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Roche, s.a. de c.v., productos
división farmacéutica

Av. Paseo de la Reforma Núm. 2620
Col. Lomas Altas
Deleg. Miguel Hidalgo
11950 México, D. F.
Tels.: 5258-5000 y 5258-5125
Fax: 5258-5475 
E-mail: mexico.info@roche.com

Representantes de:
Productos farmacéuticos
Helsinn, S. A. Suiza


 

INFORMACIÓN REVISADA

Recormon®                                       

Solución inyectable                                          

(Eritropoyetina beta)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN: Frascos ámpula con liofilizado y ampolletas con disolvente.

Cada frasco ámpula con 1,000 U.I. contiene:

 

Eritropoyetina beta

1,000 U.I.

 

Ampolleta con diluyente

 

 

Agua inyectable, 1 ml.

 

 

Cada frasco ámpula con 2,000 U.I. contiene:

 

Eritropoyetina beta

2,000 U.I.

 

Ampolleta con diluyente

 

 

Agua inyectable, 1 ml.

 

 

Cada frasco ámpula con 5,000 U.I. contiene:

 

Eritropoyetina beta

5,000 U.I.

 

Ampolleta con diluyente

 

 

Agua inyectable, 1 ml.

 

 

Multidosis

 

 

Cada frasco ámpula con 50,000 U.I. contiene:

 

Eritropoyetina beta

50,000 U.I.

 

Ampolleta con diluyente

 

 

diluyente, 10 ml.

 

 

Jeringas precargadas:

 

 

Cada jeringa precargada con 1,000 U.I. contiene:

 

Eritropoyetina beta

1,000 U.I.

 

Vehículo, c.s. 0.3 ml.

 

 

Cada jeringa precargada con 2,000 U.I. contiene:

 

Eritropoyetina beta

2,000 U.I.

 

Vehículo, c.s. 0.3 ml.

 

 

Cada jeringa precargada con 3,000 U.I. contiene:

Eritropoyetina beta

3,000 U.I.

 

Vehículo, c.s. 0.3 ml.

 

 

Cada jeringa precargada con 4,000 U.I. contiene:

 

Eritropoyetina beta

4,000 U.I.

 

Vehículo, c.s. 0.3 ml.

 

 

Cada jeringa precargada con 5,000 U.I. contiene:

 

Eritropoyetina beta

5,000 U.I.

 

Vehículo, c.s. 0.3 ml.

 

 

Cada jeringa precargada con 6,000 U.I. contiene:

 

Eritropoyetina beta

6,000 U.I.

 

Vehículo, c.s. 0.3 ml.

 

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

Tratamiento de la anemia asociada a la insuficiencia renal crónica (anemia renal) en pacientes sometidos a diálisis peritoneal y hemodiálisis.

Tratamiento de la anemia renal sintomática en pacientes todavía no sometidos a diálisis peritoneal o hemodiálisis.

Prevención de la anemina en prematuros con un peso de 750-1,500 g al nacer y una edad gestacional inferior a 34 semanas.

Prevención y tratamiento de la anemina en pacientes adultos con tumores sólidos, sometidos a quimioterapia con platino susceptible de inducir anemia (cisplatino: 75 mg/m2/ciclo; carboplatino: 350 mg/m2/ciclo).

Tratamiento de la anemia en pacientes adultos con mieloma, múltiple, linfoma no-Hodgkin de bajo grado o leucemia linfocítica crónica, que tienen deficiencia relativa de eritropoyetina y están recibiendo tratamiento antitumoral.

Aumentar el rendimiento de la sangre autóloga en los programas de autotransfusión.

   El uso en esta indicación debe sopesarse frente al aumento del riesgo de accidentes tromboembólicos. A los pacientes con anemia moderada (Hb: 10-13 g/dl [6.2-8.1 mmol/l] o hematócrito: 30-39%, sin deficiencia de hierro) sólo se los tratará si no se dispone de sistemas para la conservación de sangre o si no bastan ante una intervención de cirugía mayor programada que requiera un alto volumen de sangre (4 o más unidades de sangre para las mujeres y 5 o más para los hombres).

* La deficiencia viene definida como un nivel bajo de eritropoyetina en suero, inadecuado en relación al grado de anemia.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Farmacodinamia: En su composición de aminoácidos y carbohidratos, la eritropoyetina beta es idéntica a la eritropoyetina aislada de la orina de pacientes anémicos. La eritropoyetina es una glucoproteína que estimula la formación de eritrocitos a partir de los progenitores eritroides. Actúa como factor estimulante de la mitosis y hormona de diferenciación.

La eficacia biológica de la eritropoyetina beta tras su administración por vía intravenosa (I.V.) y subcutánea (SC) se ha demostrado en diversos modelos animales in vivo (ratas normales y urémicas, ratones policitémicos, perros). Después de recibir eritropoyetina beta, aumentaban los recuentos de eritrocitos y reticulocitos, los valores de hemoglobina y la incorporación globular de 59Fe. In vitro (cultivos de células esplénicas de ratón) se ha observado un aumento de la incorporación de [3H] timidina a los núcleos eritroides de células de bazo tras la incubación con eritropoyetina beta. Por otro lado, en cultivos de células de médula ósea humana se ha puesto de manifiesto que la eritropoyetina beta estimula específicamente la eritropoyesis y que no afecta a la leucopoyesis. No se han detectado efectos citotóxicos de la eritropoyetina beta sobre la médula ósea o las células cutáneas del ser ­humano. Ni en los estudios preclínicos ni en los clínicos se han observado efectos de la eritropoyetina beta sobre la progresión tumoral.

Tras la administración de una dosis única de eritropo­yetina beta, no se ha apreciado ningún cambio del comportamiento y la actividad locomotora del ratón ni de la función respiratoria del perro. No existen indicios de que se formen anticuerpos neutralizantes contra la eritropo­yetina beta en el ser humano.

Farmacocinética: Según los estudios farmacocinéticos en voluntarios sanos y pacientes urémicos, la vida media de la eritropoyetina beta administrada por vía I.V. es de 4 a 12 horas y el volumen de distribución es entre una y dos veces superior al volumen plasmático. Resultados similares se han alcanzado en los ensayos con ratas urémicas y normales. Tras la administración S.C. de eritropoyetina beta a pacientes urémicos, su absorción prolongada se traduce en una concentración sérica en equilibrio cuyo valor máximo se alcanza al cabo de 12 a 28 horas. Con una media de 13 a 28 horas, la vida media terminal es mayor que tras la administración I.V.

Biodisponibilidad: La biodisponibilidad de la eritropoyetina beta por vía S.C. varía entre el 23 y 42% de la alcanzada por vía I.V.

CONTRAINDICACIONES: RECORMON® no debe ser administrado en casos de hipertensión mal controlada o hipersensibilidad conocida a la medicación.

En la indicación aumentar el rendimiento de la sangre autóloga, RECORMON® no debe utilizarse en pacientes que hayan sufrido un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular en el mes anterior al tratamiento, que presenten angina de pecho inestable o que corra el riesgo de trombosis venosa profunda, por ejemplo, los que tengan antecedentes de enfermedad tromboembólica ­venosa.

Precauciones generales: RECORMON® debe usarse con cautela en presencia de cáncer (tumores malig­nos), epilepsia, recuento plaquetario aumentado e insuficiencia hepática crónica.

Deben excluirse las deficiencias de ácido fólico y vitamina B12, ya que reducen la eficacia de RECORMON®.

La indicación de tratamiento con RE­COR­MON® en enfermos nefroscleróticos aún no sometidos a diálisis debe definirse individualmente ya que no puede descartarse con certeza la posible aceleración de la insuficiencia renal. La sobrecarga grave de aluminio debido al tratamiento de la insuficiencia renal puede comprometer la eficacia de RECORMON®.

Precauciones especiales: Dado que ha habido algunos casos aislados de reacciones anafilactoides, se recomienda administrar la primera dosis bajo supervisión médica. RECORMON® debe utilizarse con precaución en presencia de anemia refractaria con exceso de blastos en transformación, epilepsia, trombocitosis o insuficiencia hepática crónica. De igual modo, debe comprobarse que el paciente no sufre una carencia de ácido fólico o vitamina B12, ya que reduciría la eficacia de RECORMON®. Una fuerte sobrecarga de aluminio a consecuencia del tratamiento de la insuficiencia renal puede menoscabar la eficacia de RECORMON®.

La utilidad de RECORMON® en enfermos nefroscleróticos aún no sometidos a diálisis debe definirse individualmente ya que no puede descartarse con certeza la posible aceleración de la insuficiencia renal. Las concentraciones séricas de potasio y fosfato han de medirse regularmente durante el tratamiento con RECORMON®. Se ha descrito el aumento de potasio en algunos pacientes urémicos que recibían RECORMON®, pero no se conocen aún algún fallecimiento. En caso de cifras altas o crecientes de potasio sérico, se considerará la conveniencia de retirar RECORMON® hasta que se normalice la concentración.

Cuando se utilice RECORMON® en una autotransfusión programada, se tendrán en cuenta las directrices oficiales sobre las donaciones sanguíneas, particularmente las siguientes: sólo deben donar sangre los pacientes con un hematócrito ³ 33% (hemoglobina ³ 11 g/dl); se procederá con especial cautela si el paciente pesa menos de 50 kg; el volumen de sangre de una extracción no debe superar
el 12% del volumen sanguíneo estimado del paciente. El tratamiento debe reservarse para los pacientes en los que se considere de especial importancia evitar las transfusiones de sangre autóloga, una vez evaluada la relación riesgos/beneficios de estas transfusiones.

Frasco vial: Los frascos viales de RECORMON® contienen como máximo, 1.0 mg de fenilalanina/vial como exci­pien­te. Este hecho se deberá tener en cuenta en los pacientes afectados por formas graves de fenilcetonuria.

Jeringas precargadas: RECORMON® en jeringas precargadas contiene, como máximo, 0.3 mg (500 U.I.-600 U.I.) o 0.6 mg (10,000 U.I. y 20,000 U.I.) de fenilalanina por jeringa como excipiente. Este hecho se deberá tener en cuenta en los pacientes afectados por formas graves de fenilcetonuria.

RECORMON® Multidosis: Contiene como máximo, 5.0 mg de fenilalanina/vial como excipiente. Este hecho se deberá tener en cuenta en los pacientes afectados por formas graves de fenilcetonuria. El diluente contiene alcohol bencílico como conservador, el cual está asociado a una incidencia incrementada de complicaciones en neonatos, que a veces han sido letales.

Advertencias especiales: El mal uso del producto por personas sanas (por ejemplo, para dopaje) puede llevar a un aumen­to excesivo del hematócrito, lo cual puede asociarse con complicaciones cardiacas o vasculares con ­riesgo de muerte.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: Los estudios en animales han puesto de manifiesto que, en condiciones terapéuticas, no se producen efectos teratógenos.

Ahora bien, dado que no existe suficiente experiencia sobre el uso de RECORMON® en mujeres embarazadas o en lactancia, RECORMON® sólo debe utilizarse durante el embarazo y la lactancia cuando los beneficios esperados justifiquen el riesgo para el feto.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Sistema cardiovascular:

Pacientes anémicos con insuficiencia renal crónica: La reac­ción adversa más frecuente en tratamiento con RE­CORMON® es un aumento de la tensión arterial o agravamiento de la hipertensión existente, en especial en casos de aumento rápido del hematócrito.

Estas elevaciones de la tensión arterial pueden ser tratados con fármacos.

Si no responden al tratamiento farmacoló­gico, se recomienda retirar transitoriamente RECORMON®.

Al comienzo de la terapia particularmente, conviene mediar a intervalos regulares la tensión arterial, también entre las diálisis.

Puede sobrevenir crisis hipertensivas con síntomas encefa­lopatiformes (por ejemplo, cefalea, estado confusional, trastornos sensorimotores –como alteraciones del habla o de la marcha– hasta convulsiones tónico-clónicas), incluso en pacientes con la tensión arterial normal o baja habitualmente, lo que requiere atención y cuidados médicos inmediatos. Especial atención debe presentarse a las cefaleas súbitas lacerantes de tipo migrañoso como posible señal de advertencia.

Pacientes con tumores sólidos, mieloma múltiple, linfoma no-Hodgkin o leucemia linfocítica ­crónica: Ocasionalmente puede producirse un aumento de la tensión arterial que puede tratarse con fármacos. Se recomienda, pues, controlar la tensión arterial, en particular durante la fase inicial de la terapia. Ocasionalmente también puede producirse cefalea.

Sangre:

Pacientes anémicos con isnuficiencia renal ­crónica: Durante el tratamiento con RECORMON® especialmente después de la administración intravenosa, puede producirse un aumento dependiente de la dosis en la cifra plaquetaria pero que permanece dentro de los límites de la normalidad y regresa a los valores basales en el transcurso de la terapia.

El desarrollo de trombocitosis es muy raro. Se recomienda el control regular de la cifra de plaquetas durante las 8 primeras semanas de trata­miento.

A menudo hay que aumentar la dosis de heparina ­durante la hemodiálisis como consecuencia del hematócrito elevado. Si la heparinización no es óptima, cabe la posibilidad de oclusión del sistema de diálisis, coagulación del filtro y de las líneas arterial y venosa. Puede producirse trombosis de la fístula arteriovenosa (shunt), sobre todo en los pacientes con tendencia a la hipotensión. En estos casos se recomienda una pronta revisión de la derivación y la profilaxis de la trombosis mediante la administración, por ejemplo, de ácido acetilsalicílico.

En la mayoría de los casos se observa una caída en los valores séricos de ferritina simultáneamente con el aumento del hematócrito. Por lo tanto, en todos aquellos pacientes con una concentración sérica de ferritina inferiores a 100 mcg/l o una saturación de transferrina por debajo del 20%, conviene sustituir el hierro por vía oral o por vía intravenosa en pacientes sometidos a hemodiálisis mediante la administración de 200-300 mg hierro/día.

En casos aislados se han observado incrementos transitorios en los niveles séricos de potasio y fosfato, por lo que se recomienda un seguimiento regular de dichos parámetros. También se han observado reacciones anafilácticas, por lo que la primera administración debe ser bajo supervisión médica.

Prematuros: En la mayoría de los casos, descienden los valores de ferritinina sérica. Por lo tanto, debe iniciarse lo antes posible (dentro de los primeros 14 días de su vida) una terapia oral con 2 mg de hierro (Fe2+) al día. La dosis de hierro debe adaptarse a la concentración sérica de la ferritina. Si ésta se halla por debajo de 100 mcg/l o si hay otros signos de deficiencia férrica, la administración de Fe2+ deberá aumentarse a 5-10 mg diarios de Fe2+. El tratamiento con hierro debe proseguirse hasta la desaparición de los signos de deficiencia.

Dado que puede elevarse ligeramente el recuento plaque­tario, sobre todo hasta el 12-14 día de vida, la cifra de plaquetas debe controlarse con regularidad.

Pacientes con tumores sólidos, mieloma múltiple, linfoma no-Hodgkin o leucemia linfocítica ­crónica: En algunos pacientes se observa un descenso de los valores de hierro sérico. De ahí que se recomienda una terapia oral con un suplemento férrico de 200-300 mg de Fe2+/día en los pacientes con valores séricos de ferritina por debajo de 100 mcg/l o que tengan una saturación de transferrina por debajo del 20%. También se han empleado 100 mg de Fe3+/semana administrados por vía intravenosa en pacientes con mieloma múltiple, linfoma no-Hodgkin o leucemia linfocítica crónica, con una saturación de la transferrina inferior al 25%.

Estudios clínicos han puesto de manifiesto que la frecuencia de acontecimientos tromboembólicos es ligeramente más alta en pacientes con cáncer tratados con RECOR­MON® que en los controles no tratados con placebo. Sin embargo, no se puede establecer una relación causal definitiva. Por consiguiente, en este grupo de pacientes se deberán considerar los beneficios potenciales del tratamiento con RECORMON® frente a los posibles riesgos. La cifra plaquetaria debe controlarse con regularidad.

Pacientes en un programa de autotransfusión: Cabe la posbilidad de un aumento del número de plaquetas, por lo general dentro de los límites de la normalidad. Se recomienda, por tanto, determinar el recuento plaquetario
al menos una vez por semana, si este aumento es ­superior a 150 x 109/l o si la cifra de plaquetas rebasa los márgenes de la normalidad, se retirará la administración de RECORMON®.

Entre los pacientes sometidos a una autotransfusión programada se ha observado una incidencia ligeramente mayor de accidentes tromboembólicos.

Ahora bien, no ha podido establecerse una relación ­causal con la eritropoyetina beta.

Puesto que hay signos de deficiencia transitoria de ­hierro, todos los pacientes deben recibir por vía oral 300 mg diarios de Fe2+ desde el comienzo del tratamiento con RECORMON® hasta la normalización de los valores de la ferritina.

Si, a pesar de la sustitución del hierro, se produce una deficiencia de este mineral (valor de la ferritina igual o inferior a 20 mcg/l o la saturación de transferrina por debajo del 20%), se considerará la conveniencia de administrar complementariamente hierro por vía I.V.

Otros efectos secundarios: Raramente pueden ocurrir reacciones cutáneas como sarpullido, prurito, urticaria o reacciones en el lugar de la inyección. En casos aislados se han observado reacciones anafilácticas. Sin embargo, en los ensayos clínicos controlados no se encontró una mayor incidencia de reacciones de hipersensibilidad.

Se han comunicado casos aislados de síntomas gripales como fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, dolor de las extremidades, malestar general, y/o dolor óseo, particularmente al inicio del tratamiento. Estas reacciones son de intensidad leve moderada y desaparecen al cabo de un par de horas o días.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Los resultados clínicos obtenidos hasta el momento no ponen en manifiesto interacción alguna de RECORMON® con otras sustancias

Estudios llevados a cabo en ratones mostraron que la eritropoyetina beta no potencia la mielotoxicidad de fár­macos citostáticos inhibidores de la mitosis, como etopo­sida, cisplatino, ciclofosfamida y fluorouracilo.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: La corrección de la anemia en pacientes bajo diálisis puede dar lugar a incremento del potasio sérico, creatinina y fósforo inorgánico. Estas alteraciones en la química sanguínea deberán manejarse con modificaciones en la dieta o en la diálisis, si ello fuera apropiado.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No se ha observado efecto alguno de la eritropoyetina beta sobre la proliferación de células no hematológicas normales o malignas in vitro o tumores trasplantables in vivo. Un estudio de carcinogenicidad con eritropoyetina homóloga en ratones no reveló ningún dato de potencial proliferativo o carcino­génico. La eritropoyetina beta no reveló potencial genotóxico en los estudios Ames, micronuclear, HGPRT (hipo­xantin-guanin-fosforribosil-transferasa) o en un estu­dio de aberraciones cromosó­mi­cas en cultivos de linfocitos hu­manos. Los estudios en ratas y conejos no han presentado evidencia relevante de propiedades embrio­tóxicas, feto­tóxicas o terato­génicas. No ha sido detectado ningún cambio en la fertilidad. Un estudio de toxicidad peri y posnatal no reveló efectos adversos ni en hembras gestantes o en lactación ni durante el desarrollo del feto.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

Frasco vial: RECORMON® se presenta en viales en ­forma de polvo para solución inyectable. Para disolver el polvo debe utilizarse el contenido de la ampolleta del disolvente que lo acompaña. Una vez reconstituida, la solución debe utilizarse dentro de un plazo máximo de 2 horas. Tan sólo se administrará la solución si reúne las condiciones de estar límpida o sólo ligeramente opalescente, ser incolora y no contener prácticamente ninguna partícula visible. Como en todas la preparaciones para su uso en monodosis, debe desecharse todo el resto del medicamento que permanezca en el vial.

Jeringas precargadas: Las jeringas precargadas de RECORMON® se presentan listas para el uso. Tan sólo se administrará la solución si reúne las condiciones de estar límpida o sólo ligeramente opalescente, ser incolora y no contener prácticamente niguna partícula visible. RECORMON® en jeringas precargadas es un producto estéril, pero sin conservadores. En ningún caso debe administrarse más de una dosis por jeringa.

RECORMON® Multidosis: La preparación multidosis puede utilizarse en varios pacientes. Para evitar el riesgo de infección cruzada se deben aplicar técnicas asépticas y utilizar siempre, para cada administración, jeringas y agujas estériles desechables. Verifíquese que, en cualquier mo­mento dado, sólo se halla en uso un vial de RECORMON® Multidosis (es decir, reconstituido).

RECORMON® Multidosis se presenta en viales, en forma de polvo para solución inyectable. Para disolver el povo debe utilizarse el contenido de la ampolleta del ­disolvente que lo acompaña, utilizando para ello un dispositivo de reconstitución y extracción como se describe en las instrucciones que siguen. La solución tiene un periodo de validez de 1 mes si se conserva en un refigerador. Antes de extraer cada dosis se desinfectará con alcohol el cierre del caucho del dispositivo, a fin de prevenir la contaminación de la solución en las repetidas perforaciones.

Tan sólo se administrará la solución si reúne las condiciones de estar límpida o sólo ligeramente apalescente, ser incolora y no contener prácticamente ninguna par­tícula ­visible.

Tratamientos con RECORMON®:

Tratamiento de pacientes anémicos con insuficiencia renal crónica: La solución reconstituida puede ser administrada por vía subcutánea o intravenosa. En caso de administración intravenosa, la solución debe ser inyectada a lo largo de unos 2 minutos, por ejemplo, en pacientes en hemodiálisis por vía de la fístula arteriovenosa al final de la diálisis. En pacientes no hemodializados debe preferirse la administración subcutánea a fin de evitar la punción de venas periféricas.

El objetivo del tratamiento es incrementar el hematócrito a 30-35% debiendo ser el aumento semanal de por lo menos 0.5%. No debe excederse del valor de 35%. En presencia de hipertensión o de enfermedades vasculares hay que determinar el incremento semanal del hematócrito y el hematócrito objetivo de modo individual teniendo en cuenta el cuadro clínico del paciente. En ciertos casos el hematócrito óptimo puede ser inferior a 30%. A no ser que el médico ordene algo distinto, debe aplicarse el siguiente régimen de posología:

El tratamiento con RECORMON® se divide en dos fases:

Fase de corrección:

Administración subcutánea: La dosis inicial es de 20 U.I./kg de peso corporal, tres veces por semana. Si el aumento del hematócrito no ha sido suficiente (< 0.5% por semana), esta dosis podrá elevarse cada 4 semanas en otras 20 U.I./kg tres veces por semana. La dosis semanal puede fraccionarse en subdosis diarias o administrarse en una dosis única.

Administración intravenosa: La dosis inicial es 40 U.I./kg tres veces por semana, al cabo de 4 semanas, esta dosis puede aumentarse a 80 U.I/kg tres veces a la semana. Si son necesarios incrementos ulteriores, deben producirse a razón de 20 U.I./kg de peso corporal tres veces a la semana, a intervalos mensuales.

Para ambas vías de administración, la dosis máxima no debe superar 720 U.I./kg de peso corporal por semana.

Fase de mantenimiento: Para mantener el ­hematócrito entre 30 y 35% la dosis se reduce inicialmente a la mitad de la previamente administrada. A continuación es ajustada individualmente para el paciente con intervalos de una a dos semanas (dosis de mantenimiento).

En caso de administración, la dosis semanal puede administrarse con una inyección a la semana o bien dividiendo la dosis en tres o siete veces a la semana.

Los resultados de los estudios clínicos en niños han revelado que en general, a menor edad, mayor es la dosis necesaria de RECORMON®. No obstante, hay que seguir el programa posológico recomendado ya que no puede predecirse la respuesta individual.

Por lo general, el tratamiento con RECORMON® es de larga duración. Sin embargo, puede interrumpirse en cualquier momento en caso de ser necesario.

Prevención de anemia en prematuros (excepto RECORMON® Multidosis): La solución reconstituida se administra por vía subcutánea en una dosis de 250 U.I./kg de peso corporal, tres veces por semana. El tratamiento con RECORMON® debe iniciarse lo antes posible, preferiblemente en los tres primeros días de vida, y mantenerse 6 semanas.

Tratamiento en pacientes con tumores sólidos: La solución es administrada por vía subcutánea, pudiéndose dividir la dosis semanal en 3 a 7 dosis únicas.

En pacientes sometidos a quimioterapia con platino está indicado el tratamiento con RECORMON® si la hemo­glo­­bina es £ 13 g/dl al iniciarse la quimioterapia. La dosis inicial recomendada es de 450 U.I./kg/semana. Si al cabo de 4 semanas el paciente no mostrara una respuesta satisfactoria en términos de valor de hemoglobina y frecuencia de transfusiones, la dosis debe ser duplicada. La terapia debe continuar hasta 3 semanas después de terminar la quimioterapia.

En el caso de descenso del valor de hemoglobina en más de 1 g/dl (0.62 mmol) durante el primer ciclo de quimioterapia a pesar de la administración concomitante de RECORMON®, es posible que la prosecución del trata­miento no tenga ninguna eficacia.

Se debe evitar un aumento de hemoglobina de más de 2 g/dl (1.24 mmol/ml) por mes o por encima de 14 g/dl
(8.7 mmol/l). Si la hemoglobina aumenta en más de 2 g/dl mes, la dosis de RECORMON® debe reducirse primero a 50%. Si los valores pasan de 14 g/dl (8.7 mmol/l), la terapia debe interrumpirse hasta que se consiga un valor de £ 12 g/dl (4.4 mmol/l) momento en que debe reiniciarse el tratamiento con un 50% de la dosis semanal previa.

Tratamiento de pacientes con mieloma múltiple. Linfoma no-Hodgkin de bajo o leucemia linfocítica crónica: Los pacientes con mieloma múltiple, linfoma no-Hodgkin de bajo grado o leucemia linfocítica crónica podrían tener una deficiencia relativa de eritropoyetina en suero, inadecuado en relación al grado de anemia:

Niveles séricos de eritropoyetina de £ 100 mU/ml con valores de hemoglobina > 9 a < 10 g/dl (> 5.58 hasta
< 6.21 mmol/l).

Niveles séricos de eritropoyetina de £ 180 mU/ml con valores de hemoglobina > 8 a < 9 g/dl (> 4.96 hasta
< 5.58 mmol/l).

Niveles séricos de eritropoyetina de £ 300 mU/ml con valores de hemoglobina £ 8 g/dl (£ 4.96 mmol/l).

Los valores reflejados mencionados antes deben medirse al menos 7 días después de la última transfusión sanguínea y del último ciclo de quimioterapia citotóxica. La solución reconstituida se administra subcutáneamente; la dosis semanal se puede dividir en 3 a 7 dosis individuales.

La dosis inicial recomendada es de 450 U.I./g de peso corporal a la semana. Si a las 4 semanas de tratamiento el valor de hemoglobina aumenta hasta al menos 1 g/dl
(0.62 mmol/l), se debe continuar con la dosis que en ese momento se está administrando. Si el valor de la hemoglobina no aumenta hasta al menos 1 g/dl (0.62 mmol/l), se debe considerar incrementar la dosis a 900 U.I./kg de peso por semana. Si a las 8 semanas de tratamiento el valor de hemoglobina no aumenta hasta al menos 1 g/dl (0.62 mmol/l), es improbable que se produzca respuesta y por consiguiente el tratamiento debería ser ­interrumpido.

Los estudios clínicos han puesto de manifiesto que la respuesta al tratamiento con eritropoyetina beta se retrasa unas 2 semanas aproximadamente, en pacientes con leucemia linfocítica crónica, en comparación con los pacientes con mieloma múltiple, linfoma no-Hodgkin y tumores sólidos. El tratamiento debe continuar durante las cuatro semanas posteriores al final de la quimioterapia. La dosi máxima no debe exceder las 900 U.I./kg de peso corporal a la semana. Si la hemoglobina aumenta en más de 2 g/dl (> 1.24 mmol/l) en 4 semanas, se debe reducir la dosis de RECORMON®. Si los valores de hemoglobina sobrepasan los 14 g/dl (8.69 mmol/l), se debe interrumpir el tratamiento con RECOR­MON® hasta que se consiga un valor de £ 13 g/dl (³ 8.07 mmol/l); entonces, el tratamiento deberá reinstaurarse con un 50% de la dosis
semanal previa.

El tratamiento sólo debe reiniciarse si la deficiencia de eritropoyetina es la causa más probable de la anemia.

Tratamiento para incrementar el rendimiento de la sangre autóloga donada: La solución reconstituida es administrada por vía intravenosa a lo largo de 2 minutos o como infusión a corto plazo. RECORMON® es administrado dos veces por semana durante 4 semanas. En aquellas ocasiones en que el hematócrito del paciente permite la donación de sangre, es decir, hematócrito ³ 33%, RECORMON® es administrado al final de la donación de sangre. Durante la totalidad del periodo de tratamiento no debe excederse un hema­tócrito del 48%.

La dosis debe ser determinada individualmente para cada paciente por el equipo quirúrgico en función del hema­tócrito a compensar y la reserva endógena de eritro­citos, de la siguiente manera:

La cantidad necesaria de sangre donada previamente depende de la pérdida prevista de sangre, del uso de procedimientos para conservar la sangre, si fuera previsto, y del estado físico del paciente. Este volumen debe ser equivalente a la cantidad de sangre que se considera suficiente para evitar transfusiones de sangre homóloga. Suele ser igual al número de unidades de sangre homóloga que se precisará en un caso típico. La cantidad necesaria de sangre donada previamente se expresa en unidades, conteniendo una unidad 450 ml de sangre total con un hematócrito del 40%.

La capacidad de donar sangre depende predominantemente del volumen sanguíneo del paciente y el hematócrito basal. Ambas variables determinan la reserva endógena de eritrocitos, que puede ser calculada conforme a la siguiente fórmula:

Reserva endógena de eritrocitos = volumen sanguíneo (ml) x (hematócrito-33): 100.

Hombres: Volumen sanguíneo (ml) = 44 (ml/kg) x peso corporal (kg) + 1,600 (ml).

Mujeres: Volumen sanguíneo (ml) = 41 (ml/kg) x peso corporal (kg) + 1,200 (ml).

Peso corporal ³ 45 kg.

La indicación para un tratamiento con RECORMON® y, en su caso, la dosis única deben determinarse en función del volumen requerido de sangre predonada y la reserva endógena de eritrocitos, según los gráficos siguientes:

La dosis así determinada se administra dos veces por semana, durante 4 semanas. La dosis máxima no debe exceder de 1,600 U.I./kg/semana en administración I.V. y de 1,200 U.I./kg/ semana en administración S.C.

Preparación de la solución de RECORMON® Mul­tidosis: Sáquese del estuche el vial con el polvo liofili­za­do. Anótese en la etiqueta las fechas de reconstitución
y caducidad (fecha de caducidad: 1 mes después de la
reconstitución).

Retírese la cápsula de plástico del vial y desinféctese el tapón de caucho con alcohol.

Sáquese el dispositivo de reconstitución y extracción (permite el intercambio de aire estéril) del blister protector y retírese el capuchón del extremo superior del dispositivo.

Acóplese el dispositivo sobre el vial (deberá oírse la señal de ensamblaje del resorte).

Colóquese la aguja verde en la jeringa (contenidas ambas en el estuche) y retírese el protector de la aguja.

Manténgase la ampolla OPC (one point cut, ampolleta con línea de prerrotura) con el punto azul hacia arriba.

Agítese o golpéese ligeramente la ampolla para que pase al cuerpo de la ampolleta el líquido que pueda hallarse en la rama (parte superior).

Para abrir la ampolleta, sujétese la rama entre los dedos y rómpase en la dirección opuesta a la del cuerpo. Trans­fiérase todo el disolvente a la jeringa.

Retírese el capuchón del dispositivo y desinféctese el cierre del caucho con alcohol.

Perfórese el tampón con la aguja hasta una profundidad de 1 cm, aproximadamente, e inyéctase poco a poco todo el disolvente en el vial. A continuación, retírese la ­jeringa (con la aguja) del dispositivo.

Aplíquense al vial un movimiento rotatorio suave (pero sin agitarlo) hasta la disolución del polvo. Compruébese que la solución está transparente, es incolora y no se ­presenta prácticamente ninguna partícula.

Colóquese de nuevo el ca­pu­chón protector sobre el ­extremo superior del dispositivo. Antes y después de la reconstitución, RECORMON® 50,000 multidosis debe conservarse a una temperatura de 2-8ºC (refrigeración):

Preparación de una inyección única: Antes de extraer cada dosis, retírese el capuchón del dispositivo y desinféctese el cierre de caucho con alcohol.

Acóplese firmemente una aguja 26G a una jeringa adecuada de un solo uso (máx. 1 ml), retírese el capuchón protector de la aguja y perfórese con ésta el cierre de caucho del dispositivo. Extráigase con la jeringa la solución de RECORMON®, expúlsese al vial el aire de la jeringa y ajústese en ésta la cantidad de solución con arreglo a la dosis prescrita. A continuación, retírese la jeringa (con
la aguja) del dispositivo.

Si van a prepararse varias jeringas en una sola sesión, puede extraerse la solución con la misma aguja. Retírese la aguja después de preparada la última jeringa.

Sustitúyase la aguja asegurándose de que la nueva queda también firmemente acoplada (la nueva aguja debe ser del tamaño que suela utilizarse para las inyecciones), retírese el capuchón protector y expúlsese el aire de la aguja manteniendo la jeringa en posición vertical y presionando suavemente el émbolo hacia arriba, hasta que aparezca una gota de líquido en la punta de la aguja.

Para una inyección S.C., límpiese la piel en el sitio de inyección con un algodón empapado en alcohol. Pínchese la piel en forma de pliegue con los dedos pulgar e índice. Colóquese la jeringa junto a la aguja e introdúzcase ésta en el pliegue cutáneo con un movimiento firme y rápido. Inyéc­tese la solución de RECORMON®.

Retírese la aguja rápidamente y colóquese una gasa limpia y seca sobre el sitio de inyección, presionando ligeramente sobre la misma.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: El margen terapéutico de RECORMON® es muy amplio. No se han observado síntomas de envenenamiento ni siquiera en presencia de elevados niveles séricos.

PRESENTACIONES:

Venta al público:

Caja con 1 ó 6 frascos ámpula con liofilizado con 1,000, 2,000 y 5,000 U.I. de eritropoyetina beta y 1 ó 6 ampolletas con 1 ml de diluyente.

Caja con 1 frasco ámpula multidosis con liofilizado con 50,000 U.I. de eritropoyetina beta, ampolleta con 10 ml de diluyente y un dispositivo que permite el intercambio
de aire estéril.

Caja con 1 ó 6 jeringas con 1,000, 2,000, 3,000, 4,000, 5,000 y 6,000 U.I. de eritropoyetina beta en 0.3 ml.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: RECORMON® en frasco vial debe conservarse a una tempera­tura de 2-8°C (refrigeración). Para el uso ambulatorio, este producto puede conservarse fuera del refrigerador, a temperatura ambiente (hasta 25ºC), durante un máximo de 5 días, una sola vez.

RECORMON® en jeringas precarga­das permanece estable durante 2 años.

Los mayoristas y farmacéuticos han de mantener continuamente RECORMON® en jeringas precargadas dentro de un refrigerador, a una temperatura de 2-8ºC.

Los pacientes también han de conservar el producto continuamente en un refrigerador, a una temperatura de 2-8ºC. Para el uso ambulatorio, este producto puede conservarse fuera del refrigerador, a temperatura ambiente (hasta 25ºC), durante un máximo de 3 días, una sola vez. RECORMON® Multidosis debe conservarse a una temperatura de 2-8ºC (refrigeración) antes y después de la reconstitución.

Liofilizado y solución antes de la reconstitución: Para el uso ambulatorio, este producto puede conservarse fuera del refrigerador, a temperatura ambiente (hasta 25ºC), durante un máximo de 5 días, una sola vez.

Solución reconstituida: Una vez reconstituida, la solución no debe mantenerse fuera del refrigerador más del tiempo necesario para preparar las inyecciones.

RECORMON® no deberá utilizarse después de la fecha de caducidad, indicada con EXP en el envase.

Incompatibilidades: Para evitar la incompatibilidad o la pérdida de actividad hay que observar las siguientes instrucciones:

No usar más disolventes que los recomendados.

No mezclar con otros fármacos.

No usar materiales de vidrio para la inyección o la infusión a corto plazo. Usar exclusivamente materiales de plástico.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Literatura exclusiva para médicos. No se deje al
alcance de los niños. Su venta requiere receta médica.
Léase instructivo anexo.

Hecho en Alemania por:

Roche Diagnostics GmbH

Acondicionado y distribuido por:

PRODUCTOS ROCHE, S. A. de C. V.

Reg. Núm. 529M95, S. S. A. IV

HEAR-310161/RM2002