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Genkova               

Solución inyectable

Antibiótico

(Gentamicina)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Sulfato de gentamicina

 

equivalente a

20 mg

de gentamicina base

 

Sulfato de gentamicina

 

equivalente a

40 mg

de gentamicina base

 

Sulfato de gentamicina

 

equivalente a

80 mg

de gentamicina base

 

Sulfato de gentamicina

 

equivalente a

160 mg

de gentamicina base

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Gentamicina inyectable, está indicada en el tratamiento de infecciones causadas por cepas sensibles de las siguientes bacterias: Proteus sp (indol-positivos e indol-negativos), Escherichia coli, Klebsiella, Enterobacter, Serratia sp, Citro­bacter sp, Providencia sp, Staphylococcus sp (coagulasa positivos y coagulasa negativos, incluyendo cepas resistentes a la penicilina y meticilina) y Neisseria gonorrhoeae. Por lo tanto, gentamicina inyectable debería considerarse en el tratamiento de las siguientes infecciones causadas por estos microorganismos:

Infecciones del riñón y del aparato genitourinario­ (incluyendo gonorrea): En ésta, basta una sola dosis I.M. de 280 mg, (puede utilizarse cualquiera de nuestras presentaciones para completar la dosis requerida).

Infecciones respiratorias (véase Dosis y vía de administración, Tratamiento por inhalaciones).

Septicemia.

Infecciones de la piel, huesos o tejidos blandos.

Peritonitis o infecciones pélvicas (incluyendo aborto séptico).

Infecciones graves del sistema nervioso central (meningitis) (ver uso coadyuvante intratecal).

Infecciones gastrointestinales.

Heridas infectadas.

Quemaduras infectadas.

En sospecha de sepsis cuando se desconoce el organismo infectante, la gentamicina puede administrarse en asociación con un antibiótico tipo penicilina o cefalosporina. Después de la identificación del organismo y de su susceptibilidad, debe continuarse la terapia antibiótica apropiada.

Si se sospechan organismos anaerobios, debe asociarse a la gentamicina inyectable un quimioterápico antianaerobio apropiado.

Deberán efectuarse pruebas bacteriológicas para identificar el germen causal y para determinar su sensibilidad a la gentamicina. Se hallan disponibles discos de 10 mcg, de gentamicina para las pruebas de sensibilidad.

La decisión de continuar el tratamiento con gentamicina inyectable deberá basarse en los resultados de las pruebas de sensibilidad, en la respuesta clínica del paciente y en la tolerancia al medicamento. Si las pruebas de sensibilidad indican que el germen causal es resistente a la gentamicina y el paciente no está respondiendo favorablemente, deberá instituirse otro tratamiento antimicrobiano adecuado.

Gentamicina se ha empleado eficazmente en asociación con la carbenicilina en el tratamiento de infecciones muy graves causadas por Pseudomonas aeruginosa. También ha sido eficaz cuando se ha usado en asociación con un antibiótico tipo penicilina en el tratamiento de la endocarditis causada por estreptococos del grupo D.

En el recién nacido con sepsis presuntiva o con neumonía estafilocócica, también se indica el uso concomitante de la genta­micina con un antibiótico tipo penicilina.

Gentamicina inyectable ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de las infecciones estafilocócicas graves.

La administración de la gentamicina se recomienda en el tratamiento de la endoftalmitis causada por cepas bacterianas sensibles.

Puede también considerarse para uso profiláctico en enfermos que van a ser sometidos a cirugía intraocular de alto riesgo, especialmente si los cultivos o frotis preopera­torios revelen la presencia de gérmenes gramnegativos.

Gentamicina inyectable también puede administrarse por inyección endotraqueal directa o por nebulización como coadyuvante a la terapia sistémica en el tratamiento de las infecciones pulmonares graves.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: La gentamicina es un antibiótico aminoglucósido producido por la fermentación de la Micromonospora purpurea, perteneciente a un género de microorganismos del cual nunca se había aislado ningún antibiótico empleado en medicina humana.

Gentamicina es un complejo de antibióticos formado por 3 componentes, gentamicina C1, gentamicina C1a y genta­micina C2 en forma de la sal sulfato en una combinación que cumple con las especificaciones de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos, así como las contenidas en las Farmacopeas de los Estados Unidos. Los diversos componentes C se encuentran en la siguiente proporción: C1 = 25 a 50%, C1a = 15 a 40% y C2 = 20 a 50%.

Gentamicina inyectable es una solución cristalina, estable, que no requiere refrigeración.

Las pruebas in vitro han demostrado que la gentamicina es un antibiótico bactericida que actúa inhibiendo la síntesis proteica en microorganismos susceptibles ya que la fidelidad de la traducción del RNA mensajero en el ribosoma, causa restricción primaria de la subunidad 308 del ribosoma bacteriano, esto nos brinda una explicación obvia de su rápido efecto letal, por la destrucción progre­siva de la envoltura celular. Es activa frente a una amplia variedad de bacterias gramnegativas y grampositivas, incluyendo Escherichia coli, Proteus sp (indol-positivos e indol-negativos), Pseudomonas aeruginosa, especies del grupo Klebsiella, Enterobacter, Serratia, Eritrobacter sp, Providencia sp, Staphylococcus sp (coagulasa positivo y coagulasa negativo, cepas resisten­tes a la penicilina y meticilina) y Neisseria gonorrhoeae. La gentamicina, es también activa in vitro contra especies de Salmonella y Shigella. Las bacterias siguientes son generalmente resistentes a los aminoglucósidos: Streptococcus particularmente del grupo D.

La asociación de gentamicina y penicilina G tiene un efecto bactericida sinérgico frente a casi todas las cepas de Streptococcus faecalis y sus variedades (S. faecalis var. liquefaciens, S. faecalis var. Zymo­genes, S. faecium y S. durans).

Se ha demostrado también in vitro un efecto bactericida aumentado frente a muchas de estas cepas con asociaciones de gentamicina y ampicilina, carbencilina, nafcilina y oxacilina.

El efecto combinado de la gentamicina y carbencilina es sinérgico para muchas cepas de Pseudomonas aerugi­nosa..

Se ha demostrado también el sinergismo in vitro frente a otros organismos gramnegativos con asociaciones de gentamicina y cefalosporinas.

La concentración bactericida de la gentamicina es generalmente una a cuatro veces mayor que su concentración inhibitoria mínima. Se ha comprobado que la gentamicina es ocho veces más activa in vitro a un pH de 7.5 que a uno de 5.5 frente a varios patógenos de vías urinarias comunes. La gentamicina puede ser activa frente a cepas de bacterias aisladas en la clínica, que son resistentes a otros aminoglucósidos.

Las bacterias resistentes a un aminoglucósido pueden ser resistentes a uno o más aminoglucósidos.

La resistencia bacteriana aparece lentamente y en forma escalonada; no se han observado mutaciones altamente resistentes en una sola etapa.

Pruebas de sensibilidad: Si el método de susceptibi­lidad con disco empleado, es el descrito por Bauer, et al. (Am. J. Clin. Pathol. 45:493, 1966; Federal Register 37: 20527, 1172), un disco de 10 mcg de gentamicina debería producir una zona de inhibición de 13 mm o más para indicar la susceptibilidad del organismo infectante. Una zona de 12 mm o menos indica que el organismo infectante es probablemente resistente.

En ciertas circunstancias puede ser deseable efectuar pruebas de sensibilidad adicionales por el método de dilución en tubos o en agar.

La gentamicina no se absorbe en forma adecuada al administrarse por vía oral, cuando se administra intramuscularmente es absorbida rápidamente.

Las concentraciones plasmáticas son de cerca de 4 mcg/ml de los 30 a 60 minutos. Concentraciones similares son obtenidas de la administración intravenosa. La unión de la gentamicina a las proteínas plasmáticas es usualmente baja.

Después de la administración parenteral la gentamicina y otros aminoglucósidos se difunden principalmente dentro de los fluidos extracelulares y todos los factores que pueden afectar el volumen o distribución también afectan la concentración plasmática. Sin embargo, hay una difusión pequeña dentro del fluido cerebrospinal y cuando las meninges están inflamadas la concentración efectiva no puede ser alcanzada; la difusión dentro del ojo es también pobre. Los aminoglucósidos se difunden también rápidamente dentro de la pirilinfa del oído interno. La gen­tamicina penetra la placenta pero en pequeñas cantidades y ha sido encontrada en la leche materna.

La absorción sistémica de la gentamicina y otros aminoglucósidos ha sido reportada después del uso tópico sobre la piel desnuda o quemada; y después de la instila­ción dentro de heridas, de cavidades del cuerpo y articu­­la­cio­nes. La eliminación en el plasma de la gentamicina ha sido reportada después de 2 a 3 horas y puede ser mayor en neonatos y en pacientes con daño renal.

La gentamicina y otros aminoglucósidos no parecen ser metabolizados y son excretados en la orina por filtración glomerular.

La gentamicina y otros aminoglucósidos se acumulan en tejidos del cuerpo, principalmente en el riñón. Esto es variable con los diferentes aminoglucósidos. Cantidades pequeñas de gentamicina aparecen en la bilis.

Se requiere una dosis relativamente alta de gentamicina para tratamiento de infecciones sistemáticas causadas por cocos gramnegativos.

Una dosis de 80 mg, cada 8 horas, usualmente produce niveles séricos pico de 4.6 mg/1-¹ en la mayoría de los adultos.

Las dosis de mantenimiento varían considerablemente en diferentes pacientes, algunas variables conocidas incluyen función renal y edad.

Las personas con adicción a fármacos narcóticos requieren dosis mayores de gentamicina.

La dosis debe ser modificada en pacientes con falla renal. La vida media plasmática en adultos es de 1-4 horas, en neonatos de 2.3-3.3 horas, en infantiles mayores de 20 meses de 1.5-2.5 horas y en niños mayores 1 hora, aproximadamente. En pacientes con enfermedad renal avanzada, se incrementa hasta alrededor de 35 horas. La depuración renal en sujetos normales es de 60 ml/min. Los primeros días de tratamiento la excreción es retrasada y sólo se puede recuperar en 40% del fármaco administrado en la orina, posteriormente esto aumenta a un 80%. Una pequeña cantidad de fármaco es excretada por la bilis y no hay evidencia de circulación ente­rohepática del fármaco.

La gentamicina permanece en los tejidos por largo tiempo. Las concentraciones de gentamicina decrecen en forma bifásica, posterior a la última dosis administrada. Hay una disminución rápida inicialmente y después una fase lenta, por lo que se pueden medir niveles séricos hasta 10 días o más después de la última dosis administrada.

La gentamicina se reabsorbe de la luz de los túbulos proximales alcanzándose niveles a través de todo el cuerpo, principalmente a nivel extracelular con un volumen de distribución de 0.2 l/kg. La unión de gentamicina a proteínas plasmáticas es baja, aproximadamente de 0.25%, y ésta se incrementa cuando disminuyen las concentraciones de calcio y magnesio; por lo tanto, la unión a proteínas de gentamicina no es farmacológicamente importante, pero un aumento de esta unión puede darse en ciertas condiciones patológicas.

Las concentraciones en líquido cefalorraquídeo son muy bajas cuando las meninges no están inflamadas.

La difusión a los ojos es pobre. Los niveles en líquido pleural, pericardio y de ascitis son usualmente la mitad de los séricos. La gentamicina penetra bien al líquido sinovial, incluso en ausencia de infección, alcanzando niveles que exceden el 50% de los séricos.

Los niveles de gentamicina a nivel de secreciones bronquiales son alrededor del 25-50% de los niveles séricos. La gentamicina atraviesa la barrera placentaria y alcanza niveles del 30-40% a nivel de cordón umbilical con respecto a los séricos maternos.

La gentamicina penetra a los eritrocitos y a los polimor­fonucleares, alcanzando niveles del 10 y 80%, respectivamente a los séricos. Las mayores concentraciones de gen­ta­micina se encuentran en el riñón. La gentamicina se distribuye también en corazón, hígado y tejido linfático con concentraciones similares a las séricas. Se encuentra también a nivel de perilinfa y endolinfa en el oído interno. Se excreta en leche materna en cantidades mínimas. La gentamicina se excreta en orina sin cambios con una recuperación hasta de 80% del fármaco después de 24 horas de administrada la dosis. La gentamicina hepática no altera la cinética del fár­maco.

CONTRAINDICACIONES: Antecedentes de hipersensibilidad o reacciones tóxicas graves a la gentamicina y otros aminoglucósidos contraindican su uso.

La presencia de insuficiencia renal contraindica el uso de la gentamicina de 160 mg/2 ml dosis única diaria para infecciones de las vías urinarias.

Precauciones generales: Los enfermos tratados con aminoglucósidos deberán estar bajo observación clínica estrecha debido a la posible toxicidad asociada con su uso.

Se recomienda la vigilancia de las funciones renal y del octavo nervio craneal durante el tratamiento, particularmente en enfermos con insuficiencia renal previa.

El riesgo de nefrotoxicidad es mayor en pacientes con insuficiencia renal y en aquellos que reciben dosis elevadas o un tratamiento prolongado. Adicionalmente la ototoxi­cidad, tanto vestibular como auditiva, se puede presentar en los pacientes tratados con gentamicina, principalmente en aquéllos con daño renal y en los pacientes con función renal normal tratados con dosis elevadas y/o durante periodos más largos de lo recomendado. La orina debe examinarse para determinar si hay variación de la densidad, aumento en la excreción de la densidad, en la excreción de proteínas, o presencia de células o cilindros. Debe determinarse periódicamente también el nitrógeno ureico en sangre, la creatinina sérica o la depuración de creatinina.

Los signos de ototoxicidad (mareo, vértigo, tinnitus, zumbido de oídos y pérdidas de la audición) o de nefrotoxicidad requieren modificaciones de la dosis o suspensión del antibiótico.

Al igual que con otros aminoglucósidos, puede ser que en raras ocasiones no se manifiesten cambios en la función renal o en el octavo nervio craneal, sino hasta terminar el tratamiento.

Las concentraciones séricas de los aminoglucósidos deben determinarse siempre que sea posible para asegurar niveles adecuados y al mismo tiempo evitar concentraciones potencialmente tóxicas.

Durante la observación de las concentraciones máximas de gentamicina deben evitarse los niveles prolongados por encima de los 12 cmg/ml. Cuando se determinen las concentraciones residuales séricas de gentamicina, se debe ajustar la dosis para evitar los niveles por encima de 2 mcg/ml.

Las concentraciones séri­cas máximas o mínimas de aminoglucósidos pueden incre­mentar el riesgo de toxicidad renal y del octavo nervio craneal.

En pacientes con quemaduras extensas, las alteraciones farmacocinéticas pueden producir una disminución de las concentraciones séricas de los aminoglucósidos.

En estos pacientes tratados con gentamicina, se recomienda determinar las concentraciones séricas como base para ajuste de la dosis.

Debe evitarse el uso sistémico o tópico concomitante y/o secuencial de otros medicamentos neurotóxicos y/o nefrotóxicos, como cisplatino, cefaloridina, kanamicina, amika­cina, neomicina, polimixina B, colistina, paromomicina, estreptomicina, tobramicina, vancomicina, viomicina. Otros factores que aumentan el riesgo de toxicidad para el enfermo son la edad avanzada y la deshidratación.

El uso concomitante de la gentamicina con diuréticos potentes como el ácido etacrínico o la furosemida debe evitarse, ya que ciertos diuréticos son de por sí ototóxicos.

Además, cuando se administran por vía intravenosa, los diuréticos pueden potencializar la toxicidad del aminoglucósido alterando la concentración del antibiótico en el plasma y en los tejidos.

Los antibióticos neuro y nefrotóxicos pueden absorberse de las superficies corporales después de aplicaciones e irrigaciones locales.

El efecto tóxico potencial de estos anti­bióticos administrados en esta forma debe tomarse en consideración.

Se ha reportado un aumento de la nefrotoxicidad después del uso concomitante de los aminoglucósidos y algunas cefalosporinas.

Se ha observado bloqueo neuromuscular y parálisis respi­ratoria en el gato con dosis altas (40 mg/kg) de genta­micina. La posibilidad de estas complicaciones debe considerarse en el hombre si la gentamicina se administra a enfermos que reciben bloqueadores neuromuscu­lares, como la succinilcolina o la tubocurarina. Si ocurre bloqueo, las sales de calcio pueden contrarrestar estas complicaciones.

Los aminoglucósidos deben usarse con precaución en pacientes con trastornos neuromusculares, como miastenia grave, enfermedad de Parkinson o botulismo infantil, ya que estos medicamentos teóricamente pueden agravar la debilidad muscular debido a sus potentes efectos curariformes en la unión neuromuscular.

Los enfermos ancianos pueden tener cierto grado de insufi­ciencia renal que puede no manifestarse en los exámenes de laboratorio de rutina como el BUN o la creatinina séri­ca. La depuración de creatinina es un examen más específico.

La observación de la función renal durante el tratamiento con gentamicina, como con otros aminoglucósidos, es particularmente importante en dichos ­enfermos.

Se han recibido informes de casos con síndrome similar al de Fanconi con acidosis metabólica y aminoaciduria, en algunos adultos y lactantes tratados con gentamicina.

Se ha demostrado la alergenicidad cruzada entre los aminoglucósidos.

Los pacientes deberán ser bien hidratados durante el tratamiento.

La mezcla in vitro de un aminoglucósido con un antibiótico de tipo betalactámico (penicilina o cefalosporina) puede producir una significativa inactividad mutua. Aun cuando los aminoglucósidos y el fármaco tipo penicilina son administrados en forma separada por diferentes vías, se ha reportado una reducción en la vida media sérica o en los niveles séricos de los aminoglucósidos, en pacientes con insuficiencia renal y en algunos pacientes con función renal normal.

Aun cuando la mezcla in vitro de la gentamicina y la carbe­nicilina resulta en una inactivación rápida y significativa de la gentamicina, esta interacción no se ha demostrado en enfermos con función renal que han recibido ambos antibióticos por vías diferentes de administración. Se ha reportado una reducción de la vida media sérica de la gentamicina en enfermos con insuficiencia renal grave que han recibido carbenicilina concomitan­temente.

Generalmente esta inactivación de los aminoglucósidos es clíni­camente significativa únicamente en los pacientes con insuficiencia renal severa.

El tratamiento con gentamicina puede dar como ­resultado la proliferación de gérmenes no susceptibles. Si esto se presenta, se deberá administrar el tratamiento ­adecuado.

La cantidad de gentamicina liberada que se administra mediante inhalación, puede variar de acuerdo al tipo de equipo empleado y las condiciones bajo las cuales se opera. El empleo de la vía inhalatoria en forma concomitante con la administración sistémica de un aminoglu­cósido puede tener como resultado concentraciones plasmáticas más altas, especialmente cuando se emplea la vía endotraqueal directa.

La gentamicina inyectable contiene bisulfito de sodio, un sulfito que puede causar reacciones alérgicas, incluyendo síntomas anafilácticos y que pongan en riesgo la vida o crisis asmáticas de menor gravedad en personas susceptibles. La sensibilidad al sulfito se observa con mayor frecuencia en personas asmáticas.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: Los antibióticos aminoglucósidos atraviesan la barrera placentaria y pueden
ocasionar daño fetal si se administran a mujeres emba­­­ra­zadas. Se ha reportado sordera congénita bilateral irreversible en niños cuyas madres recibieron estreptomicina durante el embarazo.

Sin embargo, no se han reportado efectos adversos serios en la madre, el feto o el recién nacido, cuando se administraron aminoglucósidos a mujeres embarazadas. Se desconoce si la gentamicina puede causar daño al feto cuando se administra a mujeres embarazadas o si puede afectar la capacidad reproductiva. En mujeres que están amamantando, la gentamicina se excreta en mínimo grado a través de la leche materna. Debido a la posibilidad de que se presenten reacciones adversas graves en lactantes por la administración de aminoglucósidos a las madres, debe tomarse la decisión en cuanto a la lactancia o al tratamiento, tomando en consideración la importancia del medicamento para la madre.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Nefrotoxicidad: Se ha reportado la presencia de efectos renales adversos como lo demuestra la presencia de cristales, células o proteínas en orina, o la elevación de las cifras de nitrógeno ureico (BUN), de nitrógeno no ­pro­teico (NPN), de la creatinina sérica y oliguria. Los efectos nefro­tóxicos ocurren con más frecuencia en enfer­mos con antecedentes de insuficiencia renal y en sujetos tratados con dosis más altas que las recomendadas.

Neurotoxicidad: Se han reportado efectos adversos sobre las ramas auditivas y vestibulares del octavo nervio craneal, principalmente en enfermos con insuficiencia renal y en sujetos tratados con dosis elevadas y/o por tiempo prolongado. Entre los síntomas se incluyen mareos, vértigo, tinnitus, zumbido de oídos y pérdida de la audición. La pérdida de la audición, por lo general, se manifiesta inicialmente por la disminución en la agudeza auditiva de las tonalidades y puede ser irreversibles. Al igual que con otros aminoglucósidos, las anormalidades vestibulares pueden ser irreversible.

Otros factores que pueden incrementar el riesgo de ototoxicidad inducidas por el uso de aminoglucósidos, incluyendo deshidratación, administración combinada con ácido etacrínico o furose­mida y el uso previo de otros medicamentos ototóxicos. También se han reportado casos de disminución de la sensibilidad cutánea, hormigueo de la piel, espasmos muscu­lares, convulsiones y síndrome similar a la miastenia gravis..

Nota: El riesgo de reacciones tóxicas es muy bajo en pacientes con función renal normal que no reciben gentamicina inyectable en dosis más elevadas o durante el periodo más largo de lo recomendado.

Otros efectos secundarios posiblemente relacionados con la gentamicina incluyen: depresión respiratoria, letargo,­ confusión, depresión, trastornos visuales, disminución del apetito, pérdida de peso, hipotensión e hiper­ten­sión, erupciones cutáneas, prurito, urticaria, ardor generalizado, edema laríngeo, reacciones anafilactoides, fiebre y cefaleas, náuseas, vómito, aumento de la saliva­ción­ y estomatitis, púrpura, seudotumor cerebral, fibrosis pulmonar, alopecia, dolores articulares, hepatomegalia transitoria y esplenomegalia.

Aun cuando la tolerancia local de gentamicina inyectable generalmente es excelen­te, se ha reportado ocasionalmente dolor en el sitio de la inyección.

La atrofia subcutánea o la necrosis grasa que sugiere irritación local se ha reportado muy rara vez.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: No se han reportado a la fecha.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Las anormalidades de laboratorio posiblemente relacionadas con la gentamicina incluyen: elevación de las transaminasas séricas (GOT, GPT), aumento de la deshidrogenasa láctica sérica (LDH) y de la bilirrubina; disminución de calcio, sodio y potasio; anemia, leucopenia, granuloci­topenia, agranulocitosis transitoria, aumento y disminución del número de re­ticulocitos y tromboci­topenia.

Si bien las anormalidades en las pruebas de laboratorio pueden ser hallazgos aislados, pueden estar asociados a los signos y síntomas clínicos.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No se han reportado a la fecha.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Gentamicina inyectable puede administrarse por vía intramuscular o intravenosa, y la dosis recomendada es idéntica.

La vía endovenosa generalmente se reserva para indicaciones (véase Administración intravenosa).

Gentamicina inyectable también puede administrarse por vía subconjuntival o por inyección subcapsular (cápsula de Tenon) por nebulización o instilación endotra­queal directa, o por vía intratecal (presentación especial). Debe obtenerse el peso corporal del paciente antes de iniciar el tratamiento con objeto de calcular la dosis correcta.

Gentamicina inyectable no deberá premezclarse con otros medicamentos, sino que debe administrarse por separado, de acuerdo con la vía de administración recomendada y el esquema de dosificación.

Se recomienda realizar determinación de las concentraciones séricas de gentamicina para asegurar niveles adecuados pero no excesivos. Después de la administración intravenosa o intramuscular de gentamicina inyectable, dos o tres veces al día, la concentración máxima, media de 30 min a 1 hora, después de la administración se espera que esté en el rango de 4 a 6 mcg/ml. Con la administración de una dosis diaria pueden anticiparse concentraciones pico elevadas transitorias. Con todos los esquemas, la dosis deberá ajustarse para evitar concentraciones prolongadas por encima de 12 mcg/ml. También deben evitar niveles máximos mayores de 2 mcg/ml, medidos justo antes de la administración de la siguiente dosis. Para determinar que un nivel sérico es adecuado para el paciente, en particular, se debe considerar la sensibilidad del germen causal, la severidad de la infección y el estado inmunológico del paciente. La duración del tratamiento para todos los pacientes, por lo general, es de 7 a 10 días. En infecciones con complicaciones puede requerirse un periodo más largo de terapia. En esos casos se recomienda vigilar la función renal, auditiva y vestibular, ya que es más factible que la toxicidad pueda aparecer cuando el tratamiento se prolonga por más de 10 días. La dosificación debe reducirse si clínicamente está indicado.

Administración intramuscular:

Pacientes con función renal normal:

Adultos: La dosificación recomendada de gentamicina inyectable para enfermos con infecciones graves y función renal normal es de 3 mg/kg/día, administrados en
3 dosis iguales cada 8 horas, o dos dosis iguales cada 12 horas, o una dosis diaria. Puede usarse la dosificación simplificada que sigue para enfermos que pesen más de 60 kg, 80 mg (2 ml) tres veces diarias; 1 dosis de 120 mg cada 12 horas; para enfermos que pesen 60 kg o menos, 60 mg (1.5 ml) tres veces ­diarias.

Para adultos muy pequeños o muy grandes, la dosis debe calcularse en mg por kg de peso corporal.

A enfermos con infecciones que amenazan la vida puede administrárseles una dosis de hasta 5 mg/kg/día, repartidos en 3 ó 4 dosis iguales, esta dosificación deberá reducirse a 3 mg/kg/día tan pronto como esté indicado clínicamente. En dichos enfermos es aconsejable determinar las concentraciones séricas del antibiótico para asegurar concentraciones adecuadas pero no excesivas. Generalmente la concentración máxima a esperarse con esta dosis fluctúa entre 4 y 6 mcg/ml. La determinación de una concentración sérica adecuada en un paciente determinado debe tener en cuenta la sensibilidad del germen causal, la gravedad de la infección y el estado de los mecanismos inmu­nológicos del paciente. Cuando las infecciones sistemáticas o urinarias son de gravedad moderada y el germen causal es probablemente muy sensible, puede considerarse una posología de 2 mg/kg/día administrados en dos dosis iguales o una vez al día. Sin embargo, si la respuesta clíni­ca no se hace aparente rápidamente, la posología deberá aumentarse a 3 mg/kg/día administrados en 3 dosis ­iguales.

Gentamicina inyectable alcanza concentraciones elevadas en la orina y el tejido renal. En enfermos con infecciones urinarias, particularmente si son crónicas o recurrentes y sin evidencia de insuficiencia renal, que pesen 50 kg o más, gentamicina puede administrarse intramuscular­mente en una dosis de 160 mg, una vez al día por 7 a 10 días, para adultos que pesen menos de 50 kg, la dosis diaria única deberá ser de 3.0 mg/kg de peso corporal.

En enfermos en quienes se sospecha insuficiencia renal deben practicarse determinaciones del nitrógeno ureico (BUN) y de creatinina sérica, antes y durante el trata­miento.

El intervalo entre las inyecciones deberá determinarse con base en los resultados de BUN, la creatinina sérica y/o depuración de creatinina (véase Guía Enfermos con insuficiencia renal).

Pacientes pediátricos:

Prematuros o recién nacidos de 1 semana o menos: 5-6 mg/kg/día (2.5-3 mg/kg cada 12 horas).

Recién nacidos de más de una semana y lactantes: 7.5 mg/kg (administrados cada 8 horas).

Niños: 6.5-7 mg/kg/día (2.0 a 2.5 mg/kg), administrados cada 8 horas.

Enfermos con insuficiencia renal: La posología debe modificarse en enfermos con insuficiencia renal, las concentraciones plasmáticas de gentamicina deben determinarse siempre que sea posible.

Un método para ajustar la dosificación consiste en aumentar el intervalo entre las dosis usuales administradas. Como la creatinina sérica tiene una alta correlación con la vida media plasmática de gentamicina, esta prueba de laboratorio puede proporcionar una guía para ajustar el intervalo entre la dosis.

La vida media en plasma (en horas) de la gentamicina puede calcularse multiplicando la creatinina sérica (expresada en mg) x 4.

El intervalo entre la dosis (en horas), puede estimarse aproximadamente multiplicando la creatinina sérica (mg/100%) por 8 (tabla I), por ejemplo, un enfermo que pese 60 kg con una creati­nina sérica de 2.0 mg/% puede recibir 60 mg (1 mg/kg) cada 16 horas (2.0 mg x 8).

Tabla I

Guía para la modificación de la posología en enfermos con insuficiencia renal
(se prolonga el intervalo de administración entre dosis usuales)

Peso corporal de

 

Índice de depuración

Creatinina

Nitrógeno ureico

Frecuencia de

enfermos adultos

Dosis

de creatinina ml/min

(mg/%)

(mg/%)

administración

Más de 60 kg

80 mg (2 ml)

Más 70

Menos de 1.4

Menos de 18

C/8 horas

 

 

35-70

1.4-1.9

18-19

C/12 horas

 

 

24-34

2.0-2.8

30-39

C/18 horas

 

 

16.23

2.9-3.7

40-49

C/24 horas

 

 

10-15

3.8-5.3

50-74

C/36 horas

 

 

5-9

5.4-7.2

75-100

C/48 horas

60 kg o menos

60 mg 1.5 ml

Igual a la anterior

En enfermos con infecciones sistémicas graves e insuficiencia renal, puede ser aconsejable administrar el antibiótico más frecuentemente pero en dosis reducidas. En dichos sujetos deben determinarse las concentraciones plasmáticas de gentamicina para lograr concentraciones adecuadas pero no excesivas. La determinación de las concentraciones máximas en forma intermitente durante el tratamiento, proporciona la mejor guía para ajustar la posología. Después de la dosis inicial usual puede hacerse un cálculo aproximado para determinar la dosis reducida que debe administrarse a intervalos de ocho horas, dividiendo la dosis normalmente recomendada por el nivel de creatinina en suero (tabla II). Por ejemplo, después de una dosis inicial de 60 mg (1 mg/kg). Un enfermo que pese 60 kg con una creatinina sérica de 2.0 mg/100 ml puede recibir 30 mg cada 8 horas, (60-2).

Debe notarse que el estado de la función renal puede cambiar durante el curso del proceso infeccioso.

Tabla II

Guía para modificación de la posología en enfermos
con insuficiencia renal (dosis reducida a intervalo
de ocho horas después de la dosis inicial usual)

 

Creatinina

Índice aproximado de

Porcentaje

sérica

depuración de creatinina

de la dosis

(mg)

(mg/min 1.73 m²)

usual

1.0

100

100

1.1-1.3

70-100

80

1.4-1.6

55-70

65

1.7-1.9

45-55

55

2.0-2.2

40-45

50

2.3-2.5

35-40

40

2.6-3.0

30-35

35

3.1-3.5

25-30

30

3.6-4.0

20-25

25

4.1-5.1

15-20

20

5.2-6.6

10-15

15

6.7-8.0

10

10

En adultos con insuficiencia renal sometidos a hemodiálisis, la cantidad de gentamicina depurada de la sangre puede variar dependiendo de varios factores, inclusive el método de diálisis empleado.

Una hemodiálisis de 8 horas puede reducir las concentraciones plasmáticas de gen­tamicina aproximadamente en 50%. La dosificación reco­mendada al final de cada periodo de diálisis es de 1 a 1.7 mg/kg dependiendo de la gravedad de la infección. En niños, puede administrarse una dosis de 2 a 2.5 mg/kg.

Los esquemas posológicos descritos no deben considerarse como recomendaciones rígidas, sino sólo guías para la dosificación cuando no es posible determinar las concentraciones plasmáticas de gentamicina.

Estas guías deberán usarse juntamente con la observación clínica y del laboratorio del paciente, y modificarse de acuerdo al criterio del médico de cabecera.

Administración intravenosa: La administración intravenosa de la gentamicina puede ser particularmente útil en el tratamiento de enfermos con septicemia o choque.

Puede ser también la vía de adminis­tra­ción preferida para algunos enfermos con insuficiencia cardiaca congestiva, trastornos hematológicos, quemaduras graves, o de aquellos con masa muscular reducida.

Para la administración intravenosa en adultos, una dosis única de gentamicina inyectable puede diluirse en 50 a 200 ml de solución salina normal estéril o en una solución estéril de dextrosa en agua al 5%, en lactantes y niños el volumen de diluyente debe ser menor.

La solución puede administrarse por infusión durante un periodo de media a dos horas.

Una dosis única de gentamicina inyectable sin diluir puede también administrarse directamente en la vena o en el tubo plástico de infusión, lentamente en un periodo de media hora a dos horas.

Cuando gentamicina inyectable se administra por infusión intravenosa en un periodo de media hora a dos horas, los niveles plasmáticos máximos se alcanzan unos 10 minutos después de completar la infusión.

Cuando se inyecta directamente en la vena o en el tubo de infusión, lentamente en un periodo de 2 a 3 minutos, los niveles plasmá­ticos máximos generalmente más altos que los obtenidos con la administración I.M. se alcanzan inmediatamente después de la inyección.

La dosificación recomendada para la administración intravenosa e intramuscular es la misma.

Administración subconjuntival o subcapsular: Gentamicina por inyección subconjuntival se ha empleado con seguridad y eficacia en la clínica, para el tratamiento de las infecciones bacterianas oculares profundas y graves producidas por organismos susceptibles.

También se ha empleado eficazmente en asociación con la penicilina antes y después de cirugía ocular, siempre que se halle presente o se sospeche una infección bacteriana.

Las inyecciones subconjuntivales y subcapsulares (cápsula de Tenon) deberán administrarse únicamente por aquellos expertos en su administración. La dosis usual de gentamicina inyectable varía de 10 a 20 mg dependiendo de la gravedad de la infección ocular.

La dosis apropiada se llena en una jeringa de tubercu­lina usando una aguja de calibre 27-30 y se inyecta
bajo ­asepsia por debajo de la conjuntiva o dentro de la cápsula de Tenon después de la instilación de un anestésico tópico. La dosis puede repetirse después de 24 horas si es ­necesario.

Tratamiento por inhalación: El tratamiento por inhalación de gentamicina como coadyuvante de la admi­nis­tración sistémica en el tratamiento de las infecciones pulmonares graves, puede lograrse por nebulización o por inyección endotraqueal directa.

La dosis usual es de 20-40 mg, administrada cada 8 a 12 horas, diluida en solución salina fisiológica en un volumen de unos 2 ml.

Esquema posológico específico para uretritis gonocócica masculina y femenina: Gentamicina administrada por vía intramuscular en dosis de 240 a 280 mg ha sido eficaz en el tratamiento de la gonorrea (incluyendo infecciones causadas por cepas resistentes a la penicilina y otros antibióticos) en el hombre, e infecciones gonocócicas localizadas en el tracto genital de la mujer. Si se emplea gentamicina inyectable regular (40 mg/ml) se recomienda inyectar la mitad de la dosis en cada nalga.

Tratamiento combinado: Cuando gentamicina se
asocia a otros antibióticos, su dosificación no debe reducirse.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: En caso de sobredosis o de reacciones tóxicas, la hemodiálisis o la diálisis peritoneal pueden ayudar en la depuración de la gentamicina de la sangre.

Estos procedimientos son de particular importancia en enfermos con insuficiencia renal.

PRESENTACIONES:

Caja con un frasco ámpula infantil de 20 mg.

Caja con un frasco ámpula de 40 mg.

Caja con 5 ampolletas de 40 mg.

Caja con 5 ampolletas de 80 mg.

Caja con un frasco ámpula de 80 mg.

Caja con 5 ampolletas de 160 mg.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese en lugar fresco. No se garantiza la esterilidad de este medicamento en caso de que el envase tenga señales de haber sufrido rotura previa.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Su venta requiere receta médica.
Literatura exclusiva para médicos.
No se deje al alcance de los niños.

LABORATORIOS QUÍMICA SON'S, S. A. de C. V.

Reg. Núm. 87882, S. S. A. IV

IEAR-307615/RM2000