Lasix®
Tabletas y solución inyectable
(Furosemida)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
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Cada TABLETA contiene:
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Furosemida
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20 y 40 mg
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Excipiente, c.b.p. 1 tableta.
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Cada ampolleta con SOLUCIÓN INYECTABLE contiene:
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Furosemida
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20 mg
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Vehículo, c.b.p. 2 ml.
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INDICACIONES TERAPÉUTICAS:
• Retención de
líquidos asociada a insuficiencia cardiaca congestiva crónica, cuando se
requiera tratamiento diurético.
• Retención de
líquidos asociada a insuficiencia cardiaca congestiva aguda.
• Retención de
líquidos asociada a insuficiencia renal crónica.
• Conservación de
la excreción de líquidos en insuficiencia renal aguda, incluyendo las debidas a
embarazo o quemaduras.
• Retención de
líquidos asociada a síndrome nefrótico, cuando se requiera tratamiento
diurético.
• Retención de
líquidos asociada a insuficiencia hepática, cuando se requiera tratamiento
suplementario con antagonistas de la aldosterona.
• Hipertensión.
• Crisis
hipertensivas.
• Soporte de
diuresis forzada.
FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: La
furosemida es un diurético de asa que produce un comienzo rápido, comparativamente
potente y de corta duración de la diuresis. El efecto diurético se presenta 15
minutos después de una dosis intravenosa y en el transcurso de una hora después
de administración oral. La furosemida bloquea el sistema de cotransporte de la
Na+K+2Cl–
localizado en la membrana de las células luminales de la rama gruesa ascendente
del asa de Henle. La acción diurética resulta de la inhibición de la
reabsorción del cloruro de sodio en este segmento del asa. Su efecto
antihipertensivo se atribuye a un aumento de la excreción de sodio, a una
reducción del volumen sanguíneo y a la disminución de la respuesta del músculo
liso vascular a estímulos vasoconstrictores.
La furosemida es rápidamente
absorbida del tracto gastrointestinal. Para LASIX® Tabletas la Tmáx es de
1-1.5 horas. Su absorción muestra una gran variabilidad inter- e
intraindividual. La biodisponibilidad de LASIX®
Tabletas en voluntarios sanos es de aproximadamente 50-70%. En pacientes, la
biodisponibilidad depende de varios factores, incluyendo enfermedades
subyacentes, y puede verse reducida a un 30%, por ejemplo, en caso de síndrome
nefrótico. El volumen de distribución es de 0.1-0.2 l/kg de peso corporal y
puede ser más elevado dependiendo de enfermedades subyacentes. La furosemida se
une fuertemente (más del 98%) a proteínas plasmáticas, sobre todo albúmina. Se
elimina sobre todo como fármaco sin modificar, principalmente por secreción en
el túbulo proximal. Después de administración intravenosa el 60-70% de la dosis
es excretada por esta vía. Un metabolito glucurónido es responsable del 10-20%
de la sustancia recuperada en la orina. La dosis remanente es excretada en las
heces, probablemente después de secreción biliar. La vida media terminal de la
furosemida después de la administración intravenosa es de aproximadamente 1-1.5
horas.
CONTRAINDICACIONES:
• Hipersensibilidad
a los componentes de la fórmula. Pacientes alérgicos a las sulfonamidas
(antibióticos sulfonamídicos o sulfonilureas) pueden presentar sensibilidad
cruzada con furosemida.
• Hipovolemia o
deshidratación.
• Insuficiencia
renal anúrica que no responde a la furosemida.
• Hipocaliemia
severa.
• Hiponatremia
severa.
• Estados
precomatosos y comatosos asociados a encefalopatía hepática.
• Lactancia.
PRECAUCIONES GENERALES: El
tratamiento con LASIX® requiere
de una supervisión médica constante. Es importante que el flujo de orina esté
asegurado y pacientes con obstrucción parcial del flujo de orina deben ser
monitoreados con mucho cuidado, sobre todo en la fase inicial del tratamiento. También
requieren de un monitoreo cuidadoso:
• pacientes con
hipotensión;
• pacientes que se
encuentren en riesgo particular de sufrir una caída brusca de la presión
arterial, como pacientes con estenosis significativa de las arterias coronarias
o de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro;
• pacientes con
diabetes mellitus latente o manifiesta;
• pacientes con
gota;
• pacientes con
síndrome hepatorrenal, como insuficiencia renal funcional asociada a enfermedad
hepática severa;
• pacientes con hipoproteinemia asociada, por ejemplo, a síndrome
nefrótico, en los que el efecto de la furosemida puede debilitarse y
potenciarse su ototoxicidad. Es necesario determinar la dosis con cautela;
• infantes prematuros, en los que se debe
monitorear la función renal y llevarse a cabo ultrasonografía renal debido al
posible desarrollo de nefrocalcinosis/nefrolitiasis.
Durante
el tratamiento con furosemida generalmente se recomienda un control regular de
sodio, potasio y creatinina séricos. Se requiere de un monitoreo
particularmente cuidadoso en pacientes con alto riesgo de sufrir desequilibrio
electrolítico, o en caso de pérdida adicional significativa de líquidos debido
a vómito, diarrea o sudación intensa. Deben corregirse la hipovolemia o la
deshidratación, así como cualquier trastorno ácido-básico o electrolítico
significativos. Esto puede requerir de una descontinuación temporal de la
furosemida.
Algunos
efectos adversos, como una caída brusca de la presión sanguínea, pueden
incapacitar al paciente para concentrarse y reaccionar y, por lo tanto,
constituyen un riesgo en situaciones en las que estas habilidades son de
especial importancia, como lo son manejar un vehículo u operar maquinaria.
Cuando se administraron dosis
considerablemente más elevadas que la dosis terapéutica humana se observó un
aumento en la incidencia de adenocarcinoma mamario en ratones, pero no en ratas
y estos tumores eran morfológicamente idénticos a los que ocurren
espontáneamente en los animales control. No existe evidencia de un aumento de
la incidencia de este tipo de tumores en humanos.
RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:
La furosemida cruza la barrera placentaria y se transfiere lentamente al
feto. En el feto o en el recién nacido se encuentran las mismas concentraciones
que en la madre. Hasta la fecha no se han detectado malformaciones en humanos
que pudieran estar relacionadas con furosemida; sin embargo, no se tiene
suficiente experiencia como para llegar a una conclusión acerca de los posibles
efectos nocivos sobre el embrión/feto. No debe administrarse furosemida
durante el embarazo a menos que existan razones médicas imperativas. El
tratamiento durante el embarazo requiere del monitoreo del crecimiento fetal.
La
furosemida pasa a la leche materna y puede inhibir la lactancia, por lo que
está contraindicada en este caso.
REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: La
furosemida produce un aumento en la excreción de sodio y cloruros y, por
consiguiente, de agua. Además incrementa la excreción de otros electrólitos,
sobre todo potasio, calcio y magnesio. Pueden presentarse trastornos electrolíticos
sintomáticos y alcalosis metabólica en forma de déficit electrolítico de
aumento gradual o pérdidas electrolíticas severas agudas, cuando se
administran dosis más elevadas a pacientes con función renal normal.
La
acción diurética de la furosemida puede provocar o contribuir a una hipovolemia
y deshidratación, especialmente en pacientes añosos. Una depleción severa de
líquidos puede contribuir al desarrollo de hemoconcentración con tendencia a
trombosis. Pueden aumentar las concentraciones séricas de ácido úrico
produciendo crisis de gota.
La
furosemida puede causar una baja en la presión arterial que, sobre todo si es
pronunciada, puede provocar signos y síntomas como deterioro de la
concentración y la reacción, delirio, sensación de presión en la cabeza,
cefaleas, vértigo, somnolencia, debilidad, trastornos de la visión, boca seca o
intolerancia ortostática.
El
aumento de la producción de orina puede provocar o empeorar quejas en pacientes
con obstrucción del flujo urinario: puede presentarse retención aguda de orina
con posibles complicaciones secundarias en pacientes con trastornos de
evacuación vesical, hiperplasia prostática o estrechamiento de la uretra.
En casos
excepcionales, con furosemida puede bajar la tolerancia a la glucosa, lo que
puede ocasionar deterioro del control metabólico en pacientes con diabetes
mellitus. Puede llegar a manifestarse diabetes mellitus latente. Esto está
relacionado con la duración del tratamiento o la dosis administrada y es
reversible al descontinuar el tratamiento con el diurético.
Ocasionalmente
se pueden presentar reacciones gastrointestinales como náuseas, vómito o
diarrea. En casos aislados se puede desarrollar colestasis intrahepática,
aumento de las transaminasas hepáticas o pancreatitis aguda.
Excepcionalmente,
aunque generalmente transitorios, se pueden presentar trastornos del oído y
tinnitus, sobre todo en pacientes con insuficiencia renal, hipoproteinemia y/o
cuando se ha administrado furosemida intravenosa con demasiada rapidez.
Ocasionalmente
pueden presentarse reacciones de la piel o de las mucosas como comezón,
urticaria, otras erupciones o lesiones bulosas, eritema multiforme, dermatitis
exfoliativa, púrpura.
Rara vez
ocurren reacciones anafilácticas o anafilactoides con choque. Puede
presentarse nefritis intersticial, vasculitis o eosinofilia, así como fiebre
o parestesia, y ocasionalmente fotosensibilidad.
Excepcionalmente
se puede presentar trombocitopenia, leucopenia, agranulocitosis, anemia
aplásica o hemolítica.
En infantes prematuros, la furosemida puede precipitar
nefrocalcinosis/nefrolitiasis. Si se administra durante la primera semana de
vida, puede aumentar el riesgo de persistencia del ducto arterioso patente.
Después de administración
intramuscular puede haber una reacción local como dolor.
INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Parece
depender de la formulación si y hasta qué punto la absorción de furosemida se
ve afectada por su ingestión junto con alimentos. Se recomienda tomar las
tabletas de LASIX® con el
estómago vacío.
No se recomienda el uso
concomitante de furosemida con hidrato de cloral, ya que en casos aislados se
observó que la administración intravenosa de furosemida 24 horas después de
haber tomado hidrato de cloral puede provocar enrojecimiento de la piel, crisis
de sudación, inquietud, náuseas, aumento de la presión sanguínea y taquicardia.
La furosemida puede
potenciar la ototoxicidad de los aminoglucósidos y de otros fármacos ototóxicos.
Debido a que esto puede provocar daño irreversible, estos fármacos sólo se
deben emplear junto con furosemida en caso de razones médicas imperativas. Si
se administran en forma concomitante cisplatino y furosemida existe riesgo de
efecto ototóxico. Además, la nefrotoxicidad del cisplatino aumenta cuando no se
administra la furosemida a dosis bajas, por ejemplo, 40 mg a pacientes con
función renal normal, y con equilibrio líquido positivo cuando se emplea para
obtener diuresis forzada durante el tratamiento con cisplatino.
Sucralfato y furosemida
deben tomarse con más de dos horas de diferencia debido a que el sucralfato
disminuye la absorción intestinal de la furosemida y, por lo tanto, reduce su
efecto.
La furosemida reduce la
excreción de sales de litio y puede provocar aumento de las concentraciones
séricas de litio, lo que ocasiona un aumento de la toxicidad del litio. Por
ello se recomienda un monitoreo cuidadoso de las concentraciones de litio en
pacientes que reciban esta combinación.
Pacientes que toman
diuréticos pueden sufrir hipotensión severa y deterioro de la función renal
cuando se les administra inhibidores de la ECA por primera vez, o por primera
vez una dosis más elevada. Por lo tanto, se debe considerar una interrupción
temporal de la administración de furosemida o por lo menos una reducción de la
dosis de furosemida durante tres días antes de iniciar el tratamiento con un
inhibidor de la ECA o aumentar su dosis.
La administración
concomitante de antiinflamatorios no esteroides, incluyendo el ácido
acetilsalicílico, puede reducir el efecto de la furosemida. En pacientes con
deshidratación o hipovolemia, los antiinflamatorios no esteroides pueden
provocar insuficiencia renal aguda. La toxicidad del salicilato puede aumentar
con furosemida.
La administración
concomitante de fenitoína puede atenuar el efecto de la furosemida. Pueden
aumentar los efectos nocivos de antibióticos nefrotóxicos sobre el riñón.
Corticosteroides, carbenoxolona, orozuz en grandes cantidades y el uso
prolongado de laxantes pueden aumentar el riesgo de desarrollar hipocaliemia.
Algunos trastornos electrolíticos como hipocaliemia e hipomagnesemia pueden
aumentar la toxicidad de preparados digitálicos y fármacos que inducen el
síndrome de prolongación del intervalo QT.
Cuando se administran
antihipertensivos u otros fármacos con potencial para reducir la presión
sanguínea en forma concomitante con furosemida, debe anticiparse una caída
mayor de la presión arterial.
El probenecid, metotrexato
y otros fármacos que, como la furosemida, sufren secreción tubular renal
significativa, pueden reducir el efecto de la furosemida. A la inversa, la
furosemida puede reducir la eliminación renal de estos fármacos.
Tratamientos
con dosis elevadas, sobre todo en ambos fármacos, furosemida y los otros,
pueden ocasionar concentraciones séricas aumentadas y un mayor riesgo de
efectos adversos debidos a la furosemida o a la medicación concomitante.
Los efectos de fármacos antidiabéticos y
simpaticomiméticos que aumentan la presión sanguínea como epi-nefrina y
norepinefrina, pueden verse reducidos; en cambio los efectos de relajantes
musculares del tipo curare o de teofilina pueden verse aumentados.
ALTERACIONES EN LOS
RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: El tratamiento con furosemida
puede provocar aumentos transitorios de creatinina sanguínea y de
concentraciones de urea, así como incremento de las concentraciones de
colesterol y de triglicéridos. Puede presentarse un aumento de las
transaminasas hepáticas y en las concentraciones séricas de ácido úrico.
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON
EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:
Los resultados de pruebas in vitro sobre bacterias y células de
mamíferos mostraron mutagenicidad positiva y negativa. Sin embargo, la
inducción de mutaciones genéticas y cromosómicas sólo se observaron cuando la
furosemida alcanzaba concentraciones citotóxicas.
La furosemida no afectó la
fertilidad de ratas hembras y machos a dosis diarias de 90 mg/kg de peso
corporal y de ratones hembras y machos a dosis diarias de 200
mg/kg de peso corporal. Después de tratamiento con furosemida no se observaron
efectos embriotóxicos o teratogénicos relevantes en varias especies animales,
incluyendo ratones, ratas, gatos, conejos y perros.
DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:
Principios generales:
• La dosis empleada debe ser la más baja, suficiente para alcanzar el
efecto deseado.
• La furosemida intravenosa sólo se administra cuando la
administración oral no es posible o es ineficaz, como en el caso de absorción
intestinal insuficiente, o si se requiere un efecto rápido. Cuando se emplea
terapia intravenosa, se recomienda pasar a terapia oral lo más pronto posible.
• Para alcanzar eficacia óptima y evitar contrarregulación,
generalmente debe preferirse una infusión continua de furosemida a repetidas
inyecciones en bolo. Cuando la infusión no es posible para dar seguimiento a
una o varias dosis agudas en bolo, es preferible continuar con dosis bajas a
intervalos cortos de aproximadamente 4 horas a un régimen de dosis más elevadas
en bolo a intervalos más largos.
• La dosis diaria máxima de furosemida recomendada para adultos tanto
para administración oral como intravenosa es de 1,500 mg.
• En niños, la dosis de furosemida recomendada para administración
oral es de 2 mg/kg de peso corporal hasta una dosis diaria máxima de 40 mg.
Para ad-ministración parenteral, la dosis recomendada es de 1 mg/kg de peso
corporal hasta una dosis diaria máxima de 20 mg.
• La duración del tratamiento depende de la indicación y cada caso
debe ser determinado por el médico tratante.
Recomendaciones para
dosificación especial: La dosis para adultos en general se basa en los
siguientes lineamientos:
Retención de líquidos
asociada a insuficiencia cardiaca congestiva crónica: La dosis inicial
recomendada es de 20 a 80 mg/día divididos en dos o tres administraciones. Se
harán los ajustes necesarios de acuerdo con la respuesta obtenida.
Retención de líquidos
asociada a insuficiencia cardiaca congestiva aguda: La dosis inicial recomendada
es de 20 a 40 mg/día administrada como inyección intravenosa en bolo. Se harán
los ajustes necesarios de acuerdo con la respuesta obtenida.
Retención
de líquidos asociada a insuficiencia renal crónica: La respuesta
natriurética a la furosemida depende de varios factores, incluyendo la
severidad de la insuficiencia renal y del balance de sodio, por lo que no se
puede predecir exactamente el efecto de una dosis. En estos pacientes la dosis
debe ser determinada cuidadosamente de manera que la pérdida inicial de
líquido sea gradual. En el caso de adultos esto significa una dosis que
provoque una pérdida de peso corporal de aproximadamente 2 kg al día (aprox.
280 mmol Na+). La dosis oral
inicial recomendada es de 40 a 80 mg/día en una sola toma o dividida en dos, y
se puede ajustar de acuerdo con los resultados obtenidos. En pacientes con
diálisis, la dosis oral usual de mantenimiento es de 250 a 1,500 mg/día. En
tratamiento intravenoso, la dosis de furosemida se puede determinar comenzando
con una infusión continua intravenosa de 0.1 mg/minuto, aumentando gradualmente
cada media hora de acuerdo con la respuesta obtenida.
Conservación de la excreción de líquidos en insuficiencia
renal aguda: Antes de iniciar el tratamiento con furosemida debe corregirse
la hipovolemia, la hipotensión y el significativo desequilibrio ácido-básico y
electrolítico. Se recomienda pasar lo más pronto posible de la administración
intravenosa a la oral. La dosis inicial recomendada es de 40 mg en inyección
intravenosa. Si no se obtiene el aumento deseado de excreción de líquidos, la
furosemida puede administrarse en infusión continua, comenzando a razón de 50 a
100 mg/hora.
Retención de líquidos asociada a síndrome nefrótico: La
dosis oral inicial recomendada es de 40 a 80 mg/día, pudiendo ajustarse según
la respuesta. Se puede administrar en una sola dosis o en varias dosis
divididas.
Retención de líquidos asociada a insuficiencia hepática: La
furosemida se emplea como complemento
del tratamiento con antagonistas de la aldosterona en aquellos casos en los que
éstos no son suficientes por sí mismos. Con el fin de evitar complicaciones
como intolerancia ortostática o desequilibrio ácido-básico y electrolítico,
la dosis se debe determinar cuidadosamente de manera que la pérdida inicial de
líquidos sea gradual. Para adultos esto significa una dosis que produzca una
pérdida de peso corporal de aproximadamente 0.5 kg al día. La dosis inicial
oral recomendada es de 20 a 80 mg/día y se puede ajustar de acuerdo con la
respuesta. La dosis diaria se puede administrar en una sola dosis o en dosis
divididas. Si el tratamiento intravenoso es
absolutamente necesario, la dosis inicial única es de 20 a 40 mg.
Hipertensión: La furosemida se puede emplear sola o
en combinación con otros agentes antihipertensivos. La dosis oral usual de
mantenimiento es de 20 a 40 mg/día. En hipertensión asociada a insuficiencia
renal crónica pueden ser necesarias dosis más elevadas.
Crisis hipertensivas: La dosis inicial recomendada de
20 a 40 mg se administra como inyección intravenosa en bolo y puede ajustarse
según la respuesta obtenida.
Soporte de diuresis forzada en intoxicaciones: La
furosemida se administra por vía intravenosa agregándola a infusiones de
soluciones electrolíticas. La dosis depende de la respuesta a la furosemida.
Las pérdidas de líquidos y electrólitos deben ser corregidas antes y durante el
tratamiento. En el caso de intoxicación con sustancias ácidas o alcalinas, la
eliminación se puede incrementar adicionalmente alcalinizando o acidificando la
orina, respectivamente. La dosis inicial recomendada es de 20 a 40 mg por vía
intravenosa.
En niños, la dosis se debe reducir de acuerdo con el peso
corporal.
Administración:
• Se recomienda
tomar las tabletas de LASIX®
con el estómago vacío. Deben ingerirse sin masticar con una cantidad suficiente
de líquido.
• La
administración intravenosa de LASIX®
debe ser lenta, no debe exceder de 4 mg/minuto. En pacientes con insuficiencia
renal severa (creatinina sérica > 5 mg/dl) se recomienda no exceder una
velocidad de infusión de 2.5 mg/minuto.
• La
administración intramuscular de LASIX®
debe usarse sólo en casos excepcionales, cuando no es posible la administración
oral o la intravenosa. Nunca debe emplearse la vía intramuscular para el
tratamiento de condiciones agudas como edema pulmonar.
LASIX® Solución inyectable no debe mezclarse con
otros fármacos en la misma jeringa, ni debe efectuarse una infusión junto con
otros fármacos. LASIX® es una
solución con un pH de 9, cuyo principio activo se puede precipitar a un pH
inferior a 7. Cuando sea necesario diluir la solución, se debe asegurar que el
pH de la solución diluida sea ligeramente alcalino hasta neutro. Se puede
utilizar solución salina normal como diluyente. Las soluciones diluidas deben
administrarse lo más pronto posible.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE
LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: El cuadro clínico de
sobredosis agudas o crónicas depende en primera instancia de la magnitud y de
las consecuencias de la pérdida de electrólitos y de líquidos, y puede
manifestarse como hipovolemia, deshidratación, hemoconcentración, arritmias
cardiacas incluyendo bloqueo AV y fibrilación ventricular. Los síntomas de
estos trastornos incluyen hipotensión severa tendiente a choque, insuficiencia
renal aguda, trombosis, delirio, parálisis fláccida, apatía y confusión.
No se conoce un antídoto específico para la furosemida. Si
la ingestión es reciente, se puede intentar limitar la absorción sistémica
utilizando medidas como lavado gástrico u otros para reducir la absorción, como
carbón activado.
Deben corregirse los trastornos clínicamente relevantes
relacionados con el balance de electrólitos y líquidos. Junto con la prevención
y tratamiento de complicaciones serias resultantes de estos trastornos y de
otros efectos sobre el organismo, esta acción correctiva puede requerir de un
monitoreo intenso general y específico, así como medidas terapéuticas.
PRESENTACIONES:
LASIX®
Tabletas:
Caja con 36 tabletas de 20 mg.
Caja con 24 tabletas de 40 mg.
LASIX®
Solución inyectable. Caja con 5 ampolletas de 20 mg en 2 ml.
RECOMENDACIONES SOBRE
ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
Su venta requiere receta médica. No se deje al
alcance de los niños. Literatura exclusiva para médicos.
AVENTIS PHARMA, S. A. de C. V.
Regs. Núms. 62267 y 62270, S. S. A. IV
IEAR-106423/RM2000 y AEAR-110877/RM2001