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Merck sharp & dohme de méxico, s.a. de c.v.

Av. San Jerónimo Núm. 369, Piso 8
Col. Tizapán
01090 México, D. F.
Tels.: 5481-9600 y 5481-9601


Decadronal®                         

Solución inyectable                                          

(Acetato de dexametasona, MSD)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada ml de SOLUCIÓN INYECTABLE de DECADRO­NAL® contiene:

Dexametasona

 

(como acetato de dexametasona)

8.0 mg

Ingredientes inactivos:

 

Cloruro de sodio

6.7 mg

Creatinina

5.0 mg

Edetato disódico

0.5 mg

Carboximetilcelulosa sódica

5.0 mg

Polisorbato 80

0.75 mg

Hidróxido de sodio para ajustar el pH

 

Agua inyectable, c.b.

 

Conservadores:

 

Alcohol bencílico

9.0 mg

Bisulfito de sodio

1.0 mg

DECADRONAL® Inyectable es una suspensión de color blanco que se sedimenta en reposo pero se vuelve a suspender con facilidad agitándola suavemente.

Química:

Acetato de dexametasona, MSD: El acetato de dexametasona, un corticosteroide sintético, es un polvo inodoro de color blanco o casi blanco.

Es un éster prácticamente insoluble de la dexametasona.

Su fórmula estructural es:

El acetato de dexametasona está presente en la suspensión de DECADRONAL® en forma de monohidrato, que tiene la fórmula empírica C24H31FO6•H2O y un peso molecular de 452.52. El nombre químico del acetato de dexametasona es 21-(acetiloxi)-9-fluoro-11b-17-dihidroxi-16a-metilpregna-1,4-diene-3,20-diona.

Dexametasona, MSD: El nombre químico de la de­xametasona es 9-fluoro-11b-17-21-trihidroxi-16a-metil­preg­na-1,4-diene-3,20-diona. Es un compuesto blanco o casi blanco, inodoro, muy poco soluble en agua.

Es un corticoste­roide sintético relacionado con las hormonas de la corteza supra­rrenal.

Su fórmula empírica es:

C22H29FO5 y tiene la siguiente fórmula estructural.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: DECADRONAL® Inyectable (acetato de dexametasona, MSD) es un preparado corticosteroide de depósito, de efecto prolongado y rápido principio de acción. DECADRONAL® contiene el éster acético de la dexametasona, corticosteroide ­sintético que tiene las acciones y efectos básicos de un gluco­corti­coide, y se recomienda para aplicación intra­muscu­lar, intraarticular o intralesional en determinados pa­decimien­tos en los que se requiere una acción corticos­teroide rápida y duradera.

Indicaciones: Trastornos en los que son deseables los efectos antiinflamatorio e inmunosupresor de los corticosteroides (véase Información complementaria, bajo Indicaciones específicas).

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: Con el acetato de dexametasona se puede mantener el efecto corticosteroide sin necesidad de inyecciones frecuentes ni de la administración por vía oral. Tras la inyección intra­muscular de DECADRONAL®, el alivio de los síntomas ocurre generalmente en un término de 24 horas y en la mayoría de los casos dura de una a tres se­manas.

La dexametasona posee las acciones y efectos de otros glucocorticoides básicos y es uno de los miembros más activos de su clase.

A igualdad de peso, la dexametasona es aproximadamente equivalente a la betametasona, cuatro a seis veces más potente que la metilprednisolona y la triamcino­lona, seis a ocho veces más potente que la prednisona y la prednisolona, 25 a 30 veces más potente que la hidrocortisona, y unas 35 veces más potente que la cortisona.

CONTRAINDICACIONES: Micosis sistémicas. Hipersensibilidad a los sulfitos o a cualquier otro componente de este producto (véase Precauciones). Administración de vacunas de virus vivos (véase Precauciones).

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: Como no se han efectuado estudios de reproducción en seres humanos con corticos­teroi­des, el empleo de estos medicamentos durante el embarazo o en mujeres que pueden embarazarse requiere comparar los beneficios que se espera obtener con los posibles peligros para la madre y el embrión o el feto.

En los recién nacidos de madres que han recibido dosis considerables de corticosteroides durante el embarazo, se debe vigilar cuidadosamente la aparición de signos de hipoadre­na­lismo. Los corticosteroides aparecen en la leche materna y pueden detener el crecimiento, interferir la producción endógena de corticosteroides o tener otros efectos indeseables. Se debe advertir a las madres que estén recibiendo dosis far­ma­cológi­cas de corticosteroides que no deben amamantar a sus hijos.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Los siguientes efectos colaterales han sido observados durante el empleo de corticosteroides, y pueden aparecer en los pacientes tratados con DECADRONAL®.

Trastornos hidroelectrolíticos: Retención de sodio; retención de líquidos, insuficiencia cardiaca congestiva en pacientes susceptibles; pérdida de potasio; alcalosis hipopotasémica; hipertensión arterial.

Musculosqueléticos: Debilidad muscular; miopatía por corticosteroides; reducción de la masa muscular; osteoporosis; fracturas vertebrales por compresión; necrosis aséptica de las cabezas femorales y humerales; frac-
turas patológicas de los huesos largos; ruptura de tendones.

Gastrointestinales: Úlcera péptica con posible perforación o hemorragia; perforación del intestino delgado o del colon, particularmente en pacientes con enteritis o colitis, pancreatitis; distensión abdominal, esofagitis ulcerosa.

Cutáneos: Deficiencia de la cicatrización de heridas; piel delgada y frágil; petequias y equimosis; eritema; aumento de la sudoración; puede suprimir las reacciones a las pruebas cutáneas; otras reacciones cutáneas, como dermatitis alérgica, urticaria, edema angio­neurótico.

Neurológicos: Convulsiones; aumento de la presión intracraneal con edema de la papila (seudotumor cerebral), generalmente después del tratamiento; vértigo; cefalea; trastornos psíquicos.

Endocrinológicos: Irregularidades menstruales, síndrome de Cushing; detención del crecimiento en niños; falta secundaria de respuesta adrenocortical e hipo­fisaria, particularmente en situaciones de estrés como trau­ma­tismos, intervenciones quirúrgicas o enfermedades; disminución de la tolerancia a los carbohidratos; manifestación de la diabetes mellitus latente; aumento de las necesidades de insulina o de hipoglucemiantes orales en los diabéticos; hirsutismo.

Oftálmicos: Cataratas subcapsulares posteriores; au­mento de la presión intraocular; glaucoma; exoftalmos.

Metabólicos: Balance negativo del nitrógeno por cata­bolismo proteínico.

Cardiovasculares: Ruptura del miocardio después de un infarto del miocardio reciente (véase Precauciones).

Otros: Reacciones anafilactoides o de hipersensibilidad; tromboembolia; aumento de peso; aumento del apetito; náuseas; malestar general. Los siguientes efectos colaterales adicionales están relacionados con la administración parenteral de corticos­teroides:

Raros casos de ceguera tras la inyección directa en lesiones situadas en la cara y la cabeza; hiperpigmentación o hipopigmentación; atrofia subcutánea y cutánea; absceso estéril; enrojecimiento tras la inyección intraarticular; artropatía de tipo Charcot; formación de cicatrices; endurecimiento local; inflamación; parestesias; dolor o adolorimiento tardíos.

También se han observado con poca frecuencia tras la administración de DECADRONAL® fibrilaciones musculares, ataxia, hipo y nistagmo.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: En los casos de hipoprotrombinemia se debe tener precaución si se administran al mismo tiempo ácido acetilsalicílico y corticosteroides.

La difenilhidantoína (fenitoína), el fenobarbital, la efedri­na y la rifampicina pueden acelerar la eliminación metabólica de los corticosteroides, con la consiguiente disminución de su concentración sanguínea y de su actividad fisiológica, por lo que puede ser necesario ajustar su dosificación.

Estas interacciones pueden interferir las pruebas de supresión con dexametasona, por lo que éstas se deben interpretar con pre­caución durante la administración de esos medicamentos. Se han observado resultados falsos negativos en la prueba de supresión con dexametasona en pacientes bajo tratamiento con indometacina.

En los pacientes que estén recibiendo al mismo tiempo corticosteroides y anticoagulantes cumarínicos se debe medir con frecuencia el tiempo de protrombina, pues ha habido informes de que los corticosteroides han alterado la respuesta a esos anticoagulantes.

Cuando se administran al mismo tiempo corticosteroides y diuréticos que aumentan la excreción de potasio, se debe vigilar cuidadosamente la posible aparición de hipopo­tasemia. Los corticosteroides pueden provocar resultados falsos negativos en la prueba del nitroazul-tetrazolio para infecciones bacterianas.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Los estudios realizados con DECADRONAL® Inyectable no han manifestado que las mediciones de laboratorio se alteren por el tratamiento del medicamento.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:

No se inyecte por vía intravenosa: No se recomienda emplear DECADRONAL® Inyectable como tratamiento inicial en padecimientos agudos que amenacen la vida del paciente.

DECADRONAL® contiene bisulfito de sodio, un sulfito que puede causar reacciones de tipo alérgico, incluyendo síntomas anafilácticos y episodios asmáticos que ponen en peligro la vida o menos graves, en ciertas personas susceptibles. Se desconoce la frecuencia global de la sensibilidad a los sulfitos en la población general, que probablemente es baja.

La sensibilidad a los sulfitos se observa con más frecuencia en personas asmáticas que entre las no asmáticas. Los productos corticosteroides de depósito pueden provocar atrofia en el lugar de la inyección.

Para reducir la probabilidad y la intensidad de la atrofia, no se inyecte DECADRONAL® por vía subcutánea ni en el músculo deltoides y, si es posible, evítense las inyec­ciones intramusculares repetidas en el mismo sitio.

Se han publicado informes que sugieren una aparente asociación entre el uso de corticosteroides después de un infarto del miocardio reciente y la ruptura de la pared libre del ventrículo izquierdo; por lo tanto, en esos pacientes los corticosteroides se deben emplear con gran precaución.

Las dosis medias o elevadas de hidrocortisona o cortisona pueden causar aumento de la presión arterial, retención de sal y agua, y aumento de la excreción de potasio. Estos efectos son menos probables con los derivados sintéticos, excepto cuando se usan en dosis elevadas. Puede ser necesario restringir la ingestión de sal y administrar suplementos de potasio. Todos los corticosteroides aumentan la excreción de calcio.

En pacientes bajo tratamiento con corticosteroides que se vean sometidos a un estrés desusado, está indicado administrar dosis mayores de corticosteroides de acción rápida antes, durante y después de la situación de estrés. La suspensión brusca del tratamiento con corticos­teroides puede causar una insuficiencia adreno­cortical secundaria, que se puede aminorar disminuyendo gradualmente la dosifi­cación.

Este tipo de insuficiencia relativa puede persistir durante meses después de suspender el tratamiento, por lo que en cualquier situación de estrés que se presente durante ese periodo se debe reanudar la administración de corticosteroides o, si el paciente ya los está recibiendo, puede ser necesario aumentar la dosificación. Como la secreción de mineralo­corticoides puede estar disminuida, administrar al mismo tiempo sal y/o un mineralocorticoide.

Al suspender un tratamiento prolongado con corticos­teroides puede aparecer un síndrome de abstinencia que incluye fiebre, mialgias, artralgias y malestar general, aun cuando no haya signos de insuficiencia suprarrenal.

Debido a que en raras ocasiones han ocurrido reacciones anafi­lactoides en pacientes bajo tratamiento parenteral con corticosteroides, se deben tomar las precauciones apropiadas antes de administrar el producto, especialmente si el pa­ciente tiene antecedentes de alergia a algún medicamento. Está contraindicado administrar vacunas de virus vivos a personas que estén recibiendo dosis inmunosupresoras de corticosteroides.

Si se aplican vacunas virales o bacterianas inactivadas a esas personas, es posible que no se obtenga la respuesta inmunológica esperada. No obstante, sí se puede vacunar a los pacientes que estén reci­biendo corticoste­roides como tratamiento de re­­­em­­­­­­­pla­zo, como, por ejemplo, en la enfermedad de Addison.

Si es necesario emplear corticosteroides en pacientes con tuberculosis latente o reacción positiva a la tuberculina, es preciso vigilar estrechamente a esos pacientes, pues puede ocurrir una reactivación de la enfermedad.

Durante los tratamientos prolongados con corticosteroides, estos pacientes deben recibir quimioprofilaxis.

Los corticosteroides se usarán con precaución en: colitis ulcerosa inespecífica, si hay probabilidad de perforación inminente, absceso u otra infección piógena; diver­ticulitis; anastomosis intestinales recientes; úlcera pép­tica activa o latente; insuficiencia renal; hiperten­sión arterial; osteoporosis y miastenia grave. Las dosis elevadas de corticosteroides pueden minimizar o suprimir los signos de irritación peritoneal consecutivos a una perforación gastrointestinal. Se ha observado embolia grasosa como posible complicación del hipercortisonismo.

El efecto de los corticosteroides es mayor en pacientes con hipotiroidismo o cirrosis. En algunos pacientes, los corti­cos­­te­roides pueden aumentar o disminuir la movilidad y el número de los esperma­tozoides. Los corticoste­roides pueden enmascarar algunos signos de infección, y durante su empleo pueden aparecer nuevas infecciones.

En el paludismo cerebral, el empleo de corticoste­roides se asocia con una prolongación del coma y una mayor frecuencia de neumonía y hemorragia gastroin­­tes­­tinal.

Los corticosteroides pueden activar la amebiasis latente, por lo que se recomienda investigar la presencia de amebiasis latente o activa antes de empezar a administrarlos a cualquier paciente que haya vivido en regiones tropicales o que presente diarrea inexplicable.

El uso prolongado de corticosteroides puede provocar cataratas subcapsulares posteriores y glaucoma con posible lesión de los nervios ópticos, y puede favorecer el establecimiento de infecciones oculares secundarias por hongos o virus.

Los corticosteroides se deben usar con precaución en pacientes con herpes simple ocular, por la posibilidad de perforación de la córnea. Vigilar cuidadosamente el crecimiento y desarrollo de los lactantes y niños sometidos a tratamiento prolongado con corticosteroides.

La inyección intraarticular de un corticosteroide puede tener efectos tanto generales como locales.

El aumento considerable del dolor articular, acompañado de inflamación local, aumento de la limitación del movimiento articular, fiebre y malestar general sugiere la existencia de una artritis infecciosa. Si se presenta esta complicación y se confirma la presencia de infección, iniciar el tratamiento antimicrobiano adecuado.

Se debe evitar la inyección local de un corticosteroide en un sitio infectado. Examinar adecuadamente cualquier líquido articular que se encuentre, para descartar la existencia de un proceso infeccioso.

No se deben inyectar corticosteroides en articulaciones inestables.

Las inyecciones intraarticulares frecuentes pueden dañar los tejidos articulares. Se debe subrayar firmemente a los pacientes la importancia de que no usen en exceso las articu­la­ciones en las que ya hayan disminuido los síntomas, mientras persista el proceso inflamatorio.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: No se ha determinado la dosificación para niños menores de 12 años.

La dosificación se debe ajustar de acuerdo con la gravedad de la enfermedad y la respuesta del paciente.

En algunos padecimientos crónicos que normalmente presentan periodos frecuentes de mejoría espontánea, se ­puede administrar una sola inyección de 2 ml de ­DECADRONAL® y no repetirla hasta que vuelvan a aparecer los sín­to­mas. Este procedimiento puede facilitar la identificación de los periodos de remisión y hacer posible una dosificación total del corticosteroide menor que con un tratamiento continuo por vía oral.

Inyección intramuscular: Las dosis varían entre 1 y
2 ml. La dosis recomendada para la mayoría de los pacien­tes es de 2 ml. Sin embargo, una dosis de 1 ml suele aliviar los síntomas durante una semana, aproximadamente, y puede resultar suficiente para algunos pacientes.

Después de la inyección intramuscular, generalmente el alivio de los síntomas ocurre en un plazo de 24 horas y dura de una a tres semanas. Si es necesario continuar el tratamiento, se puede repetir la dosis a intervalos de una a tres semanas.

En el asma y la rinitis alérgica, se ha observado que generalmente el alivio ocurre en 1 a 12 horas y dura de una a tres semanas.

En la artritis reumatoide se observa alivio de los síntomas en 2 a 18 horas, y el lapso en que hay que repetir el tratamiento varía una y dos semanas, según la dosificación empleada y la respuesta del paciente.

En el tratamiento de padecimientos cutáneos por vía parenteral, se ha observado que el alivio de los síntomas ocurre en 3 a 24 horas en los casos de dermatitis atópica, dermatitis eccematoide o dermatitis por contacto.

En las enfermedades cutáneas crónicas puede ser necesario repetir el tratamiento a intervalos de una a tres semanas. En la dermatitis por contacto, puede que no sea necesario repetir el tratamiento si se evita la reexposición al alergeno.

Inyección intraarticular y en los tejidos blandos: La dosis usual es de 0.5 a 2 ml. Si es necesario continuar el tratamiento, se puede repetir la dosis a intervalos de una a tres semanas.

En la tendinitis y la bursitis la dosis varía de acuerdo con el lugar y la intensidad de la inflamación. Generalmente, el alivio se inicia en 3 a 24 horas y dura de una a tres semanas. La mayoría de los pacientes necesita sólo una a dos inyec­ciones.

Inyección intralesional: La dosis usual es de 0.1 a 0.2 ml en cada sitio. En los padecimientos cutáneos (por ejemplo, psoriasis), la dosis total no debe ser mayor de
2 ml. El intervalo entre las inyecciones varía entre unas cuantas semanas y unos cuantos meses, según la enfermedad de que se trate y la respuesta obtenida.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBRE­DOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: Los informes sobre intoxicación aguda y/o muerte por sobredosificación de glucocorticoides son escasos. En caso de sobredosificación, no existe ningún antídoto específico; el tratamiento es de sostén y sintomático.

PRESENTACIÓN: DECADRONAL se presenta en frasco ámpula con 2 ml.

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA:

INDICACIONES ESPECÍFICAS: Por inyección intra­muscu­lar cuando no sea posible el tratamiento por vía oral.

1.   Trastornos endocrinológicos:

Hiperplasia suprarrenal congénita.

Tiroiditis no supurante.

Hipercalcemia asociada a cáncer.

2.   Enfermedades reumáticas: Como tratamiento auxiliar a corto plazo (como medida de sostén durante episodios o exacerbaciones agudos) en:

    Osteoartritis postraumática.

    Sinovitis de la osteoartritis.

    Artritis reumatoide y artritis reumatoide juvenil (determinados casos pueden requerir tratamiento de mantenimiento con dosis bajas).

    Bursitis aguda o subaguda.

    Epicondilitis.

    Tenosinovitis aguda inespecífica.

    Artritis gotosa aguda.

    Artritis psoriásica.

    Espondilitis anquilosante.

3.   Enfermedades de la colágena: Durante las exacer­baciones o como tratamiento de mantenimiento en casos seleccionados de:

Lupus eritematoso diseminado.

Carditis reumática aguda.

4.   Enfermedades de la piel:

Pénfigo.

Eritema multiforme grave (síndrome de Stevens-Johnson).

Dermatitis exfoliativa.

Dermatitis herpetiforme bulosa.

Dermatitis seborreica intensa.

Psoriasis intensa.

Micosis fungoide.

5.   Estados alérgicos: Control de afecciones alérgicas intensas o incapacitantes que no respondan al tratamiento convencional adecuado:

Asma bronquial.

Dermatitis por contacto.

Dermatitis atópica.

Enfermedad del suero.

Rinitis alérgica estacional o no estacional.

Reacciones de hipersensibilidad a medicamentos.

Urticaria por reacción a la transfusión.

6.   Enfermedades oftálmicas: Padecimientos oculares alérgicos o inflamatorios intensos, agudos o crónicos, como:

Herpes zoster oftálmico.

Iritis, iridociclitis.

Coriorretinitis.

Uveítis y coroiditis posteriores difusas.

Neuritis óptica.

Oftalmía simpática.

Inflamación del segmento anterior.

Conjuntivitis alérgica.

Queratitis.

Úlceras marginales alérgicas de la córnea.

7.   Enfermedades gastrointestinales: Como tratamiento sistémico de sostén durante periodos críticos de la enfermedad en:

Colitis ulcerosa.

Enteritis regional.

8.   Enfermedades respiratorias:

Sarcoidosis manifiesta.

Beriliosis.

Síndrome de Loeffler que no se pueda tratar por otros medios.

Neumonía por aspiración.

9.   Trastornos hematológicos:

Anemia hemolítica adquirida (autoinmune).

Trombocitopenia secundaria en adultos.

Eritroblastopenia (anemia eritrocítica).

Anemia hipoplásica congénita (eritroide).

10. Enfermedades neoplásicas: Para el tratamiento  paliativo de:

Leucemias y linfomas en adultos.

Leucemia aguda infantil.

11. Estados edematosos: Para provocar diuresis o remisión de la proteinuria en el síndrome nefrótico sin uremia, idiopático o debido a lupus eritematoso.

12. Diversos: Triquinosis con participación neurológica o miocárdica.

  Por inyección intraarticular o en los tejidos
blandos como tratamiento auxiliar de sostén a corto pla­zo durante episodios o exacerbaciones agudos, en:

    Sinovitis de la osteoartritis.

    Artritis reumatoide.

    Bursitis aguda o subaguda.

    Artritis gotosa aguda.

    Epicondilitis.

    Tenosinovitis aguda inespecífica.

    Osteoartritis postraumática.

  Por inyección intralesional en:

    Queloides.

Lesiones locales hipertróficas, infiltrativas o inflama­to­rias de: liquen plano, placas psoriásicas, granuloma anular y liquen simple crónico (neurodermatitis). Lupus eritematoso discoide. Necrobiosis lipoídica del diabético. Alopecia areata.

También puede ser útil en los tumores quísticos de las aponeurosis o los tendones (gangliones).

FARMACOLOGÍA CLÍNICA: Los glucocorticoides naturales (hidrocortisona y cortisona), que provocan también retención de sal, se emplean como tratamiento de reemplazo en los estados de deficiencia adrenocortical.

Sus análogos sintéticos, incluyendo la dexametasona, se utilizan principalmente por sus potentes efectos antiinflamatorios en muchas enfermedades.

Los glucocorticoides tienen intensos y variados efectos metabólicos y, además, modifican las respuestas inmunológicas del organismo a diversos estímulos. A dosis de igual potencia antiinflamatoria, la dexame­tasona carece casi por completo de la propiedad de retener sodio que posee la hidrocortisona.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Este producto, como muchos otros que contienen esteroides, es sensible al calor, por lo que no debe ser esterilizado en autoclave. Evítese que se congele.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Literatura exclusiva para médicos.
Su venta requiere receta médica.
No se deje al alcance de los niños.

MERCK SHARP & DOHME DE MÉXICO,
S. A. de C. V.

®Marca registrada por Merck & Co., Inc.,
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