H-b-vax ii®*
Suspensión inyectable
Vacuna por recombinación
contra la hepatitis B, MSD
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
H-B-VAX II® (vacuna por recombinación contra la hepatitis B,
MSD) es una vacuna de subunidades virales no infecciosas, constituida por
antígeno de superficie del virus de la hepatitis B (HBsAg, o antígeno
Australia) producido en células de levadura. Una porción del gen del virus de
la hepatitis B, que codifica la producción del antígeno HBsAg, es insertada por
recombinación en células de levadura, y la vacuna se produce a partir de
cultivos de esa cepa recombinante de levadura por métodos desarrollados en
Merck Research Laboratories.
El antígeno se extrae y se
purifica de cultivos de fermentación de una cepa recombinante de la levadura Saccharomyces
cerevisiae que contiene el gen para el subtipo adw del HBsAg. La
proteína HBsAg se libera destruyendo las células de levadura, y se purifica por
una serie de procedimientos físicos y químicos. La vacuna que se produce
actualmente no contiene ninguna cantidad detectable de ADN de levadura, y menos
de 1% de su contenido de proteína proviene de la levadura. Se ha comprobado que
la vacuna producida por este método de Merck tiene una eficacia protectora (en
chimpancés y seres humanos) semejante a la de la vacuna obtenida a partir de
plasma humano.
Esta vacuna contra la hepatitis B
preparada por recombinación en cultivos de levadura no tiene ninguna relación
con la sangre humana ni con derivados de ésta.
Cada lote de la vacuna contra la
hepatitis B es sometido a pruebas de seguridad en ratones y en cobayos y a
pruebas de esterilidad.
H-B-VAX II® es una suspensión
estéril para inyección intramuscular, pero se puede administrar por vía
subcutánea en los casos en que las inyecciones intramusculares pueden causar
hemorragia (véase Dosis y vía de administración). H-B-VAX II® (vacuna por
recombinación contra la hepatitis B, MSD) se presenta en dos formulaciones:
• 5 mcg de antígeno de superficie del virus de la hepatitis B en 0.5
ml (con o sin conservador);
• 10 mcg de antígeno de superficie del virus de la hepatitis B en 1.0
ml.
Las formulaciones con conservador
contienen timerosal (compuesto de mercurio) al 1:20,000 o 50 mcg/ml. En cada
formulación el antígeno de superficie del virus de la hepatitis B está
adsorbido en aproximadamente 0.5 mg de aluminio (en forma de hidróxido de
aluminio) por ml de vacuna. Todas las formulaciones han sido tratadas con
formaldehído antes de la adsorción en hidróxido de aluminio. La vacuna es del
subtipo adw.
INDICACIONES
TERAPÉUTICAS: Todas las formulaciones
de H-B-VAX II® están indicadas para inmunizar contra la infección por
cualquiera de los subtipos conocidos del virus de la hepatitis B.
H-B-VAX II® debe prevenir también la hepatitis D (causada
por el virus delta), puesto que ésta no ocurre si no existe la infección por el
virus de la hepatitis B.
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA: Los estudios
clínicos han demostrado que, cuando se inyectó en el músculo deltoides, H-B-VAX
II® indujo concentraciones protectoras de anticuerpos en 96% de 1,213 adultos
sanos que recibieron las tres dosis recomendadas.
Las respuestas de anticuerpos
variaron con la edad: se obtuvieron concentraciones protectoras de anticuerpos
en 98% de 787 adultos jóvenes de 20 a 29 años, 94% de 249 adultos de 30 a 39
años, y 89% de 177 adultos de 40 años o mayores. Estudios realizados con la
vacuna contra la hepatitis B derivada de plasma han mostrado que el porcentaje
de respuestas puede ser menor (81%) si la vacuna se inyecta en la región
glútea. La frecuencia de respuestas inmunológicas y los promedios de los
títulos de anticuerpos se determinaron 1 a 2 meses después de administrar la
tercera dosis. Se ha definido como concentración protectora de anticuerpos (anti-HBs)
un valor de 10 o más unidades de la proporción muestra/testigo (UPM) en
el ensayo radioinmunológico, o un resultado positivo en el
ensayo inmunológico enzimático. (Nota: 10 UPM son comparables a 10 mUI de
anticuerpo por mililitro.)
Los pacientes que necesitaban
hemodiálisis o ya estaban bajo tratamiento por este procedimiento no
respondieron a H-B-VAX II® tan bien como las personas sanas; sin embargo, la
vacunación de los pacientes adultos al principio de su enfermedad renal produce
un mayor porcentaje de seroconversiones que la revacunación después de que se
ha iniciado la diálisis. En dos estudios en los que se administraron dosis de
40 mcg de la vacuna en el músculo deltoides a 28 pacientes, 89% de éstos
desarrollaron anticuerpos anti-HBs, y 86% alcanzaron concentraciones de 10
mUI/ml o mayores. Pero en otros dos estudios, en los que la vacuna fue
inyectada inadecuadamente a 47 pacientes sólo en la región glútea o en las
regiones glútea y deltoidea, únicamente 62% desarrollaron anticuerpos anti-HBs
y 55% alcanzaron concentraciones de 10 mUI/ml o mayores.
H-B-VAX II® es sumamente
inmunogénico en las personas más jóvenes. En los estudios clínicos, 99% de 94
niños menores de un año de madres no portadoras, 96% de 46 niños de uno a diez
años de edad y 99% de 112 adolescentes de 11 a 19 años desarrollaron
concentraciones protectoras de anticuerpos tras la administración de las tres
dosis recomendadas de la vacuna.
La eficacia protectora de tres
dosis de 5 mcg de H-B-VAX II® ha sido demostrada en recién nacidos de madres
positivas tanto al HBsAg como al HBeAg (este último es un complejo antigénico
interno del virus de la hepatitis B, relacionado con una alta infectividad). En
un estudio clínico sobre lactantes que recibieron una dosis de inmunoglobulina
contra la hepatitis B al nacer y después las tres dosis recomendadas de H-B-VAX
II®, a los nueve meses de la vacunación la infección crónica no había ocurrido
en 96% de 130 lactantes.
La eficacia estimada para prevenir
la infección crónica por el virus de la hepatitis B fue de 95%, en comparación
con la frecuencia de la infección observada en el pasado en testigos no
tratados.
También fueron significativamente
menos los casos de infección crónica entre los recién nacidos que recibieron
una dosis de inmunoglobulina contra la hepatitis B al nacer y después las tres
dosis recomendadas de H-B-VAX II® que entre aquellos que en estudios anteriores
sólo recibieron una dosis única de la inmunoglobulina. Se recomienda efectuar
pruebas de HBsAg y de anti-HBs a los 12-15 meses de edad. Si no se detecta
HBsAg y si se encuentra anti-HBs, el niño ha quedado protegido.
Como demostró ese estudio, la
administración simultánea de inmunoglobulina contra la hepatitis B y H-B-VAX
II® en sitios distintos del cuerpo no interfirió la formación de anticuerpos
protectores inducida por las tres dosis de la vacuna.
En un estudio multicéntrico,
abierto, con distribución al azar se comparó el programa de inmunogenicidad de
dos dosis (10 mcg a 0 y 4-6 meses) para adolescentes (11 a 15 años de edad) con
el programa de tres dosis.
Entre los pacientes que recibieron el programa de dos dosis
la proporción de pacientes que desarrolló niveles protectores de anticuerpos un
mes después de la última dosis (99% de 255 personas) fue similar a la de los
adolescentes que recibieron el programa de tres dosis (98% de 121 personas).
Después de que los adolescentes (11
a 15 años de edad) recibieron la primera dosis de 10 mcg del programa de dos
dosis, la proporción de pacientes que desarrolló niveles protectores de
anticuerpos fue de 72% aproximadamente. Aún no se sabe la duración del efecto
protector de H-B-VAX II® en los vacunados sanos ni si será necesario
administrar dosis de refuerzo.
Sin embargo, el seguimiento
prolongado (durante cinco a nueve años) de aproximadamente 3,000 vacunados de
alto riesgo (lactantes de madres portadoras, hombres homosexuales, nativos de
Alaska) que tuvieron un título de anti-HBs ³10
mUI/ml cuando recibieron una vacuna similar derivada de plasma a intervalos de
0, 1 y 6 meses, mostró que ninguno de los sujetos tuvo signos clínicos de
infección por el virus de la hepatitis B y que cinco de ellos presentaron antigenemia,
aunque hasta en la mitad de los sujetos no se mantuvo un título de anticuerpos
a ese nivel.
En vacunados sanos que respondieron
a una vacunación primaria con vacuna contra la hepatitis B derivada de plasma u
obtenida por recombinación, la persistencia de la memoria inmunológica inducida
por la vacuna quedó demostrada por una respuesta anamnésica de anticuerpo a una
dosis de refuerzo de H-B-VAX II® administrada cinco a doce años después.
En los pacientes en prediálisis o
diálisis se puede con-
siderar la conveniencia de administrar una dosis de refuerzo o de revacunar
con la formulación para diálisis si uno a dos meses después de administrar la
tercera dosis la concentración de anticuerpos anti-HBs es me-
nor de 10 mUI/ml.
Se ha descrito una forma más
virulenta de hepatitis B relacionada con la superinfección o la coinfección con
el virus delta, que es un virus de ARN incompleto. El virus delta sólo puede
infectar y causar la enfermedad a personas que tienen el virus de la hepatitis
B, debido a que para ser infeccioso necesita tener una cubierta exterior de
HBsAg. Por lo tanto, las personas inmunes al virus de la hepatitis B también
serían inmunes a la infección por el virus delta.
Equivalencia
de la vacuna contra la hepatitis B derivada de plasma y la obtenida por
recombinación: Un estudio clínico ha mostrado que en recién nacidos sanos se
puede iniciar la vacunación contra la hepatitis B con otra vacuna actualmente
aprobada y terminada con H-B-VAX II®.
CONTRAINDICACIONES:
Hipersensibilidad a la levadura o a cualquier otro componente de la
vacuna.
PRECAUCIONES GENERALES: Las personas con inmunodeficiencia
o bajo tratamiento inmunosupresor necesitan dosis mayores de la vacuna y no
responden a ella tan bien como las personas sanas.
Debido al
largo periodo de incubación de la hepatitis B,
puede ser que en el momento de administrar H-B-VAX II® el paciente ya tenga la
infección oculta. Es posible que
H-B-VAX II® no prevenga la hepatitis B en esos pacientes.
Los
pacientes que tras la administración de una dosis de H-B-VAX II® presenten
síntomas que sugieran hipersensibilidad no deben recibir dosis adicionales
(véase Contraindicaciones).
Como
sucede con cualquier vacuna parenteral, se debe tener a la mano epinefrina
(adrenalina) para usarla de inmediato si ocurre una reacción anafilactoide.
Cualquier
infección activa de importancia es razón suficiente para posponer la aplicación
de H-B-VAX II®, a menos que el médico opine que ese aplazamiento implica un
riesgo mayor.
Se deben
tomar las medidas de precaución apropiadas al administrar H-B-VAX II® a
personas con gran deterioro de la función cardiopulmonar o en las que una
reacción febril o sistémica representa un riesgo considerable.
Empleo en niños: Se ha comprobado que H-B-VAX II® es
generalmente bien tolerado y muy inmunogénico en lactantes y niños de cualquier
edad.
Los recién nacidos también han respondido
bien; los anticuerpos de origen materno no interfirieron la respuesta
inmunológica activa a la vacuna. Véase en Dosis y vía de administración las
dosificaciones recomendadas para niños y para los recién nacidos de madres
HBsAg-positivas.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:
Embarazo: No se han hecho
estudios bien controlados con H-B-VAX II® en mujeres embarazadas. Sólo se debe
administrar H-B-VAX II® a una embarazada si el beneficio potencial justifica el
posible riesgo para el feto.
No se han hecho estudios sobre
reproducción en animales con H-B-VAX II®.
Madres lactantes: No se
sabe si H-B-VAX II® es excretado con la leche humana.
Como muchos medicamentos sí son
excretados con la leche, se debe tener precaución si se administra la vacuna a
una madre lactante. Sin embargo, estudios realizados con H-B-VAX II® (vacuna
contra la hepatitis B derivada de plasma) en 12 mujeres lactantes no revelaron
ningún indicio de que esta vacuna fuera excretada con la leche.
REACCIONES
SECUNDARIAS Y ADVERSAS:
H-B-VAX II® es generalmente bien
tolerado.
Durante los ensayos clínicos no se
ha reportado ninguna reacción adversa importante atribuible a la vacuna o que
pudiera relacionarse con cambios en los títulos de anticuerpos contra la
levadura.
Como sucede con cualquier vacuna,
existe la posibilidad de que el uso extenso de H-B-VAX II® revele reacciones
adversas que no se hayan observados en los ensayos
clínicos.
En un grupo de estudios se
administraron 3,258 dosis de H-B-VAX II®, 10 mcg, a 1,252 adultos sanos. Se
vigiló a esas personas durante cinco días después de cada dosis, y se
reportaron los siguientes efectos colaterales:
Frecuencia en 1% o más de las
dosis administradas:
Reacciones locales en el sitio
de la inyección: Principalmente dolor, adolorimiento e hiperestesia;
también prurito, eritema, equimosis, tumefacción, calor y nodulación.
Generales: Fatiga/astenia,
malestar general, fiebre
(³ 38°C).
Aparato digestivo: Náusea,
diarrea.
Sistema nervioso: Cefalea.
Aparato respiratorio:
Faringitis, infección respiratoria superior (no especificada).
Frecuencia en menos de 1% de las
dosis administradas:
Generales: Sudación,
escalofríos, rubefacción, adolorimiento, sensación de calor.
Tegumentos: Prurito,
erupción cutánea, urticaria, edema angioneurótico.
Aparato digestivo: Vómito,
dolor abdominal/cólico, dispepsia, disminución del apetito.
Aparato musculoesquelético: Mialgia,
artralgia, dolor de espalda, dolor de cuello, dolor de hombro, rigidez
cervical.
Sistema nervioso: Aturdimiento,
vértigo/mareo, parestesias.
Aparato respiratorio: Rinitis,
tos, influenza.
Órganos de los sentidos: Dolor
de oídos.
Sistema linfático: Linfadenopatía.
Psíquicos/conducta: Insomnio,
trastornos del sueño.
Aparato genitourinario: Disuria.
Sistema cardiovascular: Hipotensión
arterial.
En un estudio con adolescentes que
comparó los programas de H-B-VAX II® de tres dosis (5 mcg) con el programa de
dos dosis (10 mcg) la frecuencia total de reacciones adversas en general fue
similar.
En un grupo de estudios se administraron
1,636 dosis de H-B-VAX II® a 653 lactantes y niños sanos (de hasta diez años de
edad) y se les vigiló durante cinco días después de cada dosis. Se reportaron
reacciones en el sitio de la inyección (incluyendo eritema y tumefacción)
después de 8% de las inyecciones y síntomas sistémicos después
de 17% de ellas. Las reacciones adversas sistémicas reportadas con más
frecuencia (en más de 1% de las inyecciones) fueron, en orden decreciente de
frecuencia, irritabilidad, cansancio, fiebre (> 38ºC bucal), llanto,
diarrea, vómito, disminución del apetito, e insomnio.
EFECTOS COLATERALES
ADICIONALES: Durante el uso de la vacuna en el mercado se han
reportado los siguientes efectos colaterales adicionales, pero en muchos casos
no se ha comprobado una relación causal con la
vacuna:
Hipersensibilidad: En el
transcurso de unas cuantas horas después de la vacunación se han observado
anafilaxis y síntomas de reacciones de hipersensibilidad inmediatas, como
edema, disnea, molestias en el pecho, espasmo bronquial o palpitaciones. Días a
semanas después de la vacunación se ha observado un aparente síndrome de
hipersensibilidad (semejante a la enfermedad del suero) de aparición tardía,
que ha incluido artritis (generalmente pasajera) y reacciones cutáneas como eritema
multiforme, equimosis y eritema nudoso (véase Precauciones).
Sistema inmunológico:
Vasculitis.
Tegumentos: Alopecia.
Sistema musculosquelético: Artritis.
Sistema nervioso: Neuropatía
periférica, incluyendo parálisis de Bell; síndrome de Guillain-Barré,
exacerbación de esclerosis múltiple, esclerosis múltiple, neuritis óptica,
convulsiones, convulsiones febriles, encefalitis.
Órganos de los sentidos: Tinnitus.
Hematológicos: Aumento de
la velocidad de sedimentación globular.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Los resultados de estudios clínicos
indican que H-B-VAX II® puede administrarse concomitantemente con DTP
(toxoides de difteria y tétanos y vacuna de tos ferina) VPO (vacuna oral de
poliovirus vivos), M-M-R® II (vacuna de virus vivos contra sarampión,
parotiditis
y rubéola, MSD), Pedvax HIB® Líquido (vacuna conjugada [con proteína
meningocócica] contra Haemophilus influenzae b, MSD) o una dosis de
refuerzos de DTPa (toxoides de difteria, tétanos y vacuna de tos ferina
acelular), utilizando sitios y jeringas distintos para las vacunas inyectables.
No fue demostrado deterioro de la
respuesta inmune a los antígenos de las vacunas probadas por separado.
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se ha reportado aumento
de las enzimas hepáticas con el uso de la vacuna comercializada.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE
LA FERTILIDAD: No se ha evalua-
do el potencial carcinogénico o mutagénico de H-B-VAX II® ni su efecto sobre la
fertilidad.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: No se inyecte por vía intravenosa ni
intradérmica.
La formulación de H-B-VAX II®
(vacuna por recombinación contra la hepatitis B, MSD) de 5 mcg/0.5 ml sin
conservador está disponible sólo para pacientes en quienes es recomendable una
vacuna sin timerosal (por ejemplo, niños de 0 a 6 meses de edad que pueden
recibir otras vacunas que contengan timerosal).
H-B-VAX II® se debe administrar
por inyección intramuscular. El sitio preferido para la inyección en adultos
es el músculo deltoides. En lactantes y niños pequeños, se recomienda aplicar
la inyección intramuscular en la cara anteroexterna del muslo. Los datos
sugieren que las vacunas inyectadas en la región glútea quedan con frecuencia en
el tejido graso y no en el músculo, lo cual reduce el porcentaje esperado de
respuestas inmunológicas.
H-B-VAX II® puede ser administrado
por vía subcutánea a las personas en las que las inyecciones intramusculares
pueden causar hemorragias (por ejemplo, hemofílicos). Sin embargo, cuando se
han administrado por vía subcutánea otras vacunas adsorbidas en aluminio, se ha
observado una mayor frecuencia de reacciones locales, incluyendo nódulos
subcutáneos. Por lo tanto, la vía subcutánea se debe emplear únicamente cuando
existe el riesgo de causar hemorragia con la inyección intramuscular.
Agítese bien el frasco
inmediatamente antes de extraer e inyectar la vacuna, para mantener ésta en
suspensión.
H-B-VAX II® debe ser administrado
en su forma original; no es necesario diluirlo ni reconstituirlo. Se deben
emplear las dosis recomendadas completas.
Para la formulación sin
conservador: Cuando el vial de dosis única haya sido penetrado, la vacuna
extraída debe usarse inmediatamente y el vial desecharse.
Es importante usar una jeringa y
una aguja estériles distintas para cada paciente, para evitar la transmisión de
virus de la hepatitis y de otros agentes infecciosos de una persona a otra.
Los medicamentos para uso
parenteral se deben examinar visualmente antes de administrarlos, en busca de
partículas o cambios de coloración. Después de agitarlo bien, H-B-VAX II® es
una suspensión ligeramente opaca de color blanco.
Programa de vacunación con tres
dosis: Este programa de vacunación consiste en tres dosis de la vacuna
administradas de acuerdo al siguiente esquema:
Primera inyección: En la
fecha que se escoja.
Segunda inyección: Un mes o
más después de la primera.
Tercera inyección: Un mes o
más después de la segunda. Dentro de ciertos límites, las fechas de aplicación
de las inyecciones sucesivas se pueden adaptar a diversas necesidades, como la
coadministración de otras vacunas.
Para los niños nacidos de madres
HBsAg-positivas o de madres que ignoran su estado de HBsAG, las recomendaciones
de tratamiento se describen en las subsecciones tituladas. Programa de
vacunación para los lactantes de madres HBsAg-positivas y Programa de
vacunación para recién nacidos cuando se desconoce el estado de HBsAg de las
madres.
Se debe dejar pasar por lo menos
un mes entre inyecciones sucesivas de la vacuna. Los regímenes de tres dosis
acelerados (por ejemplo, 0-1-2 meses, 0-2-4 meses) pueden inducir
concentraciones protectoras de anticuerpos más pronto en un porcentaje
ligeramente mayor de las personas vacunadas; pero prolongando el intervalo
entre la segunda y la tercera inyecciones (por ejemplo, 0-1-6 meses, 0-1-12
meses) se obtendrá finalmente la seroconversión en una proporción similar de
los vacunados, pero con títulos de anticuerpos considerablemente mayores que
con los regímenes acelerados.
Programa de vacunación de dos
dosis-adolescentes (11-15 años de edad): El programa de vacunación de dos
dosis es una alternativa para la vacunación rutinaria de adolescentes (11-15
años de edad). El programa consiste en dos dosis de la vacuna (10 mcg)
administradas de acuerdo al siguiente esquema:
Primera inyección: En la
fecha que se escoja.
Segunda inyección: 4-6
meses después de la primera.
Los programas de vacunación de
H-B-VAX II® para poblaciones específicas, independientemente de su riesgo de
infección por el virus de la hepatitis B, son los siguientes:
|
Grupo
|
Programa
|
|
Lactantes**/niños/adolescentes‡
|
3 x 5 mcg†
|
|
0-19 años
|
|
|
Adolescentes‡ 11-15 años
|
2 x 10 mcg‡
|
|
Adultos > 20 años
|
3 x 10 mcg†
|
** Lactantes de madres HBsAg-negativas.
† La dosificación apropiada se puede administrar
con otra formulación, con la condición de que el volumen total de vacuna no sea
mayor de 1.0 ml, (véase más arriba el texto correspondiente a la formulación
sin conservador), pero la formulación de 40 mcg/1.0 ml sólo se puede usar en
pacientes adultos en prediálisis o diálisis.
‡ Los adolescentes (11 a 15 años de edad) pueden
recibir 3 x 5 mcg o el programa de 2 x 10 mcg.
Programa de vacunación para los lactantes de madres
HBsAg-positivas: Los niños nacidos de madres HBsAg-positivas se hallan en
gran riesgo de convertirse en portadores crónicos del virus de la hepatitis B y
de sufrir las secuelas crónicas de la infección. Estudios bien controlados han
mostrado que la administración de tres dosis de 0.5 ml de inmunoglobulina
contra la hepatitis B a partir del nacimiento es eficaz en el 75% de los casos
para prevenir el establecimiento del estado de portador crónico en esos niños
durante el primer año de vida. En esas circunstancias la protección es
transitoria, y la eficacia de la inmunización pasiva con inmunoglobulina
contra la hepatitis B disminuye después de ese tiempo. Los resultados obtenidos
en estudios clínicos indican que la administración de una dosis de 0.5 ml de inmunoglobulina
contra la hepatitis B al nacer y tres dosis de 5 mcg (0.5 ml) de H-B-VAX II® a
partir de la primera semana de vida fue eficaz en el 96% de los casos para
evitar el estado de portador crónico en los hijos de madres HBsAg- y
HBeAg-positivas. Se recomienda efectuar pruebas de HBsAg y de anti-HBs a los
12-15 meses de edad, para comprobar el éxito o el fracaso final de dicho
tratamiento. Si no se detecta HBsAg y si se encuentra anti-HBs, el niño ha
quedado protegido. La dosificación recomendada para los recién nacidos de
madres HBsAg-positivas es la siguiente:
|
Tratamiento
|
Al
nacer
|
1
mes
|
6
meses
|
|
H-B-VAX II®
|
5 mcg***
|
5 mcg
|
5 mcg
|
|
Inmunoglobulina
|
|
|
|
|
anti-hepatitis B
|
0.5 ml
|
—
|
—
|
*** La
primera dosis de H-B-VAX II® se
puede administrar al nacer al mismo tiempo que la inmunoglobulina contra la
hepatitis B, pero en ese caso se debe inyectar en la cara anteroexterna del
muslo opuesto.
Programa de vacunación para
recién nacidos cuando se desconoce el estado de HBsAg de las madres: Cuando
no se sabe el estado de HBsAg de la madre, se debe iniciar la vacunación lo más
pronto posible con una dosis de 5 mcg de la vacuna.
Si en los siete días siguientes al
parto se determina que la madre es HBsAg-positiva, también se le debe
administrar inmediatamente al niño una dosis de inmunoglobulina contra la
hepatitis B y completar la serie de vacunación con dosis de 5 mcg. Si la prueba
de HBsAg de la madre resulta negativa, se debe completar la serie de vacunación
del niño con dosis de 2.5 mcg o de 5 mcg, según sea apropiado.
Exposición comprobada o
supuesta al HBsAg: No hay ningún estudio prospectivo en el que se haya
determinado directamente la eficacia de una combinación de inmunoglobulina
conta la hepatitis B y H-B-VAX II® para prevenir la hepatitis B tras la
exposición al virus por vía percutánea, ocular o mucosa.
Dado que en la mayor parte de las
personas que están expuestas a ese contagio (por ejemplo, las dedicadas a la
atención de enfermos) está indicada la vacunación contra la hepatitis B, y dado
que en los casos de exposición perinatal la combinación de inmunoglobulina y
vacuna contra la hepatitis B es más eficaz que la inmunoglobulina sola, se
recomienda seguir el procedimiento siguiente con las personas que se han
expuesto al contagio en situaciones como (1) inoculación percutánea (pinchazo
de aguja), ocular o mucosa de sangre que contiene o es sospechosa de contener
HBsAg, (2) mordeduras que hayan roto la piel recibidas de personas portadoras
de HBsAg o sospechosas de serlo, o (3) contacto sexual con una persona
portadora de HBsAg o sospechosa de serlo.
Administrar
inmunoglobulina conta la hepatitis B (0.06 ml/kg) lo más pronto posible después
de la exposición, de preferencia antes de que hayan transcurrido 24 horas. Después,
administrar por vía intramuscular tres dosis adecuadas a la edad del paciente
(de 10 mcg en los adultos) de vacuna contra la hepatitis B, la primera dentro
de los siete días siguientes a la exposición, la segunda un mes después, y la
tercera seis meses después de la primera.
Revacunación: Hasta ahora,
se desconoce la duración del efecto protector de H-B-VAX II® en los vacunados
sanos y aún no se ha determiado la necesidad de dosis de refuerzo.
Para usarse únicamente con jeringa: Extráigase del
frasco la dosis recomendada con una jeringa y una aguja estériles y libres de
conservadores, antisépticos y detergentes.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE
LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: La sobredosificación
raramente se ha reportado y no fue asociada con ningún evento adverso serio.
PRESENTACIONES: Frasco
ámpula con 5 (con o sin conservador) o 10 mcg de vacuna por recombinación
contra la hepatitis B.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA:
Farmacología clínica: El
virus de la hepatitis B es uno de varios virus de hepatitis que causan una
infección sistémica que afecta principalmente al hígado, los cuales incluyen el
virus de la hepatitis A y los virus D, C y E, que antes se llamaban en conjunto
virus de la hepatitis no-A, no-B.
El virus de la hepatitis B es una
importante causa de hepatitis viral. No existe ningún tratamiento específico
contra esta enfermedad.
El periodo de incubación de la
hepatitis B es relativamente prolongado; pueden transcurrir de seis semanas a
seis meses entre el contagio y la aparición de síntomas. El pronóstico de la
infección es variable y depende de tres factores por lo menos: (1) Edad: en los
lactantes y los niños pequeños la enfermedad inicial suele ser más leve que en
personas de más edad; (2) Cantidad de virus: cuanto mayor sea el número de
virus que invaden el organismo, más probable será que provoquen una hepatitis B
ictérica aguda; y (3) La gravedad de enfermedades subyacentes: la existencia de
una enfermedad maligna o de un trastorno hepático subyacente tiende a aumentar
la morbilidad y la mortalidad.
La persistencia de la infección
viral (estado de portador crónico del virus de la hepatitis B) ocurre en 5 a
10% de las personas que sufren una hepatitis B aguda, y es más frecuente después
de la forma anictérica que de la forma ictérica de la hepatitis B inicial.
Debido a esto, muchos portadores del antígeno HBsAg no saben que alguna vez
padecieron una hepatitis aguda. Se ha calculado que actualmente hay en el mundo
más de 170 millones de personas con infección persistente por el virus de la
hepatitis B, y hay aproximadamente 200-300 millones de portadores crónicos del
virus. Los portadores crónicos constituyen el mayor reservorio humano del virus
de la hepatitis B.
Las complicaciones y secuelas
graves de la infección por el virus de la hepatitis B incluyen necrosis
hepática masiva, cirrosis hepática, hepatitis activa crónica, y carcinoma
hepatocelular. La hepatitis B es la causa de hasta 80% de los carcinomas
hepatocelulares. En todo el mundo, cada año mueren más de 250,000 personas por
enfermedades hepáticas agudas y crónicas asociadas con la hepatitis B.
También hay indicios de que varias
otras enfermedades están relacionadas con la infección por el virus de la hepatitis
B, por un mecanismo inmunológico en el que intervienen complejos
antígeno-anticuerpo. Entre esas enfermedades están un síndrome con erupción
cutánea, urticaria y artralgia que se asemeja a la enfermedad del suero, la
poliarteritis nudosa, la glomerulonefritis membranosa y la acrodermatitis
papular infantil.
Aunque los principales vehículos de
transmisión del virus son la sangre y sus derivados, también se ha encontrado
el antígeno viral en lágrimas, saliva, leche materna, orina, semen y
secreciones vaginales. El virus de la hepatitis B es capaz de sobrevivir por
lo menos durante un mes en las superficies de los objetos que han tenido
contacto con líquidos corporales portadores del virus. La infección se puede
producir cuando el virus existente en líquidos corporales penetra por una
mucosa o por una rotura de la piel. A menudo, la transmisión del virus de la
hepatitis B está relacionada con un contacto interpersonal estrecho con un
individuo infectado, o con condiciones de vida en hacinamiento. En esas
circunstancias, puede ser común la transmisión del virus por vías distintas de
las parenterales directas. Puede ocurrir la transmisión perinatal del virus de
una madre a su hijo si la madre es portadora del HBsAg o sufre una hepatitis B
aguda durante el tercer trimestre de embarazo. La infección con el virus de la
hepatitis B en la infancia conduce generalmente al estado de portador crónico.
Sin la profilaxis, los recién nacidos cuyas madres tienen sueros positivos
tanto para el HBsAg como para el antígeno y tienen 85 a 90% de probabilidades
de infectarse y convertirse en portadores crónicos.
Estudios bien controlados han
mostrado que en esos niños la administración de tres dosis de 0.5 ml de inmunoglobulina
humana contra la hepatitis B a partir del nacimiento puede ser eficaz en el 75%
de los casos para prevenir el establecimiento del estado de portador crónico
durante el primer año de vida.
Sin embargo, el efecto protector de
la inmunoglobulina humana contra la hepatitis B es transitorio.
La hepatitis B es endémica en todo
el mundo y constituye un grave problema médico (véase más adelante Estrategia
de la vacunación). La frecuencia del HBsAg en la población general varía desde
menos de 0.5% en Estados Unidos y Europa Occidental, 1-2% en Sudamérica y el
sur de Europa y 3-5% en África del Norte y muchas partes de lo que era la Unión
Soviética, hasta 9-10% o más en África al sur del Sahara y en el sureste de
Asia. La frecuencia global de marcadores serológicos de la infección varía
entre 7 a 10% en Estados Unidos y 60 a 80% en el sureste de Asia y en África.
Aun en el norte y el occidente de
Europa, y en otros países muy desarrollados en los que la frecuencia de la
hepatitis B es relativamente baja, determinados grupos de población se hallan
en gran riesgo de adquirir la enfermedad y tienen índices de infección
acumulados de hasta 70% (véase más adelante Estrategia de la Vacunación). En
países o regiones en los que la frecuencia es elevada, toda la población se
encuentra en riesgo y la infección tiende a ocurrir durante la infancia.
Debido a que la vacunación se ha
limitado a las personas en alto riesgo, como las dedicadas a la atención de
enfermos y los hijos de madres portadoras del virus, no ha logrado reducir
considerablemente la incidencia global de la infección por el virus de la
hepatitis B. Como consecuencia, la Organización Mundial de la Salud ha
recomendado, a través de su Grupo de Asesoría Mundial, que la vacuna contra la
hepatitis B forme parte de los programas sistemáticos de vacunación de niños en
todos los países. También ha recomendado que los países en los que la
incidencia de la hepatitis B es menor consideren la inmunización de todos los
adolescentes.
Numerosos estudios epidemiológicos
han mostrado que las personas que desarrollan anticuerpos anti-HBs después de
la infección activa con el virus de la hepatitis B quedan protegidas contra la
enfermedad en exposiciones posteriores al contagio.
Estrategia de la vacunación: La
Organización Mundial de la Salud ha recomendado, a través de su Grupo de
Asesoría Mundial, que la vacuna contra la hepatitis B forme parte de los
programas sistemáticos de vacunación de niños en todos los países.
También ha recomendado que los
países en los que la incidencia de la hepatitis B es menor consideren la
inmunización de todos los adolescentes.
Por consiguiente, la vacunación
debe estar dirigida a:
• Lactantes.
• Niños.
• Adolescentes.
• Adultos en riesgo.
Personas dedicadas a la
atención de la salud:
• Odontólogos y cirujanos de la boca.
• Médicos y cirujanos.
• Enfermeras.
• Personal paramédico y de cuidado de pacientes que puede exponerse
al contagio por contacto con la sangre u otros productos corporales de los
pacientes.
• Higienistas y enfermeras dentales.
• Personal de
laboratorio que maneja sangre, derivados de ésta y otros productos corporales
de los pacientes.
• Estudiantes de
odontología, medicina y enfermería.
Determinados pacientes y sus
contactos:
• Personal de unidades de hemodiálisis, hematología u oncología.
• Pacientes en hemodiálisis y pacientes con insuficiencia renal
inicial antes de que necesiten hemodiálisis.
• Enfermos que necesitan transfusiones frecuentes y/o abundantes de
sangre o de concentrados de factores de la coagulación (por ejemplo, personas
con hemofilia o talasemia).
• Pacientes internados y personal de instituciones para enfermos
mentales.
• Personas que tienen contacto frecuente con deficientes mentales
que no están internados pero tienen antigenemia persistente de hepatitis B y
conducta agresiva.
• Personas en contacto estrecho con alguna otra que tenga antigenemia
persistente de hepatitis B.
Viajeros a regiones con alta
incidencia de hepatitis B.
Grupos de población con conocida
alta incidencia de la enfermedad, como:
• Refugiados
provenientes de regiones en las que la infección por el virus de la hepatitis B
es endémica.
• Niños
adoptados provenientes de países en los que la infección por el virus de la
hepatitis B es endémica.
Personal militar con aumento del
riesgo de contagio:
Personas que manipulan
cadáveres.
Personal que maneja sangre o
plasma.
Personas con aumento del riesgo
de contagio debido a su conducta sexual:
• Personas que tienen actividad heterosexual con varias otras.
• Personas que contraen repetidamente enfermedades de transmisión
sexual.
• Hombres homosexuales o bisexuales.
• Prostitutas.
Presos.
Usuarios de drogas inyectables.
RECOMENDACIONES
SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese
la vacuna entre 2o y 8oC. A esa temperatura, las formulaciones
pediátrica y para adultos tienen un periodo de caducidad de 36 meses. Las
temperaturas mayores o menores que ésas pueden reducir la potencia de la
vacuna. No se congele, pues la congelación anula su potencia.
LEYENDAS
DE PROTECCIÓN:
Literatura exclusiva para médicos.
No se deje al alcance de los niños.
MERCK SHARP & DOHME DE MÉXICO,
S. A. de C. V.
H-B-VAX II®* es marca registrada
por Merck & Co., Inc.
Whitehouse
Station, N.J., U.S.A.
Reg. Núm.
241M89, S. S. A.
IPC-HB2-I-022000
GEAR-305025/RM98