTA® no prevendrá la hepatitis causada por agentes infecciosos distintos del virus de la hepatitis A.

Debido al largo periodo de incubación de la hepatitis A (de 20 a 50 días), es posible que al administrar la vacuna la persona ya esté infectada, y en ese caso es posible que la vacuna no prevenga la hepatitis A.

Como sucede con cualquier vacuna, se deben tener dispuestos los medios terapéuticos adecuados, incluyendo epinefrina, para usarlos de inmediato si ocurre una reacción anafiláctica o anafilactoide.

Como ocurre con todas las vacunas, es posible que la vacunación con VAQTA® no induzca una respuesta protectora en todos los vacunados susceptibles.

Cualquier infección aguda o enfermedad febril es motivo para posponer la aplicación de VAQTA®, excepto cuando, en opinión del médico, no aplicar la vacuna implique un riesgo mayor.

Empleo en niños: Se ha mostrado que VAQTA® es generalmente bien tolerado y sumamente inmunogénico en personas de 2 a 17 años de edad. Véase la dosificación recomendada en Dosis y vía de administración.

No se han determinado la seguridad y la eficacia de VAQTA® en niños menores de dos años.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Embarazo: No se han hecho estudios de reproducción en animales con VAQTA®.

Tampoco se sabe si VAQTA® puede dañar al feto o afectar la capacidad de reproducción si se administra a una mujer embarazada. Sólo se debe administrar VAQTA® a una mujer embarazada si es claramente necesario.

Madres lactantes: No se sabe si VAQTA® es excretado con la leche materna.

Como muchos medicamentos son excretados con la le­che humana, se debe tener precaución si se administra VAQTA® a una mujer que está amaman­tando.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Durante los ensayos clínicos no se observó ninguna reacción adversa grave relacionada con la vacuna.

Niños y adolescentes de 2 a 17 años de edad: En los ensayos clínicos combinados sobre 2,595 niños y adolescentes sanos (incluyendo los participantes en el estudio de eficacia de Monroe, un estudio controlado con placebo en 1,037 sujetos) que recibieron una o más dosis de ~ 25 U de vacuna contra la hepatitis A, se observaron fiebre y trastornos locales durante cinco días y de trastornos sistémicos durante 14 días después de la vacunación. Los trastornos reportados con más frecuencia fueron loca­les en el sitio de la inyección, y generalmente fueron leves y pasajeros. A continuación se enumeran los tras­tornos reportados con una incidencia de 1% o más, indepen­dientemente de su relación causal con la vacunación, por aparatos y sistemas y en orden decreciente de fre­cuencia.

Reacciones locales en el sitio de la inyección (generalmente leves y transitorias): Dolor (18.7%), hiper­es­tesia (16.8%), aumento de la temperatura local (8.6%), eritema (7.5%), hinchazón (7.3%), equimosis (1.3%).

Generales: Fiebre (³ 38.9°C, bucal) (3.1%); dolor abdominal (1.6%).

Aparato digestivo: Diarrea (1.0%), vómito (1.0%).

Sistema nervioso/psíquicas: Cefalea (2.3%).

Aparato respiratorio: Faringitis (1.5%), infección de las vías respiratorias superiores (1,1%), tos (1.0%).

Adultos de 18 años o mayores: En los ensayos clínicos combinados en 1,529 adultos sanos que recibieron una o más dosis de ~ 50 U de vacuna contra la hepatitis A, se observaron fiebre y trastornos locales durante cinco días y trastornos sistémicos durante 14 días después de la vacunación. Los trastornos reportados con más fre­cuencia fueron locales en el sitio de la inyección, y generalmente fueron leves y pasajeros.

A continuación se enumeran los trastornos reportados con una incidencia de 1% o más, independientemente de su relación causal con la vacunación, por aparatos y sistemas y en orden decreciente de fre­cuencia.

Reacciones locales en el sitio de la inyección (generalmente leves y pasajeras): Hipereste­sia (52.6%); dolor (51.1%); aumento de la temperatura local (17.3%); hinchazón (13.6%); eritema (12.9%); equimosis (1.5%); adolorimiento (1.2%).

Generales: Astenia/fatiga (3.9%); fiebre (³ 38.3°C, bucal) (2.6%); dolor abdominal (1.3%).

Aparato digestivo: Diarrea (2.4%); náusea (2.3%).

Sistema musculoesquelético: Mialgia (2.0%); dolor en el brazo (1.3%); dolor de espalda (1.1%); rigidez (1.0%).

Sistema nervioso/psíquicas: Cefalea (16.1%).

Aparato respiratorio: Faringitis (2.7%); infección de las vías respiratorias superiores (2.8%); congestión nasal (1.1%).

Aparato genitourinario: Trastorno menstrual (1.1%).

En los ensayos clínicos ocurrieron en menos de 1% de los niños, adolescentes o adultos, independientemente de su relación causal con la vacunación, reacciones de hipersensibilidad locales y/o sistémicas que incluyeron prurito, urticaria y erupción cutánea.

Como ocurre con cualquier vacuna, el empleo de VAQTA® en grandes grupos de población podría revelar reacciones adversas que no se observaron en los ensayos clínicos.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Empleo con otras vacunas: VAQTA® se puede administrar al mismo tiempo que las vacunas contra la fiebre amarilla y la tifoidea, inyectándolas en puntos sepa­rados.

El Comité Consultivo sobre Prácticas de Inmunización de Estados Unidos (que asesora al Servicio de Salud Pública) ha declarado que los datos limitados de los estudios realizados en adultos indican que la administración simultánea de la vacuna contra la hepatitis A y las vacunas contra la difteria, la poliomielitis (oral e inactivada), el tétanos, oral contra la tifoidea, el cólera, la encefalitis japonesa, la rabia o la fiebre amarilla, no disminuye la respuesta a ninguna de esas vacunas ni aumenta la frecuencia de las reacciones adversas reportadas.

Los estudios indican que la vacuna contra la hepatitis B se puede administrar al mismo tiempo que VAQTA® sin afectar la inmunogenicidad ni aumentar la incidencia de reacciones adversas.

Uso con inmunoglobulina: A las personas que requieren profilaxis pasiva después de la exposición al contagio o protección combinada inmediata y a mayor plazo (por ejemplo, por tener que viajar enseguida a una región endémica) se les puede administrar VAQTA® al mismo tiempo que inmuno­glo­bulina, en puntos separados y con distintas jerin­gas.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se reportaron muy pocas anormalidades de laboratorio, que incluyeron casos aislados de aumentos en las pruebas de funcionamiento hepático, eosinofilia y aumento de proteínas en la orina.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No se ha evaluado el potencial carcinogénico, mutagénico o de reducción de la fertilidad de VAQTA®.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

No se inyecte por vía intravenosa, intradérmi­ca ni subcutánea. VAQTA® se debe inyectar por vía intra­muscu­lar, de preferencia en el músculo deltoides.

La serie de vacunación consiste en una dosis primaria y una dosis de refuerzo administradas de acuerdo con el siguiente programa:

Niños y adolescentes: Las personas de 2 a 17 años de edad deben recibir una sola dosis inicial de 0.5 ml (~ 25 U) de la vacuna y una dosis de refuerzo de 0.5 ml (~ 25 U) 6 a 18 meses después.

Adultos: Los adultos de 18 años o mayores deben recibir una sola dosis inicial de 1.0 ml (~ 50 U) de la vacuna y una dosis de refuerzo de 1.0 ml (~ 50 U) seis meses después.

Posibilidad de intercambiar la dosis de refuerzo: Se puede administrar una dosis de refuerzo de VAQTA® seis a doce meses después de la dosis inicial de otras vacunas inactivadas contra la hepatitis A.

Uso con otras vacunas: VAQTA® se puede administrar al mismo tiempo que las vacunas contra la fiebre amarilla y la tifoidea. Los datos sobre su uso concomitante con otras vacunas son limitados. Las vacunas inyec­tables administradas al mismo tiempo se deben inyectar en puntos separados y con distintas jeringas.

Exposición confirmada o supuesta al virus de la hepatitis A/viaje a áreas endémicas, uso con inmu­no­globulina: VAQTA® se puede administrar al mismo tiempo que inmunoglobulina, en puntos separados y con distintas jeringas. Se debe seguir el programa de vacunación antes descrito. Consúltese la dosificación apropiada de inmunoglo­bu­li­na en las respectivas circulares del producto de los fabri­cantes.

Se debe administrar una dosis de refuerzo de VAQTA® en el momento apropiado, como se describió antes (véase Interacciones medica­mentosas y de otro género). La vacuna se debe usar como se presenta; no es necesario reconstituirla.

Agítese bien la vacuna antes de extraerla del frasco y aplicarla. Es necesario agitarla bien para mantenerla en suspensión.

Si las características de la solución y del envase lo permiten, los medicamentos parenterales se deben examinar visualmente antes de administrarlos, en busca de partícu­las extrañas o cambios de color.

Después de agitarlo bien, VAQTA® es una suspensión de color blanco ligeramente opaca.

Es importante usar una jeringa y una aguja estériles distintas para cada persona, para evitar la transmisión de agentes infecciosos de una persona a otra.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: No hay datos acerca de la sobredosificación.

PRESENTACIONES:

VAQTA® se presenta en frascos ámpula de vidrio en:

Formulación para niños y adolescentes: Cada dosis de 0.5 ml contiene aproximadamente 25 U de proteína del virus de la hepatitis A como ingrediente activo.

Formulación para adultos: Cada dosis de 1 ml contiene aproximadamente 50 U de proteína del virus de la hepatitis A como ingrediente activo.

Ambas formulaciones se presentan en una caja con frasco ámpula para una dosis o en caja con cinco frascos ám­pula para cinco dosis.

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA:

Hepatitis A: El virus de la hepatitis A es uno de varios virus de hepatitis que causan una infección sistémica con alteraciones patológicas en el hígado. El periodo de incubación varía entre 20 y 50 días aproximadamente.

Aunque generalmente la enfermedad tiene un curso benig­no y no ocasiona hepatitis crónica, la infección con el virus de la hepatitis A sigue siendo una causa importante de morbilidad y ocasionalmente de hepatitis fulminante y muerte.

La hepatitis A es transmitida en la mayoría de los casos por la vía fecal-oral, y ocurre en el medio doméstico, en guarderías, unidades de terapia intensiva para recién na­cidos, y hospitales para enfermos crónicos.

En la po­blación general han ocurrido brotes debidos al consumo de ciertos alimentos y agua contaminados, como mariscos crudos o alimentos mal guisados manipulados por una persona infectada o contaminados de algún otro modo antes de ser ingeridos (ensaladas, sandwiches, frambuesas congeladas, etc.).

La transmisión por vía sanguínea, aunque poco común, es posible por transfusiones de sangre, derivados sanguíneos contaminados o agujas hipodérmicas compartidas con una persona con viremia. También se ha reportado la transmisión por contacto sexual.

Se ha calculado que la incidencia de la hepatitis A en Estados Unidos es de aproximadamente 143,000 infecciones al año, que ocasionan 75,800 casos clínicos de hepa­titis A, 11,400 hospitalizaciones y 80 muertes por hepatitis fulminante. Se calcula que en todo el mundo ocurren anualmente 1.4 millones de casos. Las manifestaciones clínicas de la infección por el virus de la hepatitis A a menudo pasan inadvertidas en los niños de dos años
o menores, mientras que en la mayoría de los niños mayores y los adultos infectados se desarrolla la hepatitis ma­nifiesta. Los síntomas y signos de la hepatitis A son similares a los de otros tipos de hepatitis viral; incluyen anorexia, náusea, fiebre y escalofrío, ictericia, coluria, acolia, dolor abdominal, malestar general y fatiga.

Eficacia: Se ha demostrado un grado muy alto de eficacia de una sola dosis de VAQTA® en niños y adoles­centes. Se evaluaron la eficacia protectora, la inmunogenicidad y la seguridad de VAQTA® en un estudio doble ciego, con distribución al azar y controlado con placebo sobre 1,037 niños y adolescentes sanos susceptibles de 2 a 16 años de edad, en una población de Estados Unidos con brotes recurrentes de hepatitis A (el estudio de eficacia de Monroe).

Cada niño recibió una sola dosis intramuscular de VAQTA® (aproximadamente 25 U) o de un placebo.

En más de 99% de los sujetos inicialmente seronegativos (en el ensayo Havab modificado) que recibieron la vacuna se obtuvo la seroconver­sión en las cuatro semanas siguientes a la vacunación.

Se mostró que la iniciación de la seroconversión después de una sola dosis de VAQTA® fue paralela a la inicia-
ción de la protección contra la hepatitis A ­clínica.

Debido al largo periodo de incubación de la enfermedad (aproximadamente 20 a 50 días, o aún mayor en los niños), el análisis de la eficacia protectora se basó en los casos* de hepatitis A confirmados clínicamente que ocurrieron 50 días o más después de la vacunación, para excluir a cualquier niño que ya tuviera la infección antes
de la vacunación. En los sujetos inicialmente serone­gativos la eficacia protectora de una sola dosis de VAQTA® fue de 100%; hubo 21 casos de hepatitis A confirmada clíni­camente en el grupo del placebo y ninguno en el grupo vacunado (p < 0.001). Treinta o más días después de
la vacunación hubo 28 casos de hepatitis confirmada clínicamente en el grupo del placebo, y ninguno en el grupo vacunado. Además, en ese ensayo se observó que en el grupo vacunado no ocurrió ningún caso de hepatitis A confirmada clínicamente después del día 16.

Después de haber demostrado la protección con una sola dosis y de haber terminado el estudio, a la mayor parte de los vacunados se les administró una dosis de refuerzo 6, 12 ó 18 meses después de la primera dosis.

Persistencia: Actualmente se desconoce la duración total del efecto protector de VAQTA® en los vacunados sanos. Sin embargo, se comprobó que en el 90% de los niños y adolescentes que participaron en el estudio de eficacia de Monroe (n = 39) la sero­positividad persistía 18 meses después de una sola dosis de ~ 25 U; 95% de ese grupo mostró una respuesta anamnésica de anticuer­pos tras la administración de una dosis de refuerzo a los 18 meses.

Hasta ahora, no ha ocurrido ningún caso de hepatitis A confirmada clínicamente 50 o más días después de la vacunación, en los vacunados del estudio de eficacia de Monroe vigilados hasta por seis años.

La eficacia de VAQTA® para controlar brote de hepatisis A en una comunidad ha sido demostrada por el hecho de que en la población estudiada no ha ocurrido ningún brote de la enfermedad, aunque ha habido casos de infección provenientes del exterior.

En contraste, en otras tres comunidades cercanas a Monroe ha seguido habiendo brotes de enfermedad.

Se ha comprobado que en adultos la seropositividad persiste seis meses después de una sola dosis de ~ 50 U.

La persistencia de la memoria inmune fue demostrada por una considerable respuesta anamnésica de anticuerpo a una dosis de refuerzo de ~ 25 U administrada 6 a 18 meses después de la dosis primaria en los niños y los adolescentes, y de ~ 50 U administrada seis meses después de la dosis primaria en los adultos.

En estudios de niños y adolescentes sanos que recibieron dos dosis (de ~ 25 U) de VAQTA® con 6 a 18 meses de intervalo, la respuesta de anticuerpo contra la hepatitis A ha persistido hasta ahora durante seis años.

El promedio geométrico de los títulos de anticuerpo tiende a disminuir al paso del tiempo.

En estudios de adultos sanos que recibieron dos dosis (de ~ 50 U) de VAQTA® con seis meses de intervalo, la respuesta de anticuerpo contra la hepatitis A ha persistido hasta ahora durante cuatro años.

El promedio geométrico de los títulos de anticuerpo tiende a disminuir al paso del tiempo.

Actualmente, prosiguen los estudios en niños, adolescentes y adultos sanos para evaluar la persistencia del efecto protector a mayor plazo y determinar si es necesario administrar más dosis de refuerzo.

Posibilidad de intercambiar la dosis de refuerzo: En un estudio clínico en 537 adultos sanos de 18 a 83 años de edad se evaluó la respuesta inmune a una dosis de refuerzo de VAQTA® o a la vacuna inactivada contra la hepatitis A de SmithKline Beecham Pharmaceuticals (VacSKB) administrada seis o doce meses después de una dosis inicial de VacSKB.

La dosis de refuerzo de VAQTA® después de la vacunación de la otra vacuna produjo una respuesta inmune satisfactoria (tabla 2) y fue generalmente bien tolerada (véase Dosis y vía de administración, Posibilidad de inter­cambiar la dosis de refuerzo).

Tabla 2

Comparación de los resultados obtenidos cuatro semanas después
de administrar la dosis de refuerzo con
VAQTA® o con VacSKB

Primera dosis

Dosis de refuerzo

Porcentaje de

Porcentaje de respuesta

Promedio geométrico

 

 

seroconversiones

de refuerzo

de los títulos

VacSKB

VAQTA®

99.7%

86.1%

3272

1440 U

50 U

(n = 313)

(n = 310)

(n = 313)

ELISA

 

 

 

 

VacSKB

VacSKB

99.3%

80.1%

2423

1440 U

1440 U

(n = 151)

(n = 151)

(n = 151)

ELISA

ELISA

 

 

 

La respuesta de refuerzo se define como un aumento a 10 veces o más del título anterior a la dosis de refuerzo, y título (100 mUI/ml después de la dosis de refuerzo.

Empleo con otras vacunas: Se hizo un estudio clínico controlado en 240 adultos sanos de 18 a 54 años de edad, los cuales fueron distribuidos al azar para recibir las vacunas VAQTA®, contra la fiebre amarilla y contra la tifoidea al mismo tiempo e inyectadas en puntos distintos, o las vacunas contra la fiebre amarilla y contra la tifoidea al mismo tiempo y en puntos distintos, o VAQTA® solo.

El porcentaje de seroconversiones contra la hepatitis A fue generalmente similar con las tres vacunas administradas al mismo tiempo y con VAQTA® solo. Las respuestas de anticuerpos contra la fiebre amarilla y contra la tifoidea fueron suficientes cuando esas dos vacunas se administraron al mismo tiempo, tanto con VAQTA® como sin VAQTA®.

La administración concomi­tante de las tres vacunas inyectadas en distintos puntos fue generalmente bien tolerada (véase Dosis y vía de administración, Empleo con otras vacunas). A falta de datos sobre la persistencia del anticuerpo en el transcurso de varias décadas en los sujetos vacunados, para calcular su duración se utilizó una extrapo­lación de un modelo cinético de la disminución del anticuerpo.

La extrapo­lación de los títulos de anticuerpo observa-
dos del segundo al tercer años en 118 niños y adultos, la mayoría de los cuales habían recibido tres inyecciones de 6, 13 ó 25 unidades de la vacuna, sugiere que después de la dosis de refuerzo pueden persistir niveles detectables del anticuerpo durante muchos años. Basándose en esa extrapolación, se calculó que la duración media sería de 21 años (intervalo de confianza de 95% = 14 a 27 años).

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese la vacuna a 2-8°C. No se congele, porque la congelación anula su potencia.

Efectos sobre la capacidad de manejar automóviles o máquinas: No hay datos específicos. Sin embargo, se han reportado astenia/fatiga y cefalea, tras la administración de VAQTA®.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Literatura exclusiva para médicos.
Su venta requiere receta médica.
No se deje al alcance de los niños.

MERCK SHARP & DOHME DE MÉXICO,
S. A. de C. V.

VAQTA® es marca registrada por Merck & Co., Inc., Whitehouse Station, N.J., U. S. A.

Reg. Núm. 454M96, S. S. A.

KEAR-108123/RM99

WPC-VAQ-I-0299