Recormon®
Solución inyectable
(Eritropoyetina beta)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN: Frascos ámpula con liofilizado y ampolletas con
disolvente.
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Cada
frasco ámpula con 1,000 U.I. contiene:
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Eritropoyetina beta
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1,000 U.I.
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Ampolleta con diluyente
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Agua inyectable, 1 ml.
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Cada frasco ámpula con 2,000 U.I. contiene:
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Eritropoyetina beta
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2,000 U.I.
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Ampolleta con diluyente
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Agua inyectable, 1 ml.
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Cada frasco ámpula con 5,000 U.I. contiene:
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Eritropoyetina beta
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5,000 U.I.
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Ampolleta con diluyente
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Agua inyectable, 1 ml.
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Multidosis
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Cada frasco ámpula con 50,000 U.I. contiene:
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Eritropoyetina beta
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50,000 U.I.
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Ampolleta con diluyente
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diluyente, 10 ml.
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Jeringas precargadas:
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Cada jeringa precargada con
1,000 U.I. contiene:
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Eritropoyetina beta
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1,000 U.I.
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Vehículo, c.s. 0.3 ml.
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Cada jeringa precargada con
2,000 U.I. contiene:
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Eritropoyetina beta
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2,000 U.I.
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Vehículo, c.s. 0.3 ml.
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Cada jeringa precargada con
3,000 U.I. contiene:
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Eritropoyetina beta
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3,000 U.I.
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Vehículo, c.s. 0.3 ml.
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Cada jeringa precargada con
4,000 U.I. contiene:
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Eritropoyetina beta
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4,000 U.I.
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Vehículo, c.s. 0.3 ml.
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Cada jeringa precargada con
5,000 U.I. contiene:
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Eritropoyetina beta
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5,000 U.I.
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Vehículo, c.s. 0.3 ml.
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Cada jeringa precargada con
6,000 U.I. contiene:
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Eritropoyetina beta
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6,000 U.I.
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Vehículo, c.s. 0.3 ml.
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INDICACIONES
TERAPÉUTICAS:
– Tratamiento
de la anemia asociada a la insuficiencia renal crónica (anemia renal) en
pacientes sometidos a diálisis peritoneal y hemodiálisis.
– Tratamiento
de la anemia renal sintomática en pacientes todavía no sometidos a diálisis
peritoneal o hemodiálisis.
– Prevención
de la anemina en prematuros con un peso de 750-1,500 g al nacer y una edad
gestacional inferior a 34 semanas.
– Prevención
y tratamiento de la anemina en pacientes adultos con tumores sólidos, sometidos
a quimioterapia con platino susceptible de inducir anemia (cisplatino: 75 mg/m2/ciclo; carboplatino: 350 mg/m2/ciclo).
– Tratamiento
de la anemia en pacientes adultos con mieloma, múltiple, linfoma no-Hodgkin de
bajo grado o leucemia linfocítica crónica, que tienen deficiencia relativa de
eritropoyetina y están recibiendo tratamiento antitumoral.
– Aumentar
el rendimiento de la sangre autóloga en los programas de autotransfusión.
El
uso en esta indicación debe sopesarse frente al aumento del riesgo de
accidentes tromboembólicos. A los pacientes con anemia moderada (Hb: 10-13 g/dl
[6.2-8.1 mmol/l] o hematócrito: 30-39%, sin deficiencia de hierro) sólo se los
tratará si no se dispone de sistemas para la conservación de sangre o si no
bastan ante una intervención de cirugía mayor programada que requiera un alto
volumen de sangre (4 o más unidades de sangre para las mujeres y 5 o más para los
hombres).
* La deficiencia viene definida
como un nivel bajo de eritropoyetina en suero, inadecuado en relación al grado
de anemia.
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA:
Farmacodinamia: En su
composición de aminoácidos y carbohidratos, la eritropoyetina beta es idéntica
a la eritropoyetina aislada de la orina de pacientes anémicos. La
eritropoyetina es una glucoproteína que estimula la formación de eritrocitos a
partir de los progenitores eritroides. Actúa como factor estimulante de la
mitosis y hormona de diferenciación.
La eficacia biológica de la
eritropoyetina beta tras su administración por vía intravenosa (I.V.) y
subcutánea (SC) se ha demostrado en diversos modelos animales in vivo (ratas
normales y urémicas, ratones policitémicos, perros). Después de recibir
eritropoyetina beta, aumentaban los recuentos de eritrocitos y reticulocitos,
los valores de hemoglobina y la incorporación globular de 59Fe. In vitro (cultivos de células
esplénicas de ratón) se ha observado un aumento de la incorporación de [3H] timidina
a los núcleos eritroides de células de bazo tras la incubación con
eritropoyetina beta. Por otro lado, en cultivos de células de médula ósea
humana se ha puesto de manifiesto que la eritropoyetina beta estimula
específicamente la eritropoyesis y que no afecta a la leucopoyesis. No se han
detectado efectos citotóxicos de la eritropoyetina beta sobre la médula ósea o
las células cutáneas del ser humano. Ni en los estudios preclínicos ni en los
clínicos se han observado efectos de la eritropoyetina beta sobre la progresión
tumoral.
Tras la administración de
una dosis única de eritropoyetina beta, no se ha apreciado ningún cambio del
comportamiento y la actividad locomotora del ratón ni de la función
respiratoria del perro. No existen indicios de que se formen anticuerpos
neutralizantes contra la eritropoyetina beta en el ser humano.
Farmacocinética:
Según los estudios farmacocinéticos en voluntarios sanos y pacientes urémicos,
la vida media de la eritropoyetina beta administrada por vía I.V. es de 4 a 12
horas y el volumen de distribución es entre una y dos veces superior al volumen
plasmático. Resultados similares se han alcanzado en los ensayos con ratas
urémicas y normales. Tras la administración S.C. de eritropoyetina beta a
pacientes urémicos, su absorción prolongada se traduce en una concentración
sérica en equilibrio cuyo valor máximo se alcanza al cabo de 12 a 28 horas. Con
una media de 13 a 28 horas, la vida media terminal es mayor que tras la
administración I.V.
Biodisponibilidad:
La biodisponibilidad de la eritropoyetina beta por vía S.C. varía entre el 23 y
42% de la alcanzada por vía I.V.
CONTRAINDICACIONES: RECORMON® no debe ser administrado en
casos de hipertensión mal controlada o hipersensibilidad conocida a la
medicación.
En la indicación aumentar
el rendimiento de la sangre autóloga, RECORMON® no debe utilizarse en pacientes
que hayan sufrido un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular en el
mes anterior al tratamiento, que presenten angina de pecho inestable o que
corra el riesgo de trombosis venosa profunda, por ejemplo, los que tengan
antecedentes de enfermedad tromboembólica venosa.
Precauciones generales: RECORMON® debe usarse con cautela en
presencia de cáncer (tumores malignos), epilepsia, recuento plaquetario
aumentado e insuficiencia hepática crónica.
Deben excluirse las
deficiencias de ácido fólico y vitamina B12,
ya que reducen la eficacia de RECORMON®.
La indicación de
tratamiento con RECORMON® en enfermos nefroscleróticos aún no sometidos a
diálisis debe definirse individualmente ya que no puede descartarse con certeza
la posible aceleración de la insuficiencia renal. La sobrecarga grave de
aluminio debido al tratamiento de la insuficiencia renal puede comprometer la
eficacia de RECORMON®.
Precauciones especiales:
Dado que ha habido algunos casos aislados de reacciones anafilactoides, se
recomienda administrar la primera dosis bajo supervisión médica. RECORMON® debe
utilizarse con precaución en presencia de anemia refractaria con exceso de
blastos en transformación, epilepsia, trombocitosis o insuficiencia hepática
crónica. De igual modo, debe comprobarse que el paciente no sufre una carencia
de ácido fólico o vitamina B12,
ya que reduciría la eficacia de RECORMON®. Una fuerte sobrecarga de aluminio a
consecuencia del tratamiento de la insuficiencia renal puede menoscabar la
eficacia de RECORMON®.
La utilidad de RECORMON® en enfermos nefroscleróticos aún no
sometidos a diálisis debe definirse individualmente ya que no puede descartarse
con certeza la posible aceleración de la insuficiencia renal. Las
concentraciones séricas de potasio y fosfato han de medirse regularmente
durante el tratamiento con RECORMON®. Se ha descrito el aumento de potasio en
algunos pacientes urémicos que recibían RECORMON®, pero no se conocen aún algún
fallecimiento. En caso de cifras altas o crecientes de potasio sérico, se
considerará la conveniencia de retirar RECORMON® hasta que se normalice la
concentración.
Cuando se utilice RECORMON® en una autotransfusión
programada, se tendrán en cuenta las directrices oficiales sobre las donaciones
sanguíneas, particularmente las siguientes: sólo deben donar sangre los
pacientes con un hematócrito ³ 33%
(hemoglobina ³ 11 g/dl); se procederá
con especial cautela si el paciente pesa menos de 50 kg; el volumen de sangre
de una extracción no debe superar
el 12% del volumen sanguíneo estimado del paciente. El tratamiento debe
reservarse para los pacientes en los que se considere de especial importancia
evitar las transfusiones de sangre autóloga, una vez evaluada la relación
riesgos/beneficios de estas transfusiones.
Frasco vial: Los frascos
viales de RECORMON® contienen como máximo, 1.0 mg de fenilalanina/vial como
excipiente. Este hecho se deberá tener en cuenta en los pacientes afectados
por formas graves de fenilcetonuria.
Jeringas precargadas: RECORMON®
en jeringas precargadas contiene, como máximo, 0.3 mg (500 U.I.-600 U.I.) o 0.6
mg (10,000 U.I. y 20,000 U.I.) de fenilalanina por jeringa como excipiente.
Este hecho se deberá tener en cuenta en los pacientes afectados por formas
graves de fenilcetonuria.
RECORMON® Multidosis:
Contiene como máximo, 5.0 mg de fenilalanina/vial como excipiente. Este
hecho se deberá tener en cuenta en los pacientes afectados por formas graves de
fenilcetonuria. El diluente contiene alcohol bencílico como conservador, el
cual está asociado a una incidencia incrementada de complicaciones en neonatos,
que a veces han sido letales.
Advertencias especiales: El
mal uso del producto por personas sanas (por ejemplo, para dopaje) puede llevar
a un aumento excesivo del hematócrito, lo cual puede asociarse con
complicaciones cardiacas o vasculares con riesgo de muerte.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: Los estudios en animales
han puesto de manifiesto que, en condiciones terapéuticas, no se producen
efectos teratógenos.
Ahora bien, dado que no existe
suficiente experiencia sobre el uso de RECORMON® en mujeres embarazadas o en
lactancia, RECORMON® sólo debe utilizarse durante el embarazo y la lactancia
cuando los beneficios esperados justifiquen el riesgo para el feto.
REACCIONES
SECUNDARIAS Y ADVERSAS:
Sistema cardiovascular:
Pacientes anémicos con insuficiencia
renal crónica: La reacción adversa más frecuente en tratamiento con RECORMON®
es un aumento de la tensión arterial o agravamiento de la hipertensión
existente, en especial en casos de aumento rápido del hematócrito.
Estas elevaciones de la tensión
arterial pueden ser tratados con fármacos.
Si no responden al tratamiento
farmacológico, se recomienda retirar transitoriamente RECORMON®.
Al comienzo de la terapia
particularmente, conviene mediar a intervalos regulares la tensión arterial,
también entre las diálisis.
Puede sobrevenir crisis
hipertensivas con síntomas encefalopatiformes (por ejemplo, cefalea, estado
confusional, trastornos sensorimotores –como alteraciones del habla o de la
marcha– hasta convulsiones tónico-clónicas), incluso en pacientes con la
tensión arterial normal o baja habitualmente, lo que requiere atención y
cuidados médicos inmediatos. Especial atención debe presentarse a las cefaleas
súbitas lacerantes de tipo migrañoso como posible señal de advertencia.
Pacientes con tumores sólidos,
mieloma múltiple, linfoma no-Hodgkin o leucemia linfocítica crónica:
Ocasionalmente puede producirse un aumento de la tensión arterial que puede
tratarse con fármacos. Se recomienda, pues, controlar la tensión arterial, en
particular durante la fase inicial de la terapia. Ocasionalmente también puede
producirse cefalea.
Sangre:
Pacientes anémicos con
isnuficiencia renal crónica: Durante el tratamiento con RECORMON®
especialmente después de la administración intravenosa, puede producirse un aumento
dependiente de la dosis en la cifra plaquetaria pero que permanece dentro de
los límites de la normalidad y regresa a los valores basales en el transcurso
de la terapia.
El desarrollo de trombocitosis es
muy raro. Se recomienda el control regular de la cifra de plaquetas durante las
8 primeras semanas de tratamiento.
A menudo hay que aumentar la dosis de heparina durante la
hemodiálisis como consecuencia del hematócrito elevado. Si la heparinización no
es óptima, cabe la posibilidad de oclusión del sistema de diálisis, coagulación
del filtro y de las líneas arterial y venosa. Puede producirse trombosis de la
fístula arteriovenosa (shunt), sobre todo en los pacientes con tendencia a la
hipotensión. En estos casos se recomienda una pronta revisión de la derivación
y la profilaxis de la trombosis mediante la administración, por ejemplo, de
ácido acetilsalicílico.
En la mayoría de los casos se
observa una caída en los valores séricos de ferritina simultáneamente con el
aumento del hematócrito. Por lo tanto, en todos aquellos pacientes con una
concentración sérica de ferritina inferiores a 100 mcg/l o una saturación de
transferrina por debajo del 20%, conviene sustituir el hierro por vía oral o
por vía intravenosa en pacientes sometidos a hemodiálisis mediante la
administración de 200-300 mg hierro/día.
En casos aislados se han observado
incrementos transitorios en los niveles séricos de potasio y fosfato, por lo
que se recomienda un seguimiento regular de dichos parámetros. También se han
observado reacciones anafilácticas, por lo que la primera administración debe
ser bajo supervisión médica.
Prematuros: En la mayoría de
los casos, descienden los valores de ferritinina sérica. Por lo tanto, debe
iniciarse lo antes posible (dentro de los primeros 14 días de su vida) una
terapia oral con 2 mg de hierro (Fe2+)
al día. La dosis de hierro debe adaptarse a la concentración sérica de la
ferritina. Si ésta se halla por debajo de 100 mcg/l o si hay otros signos de
deficiencia férrica, la administración de Fe2+
deberá aumentarse a 5-10 mg diarios de Fe2+.
El tratamiento con hierro debe proseguirse hasta la desaparición de los signos
de deficiencia.
Dado que puede elevarse ligeramente
el recuento plaquetario, sobre todo hasta el 12-14 día de vida, la cifra de
plaquetas debe controlarse con regularidad.
Pacientes con tumores sólidos,
mieloma múltiple, linfoma no-Hodgkin o leucemia linfocítica crónica: En
algunos pacientes se observa un descenso de los valores de hierro sérico. De
ahí que se recomienda una terapia oral con un suplemento férrico de 200-300 mg
de Fe2+/día en los pacientes
con valores séricos de ferritina por debajo de 100 mcg/l o que tengan una
saturación de transferrina por debajo del 20%. También se han empleado 100 mg
de Fe3+/semana administrados
por vía intravenosa en pacientes con mieloma múltiple, linfoma no-Hodgkin o
leucemia linfocítica crónica, con una saturación de la transferrina inferior al
25%.
Estudios clínicos han puesto de
manifiesto que la frecuencia de acontecimientos tromboembólicos es ligeramente
más alta en pacientes con cáncer tratados con RECORMON® que en los controles
no tratados con placebo. Sin embargo, no se puede establecer una relación
causal definitiva. Por consiguiente, en este grupo de pacientes se deberán
considerar los beneficios potenciales del tratamiento con RECORMON® frente a
los posibles riesgos. La cifra plaquetaria debe controlarse con regularidad.
Pacientes en un programa de
autotransfusión: Cabe la posbilidad de un aumento del número de plaquetas,
por lo general dentro de los límites de la normalidad. Se recomienda, por
tanto, determinar el recuento plaquetario
al menos una vez por semana, si este aumento es superior a 150 x 109/l o si la cifra de plaquetas rebasa los
márgenes de la normalidad, se retirará la administración de RECORMON®.
Entre los pacientes sometidos a una
autotransfusión programada se ha observado una incidencia ligeramente mayor de
accidentes tromboembólicos.
Ahora bien, no ha podido
establecerse una relación causal con la eritropoyetina beta.
Puesto que hay signos de
deficiencia transitoria de hierro, todos los pacientes deben recibir por vía
oral 300 mg diarios de Fe2+
desde el comienzo del tratamiento con RECORMON® hasta la normalización de los
valores de la ferritina.
Si, a pesar de la sustitución del
hierro, se produce una deficiencia de este mineral (valor de la ferritina igual
o inferior a 20 mcg/l o la saturación de transferrina por debajo del 20%), se
considerará la conveniencia de administrar complementariamente hierro por vía
I.V.
Otros efectos secundarios:
Raramente pueden ocurrir reacciones cutáneas como sarpullido, prurito,
urticaria o reacciones en el lugar de la inyección. En casos aislados se han
observado reacciones anafilácticas. Sin embargo, en los ensayos clínicos
controlados no se encontró una mayor incidencia de reacciones de
hipersensibilidad.
Se han comunicado casos aislados de
síntomas gripales como fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, dolor de las
extremidades, malestar general, y/o dolor óseo, particularmente al inicio del
tratamiento. Estas reacciones son de intensidad leve moderada y desaparecen al
cabo de un par de horas o días.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Los resultados clínicos obtenidos
hasta el momento no ponen en manifiesto interacción alguna de RECORMON® con
otras sustancias
Estudios llevados a cabo en ratones
mostraron que la eritropoyetina beta no potencia la mielotoxicidad de fármacos
citostáticos inhibidores de la mitosis, como etoposida, cisplatino,
ciclofosfamida y fluorouracilo.
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: La corrección de la
anemia en pacientes bajo diálisis puede dar lugar a incremento del potasio
sérico, creatinina y fósforo inorgánico. Estas alteraciones en la química
sanguínea deberán manejarse con modificaciones en la dieta o en la diálisis, si
ello fuera apropiado.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE
LA FERTILIDAD: No se ha observado efecto alguno de la eritropoyetina
beta sobre la proliferación de células no hematológicas normales o malignas in
vitro o tumores trasplantables in vivo. Un estudio de
carcinogenicidad con eritropoyetina homóloga en ratones no reveló ningún dato
de potencial proliferativo o carcinogénico. La eritropoyetina beta no reveló
potencial genotóxico en los estudios Ames, micronuclear, HGPRT (hipoxantin-guanin-fosforribosil-transferasa)
o en un estudio de aberraciones cromosómicas en cultivos de linfocitos humanos.
Los estudios en ratas y conejos no han presentado evidencia relevante de
propiedades embriotóxicas, fetotóxicas o teratogénicas. No ha sido detectado
ningún cambio en la fertilidad. Un estudio de toxicidad peri y posnatal no
reveló efectos adversos ni en hembras gestantes o en lactación ni durante el
desarrollo del feto.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:
Frasco vial: RECORMON® se
presenta en viales en forma de polvo para solución inyectable. Para disolver
el polvo debe utilizarse el contenido de la ampolleta del disolvente que lo
acompaña. Una vez reconstituida, la solución debe utilizarse dentro de un plazo
máximo de 2 horas. Tan sólo se administrará la solución si reúne las
condiciones de estar límpida o sólo ligeramente opalescente, ser incolora y no
contener prácticamente ninguna partícula visible. Como en todas la
preparaciones para su uso en monodosis, debe desecharse todo el resto del
medicamento que permanezca en el vial.
Jeringas precargadas: Las
jeringas precargadas de RECORMON® se presentan listas para el uso. Tan sólo se
administrará la solución si reúne las condiciones de estar límpida o sólo
ligeramente opalescente, ser incolora y no contener prácticamente niguna
partícula visible. RECORMON® en jeringas precargadas es un producto estéril,
pero sin conservadores. En ningún caso debe administrarse más de una dosis por
jeringa.
RECORMON® Multidosis: La
preparación multidosis puede utilizarse en varios pacientes. Para evitar el
riesgo de infección cruzada se deben aplicar técnicas asépticas y utilizar
siempre, para cada administración, jeringas y agujas estériles desechables.
Verifíquese que, en cualquier momento dado, sólo se halla en uso un vial de
RECORMON® Multidosis (es decir, reconstituido).
RECORMON® Multidosis se presenta en
viales, en forma de polvo para solución inyectable. Para disolver el povo debe
utilizarse el contenido de la ampolleta del disolvente que lo acompaña,
utilizando para ello un dispositivo de reconstitución y extracción como se
describe en las instrucciones que siguen. La solución tiene un periodo de
validez de 1 mes si se conserva en un refigerador. Antes de extraer cada dosis
se desinfectará con alcohol el cierre del caucho del dispositivo, a fin de
prevenir la contaminación de la solución en las repetidas perforaciones.
Tan sólo se administrará la solución si reúne las condiciones
de estar límpida o sólo ligeramente apalescente, ser incolora y no contener
prácticamente ninguna partícula visible.
Tratamientos con RECORMON®:
Tratamiento de pacientes anémicos con insuficiencia renal
crónica: La solución reconstituida puede ser administrada por vía
subcutánea o intravenosa. En caso de administración intravenosa, la solución
debe ser inyectada a lo largo de unos 2 minutos, por ejemplo, en pacientes en
hemodiálisis por vía de la fístula arteriovenosa al final de la diálisis. En
pacientes no hemodializados debe preferirse la administración subcutánea a fin
de evitar la punción de venas periféricas.
El objetivo del tratamiento es incrementar el hematócrito a
30-35% debiendo ser el aumento semanal de por lo menos 0.5%. No debe excederse
del valor de 35%. En presencia de hipertensión o de enfermedades vasculares hay
que determinar el incremento semanal del hematócrito y el hematócrito objetivo
de modo individual teniendo en cuenta el cuadro clínico del paciente. En
ciertos casos el hematócrito óptimo puede ser inferior a 30%. A no ser que el
médico ordene algo distinto, debe aplicarse el siguiente régimen de posología:
El tratamiento con RECORMON® se divide en dos
fases:
Fase de corrección:
Administración subcutánea: La dosis inicial es de 20
U.I./kg de peso corporal, tres veces por semana. Si el aumento del hematócrito
no ha sido suficiente (< 0.5% por semana), esta dosis podrá elevarse cada 4
semanas en otras 20 U.I./kg tres veces por semana. La dosis semanal puede
fraccionarse en subdosis diarias o administrarse en una dosis única.
Administración intravenosa: La dosis inicial es 40
U.I./kg tres veces por semana, al cabo de 4 semanas, esta dosis puede
aumentarse a 80 U.I/kg tres veces a la semana. Si son necesarios incrementos
ulteriores, deben producirse a razón de 20 U.I./kg de peso corporal tres veces
a la semana, a intervalos mensuales.
Para ambas vías de administración, la dosis máxima no debe
superar 720 U.I./kg de peso corporal por semana.
Fase
de mantenimiento: Para mantener el hematócrito entre 30 y 35% la dosis se
reduce inicialmente a la mitad de la previamente administrada. A continuación
es ajustada individualmente para el paciente con intervalos de una a dos
semanas (dosis de mantenimiento).
En
caso de administración, la dosis semanal puede administrarse con una inyección
a la semana o bien dividiendo la dosis en tres o siete veces a la semana.
Los
resultados de los estudios clínicos en niños han revelado que en general, a
menor edad, mayor es la dosis necesaria de RECORMON®. No obstante, hay que
seguir el programa posológico recomendado ya que no puede predecirse la
respuesta individual.
Por lo
general, el tratamiento con RECORMON® es de larga duración. Sin embargo, puede
interrumpirse en cualquier momento en caso de ser necesario.
Prevención
de anemia en prematuros (excepto RECORMON® Multidosis): La solución
reconstituida se administra por vía subcutánea en una dosis de 250 U.I./kg de
peso corporal, tres veces por semana. El tratamiento con RECORMON® debe
iniciarse lo antes posible, preferiblemente en los tres primeros días de vida,
y mantenerse 6 semanas.
Tratamiento en pacientes con tumores sólidos: La
solución es administrada por vía subcutánea, pudiéndose dividir la dosis
semanal en 3 a 7 dosis únicas.
En pacientes sometidos a quimioterapia con platino está
indicado el tratamiento con RECORMON® si la hemoglobina es £ 13 g/dl al iniciarse la quimioterapia. La
dosis inicial recomendada es de 450 U.I./kg/semana. Si al cabo de 4 semanas el
paciente no mostrara una respuesta satisfactoria en términos de valor de
hemoglobina y frecuencia de transfusiones, la dosis debe ser duplicada. La
terapia debe continuar hasta 3 semanas después de terminar la quimioterapia.
En el caso de descenso del valor de hemoglobina en más de 1
g/dl (0.62 mmol) durante el primer ciclo de quimioterapia a pesar de la
administración concomitante de RECORMON®, es posible que la prosecución del
tratamiento no tenga ninguna eficacia.
Se debe evitar un aumento de hemoglobina de más de 2 g/dl
(1.24 mmol/ml) por mes o por encima de 14 g/dl
(8.7 mmol/l). Si la hemoglobina aumenta en más de 2 g/dl mes, la dosis de
RECORMON® debe reducirse primero a 50%. Si los valores pasan de 14 g/dl (8.7
mmol/l), la terapia debe interrumpirse hasta que se consiga un valor de £ 12 g/dl (4.4 mmol/l) momento en que debe
reiniciarse el tratamiento con un 50% de la dosis semanal previa.
Tratamiento de pacientes con mieloma múltiple. Linfoma
no-Hodgkin de bajo o leucemia linfocítica crónica: Los pacientes con
mieloma múltiple, linfoma no-Hodgkin de bajo grado o leucemia linfocítica
crónica podrían tener una deficiencia relativa de eritropoyetina en suero,
inadecuado en relación al grado de anemia:
Niveles séricos de eritropoyetina de £ 100 mU/ml con valores de hemoglobina > 9 a < 10 g/dl
(> 5.58 hasta
< 6.21 mmol/l).
Niveles séricos de eritropoyetina de £ 180 mU/ml con valores de hemoglobina > 8 a < 9 g/dl
(> 4.96 hasta
< 5.58 mmol/l).
Niveles séricos de eritropoyetina de £ 300 mU/ml con valores de hemoglobina £ 8 g/dl (£ 4.96
mmol/l).
Los valores reflejados mencionados antes deben medirse al
menos 7 días después de la última transfusión sanguínea y del último ciclo de
quimioterapia citotóxica. La solución reconstituida se administra subcutáneamente;
la dosis semanal se puede dividir en 3 a 7 dosis individuales.
La dosis inicial recomendada es de 450 U.I./g de peso
corporal a la semana. Si a las 4 semanas de tratamiento el valor de hemoglobina
aumenta hasta al menos 1 g/dl
(0.62 mmol/l), se debe continuar con la dosis que en ese momento se está
administrando. Si el valor de la hemoglobina no aumenta hasta al menos 1 g/dl
(0.62 mmol/l), se debe considerar incrementar la dosis a 900 U.I./kg de peso
por semana. Si a las 8 semanas de tratamiento el valor de hemoglobina no
aumenta hasta al menos 1 g/dl (0.62 mmol/l), es improbable que se produzca
respuesta y por consiguiente el tratamiento debería ser interrumpido.
Los estudios clínicos han puesto de manifiesto que la
respuesta al tratamiento con eritropoyetina beta se retrasa unas 2 semanas
aproximadamente, en pacientes con leucemia linfocítica crónica, en comparación
con los pacientes con mieloma múltiple, linfoma no-Hodgkin y tumores sólidos.
El tratamiento debe continuar durante las cuatro semanas posteriores al final
de la quimioterapia. La dosi máxima no debe exceder las 900 U.I./kg de peso
corporal a la semana. Si la hemoglobina aumenta en más de 2 g/dl (> 1.24
mmol/l) en 4 semanas, se debe reducir la dosis de RECORMON®. Si los valores de
hemoglobina sobrepasan los 14 g/dl (8.69 mmol/l), se debe interrumpir el
tratamiento con RECORMON® hasta que se consiga un valor de £ 13 g/dl (³
8.07 mmol/l); entonces, el tratamiento deberá reinstaurarse con un 50% de la
dosis
semanal previa.
El tratamiento sólo debe reiniciarse si la deficiencia de
eritropoyetina es la causa más probable de la anemia.
Tratamiento para incrementar el
rendimiento de la sangre autóloga donada: La solución reconstituida es
administrada por vía intravenosa a lo largo de 2 minutos o como infusión a
corto plazo. RECORMON® es administrado dos veces por semana durante 4 semanas.
En aquellas ocasiones en que el hematócrito del paciente permite la donación de
sangre, es decir, hematócrito ³ 33%,
RECORMON® es administrado al final de la donación de sangre. Durante la
totalidad del periodo de tratamiento no debe excederse un hematócrito del 48%.
La dosis debe ser
determinada individualmente para cada paciente por el equipo quirúrgico en función
del hematócrito a compensar y la reserva endógena de eritrocitos, de la
siguiente manera:
– La cantidad necesaria de sangre donada
previamente depende de la pérdida prevista de sangre, del uso de procedimientos
para conservar la sangre, si fuera previsto, y del estado físico del paciente.
Este volumen debe ser equivalente a la cantidad de sangre que se considera
suficiente para evitar transfusiones de sangre homóloga. Suele ser igual al
número de unidades de sangre homóloga que se precisará en un caso típico. La
cantidad necesaria de sangre donada previamente se expresa en unidades,
conteniendo una unidad 450 ml de sangre total con un hematócrito del 40%.
– La capacidad de donar sangre depende
predominantemente del volumen sanguíneo del paciente y el hematócrito basal.
Ambas variables determinan la reserva endógena de eritrocitos, que puede ser
calculada conforme a la siguiente fórmula:
Reserva
endógena de eritrocitos = volumen sanguíneo (ml) x (hematócrito-33): 100.
Hombres:
Volumen sanguíneo (ml) = 44 (ml/kg) x peso corporal (kg) + 1,600 (ml).
Mujeres:
Volumen sanguíneo (ml) = 41 (ml/kg) x peso corporal (kg) + 1,200 (ml).
Peso
corporal ³ 45 kg.
La indicación para un tratamiento con RECORMON® y, en su
caso, la dosis única deben determinarse en función del volumen requerido de
sangre predonada y la reserva endógena de eritrocitos, según los gráficos
siguientes:

La dosis
así determinada se administra dos veces por semana, durante 4 semanas. La dosis
máxima no debe exceder de 1,600 U.I./kg/semana en administración I.V. y de
1,200 U.I./kg/ semana en administración S.C.
Preparación
de la solución de RECORMON® Multidosis: Sáquese del estuche el vial
con el polvo liofilizado. Anótese en la etiqueta las fechas de reconstitución
y caducidad (fecha de caducidad: 1 mes después de la
reconstitución).
Retírese
la cápsula de plástico del vial y desinféctese el tapón de caucho con alcohol.
Sáquese el dispositivo de
reconstitución y extracción (permite el intercambio de aire estéril) del
blister protector y retírese el capuchón del extremo superior del dispositivo.
Acóplese el dispositivo
sobre el vial (deberá oírse la señal de ensamblaje del resorte).
Colóquese la aguja verde
en la jeringa (contenidas ambas en el estuche) y retírese el protector de la
aguja.
Manténgase la ampolla OPC
(one point cut, ampolleta con línea de prerrotura) con el punto azul
hacia arriba.
Agítese o golpéese
ligeramente la ampolla para que pase al cuerpo de la ampolleta el líquido que
pueda hallarse en la rama (parte superior).
Para abrir la ampolleta,
sujétese la rama entre los dedos y rómpase en la dirección opuesta a la del
cuerpo. Transfiérase todo el disolvente a
la jeringa.
Retírese el capuchón del
dispositivo y desinféctese el cierre del caucho con alcohol.
Perfórese el tampón con la
aguja hasta una profundidad de 1 cm, aproximadamente, e inyéctase poco a poco
todo el disolvente en el vial. A continuación, retírese la jeringa (con la
aguja) del dispositivo.
Aplíquense al vial un movimiento rotatorio suave (pero sin agitarlo)
hasta la disolución del polvo. Compruébese que la solución está transparente,
es incolora y no se presenta prácticamente ninguna partícula.
Colóquese de nuevo el capuchón
protector sobre el extremo superior del dispositivo. Antes y después de la
reconstitución, RECORMON® 50,000 multidosis debe conservarse a una temperatura
de 2-8ºC (refrigeración):
Preparación de una inyección
única: Antes de extraer cada dosis, retírese el capuchón del dispositivo y
desinféctese el cierre de caucho con alcohol.
Acóplese firmemente una aguja 26G
a una jeringa adecuada de un solo uso (máx. 1 ml), retírese el capuchón
protector de la aguja y perfórese con ésta el cierre de caucho del dispositivo.
Extráigase con la jeringa la solución de RECORMON®, expúlsese al vial el aire
de la jeringa y ajústese en ésta la cantidad de solución con arreglo a la dosis
prescrita. A continuación, retírese la jeringa (con
la aguja) del dispositivo.
Si van a prepararse varias
jeringas en una sola sesión, puede extraerse la solución con la misma aguja.
Retírese la aguja después de preparada la última jeringa.
Sustitúyase la aguja asegurándose
de que la nueva queda también firmemente acoplada (la nueva aguja debe ser del
tamaño que suela utilizarse para las inyecciones), retírese el capuchón
protector y expúlsese el aire de la aguja manteniendo la jeringa en posición
vertical y presionando suavemente el émbolo hacia arriba, hasta que aparezca
una gota de líquido en la punta de la aguja.
Para una inyección S.C., límpiese
la piel en el sitio de inyección con un algodón empapado en alcohol. Pínchese
la piel en forma de pliegue con los dedos pulgar e índice. Colóquese la jeringa
junto a la aguja e introdúzcase ésta en el pliegue cutáneo con un movimiento
firme y rápido. Inyéctese la solución de RECORMON®.
Retírese la aguja rápidamente y
colóquese una gasa limpia y seca sobre el sitio de inyección, presionando
ligeramente sobre la misma.
MANIFESTACIONES
Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: El margen
terapéutico de RECORMON® es muy amplio. No se han observado síntomas de
envenenamiento ni siquiera en presencia de elevados niveles séricos.
PRESENTACIONES:
Venta al público:
Caja con 1 ó 6 frascos ámpula con
liofilizado con 1,000, 2,000 y 5,000 U.I. de eritropoyetina beta y 1 ó 6
ampolletas con 1 ml de diluyente.
Caja con 1 frasco ámpula
multidosis con liofilizado con 50,000 U.I. de eritropoyetina beta, ampolleta
con 10 ml de diluyente y un dispositivo que permite el intercambio
de aire estéril.
Caja con 1 ó 6 jeringas con 1,000,
2,000, 3,000, 4,000, 5,000 y 6,000 U.I. de eritropoyetina beta en 0.3 ml.
RECOMENDACIONES
SOBRE ALMACENAMIENTO: RECORMON® en frasco vial debe conservarse a
una temperatura de 2-8°C (refrigeración). Para el uso ambulatorio, este
producto puede conservarse fuera del refrigerador, a temperatura ambiente
(hasta 25ºC), durante un máximo de 5 días, una sola vez.
RECORMON® en jeringas precargadas
permanece estable durante 2 años.
Los
mayoristas y farmacéuticos han de mantener continuamente RECORMON® en jeringas
precargadas dentro de un refrigerador, a una temperatura de 2-8ºC.
Los
pacientes también han de conservar el producto continuamente en un
refrigerador, a una temperatura de 2-8ºC. Para el uso ambulatorio, este
producto puede conservarse fuera del refrigerador, a temperatura ambiente
(hasta 25ºC), durante un máximo de 3 días, una sola vez. RECORMON® Multidosis
debe conservarse a una temperatura de 2-8ºC (refrigeración) antes y después de
la reconstitución.
Liofilizado
y solución antes de la reconstitución: Para el uso ambulatorio, este
producto puede conservarse fuera del refrigerador, a temperatura ambiente
(hasta 25ºC), durante un máximo de 5 días, una sola vez.
Solución
reconstituida: Una vez reconstituida, la solución no debe mantenerse fuera
del refrigerador más del tiempo necesario para preparar las inyecciones.
RECORMON®
no deberá utilizarse después de la fecha de caducidad, indicada con EXP en el
envase.
Incompatibilidades: Para
evitar la incompatibilidad o la pérdida de actividad hay que observar las
siguientes instrucciones:
– No
usar más disolventes que los recomendados.
– No
mezclar con otros fármacos.
– No
usar materiales de vidrio para la inyección o la infusión a corto plazo. Usar
exclusivamente materiales de plástico.
LEYENDAS
DE PROTECCIÓN:
Literatura exclusiva para médicos. No se deje al
alcance de los niños. Su venta requiere receta médica.
Léase instructivo anexo.
Hecho en Alemania por:
Roche Diagnostics GmbH
Acondicionado y distribuido por:
PRODUCTOS ROCHE, S. A. de C. V.
Reg. Núm. 529M95, S. S. A. IV
HEAR-310161/RM2002