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Novartis farmacéutica, s.a. de c.v.

Calz. de Tlalpan Núm. 1779 
Col. San Diego Churubusco
Deleg. Coyoacán, 04120 México, D. F.
Tel.: 5549-3000


 

INFORMACIÓN REVISADA

Sandimmun®           
neoral
®                   

Cápsulas de gelatina blanda y emulsión

Agente inmunosupresor

(Ciclosporina)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada CÁPSULA de gelatina blanda contiene:

Ciclosporina en

 

 

microemulsión

25, 50 y 100 mg

 

Excipiente, c.b.p. 1 cápsula.

 

Cada ml de EMULSIÓN contiene:

 

Ciclosporina en microemulsión

100 mg

 

Vehículo, c.b.p. 1 ml.

 

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Trasplante.

Trasplante de órganos sólidos: Prevención del rechazo del injerto tras un alotrasplante de riñón, hígado, corazón, corazón-pulmón, pulmón o páncreas.

Tratamiento del rechazo de injerto en pacientes que han recibido anteriormente otros inmuno­supresores.

Trasplante de médula ósea: Prevención del rechazo de injerto tras un trasplante de médula ósea.

Preven­ción o tratamiento de la enfermedad de injerto contra el huésped (GVHD).

Otras indicaciones:

Uveítis endógena: Uveítis intermedia o posterior activa ocularmente peligrosa de etiología no infecciosa cuando el tratamiento convencional fracasa o causa efectos secundarios intolerables.

Uveítis de Behçet con episodios inflamatorios repetidos que afectan a la retina.

Síndrome nefrótico: Síndrome nefrótico esteroideo-dependiente y esteroideo-resistente en adultos y niños debido a enfermedades glomerulares como nefropatía con alteración mí­nima, glomerulosclerosis segmentaria y focal o glomerulonefritis membranosa.

SANDIMMUN® NEORAL® se puede usar para inducir remisiones y mantenerlas. También puede utilizarse para mantener la remisión inducida por esteroides, permitiendo el retiro de éstos.

Artritis reumatoide: Tratamiento de la artritis reuma­toide activa, grave.

Psoriasis: Tratamiento de la psoriasis grave en pa­cientes en quienes los tratamientos convencionales resultan inadecuados o ineficaces.

Dermatitis atópica: SANDIMMUN® NEORAL® está indicado en pacientes con dermatitis atópica intensa cuando es necesario un tratamiento sistémico.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Propiedades farmacocinéticas: La administración de SANDIMMUN® NEORAL® asegura una mejor linearidad de la dosis en la curva de concentración-tiempo-exposición de la ciclosporina (AUCB), una absorción más cons­tante y una menor influencia de la ingestión simultánea de alimentos y del ritmo diurno que la administración de SANDIMMUN®.

Estas propiedades combinadas se traducen en una menor variabilidad de la farmacocinética de la ciclosporina en el paciente y una correlación más ceñida entre la concentración mínima y la exposición total (AUCB). Debido a estas ventajas adicionales, la administración de SANDI­MMUN® NEORAL® puede independi­zarse del horario de las comidas.

Además SANDIMMUN® NEORAL® rinde la exposición a la ciclosporina más uniforme durante todo el día y de día a día en un régimen de mantenimiento.

SANDIMMUN® NEORAL® en cápsulas de gelatina blanda y SANDIMMUN® NEORAL® en solución oral, son bio­equi­­valen­tes.

Los datos disponibles indican que tras la conversión 1:1 de SANDIMMUN® a SANDIMMUN® NEO­RAL®, las con­cen­­traciones mínimas en la sangre completa son equivalentes y, por lo tanto, siguen estando en el intervalo de concentraciones terapéuticas mínimas deseadas. En comparación con SANDIMMUN® (cuyas concentraciones sanguíneas máximas se producen en un plazo de 1-6 horas), SANDIMMUN® NEORAL® se absorbe más rápido (el Tmáx medio se adelanta 1 hora y la Cmáx media es 59% mayor) y presenta en promedio, una biodisponibilidad de 29% más elevada.

La ciclosporina se distribuye ampliamente fuera del volu­men sanguíneo. En la sangre, 33 a 47% se encuentra en plasma, del 4 al 9% en los linfocitos, del 5 al 12% en los granu­locitos, y del 41 al 58% en los eritrocitos. En el plasma, 90% se halla unido a proteínas, principalmente a lipoproteínas.

La ciclosporina es biotransformada en unos 15 metabolitos. No existe una única vía metabólica principal. La eliminación es fundamentalmente biliar, sólo 6% de la dosis oral se excreta en la orina y únicamente 0.1% se excreta en la orina como fármaco inalterado.

Los datos registrados sobre la semivida terminal de la ciclosporina, varían sobremanera según la valoración aplicada y la población diana. Se observaron semividas terminales de 6.3 horas en voluntarios sanos y de hasta
20.4 horas en pacientes con hepatopatías graves.

Propiedades farmacodinámicas:

Grupo farmacoterapéutico: Inmunodepresores selectivos (código ATC: L04A A01).

La ciclosporina (conocida asimismo como ciclosporina A) es un polipéptido cíclico compuesto de 11 aminoácidos. Es un inmunorregulador eficaz, que en los animales prolonga la supervivencia de los alotrasplantes de piel, corazón, riñón, páncreas, médula ósea, intestino delgado o pulmón. Los estudios indican que la ciclosporina inhibe el desarrollo de las reacciones mediadas por células, incluso la respuesta inmunitaria al aloinjerto, la hipersensibilidad cutánea retardada, la encefalomielitis alérgica experimental, la artritis producida por el adyuvante de Freund, la enfermedad del injerto contra el huésped (GVHD) y la producción de inmunoglobulinas dependiente de linfocitos T. En las células inhibe la producción y la liberación de linfocinas, incluida la interleucina 2 (factor de crecimiento de linfocitos T, TCGF). Según parece, la ciclosporina bloquea los linfocitos en reposo en la fase G0 o G1 del ciclo celular, e inhibe la liberación de linfocinas, desen­cadenada por el antígeno, por parte de los linfocitos T activados. Los datos disponibles indican que la ciclos­porina actúa en los linfocitos de manera específica y reversible. A diferencia de los agentes citostáticos, no deprime la hematopo­yesis ni ejerce ningún efecto sobre la función de las células fagocíticas.

Los pacientes tratados con SANDI­MMUN® son menos propensos a las infecciones que los que reciben otras terapias inmunodepresoras.

Se han efectuado con éxito trasplantes de órganos sólidos y de médula ósea en los seres humanos empleando SANDIMMUN® para prevenir y tratar el rechazo y la GVHD. Los efectos beneficiosos del tratamiento con SANDIMMUN® se han constatado en varias enfermedades de origen autoinmune confirmado o sospechado.

CONTRAINDICACIONES: Hipersensibilidad a la ciclosporina; cuando se utilice SANDIMMUN® concentrado para infusión I.V., hipersensibilidad al aceite de ricino polioxietilatado.

PRECAUCIONES GENERALES: SANDIMMUN® NEORAL® y SANDIMMUN® concentrado para infusión I.V. deberán ser prescritos sólo por médicos con experiencia en el tratamiento con inmunodepresores que puedan proporcionar un adecuado seguimiento, lo cual comprende la realización de exploraciones físicas completas de forma periódica, la determinación de la tensión arterial y el control de los parámetros de inocuidad de laboratorio. Los pacientes con trasplante que reciban este medicamento deberán ser supervisados en locales dotados de un ­equipo de laboratorio adecuado y de personal médico de apoyo. El médico responsable del tratamiento de mantenimiento deberá recibir toda la información necesaria a los fines del seguimiento del paciente.

SANDIMMUN® concentrado para infusión I.V. contiene aceite de ricino polioxietilatado, que después de la administración I.V. puede causar reacciones anafilácticas. Estas reacciones consisten en enrojecimiento del rostro y de la parte superior del tórax, y de edema pulmonar no cardiogénico, con dificultad respiratoria aguda, disnea, sibilancias y alteraciones de la tensión arterial y taquicardia. Por lo tanto, es necesario proceder con cautela en los pacientes que hayan recibido previamente por inyección o infusión intravenosa, preparados que contienen aceite de ricino polioxieti­latado (por ejemplo, cualquier preparación con Cremo­phor® EL), y en pacientes con predisposición alérgica. De esta forma, los pacientes que
reciban SANDIMMUN® concentrado para infusión I.V. deben mantenerse en observación continua por lo menos durante la media hora que sigue a la infusión y a intervalos regulares después. En caso de anafilaxis, se interrumpirá la infusión. Se tendrá a mano una solución acuosa de adrenalina al 1:1,000 y una fuente de oxígeno al lado del lecho. La administración profiláctica de un antihistamínico (bloqueador H1 + H2) antes de administrar SANDIMMUN® concentrado para infusión I.V. también se ha empleado con éxito para evitar la aparición de reacciones anafilácticas.

Al igual que otros in­munodepresores, la ciclosporina eleva el riesgo de contraer linfomas y otras neoplasias
malignas, sobre todo de neoplasias de la piel. El riesgo ele­vado parece guardar relación con el grado de inmunode­presión y la duración de ésta más que con la utilización de agentes específicos. Por consiguiente, se debería tener cautela al aplicar un régimen terapéutico a base de varios inmunodepresores pues podrían sobrevenir trastornos linfoproliferativos y tumores de órganos sólidos, que pueden conducir a la muerte.

A semejanza de otros inmunodepresores, la ciclosporina predispone al paciente a contraer bacteriosis, micosis, parasitosis y virosis, con frecuencia asociadas a patógenos oportunistas. Por consiguiente, para evitar desenlaces fatales, se deben tomar medidas preventivas y terapéuticas, especialmente en los pacientes en tratamiento prolongado con varios inmunodepresores.

Durante las primeras semanas de tratamiento con SANDI­MMUN® NEORAL® podría acaecer una complicación frecuente y potencialmente grave, que es el aumento de la crea­tinina y urea plasmáticas. Estos cambios funcionales son dependientes de la dosis y reversibles, y suelen responder a una reducción de la dosis. En los tratamientos prolongados, el riñón del paciente podría experimentar cambios orgánicos (por ejemplo, fibrosis intersticial) que, en los pacien­tes con trasplante renal deben distinguirse
de los cambios debidos al rechazo crónico. SANDIMMUN® NEO­RAL® también puede causar aumentos dosis-dependientes y reversibles de la bilirrubina plasmática y, a veces, de las enzimas hepáticas. Se vigilarán de cerca las variables que valoran la función renal y hepática. Las cifras anómalas podrían requerir de una reducción posológica.

Para supervisar los niveles de la ciclosporina en la sangre completa, se debe utilizar de preferencia un anticuerpo monoclonal específico (para la valoración del ­compuesto original); asimismo se puede utilizar un método de HPLC, que también permite valorar el compuesto original. Si se usa plasma o suero debe seguirse un protocolo de separación convencional (tiempo y temperatu­ra). Para la supervisión inicial de los pacientes con trasplan­te hepático, o bien ser usará el anticuerpo monoclonal específico, o bien se efectuarán determinaciones paralelas usando el anticuerpo monoclonal específico y el anticuerpo mono­clonal no específico, a fin de estar seguros de que la posología proporciona la inmunodepresión adecuada.

Debe recordarse que la concentración de ciclosporina en sangre, plasma o suero es sólo uno de los muchos factores que contribuyen al cuadro clínico del paciente. Por lo ­tanto, los resultados sólo deberán servir de pauta terapéutica en relación con otras variables clínicas y de laboratorio.

Es necesario un control periódico de la tensión arterial durante el tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL® en caso de hipertensión, debe instituirse un tratamiento antihipertensivo adecuado.

En raras ocasiones SANDIMMUN® puede inducir un ligero aumento reversible de los lípidos sanguíneos, por lo tanto, es aconsejable valorar los lípidos antes del tratamiento y al cabo del primer mes de terapia. Si llegara a aumentar la concentración de lípidos se pensará en restringir las grasas alimentarias y, si procede, en reducir la dosis.

La ciclosporina aumenta el riesgo de hiperpotasemia, especialmente en los pacientes con disfunción renal. También se requiere cuidado al coadministrar la ciclosporina con diuréticos ahorradores de potasio, inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina, antagonista de los receptores de la angiotensina II y fármacos que contengan potasio, así como en los pacientes que sigan un régimen rico en potasio. En estos casos es aconsejable controlar las concentraciones de potasio.

La ciclosporina aumenta la depuración (clearance) de magnesio. Ello puede acarrear una hipomagnesemia sintomática, especialmente en el periodo de peritrasplante. Así pues, se recomienda controlar las concentraciones plasmáticas de magnesio en el periodo de peritrasplante, sobre todo en presencia de síntomas o signos neurológicos. Si se estima necesario, pueden administrarse suplementos de magnesio. Se ejercerá cautela al tratar los pacientes con hiperuricemia.

Precauciones adicionales en otras indicaciones: Los pacientes con insuficiencia renal (salvo los que padecen de síndrome nefrótico con un grado aceptable de insuficiencia renal), hipertensión no controlada, infecciones no controladas o con cualquier tipo de neoplasia maligna, no deben recibir ciclosporina.

Precauciones adicionales en la uveítis endógena: Como SANDIMMUN® NEORAL® puede alterar la función renal, es necesario evaluarla con frecuencia, y si la cifra de creatinina sérica es 30% superior al valor basal en más de una determinación, se debe reducir la dosis de SANDIMMUN® NEORAL® en 25 a 50%. Estos consejos son válidos incluso si los valores del paciente están ­dentro del intervalo de valores normales de laboratorio.

Precauciones adicionales en el síndrome ­nefrótico: Como SANDIMMUN® NEORAL® puede alterar la función renal, es necesario evaluarla con frecuencia, y si la cifra de creatinina sérica es 30% superior al valor basal en más de una determinación, se debe reducir la dosis de SANDIMMUN® NEORAL® en 25 a 50%. Los pacientes con insuficiencia renal inicial deben recibir inicialmente 2.5 mg/kg por día y deben ser objeto de estrecha vigilancia médica.

En algunos pacientes, debido a que el síndrome nefrótico se asocia con cambios de la funcion renal, resulta difícil detectar la disfunción renal inducida por SANDIMMUN® NEORAL®. Ello explica por qué, en raras ocasiones, se han observado alteraciones renales estructurales asociadas con SANDIMMUN® NEORAL® sin aumentos de la creatinina sérica. La biopsia renal es una posibilidad que debe tomarse en consideración en los pacientes con nefropatía esteroideo-dependiente con cambios mínimos que hayan recibido SANDIMMUN® NEORAL® durante más de un año.

En los pacientes con síndrome nefrótico en tratamiento con inmunodepresores (incluido SANDIMMUN®), se han registrado ocasionalmente neoplasias malignas (por ejemplo, linfoma de Hodgkin).

Precauciones adicionales en la artritis reumatoide: Dado que SANDIMMUN® NEORAL® puede menoscabar la función renal, se determinará un nivel basal fidedigno de la creatinina sérica mediante al menos dos valoraciones antes del tratamiento, y se vigilarán las cifras de creatinina sérica cada dos semanas durante los primeros tres meses de tratamiento y una vez por mes después. Al cabo de seis meses de tratamiento, en necesario determinar la cifra de creatinina sérica cada 4 a 8 semanas según la estabilidad de la enfermedad, los medicamentos utilizados y las enfermedades concomitantes. Es preciso realizar controles más frecuentes si se aumenta la dosis de SANDIMMUN® NEORAL® o se instaura un tratamiento simultáneo con un fármaco antiinflamatorio no esteroide o se aumenta su dosificación.

Si la cifra de creatinina sérica sigue siendo 30% superior al valor basal en más de una determinación, se debe reducir la dosificación de SANDIMMUN® NEORAL®. Si la cifra de creatinina sérica aumenta en más de 50%, es obligatorio reducir la dosis en 50%. Estas recomendaciones son válidas incluso si las cifras del paciente siguen estando en el intervalo de valores normales de laboratorio. Si, pese a la reducción de la dosis, los niveles no llegaran a disminuir en el curso de un mes, se interrumpirá el tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL®.

Podría ser necesario interrumpir la administración del fármaco si la hipertensión asociada al tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL® no puede ser regulada con un tratamiento antihipertensivo apropiado.

A semejanza de otros tratamientos inmunodepresores de larga duración, no puede descartarse el elevado riesgo
de que se produzcan trastornos linfoproliferativos. Se ejercerá especial cautela si se emplea SANDIMMUN® NEORAL® con el metotrexato a la par.

Precauciones adicionales en la psoriasis: Dado que SANDIMMUN® NEORAL® puede menoscabar la función renal, se determinará un nivel basal fidedigno de la creatinina sérica mediante al menos dos valoraciones antes del tratamiento, y se vigilará la creatinina sérica cada dos semanas durante los primeros tres meses de tratamiento. Posteriormente, si se han estabilizado las concentraciones de creatinina, las valoraciones se realizarán una vez por mes. En cambio, si la cifra de creatinina ­sérica aumenta y sigue siendo más de 30% superior al valor basal en más de una determinación, se debe reducir la dosis de SANDIMMUN® NEORAL® en 25-50%.

Estas recomendaciones son válidas incluso si las cifras del paciente siguen estando en el intervalo de valores normales de laboratorio.

Si, pese a la reducción de la dosis, los niveles no llegaran a disminuir en el curso de un mes, se interrumpirá el trata­miento con SANDIMMUN® NEORAL®.

También se aconseja suspender el tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL® si la hipertensión asociada al tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL® no puede ser regulada con un tratamiento antihipertensivo apropiado.

Los pacientes ancianos sólo recibirán tratamiento si padecen de psoriasis incapacitante, en cuyo caso la función renal deberá vigilarse con extrema atención.

En los pacientes psoriásicos tratados con ciclosporina y en los pacientes en tratamiento inmunodepresor convencional se ha descrito la aparición de neoplasias malignas, especialmente en la piel. Antes de comenzar el tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL®, se debe realizar una biopsia de las lesiones cutáneas atípicas de la psoriasis bajo sospecha de ser malignas o premalignas. Los pacientes con alteraciones malignas o premalignas de la piel deben recibir tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL® únicamente después de un tratamiento adecuado de dichas lesiones, y cuando no exista ninguna otra opción terapéutica eficaz.

En unos pocos pacientes psoriásicos tratados con SANDIMMUN® se han observado trastornos linfoprolifera­tivos. Estos pacientes respondieron a la pronta interrupción del fármaco.

Los pacientes en tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL® no deben recibir fototerapia UVB ni fotoquimioterapia PUVA al mismo tiempo.

Precauciones adicionales en la dermatitis atópica: Dado que SANDIMMUN® NEORAL® puede menoscabar la función renal, se determinará un nivel basal fidedigno de la creatinina sérica mediante al menos dos valoraciones antes del tratamiento, y se vigilará la creatinina sérica cada dos semanas durante los primeros tres meses de tratamiento. Posteriormente, si se han estabilizado las concentraciones de creatinina, las valoraciones se realizarán una vez por mes. En cambio, si la cifra de creatinina sérica aumenta y sigue siendo más de 30% superior al valor basal en más de una determinación, se debe reducir la dosis de SANDIMMUN® NEORAL® en 25-50%. Estas recomendaciones son válidas incluso si las cifras del paciente siguen estando en el intervalo de valores normales de laboratorio. Si, pese a la reducción de la dosis, los niveles no llegaran a disminuir en el curso de un mes, se interrumpirá el tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL®.

La suspensión del tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL® se aconseja, asimismo, si la hipertensión asociada a este tratamiento no se puede regular con un tratamiento apropiado.

Dado que todavía no se tienen demasiados antecedentes de utilización de SANDIMMUN® NEORAL® en niños afectos de dermatitis atópica, no se recomienda la utilización del medicamento en esta población de pacientes.

Los pacientes ancianos sólo recibirán tratamiento si padecen de psoriasis incapacitante, en cuyo caso la función renal deberá vigilarse con extrema atención.

La linfadenopatía benigna se asocia comúnmente con brotes de dermatitis atópica y desaparece habitualmente de forma espontánea o con una mejoría general de la enfermedad. La linfadenopatía observada en los tratamientos con ciclosporina se ha de vigilar de forma periódica. La linfadenopatía que persiste, pese a la mejoría de la enfermedad, se ha de someter a biopsia como medida profiláctica para estar seguros de la ausencia de linfoma.

Las infecciones con herpes simple activo deben sanar antes de iniciar el tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL®, si aparecen durante el tratamiento, no se debe suspender la administración del fármaco, salvo si la infección es grave.

Las infecciones cutáneas con Staphylococcus aureus no constituyen una contraindicación absoluta para administrar el tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL®, aunque se deben controlar con agentes antibacterianos adecuados. Se ha de evitar la eritromicina oral, que aumenta la concentración sanguínea de la ciclosporina (véase Interacciones medicamentosas y de otro género); en ausencia de otra alternativa, se aconseja vigilar estrechamente las concentraciones sanguíneas de la ciclosporina, la función renal y los efectos colaterales de la ciclosporina.

Habida cuenta del posible riesgo de neoplasias malignas de la piel, se debe avisar a los pacientes en tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL® que eviten la exposición solar excesiva sin protección y el tratamiento con ­radiación UVB o la fotoquimioterapia PUVA de forma simultánea.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: La ciclosporina no es teratógena en animales. Sin embargo, los antecedentes de utilización de SANDIMMUN® en mujeres embarazadas son todavía limitados.

Los datos disponibles de los pacientes con trasplante de órganos indican que, comparado con otros tratamientos inmunodepresores SANDIMMUN® no entraña ningún riesgo elevado de efectos adversos durante el transcurso o al final del embarazo.

No obstante, puesto que no se dispone de estudios adecuados ni bien controlados en mujeres embarazadas, SANDIMMUN® NEORAL® sólo se usará durante el embarazo si los beneficios posibles justifican el riesgo potencial al que se expone el feto.

La ciclosporina pasa a la leche materna. Las madres en tratamiento con SAN­DIMMUN® NEORAL® no deberán amamantar.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Muchos de los efectos colaterales asociados con el tratamiento ciclosporínico son dosis-dependientes y sensibles a la reducción de la dosis. En las diversas indicaciones, los efectos colaterales son esencialmente los mismos; no obstante; subsisten diferencias con respecto a la incidencia y a la gravedad.

Debido a que después del trasplante se necesitan dosis iniciales más elevadas y un tratamiento de mantenimiento más prolongado, los efectos secundarios son más frecuentes y usualmente más graves en los pacientes con trasplante que en los pacientes que reciben tratamiento por otras indicaciones.

Frecuencia: Muy frecuente ³ 10%, frecuente ³ 1 a < 10%, infrecuente ³ 0.1 a < 1%; rara ³ 0.01 a < 0.1%, muy rara
< 0.01%.

Renales: Muy frecuente: disfunción renal (véase Precauciones generales).

Cardiovasculares: Muy frecuente: hipertensión.

Sistema nervioso: Muy frecuente: temblor, cefalea. Frecuente: parestesia. Infrecuente: signos de encefalopatía, como convulsiones, confusión, desorientación, menor sensibilidad, agitación, insomnio, trastornos de la vista, ceguera cortical, coma, paresis, ataxia cerebelosa. Rara: polineuropatía motora. Muy rara: edema de papila, incluido el papiledema, con posible insuficiencia visual, como efecto secundario de la hipertensión intracraneal ­benigna.

Tracto gastrointestinal e hígado: Frecuente: anorexia, náusea, vómitos, dolor abdominal, diarrea, hiperplasia gingival, disfunción hepática. Rara: pancreatitis.

Metabólicas: Muy frecuente: hiperlipidemia, frecuente: hiperuricemia, hiperpotasemia, hipomagnesemia. Rara: Hiperglucemia.

Musculosqueléticas: Frecuente: calambres musculares, mialgia. Rara: debilidad muscular, miopatía.

Hemopoyéticas: Infrecuente: anemia, trombocitopenia. Rara: anemia hemolítica microangiopática, síndrome urémico hemolítico.

Piel y anexos: Frecuente: hipertricosis. Infrecuente: exantemas alérgicos.

Organismos en su conjunto: Frecuente: fatiga. Infrecuente: edema, aumento de peso.

Endocrinas: Rara: trastornos menstruales, ginecomastia.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Interacciones con los alimentos: La ingestión simultánea de jugo de pomelo aumenta la biodisponibilidad de la ciclosporina.

Interacciones farmacológicas: Más abajo se enumeran los fármacos que interaccionan con la ciclosporina, cuyas repercusiones clínicas e interacciones medicamentosas están debidamente documentadas.

Se conocen distintos agentes que pueden aumentar o disminuir las concentraciones plasmáticas o sanguíneas de la ciclosporina mediante la inhibición o la inducción
de las enzimas implicadas en el metabolismo de la ciclosporina, en particular las enzimas el citocromo P-450. Fármacos que disminuyen la concentración de ciclospori­na. Barbitúricos, carbamazepina, fenitoína, nafcilina, sulfadi­midina I.V., rifampicina, octreotida, probucol, orlistat, Hypericum perforatum (hierba de San Juan), troglitazona, ticlopidina.

Fármacos que aumentan la concentración de ciclosporina: Los antibióticos macrólidos (principalmente la eritro­micina y la claritromicina), el ketoconazol, el fluconazol, el itraconazol, el diltiazem, el nicardipino,
el verapamilo, la metoclopramida, los anticonceptivos orales, el danazol, la metilprednisolona (dosis altas), el alopurinol, la amiodarona, el ácido cólico y sus derivados, y los inhibidores de las proteasas.

Otras interacciones farmacológicas importantes: Se debe ejercer cautela cuando la ciclosporina se utiliza con otros fármacos que presentan sinergia nefrotóxica, a saber, aminoglucósidos (incluidas la gentamicina y la tobramicina) anfotericina B, ciprofloxacina, vancomicina, trimetoprima (+ sulfametoxazol), antiinflamatorios no esteroides (incluidos el diclofenaco, el naproxeno y el sulindaco) y melfalán.

Las vacunas pueden ser menos eficaces durante el tratamiento con la ciclosporina, de modo que se debe evitar la aplicación de las vacunas a base de cepas atenuadas.

La administración concurrente de nifedipino y de la ciclosporina puede dar por resultado una frecuencia de
hiperplasia gingival superior a la observada con la ciclosporina sola. El uso simultáneo del diclofenaco y la ciclosporina aumenta significativamente la biodisponibi­lidad del diclofenaco, lo cual puede acarrear una insuficiencia renal reversible. El aumento de la biodisponibili­dad del diclofenaco se debe muy probablemente a la reducción del gran efecto de primer paso al que se ve sometido. No cabe esperar un aumento de la biodisponibili­dad de los antiinflamatorios no esteroides que sufren un pequeño efecto de primer paso (por ejemplo, el ácido acetilsalicílico) cuando éstos se administran a la par que la ciclosporina.

La ciclosporina puede reducir asimismo la depuración de la digoxina, la colchicina, la lovastatina, la pravastatina, la simvastatina, la atrovastatina y la prednisolona, y causa, en consecuencia, toxicidad digoxínica o fomenta el potencial de la colchicina, la lovastatina, la pravastatina, la simvastatina y la atrovastatina de inducir miotoxi­cidad, incluso mialgia y debilidad muscular, miositis y, a veces, rabdomiólisis.

Recomendaciones: Si no se puede evitar el uso simultáneo de fármacos que interaccionan con la ciclosporina, se deben observar las siguientes recomendaciones básicas:

Durante el uso concurrente de un fármaco que pueda presentar sinergia nefrotóxica debe vigilarse estrechamente la función renal (especialmente la creatinina sérica). Si se observa un notorio menoscabo de la función renal, se debe reducir la posología del fármaco coadministrado o
se debe pensar en administrar otro tratamiento.

Fármacos que pueden reducir o aumentar la biodisponibilidad de la ciclosporina: En los pacientes con trasplantes es preciso valorar frecuentemente las
concentraciones de la ciclosporina y, en caso necesario, reajustar la dosis de la misma, especialmente al comenzar o al cesar la administración del fármaco coadminis­trado. En los pacientes sin trasplante la importancia del control de la concentración sanguínea de la ciclosporina es discutible, dado que en estos casos la relación entre la concentración sanguínea y los efectos clínicos es menos conocida. Si se administran simultáneamente fármacos que aumentan las concentraciones de la ciclosporina, las evaluaciones frecuentes de la función renal y la vigilancia cuidadosa de los efectos colaterales asociados con
la ciclosporina pueden ser más adecuados que la valoración de la concentración sanguínea.

Debe evitarse la administración simultánea de nifedipino en los pacientes que causen hiperplasia gingival como efecto secundario de la ciclosporina.

Los antiinflamatorios no esteroides sometidos a un fuerte metabolismo de primer paso (por ejemplo, el diclofenaco) se deben administrar en dosis inferiores a las que se utilizarían en pacientes que no reciben ciclosporina.

Si la ciclosporina se administra al mismo tiempo que la digoxina, la colchicina, la lovastatina, la pravastatina,
la simvastatina o la atorvastatina, se debe extremar la vigilancia clínica a fin de poder detectar anticipadamente las manifestaciones tóxicas del fármaco, a lo que seguirá la reducción de su posología o su retiro.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Véase Precauciones ­generales.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No se hallaron evidencias de efectos mutágenos o teratógenos de la ciclosporina en ensayos adecuados.

En los estudios de re­producción en ratas sólo se observaron efectos adversos a las concentraciones tóxicas para las progenitoras. La ciclosporina, en dosis tóxicas (ratas: 30 mg/kg; conejos: 100 mg/kg por día oralmente), ha sido embriotóxica y fetotó­xica, a juzgar por la mortalidad prenatal y posnatal elevada y el peso fetal reducido con retraso esquelético conexo. En la gama de dosis bien toleradas (ratas: hasta 17 mg/kg; conejos: hasta 30 mg/kg por día oralmente), la ciclosporina no ejerce efectos teratógenos ni letales en el embrión.

Se llevaron a cabo estudios de carcinogenia en ratas macho y hembra y en ratones. En el estudio de 78 semanas en que se utilizaron dosis de 1, 4 y 16 mg/kg por día se apreció una tendencia estadísticamente significativa a la formación de linfomas linfocíticos en las hembras, así como la incidencia de carcinomas hepatocelulares en los animales que recibieron las dosis medianas excedían significativamente al valor de referencia.

En el estudio de 24 meses realizado con dosis de 0.5, 2 y
8 mg/kg por día, la frecuencia de adenomas de islotes pancreáticos sobrepasaba significativamente la frecuencia de referencia cuando se utilizaba el nivel de dosis
inferior.

Los carcinomas hepatocelulares y los adenomas de islotes pancreáticos no se correlacionaban con la dosis.

No hubo evidencias de menoscabo de la fertilidad en los estudios con ratas macho y hembra.

La ciclosporina no ha sido mutágena ni genotóxica en la prueba de Ames, en la prueba de V79-HGPRT (hipoxanti­na-guanina-fosforribosiltransferasa), en el ensayo de micro­nú­cleos en ratones y hámsters chinos, en los ensayos de aberraciones cromosómicas en médula ósea de hámsters chinos, en el ensayo de letalidad dominante en ratones ni en el ensayo de reparación de ADN en espermatozoides
de ratones expuestos. Un estudio de los intercambios de cromátides hermanas (ICH) inducidos por la ciclosporina empleando linfocitos humanos in vitro evidenció un efecto positivo (es decir, la inducción de ICH) a concentraciones elevadas en este sistema.

La incidencia elevada de neoplasias malignas es una conocida complicación de la inmunodepresión en pacientes con trasplantes de órganos. Las neoplasias más frecuentes suelen ser los linfomas de Hodgkin y los carcinomas cutáneos.

El riesgo de neoplasias malignas durante el tratamiento ciclosporínico es mayor que en la población sana, pero similar al de los pacientes tratados con otros inmunodepre­sores. Se ha informado que la reducción o la interrupción de la inmunodepresión puede revertir las lesiones.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

Posología: Las dosis diarias de SANDIMMUN® NEORAL® siempre se deben administrar en 2 tomas.

Trasplante:

Trasplante de órganos sólidos: El tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL® debe comenzar dentro de las 12 horas previas a la operación, con una dosis de 10 a
15 mg/kg administrada en dos tomas. Esta dosis se repetirá cada día durante 1 ó 2 semanas después de la operación y luego se reducirá gradualmente de conformidad con los niveles sanguíneos hasta alcanzar una dosis de mantenimiento de unos 2 a 6 mg/kg que se ha de administrar en 2 tomas.

Si se administra SANDIMMUN® NEORAL® con otros inmunodepresores (por ejemplo, con corticosteroides o en farmacoterapia triple o cuádruple), se pueden usar dosis menores (por ejemplo, 3 a 6 mg/kg administrados en
2 tomas para el tratamiento inicial).

Si se emplea SANDIMMUN® concentrado para infusión I.V., la dosis recomendada es aproximadamente un tercio de la dosis apropiada de SANDIMMUN® NEORAL®, y se recomienda instaurar en el paciente la terapia oral tan pronto como sea posible.

Trasplante de médula ósea: La primera dosis se deberá administrar un día antes del trasplante. En la mayoría de los casos conviene administrarla por infusión I.V. la dosis recomendada es de 3 a 5 mg/kg por día. Inmediatamente después del trasplante y durante las dos semanas siguientes, se continuará con la infusión en ese nivel de dosis para pasar luego a un tratamiento oral de mantenimiento con SANDIMMUN® NEORAL® aplicando una dosis diaria de 12.5 mg/kg aproximadamente dividida en dos tomas.

El tratamiento de mantenimiento deberá proseguir unos 3 meses como mínimo (6 meses de preferencia) antes de reducir progresivamente la dosis a cero hacia el año del trasplante. Si se emplea SAN­DIMMUN® NEORAL® para iniciar la terapia, la dosis recomendada será de 12.5 a
15 mg/kg suministrada en dos tomas, comenzando el día anterior al trasplante.

Pueden ser necesarias dosis orales más elevadas de SANDI­MMUN® NEO­RAL®, o un tratamiento I.V. en presencia de trastornos gastrointestinales que podrían reducir la absorción del fármaco. En algunos pacientes, la interrupción del tratamiento con SANDI­MMUN® se acompaña de la aparición de GVHD que en general responde favorablemente a la reanudación del tratamiento. Se deben usar dosis pequeñas de SANDIMMUN® NEORAL® para tratar la GVHD ­crónica leve.

Otras indicaciones:

Uveítis endógena: Para inducir la remisión, se recomienda una dosis inicial de 5 mg/kg/día administrada en dos tomas orales hasta obtener alivio de la inflamación uveal activa y mejoría de la agudeza visual. En casos refractarios, se puede aumentar la dosis hasta 7 mg/kg/día durante cierto tiempo.

Para obtener la remisión inicial, o neutralizar las crisis oculares inflamatorias, si SANDIMMUN® NEO­RAL® solo no fuera suficiente para controlar la situación, se puede añadir un tratamiento corticosteroideo sistémico con dosis diarias de 0.2 a 0.6 mg/kg de prednisona o de algún principio activo equivalente. Para la terapia de mantenimiento, se debe reducir la ­dosis lentamente hasta el nivel eficaz mínimo, el cual, durante las fases de remisión, no deberá exceder de 5 mg/kg por día.

Síndrome nefrótico: Para inducir la remisión, la dosis diaria recomendada administrada en dos tomas, es de
5 mg/kg en los adultos y de 6 mg/kg en los niños si, salvo la proteinuria, la función renal es normal. En pacientes con insuficiencia renal, la dosis inicial no deberá exceder de 2.5 mg/kg por día.

Se recomienda administrar SANDIMMUN® NEORAL® con bajas dosis de corticosteroides orales si el efecto de SANDIMMUN® NEORAL® solo fuera suficiente, especialmente en pacientes esteroideorresistentes. Si no se observa mejoría al cabo de 3 meses de trata­miento, se interrumpirá el tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL®.

Las dosis deberán ser ajustadas individualmente con arreglo a la eficacia (proteinuria) e inocuidad (principalmente creatinina sérica), pero no deberán exceder de 5 mg/kg al día en los adultos y de 6 mg/kg al día en niños.

Para la terapia de mantenimiento, se debe reducir la dosis lentamente hasta el nivel eficaz mínimo.

Artritis reumatoide: En las primeras 6 semanas de tratamiento la dosis aconsejada es de 3 mg/kg al día administrada por vía oral en dos tomas. Si no surte efecto, se podrá aumentar la dosis diaria gradualmente mientras la tolerabilidad lo permita, aunque no deberá exceder de 5 mg/kg. Para lograr una completa eficacia, posiblemente sean necesarias 12 semanas de tratamiento con SANDIMMUN® NEORAL®.

Para la terapia de mantenimiento, se debe valorar la dosis individualmente con arreglo a la tolerabilidad.

SANDIMMUN® NEORAL® se puede administrar asociado con bajas dosis de corticosteroides y/o fármacos antiinflamatorios no esteroideos. SANDIMMUN® NEORAL® también se puede administrar con una pequeña dosis semanal de metotrexato si el paciente no responde adecuadamente a la monoterapia con metotrexato, usando inicialmente 2.5 mg/kg diarios de SANDIMMUN® NEORAL® suministrado en dos tomas, con la opción de aumentar la dosis si la tolerabilidad lo permite.

Psoriasis: Debido a la variabilidad de esta afección, el tratamiento se ha de adaptar a las necesidades del individuo. Para inducir la remisión, la dosis inicial aconsejada es de 2.5 mg/kg al día administrada oralmente en dos tomas separadas. Si no se observa ninguna mejoría al cabo de un mes, se podrá aumentar gradualmente la dosis diaria, aunque sin sobrepasar los 5 mg/kg. Se detendrá el tratamiento cuando no se haya conseguido una respuesta adecuada de las lesiones psoriásicas del paciente en un plazo de seis semanas de administración diaria de 5 mg/kg, o cuando la dosis eficaz no sea compatible con las directrices de inocuidad establecidas.

Se justifica el uso de dosis iniciales de 5 mg/kg al día en pacientes cuyas afecciones requieran un rápido restablecimiento. Cuando se haya logrado una respuesta satisfactoria, se podrá suspender la terapia con SANDIMMUN® NEORAL® y tratar la recidiva ulterior con otra tanda de SANDIMMUN® NEORAL® a la dosis eficaz precedente. En algunos pacientes quizás sea preciso instaurar una terapia continua de mantenimiento.

Para la terapia de mantenimiento, la dosis debe ser ajustada individualmente al nivel eficaz mínimo y no debe exceder de 5 mg/kg al día.

Dermatitis atópica: Debido a la variabilidad de esta afección, el tratamiento se ha de adaptar a las necesidades del individuo. La gama posológica aconsejada es de 2.5 a 5 mg/kg por día administrados en dos tomas orales separadas. Si la dosis inicial de 2.5 mg/kg por día no ­diera resultados satisfactorios en dos semanas de tratamiento, se puede aumentar la dosis diaria rápidamente hasta un máximo de 5 mg/kg. En muy raros casos, el control rápido y adecuado de la enfermedad se logrará probablemente con una dosis inicial de 5 mg/kg por día. Una vez lograda la respuesta adecuada se reducirá la dosis paulatinamente y si fuera posible, se retirará SANDIMMUN® NEORAL®. Las recaídas posteriores se pueden tratar con una tanda adicional de SANDIMMUN® NEORAL®.

Aunque para lograr la curación suelen bastar ocho semanas de tratamiento se ha visto que una terapia de hasta un año es eficiente y bien tolerada (siempre que se respeten las directrices de vigilancia).

Cambio de SANDIMMUN® a SANDIMMUN® NEORAL®: Los datos disponibles indican que tras una conversión 1:1 de SANDIMMUN® a SANDIMMUN® NEORAL®, las concentraciones mínimas de la ciclosporina en sangre completa son equivalentes. En muchos pacientes; sin embargo, pueden producirse concentraciones máximas más elevadas (Cmáx) y un aumento de la exposición al fármaco (AUC). En un pequeño porcentaje de pacientes estos cambios son más notables y pueden tener signifi­cación clínica. La magnitud de estos cambios depende principalmente de la varianza individual en la absorción de ciclosporina procedente del SANDIMMUN® utilizado originalmente, conocido por tener una biodisponibilidad sumamente variable. Los pacientes con niveles mínimos variables o dosis muy altas de SANDIMMUN® pueden absorber mal o de forma imprevisible la ciclosporina (por ejemplo, pacientes con fibrosis quística, pacientes con trasplantes hepáticos con colestasis o secreción biliar reducida, niños o algunos pacientes que han recibido trasplantes renales), pero al cambiar por SANDI­MMUN® NEORAL®, la absorben mejor. Por lo tanto, en esta población, la mayor biodis­ponibilidad de la ciclosporina después de la conversión 1:1 de SANDIMMUN® a SANDIMMUN® NEORAL® podría ser superior a la que se observa usualmente. Así pues, la dosis de SANDIMMUN® NEORAL® se debe reducir de forma individual con arreglo a la gama de concentraciones mínimas previstas.

Cabe notar que la absorción de la ciclosporina procedente de SANDIMMUN® NEORAL® es menos fluctuante y que la correlación entre la exposición (AUC) y las concentraciones mínimas de la ciclosporina es más acentuada que en el caso de SANDIMMUN®. Ello convierte las concentraciones sanguíneas mínimas de la ciclosporina en una variable más sólida y confiable para el análisis farmacológico de sangre.

Como la conversión de SANDIMMUN® a SANDIMMUN® NEORAL® puede suscitar un aumento de la exposición al fármaco, se deben observar las siguientes reglas:

En los pacientes con trasplante: SANDIMMUN® NEORAL® comenzará a administrarse en una dosis diaria idéntica a la dosis anterior de SANDIMMUN®. Las concentraciones mínimas de la ciclosporina en la sangre completa se deberán controlar al principio dentro de los 4 a 7 días posteriores al cambio por SANDIMMUN® NEORAL®. Se deberán vigilar, además, las variables clínicas de inocuidad como la creatinina sérica y la tensión arterial durante los 2 primeros meses después del cambio de medicamento. Si los niveles sanguíneos mínimos de la ciclosporina se alejasen del rango terapéutico y/o las variables clínicas de inocuidad llegasen a empeorar, se deberá ajustar la dosis en consecuencia.

En los pacientes tratados por indicaciones distintas del trasplante: SANDIMMUN® NEORAL® comenzará a administrarse en una dosis diaria idéntica a la dosis anterior de SANDIMMUN®. 2, 4 y 8 semanas después de la conversión, se controlarán las concentraciones de creatinina sérica y la tensión arterial. Si las concentraciones plasmáticas de la creatinina o la tensión arterial excedieran de forma significativa a los niveles de preconversión o si las concentraciones de la creatinina sérica excedieran en más de 30% a los niveles de creatinina previos a la terapia con SANDIMMUN® en más de una determinación, se deberá reducir la dosis (véase Precauciones generales). En caso de toxicidad o de ineficacia inesperada de la ciclosporina, se deberán controlar asimismo las concentraciones sanguíneas mínimas.

Administración: Las dosis especificadas para la administración oral e intravenosa se dan sólo a título de orientación. La dosis aconsejada de SANDIMMUN® en concentrado para infusión I.V. es aproximadamente un tercio de la dosis oral apropiada.

Se deben vigilar periódicamente las concentraciones sanguíneas de la ciclosporina; esto puede lograrse mediante radioinmunoensayo (RIA) con anticuerpos monoclonales. Los resultados obtenidos ayudarán a definir la dosis real necesaria para alcanzar la concentración deseada en cada paciente.

Administración oral: Las dosis diarias de SANDIMMUN® NEORAL® siempre se deben administrar en 2 tomas. Las cápsulas deben ingerirse enteras.

La solución oral deberá diluirse de preferencia con jugo de naranja o de manzana, aunque pueden utilizarse otras bebidas no alcohólicas según el gusto del paciente. Se debe agitar bien antes de beber la solución oral. Se evitará el jugo de pomelo como diluyente pues podría interferir en el sistema de enzimas dependientes del citocromo P-450. La jeringuilla no debe entrar en contacto con el diluyente. Si se ha de limpiar la jeringuilla, no la enjuague, sólo frótela por su parte exterior con un paño seco.

Administración intravenosa: Debido al riesgo de anafilaxis, se reservará el concentrado para infusión I.V. de SANDIMMUN® para aquellos pacientes que no puedan tomar el medicamento por vía oral. En tales casos, se recomienda pasar a la administración oral tan pronto como sea posible.

El concentrado se ha de diluir 1:20 a 1:100 con solución fisiológica o glucosa al 5% y se debe administrar en infusión I.V. lenta en el curso de 2 a 6 horas. Las soluciones de infusión diluidas se deben descartar después de 24 horas.

Uso en ancianos: Aunque los antecedentes de utilización de SANDIMMUN® en ancianos son escasos, no se han comunicado problemas específicos tras el uso del fármaco en la dosis recomendada.

Uso en niños: Los antecedentes de utilización de SANDIMMUN® en niños son asimismos escasos todavía. Sin embargo, se han dado dosis convencionales de SANDIMMUN® a niños de 1 año de edad sin ningún problema. En varios estudios, los niños necesitaron y toleraron dosis más altas de SANDIMMUN® por kg de peso corporal que las de los adultos.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: La DL50 oral de la ciclosporina es de 2,329 mg/kg en los ratones, de 1,480 mg/kg en las ratas y superior a 1,000 mg/kg en los conejos. La DL50 I.V. es de 148 mg/kg en los ratones, de 104 mg/kg en las ratas y de 46 mg/kg en los conejos.

No hay antecedentes de intoxicaciones agudas con SANDIMMUN® NEORAL®. Podría ocurrir disfunción renal, que debería desaparecer al retirar el medicamento. En general y si procede, deben adoptarse medidas de apo­yo generales. La eliminación sólo se puede lograr mediante medidas no específicas como el lavado gástrico, pues la ciclospo­rina
no es dializable, en grado alguno ni tampoco se elimina correctamente por hemoperfusión con carbón activado.

PRESENTACIONES:

SANDIMMUN NEORAL Cápsulas: Caja con 50 cápsulas de 25, 50 y 100 mg.

SANDIMMUN NEORAL Emulsión: Caja con frasco de 50 ml de 100 mg/ml.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Las cápsulas de SANDIMMUN® NEORAL® se pueden conservar a temperatura ambiente que no sea superior a 25°C. Los aumentos esporádicos de temperatura a más de 30°C no perjudican la calidad del producto.

Las cápsulas de SANDIMMUN® NEORAL® se deben dejar en el blister mientras no se utilicen. Al abrir el blister se percibirá un olor característico. Esto es normal y no significa que la cápsula esté en mal estado.

La solución oral de SANDIMMUN® NEORAL® se debe emplear en los 2 meses siguientes a la apertura del frasco y se debe conservar entre 15 y 30°C de preferencia a temperaturas no inferiores a 20°C durante periodos largos, dado que contiene componentes oleosos de origen natural, que tienden a solidificarse a bajas temperaturas. La solución puede adoptar un aspecto gelatinoso por debajo de los 20°C, pero este fenómeno no se observa a temperaturas de hasta 30°C.

Se pueden también observar copos de menor importancia o un ligero sedimento. Estos fenómenos no alteran la eficacia ni la inocuidad del producto ni tampoco la precisión de la dosificación con la pipeta.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

No se deje al alcance de los niños.
Su venta requiere receta médica.

Para mayor información comuníquese al Centro de Atención a Clientes de Novartis Farmacéutica, S.A. de C.V., Calzada de Tlalpan Núm. 1779 Col. San Diego Churu­busco, Coyoacán, C.P. 04120, teléfono: 5420-8685, en el interior de la República: 01800-718-5459.

SANDIMMUN® NEORAL® Emulsión

Hecho en Francia por:

Novartis Pharma, S. A.

SANDIMMUN® NEORAL® Cápsulas

Hecho en Alemania por:

R.P. Scherer GmbH

Acondicionado y distribuido por:

NOVARTIS FARMACÉUTICA, S. A. de C. V.

Regs. Núms. 106M84 y 233M90, S. S. A. IV

IEAR-03361200884/RM2003

BPI: 6/08/2002  PDI: 05/03/03