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DEF50 / MÉXICO 2004
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Wyeth, s. a. de c. v.

Av. Poniente 134 Núm. 740  
Col. Industrial Vallejo
02300 México, D. F.
Tels.: 2122-4400 y 5354-2300 


 

INFORMACIÓN REVISADA

Rapamune*          

Solución oral, grageas                                     

(Sirolimus)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada ml de SOLUCIÓN ORAL contiene:

Sirolimus

1 mg

 

Excipiente, c.s.p. 1 ml.

 

 

Cada GRAGEA contiene:

 

 

Sirolimus

1 mg

 

Excipiente, c.b.p. 1 gragea.

 

 

DESCRIPCIÓN: RAPAMUNE* (sirolimus) es un agente inmunodepresor. Sirolimus es una lactona macrocíclica producida por Streptomyces hygroscopicus.

El nombre químico de sirolimus es (3S,6R,7E,9R,10R,12R, 14S,15E,17E,19E,21S,23S,26R,27R,34aS)-9,10,12,13, 14,21,22,23,24,25,26,27,32,33,34,34a-hexadecahidro-9,27-dihidroxi-3-[(1R)-2-[(1S,3R,4R)-4-hidroxi-3-meto­xiciclohexil]-1-me­tiletil]-10,21-dimetoxi-6,8,12,14,20,26-hexametil-23,27-epoxi-3H-pirido[2,1-c][1,4]oxaazaci- clohentriacontina-1,5,11,28,29 (4H,6H,31H)-pentona.

Su fórmula molecular es C51H79NO13 y su peso molecular es 914.2. La fórmula estructural de sirolimus es:

Sirolimus es un polvo blanco a blancuzco y es insoluble en agua pero muy soluble en alcohol bencílico, cloroformo, acetona, y acetonitrilo.

RAPAMUNE* está disponible para su administración como una solución oral que contiene 1 mg/ml de sirolimus y también como una gragea blanca de forma triangular que contiene 1 mg de sirolimus.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: RAPAMUNE* está indicado para la profilaxis del rechazo de órgano en pacientes que reciben trasplantes renales. Se recomienda que RAPAMUNE* sea utilizado inicialmente dentro de un esquema con ciclosporina y corticosteroides. El retiro de la ciclosporina podría considerarse en 2 a 4 meses después del trasplante en pacientes con riesgo inmunológico bajo a moderado.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Mecanismo de acción: Sirolimus inhibe la activación y proliferación de linfocitos T que ocurre en respuesta a la estimulación por antígenos y citoquinas (interleucina [IL]-2, IL-4 e IL-15), por un mecanismo que es diferente del de otros inmunodepresores. Sirolimus también inhibe la
producción de anticuerpos. En las células, sirolimus se une a la inmunofilina, proteína captadora FK-12 (FK Binding Protein-12, FKBP-12), para generar un complejo inmuno­su­presor. El complejo sirolimus: FKBP-12 no tiene ningún efecto sobre la actividad de la calcineurina. Este com­ple­jo se une e inhibe a la activación del blanco de rapamicina en mamíferos (mTOR; mamallian target of rapamycin), una quinasa regulatoria clave. Esta inhibición suprime la proliferación de células T dirigida por citoquinas, inhibiendo la progresión de la fase G1, a la fase S del ciclo celular.

RAPAMUNE* Grageas: la seguridad y eficacia de RAPAMUNE* como régimen de mantenimiento, después de la descontinuación de ciclosporina, 3 a 4 meses después del transplante renal, fueron analizados en un estudio controlado, aleatorio, multicéntrico (estudio 4). Todos los pacientes en este estudio recibieron la formulación en gragea. Este estudio comparó pacientes a los cuales se les administró continuamente RAPAMUNE*, ciclosporina y corticosteroides con pacientes que recibieron la misma terapia estandarizada durante los primeros 3 meses después del transplante (periodo de prealeatorización) seguidos por la descontinuación de ciclosporina. Durante la descontinuación de ciclosporina, las dosis de RAPAMUNE* fueron ajustadas para alcanzar los niveles de concentraciones de sangre total de sirolimus (20 a 30 ng/ml, inmunoensayo). El estudio se llevó a cabo en 57 centros en Australia, Canadá y Europa, se reclutaron quinientos treinta y cinco pacientes (535). A los 3 meses, 430 pacientes fueron igualmente elegidos de manera aleatoria para la terapia con RAPAMUNE* y ciclosporina o para la terapia de mantenimiento de RAPAMUNE* después de la descontinuación de ciclosporina.

La elegibilidad para la aleatorización incluyó ningún episodio de rechazo agudo Banff grado III o rechazo vascular en las 4 semanas anteriores a la asignación aleatoria, creatinina sérica £ 4.5 mg/dl y una adecuada función renal para soportar la descontinuación de la ciclosporina (en opinión del investigador). El criterio primario de la evaluación de la eficacia fue la sobrevivencia del injerto 12 meses después del transplante. Los criterios secundarios de valoración de eficacia fueron las tasas de rechazo agudo confirmados por biopsia, sobrevivencia del ­paciente, incidencia de falla de la eficacia (definido como lo ­primero que se presente, ya sea rechazo agudo comprobado por biopsia, pérdida de injerto o muerte), y fracaso ­terapéutico (definido como lo primero que se presente, ya sea descontinuación, rechazo agudo, pérdida de injerto o ­muerte).

No se recomienda la descontinuación de ciclosporina en pacientes de alto riesgo, ya que no se ha estudiado adecuadamente su seguridad y eficacia. Esto incluye pacientes con rechazo agudo Banff grado III o rechazo vascular en las 4 semanas anteriores a la descontinuación de ciclosporina, aquellos que son dependientes de diálisis, creatinina sérica > 4.5 mg/dl, pacientes de raza negra, retrasplantes, trasplantes multiórganos o pacientes con un alto grupo de anticuerpos reactivos.

La tabla siguiente resume la supervivencia del injerto y paciente a los 12 meses de este estudio. La sobrevivencia del injerto y paciente fue equivalente para ambos grupos.

Sobrevivencia del injerto y paciente (%): estudio 4a

 

 

RAPAMUNE*

 

Terapia de

después de la

 

RAPAMUNE* con

descontinuación

 

ciclosporina

de ciclosporina

Parámetro

(n = 215)

(n = 215)

Sobrevivencia del

95.8

97.2

injerto

 

 

  Mes 12b

 

 

Sobrevivencia del

97.2

98.1

paciente

 

 

  Mes 12

 

 

a Incluye pacientes que descontinuaron el tratamiento ­prematuramente.

b Criterio primario de evaluación de la eficacia.

La tabla siguiente resume los resultados del rechazo agudo comprobado por biopsia a los 12 meses. No hubo diferencia significativa entre los dos grupos de tratamiento durante el periodo de prealeatorización, postaleatorización o postrasplantes totales, del rechazo agudo comprobado por biopsia.

Incidencia del rechazo agudo comprobado por biopsia (%) por el grupo de tratamiento a los 12 meses: estudio 4a

 

 

RAPAMUNE*

 

Terapia de

después de la

 

RAPAMUNE* con

descontinuación

 

ciclosporina

de ciclosporina

Periodo

(n = 215)

(n = 215)

Prealeatoriob

9.3

10.2

Postaleatorio

4.2

9.8

Total a los 12 meses

13.5

20.0

a Incluye pacientes que descontinuaron el tratamiento ­prematuramente.

b Aleatorización ocurrida a los 3 meses ± 2 semanas.

Después de la aleatorización, del grupo con descontinuación de ciclosporina, pacientes que recibieron aloinjertos renales con incompatibilidad ³ 4 HLA, experimentaron rangos significativamente altos de rechazo agudo, comparado con los pacientes que continuaron con la ciclosporina (15.3% vs 3.1%). A los pacientes que recibieron aloinjertos renales con incompatibilidad £ HLA, presentaron rangos similares de rechazo agudo entre los grupos de tratamiento (6.1% vs 7.0%) después de la aleatorización. La tabla siguiente resume el TFG medio calculado en el estudio 4.

Tasas de filtración glomerular calculados (cc/min)
por la ecuación de Nankivell a los 12 meses postransplante: estudio 4
a

 

 

RAPAMUNE*

 

Terapia de

después de la

 

RAPAMUNE* con

descontinuación

Parámetro

ciclosporina

de ciclosporina

Mes 12

 

 

Medio ± SEM

53.2 ± 1.5

59.3 ± 1.5

 

n = 208

n = 202

a Incluye pacientes que descontinuaron el tratamiento ­prematuramente.

b Se incluyó en el análisis a pacientes que tuvieron una pérdida de injerto y que tuvieron un TFG de 0.0.

El TFG medio a los 12 meses, calculado por la ecuación de Nankivell, fue significativamente mayor en los pacientes que recibieron RAPAMUNE* como régimen de mantenimiento seguido de la descontinuación de ciclosporina, que para aquellos en el grupo de terapia de RAPAMUNE* con ciclosporina. Los pacientes que tuvieron un rechazo agudo anterior a la aleatorización tuvieron un incremento significativo del TFG después de la descontinuación
de ciclosporina, comparados con aquellos en el grupo de RAPAMUNE* con ciclosporina. No hubo una diferencia significativa en el TFG entre los grupos de pacientes que experimentaron rechazo agudo postaleatorización.

Farmacocinética:

Absorción: Luego de la administración oral de RAPAMUNE*, sirolimus se absorbe rápidamente, con un tiempo medio a la concentración máxima (Tmáx) de apro­ximadamente 1 hora después de una dosis única en sujetos sanos, y de aproximadamente 2 horas después de dosis múltiples en receptores de trasplante renal. Se estimó que la disponibilidad sistémica de sirolimus es de aproximadamente 14%. Las concentraciones de sirolimus en pacientes con trasplante renal estable son proporcionales a la dosis de entre 3 y 12 mg/m2.

Efectos de los alimentos: En 22 voluntarios sanos que recibieron RAPAMUNE* Solución oral, un desayuno alto en grasa alteró las características de biodisponibilidad de sirolimus. Comparado con condiciones de ayuno, se observó una disminución de 34% en la concentración sanguínea máxima de sirolimus (Cmáx), un aumento de 3.5 veces en el tiempo a la concentración máxima (Tmáx) y un aumento de 35% en la exposición total (ABC). Para minimizar la variabilidad, sirolimus deberá ser tomado consistentemente con o sin alimentos (véase Dosis y vía de administración).

Las pruebas de bioequivalencia basadas en la exposición total (ABC) y la concentración sanguínea máxima (Cmáx) mostraron que sirolimus administrado con jugo de naranja es equivalente a su administración con agua. Por lo que el jugo de naranja y el agua pueden ser utilizados de manera intercambiable para diluir sirolimus solución oral. El jugo de toronja reduce el metabolismo de siroli­mus mediado por el citocromo CYP3A4 y no debe ser usado para dilución o tomado con sirolimus.

Distribución: La proporción media (± DEs) sangre-a-plasma de sirolimus fue de 36 (± 17.9) en receptores estables de aloinjerto renal, indicando que sirolimus es extensamente distribuido hacia los elementos formes de la sangre. El volumen medio de distribución (Vee/F) de siroli­mus es de 12 ± 7.52 l/kg. Sirolimus se une de manera extensa (aproximadamente 92%) a las proteínas plasmáticas humanas. En sangre total en el hombre, se demostró que la unión de siroli­mus está asociada principalmente con la albúmina sérica (97%), la glucoproteína ácida a1 y las lipoproteínas.

Metabolismo: Sirolimus es un sustrato tanto para el citocromo CYP3A4 como para la glucoproteína P. Siro­limus es extensamente metabolizado por O-desmetilación y/o hidroxilación. Siete (7) metabolitos principales, incluyendo los derivados hidroxi, desmetil e hidroxidesmetil son identificables en sangre total. Algunos de estos metabolitos también son detectables en muestras plasmáticas, fecales y urinarias. Los conjugados glucurónido y sulfato no están presentes en ninguna de las matrices biológicas. Sirolimus es el principal componente en sangre total humana y contribuye con más de 90% de la actividad inmunodepresora.

Excreción: Después de una dosis única de [14C] sirolimus a sujetos sanos, la mayor parte (91%) de la radiactividad fue recuperada de las heces, y solamente una cantidad menor (2.2%) fue excretada en la orina. La media ±DE de la vida media terminal de eliminación (t½) de sirolimus después de administración de dosis múltiples en pacientes con trasplante renal estable fue estimada en aproximadamente 62 ± 16 horas.

Farmacocinética en pacientes con trasplante renal: Los parámetros farmacocinéticos para sirolimus administrado diariamente en combinación con ciclosporina y corticosteroides en pacientes con trasplante renal fueron determinados en los meses 1, 3 y 6 después del trasplante. No hubo diferencias significativas en Cmáx, Tmáx, ABC o Dep/F con respecto al grupo de tratamiento o al mes. Luego de una administración dos veces al día repetida sin dosis inicial de carga en un estudio de dosis múltiples, la concentración mínima promedio de sirolimus se aumentó aproximadamente 2 a 3 veces a lo largo de los primeros 6 días de tratamiento, en cuyo momento se alcanza el estado de equilibrio. Una dosis de carga de 3 veces la dosis de mantenimiento proporcionará concentraciones cercanas al estado de equilibrio en un día para la mayor parte de los pacientes.

RAPAMUNE* Grageas: En la tabla siguiente está resumido el promedio de dosis de RAPAMUNE* y concentraciones mínimas en sangre total de sirolimus para grageas administradas diariamente en pacientes con trasplante renal después de la descontinuación de ciclosporina en combinación con corticosteroides:

Dosis promedio de RAPAMUNE* y concentraciones mínimas de sirolimus en sangre (media ± DEs)
en pacientes con trasplante renal después de la administración de dosis multiples de grageas

 

 

RAPAMUNE*

 

Terapia de

después de la

 

RAPAMUNE* con

descontinuación

 

ciclosporinaa

de ciclosporina

Dosis de RAPAMUNE*

2.09 ± 0.73

8.24 ± 4.20

(mg/día)

 

 

  Meses 4-12

 

 

Sirolimus Cmín

10.8 ± 3.8

23.3 ± 5.1

(ng/ml)b

 

 

  Meses 4-12

 

 

a 215 pacientes que fueron escogidos de manera aleatoria para cada grupo.

b Expresados por inmunoensayo o equivalencia.

La descontinuación de ciclosporina y los incrementos concurrentes en las concentraciones de sirolimus a los niveles de estado estable requirieron aproximadamente de
6 semanas.

Fueron requeridas dosis mayores de RAPAMUNE* debido a la falta de refuerzo de la absorción de sirulimus por parte de la ciclosporina, y para alcanzar concentraciones blanco mayores durante la administración concentración –controlada luego de la descontinuación de ciclosporina.

Poblaciones especiales:

Deterioro hepático: Sirolimus (15 mg) fue administrado como una dosis oral única a sujetos con función hepática normal y a pacientes con una clasificación Child-Pugh de deterioro hepático grado A o B..

Comparado con los valores del grupo hepáticamente normal, el grupo de deterioro hepático tuvo valores medios más altos para el ABC (61%) y el t½ (43%) de sirolimus, y tuvo valores medios más bajos para la Dep/F (33%) de sirolimus. La tasa de absorción de sirolimus no fue afectada por la enfermedad hepática, como fue evidenciado por los valores de Cmáx y Tmáx. Se recomiedan ajustes a la dosis para pacientes con deterioro hepático leve a moderado (véase Dosis y vía de administración).

Deterioro renal: Hay una excreción renal mínima del fármaco o sus metabolitos. La farmacocinética de sirolimus es muy similar en varias poblaciones con función ­renal en un rango de normal a ausente (pacientes en diálisis).

Pediátrica: Los datos farmacocinéticos disponibles sobre pacientes pediátricos son limitados. La tabla siguiente resume los datos farmacocinéticos obtenidos en pacientes pediátricos bajo diálisis con función renal crónica­mente deteriorada.

Parámetros farmacocinéticos de sirolimus (media ± DEs) en pacientes pediátricos con insuficiencia
renal crónica estable mantenidos bajo hemodiálisis o diálisis peritoneal (dosis únicas de 1, 3, 9, 15 mg/m
2)

Grupo de

 

 

 

Dep/F

edad (a)

N

Tmáx (h)

t½ (h)

(ml/h/kg)

5-11

9

1.1 ± 0.5

71 ± 40

580 ± 450

12-18

11

0.79 ± 0.17

55 ± 18

450 ± 232

Geriátrica: Los estudios clínicos de RAPAMUNE* no incluyeron un número suficiente de pacientes > de 65 años de edad para determinar si responderán en forma diferente de los pacientes más jóvenes. Los datos sobre la concentración mínima de sirolimus en 35 pacientes de trasplante renal > 65 años de edad fueron similares a los de la población adulta (n = 822) de 18 a 65 años de edad.

Género: La depuración de dosis oral de sirolimus en hombres fue 12% más baja que la de las mujeres; los sujetos masculinos tuvieron un t½ significativamente más largo que las sujetos femeninas (72.3 horas versus 61.3 horas). Estas diferencias farmacocinéticas no requieren ajustes de dosis con base en el género.

Raza: En estudios grandes de fase III que emplearon sirolimus y ciclosporina microemulsión solución oral (modificado) y/o cápsulas de ciclosporina (modificado), no hubo diferencias significativas en las concentraciones mínimas medias de sirolimus a lo largo del tiempo entre pacientes de raza negra (n = 139) y no negra (n = 724), durante los primeros 6 meses después del trasplante, a dosis de sirolimus de 2 mg/día y 5 mg/día.

CONTRAINDICACIONES: RAPAMUNE* está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad a sirolimus o sus derivados, o a cualquier componente del producto farmacéutico.

PRECAUCIONES GENERALES: RAPAMUNE* está destinado a la administración oral solamente.

Malignidad en piel: La inmunosupresión incrementa la susceptibilidad para desarrollar linfoma y otras enfermedades malignas, particularmente de la piel. Por lo tanto, los pacientes que estén tomando sirolimus deben limitar su exposición a la luz solar y luz ultravioleta utilizando ropa protectora y filtro solar con un alto factor de protección (véase Reacciones secundarias y adversas).

Hiperlipidemia: El uso de sirolimus puede llevar a incrementar el colesterol sérico y los triglicéridos que puede requerir tratamiento. Los pacientes deben ser monitoreados en busca de hiperlipidemia.

Rabdomiólisis: En estudios clínicos, fue bien tolerada la administración concomitante de sirolimus e inhibidores HMG CoA-reductasa y/o fibratos. Deberán ser vigilados los pacientes durante la terapia de sirolimus con ciclospo­rina, a los que se les administra un inhibidor HMG reduc­tasa y/o fibratos por el posible desarrollo de rabdomiólisis y otros efectos adversos como se describe en la información correspondiente para estos agentes.

Profilaxis antimicrobiana: Deberá administrarse profilaxis antimicrobiana contra neumonía por Pneumocystis carinii durante un año después del trasplante.

Se recomienda profilaxis contra citomegalovirus (CMV) durante 3 meses después del trasplante, particularmente en pacientes con un riesgo aumentado de enfermedad por CMV.

Anticoncepción: Las mujeres con potencial fértil deberán usar medidas anticonceptivas eficaces antes del ­inicio del tratamiento con sirolimus, durante el tratamiento con el mismo y por 12 semanas después de que se interrum­pa el tratamiento con sirolimus.

Advertencias: La inmunodepresión incrementa la susceptibilidad a infección y el desarrollo de linfoma y otras enfermedades malignas, particularmente de piel (véase Precauciones generales y Reacciones secundarias y adversas). La sobresupresión del sistema inmune también puede incrementar la susceptibilidad a infecciones oportunistas, sepsis e infecciones fatales.

Se ha asociado con la administración de sirolimus, reacciones de hipersensibilidad, incluyendo reacciones anafilácticas/anafilactoides (véase Reacciones secundarias y adversas).

No se ha establecido la eficacia y seguridad del sirolimus como terapia inmunosupresora en pacientes con trasplan­ción de hígado y pulmones, y por lo tanto, no se ­recomienda tal uso.

Trasplante hepático. Aumento de mortalidad, pérdida de injerto, y trombosis arterial hepática (TAH): El uso de sirolimus en combinación con tacrolimus fue asociado con un aumento de mortalidad y pérdida de injerto en un estudio de receptores de trasplantes hepáticos de novo. Muchos de estos pacientes tenían evidencia de infección en o cerca al momento de la muerte.

En este y en otro estudio en receptores de trasplantes hepáticos de novo, el uso de sirolimus en combinación con ciclosporina y tacrolimus se asoció con un aumento en TAH; la mayor parte de los casos de TAH ocurrieron dentro de los 30 días postrasplante y los más llevaron a la pérdida del injerto o muerte.

Trasplante pulmonar. Dehiescencia anastomótica bronquial: Se han reportado casos de dehiesciencia anastomótica bronquial, la mayoría mortales, en pacientes trasplantados de novo cuando el sirolimus se ha usado como parte de un régimen inmunosupresor.

En los estudios 1 y 2, del sexto al doceavo més, en los pacientes tratados con ciclosporina y sirolimus se tuvieron niveles más altos de creatinina sérica y tasas de filtración glomerular más bajas, comparados con pacientes tratados con control de ciclosporina y placebo o azatio­prina. El rango de disminución de la función renal fue mayor en pacientes que recibían RAPAMUNE* y ciclosporina, comparados con las terapias de control.

El funcionamiento renal deberá ser monitoreado durante la administración de los esquemas de inmunosupresión de mantenimiento que incluyan RAPAMUNE* en combinación con ciclosporina. Deberán considerarse ajustes apropiados al esquema de inmunosu­presión, incluyendo la descontinuación de RAPAMUNE* y/o ciclosporina, en pacientes con niveles elevados de creatinina sérica. Se debe tener cuidado cuando se utilicen medicamentos que se conoce disminuyen la función renal (véase Precauciones generales).

Uso pediátrico: La seguridad y eficacia de RAPAMUNE* en pacientes menores de 13 años de edad no han sido estable­cidas. Se recomienda monitorear los niveles sanguíneos de sirolimus en sangre total si se utiliza en pacientes pediátricos < 13 años de edad. La dosis inicial de carga debe ser 3 mg/m2 en pacientes > a 13 años que pesen menos de 40 kg.

La dosis de mantenimiento debe ser ajustada, basada en el área de superficie corporal, a 1 mg/m2/día.

Uso geriátrico: Los estudios clínicos de RAPAMUNE* no incluyeron un número suficiente de pacientes con edades de 65 años o más para determinar si la seguridad y eficacia difieren en esta población respecto de las de pacientes más jóvenes. Los datos con respecto a las concentraciones sanguíneas de sirolimus en 35 pacientes > 65 años de edad con trasplante renal fueron similares a los de la población adulta (n = 822) de 18 a 65 años de edad.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Embarazo: No hay estudios en mujeres embarazadas. En estudios en animales fue manifiesta, toxicidad embrión/feto como mortalidad y peso fetal reducido (con retrasos asociados a la osificación del esqueleto). Sirolimus debe ser empleado durante el embarazo solamente si el beneficio potencial sobrepasa el riesgo potencial para
el embrión/feto. (véase Precauciones generales).

Uso durante la lactación: Sirolimus es excretado en trazas en la leche de ratas en lactancia. No se sabe si sirolimus es excretado en la leche humana. Debe tomarse una decisión sobre si interrumpir la alimentación al seno materno o interrumpir el fármaco.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Todos los pacientes en estudios clínicos fueron tratados con ciclosporina y corticosteroides; por lo tanto, la frecuencia de las reacciones adversas listadas en la tabla incluyen la administración de sirolimus combinada con ciclosporina y corticosteroides. En general, los eventos adversos relacionados a la administración de sirolimus fueron dependientes de la dosis/concentración.

Las reacciones adversas están listadas en la tabla en las categorías de frecuencia de CIOMS:

Muy común: ³ 10%

Común: ³ 1% y < 10%

Poco común: ³ 0.1% y < 1%

Raro: ³ 0.01% y < 0.1%

Muy raro: < 0.01%

Sistema corporal

Reacción adversa

Organismo completo

 

Muy común

Linfocele; edema periférico.

Común

Anormalidades en la cicatrización; edema, fiebre, infecciones micóticas,

 

virales y bacterianas (como infecciones por micobacterias, virus de Epstein

 

Barr, CMV y Herpes zoster); herpes simple; sepsis.

Cardiovascular

 

Común

Taquicardia, tromboembolismo venoso.

Digestivo

 

Muy común

Dolor abdominal, diarrea.

Común

Estomatitis.

Poco común

Pancreatitis

Hematológico/linfático

 

Muy común

Particularmente a dosis altas: anemia; hipercolesterolemia; trombocitopenia;

 

hipertrigliceridemia (hiperlipidemia).

Hematológico/linfático

 

Común

Leucopenia; púrpura trombocitopénica trombótica/síndrome urémico hemolítico.

Poco común

Linfoma/trastorno linfoproliferativo postrasplante, pancitopenia.

Frecuencia indeterminada

Neutropenia.

Sistema inmune

 

Frecuencia indeterminada

Se han asociado con la administración de sirolimus (véase Advertencias)

 

reacciones de hipersensibilidad, incluyendo reacciones anafilácticas/

 

anafilactoides (véase Precauciones generales).

Metabólico/nutricional

 

Muy común

Hipocaliemia; incremento de deshidrogenasa láctica (DHL).

Común

Anormalidades en las pruebas de funcionamiento hepático; incremento en

 

TGO y TGP.

Musculosquelético

 

Muy común

Artralgia.

Común

Necrosis ósea.

Respiratorio

 

Común

Epistaxis; neumonía, neumonitis.

Piel

 

Muy común

Acné.

Común

Eritema.

Urogenital

 

Muy común

Infección de vías urinarias.

Común

Pielonefritis.

La inmunosupresión incrementa la susceptibilidad para desarrollar linfoma y otras enfermedades malignas, particularmente de la piel.

Enfermedad pulmonar intersticial: Han ocurrido casos de enfermedad pulmonar intersticial [incluyendo neumonitis y raramente bronquiolitis obliterante organizada como neumonía (BOOP) y fibrosis pulmonar], algunos fatales, sin etiología infecciosa identificada, en pacientes recibiendo esquemas de inmunosupresión que incluyen sirolimus. En algunos casos la enfermedad pulmonar intersticial se ha resuelto una vez que se suspende el tratamiento o se reduce la dosis de sirolimus. El riesgo puede incrementarse como la concentración ­mínima de sirolimus aumenta.

Hepatotoxicidad: Ha sido reportada hepatotoxicidad, incluyendo necrosis hepática fatal con elevadas concentraciones mínimas de sirolimus (por ejemplo, excediendo niveles terapéuticos).

Cicatrización anómala: Se ha reportado cicatrización anómala después de la cirugía de trasplante, incluyendo dehiscencia facial y ruptura de anastomosis (ejemplo, herida, vascular).

RAPAMUNE* Grageas:

RAPAMUNE* después de la descontinuación de ciclosporina: La incidencia de reacciones adversas fue determinada a través de 12 meses en un estudio controlado, aleatorio, multicéntrico (estudio 4) en donde 215 pacientes con trasplante renal recibieron RAPAMUNE* como régimen de mantenimiento seguido de la descontinuación de ciclosporina y 215 pacientes que recibieron terapia de RAPAMUNE* con ciclosporina. Todos los pacientes fueron tratados con corticosteroides. El perfil de seguridad anterior a la aleatorización (inicio de la descontinuación de ciclosporina) fue similar al de los grupos con RAPAMUNE* 2 mg, en los estudios 1, 2 y 3. Después de la aleatorización (a los 3 meses), los pacientes en quienes se eliminó la ciclosporina de su tratamiento experimentaron incidencias significativamente altas de pruebas anormales de la función del hígado (incluyendo un incremento del ASAT/SGOT) e incremento de ALAT/SGPT), hipocalemia, trombocitopenia, hipercolesterolemia e incremento de la deshidrogenasa láctica. Contrariamente, la incidencia de la toxicidad de ciclosporina, hipertensión, hiperuricemia, fue significativamente mayor en pacientes que permanecieron con ciclosporina que aquellos en quienes se había descontinuado la ciclosporina de la terapia. La tensión sanguínea media sistólica y ­diastólica mejoró significativamente después de la descontinuación de la ciclosporina. Las infecciones oportunistas clínicas importantes o comunes relacionadas con transplantes fueron similares en los cuatro estudios y la incidencia de estas infecciones fueron similares en el estudio 4 comparado con los estudios 1, 2 y 3. En el estudio 4, a los 12 meses, la incidencia de la infección por Herpes zoster fue significativamente menor en pacientes que recibían RAPAMUNE* después de la descontinuación de ciclosporina, comparado con los pacientes que continuaron recibiendo RAPAMUNE* y ciclosporina.

En el estudio 4 a 12 meses, en el grupo con terapia de RAPAMUNE* y ciclosporina, hubo un caso (0.5%) de trastorno de linfoma/linfoproliferativo y un caso reportado (0.5%) en el grupo con régimen de mantenimiento de RAPA­­MUNE* después de la descontinuación de ciclosporina. Estos rangos fueron similares a las incidencias observadas en los estudios 1, 2 y 3.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Inhibidores e inductores del citocromo P-450 3A4 (CYP3A4): Sirolimus es metabolizado extensamente por la isoenzima CYP3A4 en la pared intestinal y el hígado. Los inhibidores de CYP3A4 pueden disminuir el metabolismo de sirolimus e incrementar los niveles de sirolimus. Los inductores de CYP3A4 pueden incrementar el metabolismo de sirolimus y disminuir los niveles de sirolimus.

En algunos casos, puede ser necesario el monitoreo y ajuste de dosis de sirolimus. Las sustancias que son fuertemente inductoras o inhibidoras de CYP3A4 deben ser utilizadas con precaución cuando se administran de manera concomitante con sirolimus.

Ejemplos de sustancias que inhiben CYP3A4 (y por lo tanto, pueden incrementar los niveles de sirolimus): Bloqueadores de los canales de calcio: diltiazem, nicardipina, verapamil.

Agentes antimicóticos: ketoconazol, clotrimazol, fluconazol, itraconazol.

Antibióticos macrólidos: claritromicina, eritromicina, troleandomicina.

Agentes procinéticos gastrointestinales: cisaprida, metoclopramida.

Otros medicamentos: bromocriptina, cimetidina, danazol, inhibidores de VIH-proteasa (por ejemplo, ritonavir, indinavir).

Jugo de toronja.

Ejemplos de sustancias que inducen CYP3A4 (y por lo tanto disminuyen los niveles de sirolimus): Anticonvulsivos: carbamazepina, fenobarbital, fenitoína.

Antibióticos: rifampicina, rifabutina, rifapentina.

Preparaciones herbolarias: St. John’s Wort (Hypericum perforatum, hipericina)

Diltiazem.

Diltiazem es un inhibidor de CYP3A4. Los niveles de sirolimus deben ser monitoreados y puede ser necesaria la reducción de dosis si se coadministra diltiazem.

La administración oral simultánea de 10 mg de solución oral de sirolimus y 120 mg de diltiazem a 18 voluntarios sanos incrementó significativamente la biodisponibilidad de sirolimus. Los parámetros farmacocinéticos de sirolimus de Cmáx, Tmáx y ABC se incrementaron 1.4-, 1.3- y 1.6- veces, respectivamente. Sirolimus no afectó la farmacocinética de diltiazem o sus metabolitos desacetildiltiazem y desmetildiltiazem.

Ketoconazol: El ketoconazol es un fuerte inhibidor del CYP3A4. Los niveles de sirolimus deben ser monitoreados. Puede ser necesaria la reducción de la dosis de sirolimus si se coadministra con ketoconazol.

La administración de dosis múltiples de ketoconazol afecta significati­va­mente la tasa y extensión de la absorción y exposición a sirolimus, como se refleja en Cmáx, Tmáx y ABC de sirolimus de 4.3-, 1.4 y 10.9 veces, respectivamente. Sin embargo, la vida media terminal de sirolimus t½ no se modificó. Dosis únicas de sirolimus no afectan el estado de equilibrio de las concentraciones plasmáticas de ketoconazol durante 12 horas.

Rifampicina: La rifampicina es un fuerte inductor de CYP3A4. Los niveles de sirolimus deben ser monitoreados. Puede ser necesario un incremento en la dosis de sirolimus si se coadministra con rifampicina.

El pretratamiento de 14 voluntarios sanos con dosis múltiples de rifampicina, (600 mg diariamente durante 14 días), seguido por una dosis única de 20 mg de sirolimus, aumentó grandemente la depuración de dosis oral de sirolimus 5.5 veces (rango 2.8-10), lo que representa disminuciones medias en ABC y Cmáx de alrededor de 82% y 71%, respectivamente.

Sustratos de glucoproteína P: Sirolimus es un sus­trato para la bomba multidrogas de eflujo, glucoproteína-P (P-gp) en el intestino delgado. Por lo tanto, la absorción y subsecuente eliminación del sirolimus absorbido sistémicamente pueden estar influidas por ­medicamentos que afecten las P-glucoproteínas.

Ciclosporina: Los pacientes que reciban administración de sirolimus con ciclosporina deben ser monitoreados para el desarollo de rabdomiólisis (véase Precauciones ­generales).

Ciclosporina microemulsión [(ciclosporina, USP modificado): Se recomienda que sirolimus sea tomado
4 horas después de la administración de ciclosporina microemulsión. En un estudio de dosis única de interacción entre fár­macos, 24 voluntarios sanos recibieron sirolimus 10 mg ya fuera simultáneamente o 4 horas después de una dosis de 300 mg de ciclosporina microemulsión. Para la administración concomitante, los valores medios de Cmáx y ABC aumentaron 116% y 230%, ­respectivamente, en relación con la administración de sirolimus como agente único. Sin embargo, cuando fue administrado 4 horas después de la administración de ciclosporina microemulsión, los valores de Cmáx y ABC aumentaron 37% y 80%, respectivamente, comparados con la administración de sirolimus como agente único. Luego de la administración de dosis múltiples de sirolimus administrado 4 horas después de ciclosporina en pacientes post-trasplante renal a lo largo de 6 meses, la depuración de dosis oral de ciclosporina estuvo reducida, y se necesitaron dosis menores de ciclosporina microemulsión (Neoral®) para mantener la concentración blanco de ciclosporina.

Ciclosporina, solución oral (por ejemplo, San­dimmu­ne® solución oral): En un estudio de dosis múltiples con 150 pacientes con psoriasis, sirolimus 0.5, 1.5 y 3 mg/m2/día fue administrado simultáneamente con San­di­mmune® (ciclosporina, solución oral, USP) 1.25 mg/kg/día. El aumento en las concentraciones mínimas promedio de sirolimus estuvo entre 67-86% con respecto a cuando el sirolimus fue administrado sin ciclosporina. No hubo ningún efecto significativo de dosis múltiples de sirolimus sobre las concentraciones mínimas de San­dimmune® (ciclosporina, solución oral, USP). Sin embargo, el CV% fue más alto (entre 85.9%-165%) que el de los estudios previos.

Inhibidores de HMG-CoA reductasa, fibratos: A los pacientes que se les administra sirolimus con inhibidores de HMG-CoA reductasa y/o fibratos se les debe monitorear por el desarrollo de rabdomiólisis.

Vacunación: Los inmunodepresores pueden afectar la respuesta a la vacunación. Durante el tratamiento con inmunosupresores, incluyendo RAPAMUNE*, la vacunación puede ser menos efectiva. Debe evitarse el uso de vacunas vivas durante el tratamiento con sirolimus.

Ejemplos de vacunas vivas son: las de sarampión, parotiditis, rubéola, polio oral, BCG, fiebre amarilla, varicela y TY21a tifoidea.

Fármacos que pueden ser coadministrados sin ajustes a la dosis: No se observaron interacciones farmacocinéticas clínicamente significativas en los estudios con los siguientes fármacos: aciclovir, atorvastatina, digoxina, glibenclamida (gliburida), nifedipina, norgestrel 0.3 mg/etinil estradiol 0.03 mg, metilprednisolona, y trimetoprim/sulfametoxazol.

Interacción con alimentos: La biodisponibilidad de sirolimus se afecta por ingestión concomitante de alimentos. Sirolimus debe ser administrado consistentemente con o sin alimentos para minimizar la variabilidad de los niveles sanguíneos. El jugo de toronja reduce potencialmente el metabolismo de sirolimus mediado por CYP3A4 y no debe ser tomado con sirolimus o utilizado para dilución.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: No hay estudios sobre las interacciones de sirolimus con pruebas de laboratorio clínico comúnmente empleadas.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:

Carcinogenicidad: Se realizaron estudios de carcino­génesis en ratones hembra y ratas hembra y macho. No se han terminado estudios de carcino­génesis en ratones macho. En el estudio en ratones hembra a 86 semanas, a dosificaciones de 0, 12.5, 25 y 50/6 (dosificación disminui­da de 50 a 6 mg/kg/día en la semana 31), hubo un aumento estadísticamente significativo en linfomas malignos a todas las dosificaciones (aproximadamente 16 a 135 veces la dosis clínica ajustada para área de superficie corporal), comparados con los de los controles. En el estudio en rata a 104 semanas, a dosi­ficaciones de 0, 0.05, 0.1 y 0.2 mg/kg/día, hubo un aumen­to estadísti­camente significativo en la incidencia de adenoma testicu­lar en el ­grupo de 0.1 y 0.2 mg/kg/día (aproximadamente 0.4 a 1 veces la dosis clínica ajustada para área de superficie corporal).

Mutagenicidad: Sirolimus no fue genotóxico en el ensayo in vitro de mutación bacteriana reversa, el ensayo de aberraciones cromosómicas en células de ovario de háms­ter chino, el ensayo de mutación prospectivo en células de linfoma de ratón, o in vivo en el ensayo de micronúcleos en ratón.

Toxicología reproductiva: No hubo ningún efecto sobre la fertilidad en ratas hembra después de la administración de sirolimus a dosificaciones de hasta 0.5 mg/kg (aproximadamente 1 a 3 veces las dosis clínicas ajustadas por área de superficie corporal). En ratas macho, no hubo ninguna diferencia significativa en la tasa de fertilidad, comparada con la de las ratas control, a una dosificación de 2 mg/kg (aproximadamente 4 a 11 veces las dosis clínicas ajustadas por área de superficie corporal).

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: El tratamiento deberá realizarse bajo la guía de un especialista en trasplantes. Se recomienda que RAPAMUNE* Solución oral y Grageas se utilice inicialmente en un régimen con ciclosporina y corticosteroides. En los pacientes que presentan un riesgo inmunológico bajo a moderado, se debe considerar la descontinuación de ciclosporina 2 a 4 meses después del trasplante.

Se recomienda para los pacientes de trasplante renal una dosis de carga de 6 mg, seguida diariamente por una dosis de 2 mg/día. En pacientes con alto riesgo de rechazo del órgano se ­puede considerar una dosis de carga inicial de
15 mg, seguida de una dosis de mantenimiento de 5 mg/día.

Para minimizar la variabilidad de absorción de RAPAMUNE*, este fármaco deberá ser tomado consistente­mente con o sin alimentos.

Se recomienda que sirolimus sea tomado 4 horas después de la administración de ciclosporina solución oral (modificado) (por ejemplo, Neoral® Solución oral, SangCya® Solución oral) y/o cápsulas de ciclosporina (modificado).

Para la dilución de RAPAMUNE* solamente el agua o el jugo de naranja debe ser utilizado, en vasos de vidrio o de plástico. No diluir RAPAMUNE* con jugo de toronja u otro líquido (véase interacción con ­alimentos).

Rapamune después de la descontinuación de ciclosporina: Inicialmente, los pacientes considerados para la descontinuación de ciclosporina deben estar recibiendo una terapia combinada de RAPAMUNE* y ciclosporina. Al inicio de la descontinuación de ciclosporina, ésta debe ser descontinuada progresivamente durante 4 a 8 semanas y la dosis de RAPAMUNE* debe ajustarse para obtener concentraciones en sangre total de 12 a
24 ng/ml (método cromatográfico).

El monitoreo terapéutico del fármaco no debe ser la única base para ajustar la terapia de RAPAMUNE*, se debe prestar una cuidadosa atención a los signos/síntomas clínicos, biopsia de tejidos y parámetros de laboratorio.

La ciclosporina inhibe el metabolismo del sirolimus y, consecuentemente, los niveles de sirolimus disminuyen ­cuando se descontinúa la ciclosporina a menos que se incremente la dosis de RAPAMUNE*.

En promedio, la dosis de RAPAMUNE* debe incremen­tarse 4 veces para soportar tanto la ausencia de la interacción farmacocinética (incremento al doble) como el aumento de los requerimientos inmunosupresores en ausencia de ciclosporina (incremento al doble).

Sirolimus tiene una vida media larga y los pacientes deben permanecer en su dosis diaria de mantenimiento por al menos 3 días (con una dosis de carga) o 7 a 14 días (sin una dosis de carga) antes de asumir que las muestras sanguíneas extraídas a las 20 a 24 horas después de la administración de la dosis reflejen un nivel de estado estable. Los ajustes de dosis basados en concentraciones no estado estables pueden llevar a una sobredosis. Se debe considerar una dosis de carga, adicional a una nueva dosis de mantenimiento cuando es necesario incrementar considerablemente los niveles sanguíneos de sirolimus: dosis de carga de RAPAMUNE* = 3 x [nueva dosis de mantenimiento–dosis de mantenimiento actual]. En la mayoría de los pacientes, los ajustes de dosis pueden
basarse en una proporción simple: nueva dosis de RAPAMUNE* = dosis actual x [nueva concentración/concentración actual]. La dosis máxima de RAPAMUNE* admi­nis­trada cualquier día, no debe exceder los 40 mg. Si la dosis estimada excede los 40 mg, entonces la dosis de carga debe administrarse en dos días.

Uso en niños: La seguridad y eficacia de sirolimus en pacientes menores de 13 años de edad no han sido establecidas. Se recomienda que los niveles sanguíneos
de sirolimus en sangre total sean monitoreados, si se utiliza sirolimus en pacientes pediátricos menores de 13 años de edad. La dosis inicial de carga debe ser de 3 mg/m2 para pacientes de ³ 13 años de edad que pesen menos de 40 kg. La dosis de mantenimiento debe ser ajustada, con base en el área de superficie corporal, a 1 mg/m2/día.

Uso en pacientes geriátricos: No se requiere ajuste de dosis en pacientes geriátricos.

Pacientes con trastornos hepáticos: En pacientes con trastornos hepáticos, se recomienda que la dosis de mantenimiento de sirolimus sea reducida en aproximadamente un tercio. No es necesario modificar la dosis de carga de sirolimus. La farmacocinética de sirolimus no ha sido estudiada en pacientes con trastornos hepáticos severos.

En pacientes con trastornos hepáticos se recomienda monitorear los niveles sanguíneos de sirolimus.

Pacientes con trastornos renales: Basados en los datos farmacocinéticos, la dosis de sirolimus no requiere ser ajustada debido a trastornos en la función renal.

Monitoreo de la concentración sanguínea de sirolimus: No se requiere monitoreo rutinario de los niveles del fármaco en la mayor parte de los ­pacientes.

Los niveles sanguíneos de sirolimus deben monitorearse en: pa­cientes pediátricos, pacientes con deterioro hepático, durante la administración concurrente de inductores e inhibidores fuertes de CYP3A4, y si la dosis de ciclosporina es marcadamente reducida o ­interrumpida.

En los estudios clínicos controlados con ciclosporina concomitante, los niveles medios mínimos de sirolimus en sangre total, como resultaron medidos por inmunoensayo, fueron de 9 ng/ml (rango de 4.5-14 ng/ml [percentila 10th a 90th]) para el grupo de tratamiento con 2 mg/día, y de 17 ng/ml (rango 10-28 ng/ml [percentila 10th a 90th]) para la dosis de 5 mg/día. Los resultados de otros ensayos podrían diferir de los de un inmunoensayo. En promedio, los métodos cromatográficos [cromatografía líquida de alta presión con detección ultravioleta (HPLC UV) o cromato­grafía líquida con detección espectrométrica en tandem de masa (LC/MS/MS)] producen resultados que son aproximadamente 20% (rango 10%-29%) menores que las determinaciones de concentración en sangre total por inmunoensayo. Ya que los resultados de los análisis son también dependientes del laboratorio, se debe hacer un ajuste del rango terapéutico blanco con un conocimiento detallado del análisis utilizado sitio-específico.

En un estudio clínico controlado con descontinuación de ciclosporina (estudio 4), la media de los niveles mínimos sanguíneos de sirolimus durante el primer año después del transplante, medidos por inmunoensayo, fueron de
10 ng/ml (rango de 6.5-15 ng/ml [percentil 10th a 90th]) en el grupo de tratamiento de RAPAMUNE* y ciclosporina concomitante (n = 215) y fueron 23 ng/ml (rango 17-29) ng/ml [percentil 10th a 90th]), en el grupo de tratamiento con descontinuación de ciclosporina (n = 200).

Instrucciones para la dilución y administración de RAPAMUNE* Solución oral.

Frascos: La jeringa ámbar de dosificación oral debe ser usada para retirar la cantidad prescrita de RAPAMUNE* Solución oral del frasco. Vacíe la cantidad correcta de RAPAMUNE* de la jeringa solamente en un recipiente de vidrio o plástico que tenga cuando menos ¼ de taza, (60 ml o 2 onzas) de agua o jugo de naranja. No deben usarse otros líquidos, incluyendo jugo de toronja, para la dilución. Agite vigorosamente y beba de inmediato. Vuelva a llenar el recipiente de vidrio con un volumen adicional (mínimo de ½ taza, (120 ml o 4 onzas)) de agua o jugo de naranja, agite vigorosamente y beba de inmediato.

Manejo y desecho: Dado que RAPAMUNE* no se absorbe a través de la piel, no hay precauciones especiales. Sin embargo, si ocurre contacto directo con la piel o membranas mucosas, lave cuidadosamente con jabón y agua; enjuague los ojos con agua simple.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: La experiencia con sobredosis es limitada. En general, los efectos adversos de una sobredosis con sirolimus son consistentes con aquellos listados en la sección de reacciones adversas. Deben tomarse medidas de apoyo generales en todos los casos de sobredosis. Con base en la pobre solu­bilidad acuosa y la alta unión a eritrocitos y proteínas plasmáticas de sirolimus, se anticipa que RAPAMUNE* no sea dializable en ningún grado significativo.

En ratones y ratas, la DL50 oral aguda fue mayor de
800 mg/kg.

PRESENTACIONES:

RAPAMUNE* Solución oral tiene una concentración de 1 mg/ml en: Caja con un frasco con 60 ml, 30 jeringas dosificadoras y estuche de viaje.

RAPAMUNE* Grageas de 1 mg: Caja con 30 y 60 grageas.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Los frascos de RAPAMUNE* Solución oral deben ser almacenados protegidos de la luz y refrigerados a entre 2°C y 8°C (36°F y 46°F). Una vez abierto el frasco, su contenido debe ser usado dentro de un plazo de un mes. Si es necesario, el paciente puede almacenar los frascos a temperatura ambiente de hasta 25°C (77°F) por un periodo corto (por ejemplo, varios días, pero no más de 30 días).

Se proporciona una jeringa ámbar y tapa para la dosificación; el producto puede ser mantenido en la jeringa por un máximo de 24 horas a temperatura ambiente de hasta 25°C (77°F) o refrigerado a 2°C a 8°C (36°F a 46°F). La jeringa debe desecharse después de un solo uso. Después de la dilución, la preparación debe ser usada ­inmediatamente.

RAPAMUNE* Solución oral en frascos puede desarrollar un enturbiamiento ligero cuando se refrigera; este entur­biamiento no tiene efecto en la calidad del producto. Si tal enturbiamiento ocurre, permita que el producto adquiera la temperatura ambiente y agite suave­mente hasta que el enturbiamiento desaparezca. RAPAMUNE* Grageas deberá ser almacenado a no más de 25°C. Use las cajas para proteger los envases de burbuja de la luz.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

No se deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta médica. Consérvese en refrigeración entre 2° y 8°C. Grageas: consérvese a temperatura ambiente a no más de 25°C. Protéjase de la luz. No se use en el embarazo. Literatura exclusiva para médicos.

WYETH, S. A. de C. V.

Regs. Núms. 099M2000 y 125M2001, S. S. A. IV

03310101542/2003