Sandimmun®
Solución inyectable
Agente inmunosupresor
(Ciclosporina)
FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:
Cada
ml de SOLUCIÓN INYECTABLE contiene:
Ciclosporina 50
mg
Vehículo,
c.b.p. 1 ml.
INDICACIONES TERAPÉUTICAS:
Trasplante
de órganos sólidos: Prevención del rechazo del injerto tras un
alotrasplante de riñón, hígado, corazón, pulmón, corazón y pulmón juntos o
páncreas.
Tratamiento
del rechazo del injerto en pacientes previamente tratados con otros
inmunodepresores.
Trasplante
de médula ósea: Prevención del rechazo del injerto y de la enfermedad de
“injerto contra huésped” (GVHD) tras un trasplante de médula ósea.
Prevención
de la enfermedad de “injerto contra huésped” (GVHD).
Uveítis endógena: Uveítis
intermedia o posterior activa ocularmente peligrosa de etiología no infecciosa
cuando el tratamiento convencional fracasa o causa efectos secundarios
intolerables.
Tratamiento de la uveítis de Behçet
asociada con accesos inflamatorios repetidos que involucran la retina.
Síndrome
nefrótico: Inducción y mantenimiento de la remisión en los pacientes con
síndrome nefrótico esteroideo-dependiente y esteroideo-resistente causado por
trastornos glomerulares, como la glomerulopatía con cambios glomerulares
mínimos, glomeruloesclerosis focal o segmentaria o la glomerulonefritis
membranosa.
Mantenimiento
de la remisión inducida por esteroides, que facilita la reducción posológica o el
retiro de los esteroides.
Artritis
reumatoide: Tratamiento de la artritis reumatoide activa, grave, en
pacientes en quienes los antirreumáticos clásicos de corta duración resultan
inadecuados e ineficaces.
Psoriasis:
Tratamiento de la psoriasis grave en pacientes en quienes los tratamientos
convencionales resultan inadecuados o ineficaces.
Dermatitis atópica: Tratamiento
de la dermatitis atópica grave en pacientes en quienes los tratamientos
convencionales resultan inadecuados o ineficaces.
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA:
Propiedades farmacocinéticas: La
absorción de la ciclosporina en el tracto gastrointestinal es variable, en
grado que puede depender del consumo de alimentos. La ingestión de SANDIMMUN®
junto con alimentos ricos en grasas prolonga marcadamente la absorción de la
ciclosporina y aumenta la exposición total al fármaco (AUC) un 37% más que en
ayunas.
Después de la administración oral,
las concentraciones sanguíneas máximas se alcanzan en 1-6 horas. La
biodisponibilidad absoluta es de un 20-50%; las cápsulas y la solución oral son
bioequivalentes. En la gama de dosis terapéuticas, la concentración plasmática
máxima y el área bajo la curva de concentración plasmática en función del
tiempo son proporcionales a la dosis; en el caso de la sangre entera, no
obstante, la relación no es lineal. Tras administrar dosis orales únicas de 300
mg a voluntarios sanos, la concentración sanguínea máxima promedió los 1,042
ng/ml (intervalo 719-1,655 ng/ml). En los pacientes con deficiencia renal, la
infusión intravenosa de 3.5 mg/kg durante 4 horas produjo una concentración
sanguínea máxima de 1,800 ng/ml en promedio (intervalo 1,536-2,331 ng/ml).
La ciclosporina se distribuye
esencialmente fuera del volumen sanguíneo con un volumen aparente de distribución
de 3.5 l/kg en promedio. En la sangre, la distribución depende de la
concentración, con un 33-47% presente en el plasma, un 4-9% en los linfocitos,
un 5-12% en los granulocitos y del 41 al 58% en los eritrocitos. A concentraciones
altas la captación por leucocitos y eritrocitos llega a saturarse. En el
plasma, un 90% se halla unido a proteínas, principalmente a lipoproteínas.
La ciclosporina se metaboliza
extensamente convirtiéndose en más de 15 metabolitos. El sitio metabólico
primordial es el sistema de monooxigenasas hepáticas dependientes del
citrocromo P-450, y las vías metabólicas principales son la monohidroxilación y
la dihidroxilación y la N-desmetilación en distintos sitios de la molécula. Los
agentes que inhiben o inducen el sistema enzimático dependiente del citocromo
P-450 incrementan o reducen las concentraciones de ciclosporina. Todos los
metabolitos identificados hasta la fecha conservan la estructura péptida
inalterada del compuesto parenteral; algunos poseen cierta actividad inmunodepresora
(de hasta la décima parte de la del fármaco inalterado).
Los datos sobre la semivida
terminal de la ciclosporina varían sobremanera según el método de valoración
utilizado y la población diana. Se observaron semividas terminales de 6.3 horas
en voluntarios sanos y de hasta 20.4 horas en pacientes con hepatopatías
graves. La eliminación es fundamentalmente biliar; sólo un 6% de la dosis oral
se excreta en la orina con menos del 1% en forma de fármaco inalterado.
Propiedades farmacodinámicas:
Grupo
farmacoterapéutico: Inmunodepresores selectivos (código ATC: L04A A01).
La ciclosporina, un
polipéptido cíclico de once aminoácidos, es un potente inmunodepresor.
En los animales la
ciclosporina prolonga la supervivencia de los trasplantes alogénicos de piel,
córnea, riñón, hígado, corazón, pulmón, páncreas, intestino delgado y médula
ósea. También inhibe el desarrollo de las reacciones mediadas por células,
implicadas en la hipersensibilidad cutánea retardada, la encefalomielitis
alérgica experimental, la artritis causada por el adyuvante de Freund, la
enfermedad de “injerto contra huésped” (GVHD) y la producción de
inmunoglobulinas dependiente de linfocitos T. Los datos experimentales indican
que la eficacia de la ciclosporina radica en la inhibición específica y
reversible de los linfocitos inmunocompetentes en la fase G0 o G1 del ciclo
celular, preferentemente de los linfocitos T, en los que la diana principal son
los linfocitos T cooperadores. Por consiguiente, la ciclosporina inhibe la
producción y la liberación de linfocinas (linfocinas), incluida la interleucina
2 (IL-2, factor de crecimiento de linfocitos T).
En el ser
humano, se han efectuado exitosamente trasplantes de órganos sólidos y de
médula ósea utilizando SANDIMMUN® para prevenir y tratar el rechazo y la GVHD.
Los efectos beneficiosos de SANDIMMUN® se han podido constatar en varias
afecciones, cuya relación con el sistema inmunitario se conoce o se sospecha.
Dado que
la ciclosporina no deprime la hematopoyesis y no menoscaba la función de las células
fagocíticas, los pacientes en tratamiento con SANDIMMUN® son menos propensos a
contraer infecciones que los que reciben agentes citostáticos a efectos de la
inmunodepresión.
CONTRAINDICACIONES: Hipersensibilidad conocida
a la ciclosporina.
Cuando se
utilice SANDIMMUN® concentrado para infusión intravenosa: hipersensibilidad al
aceite de ricino polioxietilado.
PRECAUCIONES GENERALES: Todas las indicaciones.
Sólo los
médicos acostumbrados a la administración de tratamientos inmunodepresores y al
tratamiento de la afección para la que se utiliza el fármaco deben administrar
SANDIMMUN®.
Los pacientes que reciben
SANDIMMUN® deben ser atendidos en instalaciones equipadas de los recursos
médicos y de los materiales de laboratorio apropiados. Se tomarán asimismo
medidas que velen por un adecuado seguimiento, incluidas las exploraciones
físicas completas, la determinación de la tensión arterial y el control de los
parámetros de seguridad de forma periódica, sobre todo de la creatinina sérica
(véase más adelante). El médico responsable de la terapia de mantenimiento
deberá recibir toda la información necesaria a los fines del seguimiento del
paciente.
Al igual que otros
inmunodepresores, la ciclosporina eleva el riesgo de contraer linfomas y otras
neoplasias malignas, particularmente de la piel. El riesgo elevado parece
guardar relación con el grado y la duración de la inmunodepresión más que con
la utilización de agentes específicos. Por consiguiente, cualquier régimen
terapéutico que contenga varios inmunodepresores se debe aplicar con precaución
pues podría dar por resultado trastornos linfoproliferativos y tumores de
órganos sólidos, de los que se han registrado víctimas.
A
semejanza de otros inmunodepresores, la ciclosporina predispone al paciente a
contraer una gama de bacteriosis, micosis, parasitosis y virosis frecuentemente
asociadas con patógenos oportunistas. A fin de evitar consecuencias fatales, se
deben tomar medidas preventivas y terapéuticas, sobre todo en los pacientes en
tratamiento inmunosupresor múltiple y prolongado.
Durante
las primeras semanas de tratamiento con SANDIMMUN® podría acaecer una
complicación frecuente y potencialmente grave, a saber, un aumento de la
creatinina y urea séricas. Estos cambios funcionales son dependientes de la
dosis y reversibles y suelen responder a una reducción de la dosis. En los
tratamientos prolongados quizá se aprecien cambios estructurales en el riñón
del paciente (por ejemplo, fibrosis intersticial) que, en los pacientes con
trasplante renal, no se deben confundir con los cambios debidos al rechazo
crónico. SANDIMMUN® también puede causar aumentos dosis-dependientes y
reversibles de la bilirrubina sérica y, en ocasiones, de las enzimas hepáticas.
Se vigilarán de cerca las variables que valoran la función renal y hepática.
Las cifras anormales podrían necesitar de una reducción posológica.
Cuando
SANDIMMUN® se utilice en pacientes con trasplante, una medida de seguridad
importante es la monitorización periódica de la concentración sanguínea de
ciclosporina.
Es
necesaria una supervisión periódica de la tensión arterial durante la terapia
con SANDIMMUN®; si se declara una hipertensión se debe instituir un tratamiento
antihipertensor adecuado. Se elegirá un antihipertensor que no interfiera en la
farmacocinética de la ciclosporina, por ejemplo, el isradipino o el nifedipino.
Puesto que, en raras ocasiones, SANDIMMUN® puede inducir un
ligero aumento reversible de los lípidos sanguíneos, se aconseja determinar la
concentración de lípidos antes del tratamiento y tras el primer mes de terapia.
Si llegara a aumentar la concentración de lípidos, se pensará en restringir
las grasas alimentarias y, si procede, en reducir la dosis.
La ciclosporina aumenta el riesgo
de hiperpotasemia, especialmente en los pacientes con disfunción renal. También
se requiere cuidado cuando la ciclosporina se coadministre con diuréticos
ahorradores de potasio, inhibidores de la enzima convertidora de la
angiotensina, antagonis-tas de los receptores de la angiotensina II y fármacos
que contengan potasio, así como en los pacientes que sigan un régimen rico en
potasio. En estos casos se aconseja controlar las concentraciones de potasio.
La ciclosporina aumenta la
depuración (clearance) de magnesio. Ello puede conducir a hipomagnesemia
sintomática, especialmente en el periodo de peritrasplante. Así pues, se
recomienda controlar las concentraciones séricas de magnesio en el periodo de
peritrasplante, sobre todo en presencia de síntomas o signos neurológicos. Si
se estima necesario, pueden administrarse suplementos de magnesio. Se ejercerá
cautela al tratar pacientes afectos de hiperuricemia.
El
concentrado para infusión I.V. contiene aceite de ricino polioxietilado, que
puede causar reacciones anafilácticas. Estas reacciones consisten en
ruborización en rostro y tórax superior, y en edema pulmonar no cardiogénico,
con distrés respiratorio agudo, disnea, sibilancia, variaciones de la tensión
arterial y taquicardia. Por lo tanto, se requiere cautela en pacientes que
hayan recibido previamente, por inyección o infusión intravenosa, preparados
que contengan aceite de ricino polioxietilado (por ejemplo, cualquier
preparación con Cremophor® EL), y en pacientes con predisposición alérgica. Así
pues, los pacientes que reciban SANDIMMUN® I.V, deben mantenerse en observación
continua por lo menos durante los primeros 30 minutos que siguen a la infusión
y a intervalos regulares después. Si ocurren reacciones anafilactoides, se
debe suspender la infusión y administrar al paciente un tratamiento acorde a la
práctica clínica habitual. Un tratamiento previo con un antihistamínico puede
evitar las reacciones anafilactoides.
Precauciones
adicionales en indicaciones distintas del trasplante: Los pacientes con
insuficiencia renal (salvo los que padecen de síndrome nefrótico con un grado
aceptable de insuficiencia renal), hipertensión no controlada, infecciones no
controladas o con cualquier tipo de neoplasia maligna, no deben recibir
ciclosporina.
Monitorización
de la función renal: Dado que SANDIMMUN® puede menoscabar la función
renal, se determinará un nivel basal fidedigno de la creatinina sérica mediante
al menos dos valoraciones antes del tratamiento y se controlará además la
creatinina sérica cada dos semanas durante los primeros tres meses de
tratamiento (observación: es necesario una monitorización semanal muy
cuidadosa durante la fase inicial de tratamiento en los pacientes que presentan
síndrome nefrótico con un grado aceptable de insuficiencia renal). Luego, si las
cifras de creatinina son aceptables (véase el próximo párrafo) y siguen siendo
estables, la monitorización se puede hacer de forma más espaciada. En el
tratamiento de pacientes con artritis reumatoide, los intervalos no de-ben
exceder, empero, de cuatro semanas; si se aumenta la dosis de SANDIMMUN® o se
inicia un tratamiento simultáneo con un antiinflamatorio no esteroide o se incrementa
su posología, son necesarias valoraciones más frecuentes. En el tratamiento de
la psoriasis, los intervalos de monitorización pueden prolongarse hasta un
máximo de ocho semanas en los pacientes en tratamiento con 2.5 mg/kg por día,
pero no debe sobrepasar las cuatro semanas si se usan dosis mayores.
Reajuste de la dosis según la cifra de creatinina:
Si la creatinina sérica aumenta y se estabiliza en un valor que supera en
más de un 30% el valor basal durante más de una valoración, se reducirá la
dosis de SAN-DIMMUN® de 25 a 50%. Si la diferencia respecto al valor basal es
superior al 50%, la dosis se ha de reducir en un 50% como mínimo. Estas
recomendaciones son válidas incluso cuando las cifras de creatinina del
paciente sigan estando dentro del intervalo de valores normales del
laboratorio. Cuando no se hayan podido reducir las cifras de creatinina del
paciente en cuatro semanas mediante la reducción de la dosis, el tratamiento
con SANDIMMUN® se debe interrumpir.
Biopsia renal en pacientes con síndrome nefrótico:
Debido a los cambios en la función renal relacionados con el síndrome
nefrótico en sí en algunos pacientes puede resultar difícil detectar la
disfunción renal inducida por SANDIMMUN®. Ello explica por qué, en raras ocasiones,
se han observado alteraciones renales estructurales asociadas con SANDIMMUN®
sin aumentos de la creatinina sérica. Por consiguiente, en los pacientes con
nefropatía esteroide-dependiente con alteración mínima que hayan seguido un
tratamiento con SANDIMMUN® durante más de un año evalúese la posibilidad de
efectuar una biopsia renal.
Hipertensión durante el tratamiento con SANDIMMUN®:
Si sobreviene una hipertensión que no se puede controlar con un
tratamiento antihipertensor adecuado, se aconseja reducir la dosis o
interrumpir el tratamiento con SANDIMMUN®.
Vigilancia para la detección precoz de los trastornos
linfoproliferativos y los tumores de órganos sólidos: Al igual de lo
que sucede con otros tratamientos inmunodepresores, existe un elevado riesgo
de que se produzcan trastornos linfoproliferativos y neoplasias malignas en
órganos sólidos, especialmente en la piel. Para detectarlos a tiempo, se ha de
observar de cerca a los pacientes en tratamiento prolongado con SANDIMMUN©. En
cuanto se detecten cualesquiera trastornos preneoplásicos o neoplásicos
malignos se debe interrumpir el tratamiento.
Lesiones cutáneas en pacientes psoriásicos: En
los pacientes psoriásicos en tratamiento con SANDIMMUN® o con cualquier
tratamiento convencional se han registrado casos de cáncer de piel. Se debe
efectuar una biopsia de las lesiones cutáneas no típicas de la psoriasis y
supuestamente malignas o premalignas antes de comenzar el tratamiento con
SANDIMMUN®. Los pacientes con alteraciones malignas o premalignas de la piel
deben recibir SANDIMMUN® únicamente después de haber aplicado un adecuado
tratamiento a dichas lesiones y cuando no exista ningún otra opción terapéutica
eficaz.
Exposición a los rayos ultravioleta: Habida
cuenta del riesgo de neoplasia maligna de la piel, los pacientes en tratamiento
con SANDIMMUN®, especialmente los que padecen de psoriasis o dermatitis
atópica, deben evitar la exposición solar excesiva sin protección y no deben
recibir radiación ultravioleta de tipo B ni fotoquimioterapia PUVA de forma
concomitante.
Infecciones cutáneas en pacientes con dermatitis atópica:
Las infecciones con herpes simple activo se deben curar antes de comenzar
el tratamiento con SANDIMMUN®; en caso de que sobrevengan durante el
tratamiento, no constituyen necesariamente una razón para suspender la
administración del fármaco, a menos que la infección sea grave. Las infecciones
cutáneas con Staphylococcus aureus no constituyen una contraindicación
absoluta para administrar SANDIMMUN®, pero se deben controlar con agentes
antibacterianos adecuados. Se ha de evitar la eritromicina oral, pues es
sabido que aumenta la concentración sanguínea de la ciclosporina; si su
utilización es inevitable, se aconseja vigilar estrechamente los niveles
sanguíneos de la ciclosporina, la función renal y los efectos colaterales de la
ciclosporina.
Precauciones adicionales en
indicaciones distintas del trasplante: No se dispone de suficiente
experiencia de uso de SANDIMMUN®, excepto en el tratamiento del síndrome
nefrótico; su empleo en niños menores de 16 años en indicaciones distintas del
trasplante y del síndrome nefrótico no se recomienda.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: La ciclosporina no es
teratógena en animales. Sin embargo, los antecedentes de uso de SANDIMMUN® en
mujeres embarazadas son todavía escasos. Los datos disponibles de los pacientes
con trasplante de órganos indican que, comparado con otros tratamientos
inmunodepresores, SANDIMMUN® no entraña ningún riesgo elevado de efectos
adversos durante el transcurso o al final del embarazo. SANDIMMUN® se ha de
utilizar en el embarazo sólo cuando el eventual beneficio justifique los
riesgos posibles.
La ciclosporina pasa a la leche materna. Las madres que
reciben SANDIMMUN® no deberían amamantar.
REACCIONES SECUNDARIAS Y
ADVERSAS: Muchos de los efectos colaterales asociados con el
tratamiento ciclosporínico son dosisdependientes y sensibles a la reducción de
la dosis. En las diversas indicaciones, los efectos colaterales son
esencialmente los mismos; no obstante, subsisten diferencias con respecto a la
incidencia y a la gravedad. Debido a que después del trasplante se necesitan
dosis iniciales más elevadas y un tratamiento de mantenimiento más prolongado,
los efectos secundarios son más frecuentes y usualmente más graves en los
pacientes con trasplante que en los pacientes que reciben tratamiento por otras
indicaciones.
Frecuencia: Muy frecuente 10%, frecuente ³ 1 a < 10%; infrecuente ³ 0,1 a < 1%; rara ³ 0,01 a < 0,1%; muy
rara < 0, 01%.
Renales:
Muy frecuente: disfunción renal.
Cardiovasculares:
Muy frecuente: hipertensión.
Sistema nervioso:
Muy frecuente: temblor, cefalea.
Frecuente: parestesia.
Infrecuente: signos de encefalopatía, como convulsiones,
confusión, desorientación, menor sensibilidad, agitación, insomnio, trastornos
de la vista, ceguera cortical, coma, paresis, ataxia cerebelosa.
Rara: polineuropatía motora.
Muy rara: edema de papila, incluido el papiledema, con
posible insuficiencia visual secundaria a la hipertensión intracraneal benigna.
Tracto gastrointestinal e hígado:
Frecuente: anorexia, naúsea, vómitos, dolor
abdominal, diarrea, hiperplasia gingival, disfunción hepática.
Rara: pancreatitis.
Metabólicas:
Muy frecuente: hiperlipidemia.
Frecuente: hiperuricemia, hiperpotasemia, hipomagnesemia.
Rara: hiperglucemia.
Musculosqueléticas:
Frecuente: calambres musculares, mialgia.
Rara: debilidad muscular, miopatía.
Hemopoyéticas:
Infrecuente: anemia, trombocitopenia.
Rara: anemia hemolítica microangiopática, síndrome
urémico hemolítico.
Piel y anejos:
Frecuente: hipertricosis.
Infrecuente: exantemas alérgicos.
Organismo en su conjunto:
Frecuente: fatiga.
Infrecuente: edema, aumento de peso.
Endocrinas:
Rara: trastornos
menstruales, ginecomastia.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:
Interacciones alimentarias: La
ingestión simultánea de una comida rica en grasas o de jugo de pomelo aumenta
la biodisponibilidad de la ciclosporina.
Interacciones farmacológicas: Más
abajo se enumeran los fármacos que interaccionan con la ciclosporina, cuyas
repercusiones clínicas e interacciones medicamentosas están debidamente
documentadas.
Se conocen distintos agentes que pueden aumentar o disminuir
las concentraciones plasmáticas o sanguíneas de la ciclosporina mediante la
inhibición o la inducción de las enzimas implicadas en el metabolismo de la ciclosporina,
en particular las enzimas del citocromo P-450.
Fármacos que disminuyen la concentración de ciclosporina:
Barbitúricos, carbamazepina, fenitoína, nafcilina, sulfadimidina I.V.,
rifampicina, octreotida, probucol, orlistat, Hypericum perforatum
(hierba de San Juan), troglitazona y ticlopidina.
Fármacos que aumentan la
concentración de ciclosporina: Los antibióticos macrólidos (principalmente
eritromicina y claritromicina [5,6,14-19]), ketoconazol, fluconazol,
itraconazol, diltiazem, nicardipino, verapamilo, metoclopramida, anticonceptivos
orales, danazol, metilprednisolona (dosis alta), alopurinol, amiodarona, ácido
fólico, derivados e inhibidores de las proteasas.
Otras interacciones
farmacológicas importantes: Se debe ejercer cautela cuando se utiliza
ciclosporina con otros fármacos que presentan sinergia nefrotóxica, a saber,
aminoglucósidos (incluidas gentamicina y tobramicina), amfotericina B,
ciprofloxacino, vancomicina, trimetoprima (+ sulfametoxazol), antiinflamatorios
no esteroides (incluidos diclofenaco, naproxeno y sulindaco) y melfalán.
Las vacunas pueden ser menos
eficaces durante el tratamiento con la ciclosporina, de modo que se debe evitar
la aplicación de las vacunas a base de cepas atenuadas.
La administración concurrente del
nifedipino y de la ciclosporina puede dar por resultado una frecuencia de
hiperplasia gingival superior a la observada con la ciclosporina sola.
El uso simultáneo del diclofenaco
y la ciclosporina aumenta significativamente la biodisponibilidad del diclofenaco,
con la posible consecuencia de una insuficiencia renal reversible.
El aumento de la biodisponibilidad
del diclofenaco se debe muy probablemente a la reducción de su gran efecto de
primer paso.
No cabe esperar un aumento de la
biodisponibilidad de los antiinflamatorios no esteroides con pequeño efecto
de primer paso (por ejemplo, el ácido acetilsalicílico) cuando éstos se
administran a la par que la ciclosporina.
La ciclosporina puede reducir
asimismo la depuración de digoxina, colchicina, lovastatina, pravastatina,
simvastatina, atorvastatina y prednisolona, y causa, en consecuencia,
toxicidad digoxínica o fomenta el potencial de colchicina, lovastatina,
pravastatina, simvastatina y atorvastatina de inducir miotoxicidad, incluso
mialgia
y debilidad muscular, miositis y, a veces, rabdomiólisis.
Recomendaciones: En caso de
que no se pueda evitar el uso simultáneo de fármacos que interaccionan con la
ciclosporina, se deben observar las siguientes recomendaciones básicas:
Durante el uso concurrente de un
fármaco que pueda presentar sinergia nefrotóxica se debe controlar
estrechamente la función renal (especialmente la creatinina sérica). Si se
observa un menoscabo notorio de la función renal, se debe reducir la posología
del fármaco coadministrado o pensar en administrar otro tratamiento.
Fármacos que pueden reducir o
aumentar la biodisponibilidad de la ciclosporina: En los
pacientes con trasplante es preciso valorar frecuentemente las concentraciones
de la ciclosporina y, en caso necesario, reajustar la dosis de la misma,
especialmente al comenzar o al finalizar la administración del fármaco
coadministrado. En los pacientes sin trasplante la importancia del control de
la concentración sanguínea de la ciclosporina es discutible, dado que en estos
casos la relación entre la concentración sanguínea y los efectos clínicos es
menos conocida. Si se administran simultáneamente fármacos que aumentan las
concentraciones de la ciclosporina, las evaluaciones frecuentes de la función
renal y la vigilancia cuidadosa de los efectos colaterales asociados con la
ciclosporina pueden ser más adecuados que la valoración de la concentración
sanguínea.
Se ha de evitar la administración
simultánea de nifedipino en los pacientes que presenten hiperplasia gingival
como efecto secundario de la ciclosporina.
Los antiinflamatorios no
esteroides sometidos a un fuerte metabolismo de primer paso (por ejemplo, el
diclofenaco) se deben administrar en dosis inferiores a las que se utilizarían
en pacientes que no reciben ciclosporina.
Si la ciclosporina se utiliza al mismo tiempo que digoxina,
colchicina, lovastatina, pravastatina, simvastatina o atorvastatina, se debe
extremar la vigilancia clínica a fin de poder detectar anticipadamente las
manifestaciones tóxicas del fármaco, a lo que seguirá la reducción de su
posología o su retiro.
ALTERACIONES EN LOS
RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Véase Precauciones generales.
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON
EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:
No se hallaron evidencias de efectos mutágenos ni teratógenos de la ciclosporina
en sistemas analíticos apropiados. En los estudios de reproducción con ratas
sólo se observaron efectos adversos con concentraciones tóxicas para las
progenitoras. En dosis tóxicas (ratas: 30 mg/kg; conejos: 100 mg/kg por día
oralmente) la ciclosporina ha sido embriotóxica y fetotóxica, a juzgar por la mortalidad
prenatal y posnatal elevada y el peso fetal reducido con retraso esquelético
conexo. En la gama de dosis bien toleradas (ratas: hasta 17 mg/kg; conejos:
hasta 30 mg/kg por día oralmente), la ciclosporina carece de efectos teratógenos
o letales para el embrión.
Se llevaron a cabo estudios de carcinogenia en ratas macho y
hembra y en ratones. En el estudio de 78 semanas en que se utilizaron dosis de
1, 4 y 16 mg/kg por día, se apreció una tendencia estadísticamente
significativa a la formación de linfomas linfocíticos en las hembras, y la
incidencia de carcinomas hepatocelulares en los animales que recibieron las
dosis medianas excedían significativamente al valor de referencia. En el
estudio de 24 meses realizado a dosis de 0.5, 2 y 8 mg/kg por día, la frecuencia
de adenomas de islotes pancreáticos sobrepasaba significativamente la
frecuencia de referencia a las dosis inferiores. Los carcinomas hepatocelulares
y los adenomas de islotes pancreáticos no guardaban relación con la dosis.
No hubo evidencias de menoscabo de la fertilidad en los
estudios con ratas macho y hembra.
La ciclosporina no ha sido
mutágena ni genotóxica en la prueba de Ames, en la prueba de V79-HGPRT (hipoxantina-guanina-fosforribosiltransferasa),
en el ensayo de micronúcleos en ratones y hámsters chinos, en los ensayos de
aberraciones cromosómicas en médula ósea de hámsters chinos, en el ensayo de
letalidad dominante en ratones ni en el ensayo de reparación del ADN en espermatozoides
de ratones expuestos. Un estudio de los intercambios de cromátides hermanas
(ICH) inducidos por la ciclosporina en el que se utilizaron linfocitos humanos in
vitro evidenció un efecto positivo (es decir, la inducción de ICH) a
concentraciones elevadas en este sistema.
La incidencia elevada de neoplasias
malignas es una conocida complicación de la inmunodepresión en pacientes con
trasplantes de órganos. Las neoplasias más frecuentes suelen ser los linfomas
de Hodgkin y los carcinomas cutáneos. El riesgo de neoplasias malignas durante
el tratamiento ciclosporínico es mayor que en la población sana, pero similar
al de los pacientes en tratamiento con otros inmunodepresores.
Se ha informado que la reducción o
la interrupción de la inmunodepresión puede revertir las lesiones.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Observaciones generales, directrices y
consejos prácticos.
Para la mayoría de los cuadros
clínicos, la vía de administración de SANDIMMUN® recomendada es la oral.
Respecto a las excepciones véase más adelante: SANDIMMUN® concentrado para
infusión intravenosa.
Si se utilizan las formas
galénicas orales (solución oral, cápsulas), la dosis diaria se ha de
administrar preferentemente en dos tomas. En los pacientes con trasplante se
podrá usar una dosis diaria única, aunque en los trasplantes de riñón un cambio
del régimen de administración de dos veces diarias a una vez por día se ha
asociado con un elevado riesgo de rechazo del órgano.
La solución oral de SANDIMMUN® se debe diluir en un
recipiente de vidrio (no de plástico) con alguna bebida fría, como chocolate,
leche, jugo de fruta o cualquier bebida sin alcohol justo antes de ingerir la
solución; mezclar bien y beberla enseguida. Se evitará diluirla en jugo de
pomelo, que podría interferir en el sistema de enzimas dependientes del
citocromo P-450. La jeringuilla no debe entrar en contacto con el diluyente. El
vidrio se debe enjuagar bien con algún diluyente para garantizar la ingestión
de toda la dosis. La jeringuilla no se debe enjuagar, sino secar por afuera con
un paño seco a fin de eliminar las gotas de solución restantes (véase Dosis y
vía de administración).
Las cápsulas de SANDIMMUN® se
deben ingerir enteras.
SANDIMMUN® concentrado para
infusión intravenosa: Debido al riesgo de anafilaxis el uso de esta
preparación se debe reservar para los pacientes con trasplante de órgano que no
puedan tomar el medicamento por vía oral (por ejemplo, enseguida después de la
cirugía) o en quienes la absorción de las formas galénicas orales se vea
dificultada por trastornos gastrointestinales. En tales casos, se recomienda
pasar a la administración oral lo más rápido posible. Otro uso consabido del
concentrado para infusión intravenosa es el tratamiento inicial de pacientes
con trasplante de médula ósea. El concentrado debe ser diluido 1:20 y hasta
1:100 con solución fisiológica o con glucosa al 5%, y administrado en infusión
I.V. lenta en el curso de 2 a 6 horas. Una vez abierta la ampolla, su contenido
deberá utilizarse inmediatamente. Las soluciones de infusión diluidas deben
descartarse después de
24 horas.
Debido a las considerables
fluctuaciones que se observan entre individuos y en un mismo individuo de la
absorción y eliminación, y a la posibilidad de que ocurran interacciones
farmacocinéticas entre fármacos, las dosis deberán ajustarse de forma
individual según la tolerabilidad y la respuesta clínica.
En los pacientes con trasplante se
requiere una monitorización constante de las concentraciones sanguíneas mínimas
de la ciclosporina para eludir los efectos adversos producidos por las
concentraciones altas y prevenir el rechazo de órganos debido a las
concentraciones bajas. Esto se puede lograr mejor en sangre entera por
radioinmunoanálisis utilizando alguno de los anticuerpos monoclonales
específicos asequibles comercialmente (valorando las concentraciones del
fármaco original), aunque se puede usar el método de la HPLC. Si se usa plasma
o suero se debe seguir un protocolo de separación convencional (con respecto al
tiempo y a la temperatura). Se debe tener presente que la concentración de
ciclosporina es tan sólo uno de los tantos factores que ayudan a configurar el
cuadro clínico del paciente. Por lo tanto, los resultados sirven sólo de pauta
posológica en el marco de otras variables clínicas y de laboratorio.
En los pacientes tratados por
indicaciones distintas del trasplante, la monitorización de las concentraciones
sanguíneas de la ciclosporina tiene un valor limitado, salvo ante un fracaso
terapéutico inesperado o recidiva, donde quizá convenga cerciorarse de si
existen concentraciones muy pequeñas a raíz del incumplimiento, de una
absorción gastrointestinal deficiente o de interacciones farmacocinéticas.
Uso en niños: En pediatría,
por lo general, se puede emplear la misma dosis de SANDIMMUN® y el mismo
régimen posológico que en los adultos, aunque en muchos estudios los niños
necesitaron y toleraron dosis superiores a las utilizadas en adultos.
Uso
en ancianos: Aunque la experiencia de uso de SANDIMMUN® en ancianos es
limitada, no se han comunicado problemas específicos tras el uso del fármaco
en la dosis recomendada.
Recomendaciones
posológicas específicas para cada indicación:
Trasplante:
Trasplante
de órganos sólidos: Para iniciar el tratamiento se podrá administrar una
dosis oral única de 10 a 15 mg/kg de 4 a 12 horas antes de la cirugía. Esta
dosis se seguirá administrando diariamente durante una o dos semanas después de
la operación. Luego se debe reducir paulatinamente hasta alcanzar la
concentración sanguínea diaria y la dosis de mantenimiento más adecuada para
cada paciente, que será por lo general de 2 a 6 mg/kg diarios. En pacientes con
trasplante renal, las dosis inferiores, a saber, por debajo de los 3-4 mg/kg
por día, que dan por resultado concentraciones sanguíneas mínimas menores que
50-100 ng/ml, se han asociado con un elevado riesgo de episodios de rechazo.
Últimamente muchos centros de trasplante prefieren, durante
la fase inicial de tratamiento, utilizar dosis inferiores de SANDIMMUN® (por
ejemplo, dosis orales de 3 a 6 mg/kg por día), combinadas con corticosteroides
y otros inmunodepresores, como parte de un tratamiento medicamentoso triple o
cuádruple. Los pacientes en los que el uso de SANDIMMUN® concentrado para
infusión intraveosa esté indicado deben recibir aproximadamente un tercio de la
dosis oral recomendada.
Trasplante de médula ósea: Para iniciar el
tratamiento con SANDIMMUN® la vía de administración ideal es la infusión
intravenosa. La dosificación intravenosa recomendada es de 3 a 5 mg/kg por día,
comenzando el día anterior al trasplante y continuando hasta dos semanas antes
de pasar al tratamiento oral de mantenimiento (quizá se necesiten largos
periodos de tratamiento por infusión I.V. en los pacientes que no puedan tomar
el medicamento por vía oral o en presencia de una absorción gastrointestinal
deficiente). Si se utilizan inmunodepresores adicionales, el régimen
posológico de SANDIMMUN® para el tratamiento inicial no se debe reducir.
Para los tratamientos orales de mantenimiento la dosis
inicial recomendada es de 10 a 12.5 mg/kg por día. Esta dosis debe luego
reajustarse en función de las concentraciones sanguíneas de la ciclosporina, la
efectividad clínica y la tolerabilidad. El tratamiento de mantenimiento debe
continuar durante por lo menos tres meses, de preferencia seis. A partir de
entonces se reducirá la dosis gradualmente y podrá suspenderse el tratamiento
un año después del trasplante. Si durante el periodo de reducción de la dosis
se manifiestan signos de la enfermedad de rechazo inverso (GVHD, “injerto
contra huésped”),
se debe aumentar la dosis de SANDIMMUN® hasta el nivel que haya sido eficaz en
el tratamiento de mantenimiento precedente.
En algunos pacientes el GVHD ocurre tras retirar SANDIMMUN®.
En esos casos se debe administrar una dosis oral inicial de carga de 10 a 12.5
mg/kg, seguida por la administración oral diaria de la dosis de mantenimiento
que haya demostrado ser satisfactoria. Se pueden usar dosis pequeñas de
SANDIMMUN® para tratar la GVHD leve, crónica.
Indicaciones distintas del trasplante: Cuando se
utilice SANDIMMUN® en cualesquiera indicaciones establecidas distintas del
trasplante, se deben observar las siguientes pautas generales:
Antes de comenzar el tratamiento se debe determinar una
concentración basal fidedigna de la creatinina sérica mediante al menos dos
valoraciones, y durante todo el tratamiento se debe evaluar la función renal
periódicamente para permitir el reajuste posológico.
La única vía de administración admitida es la oral (no se ha
de utilizar el concentrado para infusión intravenosa) y la dosis diaria se
debe administrar en dos tomas.
La dosis diaria total jamás debe superar los 5 mg/kg, salvo
en los pacientes con uveítis endógena ocularmente peligrosa y en niños con
síndrome nefrótico.
En los tratamientos de mantenimiento se determinará la
posología mínima eficaz y bien tolerada de forma individual.
Cuando en el paciente no se perciba una respuesta adecuada
en un plazo dado (véase más adelante si desea información específica) o la
dosis eficaz no sea compatible con las pautas de seguridad establecidas, el
tratamiento con SANDIMMUN® se deberá suspender.
Uveítis endógena: A efectos de la inducción de
remisión se recomienda una dosis inicial de 5 mg/kg por día, administrada en
dos tomas orales hasta obtener alivio de la inflamación uveal activa y mejoría
de la agudeza visual. En los casos refractarios, la dosis se puede aumentar
hasta 7 mg/kg por día durante cierto tiempo.
Si SANDIMMUN® por sí solo no regula la situación adecuadamente,
se podrá añadir un tratamiento con corticosteroides orales con dosis diarias
de 0.2 a 0.6 mg/kg de prednisona (o algún sucedáneo). Si en un plazo de tres
meses de tratamiento no se observan beneficios, se debe interrumpir la
administración de SANDIMMUN®.
Para la terapia de mantenimiento la dosis se ha de reducir
gradualmente hasta el nivel eficaz mínimo, que no deberá exceder de 5 mg/kg por
día.
Síndrome nefrótico: A efectos de la inducción de
remisión, la dosis diaria recomendada, que se administra en dos tomas, es de 5
mg/kg en adultos y de 6 mg/kg en niños, salvo en los pacientes con un grado
aceptable de insuficiencia renal (concentraciones séricas máximas de creatinina
de 200 micromol/l adultos y de 140 micromol/l en niños), en quienes la dosis
inicial no debe sobrepasar los 2.5 mg/kg por día.
Se aconseja combinar SANDIMMUN® con dosis bajas de
corticosteroides orales si SANDIMMUN® no fuera suficientemente eficaz por sí
solo.
Las dosis de SANDIMMUN® se deberán readaptar según el caso
con arreglo a la eficacia (proteinuria) y a la seguridad (principalmente
creatinina sérica), pero no deberán exceder de 5 mg/kg por día en los adultos y
de
6 mg/kg por día en los niños.
En ausencia de efectividad al cabo de tres meses de
tratamiento, se debe suspender la administración de SANDIMMUN®.
Para la terapia de mantenimiento la dosis se ha de reducir
de forma lenta e individual hasta el nivel eficaz mínimo.
Artritis reumatoide: En las primeras seis semanas de
tratamiento la dosis aconsejada es de 3 mg/kg por día, que se ha de administrar
por vía oral en dos tomas. Si en ese plazo no se observan efectos
satisfactorios, la dosis diaria se puede aumentar gradualmente, siempre que la
tolerabilidad lo permita, no debiendo exceder de 5 mg/kg.
SANDIMMUN® se puede administrar simultáneamente con antiinflamatorios
no esteroides o bajas dosis de corticosteroides (véase Precauciones
adicionales en indicaciones distintas del trasplante en el apartado
Precauciones generales).
Si en un plazo de tres meses de
tratamiento no se observa beneficio alguno, se debe suspender la administración
de SANDIMMUN®.
Para la terapia de mantenimiento
la dosis se ha de reducir de forma lenta e individual hasta el nivel eficaz
mínimo.
Psoriasis: A efectos de la
inducción de remisión la dosis aconsejada es de 2.5 mg/kg por día, que se debe
administrar por vía oral en dos tomas.
Si no hay mejoría al cabo de un
mes de tratamiento, la dosis diaria se puede aumentar paulatinamente, no
debiendo exceder de 5 mg/kg.
Están permitidas las dosis diarias
de 5 mg/kg en pacientes cuya afección requiera una urgente mejoría.
El tratamiento se debe suspender
si el paciente no responde adecuadamente en seis semanas con 5 mg/kg por día o
si la dosis eficaz no es compatible con las normas de seguridad citadas más
adelante (véase Precauciones adicionales en indicaciones distintas del
trasplante en el apartado Precauciones generales).
Para la terapia de mantenimiento
la dosis se ha de reducir de forma lenta e individual hasta el nivel eficaz
mínimo.
Dermatitis atópica: La gama
posológica aconsejada es de 2.5 a 5 mg/kg por día, que se administran en dos
tomas orales separadas.
Si la dosis inicial de 2.5 mg/kg
por día no diera resultados satisfactorios en dos semanas de tratamiento, se
puede aumentar la dosis diaria rápidamente hasta un máximo de 5 mg/kg. En muy
raros casos, el control rápido y adecuado de la enfermedad se logrará más
probablemente con una dosis inicial de 5 mg/kg por día.
Dado que los antecedentes de
administración prolongada de SANDIMMUN® en la dermatitis atópica son aún
insuficientes se aconseja limitar la duración de una tanda terapéutica única a
ocho semanas como máximo.
Recomendaciones especiales de
uso: El concentrado para infusión I.V. de SANDIMMUN® contiene aceite de
ricino polioxietilado, que puede despojar al PVC de ftalato. Si se dispone de
envases de vidrio, se usarán éstos para la infusión.
Los frascos de plástico se deben
utilizar únicamente si cumplen las exigencias de los apartados “Envases
estériles de plástico para sangre humana y hemoderivados” y “Envases vacíos y
estériles de policloruro de vinilo plastificado para sangre humana y hemoderivados”
de la actual Ph. Eur (ed. 2002).
Los recipientes y tapones no deben
contener aceite de silicona ni sustancias grasas.
MANIFESTACIONES
Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN E INGESTA ACCIDENTAL:
Síntomas: Se tienen escasos
antecedentes de intoxicaciones agudas con SANDIMMUN®. Se han tolerado dosis
orales de hasta 10 g (aproximadamente 150 mg/kg) con repercusiones
clínicas relativamente triviales, como vómitos, somnolencia, cefalea,
taquicardia y, en unos pocos pacientes, insuficiencia renal moderadamente grave
y reversible. Sin embargo, se han registrado graves síntomas de intoxicación
tras una sobredosificación parenteral por negligencia en neonatos prematuros.
Tratamiento: En todos los
casos de sobredosificación, se tomarán medidas generales de apoyo y se
instaurará un tratamiento sintomático. Si han transcurrido sólo unas pocas
horas desde la ingestión oral, la emesis forzada y el lavado gástrico podrían
dar buenos resultados.
La ciclosporina no es demasiado
dializable ni tampoco se elimina adecuadamente mediante hemoperfusión con
carbón activado.
PRESENTACIÓN:
SANDIMMUN® (Solución
inyectable): Caja con 10 ampolletas de 1 ml (50 mg/ml).
RECOMENDACIONES
SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de
25°C.
LEYENDAS
DE PROTECCIÓN:
No
se deje al alcance de los niños.
Su venta requiere receta médica.
Para mayor información comuníquese
al Centro de Atención a Clientes de Novartis Farmacéutica, S.A. de C.V.,
Calzada de Tlalpan Núm. 1779 Col. San Diego Churubusco, Coyoacán, C.P. 04120,
teléfono: 5420-8685, en el interior de la República: 01800-718-5459.
Hecho en Suiza por:
Novartis Pharma Stein A.G.
Distribuido por:
NOVARTIS FARMACÉUTICA, S. A.
de C. V.
Reg. Núm. 009M84, S. S. A. IV
FEAR-03361200542/RM2003
BPI:
06/Agosto/2002
PDI: 04/03