Natrilix sr
Comprimidos recubiertos
de liberación sostenida
(Indapamida)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
Cada COMPRIMIDO contiene:
Indapamida 1.5 mg
Excipiente, c.b.p. 1 comprimido.
INDICACIONES
TERAPÉUTICAS: Este medicamento es un antihipertensor que pertenece a
la familia de los diuréticos. Este medicamento es empleado en el tratamiento de
la hipertensión arterial esencial.
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA: NATRILIX SR se presenta en una forma galénica de
liberación prolongada gracias a un sistema matricial con dispersión del
principio activo en el seno de un soporte que permite una liberación lenta de
la indapamida.
Absorción: La fracción
liberada de indapamida se absorbe de manera rápida y total en el tracto digestivo.
La ingestión de alimentos aumenta ligeramente la velocidad de absorción, pero
no influye en la cantidad de producto absorbido. El pico sanguíneo tras
administración única se alcanza 12 horas después de la toma aproximadamente, y
la repetición de las tomas permite limitar las variaciones de las
concentraciones sanguíneas entre dos tomas. Existe una variabilidad
intraindividual.
Distribución: La unión a las
proteínas plasmáticas es de 79%. La vida media de eliminación está comprendida
entre 14 y 24 horas (18 horas como promedio). El estado de equilibrio se
alcanza a los 7 días. La administración repetida no provoca acumulación.
Metabolismo: La eliminación
es esencialmente urinaria (70% de la dosis) y fecal (22%) en forma de
metabolitos inactivos.
Farmacodinamia: La
indapamida es un derivado sulfamídico con un núcleo indol, relacionado con los
diuréticos tiazídicos desde el punto de vista farmacológico, porque actúa
inhibiendo la reabsorción de sodio en el segmento cortical de dilución. Aumenta
la excreción urinaria de sodio y cloruros y, en menor grado, la excreción de
potasio y de magnesio, aumentando así la diuresis y ejerciendo una acción
antihipertensiva. Los estudios de fase II y III han demostrado, en monoterapia,
un efecto antihipertensivo que se prolonga durante 24 horas. Éste aparece a
dosis con la que las propiedades diuréticas se manifiestan muy débilmente. Su
actividad antihipertensiva está relacionada con una mejora de la compliancia
arterial y una disminución de las resistencias periféricas totales y
arteriolares. La indapamida reduce la hipertrofia ventricular izquierda. A
partir de cierta dosis se produce una meseta en el efecto antihipertensivo de
los diuréticos tiazídicos y sustancias relacionadas, mientras que los efectos
indeseables siguen aumentando: en caso de ineficacia del tratamiento, no se
deben aumentar las dosis. Además, se ha demostrado a corto, a medio y a largo
plazo en pacientes hipertensos que la indapamida respeta el metabolismo
lipídico-triglicéridos, colesterol-LDL y colesterol-HDL; respeta el metabolismo
glucídico incluso en los pacientes hipertensos diabéticos.
CONTRAINDICACIONES:
Este medicamento no se debe usar en los casos siguientes: Hipersensibilidad a
las sulfamidas, insuficiencia renal severa, encefalopatía hepática o
insuficiencia hepática severa; hipocaliemia, accidentes vasculares cerebrales
recientes. En todos los casos, es necesario realizar controles de la caliemia
más frecuente. El primer control del potasio plasmático debe efectuarse durante
la primera semana de tratamiento. La constatación de una hipocaliemia hace
necesaria la corrección de la misma.
Calcemia: Los diuréticos
tiacidícos y sustancias relacionadas pueden disminuir la excreción urinaria de
calcio y ocasionar un aumento ligero y transitorio de la calcemia. Una
hipercalcemia franca puede estar relacionada con un hiperparatiroidismo
desconocido. Antes de explorar la función paratiroidea debe interrumpirse el
tratamiento.
Glucemia: En los pacientes diabéticos es importante
controlar la glucemia, sobre todo en presencia de hipocaliemia.
Ácido úrico: En los pacientes con hiperuricemia, la
tendencia a las crisis de gota puede verse aumentada.
Función renal y diuréticos: Los diuréticos tiazídicos
y sustancias relacionadas sólo son totalmente eficaces cuando la función renal
es normal o está poco alterada (creatininemia inferior a valores del orden de
25 mg/l, es decir, 220 mmol/l en los adultos). En los sujetos de edad avanzada,
el valor de la creatininemia debe ajustarse en función de la edad, del peso y del
sexo del paciente. La hipovolemia secundaria a la pérdida de sodio y agua
inducida por el diurético al inicio del tratamiento conlleva una disminución de
la filtración glomerular. El resultado puede ser un aumento de la urea en
sangre y de la creatininemia. Esta insuficiencia renal funcional transitoria
no tiene repercusiones en los sujetos con función renal normal, pero puede
agravar una insuficiencia renal preexistente.
PRECAUCIONES GENERALES:
En caso de afección hepática, los diuréticos tiazídicos y sustancias
relacionadas pueden inducir una encefalopatía hepática. En ese caso, la
administración del diurético debe ser interrumpida inmediatamente.
Equilibrio hidroelectrolítico:
Natremia: Debe ser controlada antes de iniciar el
tratamiento y luego a intervalos regulares. Cualquier
tratamiento diurético puede provocar una hiponatremia cuyas consecuencias
pueden ser graves. Dado que la disminución de la natremia puede ser
inicialmente asintomática, es indispensable realizar un control regular y debe
ser todavía más frecuente en las poblaciones de riesgo representadas por los
sujetos de edad avanzada y los sujetos con cirrosis hepática.
Caliemia: La depleción de potasio con hipocaliemia
constituye el mayor riesgo de los diuréticos tiazídicos y sustancias relacionadas.
El riesgo de aparición de hipocaliemia (< 3.4 mmol/l) debe prevenirse en
determinadas poblaciones de riesgo representadas por los sujetos de edad
avanzada y/o desnutridos y/o plimedicados, los pacientes con cirrosis hepática
con edemas y ascitis, con cardiopatía isquémica y los pacientes con
insuficiencia cardiaca. En estos casos, la hipocaliemia aumenta la toxicidad
cardiaca de los digitálicos y el riesgo de trastornos del ritmo. Los sujetos
que presentan un espacio QT largo, ya sea congénito o iatrogénico, son
igualmente sujetos de riesgo. La hipocaliemia, así como la bradi-
cardia, actúa como factor favorecedor de la aparición de trastornos del ritmo
severos, especialmente de Torsades de pointes potencialmente fatales.
Calcemia: Los diuréticos tiacídicos y sustancias
relacionadas pueden disminuir la excreción urinaria de calcio y ocasionar un
aumento ligero y transitorio de la calcemia. Una hipercalcemia franca puede
estar relacionada con un hiperparatiroidismo desconocido. Antes de explorar la
función paratiroidea debe interrumpirse el tratamiento.
Glucemia: En los pacientes diabéticos es importante
controlar la glucemia, sobre todo en presencia de hi-
pocaliemia.
Ácido úrico: En los pacientes con hiperuricemia a las
crisis de gota puede verse aumentada.
Función renal y diuréticos: Los diuréticos tiazídicos
y sustancias relacionadas sólo son totalmente eficaces cuando la función renal
es normal o está poco alterada (creatininemia inferior a valores del orden de
25 mg/l, es decir, 220 mmol/l en los adultos). En los sujetos de edad avanzada,
el valor de la creatininemia debe ajustarse en función de la edad, del peso y
del sexo del paciente. La hipovolemia secundaria a la pérdida de sodio y agua
inducida por el diurético al inicio del tratamiento conlleva una disminución de
la filtración glomerular. El resultado puede ser un aumento de la urea en
sangre y de la creatininemia. Esta insuficiencia renal funcional transitoria no
tiene repercusiones en los sujetos con función renal normal, pero puede agravar
una insuficiencia renal preexistente.
Otros hipocaliemiantes:
Anfotericina B (vía I.V.), glucocorticoides y mineralocorticoides (vía
general), tetracosactida, laxantes estimulantes; aumento del riesgo de
hipocaliemia (efecto aditivo). Vigilancia de la caliemia y, en caso necesario,
corrección; debe tenerse especialmente en cuenta en caso de terapia digitálica.
Utilizar laxantes no estimulantes.
Baclofeno: Aumento del
efecto antihipertensivo. Hidratar al paciente, vigilar la función renal al
inicio del tratamiento.
Digitálicos: La hipocaliemia
favorece los efectos tóxicos de los digitálicos. Vigilar la caliemia y el EGG
y, en caso necesario, reconsiderar el tratamiento.
Asociaciones que deben tenerse
en cuenta:
Diuréticos hipercaliemiantes
(amilorida, espironolactona, triamtereno): La asociación racional, útil en
algunos pacientes, no excluye la aparición de hipocaliemia o, sobre todo en
pacientes con insuficiencia renal y en diabéticos, hipercaliemia. Vigilar la
caliemia y eventualmente el EGG y, en caso necesario, reconsiderar el
tratamiento.
Inhibidores de la enzima de
conversión (IECA): Riesgo de hipotensión arterial brusca y/o de
insuficiencia renal aguda al instaurar el tratamiento con un inhibidor de la
enzima de conversión en caso de depleción de sodio preexistente (especialmente
en sujetos con estenosis de la arteria renal). En la hipertensión arterial,
cuando un tratamiento diurético previo puede haber ocasionado una depleción
sódica, es necesario: o bien interrumpir el diurético 3 días antes del inicio
del tratamiento con el IECA y reintroducir un diurético hipocaliemiante en caso
necesario, o bien administrar dosis iniciales bajas del IECA y seguir una
progresión lenta.
Deportistas: Se advierte a
los deportistas que esta especialidad contiene un principio activo que puede
inducir una reacción positiva en las pruebas practicadas para el control
antidopaje.
RESTRICCIONES DE USO DURANTE
EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:
Embarazo: Los resultados de
los estudios realizados en los animales no han evidenciado efecto teratógeno.
En ausencia de datos en el hombre estos resultados experimentales no permiten
anticipar un efecto malformativo en humanos. Por otra parte en la mujer
embarazada, la administración de diuréticos debe evitarse en la mujer
embarazada y nunca debe utilizarse en el tratamiento de edemas y retenciones
hidrosódicas gravídicas, ni en la hipertensión arterial gravídica, porque puede
ocasionar una isquemia feto-placentaria con riesgo de hipotrofia fetal.
Lactancia: En ausencia de
información sobre si el fármaco pasó a la leche materna, no se recomienda la
lactancia durante la duración del tratamiento.
REACCIONES SECUNDARIAS Y
ADVERSAS: Como cualquier otro activo, este medicamento puede en
ciertas personas ocasionar efectos más o menos molestos, sensación de cansancio
(astenia); se han señalado algunas manifestaciones de tipo alérgico sensación
de vértigo. Los efectos indeseables biológicos son en su mayoría
dosis-dependientes. Los diuréticos relacionados con los tiazídicos, incluida la
indapamida, pueden ocasionar:
Desde el punto de vista
biológico. Una depleción de potasio con hipocaliemia, especialmente grave
en determinadas poblaciones de riesgo (véase Precauciones generales). En los
ensayos clínicos realizados con la indapamida a la dosis de 1.5 mg se ha
observado en
algunos casos una disminución de la caliemia al cabo de 4 a 6 semanas de
tratamiento, que afecta aproxima-
damente a 10% de los pacientes para una caliemia > 3.4 mmol/l, y 4% de los
pacientes para una caliemia
< 3.2 mmol/l. Tras 12 semanas de tratamiento, la disminución media de la
caliemia es de 0.23 mmol/l. Una hiponatremia con hipovolemia, que dará lugar a
una deshidratación y a hipotensión ortostática.
La
pérdida concomitante de iones cloro puede ocasionar secundariamente una alcalosis
metabólica compensadora: La incidencia y la amplitud de este efecto son
escasas.
Una
elevación de la uricemia y de la glucemia durante el tratamiento: El empleo
de estos diuréticos debe discutirse seriamente en los sujetos con gota y en los
diabéticos.
Trastornos
hematológicos, mucho más raros: Leucopenia, agranulocitosis, aplasia
medular, anemia hemolítica. Excepcionalmente hipercalcemia.
Desde
el punto de vista clínico: En caso de insuficiencia hepática, posibilidad
de aparición de encefalopatía hepática. Reacciones de hipersensibilidad,
esencialmente dermatológicas, en sujetos predispuestos a las manifestaciones
alérgicas y asmáticas.
Erupciones
maculopapulosas, púrpura, posibilidad de agravación de un lupus eritematoso
agudo diseminado preexistente. Náuseas, estreñimiento, sequedad de boca,
vértigos, astenia, parestesias, cefaleas; son raramente observados y suelen
ceder al disminuir la posología. Excepcionalmente pancreatitis.
INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:
Ácido
tienílico: Insuficiencia renal aguda
(precipitación de uratos intratubulares, ligada al efecto uricosúrico del ácido
tienílico y al estado de deshidratación debido a otros diuréticos)
Litio:
Aumento de la litemia con signos de sobredosificación, como en una dieta sin
sodio (disminución de la excreción urinaria de litio). No obstante, si la
utilización de diuréticos es necesaria se debe efectuar una vigilancia estricta
de la litemia y una adaptación de la posología.
Fármacos no antiarrítmicos que
producen Torsades de pointes (astemizol, bepridil, eritromicina I.V.,
halofantrina, pentamidina, sultopride, terfenadina, vincamina): Torsades
de pointes (la hipocaliemia es un factor favorecedor, así como
la bradicardia y un espacio AQ largo preexistente). Se deben utilizar
sustancias que no ocasionen Torsades de pointes en caso de hipocaliemia.
Asociaciones que necesitan
precauciones de
empleo:
AINE (vía general), salicilatos
a dosis altas: Disminución posible del efecto antihipertensivo de la
indapamida. Insuficiencia renal aguda en los pacientes deshidratados
(disminución de la filtración glomerular). Se debe hidratar y vigilar la
función renal al inicio del tratamiento.
Otros hipocalemiantes: Anfotericina
B (vía I.V.), glucocorticoides y mineralocorticoides (vía general),
tetracosactida, laxantes estimulantes; aumento del riesgo de hipocaliemia
(efecto aditivo).
Vigilancia de la caliemia y, en
caso necesario, corrección; debe tenerse especialmente en cuenta en caso de
terapia digitálica. Utilizar laxantes no estimulantes.
Baclofeno: Aumento del
efecto antihipertensivo. Hidratar al paciente, vigilar la función renal al
inicio del tratamiento.
Digitálicos: La
hipocaliemia favorece los efectos tóxicos de los digitálicos. Vigilar la
caliemia y el EGG y, en caso necesario, reconsiderar el tratamiento.
Asociaciones que deben tomarse
en cuenta:
Diuréticos hipercalemiantes
(amilorida, espironolactona, triamtereno): La asociación racional, útil
en algunos pacientes con insuficiencia renal y en diabéticos, hipercaliemia.
Vigilar la caliemia y eventualmente el EGG y, en caso necesario, reconsiderar
el tratamiento.
Inhibidores de la enzima de
conversión (IECA): Riesgo de hipotensión arterial brusca y/o insuficiencia
renal aguda al instaurar el tratamiento con un inhibidor de la enzima de
conversión en caso de depleción de sodio preexistente (especialmente en sujetos
con estenosis de la arterial renal). En la hipertensión arterial, cuando un
tratamiento diurético previo puede haber ocasionado una depleción sódica, es
necesario, o bien interrumpir el diurético 3 días antes del inicio del
tratamiento con IECA y reintroducir un diurético hipocaliemiante en caso
necesario, o bien administrar dosis iniciales bajas de IECA y seguir una
progresión lenta.
En la insuficiencia cardiaca
congestiva se debe empezar con una dosis muy baja de IECA, eventualmente tras
la reducción de la dosis del diurético hipocaliemiante asociado. En todos los
casos debe vigilarse la función renal (determinación de la creatininemia)
durante las primeras semanas del tratamiento con IECA.
Fármacos antiarrítmicos que
producen Torsades de pointes: Antiarrítmicos del grupo la (quinina,
hidroquinidina, disopiramida), amiodarona, bretilio, sotalol: Torsades de
pointes (la hipocaliemia es un factor favorecedor, así como la bradicardia
y un espacio QT largo preexistente). Prevención de la hipocaliemia y, en caso
necesario, corrección de la misma, vigilancia del espacio QT. En caso de Torsades
de pointes no se debe administrar el antiarrítmico (estimulación electrosistólica).
Metformina: Acidosis láctica
debida a la metformina desencadenada por una eventual insuficiencia renal
funcional ligada a los diuréticos y, más especialmente, a los diuréticos del
asa. No se debe emplear metformina cuando la creatininemia sobrepasa 15 mg/l
(135 micromoles/litro) en el hombre y 12 mg/l (110 micromoles/
litro) en la mujer. Productos de contraste iodados: en el caso de
deshidratación provocada por los diuréticos, riesgo aumentado de insuficiencia
renal aguda, particularmente durante la utilización de dosis importantes de
productos de contraste yodados. Rehidratación antes
de administración del producto yodado.
Antidepresivos imipramínicos
(tricíclicos), neurolépticos; aumento del efecto antihipertensivo y del riesgo
de hipotensión ortostática (efecto aditivo).
Calcio (sales de): Riesgo de
hipercalcemia por disminución de la eliminación urinaria del calcio.
Ciclosporina: Riesgo de
aumento de la creatininemia sin modificación de la tasa de ciclosporina
circulante, incluso en ausencia de depleción hidrosódica.
Corticoides, tetracosactida (vía
general): Disminución del efecto antihipertensivo (retención hidrosódica de
los corticoides).
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Puede inducir una
reacción positiva en las pruebas practicadas para el control antidopaje.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE
LA FERTILIDAD: Los estudios llevados a cabo en animales de
laboratorio no revelan que este producto tenga efectos de carcinogénesis,
teratogénesis, mutagénesis y sobre la fertilidad.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Oral, sólo un comprimido al día.
MANIFESTACIONES
Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: La indapamida
no ha dado muestras de toxicidad administrada a dosis de hasta 40 mg, lo cual
representa una dosis 27 veces superior a la dosis terapéutica.
Los signos de intoxicación aguda se
manifiestan sobre todo mediante alteraciones hidroelectrolíticas (hiponatremia,
hipocaliemia).
Clínicamente existe la posibilidad de náuseas, vómitos,
hipotensión arterial, calambres, vértigos, somnolencia, estados confusionales,
poliuria u oliguria que puede llegar a la anuria (por hipovolemia).
Las primeras medidas consisten en eliminar rápidamente el o
los productos ingeridos, mediante lavado gástrico y/o administración de
carbón activado, y a continuación restaurar el equilibrio hidroelectrolítico en
un centro especializado hasta conseguir la normalización.
Generalmente no hay riesgo de
sobredosificación; cuando ésta llegara a existir por accidente o por error
puede presentarse hipotensión y colapso circulatorio en casos graves.
Administrar solución salina u otros líquidos parenterales para recuperar la
presión arterial normal.
PRESENTACIÓN:
Caja con 30 comprimidos de
1.5 mg.
RECOMENDACIONES SOBRE
ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30ºC y
en lugar seco.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
No se deje al alcance
de los niños. Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere receta
médica.
LABORATORIOS SERVIER MÉXICO,
S. A. de C. V.
Hecho en Francia por:
Les Laboratoires Servier Industrie
Distribuido en México por:
Beckman Laboratories de México, S. A. de
C. V.
Reg. Núm. 133M2003, S. S. A.
CEAR-112279/R2003