Rifater®
Grageas
(Rifampicina, isoniacida,
pirazinamida)
Rifinah®
Cápsulas
Antituberculoso
(Rifampicina, isoniacida)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
|
Cada GRAGEA de RIFATER® contiene:
|
|
|
Rifampicina
|
150 mg
|
|
|
Isoniacida
|
75 mg
|
|
|
Pirazinamida
|
400 mg
|
|
|
Excipiente, c.b.p. 1 gragea.
|
|
|
|
Cada CÁPSULA de RIFINAH® contiene:
|
|
Rifampicina
|
150 mg
|
|
|
Isoniacida
|
200 mg
|
|
|
Excipiente, c.b.p. 1 cápsula.
|
|
|
|
|
|
INDICACIONES TERAPÉUTICAS:
Tuberculosis pulmonar: Tratamiento
de corta duración (6 meses) con una fase intensiva inicial de dos meses con
RIFATER®, seguida de cuatro meses con RIFINAH®.
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA: La rifampicina, la isoniacida y la pirazinamida
son fármacos bactericidas antituberculosos.
La combinación de rifampicina con
isoniacida, RIFINAH®, es particularmente activa contra organismos
extracelulares de desarrollo rápido y presenta una actividad intracelular
bactericida.
La pirazinamida contenida en
RIFATER® es activa contra organismos intracelulares, sobre todo en el medio
ácido de los macrófagos. La rifampicina es activa contra
M. tuberculosis, de desarrollo lento e intermitente.
Así pues, los tres agentes
rifampicina, isoniacida y pirazinamida presentan actividad contra las tres
distintas poblaciones bacterianas.
La rifampicina, la isoniacida y la
pirazinamida son rápidamente absorbidas por el tracto gastrointestinal y se
distribuyen ampliamente en todo el organismo. Las concentraciones plasmáticas
pico se alcanzan después de 2-4, 1-2 y 2 horas, respectivamente. La rifampicina
se elimina sobre todo por vía biliar/fecal (60-65%), el resto por la orina. La
isoniacida se excreta principalmente por los riñones y sólo pequeñas cantidades
por las heces. En cambio, la pirazinamida se excreta por vía renal.
La vida media de rifampicina en
personas normales es de aproximadamente 3 horas después de administrar 600 mg y
de 5.1 horas después de 900 mg. Con administración repetida disminuye,
alcanzando valores promedio en 2 a 3 horas, aun en personas con insuficiencia
renal. La rifampicina se une en un 80% a proteínas. Su absorción se reduce
cuando es ingerida con alimentos.
La ingestión de alimentos con
isoniacida también puede reducir su absorción.
Estudios de farmacocinética en
voluntarios sanos mostraron que los tres y dos componentes de RIFATER® y
RIFINAH®, respectivamente, tienen una biodisponibilidad comparable si se
administran juntos en forma de dosis individuales o como RIFATER® o RIFINAH®.
CONTRAINDICACIONES:
Hipersensibilidad a cualquiera de los componentes de las fórmulas. Ictericia.
PRECAUCIONES
GENERALES: Tanto RIFATER® como RIFINAH® han sido asociados a
trastornos hepáticos, por lo que pacientes con insuficiencia hepática deben
recibir estos fármacos sólo en caso de necesidad y bajo estricta vigilancia
médica, controlando periódicamente la función hepática, en especial las
transaminasas glutamicopirúvica (TGP) y glutamicooxalacética (TGO) antes de
iniciar el tratamiento, y después cada 2 a 4 semanas.
La fase intensiva de corta duración
con RIFATER® deberá administrarse estrictamente por un periodo no mayor a 2
meses. Si se detectan signos de daño hepatocelular, deben suspenderse
inmediatamente.
En algunos casos puede ocurrir
hiperbilirrubinemia en los primeros días del tratamiento, resultante de la
competencia entre la rifampicina y la bilirrubina por la vía de eliminación. El
hallazgo aislado de una elevación moderada de bilirrubina y/o transaminasas no
constituye por sí mismo una indicación para interrumpir el tratamiento con
RIFATER® o RIFINAH®. Esta decisión debe tomarse después de repetir las pruebas
de laboratorio y evaluar la tendencia de los niveles enzimáticos, teniendo en
cuenta la condición clínica del paciente.
La rifampicina presente en RIFATER®
o RIFINAH® puede producir una coloración rojiza de la orina, esputo y lágrimas,
debiendo advertirse al paciente sobre esta posibilidad. Los lentes de contacto
blandos pueden teñirse de manera permanente.
La rifampicina tiene propiedades
inductoras enzimáticas que pueden aumentar el metabolismo de sustratos endógenos,
incluyendo hormonas (adrenal, tiroidea) y vitamina D. Reportes aislados han
asociado una exacerbación de la porfiria con la administración de rifampicina
como resultado de la inducción de la sintetasa del ácido d-aminolevulínico.
Cuando la rifampicina se administra en forma intermitente
(menos de 2-3 dosis por semana), pueden presentarse reacciones inmunológicas,
por lo que se debe advertir al paciente que no interrumpa el tratamiento y se
le debe monitorear cuidadosamente.
En los adultos tratados con rifampicina
por tuberculosis deben realizarse exámenes basales de enzimas hepáticas,
bilirrubina, creatinina sérica, examen sanguíneo completo y cuenta plaquetaria
(estimada) antes de iniciar el tratamiento y después de cada 2 a 4 semanas.
También se debe tener precaución en el tratamiento de ancianos o pacientes
malnutridos que pueden requerir el uso concomitante de vitamina B6 cuando se utiliza isoniacida.
La isoniacida a dosis elevadas
puede causar convulsiones. Se debe tener en cuenta la posibilidad de un
aumento en la frecuencia de las convulsiones en pacientes epilépticos. El uso
de isoniacida debe ser monitoreado cuidadosamente en pacientes con enfermedad
hepática crónica o insuficiencia renal grave.
Con la terapia de isoniacida puede
presentarse hepatitis grave, en ocasiones fatal, la cual se puede desarrollar
aún después de muchos meses de tratamiento. El riesgo de desarrollo de
hepatitis está relacionado con la edad, por lo que los pacientes deben ser monitoreados
estrechamente duranate todo el periodo de tratamiento para detectar síntomas
prodrómicos de la hepatitis como fatiga, debilidad, malestar, anorexia, náuseas
o vómito. Si se presentaran estos síntomas o se detectaran signos de daño
hepático, debe suspenderse la isoniacida de inmediato, pues puede causar daño
hepático más grave.
Sin embargo, ya que se observa una
frecuencia más alta de hepatitis asociada a la isoniacida en personas con
más de 35 años de edad, se debe mantener estrecha vigilancia de las
transaminasas al inicio y, por lo menos, mensualmente, durante todo el periodo
de tratamiento en este grupo de edad. Otros factores asociados a un riesgo más
grande de hepatitis incluyen el consumo diario de alcohol, hepatopatías
crónicas, uso de fármacos intravenosos, y el hecho de que el paciente sea mujer
pospuberal negra o hispánica.
Los pacientes deben ser observados
por lo menos cada mes durante la terapia e interrogados específicamente sobre
síntomas asociados a reacciones adversas. Todos los pacientes con anomalías
deben ser monitoreados, incluyendo pruebas de laboratorio, si fuere necesario.
Generalmente, no es necesario un monitoreo de laboratorio de rutina para
determinar toxicidad en pacientes con exámenes basales normales.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: A dosis elevadas, la
rifampicina muestra acción teratogénica en roedores. Asimismo, se han reportado
efectos embriotóxicos con isoniacida en ratones y conejos. Ambos productos
atraviesan la barrera placentaria y se excretan en la leche.
Esta última también es una
característica de la pirazinamida, por lo que RIFATER® y RIFINAH® no deben
administrarse durante el embarazo y la lactancia, a menos que a juicio del
médico los beneficios para la paciente superen los riesgos potenciales para el
feto y el recién nacido.
Esta precaución se ve apoyada
además por el hecho de que cuando se administra rifampicina durante las últimas
semanas del embarazo, puede causar hemorragias posnatales tanto en la madre
como en el recién nacido.
REACCIONES
SECUNDARIAS Y ADVERSAS:
Rifampicina: Las reacciones
adversas a la rifampicina que se presentan tanto con tratamiento diario como
intermitente incluyen:
Dermatológicas: Pueden
ocurrir reacciones cutáneas leves y autolimitadas que no parecen ser de
hipersensibilidad. Incluyen prurito y eritema con o sin erupción. Son menos
frecuentes la urticaria y reacciones cutáneas de hipersensibilidad más graves.
Fueron reportados casos
excepcionales de reacción penfigoide, eritema multiforme, incluyendo el
síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica y vasculitis.
Digestivas: Anorexia,
náuseas, vómito, malestar abdominal, colitis seudomembranosa y diarrea.
Hepáticas: La rifampicina puede causar hepatitis, por
lo que deben monitorearse periódicamente las pruebas de función hepática.
Hematológicas: Puede
presentarse trombocitopenia, con o sin púrpura, generalmente asociada a un
tratamiento intermitente. Es reversible si el fármaco se suspende
inmediatamente. Se han reportado casos de hemorragia cerebral y muerte cuando
la administración de rifampicina se continuó o reinició después de la
aparición de púrpura. Excepcionalmente se ha reportado coagulación intravascular
diseminada, leucopenia y eosinofilia.
Sistema nervioso central: Excepcionalmente,
se ha reportado psicosis.
Ginecológicas: En ocasiones
se han reportado trastornos del ciclo menstrual en mujeres que reciben terapia
antituberculosa prolongada con regímenes que incluyen rifampicina.
Varios: En un pequeño
porcentaje de pacientes tratados con rifampicina se han presentado edema,
debilidad muscular y miopatía, así como casos aislados de insuficiencia
adrenal en pacientes con función adrenal comprometida.
Las reacciones adversas a la
rifampicina que se presentan habitualmente con tratamiento intermitente y que
muy probablemente son de origen inmunológico incluyen:
Síndrome seudogripal, caracterizado
por episodios de fiebre, escalofríos, cefalea, mareos y dolores musculoesqueléticos,
que aparecen comúnmente entre el tercero y el sexto mes de tratamiento. Este
síndrome puede presentarse hasta en un 50% de los pacientes que reciben dosis
diarias de 25 mg/kg o más de rifampicina una vez por semana. Cuando se utilizan
dosis correctas de rifampicina, administradas por lo menos 2 a 3 veces por
semana, la frecuencia es mucho menor.
Falta de aire y sibilancias.
Caída de la presión sanguínea y
shock.
Anafilaxis.
Anemia hemolítica aguda.
Insuficiencia renal aguda, debida
generalmente a necrosis tubular aguda o a nefritis intersticial aguda.
Isoniacida:
Hipersensibilidad: Fiebre,
reacciones anafilácticas.
Hepáticas: Pueden
presentarse casos de hepatitis grave y en ocasiones fatal, por lo que se deberá
evaluar periódicamente la función hepática.
Sistema nervioso central: Polineuritis,
que se presenta como parestesia, debilidad muscular, pérdida de reflejo de los
tendones, etc. La incidencia es mayor en “acetiladores lentos”. Otros efectos
neurotóxicos, los cuales son poco comunes a las dosis convencionales son:
convulsiones, encefalopatía tóxica, neuritis óptica y atrofia, pérdida de la
memoria y psicosis tóxica.
Dermatológicas: Erupción,
acné, síndrome de Stevens-Johnson, dermatitis exfoliativa, pénfigo.
Hematológicas: Durante el
tratamiento con isoniacida se ha observado eosinofilia, agranulocitosis,
trombocitopenia y anemia.
Gastrointestinales: Incluyen
pancreatitis, náuseas, vómito y trastornos epigástricos.
Otras: Pelagra, síndrome del
tipo lupus eritematoso sistémico.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Es un hecho conocido que la
rifampicina y la isoniacida inhiben determinadas enzimas del citocromo P-450.
Se desconoce el impacto de los efectos competitivos de la rifampicina y de la
isoniacida en el metabolismo de estos fármacos, que sufren biotransformación
por las vías afectadas.
Sin embargo, cuando se inicia o se
termina la administración de RIFATER® o RIFINAH®, la dosificación de estos
fármacos puede requerir de un ajuste con el fin de mantener niveles sanguíneos
terapéuticos óptimos.
Rifampicina: La rifampicina
puede acelerar el metabolismo y reducir la actividad de los siguientes
fármacos: anticonvulsivantes (fenitoína), antiarrítmicos (disopiramida,
mexiletina, quinidina, tocainida), anticoagulantes orales (warfarina),
antifúngicos (fluconazol, itraconazol, ketoconazol), barbitúricos, bloqueadores
beta-adrenér-
gicos (diltiazem, nifedipino, verapamilo), cloranfenicol, claritromicina,
corticosteroides, ciclosporina, glucósidos cardiacos, clofibrato, anticonceptivos
sistémicos, dapsona, benzodiacepínicos (por ejemplo, diazepam), doxiciclina,
fluoroquinolonas, hipoglucemiantes orales (sulfonilureas), levotiroxina,
analgésicos narcóticos, metadona, progestágenos, quinina, tracolimus,
teofilina, antidepresivos tricíclicos (amitriptilina, nortriptilina) y zidovudina.
En base a lo expuesto, puede ser
necesario ajustar las dosis de estos medicamentos si se administran junto con
RIFATER® o RIFINAH®.
Se debe informar a las pacientes
que durante el tratamiento con estos fármacos no es conveniente emplear
anticonceptivos sistémicos, sino utilizar métodos no hormonales para el
control de la natalidad.
Cuando la rifampicina se
administra en forma concomitante con atovacuona, se observan concentraciones
disminuidas de atovacuona y aumentadas de rifampicina. El uso concomitante de
ketoconazol y rifampicina resulta en concentraciones serológicas menores de
ambos fármacos. El uso concurrente de rifampicina y enalapril resulta en
concentraciones menores de enalaprilato, el metabolito activo de enalapril. Si
la condición clínica del paciente así lo indica, deben efectuarse ajustes a la
dosis.
La administración concomitante de
antiácidos puede reducir la absorción de la rifampicina. Las dosis diarias de
rifampicina deben ser administradas por lo menos una hora antes de la
ingestión de antiácidos.
Cuando la rifampicina se
administra junto con halotano o isoniacida, se han reportado casos de
incremento en la hepatotoxicidad de los fármacos, por lo que el uso
concomitante de rifampicina y halotano debe ser evitado y los pacientes en
tratamiento con rifampicina e isoniacida deben ser observados cuidadosamente.
Isoniacida: La isoniacida
inhibe el metabolismo de la carbamazepina y de la fenitoína. El ácido
paraaminosalicílico puede aumentar su concentración plasmática y su vida media
de eliminación, debido a la competencia por enzimas acetiladoras.
Interacciones alimentarias: Debido
a que la isoniacida inhibe en cierto grado la monoaminooxidasa, puede ocurrir
una interacción con alimentos que contengan tiramina (quesos, vino tinto).
La diaminooxidasa también puede
ser inhibida, causando una respuesta exagerada como dolor de cabeza,
sudoración, palpitaciones, rubor o hipotensión cuando se ingieren alimentos que
contengan histamina (pez sierra, atún, otros pescados tropicales). Por lo
tanto, se recomienda que pacientes que reciben RIFATER® o RIFINAH® eviten
alimentos que contengan tiramina o histamina.
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Los niveles séricos
terapéuticos de rifampicina pueden inhibir los métodos microbiológicos de
dosificación de folato y vitamina B12
en suero, por lo que deben considerarse métodos alternos.
Se ha observado elevación transitoria
de bilirrubina sérica, por lo que se aconseja realizar la determinación antes
de la dosis matutina de RIFATER® o RIFINAH®.
Cuando se usa el método KIMS
(Kinetic Interaction of Microparticles in Solution) (por ejemplo, Abuscreen
OnLine; Sistema de Diagnóstico Roche), se han reportado pruebas para opiáceos
con reactividad cruzada y falsos-positivos de orina en pacientes que recibieron
rifampicina.
Pruebas de confirmación, como la
cromatografía gaseosa/espectrometría de masa, pueden distinguir la rifampicina
de los opiáceos.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE
LA FERTILIDAD: A dosis elevadas, la rifampicina muestra acción
teratogénica en roedores. Asimismo, se han reportado efectos embriotóxicos con
isoniacida en ratones y conejos.
Con rifampicina se observó
actividad antitumor in vitro. Se reportó asimismo potencial
inmunosupresor en conejos, ratones, ratas, cobayos, linfocito humano in
vitro y humanos. En ratas hembra de una cepa conocida por ser susceptible
al desarrollo espontáneo de hepatomas se observó un aumento en la incidencia de
los mismos cuando se administró rifampicina a dosis de 2 a 10 veces el promedio
de la dosis humana diaria durante 60 semanas y un periodo de observación de 46
semanas. En ratones machos de la misma cepa no hay evidencia de
carcinogenicidad, como tampoco en ratas y ratones de cepas distintas bajo
condiciones experimentales similares.
No existen datos en humanos
referentes al potencial carcinogénico a largo plazo de la rifampicina. Se
observaron casos aislados de crecimiento acelerado de carcinoma de pulmón, pero
no se pudo establecer una relación causal con el fármaco. La isoniacida es
inductora de tumores pulmonares en una serie de cepas de ratones. En cambio la
pirazinamida no es carcinogénica en ratas y ratones machos. No fue posible
llegar a ninguna conclusión en ratones hembra debido al número insuficiente de
ratones control sobrevivientes.
No se encontró evidencia de
mutagenicidad de la rifampicina en bacterias, en Drosophila melanogaster o
en ratones. Cuando se trataron cultivos de células de sangre integral con
rifampicina se observó un aumento en las rupturas de los cromátides.
También se notó una mayor frecuencia
de aberraciones cromosómicas in vitro en linfocitos obtenidos de
pacientes tratados con RIFATER® y sus combinaciones con estreptomicina. La
pirazinamida no es mutagénica en la prueba bacteriana de Ames.
No se cuenta con datos suficientes
referente al potencial mutágeno a largo plazo de RIFATER® en humanos.
A dosis elevadas, la rifampicina
muestra acción teratogénica en roedores. Asimismo, se han reportado efectos
embriotóxicos con isoniacida en ratones y conejos; sin embargo no se han
observado anomalías congénitas en estudios de reproducción en mamíferos.
Ambos productos atraviesan la
barrera placentaria y se excretan en la leche. Esta última también es una
característica de la pirazinamida.
No existen estudios controlados con
rifampicina en mujeres embarazadas y no se cuenta con datos referentes al
potencial a largo plazo sobre la fertilidad en humanos.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:
Adultos:
Quimioterapia de corto plazo:
Fase inicial (2 meses): Administrar
bajo vigilancia médica la siguiente dosis única diaria (o 2 a 3 veces por
semana) de RIFATER®, una a dos horas antes de la comida, de acuerdo con el peso
del paciente:
Pacientes con menos de 50 kg de
peso: 3 grageas.
Pacientes con 50 a 69 kg de
peso: 4 grageas.
Pacientes con 70 kg de peso o
más: 5 grageas.
El tratamiento con RIFATER® se
deberá apegar estrictamente a los dos meses de tratamiento indicados.
Se puede agregar estreptomicina o
etambutol como cuarto fármaco. En poblaciones con baja probabilidad conocida de
resistencia a la isoniacida, un régimen inicial con menos de cuatro fármacos
puede ser aceptable. Deberá consultarse a un médico experto en tuberculosis en
caso de que el paciente permanezca sintomático o con esputo, o cultivo positivo
después de este periodo.
Fase de continuación (4 meses o
más): Para organismos susceptibles, administrar RIFINAH® diariamente o 2 a
3 veces por semana bajo vigilancia médica.
Las dosis recomendadas son las
siguientes:
Pacientes con 50 kg de peso o
más: 4 cápsulas juntas.
Pacientes con 40 a 49 kg de
peso: 3 cápsulas juntas.
Pacientes con menos de 40 kg de
peso: La dosis debe calcularse por mg/kg de peso y administrar los
fármacos por separado. También en este caso deberá consultarse
a un médico experto en tuberculosis para el tratamiento de organismos
resistentes a los fármacos administrados.
En general, la terapia contra
tuberculosis debe tener una duración de 6 meses y hasta que por lo menos hayan
transcurrido 3 meses de negativización bacteriana y clara evidencia de mejoría
clínica.
Terapia a largo plazo: Pacientes
con organismos resistentes a los fármacos o con tuberculosis extrapulmonar
pueden necesitar tratamientos más largos con otros esquemas de administración.
Tuberculosis con infección por
HIV: El tratamiento debe tener una duración total de 9 meses o por lo menos
6 meses después de la conversión del cultivo.
Pacientes con peso igual o
superior a 50 kg deben recibir 2 cápsulas de RIFINAH® como dosis diaria única,
por lo menos 30 minutos antes o 2 horas después de comer.
En caso de predisposición a
neuropatías (por ejemplo, diabetes) y para adolescentes o pacientes mayores
malnutridos, se recomienda la administración concomitante de piridoxina (B6).
En general, la terapia debe ser
prolongada hasta que haya ocurrido la conversión bacteriana y se observe una
mejoría clínica evidente.
Niños: Las cantidades de
rifampicina e isoniacida, y en su caso de pirazinamida, contenidas en RIFINAH®
y RIFATER®, hacen difícil la administración de todos los componentes a dosis
adecuadas para niños, por lo que estos fármacos no se recomiendan para uso
pediátrico.
MANIFESTACIONES
Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL:
Rifampicina: La sobredosificación
se puede manifestar por náuseas, vómito, dolor abdominal, prurito, dolor de
cabeza y letargia creciente, probablemente poco tiempo después de la ingestión
aguda. Puede ocurrir pérdida de conocimiento cuando haya daño hepático grave.
Se puede presentar aumento transitorio de las enzimas hepáticas y/o
bilirrubina, coloración marrón rojiza de la piel, orina, sudor, saliva,
lágrimas y heces, y su intensidad será proporcional a la cantidad ingerida. En
algunos casos fatales se reportó hipotensión, taquicardia sinusal, arritmias
ventriculares, convulsiones y paro cardiaco.
La dosis letal aguda mínima y la
dosis tóxica no están bien determinadas. Sin embargo, se han observado
sobredosis agudas, no fatales, en adultos con dosis entre 9 y 12 g de
rifampicina. Sobredosis agudas fatales en adultos han sido relatadas con dosis
entre 14 y 60 g. En algunos casos fatales y no fatales estaba presente alcohol
o un histórico de abuso de alcohol.
Isoniacida: La
sobredosificación por isoniacida puede presentar signos y síntomas entre 30
minutos y 3 horas postingesta del fármaco. Los primeros síntomas pueden ser
náuseas, vómito, mareo, defectos en el habla, visión borrosa y alucinaciones,
incluyendo colores brillantes y diseños extraños. En caso de una sobredosis
considerable, deben esperarse trastornos respiratorios y depresión del SNC,
pasando rápidamente de estupor a coma profundo, en paralelo con convulsiones
severas e intratables.
Las pruebas de laboratorio pueden
presentar acidosis metabólica grave, acetonuria e hiperglucemia.
Pirazinamida: La
información disponible referente a sobredosis es muy limitada: pueden ocurrir
insuficiencia hepática e hiperuricemia.
Tratamiento: En casos de
sobredosificación se debe realizar lavado gástrico lo antes posible. Después de
evacuar el contenido gástrico, la instilación de carbón activado en el estómago
puede ayudar a absorber el fármaco remanente del tracto gastrointestinal. Puede
requerirse medicación antiemética para controlar las náuseas y el vómito
severos.
Deben instituirse medidas de
soporte intensivo, incluyendo desobstrucción de las vías aéreas y tratarse los
síntomas individualmente, según su aparición. No se han reportado casos fatales
por sobredosificación hasta con ingestas de 12 g de rifampicina. Sin embargo,
se conoce un caso de sobredosificación fatal de un hombre de 26 años quien se
autoadministró 60 g de rifampicina.
En caso de sospecha de sobredosis
por isoniacida, aun en pacientes asintomáticos, debe considerarse la
administración de piridoxina (vitamina B6)
por vía intravenosa. En pacientes con convulsiones no controladas con
piridoxina, se debe administrar terapia anticonvulsivante. Con el fin de
controlar la acidosis metabólica debe administrarse bicarbonato de sodio. La
hemodiálisis se recomienda en casos refractarios; de no ser posible, puede
usarse diálisis peritoneal junto con diuresis forzada.
PRESENTACIONES:
RIFATER®: Caja con 24 grageas.
RIFINAH®: Caja con 24 cápsulas.
RECOMENDACIONES SOBRE
ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y
en lugar seco.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
Su venta requiere
receta médica. No se deje al alcance
de los niños. Literatura exclusiva para médicos.
AVENTIS PHARMA, S. A. de C. V.
Regs. Núms. 121M87 y 040M86, S. S. A. IV
FEAR-104836/RM2001
y GEAR-303882/RM2001