Terapova
Tabletas
(Estrógenos conjugados)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
|
Cada TABLETA contiene:
|
|
Estrógenos conjugados
|
0.625 mg
|
|
Excipiente, c.b.p. 1 tableta.
|
INDICACIONES TERAPÉUTICAS: TERAPOVA
está indicado en el tratamiento de los síntomas vasomotores de moderada a grave
intensidad, los cuales se asocian a deficiencia estrogénica. También está
indicado en la prevención y tratamiento de la osteoporosis, cuando se asocia a
la deficiencia estrogénica.
En las mujeres posmenopáusicas, la administración de
TERAPOVA disminuye el riesgo de cardiopatía coronaria y en consecuencia su
mortalidad.
TERAPOVA está indicado en vaginitis y uretritis atrófica;
finalmente ha demostrado efectividad en el tratamiento del hipoestrogenismo
femenino.
FARMACOCINÉTICA Y
FARMACODINAMIA: Los estrógenos, en general, pueden ser considerados
como hormonas con actividad selectiva en tejidos de origen mülleriano.
Producen una proliferación del epitelio y musculatura de las trompas de
Falopio, estimulando su contracción y motilidad. Los estrógenos son
responsables en la pubertad del cambio del contorno del cuerpo femenino, de la
maduración de los órganos genitales, mucosa vaginal y conductos en los senos.
Indirectamente contribuyen a la
formación del esqueleto, al mantenimiento del tono y la elasticidad de las
estructuras urogenitales, asimismo, favorecen los cambios en las epífisis de
los huesos largos asociados al crecimiento puberal y la terminación del mismo,
el crecimiento del vello axilar y púbico, la pigmentación de los pezones y
tejidos genitales.
La disminución de la actividad
estrogénica y progesterona ovárica de los ovarios al final del ciclo
menstrual puede dar lugar a la menstruación, aunque el cese en la secreción de
progesterona es el factor primordial en el ciclo ovulatorio maduro; con todo,
en el ciclo preovulatorio,
los estrógenos son fundamentales para el comienzo de la menstruación.
La liberación de gonadotropinas
hipofisarias también se afecta por los estrógenos.
Los estrógenos conjugados actúan
de forma similar a los estrógenos endógenos. Cuando se ubican en los tejidos de
respuesta, los cuales son los genitales femeninos, urogenitales, mamas,
hipotálamo e hipófisis, los estrógenos son transportados al núcleo celular, con
lo cual se realiza la síntesis específica de RNA y proteína.
Cuando se administran estrógenos
conjugados a mujeres posmenopáusicas, se incrementan las hemoconcentraciones de
colesterol de HDL y bajan las concentraciones
séricas de LDL-C. Esta situación mejora el perfil de lípidos; en consecuencia
la administración de estrógenos conjugados se reconoce como factor responsable
de efecto benéfico sobre el riesgo de cardiopatía coronaria en las mujeres
posmenopáusicas.
En función de su solubilidad en
agua, los estrógenos conjugados se absorben adecuadamente en tracto
gastrointestinal. La inactivación de la molécula y su metabolismo se realiza
principalmente en hígado.
Cierta cantidad de estrógenos se
excreta en bilis, se reabsorben del intestino y regresan al hígado. La
molécula de estrógeno conjugado es fuertemente ácida y es ionizada en los
líquidos corporales, con lo cual su excreción se favorece a través del riñón.
Acciones de los estrógenos en
la hipófisis: A través de un mecanismo de retroalimentación, los estrógenos
suprimen la acción de la hormona foliculostimulante y de la hormona
luteotrófica.
En el ciclo sexual normal, los
cambios estructurales y secretorios del ovario se deben a la secreción
periódica y secuencial de las gonadotropinas hipofisarias.
A medida que el folículo ovárico
crece por influencia de la FSH, la cantidad creciente de estrógeno producido
disminuye la liberación de LH-RH (hormona reguladora de la hormona
luteinizante) y, en consecuencia, suprime la secreción de FSH.
El folículo, por influencia de la
FSH, también puede secretar “inhibina” o un material análogo, que produzca retroalimentación
para disminuir la secreción de FSH. La “inhibina” suprime la secreción de FSH
más que la de LH. Mientras que los estrógenos pueden disminuir la secreción de
FSH, sobre la LH tiene efecto bifásico.
La hinchazón del folículo, que
culmina en la ovulación, se lleva a efecto con el aumento brusco, a la mitad
del ciclo, de la cantidad de LH, como consecuencia de un aumento
en la liberación de LH-RH, así como mayor sensibilidad de la hipófisis a la
hormona reguladora provocada por el estrógeno.
Cuando los ovarios se extirpan o
dejan de funcionar, hay superproducción de FSH y LH, las cuales se excretan en
la orina. La cuantificación de gonadotropinas urinarias o plasmáticas son
pruebas clínicas útiles y se pueden utilizar para mostrar la eficacia de la
terapia de sustitución estrogénica.
Acciones de los estrógenos en
la osteoporosis: La terapia con estrógenos conjugados se aplica en el síndrome
menopáusico y como prevención de la pérdida mineral ósea y la osteoporosis
posmenopáusica, con la consiguiente disminución de la incidencia de fracturas
osteoporóticas. La osteoporosis aumenta con la edad en ambos sexos. La
aceleración en la desmineralización aparece en relación con la pérdida de la
función ovárica, tanto en menopausia natural como quirúrgica. Esta asociación
sugiere que el déficit de estrógenos desempeña una importante función en el
proceso de la osteoporosis.
La función exacta de los
estrógenos en la preservación de la masa ósea continúa en estudio; con todo, se
ha demostrado que el tratamiento con dosis bajas de estrógenos retrasa la
pérdida de masa ósea, en particular cuando el tratamiento se inicia en los tres
primero años de la aparición de la menopausia. Se ha observado que el
tratamiento con estrógenos aunado a la administración de calcio y vitamina D,
disminuye la frecuencia de fracturas vertebrales en mujeres posmenopáusicas.
Se ha observado que la masa y la
matriz ósea disminuyen más rápidamente después de la menopausia en mujeres no
tratadas que en pacientes con tratamiento sustitutivo con estrógenos.
Los estrógenos conjugados son
utilizados en el tratamiento de la osteoporosis posmenopáusica en función de
que disminuyen el calcio urinario, la hidroxiprolina y los niveles plasmáticos
de fosfato; asimismo, pueden también causar una leve disminución en el calcio
plasmático y en los niveles de fosfatasa alcalina.
Otra acción que contribuye a su
actividad antiosteoporótica es que estimulan a nivel renal la acción de la
hidroxilasa, enzima responsable de convertir la vitamina D en su metabolito
activo, el 1,25-dihidroxicolecalciferol, que tiene un importante papel en la
reabsorción intestinal de calcio y la mineralización ósea, lo que implica la
disminución en la excreción renal de calcio a través de un incremento de la
reabsorción tubular.
El mecanismo de la reabsorción
ósea incrementado después de la menopausia no está elucidado con certeza.
Este hecho parece ser secundario a
la malabsorción de calcio, en el que el calcio óseo es movilizado
homeostáticamente para mantener las concentraciones plasmáticas adecuadas. En
teoría, existen dos mecanismos que pueden ser responsables: un defecto
intestinal primario de la absorción de calcio o un defecto primario en la
producción de 1,25-dihidroxivitamina D por el riñón.
Si la malabsorción intestinal de
calcio fuera responsable, las concentraciones plasmáticas de calcio serían muy
bajas con incrementos compensatorios en las concentraciones de hormona
paratiroidea y 1,25-dihidroxivitamina D, que son las principales hormonas de la
resorción ósea.
Acciones de los estrógenos a
nivel cardiovascular: Los estudios realizados para investigar la asociación
entre el tratamiento con estrógenos orales posmenopáusicos y enfermedad
cardiovascular han demostrado una disminución del riesgo de cardiopatía
coronaria en mujeres posmenopáusicas que están siendo tratadas con estrógenos
de reemplazo. La información con que se cuenta a la fecha demuestra que hay
una disminución total del riesgo de arteropatía coronaria en el 50% de las
pacientes tratadas con terapia estrogénica. Este efecto benéfico podría
deberse, entre otros, a los efectos de los estrógenos sobre los lípidos y
lipoproteínas, así como efectos directos sobre
los vasos sanguíneos. Desde luego para lograr el efecto óptimo cardiovascular,
los estrógenos conjugados deben emplearse al mismo tiempo con otras medidas
importantes como cambios en la dieta, ejercicio sistemático y deshabituación
del tabaco y el alcohol.
Acciones de los estrógenos en
la vaginitis atrófica y uretritis atrófica asociadas con deficiencia estrogénica:
Cuando hay carencia de estimulación estrogénica, los tejidos vulvovaginales se
contraen, las paredes vaginales sufren adelgazamiento, están secas y se
pierden los pliegues vaginales.
La sintomatología de este cuadro
puede consistir en hipersensibilidad, prurito, disuria, dispareunia. El coito
puede producir ulceraciones del tejido vaginal. La administración de estrógenos
conjugados revierte el cuadro descrito anteriormente con la consecuente mejoría
en la actividad sexual de la paciente.
Acciones de los estrógenos en el hipoestrogenismo
femenino: Los estrógenos conjugados pueden utilizarse en el tratamiento de
hipoestrogenismo relacionado con el hipogonadismo femenino o la insuficiencia
ovárica primaria. En general, la deficiencia estrogénica resultará en osteoporosis,
por lo que se deberá manejar oportunamente estas patologías.
CONTRAINDICACIONES:
Los estrógenos conjugados están
contraindicados en las siguientes entidades: Cáncer mamario confirmado o
sospechoso. Cualquier tipo de neoplasia estrogenodependiente. Embarazo.
Tromboflebitis o enfermedades
tromboembólicas. Sangrado genital anormal de etiología no conocida.
Hipersensibilidad a cualquiera de los componentes de la fórmula.
PRECAUCIONES
GENERALES: Se deberá obtener una historia clínica integral a cualquier
paciente que pueda ser tratada con estrógenos, así como realizar exámenes
físicos de pretratamiento, los cuales prestarán especial atención en presión
arterial, mamas, órganos pélvicos y abdomen.
Es relevante la realización del
examen de Papanicolaou. Las pacientes con útero deberá someterse a revisión
integral al menos una vez al año debiéndose buscar hiperplasia endometrial o
cáncer de endometrio.
Se ha observado que algunas
pacientes pueden desarrollar algunas manifestaciones indeseables de estimulación
estrogénica en exceso, como metrorragia anormal y mastodinia. Cuando exista
sangrado vaginal anormal, se tomarán las medidas diagnósticas adecuadas, como
biopsia endometrial con objeto de excluir la posibilidad de cáncer. Si no se
localizara la causa del sangrado anormal se indicará la reducción o
administración intermitente de la dosis. Es importante mencionar que los
leiomiomas uterinos preexistentes pueden hipertrofiarse durante el tratamiento
con estrógenos.
Es ya conocido un aumento en el riesgo
de tromboflebitis y/o padecimientos tromboembólicos en mujeres en tratamiento
de reemplazo estrogénico, sin embarazo la evidencia de este hecho no es clara.
De cualquier forma, el médico debe
avisar a la paciente de la posibilidad de aparición de enfermedades trombóticas
(tromboflebitis, embolia cerebral, trombosis retiniana) durante la terapia de
reemplazo estrogénico y estar alerta ante cualquier manifestación temprana.
En caso de cirugía programada, los
estrógenos deberán suspenderse cuatro semanas antes de la cirugía si existe
asociación con riesgo de tromboembolia. Los estrógenos pueden causar retención
de líquidos, por ello, las pacientes que puedan verse afectadas por este factor
como las asmáticas, epilépticas, pacientes con migraña, disfunción renal o
cardiaca, requerirán monitoreo estrecho.
Las pacientes con disfunción
hepática pueden metabolizar en forma deficiente los estrógenos y deberán
administrarse con precaución en esas circunstancias. Los estrógenos conjugados
no tienen función anticonceptiva.
Las mujeres con potencial para
embarazarse y que no deseen el embarazo, se les recomendarán métodos
anticonceptivos no hormonales.
Ha sido reportado que la terapia
estrogénica sin la agregación de un progestágeno en mujeres con útero incrementa
el riesgo de hiperplasia y carcinoma endometrial, lo cual parece depender de la
duración del tratamiento y de la dosis de estrógeno.
Los estudios clínicos han reportado
disminución del cáncer endometrial cuando se administra un progestágeno con el
tratamiento estrogénico de reemplazo.
Se ha reportado incremento del
riesgo de patología de la vesícula biliar en pacientes que son tratadas con
estrógenos posmenopáusicos.
Otros estudios sugieren un posible
incremento de frecuencia de cáncer de mama en mujeres en tratamiento
estrogénico con dosis elevadas y durante periodos prolongados. Con todo, los
estudios realizados a la fecha no han demostrado asociación de esas patologías
con las dosis habituales. Es importante que a las mujeres bajo tratamiento
estrogénico se les realicen exámenes en forma periódica de mamas así como la
instrucción adecuada para el autoexamen de las mismas. No se deberán exceder
las dosis recomendadas.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:
Uso durante el embarazo: Los
estrógenos, por ningún motivo deberán utilizarse durante el embarazo.
El tratamiento estrogénico se ha
asociado a un riesgo mayor de defectos congénitos en los órganos reproductivos
del producto masculino o femenino, riesgo incrementado de adenosis vaginal, displasia
de células escamosas del cérvix y cáncer vaginal en la mujer en una etapa
posterior de la vida, por ello no existe ninguna indicación para el tratamiento
estrogénico durante el embarazo.
Uso durante la lactancia: Como
cualquier tipo de fármaco, la administración de estrógenos durante la lactancia
no se justifica y sólo se indicará, si a criterio y responsabilidad del médico
tratante su uso benéfico sobrepasa los posibles efectos secundarios en el
lactante.
REACCIONES
SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Las reacciones adversas más importantes
asociadas con el uso de estrógenos están reportadas en el rubro de
precauciones.
A continuación se describen las
reacciones adversas que han sido reportadas con tratamiento estrogénico:
Mamas: Secreción,
hipersensibilidad, agrandamiento.
Gastrointestinales: Vómito,
náuseas, calambres abdominales, meteorismos, ictericia colestática.
Cutáneos: Alopecia, exantema
cutáneo, melasma.
Ojos: Intolerancia a los
lentes de contacto, intensificación de la curva corneal.
Sistema nervioso central: Cefalea,
migraña, mareo, corea.
Diversas: Disminución o
aumento de peso, edema, alteraciones de la libido, intensificación de la
porfiria.
Tromboembolia, venosa y
pulmonar.
Pancreatitis.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: La rifampicina puede reducir la
actividad estrogénica durante el uso concomitante con estrógenos; este efecto
se ha atribuido al metabolismo intensificado del estrógeno, probablemente
debido a inducción enzimática de los microsomas hepáticos.
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: A la fecha no se han
reportado alteraciones de las principales pruebas de laboratorio con el uso de
estrógenos conjugados.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE
LA FERTILIDAD: Los estudios realizados en algunas especies animales
reportan que la administración continua a largo plazo de estrógenos naturales
y sintéticos incrementan la frecuencia de carcinoma de mama, cérvix, vagina e
hígado. La terapia estrogénica durante el embarazo se asocia a un riesgo mayor
de defectos congénitos en los órganos reproductivos del feto masculino y
femenino, riesgo mayor de adenosis vaginal, displasia de células escamosas del
cérvix y cáncer vaginal.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Oral. La administración puede ser continua
o intermitente (tres semanas de tratamiento y una de descanso).
Uso conjunto con progestágenos:
Durante el tratamiento con estrógenos, la adicción de un progestágeno
disminuye el riesgo de hiperplasia endometrial y carcinoma de endometrio. Los
estudios bioquímicos y morfológicos del endometrio sugieren que la dosis
correcta de progestágeno durante 10-14 días del ciclo, disminuye las
alteraciones hiperplásicas endometriales.
La dosis usual de TERAPOVA es la
siguiente: en síntomas vasomotores, vaginitis y uretritis atróficas asociadas
con deficiencia estrogénica: 0.3-1.25 mg/día. Es importante anotar que las
mujeres con deficiencia estrogénica tratadas por estas patologías deberán
evaluarse a intervalos regulares (3-6 meses).
En osteoporosis: 0.625 mg/día. Esta dosis se requiere
para la conservación de la masa ósea.
Para el beneficio
cardiovascular: 0.625-1.25 mg/día.
En hipoestrogenismo femenino: 0.3-125
mg/día. La dosis deberá ajustarse, dependiendo de la severidad de
la sintomatología y de la respuesta del endometrio.
Se han usado dosis de 0.15 mg en
niñas y han sido asociadas con el inicio de las características sexuales
secundarias. La dosis deberá individualizarse.
MANIFESTACIONES
Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: La
sobredosificación de estrógenos puede provocar náusea y las mujeres pueden
presentar sangrado por deprivación.
No se han observado efectos serios
en niños que han ingerido accidentalmente estrógenos.
PRESENTACIONES:
TERAPOVA se presenta en cajas con 21, 28 y 42 tabletas de
0.625 mg.
RECOMENDACIONES
SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de
30°C y en lugar seco.
LEYENDAS
DE PROTECCIÓN:
No se deje al alcance de los niños.
Su venta requiere receta médica.
IVAX PHARMACEUTICALS
MÉXICO, S. A. de C. V.
Reg. Núm. 332M99, S. S. A. IV
IEAR-204906/RM99