Hht®
Polvo liofilizado para solución inyectable
(Somatropina)
FORMA
FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:
Cada frasco ámpula con
liofilizado contiene:
Somatropina 4 U.I.
Excipiente, c.s.
Cada jeringa prellenada o
ampolleta de diluyente contiene:
Agua inyectable, 1 ó 2 ml.
HHT® es una hormona de crecimiento
humana (somatropina) producida a través de tecnología de ADN recombinante. Ha
demostrado ser indistinguible de la hormona de crecimiento hipofisaria (HCh).
HHT® se elabora en cultivos de E. coli como proteína secretada al
espacio periplásmico (entre pared y membrana bacteriana). La cuidadosa ruptura
de la pared externa de la bacteria, manteniendo intacta la membrana interior,
permite separar a la HHT® de la mayor parte de las proteínas bacterianas. Las
subsiguientes etapas de purificación garantizan una hormona de crecimiento
humana de muy alta pureza. HHT® es una hormona de crecimiento humana
recombinante totalmente idéntica a la hormona de crecimiento natural.
El 80% de HHT® se absorbe cuando es
inyectado por vía subcutánea. La máxima concentración plasmática se
logra luego de 5 horas de inyectado y su vida media en circulación es de
alrededor de 4 horas.
INDICACIONES
TERAPÉUTICAS: Niños con deficiencia de secreción endógena de
somatropina con retardo en el crecimiento:
Tratamiento a largo plazo de niños
que presentan retraso o ausencia de crecimiento debido a déficit de
somatropina.
El diagnóstico debe verificarse
investigando la función hipofisaria antes de administrar el medicamento.
Síndrome de Turner: HHT® es
útil en el síndrome de Turner, el cual es una anormalidad cromosómica asociada
con el crecimiento lento y corta estatura que afecta solamente a niñas, en las
cuales típicamente un cromosona “X” no existe, o bien, otra variante en la cual
solamente parte de uno de los cromosomas “X” no aparece. HHT® sólo es eficaz
mientras que la fusión epifisaria no haya tenido lugar.
Niños prepúberes con
insuficiencia renal crónica y retardo en el crecimiento: En niños con
insuficiencia renal crónica y con retardo de crecimiento debido a déficit de
somatropina.
Adultos
con deficiencia endógena de somatropina: En pacientes adultos con
deficiencia demostrada de somatropina con inicio desde la infancia o con insu-
ficiencia en la edad adulta por cirugía o tumoración hipofisaria.
También
está indicado en caquexia asociada al síndrome del SIDA.
FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:
Propiedades
farmacocinéticas:
Absorción:
La biodisponibilidad de HHT® administrado subcutáneamente es de aproximadamente
80% tanto en los sujetos sanos como en los pacientes con deficiencia de la
hormona de crecimiento.
Una dosis
subcutánea de 0.1 U.I./kg de HHT® resulta en valores de concentración
plasmática máxima. Cmáx y Tmáx en el intervalo de 13 a 35 ng/ml y de 3 a 6
horas, respectivamente.
Eliminación: La vida media
terminal promedio de HHT® después de la administración intramuscular en adultos
con deficiencia de hormona de crecimiento es de aproximadamente de 0.4 horas.
Sin embargo, después de la
administración subcutánea, se alcanzan vidas medias de 2 a 3 horas.
Es probable que la diferencia observada se deba a una
absorción lenta desde el sitio de inyección después de la administración
cutánea.
Subpoblaciones: La
biodisponibilidad de HHT® parece ser similar entre los hombres y las mujeres
después de la administración subcutánea. La información sobre la
farmacocinética de HHT® en pacientes de edad avanzada y en niños, en diferentes
razas y en pacientes con insuficiencia renal hepática o cardiaca, es nula o
incompleta.
Propiedades farmacodinámicas:
La hormona de crecimiento es un agente anabólico potente que promueve un
aumento en el tamaño de prácticamente todos los tejidos del cuerpo.
La acción de la hormona de
crecimiento está diseminada por todo el cuerpo y puede dividirse en efectos
metabólicos directos y un efecto indirecto sobre el crecimiento esquelético.
Efectos metabólicos directos de
la hormona de crecimiento: Los efectos básicos son los siguientes:
a) Un
aumento en la síntesis de proteínas en todas las células del cuerpo.
b) Una
disminución en la utilización de los carbohidratos.
c) Un
aumento en la movilización de las grasas para la producción de energía (para
conservar los carbohidratos en la hipoglucemia).
Metabolismo de proteínas:
La hormona de crecimiento es una hormona anabólica que causa la retención del
nitrógeno necesario para el anabolismo tisular. Aumenta el transporte de
aminoácidos hacia las células y su incorporación a las proteínas.
El número total de células del
músculo esquelético está marcadamente disminuido en los niños de baja estatura
y el tratamiento con HCh da como resultado un aumento, tanto en el número como
en el tamaño de las células musculares. La hormona de crecimiento también
influye en el tamaño de los órganos internos.
El aumento en la síntesis de
proteínas y el crecimiento se ven reflejados en la retención de nitrógeno, que
puede ser cuantificada al observar el descenso en la excreción urinaria de
nitrógeno y el nitrógeno ureico en el suero.
Por ende, uno de los efectos de la
administración de la HCh es el descenso en la concentración de nitrógeno ureico
en el suero, evidentemente debido a que hay un desvío de los aminoácidos hacia
las vías anabólicas.
Metabolismo de carbohidratos:
Los niños con hipopituitarismo, algunas veces experimentan una hipoglucemia que
se normaliza con el tratamiento de la hormona de crecimiento y los pacientes
acromegálicos frecuentemente padecen de diabetes mellitus.
En los individuos sanos, la
administración de dosis muy altas de somatropina puede alterar la tolerancia a
la glucosa. La administración a largo plazo de dosis elevadas de hormona de
crecimiento conduce al transporte disminuido de glucosa hacia los tejidos
periféricos, debido a una resistencia a la insulina.
Metabolismo de lípidos: La
deficiencia de la hormona de crecimiento, generalmente va acompañada de
elevación en los depósitos de grasa en los sitios subcutáneos de
almacenamiento. Las células adiposas están reducidas en número, pero su tamaño
y el grosor de los pliegues de la piel están aumentados. Al administrar la
somatropina, se presenta una reducción general de los depósitos de grasa y en
particular del tejido adiposo subcutáneo. Esto se debe al hecho de que la
somatropina estimula la lipólisis intracelular y este procedimiento conducirá a
un aumento en el plasma de los ácidos grasos libres del colesterol y de los
triglicéridos.
Metabolismo de los minerales:
Se cree que la retención de potasio y de fósforo (que es inducida por la
administración de la hormona de crecimiento) es causada por el crecimiento
celular.
Acción sobre otras hormonas:
Es de interés práctico señalar que la acción de la hormona de crecimiento
humana y las hormonas tiroideas son interdependientes. Por tanto, puede haber
problemas de diagnóstico diferencial entre los casos de hipotiroidismo primario
y de hiposomatropismo hipofisario.
Efecto indirecto de la
hormona de crecimiento sobre el crecimiento esquelético: La acción
principal de la hormona de crecimiento y la estudiada más intensamente es la
estimulación del crecimiento longitudinal del hueso. Se cree que el efecto de
la somatropina sobre el crecimiento esquelético está mediado a través de las
somatomedinas o factores de crecimiento semejantes a la insulina (IGF-1), un
grupo de polipéptidos sintetizados en el hígado, el riñón y otros tejidos. El
nivel sérico de somatomedina C está disminuido en los pacientes con deficiencia
de la hormona de crecimiento y aumenta rápidamente poco después de la
administración de la HCh.
CONTRAINDICACIONES: HHT® no debe usarse en:
Pacientes
que presenten actividad tumoral.
Pacientes
con evidencia de tumores recurrentes y/o progresivos, ya que la posibilidad teórica
es que el tumor crezca aceleradamente. Las lesiones intracraneales deben estar
inactivas y el tratamiento antitumoral debe completarse antes de instituir el
tratamiento con HCh.
Para
promover el crecimiento en niños con epífisis cerradas.
Los pacientes
con enfermedad crítica aguda que sufren complicaciones después de una cirugía
de corazón abierto, cirugía abdominal, trauma múltiple, insuficiencia
respiratoria aguda o condiciones similares.
PRECAUCIONES GENERALES: El diagnóstico y la
terapia con HHT® deben iniciarse y monitorearse por médicos que estén
adecuadamente calificados y con experiencia en el diagnóstico y manejo de
pacientes con deficiencia en la hormona de crecimiento.
En
algunos pacientes la somatropina puede inducir un estado de resistencia a la
insulina e hiperglucemia. Por tanto, los pacientes deben ser vigilados para
detectar evidencia de intolerancia a la glucosa, en presencia de diabetes
mellitus se podría requerir de un ajuste de la dosis de la terapia
antidiabética cuando se instituye la somatropina.
Durante
el tratamiento con somatropina se ha encontrado una conversión aumentada de T4
y T3, lo que puede resultar en una reducción de las concentraciones de T4 en
suero y un aumento de las concentraciones de T3 en suero. En general, los
niveles periféricos de la hormona tiroidea pueden ser clínicamente importantes
en los pacientes con hipotiroidismo subclínico central en quienes teóricamente
se puede desarrollar hipotiroidismo.
Por el
contrario, en los pacientes que reciben terapia de reemplazo con tiroxina puede
ocurrir un hipertiroidismo leve. Por tanto, es particularmente recomendable realizar
pruebas de función tiroidea después de comenzar el tratamiento con somatropina
y realizar ajuste de la dosis.
En la
deficiencia de la hormona del crecimiento secundaria al tratamiento de una
enfermedad maligna, se recomienda poner atención a los signos de reaparición de
la enfermedad maligna.
En los
pacientes con padecimientos endocrinos, incluyendo la deficiencia de la hormona
de crecimiento, puede ocurrir deslizamiento de la epífisis de la cadera más
frecuentemente que en la población en general. Los niños que cojean durante el
tratamiento con somatropina deben ser examinados clínicamente.
En caso
de cefalea severa o recurrente, problemas visuales, náusea y/o vómito, se
recomienda un examen de fondo de ojo para detectar papiledema, se debe
considerar un diagnóstico de hipertensión intracraneal benigna y si es
adecuado, se debe interrumpir el tratamiento con hormona de crecimiento. En la
actualidad no se tiene evidencia suficiente para guiar la decisión clínica
hecha en los pacientes con hipertensión intracraneal resuelta.
Si se reinicia el tratamiento, es
necesario realizar una vigilancia cuidadosa para detectar síntomas de
hipertensión intracraneal.
La experiencia con el tratamiento
prolongado en adultos es limitada, así como en pacientes mayores de 60 años.
En la insuficiencia renal crónica,
la función renal debe estar por debajo del 50% de la normal antes de instituir
la terapia. Para verificar la alteración del crecimiento, éste se debe
monitorear durante un año antes de instituir la terapia.
Se debe haber establecido un
tratamiento conservador para la insuficiencia renal y se debe mantener durante
el tratamiento con HHT®. El tratamiento se debe interrumpir durante un
trasplante renal.
Como no se tiene información
disponible sobre la seguridad de la terapia de reposición de la hormona de
crecimiento en pacientes crítica y agudamente enfermos, se deben considerar los
beneficios de continuar el tratamiento con HHT® contra los posibles riesgos
involucrados.
En todos los pacientes que
desarrollan otras enfermedades similares críticas y agudas se puede considerar
el posible beneficio del tratamiento con HHT® contra los posibles riesgos
involucrados.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: No se dispone de ninguna
experiencia clínica del uso en mujeres embarazadas. Los datos experimentales en
animales están incompletos.
El tratamiento con HHT® deberá
interrumpirse si se presenta embarazo.
Durante el embarazo normal los
niveles de la hormona del crecimiento producida por la hipófisis caen marcadamente
después de 20 semanas de gestación, siendo reemplazados casi totalmente por la
hormona de crecimiento placentaria alrededor de la semana 30. En vista de esto,
es improbable que la terapia de reposición continua con somatropina sea
necesaria en mujeres con deficiencia de hormona de crecimiento en el tercer
trimestre del embarazo.
No se sabe si la somatropina se
excreta por la leche materna, pero es extremadamente improbable la absorción de
la proteína intacta en el tracto gastrointestinal de los infantes. La
somatropina no influye en la habilidad para conducir y usar máquinas.
REACCIONES
SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Los pacientes con deficiencia de hormona del
crecimiento se caracterizan por déficit del volumen extracelular.
Este déficit se corrige rápidamente
cuando se inicia el tratamiento con somatropina.
No existen efectos colaterales
clínicamente demostrables asociados con la terapia HHT®, tampoco efectos a
largo plazo sobre la función del hígado o riñón. En algunos casos el
tratamiento conduce a la formación de anticuerpos en contra de HHT®. Esto puede
inhibir el efecto de la hormona parcialmente o provocar efectos locales
especialmente con la administración subcutánea, como lipodistrofia.
La producción de anticuerpos es
una respuesta altamente individual e impredecible. El hipotiroidismo puede
asociarse con el reemplazo de HHT®.
Sin embargo, frecuentemente es
díficil separar esta condición del desorden hipofisario original. Esto se
corrige con la medicación suplementaria tiroidea.
Efectos secundarios:
Formación de anticuerpos en 1% de
los pacientes.
Lipodistrofia.
Hipotiroidismo.
Necrosis capital en la epífisis
femoral.
Intolerancia a la glucosa.
HHT® debe usarse con precaución en
los diabéticos, debido a sus efectos en el metabolismo de la glucosa.
Se ha reportado que la somatropina
reduce los niveles de cortisol en suero, posiblemente afectando las proteínas
acarreadoras o aumentando su depuración hepática.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Los datos de un estudio de
interacción realizado en adultos con deficiencia de hormona de crecimiento,
sugieren que la administración de somatropina puede aumentar la depuración de
compuestos que son metabolizados por isoenzimas del citocromo P-450.
La administración de dosis
terapéuticas de corticosteroides puede inhibir la respuesta a HHT®, por lo
cual a los niños que están bajo terapia de corticosteroides se les debe
ajustar cuidadosamente la dosis de los mismos para minimizar esta
interferencia.
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: La somatropina es una
hormona anabólica que ejerce un amplio espectro de efectos: insulínico,
lipolítico, diabetogénico y lactogénico.
Se recomienda evaluar durante la
administración de HHT® los siguientes parámetros: hemoglobina, leucocitos,
plaquetas, nitrógeno ureico, creatinina, DHL, fosfata alcalina, bilirrubina,
colesterol, ácidos grasos libres, calcio, fósforo, sodio, potasio, cloruros y
HbA.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS Y TERATOGÉNESIS Y
SOBRE LA FERTILIDAD: HHT® ha demostrado un perfil toxicológico
equivalente al de la hormona de crecimiento pituitaria.
Con base en los estudios
experimentales, se proporciona un gran margen de seguridad para una falla en el
tratamiento del crecimiento.
Los estudios preclínicos en
mutaciones claras e inducciones de aberraciones cromosómicas han sido
negativos.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Intramuscular o subcutánea.
El esquema de dosis y
administración debe determinarse individualmente.
El sitio de inyección deberá
cambiarse para evitar lipoatrofia.
Déficit de hormona de
crecimiento: Se recomiendan dosis de entre 0.5 y 0.7 U.I./kg de peso y por
semana, o 12 U.I./m2 por
semana, divididas en 6 ó 7 inyecciones subcutáneas o 2 ó 3 intramusculares.
Para un niño con una estatura
aproximada de un metro, la dosis semanal total podría ser de 12 a 21 U.I.
Alternativamente para un niño que pesa 30 kg, la dosis semanal total podría ser
de 12 a 21 U.I. En la práctica, muchos clínicos están usando dosis mucho más
altas.
Síndrome de Turner: La
dosis recomendada es de 0.7 a 0.9 U.I./kg de peso por semana por vía
subcutánea.
Niños prepúberes con
insuficiencia renal crónica: Pueden usarse 0.14 U.I./kg/día o 1.0
U.I./kg/semana.
Adultos con deficiencia
endógena de somatropina: La dosis deberá ser ajustada a las necesidades
individuales de cada paciente. Se recomienda iniciar con dosis muy bajas como
0.5 U.I. por día (3.5 U.I. por semana) o no más de 0.02 U.I./kg/día.
La dosis de inicio puede ser
incrementada paulatinamente hasta 0.04 U.I./kg/día o 0.025 U.I./kg/semana.
Durante un periodo de uno a dos meses, dependiendo de los resultados obtenidos
con el tratamiento.
Modo de administración:
Reconstituir el contenido de un frasco ámpula con HHT®, con uno o dos
mililitros de agua para inyección de la jeringa prellenada o ampolleta del
diluyente, haciendo fluir el mismo contra la pared del frasco.
Después de la reconstitución debe
agitarse por rotación suave hasta su completa disolución.
No agitar la solución durante la
preparación.
MANIFESTACIONES
Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: La sobredosis
aguda puede conducir inicialmente a la hipoglucemia y subsecuentemente a la
hiperglucemia.
La sobredosis a largo plazo, puede
tener como resultado signos y síntomas de acromegalia y que concuerdan con los
efectos conocidos de un exceso de hormona de crecimiento humana.
PRESENTACIONES:
Caja con 1 frasco ámpula con
liofilizado, 1 jeringa prellenada, 1 ml de diluyente y 2 agujas desechables y
estériles, en envase de burbuja.
Caja con 1 frasco ámpula con
liofilizado y 1 ampolleta con 1 ml de diluyente.
Caja con 1 frasco ámpula con
liofilizado y 1 ampolleta con 2 ml de diluyente.
Todas las presentaciones con
instructivo anexo.
RECOMENDACIONES
SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese en refrigeración entre 2 y 8ºC. No
congelar.
Protéjase de la luz.
Una vez
reconstituido, el producto se conserva 7 días en refrigeración (entre 2 y 8ºC)
y protegido de la luz.
LEYENDAS
DE PROTECCIÓN:
Su venta requiere
receta médica. No se deje al alcance
de los niños. Literatura exclusiva para médicos.
Su administración debe ser supervisada por
un médico. Léase instructivo anexo.
Si requiere mayor información solicítela
al: 01800-200-1040
Fabricado por:
Bio Sidus, S. A.
Acondicionado y distribuido por:
LANDSTEINER SCIENTIFIC, S. A. de C. V.
Reg. Núm. 522M2003, S. S. A. IV
JEAR-03360200201/R2003