Selopres® zok
Grageas de liberación prolongada
(Metoprolol/hidroclorotiazida)
FORMA
FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:
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Cada GRAGEA de
liberación prolongada contiene:
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Succinato de metoprolol
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95
mg
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Hidroclorotiazida
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12.5
mg
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Excipiente, c.b.p. 1 gragea.
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Una cantidad de 95 mg de succinato
de metoprolol equivale a 100 mg de tartrato de metoprolol.
INDICACIONES
TERAPÉUTICAS: Hipertensión arterial.
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA:
Farmacocinética:
Metoprolol:
Absorción y distribución: Metoprolol
se absorbe completamente por vía oral. Debido a un efecto importante de primer
orden, la biodisponibilidad sistémica de metoprolol a partir de una dosis
oral única es aproximadamente de 50%. En comparación con las tabletas
convencionales, la biodisponibilidad se reduce en aproximadamente 20 a 30% para
las preparaciones de liberación controlada, pero no se ha demostrado ningún
efecto sobre la eficacia clínica, ya que el área bajo la curva (ABC) del efecto
para frecuencia cardiaca es el mismo que para grageas convencionales. La afinidad
de metoprolol por las proteínas plasmáticas es baja, entre 5-10%.
Metabolismo y eliminación: Metoprolol
se elimina mediante metabolismo oxidativo en el hígado. Se han identificado
tres metabolitos principales, pero ninguno de ellos tiene efectos ß-bloqueadores
de importancia clínica.
Como regla, más de 95% de la dosis
oral puede recuperarse en orina. Aproximadamente 5% de la dosis administrada se
excreta sin cambios por orina, en casos aislados, esta excreción puede llegar a
ser hasta de 30%. La vida media de eliminación de metoprolol es en promedio de
3.5 horas (límites una y nueve horas). La tasa de depuración total es de 1
l/min. No hay cambios de importancia en la farmacocinética de metoprolol entre
el anciano y la persona joven. En pacientes con una filtración glomerular de
menos de 5 ml/min se han observado cúmulos significativos de metabolitos; sin
embargo, este cúmulo de metabolitos no aumenta el efecto de betabloqueador.
Debido a su baja afinidad por las
proteínas plasmáticas, la farmacocinética de metoprolol poco se afecta durante
la disminución de la función hepática; sin embargo, en pacientes con cirrosis
hepática severa y puente portocava, puede aumentar la biodisponibilidad de
metoprolol y disminuir su depuración total. Los pacientes con anastomosis
portocava tuvieron una depuración total de aproximadamente 0.3 l/min y los
valores de área bajo la curva (ABC) para la concentración plasmática sobre
tiempo, fueron seis veces más altos que en sujetos sanos.
Hidroclorotiazida:
Se absorbe rápidamente del tubo digestivo, con una biodisponibilidad que
fluctúa entre 60 y 80%. Hidroclorotiazida no se metaboliza y se excreta casi
por completo y como un medicamento sin cambios a través del riñón.
Hidroclorotiazida se elimina del plasma de una manera bifásica, con una vida
media terminal que va de nueve a 14 horas.
Metoprolol
de liberación controlada más hidroclorotiazida: No se ha encontrado
ninguna interacción farmacocinética entre metoprolol e hidroclorotiazida, ni
cuando se da en dosis convencionales o en la forma de liberación controlada.
Forma de dosificación: La
gragea se conforma por un sistema de unidades múltiples que contienen succinato
de metoprolol en esferas de liberación controlada e hidroclorotiazida se
encuentra incrustada en la masa inerte de la gragea que rodea a las esferas.
Cada esfera está cubierta por una membrana polimérica que controla la velocidad
de liberación de metoprolol. Después de ser ingerida, la gragea se desintegra
rápidamente, permitiendo que las esferas se dispersen en el tubo digestivo y
liberen metoprolol de manera continua por un periodo aproximado de 20 horas.
En promedio, la vida media de
eliminación de metoprolol es de 3.5 horas. De esta manera, se logra una
concentración plasmática de metoprolol uniforme con un intervalo de dosis de 24
horas. La velocidad de liberación es independiente de los factores fisiológicos
como pH y peristalsis.
Después de la desintegración de la
gragea, hidroclorotiazida se absorbe rápidamente. El perfil de concentración
plasmática es similar a otras preparaciones de liberación inmediata,
alcanzando un pico plasmático después de un tiempo aproximado de dos horas.
Farmacodinamia:
Metoprolol: Es un
bloqueador selectivo beta1,
bloquea los receptores beta1 a
dosis mucho menores que las requeridas con bloqueadores de receptores beta2.
Metoprolol tiene un efecto
insignificante como estabilizador de membrana y no muestra actividad agonista o
estimulante parcial.
Metoprolol reduce o inhibe el
efecto agonista de catecolaminas sobre el corazón (como las que se liberan
durante el estrés físico o mental). Esto significa que el efecto estimulante
de la liberación aguda de catecolaminas sobre la frecuencia, gasto y
contractilidad cardiacas, así como sobre la presión arterial, se disminuye por
metoprolol.
Cuando así esté indicado,
metoprolol de liberación controlada puede administrarse a pacientes con
síntomas de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), siempre
conjuntamente con un agonista beta2.
Cuando metoprolol de liberación controlada se administra junto con un agonista
beta2, a dosis terapéuticas
interfiere menos con la broncodilatación provocada por el agonista beta2, que los ß-bloqueadores no selectivos.
Metoprolol de liberación
controlada interfiere menos con la liberación de insulina y el metabolismo de
carbohidratos que los ß-bloqueadores no selectivos, metoprolol de liberación
controlada interfiere mucho menos en la respuesta cardiovascular ante la
hipoglucemia que los ß-bloqueadores no selectivos.
Los estudios a corto plazo han demostrado que metoprolol de
liberación controlada puede causar un ligero incremento en triglicéridos y una
disminución en ácidos grasos libres en la sangre. En algunos casos, se ha
observado una ligera disminución de la fracción de lipoproteínas de alta densidad,
siempre de menor magnitud a la que sigue al uso de ß-bloqueadores no
selectivos; sin embargo, en un estudio con seguimiento por varios años se
demostró una reducción significativa de los niveles de colesterol sérico
después del tratamiento con metoprolol.
Durante el tratamiento con metoprolol de liberación
controlada se mejora o se mantiene la calidad de vida. Después del tratamiento
con metoprolol, se ha observado una mejoría en la calidad de vida en pacientes
que han sufrido un infarto del miocardio o en pacientes con cardiomiopatía
dilatada idiopática.
Efecto en hipertensión: Metoprolol de liberación
controlada reduce las cifras elevadas de presión arterial, tanto en
bipedestación como en decúbito.
Al iniciar el tratamiento con metoprolol puede observarse un
efecto transitorio (horas) y clínicamente insignificante de aumento en la
resistencia periférica.
Durante el tratamiento a largo plazo puede disminuir la
resistencia periférica como consecuencia de regresión de la hipertrofia en los
vasos de resistencia arterial.
También se ha demostrado que con
el tratamiento antihipertensivo con metoprolol a largo plazo, hay una
reducción de la hipertrofia y una mejoría de la función diastólica ventricular
izquierda, así como del llenado ventricular izquierdo. Se ha demostrado que en
hombres con hipertensión leve a moderada, metoprolol reduce el riesgo de
muerte por enfermedades cardiovasculares, principalmente el de muerte súbita
cardiovascular, el de infarto del miocardio fatal y no fatal, y el de padecimiento
vascular cerebral.
Hidroclorotiazida: Inhibe
la reabsorción retrógrada activa de sodio, principalmente en el túbulo renal
distal y promueve la excreción de sodio, cloro y agua.
La excreción renal de potasio y
magnesio aumenta de acuerdo con la dosis, mientras que por otro lado el
calcio sufre una mayor reabsorción.
Se ha demostrado que una dosis de 12.5 mg de hidroclorotiazida
es suficiente para obtener diuresis.
Hidroclorotiazida reduce el gasto cardiaco y disminuye el
volumen plasmático y el líquido extracelular.
Durante el tratamiento a largo plazo se reduce la
resistencia periférica.
Metoprolol de liberación controlada más hidroclorotiazida:
Cuando se agrega hidroclorotiazida en dosis de 12.5 mg a metoprolol 100 mg,
se ha demostrado que existe un efecto antihipertensivo aditivo.
Metoprolol contrarresta el aumento
de renina, lo que se sabe que ocurre con el uso de diuréticos como monoterapia.
También contrarresta el descenso en potasio sérico, que se sabe que ocurre
durante el tratamiento con diuréticos. Metoprolol de liberación controlada
proporciona un efecto y un perfil de tiempo de concentración plasmática
similar, a lo largo de 24 horas (bloqueo beta1),
lo cual también se logra durante el tratamiento con metoprolol de liberación
controlada más hidroclorotiazida.
Debido a la ausencia de picos
pronunciados en la concentración plasmática, la selectividad clínica beta1 se mejora con la fórmula de metoprolol
de liberación controlada, en comparación con las grageas convencionales.
Además, se reduce el efecto potencial de efectos adversos relacionados con los
picos de concentración plasmática, como bradicardia y fatiga de piernas.
CONTRAINDICACIONES:
Metoprolol: Bloqueo
auriculoventricular de segundo o tercer grado, insuficiencia cardiaca descompensada
(edema pulmonar, hipoperfusión o hipotensión), y pacientes con terapia
inotrópica continua o intermitente, actuando a través de agonismo ß-receptor,
bradicardia sinusal de importancia clínica, síndrome de seno enfermo, choque
cardiogénico, alteraciones severas de la circulación arterial periférica.
Metoprolol no debe administrarse a pacientes con sospecha de infarto agudo del
miocardio mientras su frecuencia cardiaca sea < 45 latidos/min, el intervalo
P-Q sea > 0.24 seg o la presión arterial sistólica sea < 100 mmHg.
Hidroclorotiazida: Insuficiencia
renal o hepática severa. Hipocaliemia e hiponatremia resistentes a tratamiento;
hipercalcemia, hiperuricemia sintomática, anuria.
Está contraindicado en pacientes en
quienes se ha demostrado hipersensibilidad a cualquier componente de producto o
productos relacionados.
PRECAUCIONES
GENERALES: En pacientes tratados con ß-bloqueadores debe evitarse la
administración intravenosa de calcioantagonistas del tipo de verapamilo.
Por lo general, cuando se traten
pacientes con asma, debe administrarse un agonista beta2, (tableta y/o aerosol) que puede
requerir ajustes (aumento) al iniciar el tratamiento con SELOPRES® ZOK.
Durante el tratamiento con SELOPRES®
ZOK, el riesgo de interferir con el metabolismo de carbohidratos o de
enmascarar una hipoglucemia es menor que con ß-bloqueadores no selectivos.
En pacientes que sufren de
insuficiencia cardiaca se debe procurar mantenérseles compensados, tanto antes
como durante el tratamiento con SELOPRES® ZOK.
Muy rara vez, un trastorno
preexistente de grado moderado en la conducción A-V puede agravarse
(posiblemente terminando en bloqueo A-V).
Metoprolol + hidroclorotiazida
puede agravar los síntomas de trastornos circulatorios periféricos,
principalmente por su efecto hipotensor.
En pacientes con diagnóstico de
feocromocitoma, SELOPRES® ZOK debe prescribirse de manera concomitante con un a-bloqueador.
En pacientes que reciben SELOPRES® ZOK y van a ser
sometidos a cirugía, se debe informar al anestesiólogo antes del evento. No se
recomienda suspender el tratamiento con ß-bloqueadores en pacientes sometidos a
cirugía.
Se debe evitar la interrupción
brusca del medicamento o si tiene que suspenderse el tratamiento, éste debe
hacerse (cuando sea posible) de manera gradual en un periodo de por lo menos
dos semanas; cuando la dosis es reducida a la mitad en cada disminución, hasta
la mitad de 25 mg. La dosis final debe ser tomada por lo menos cuatro días
antes de descontinuarla. Si hay síntomas, se recomienda que la disminución de
la dosis sea más lenta. Durante este periodo, los pacientes deben mantenerse
bajo vigilancia estrecha, especialmente aquellos con cardiopatía isquémica
conocida. El riesgo de eventos coronarios, incluyendo el de muerte súbita,
puede incrementarse durante la suspensión del ß-bloqueador.
El choque anafiláctico en pacientes
que están en tratamiento con ß-bloqueadores puede presentarse en forma más
severa. Se ha demostrado que una combinación de 100 mg de metoprolol + 12.5 mg
de hidroclorotiazida no interfieren con el balance de potasio; sin embargo,
algunos pacientes pueden experimentar a dosis mayores trastornos en el balance
hidroelectrolítico.
En ciertos pacientes que reciben
dosis mayores de tratamiento con tiazidas puede ocurrir hiperuricemia o franca
gota. Una diabetes latente puede hacerse manifiesta con el tratamiento a base
de tiazidas.
Los diuréticos a dosis mayores pueden
precipitar una azoemia en pacientes con insuficiencia renal. En pacientes con
alteración de la función renal pueden desarrollarse efectos acumulativos por
hidroclorotiazida.
Si se hace evidente una
insuficiencia renal, debe descontinuarse SELOPRES® ZOK.
Efectos en la habilidad para
conducir u operar maquinaria: Los pacientes deben saber cómo reaccionan
ante SELOPRES® ZOK antes de que operen automóviles o maquinaria, ya que
ocasionalmente puede ocurrir mareo o fatiga.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: Debido a que no se
recomienda el uso de hidroclorotiazida durante el embarazo o la lactancia, las
combinaciones fijas no deben utilizarse, a menos que exista una clara
necesidad.
Metoprolol: No debe
administrarse durante el embarazo y la lactancia a menos que su uso se
considere esencial. Como con todos los agentes antihipertensivos, los
ß-bloqueadores pueden causar efectos colaterales; por ejemplo, bradicardia,
tanto en el feto como en el recién nacido o el lactante. Si la madre se trata
con metoprolol a dosis terapéuticas, la cantidad que se ingiere a través de la
leche materna parece ser insignificante, en lo que se refiere a su efecto
ß-bloqueador sobre el lactante.
Hidroclorotiazida: Puede
disminuir el volumen plasmático, igual que otros diuréticos tiazídicos, y la
circulación plasmática uteroplacentaria. Durante el embarazo, especialmente
durante el primer trimestre, el uso de hidroclorotiazida solamente se
justifica por razones imperiosas.
Ya que hidroclorotiazida se filtra
hacia la leche materna, debe considerarse si se suspende el medicamento, si se
sustituye con metoprolol como monoterapia o si se suspende la lactancia.
REACCIONES
SECUNDARIAS Y ADVERSAS: En general, SELOPRES® ZOK es bien tolerado y
las reacciones adversas reportadas han sido leves y reversibles. Los siguientes
eventos han sido reportados como eventos adversos, ya sea en estudios clínicos
o durante su uso rutinario. En muchos casos no se ha establecido una relación
con metoprolol, hidroclorotiazida o metoprolol + hidroclorotiazida. Se
utilizan las siguientes definiciones de frecuencia: muy común (³ 10%), común (1-9.9%), poco común
(0.1-0.9%), raro (0.01-0.09%) y muy raro (menor de 0.01%).
Metoprolol:
Sistema cardiovascular: Común:
bradicardia, trastornos posturales (muy rara vez con síncope), manos y pies
fríos, palpitaciones. Poco común: deterioro transitorio
de síntomas de insuficiencia cardiaca, bloqueo A-V de
primer grado, edema, dolor pericárdico. Raro: trastornos de conducción
cardiaca, arritmias cardiacas. Muy raro: gangrena en pacientes con trastornos
circulatorios periféricos severos ya existentes.
Sistema nervioso central: Muy
común: fatiga. Común: mareo, cefalea. Poco común: parestesias, calambres musculares.
Gastrointestinal: Común: náusea, dolor abdominal,
diarrea, constipación. Poco común: vómito. Raro: boca seca.
Hematológico: Muy raro:
trombocitopenia.
Hepático: Raro: anormalidad
de las pruebas de función hepática. Muy raro: hepatitis.
Metabolismo: Poco común:
incremento de peso.
Musculosquelético: Muy raro:
artralgia.
Psiquiátrico: Poco común:
depresión, trastornos de la concentración, somnolencia o insomnio, pesadillas.
Raro: nerviosismo, ansiedad, disfunción/impotencia sexual. Muy raro:
amnesia/trastornos de la memoria, confusión, alucinaciones.
Respiratorio: Común: disnea
durante el ejercicio. Poco común: broncospasmo. Raro: rinitis.
Órganos de los sentidos: Raro:
trastornos de la visión, ojos secos y/o irritados, conjuntivitis. Muy raro:
tinnitus, trastornos del gusto.
Piel: Poco común: eritema
(en la forma de urticaria psoriasiforme y lesiones distróficas de piel),
aumento de sudación. Raro: pérdida de cabello. Muy raro: reacciones de
fotosensibilidad, agravamiento de psoriasis.
Hidroclorotiazida: Por lo
general, 12.5 mg de hidroclorotiazida es bien tolerada, dosis utilizada en la
combinación. Con el propósito de orden, se da una lista de posibles efectos
indeseables que se presentan con dosis mayores.
Sistema cardiovascular: Poco
común: hipotensión ortostática.
Sistema nervioso central: Común:
cefalea, mareo, vértigo. Raro: parestesias.
Gastrointestinal: Poco
común: anorexia, irritación gástrica, náusea, vómito, calambres abdominales,
diarrea, constipación. Rara: pancreatitis.
Hematológico: Raro:
trombocitopenia, leucopenia, agranulocitosis, anemia aplásica.
Hepático: Raro: colestasis
intrahepática o ictericia.
Metabolismo: Común:
hiperuricemia, hiperglucemia, glucosuria, hipocaliemia.
Psiquiátrico: Raro:
trastornos del sueño, impotencia, depresión.
Piel: Poco común: urticaria,
eritema, fotosensibilidad. Raro: angeítis necrotizante.
Otros: Raro: idiosincrasia.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:
Metoprolol: Los pacientes
que reciben tratamiento concomitante con agentes bloqueadores de ganglios
simpáticos, con otros ß-bloqueadores (gotas oftálmicas) o con inhibidores de la
monoaminooxidasa (MAO), deben mantenerse en estrecha vigilancia.
Si se llegara a descontinuar algún
tratamiento concomitante con clonidina, el medicamento ß-bloqueador debe
suspenderse varios días antes que clonidina.
Cuando se administre metoprolol
junto con calcioantagonistas del tipo de verapamilo o diltiazem y/o agentes
antiarrítmicos, debe vigilarse la posible aparición de efectos inotrópicos y
cronotrópicos negativos. Cuando un paciente esté siendo tratado con ß-bloqueadores,
debe evitarse el uso de calcioantagonistas del tipo de verapamilo por vía
intravenosa. Los ß-bloqueadores pueden incrementar los efectos inotrópico y
dromotrópico negativos provocados por agentes antiarrítmicos (del tipo de
quinidina o amiodarona).
En pacientes que reciben
tratamiento con ß-bloqueadores, el uso de anestésicos inhalados incrementa el
efecto cardiodepresor.
Sustancias inductoras o supresoras
de enzimas pueden influir sobre los niveles plasmáticos de metoprolol. La
concentración plasmática de metoprolol puede disminuirse por el uso de
rifampicina, o puede elevarse por el uso de cimetidina, alcohol o hidralazina.
El tratamiento concomitante con indometacina u otros
medicamentos inhibidores de la sintetasa de prostaglandinas puede disminuir el
efecto antihipertensivo de los ß-bloqueadores. Bajo ciertas circunstancias,
cuando se utilizan ß-bloqueadores y adrenalina de manera conjunta en algunos
pacientes, utilizar ß-bloqueadores cardioselectivos interfiere mucho menos con
el control de presión arterial, que los ß-bloqueadores no selectivos.
La dosis de antidiabéticos orales
puede requerir un reajuste en pacientes que están recibiendo ß-bloqueadores.
Hidroclorotiazida: Por lo
general, las interacciones que se enlistan a continuación sólo son relevantes
en dosis de hidroclorotiazida mayores a las que se utilizan en las
combinaciones fijas de SELOPRES® ZOK.
La hipocaliemia puede sensibilizar
o exagerar los efectos tóxicos del corazón a la digital (por ejemplo, aumento
de la irritabilidad ventricular). La hipocaliemia puede desarrollarse durante
el uso concomitante de esteroides o de hormona adrenocorticotrópica (ACTH).
Los requerimientos de insulina en
pacientes diabéticos pueden aumentar, disminuir o mantenerse.
Las tiazidas pueden disminuir la
respuesta arterial a noradrenalina, pero no lo suficiente como para lograr una
eficacia del agente presor con fines terapéuticos. Tiazidas pueden incrementar
la respuesta a tubocurarina. La depuración renal de litio se disminuye por
tiazidas, aumentando el riesgo de toxicidad por litio.
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se ha demostrado que
hidroclorotiazida tiene un efecto antihipertensivo aditivo cuando se administra
junto con metoprolol.
Metoprolol actúa contra el
incremento de renina que ocurre durante el tratamiento con diuréticos en
monoterapia. También contrarresta la disminución de potasio sérico que ocurre
durante el tratamiento con diuréticos.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE
LA FERTILIDAD: Las pruebas de toxicidad han demostrado que SELOPRES®
ZOK no tiene efectos carcinogenéticos o mutagénicos.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: SELOPRES® ZOK es un tratamiento
administrado una vez al día, de preferencia con el desayuno. La gragea puede
deglutirse con líquido o partirse a la mitad, pero no debe ni masticarse ni
machacarse.
Hipertensión: La dosis
recomendada es de una gragea de SELOPRES® ZOK una vez al día. En pacientes que
no respondan a la dosis recomendada, puede ser necesario aumentar la dosis a
dos grageas una vez al día o agregar un vasodilatador.
Deterioro de la función renal: El
tratamiento con SELOPRES® ZOK debe suspenderse si se hace evidente una
insuficiencia renal (véase Contraindicaciones y Precauciones generales).
Deterioro de la función
hepática: SELOPRES® ZOK no debe administrarse a pacientes con insuficiencia
hepática severa, ya que las hidroclorotiazidas están contraindicadas en este
tipo de pacientes.
Ancianos: No es necesario
ajustar la dosis en el anciano.
Niños: La experiencia de
tratamiento con SELOPRES® ZOK en niños es limitada.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O
INGESTA ACCIDENTAL:
Síntomas:
Metoprolol:
La sobredosis de metoprolol de liberación controlada puede conducir a
hipotensión severa, bradicardia sinusal, bloqueo A-V, insuficiencia cardiaca,
choque cardiogénico, paro cardiaco, broncospasmo, trastornos de la
conciencia/coma, náusea, vómito y cianosis.
La
ingestión concomitante de alcohol, antihipertensivos, quinidina o barbitúricos
puede agravar las condiciones del paciente.
La
primera manifestación de sobredosis puede observarse de 20 minutos a dos horas
después de la ingestión del medicamento.
Hidroclorotiazida:
La característica más prominente de la intoxicación es la pérdida aguda de
líquidos y electrólitos. También pueden observarse mareo, sedación/trastornos
de la conciencia, hipotensión y calambres musculares.
Tratamiento: Inducción
del vómito o lavado gástrico. Ante la presencia de hipotensión severa,
bradicardia o insuficiencia cardiaca inminente, administrar un agonista beta1 (por ejemplo, prenalterol) por vía
intravenosa a intervalos de dos a cinco minutos, o en infusión continua, hasta
que el efecto desaparezca. Cuando no se tenga disponible un agonista selectivo
beta1, se administra dopamina o
se puede utilizar sulfato de atropina I.V. para bloqueo vagal. Si no se alcanza
un efecto satisfactorio, se pueden administrar otros agentes simpaticomiméticos
como dobutamina o noradrenalina. También puede administrarse glucagón a dosis
de 1-10 mg. Puede ser necesaria la instalación de marcapaso. Para combatir el
broncospasmo se administran agonistas beta2
por vía intravenosa.
Observe que las dosificaciones
necesarias del antídoto son más altas que las dosificaciones terapéuticas
recomendadas. Esto se debe a que los ß-receptores están ocupados por el
ß-bloqueador. Puede estar indicada la reposición de volumen y electrólitos.
PRESENTACIÓN: Caja con 20 grageas de liberación
prolongada (95 mg/12.5 mg) en envase de burbuja.
RECOMENDACIONES
SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de
30°C y en lugar seco.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
El empleo de este
medicamento durante el embarazo queda bajo la responsabilidad del médico. No se
deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta médica. Literatura
exclusiva para médicos.
Hecho en Suecia por:
AstraZeneca AB
Acondicionado y distribuido en
México por:
ASTRAZENECA, S. A. de C. V.
Reg. Núm. 178M92, S. S. A. IV
FEAR-104511/RM2001