Decadron
®
Tabletas
(Dexametasona, MSD)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
Química: El nombre químico de la dexametasona es
9-fluoro-11ß,17,21-trihidroxi-16a-metilpregna-1,4-dien-3,20-diona.
Es un compuesto blanco o casi blanco, inodoro, muy poco soluble en agua (0.1 mg
por cc). Se funde y se descompone a 250°C aproximadamente. Es un corticosteroide
sintético relacionado con las hormonas de la corteza suprarrenal y tiene la
siguiente estructura química:

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: DECADRON
(dexametasona, MSD) es un glucocorticoide sintético,
usado principalmente por su potente efecto antiinflamatorio. Aunque su
actividad antiinflamatoria es considerable aun a dosis bajas, tiene poco
efecto sobre el balance de los electrólitos. A dosis de igual potencia antiinflamatoria,
la dexametasona carece casi por completo de la propiedad de retener sodio que
poseen la hidrocortisona y los derivados estrechamente relacionados con ésta.
Los glucocorticoides tienen intensos y variados efectos
metabólicos y, además, modifican la respuesta inmunológica del organismo a
diversos estímulos.
Indicaciones: Trastornos en
los que son deseables los efectos antiinflamatorio e inmunosupresor de los
corticosteroides, especialmente para el tratamiento intensivo durante periodos
cortos (véase Información complementaria, Indicaciones específicas).
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA: La dexametasona posee las acciones y efectos de
otros glucocorticoides básicos y es uno de los miembros más activos de su
clase. Los glucocorticoides son esteroides adrenocorticales naturales o
sintéticos que se absorben fácilmente de la luz gastrointestinal. Sus efectos
metabólicos son intensos y variados y, además, modifican las respuestas
inmunológicas del organismo a diversos estímulos.
CONTRAINDICACIONES: Micosis sistémicas.
Hipersensibilidad
a cualquiera de los componentes de este producto. Administración de vacunas de
virus vivos (véase Precauciones).
RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:
Empleo
durante el embarazo y en madres lactantes: Como no se han efectuado
estudios de reproducción en seres humanos con corticosteroides, el empleo de
estos medicamentos durante el embarazo o en mujeres que pueden embarazarse
requiere comparar los beneficios que se espera obtener con los posibles
peligros para la madre y el embrión o el feto.
En los
recién nacidos de madres que han recibido dosis considerables de
corticosteroides durante el embarazo, se debe vigilar cuidadosamente la
aparición de signos de hipoadrenalismo.
Los
corticosteroides aparecen en la leche materna y pueden detener el crecimiento,
interferir la producción endógena de corticosteroides o tener otros efectos indeseables.
Se debe advertir a las madres que estén recibiendo dosis farmacológicas de
corticosteroides que no deben amamantar a sus hijos.
REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:
Trastornos
hidroelectrolíticos: Retención de sodio; retención de líquidos; insuficiencia
cardiaca congestiva en pacientes susceptibles; pérdida de potasio; alcalosis
hipopotasémica; hipertensión arterial.
Musculosqueléticos:
Debilidad muscular; miopatía por corticosteroides; reducción de la masa
muscular; osteoporosis; fracturas vertebrales por compresión; necrosis aséptica
de las cabezas femorales y humerales; frac-
turas patológicas de los huesos largos, ruptura de tendones.
Gastrointestinales:
Úlcera péptica con posible perforación o hemorragia; perforación del
intestino delgado o del colon, particularmente en pacientes con enteritis o colitis;
pancreatitis; distensión abdominal; esofagitis ulcerosa.
Cutáneos:
Deficiencia de la cicatrización de heridas; piel delgada y frágil;
petequias y equimosis; eritema; aumento de la sudoración; puede suprimir las
reacciones a las pruebas cutáneas; otras reacciones cutáneas, como dermatitis
alérgica, urticaria, edema angioneurótico.
Neurológicos:
Convulsiones; aumento de la presión intracraneal con edema de la papila
(seudotumor cerebral), generalmente después del tratamiento; vértigo; cefalea;
trastornos psíquicos.
Endocrinológicos:
Irregularidades menstruales; síndrome de Cushing; detención del crecimiento
en niños; falta secundaria de respuesta adrenocortical e hipofisaria,
particularmente en situaciones de estrés como traumatismos, intervenciones
quirúrgicas o enfermedades; disminución de la tolerancia a los carbohidratos;
manifestación de la diabetes mellitus latente; aumento de las necesidades de
insulina o de hipoglucemiantes orales en los diabéticos; hirsutismo.
Oftálmicos:
Cataratas subcapsulares posteriores; aumento de la presión intraocular;
glaucoma; exoftalmos.
Metabólicos:
Balance negativo del nitrógeno por catabolismo proteínico.
Cardiovasculares:
Ruptura del miocardio después de un infarto del miocardio reciente (véase
Precauciones).
Otros:
Hipersensibilidad; tromboembolia; aumento de peso; aumento del apetito;
náuseas; malestar general; hipo.
INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: En
los casos de hipoprotrombinemia, se debe tener precaución si se administran al
mismo tiempo ácido acetilsalicílico y corticosteroides.
La
difenilhidantoína (fenitoína), el fenobarbital, la efedrina y la rifampicina
pueden acelerar la eliminación metabólica de los corticosteroides, con la
consiguiente disminución de su concentración sanguínea y de su actividad
fisiológica, por lo que puede ser necesario ajustar su dosificación.
Estas
interacciones pueden interferir las pruebas de supresión con dexametasona, por
lo que éstas se deben interpretar con precaución durante la administración de
esos medicamentos.
Se han
observado resultados falsos negativos en la prueba de supresión con
dexametasona en pacientes bajo tratamiento con indometacina.
En los
pacientes que estén recibiendo al mismo tiempo corticosteroides y
anticoagulantes cumarínicos, se debe medir con frecuencia el tiempo de
protrombina, pues ha habido informes de que los corticosteroides han alterado
la respuesta a esos anticoagulantes.
Los
estudios han mostrado que el efecto usual de la adición de corticosteroides es
una inhibición de la respuesta a los compuestos cumarínicos, aunque ha habido
algunos informes contradictorios de potenciación de efectos, no confirmados por
estudios.
Cuando se
administran al mismo tiempo corticosteroides y diuréticos que aumentan la
excreción de potasio, se debe vigilar cuidadosamente la posible aparición de
hipopotasemia.
Los
corticosteroides pueden provocar resultados falsos negativos en la prueba del
nitroazul-tetrazolio para infecciones bacterianas.
ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO:
No se han reportado alteraciones de las pruebas de laboratorio
atribuibles al tratamiento con DECADRON Tabletas.
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS,
MUTAGÉNESIS, TERATO-GÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: Se debe usar la
menor dosificación posible de corticosteroide para controlar el trastorno que
se está tratando, y cuando se pueda reducir la dosificación, hacerla de manera
gradual. Los corticosteroides pueden exacerbar las micosis sistémicas, por lo
que no se deben emplear cuando exista una de ellas, a menos que sea necesario
para controlar una reacción a la anfotericina B. Por otra parte, ha habido
casos en que el empleo simultáneo de anfotericina B e hidrocortisona fue
seguido de hipertrofia e insuficiencia cardiaca congestiva.
Se han
publicado informes que sugieren una aparente asociación entre el uso de
corticosteroides después de un infarto del miocardio reciente y la ruptura de
la pared libre del ventrículo izquierdo; por lo tanto, en esos pacientes los
corticosteroides se deben emplear con extrema precaución.
Las dosis
medias o elevadas de cortisona o hidrocortisona pueden causar aumento de la
presión arterial, retención de sal y agua, y aumento de la excreción de
potasio. Estos efectos son menos probables con los derivados sintéticos,
excepto cuando se usan en dosis elevadas. Puede ser necesario restringir la
ingestión de sal y administrar suplementos de potasio. Todos los
corticosteroides aumentan la excreción de calcio.
La
suspensión brusca del tratamiento con corticosteroides puede causar una
insuficiencia adrenocortical secundaria, que se puede aminorar disminuyendo
gradualmente la dosificación.
Este tipo
de insuficiencia relativa puede persistir durante meses después de suspender el
tratamiento, por lo que en cualquier situación de estrés que se presente
durante ese periodo se debe reanudar la administración de corticosteroides o,
si el paciente ya los está recibiendo, puede ser necesario aumentar la
dosificación.
Como la
secreción de mineralocorticoides puede estar disminuida, administrar al mismo
tiempo sal y/o un mineralocorticoide.
Al
suspender un tratamiento prolongado con corticosteroides puede aparecer un
síndrome de abstinencia que incluye fiebre, mialgias, artralgias y malestar
general, aun cuando no haya signos de insuficiencia suprarrenal.
Está
contraindicado administrar vacunas de virus vivos a personas que estén
recibiendo dosis inmunosupresoras de corticosteroides. Si se aplican vacunas
virales o bacterianas inactivadas a esas personas, es posible que no se obtenga
la respuesta inmunológica esperada.
No obstante, sí se puede vacunar a los pacientes que estén
recibiendo corticosteroides como tratamiento de reemplazo, como, por ejemplo,
en la enfermedad de Addison.
El empleo de DECADRON®
en la tuberculosis activa se debe limitar a los casos de tuberculosis
fulminante o diseminada en los que el corticosteroide se asocia a un
tratamiento antituberculoso apropiado.
Si es necesario emplear
corticosteroides en pacientes con tuberculosis latente o reacción positiva a la
tuberculina, es preciso vigilar estrechamente a esos pacientes, pues puede
ocurrir una reactivación de la enfermedad.
Durante los tratamientos
prolongados con corticosteroides, estos pacientes deben recibir
quimioprofilaxis.
Los corticosteroides deben usarse
con precaución en: colitis ulcerosa inespecífica, si hay probabilidad de
perforación inminente, absceso u otra infección piógena; diverticulitis;
anastomosis intestinales recientes; úlcera péptica activa o latente;
insuficiencia renal; hipertensión arterial; osteoporosis y miastenia grave.
Las dosis elevadas de
corticosteroides pueden minimizar o suprimir los signos de irritación
peritoneal consecutivos a una perforación gastrointestinal.
Se ha observado embolia grasosa
como posible complicación del hipercortisonismo.
El efecto de los corticosteroides
es mayor en pacientes con hipotiroidismo o cirrosis.
En algunos pacientes, los corticosteroides
pueden aumentar o disminuir la movilidad y el número de los espermatozoides.
Los corticosteroides pueden
enmascarar algunos signos de infección y durante su empleo pueden aparecer
nuevas infecciones.
En el paludismo cerebral, el
empleo de corticosteroides se asocia con una prolongación del coma y una mayor
frecuencia de neumonía y hemorragia gastrointestinal.
Los corticosteroides pueden
activar la amebiasis latente, por lo que se recomienda investigar la presencia
de amebiasis latente o activa antes de empezar a administrarlos a cualquier
paciente que haya vivido en regiones tropicales o que presente diarrea
inexplicable.
El uso prolongado de
corticosteroides puede provocar cataratas subcapsulares posteriores y glaucoma
con posible lesión de los nervios ópticos, y puede favorecer el establecimiento
de infecciones oculares secundarias por hongos o virus.
Los corticosteroides se deben usar
con precaución en pacientes con herpes simple ocular, por la posibilidad de
perforación de la córnea.
Vigilar cuidadosamente el
crecimiento y desarrollo de los lactantes y niños sometidos a tratamiento
prolongado con corticosteroides.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Recomendaciones generales para la
administración por vía oral: las dosificaciones requeridas son variables y se
deben individualizar de acuerdo con la gravedad de la enfermedad y la respuesta
del paciente.
La dosificación inicial usual
varía entre 0.75 y 15 mg diarios, según la enfermedad que se esté tratando. En
los lactantes y los niños, generalmente habrá que reducir las dosis
recomendadas, pero la dosificación se debe basar en la gravedad del
padecimiento más que en la edad o el peso corporal.
El tratamiento con
corticosteroides es un auxiliar y no un sustituto de la terapéutica
convencional, la cual se debe aplicar en la forma apropiada.
Si se administra este medicamento
durante más de unos cuantos días, la reducción de la dosificación o la
suspensión del tratamiento se hará gradualmente.
En trastornos agudos en los que es
urgente obtener un alivio rápido se pueden emplear dosis elevadas, las cuales
pueden resultar indispensables por un periodo corto. Una vez que se han
suprimido adecuadamente los síntomas, se debe mantener la menor dosificación
capaz de proporcionar suficiente alivio sin efectos hormonales excesivos.
Los padecimientos crónicos pueden
tener etapas de remisión espontánea, durante las cuales se interrumpirá
gradualmente la administración de corticosteroides.
Durante
los tratamientos prolongados se deben efectuar a intervalos regulares estudios
ordinarios de laboratorio, como examen general de orina, determinación de la
glucemia posprandial a las dos horas, medición de la presión arterial y del
peso corporal, y radiografía de tórax.
Si se
emplean dosis elevadas, es aconsejable hacer determinaciones periódicas del
potasio sérico.
Los
pacientes que estén tomando cualquier otro glucocorticoide pueden cambiar a
DECADRON® haciendo los ajustes
adecuados en la dosificación.
Las
siguientes equivalencias en miligramos facilitan el cambio de otros
glucocorticoides a DECADRON®:
|
DECADRON®
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0.75
mg
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Metilprednisolona y
triamcinolona
|
4 mg
|
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Prednisolona y
prednisona
|
5 mg
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Hidrocortisona
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20 mg
|
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Cortisona
|
25
mg
|
Miligramo por miligramo, la
dexametasona es aproximadamente equivalente a la betametasona, cuatro a seis
veces más potente que la metilprednisolona y la triamcinolona, seis a ocho
veces más potente que la prednisona y la prednisolona, 25 a 30 veces más
potente que la hidrocortisona, y unas 35 veces más potente que la cortisona.
A dosis
de igual potencia antiinflamatoria, la dexametasona carece casi por completo de
la propiedad de retener sodio que poseen la hidrocortisona y los derivados
estrechamente relacionados con ésta.
Recomendaciones
específicas sobre la dosificación:
En
enfermedades crónicas habitualmente no mortales, como padecimientos
hormonales y reumáticos crónicos, estados edematosos, enfermedades
respiratorias y gastrointestinales, algunas enfermedades de la piel y
trastornos hematológicos, iníciese el tratamiento con una dosificación baja
(0.5 a 1 mg al día) y auméntese gradualmente hasta la menor dosificación que
proporcione el grado deseado de alivio de los síntomas.
La
dosificación se puede dividir en dos, tres o cuatro tomas al día.
En la
hiperplasia suprarrenal congénita, la dosis diaria usual es de 0.5 a 1.5
mg.
En
enfermedades agudas no mortales, como estados alérgicos, enfermedades
oftálmicas, padecimientos reumáticos agudos y subagudos, la dosificación varía
entre 2 y 3 mg al día; sin embargo, algunos pacientes pueden necesitar dosis
mayores.
Como
estos padecimientos son autolimitados, generalmente no es necesario un
tratamiento de mantenimiento prolongado.
Tratamiento
combinado:
En
padecimientos alérgicos agudos autolimitados, o en exacerbaciones agudas de
enfermedades alérgicas crónicas (por ejemplo, rinitis alérgica aguda,
ataques agudos de asma bronquial estacional, urticaria medicamentosa y
dermatosis por contacto), se sugiere el siguiente programa de dosificación, en
el que se combina el tratamiento parenteral con el oral:
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Primer día:
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Una inyección
intramuscular de
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1 ó 2 ml (4 u 8
mg) de DECADRON®
|
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INYECTABLE
(fosfato sódico de
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|
dexametasona,
MSD).
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Segundo y tercer
días:
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Dos tabletas de
DECADRON®
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(de 0.5 mg), dos
veces al día.
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Cuarto y quinto
días:
|
Una tableta de
DECADRON®
|
|
|
(de 0.5 mg), dos
veces al día.
|
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Sexto y séptimo
días:
|
Una tableta de
DECADRON ®
|
|
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(de 0.5 mg), una
vez al día.
|
|
Octavo día:
|
Consulta de control.
|
En enfermedades crónicas
potencialmente mortales, como lupus eritematoso diseminado, pénfigo o
sarcoidosis sintomática, la dosificación inicial recomendada es de 2 a 4.5 mg
diarios; algunos pacientes pueden necesitar dosis mayores.
En
enfermedades agudas que amenazan la vida del paciente (por ejemplo,
carditis reumática aguda, crisis de lupus eritematoso diseminado, reacciones
alérgicas graves, pénfigo, enfermedades neoplásicas), la dosificación inicial
es de 4 a 10 mg al día, fraccionada en cuatro dosis por lo menos. En las
reacciones alérgicas graves, el medicamento de primera elección es la
epinefrina, y DECADRON® (en
tabletas o elixir) es útil como tratamiento asociado o complementario.
En el
edema cerebral, cuando es necesario un tratamiento de mantenimiento como
medida paliativa en pacientes con tumores cerebrales recurrentes o inoperables,
puede ser eficaz una dosificación de 2 mg dos o tres veces al día. Se debe
utilizar la menor dosificación necesaria para controlar el edema cerebral.
En el
síndrome adrenogenital, dosificaciones diarias de 0.5 a 1.5 mg pueden
mantener la remisión en los niños y evitar la recurrencia de la excreción
anormal de 17-cetosteroides.
Como
tratamiento masivo de ciertos padecimientos, como leucemia aguda, síndrome
nefrótico y pénfigo, la dosificación recomendada es de 10 a 15 mg diarios.
En los
pacientes que están recibiendo una dosificación tan elevada se debe vigilar muy
estrechamente la aparición de reacciones intensas.
Pruebas
de supresión con dexametasona:
1. Pruebas para el síndrome de Cushing:
administrar 1.0 mg de DECADRON®
por vía oral a las 11 p.m.; y extraer sangre a las 8 de la mañana siguiente
para medir la concentración de cortisol en el plasma.
Para mayor exactitud, administrar 0.5 mg de
DECADRON® por vía oral cada
seis horas durante
48 horas, y medir la excreción de 17-hidroxicorticosteroides en la orina
recolectada durante 24 horas.
2. Prueba para distinguir el síndrome de Cushing
por exceso de producción de ACTH del debido a otras causas: Administrar 2.0 mg
de DECADRON® por vía oral cada
seis horas durante 48 horas, y medir la excreción de 17-hidroxicorticosteroides
en la orina recolectada durante 24 horas.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O
INGESTA ACCIDENTAL: Los informes sobre intoxicación aguda y/o muerte
por sobredosificación de glucocorticoides son escasos.
En caso
de sobredosificación, no existe ningún antídoto específico; el tratamiento es
de sostén y sintomático.
En
ratones hembras, la DL50 oral de la dexametasona fue de 6.5 g/kg.
PRESENTACIÓN: Caja con 30 tabletas, cada
tableta contiene 0.5 mg de dexametasona.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA:
INDICACIONES ESPECÍFICAS:
1. Estados alérgicos:
Control de
padecimientos alérgicos intensos o incapacitantes que no respondan al
tratamiento convencional adecuado:
Rinitis
alérgica estacional o no estacional.
Asma
bronquial.
Dermatitis
por contacto.
Dermatitis
atópica.
Enfermedad
del suero.
Reacciones
de hipersensibilidad a medicamentos.
2. Enfermedades
reumáticas:
Como
tratamiento auxiliar a corto plazo durante episodios agudos o exacerbaciones
de:
Artritis
psoriásica.
Artritis reumatoide y artritis reumatoide
juvenil (determinados casos que pueden requerir tratamiento de mantenimiento
con dosis bajas).
Espondilitis
anquilosante.
Bursitis
aguda o subaguda.
Tenosinovitis
aguda inespecífica.
Artritis
gotosa aguda.
Osteoartritis
postraumática.
Sinovitis
de la osteoartritis.
Epicondilitis.
3. Enfermedades
de la piel:
Pénfigo.
Dermatitis
herpetiforme bulosa.
Eritema
multiforme grave (síndrome de Stevens-Johnson).
Dermatitis
exfoliativa.
Micosis
fungoide.
Psoriasis
intensa.
Dermatitis
seborreica intensa.
4. Enfermedades
oftálmicas:
Padecimientos
alérgicos o inflamatorios intensos, agudos o crónicos, del ojo y sus anexos,
como:
Conjuntivitis
alérgica.
Queratitis.
Úlceras
marginales alérgicas de la córnea.
Herpes
zoster oftálmico.
Iritis e
iridociclitis.
Coriorretinitis.
Inflamación
del segmento anterior.
Uveítis y
coroiditis posteriores difusas.
Neuritis
óptica.
Oftalmía
simpática.
5. Trastornos
endocrinológicos: Insuficiencia adrenocortical primaria o secundaria (el
medicamento de primera elección es la hidrocortisona o la cortisona; se pueden
utilizar medicamentos análogos sintéticos asociados a mineralocorticoides en
los casos en que estén indicados; la administración complementaria de
mineralocorticoides es particularmente importante en los niños).
Hiperplasia
suprarrenal congénita.
Tiroiditis
no supurante.
Hipercalcemia
asociada con cáncer.
6. Enfermedades
respiratorias:
Sarcoidosis
manifiesta.
Síndrome de
Loeffler que no se pueda tratar por otros medios.
Beriliosis.
Tuberculosis
pulmonar fulminante o diseminada, administrando al mismo tiempo quimioterapia
antituberculosa apropiada.
Neumonía
por aspiración.
7. Trastornos
hematológicos:
Púrpura
trombocitopénica idiopática en adultos.
Trombocitopenia
secundaria en adultos.
Anemia
hemolítica adquirida (autoinmune).
Eritoblastopenia
(anemia eritrocítica).
Anemia
hipoplásica congénita (eritroide).
8. Enfermedades
neoplásicas:
Para el
tratamiento paliativo de:
Leucemias y
linfomas en adultos.
Leucemia
aguda infantil.
9. Estados
edematosos:
Para
provocar diuresis o remisión de la proteinuria en el síndrome nefrótico sin
uremia, idiopático o debido a lupus eritematoso.
Edema cerebral: Se puede usar
DECADRON® (Tabletas o elixir)
en el tratamiento del edema cerebral por diversas causas. La administración
oral de DECADRON® puede
beneficiar a los pacientes con edema cerebral asociado a tumores cerebrales
primarios o metastásicos.
También se
puede usar en la preparación preoperatoria de pacientes con hipertensión
intracraneal
secundaria a tumores cerebrales, como paliativo en pacientes con neoplasias
cerebrales inoperables o recurrentes, y en el tratamiento del edema cerebral
asociado a la neurocirugía.
El
tratamiento con DECADRON por vía oral también puede beneficiar a algunos
pacientes con edema cerebral por traumatismo craneal o pseudotumor cerebral. Su
empleo en el edema cerebral no sustituye a la cuidadosa valoración neurológica
y al tratamiento definitivo, como la neurocirugía u otro tratamiento
específico.
10. Enfermedades
gastrointestinales:
Durante un
periodo crítico de la enfermedad en:
Colitis
ulcerosa.
Enteritis
regional.
11. Diversos:
Meningitis
tuberculosa con bloqueo subaracnoideo presente o inminente, asociado a una
quimioterapia antituberculosa apropiada.
Triquinosis
con participación neurológica o miocárdica.
Durante las
exacerbaciones o como tratamiento de mantenimiento en casos seleccionados de:
Lupus
eritematoso diseminado.
Carditis
reumática aguda.
12. Pruebas
diagnósticas de hiperfunción adrenocortical.
FARMACOLOGÍA CLÍNICA:
Los
glucocorticoides naturales (hidrocortisona y cortisona), que provocan también
retención de sal, se emplean como tratamiento de reemplazo en los estados de
deficiencia adrenocortical.
Sus
análogos sintéticos, incluyendo la dexametasona, se utilizan principalmente por
sus potentes efectos antiinflamatorios en muchas enfermedades.
La
dexametasona tiene una actividad predominantemente glucocorticoide y poca
tendencia a provocar retención renal de sodio y agua.
Por lo
tanto, no constituye un tratamiento de reemplazo completo y debe ser
complementada con sal y/o desoxicorticosterona.
La
cortisona y la hidrocortisona también actúan principalmente como
glucocorticoides, aunque su acción mineralocorticoide es mayor que la de la
dexametasona.
Su
empleo en pacientes con insuficiencia adrenocortical total también puede
requerir la administración complementaria de sal, de desoxicorticosterona o de
ambas.
La
fluorocortisona, por otra parte, tiende a retener más sal, pero a las dosis que
proporcionan un efecto glucocorticoide suficiente puede ocasionar edema.
RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese
en lugar fresco y seco.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
Literatura exclusiva para médicos. No se deje al
alcance de los niños. Su venta requiere receta médica.
MERCK SHARP &
DOHME DE MÉXICO,
S. A. de C. V.
®Marca registrada por Merck & Co., Inc.,
Whitehouse Station, N.J., U.S.A.
Reg. Núm. 51248, S. S.
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