Carbazina*
Tabletas
(Carbamazepina)
FORMA
FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:
Cada TABLETA contiene:
Carbamazepina 200
mg
Excipiente, c.b.p. 1 tableta.
INDICACIONES
TERAPÉUTICAS: Anticonvulsivante.
En el adulto, es de primera
elección en las crisis parciales simples y en las crisis parciales complejas,
es de segunda elección en las crisis generalizadas tónicas, clónicas o
tónico-clónicas (Gran Mal), también puede ser útil en la neuralgia del
trigémino y del glosofaríngeo, la neuropatía diabética y en la diabetes
insípida.
En los estados maniacos, la
depresión en pacientes con enfermedad bipolar es considerada como alternativa
de la terapia con litio, la farmacodependencia y el manejo del alcoholismo.
En niños, este medicamento está
indicado para el tratamiento de primera elección de la epilepsia, trastornos de
la conducta por disfunción cerebral y es considerado alternativo para los
trastornos conductuales del niño hiperactivo. También se ha recomendado su
empleo en ataques incontenibles de hipo y en las distonías infantiles.
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA:
Farmacocinética: Su
absorción gastrointestinal es casi completa; los niveles plasmáticos más
elevados se encuentran de 4 a 8 horas y se une en 80% a las proteínas
plasmáticas. Posee un metabolito que es el 10,11-epóxido y aunque tiene cierta
capacidad anticonvulsiva, no parece influir grandemente en la actividad
terapéutica. CARBAZINA* tiene una vida media inicial de 25 a 65 horas, con la
administración repetida y a consecuencia de la inducción enzimática, disminuye
a un promedio de 12 a 17 horas. Los niveles plasmáticos terapéuticos como
anticonvulsivo son de 4 a 10 mcg/ml. Tanto el fenobarbital como la fenitoína
aumentan el metabolismo de CARBAZINA*, disminuyendo los niveles plasmáticos;
aunque por sí sola, cuando CARBAZINA* se administra por más de 2 a 3 semanas
induce su propio metabolismo a través de incrementar la actividad enzimática en
el hígado. Se excreta solo en pequeñas cantidades en forma de medicamento
inalterado en la orina (3%).
Farmacodinamia: CARBAZINA*
inhibe la conductancia del ión sodio; esta acción da lugar, a un efecto
estabilizador de las membranas excitables y determina una inhibición
diferencial de las descargas de alta frecuencia en los focos epilépticos y en
sus alrededores, con interrupción mínima de la transmisión nerviosa normal.
Ventajas clínicas: El
espectro anticonvulsivante de CARBAZINA* es semejante al de la fenitoína,
aunque se considera el medicamento de elección en crisis parciales con
sintomatología compleja. También se han obtenido buenos efectos terapéuticos en
crisis de gran mal, psicomotoras y formas mixtas. Debido a la eficacia
inespecífica en las crisis de diferentes tipos, se le ha dado el nombre de
antiepiléptico de “amplio espectro”. También posee propiedades antineurálgicas
y antimaniacas. Por lo tanto, este medicamento posee también utilidad en los
trastornos conductuales del epiléptico como disforias, trastornos
psicoafectivos y agresividad. Este medicamento es de gran utilidad en las
neuropatías como la diabética.
CONTRAINDICACIONES:
En el empleo simultáneo con los inhibidores de la monoaminooxidasa
(IMAOs). Glaucoma agudo, miastenia gravis y estado de shock, agranulocitosis,
trombocitopenia. También este medicamento está contraindicado cuando existe una
hipersensibilidad conocida a CARBAZINA* o a fármacos estructuralmente similares
(por ejemplo, antidepresivos tricíclicos).
Pacientes con bloqueo
auriculoventricular, arritmias cardiacas, insuficiencia cardiaca o renal,
antecedentes con depresión de la médula ósea o historial de porfiria aguda intermitente.
Por razones teóricas (una relación
estructural con los antidepresivos tricíclicos), no se recomienda emplear
CARBAZINA*, los IMAOs deberán interrumpirse durante dos semanas como mínimo o
más tiempo si la situación clínica lo permite.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: Siempre que sea posible,
CARBAZINA* deberá prescribirse a las mujeres en edad
reproductiva en régimen de monoterapia, ya que la incidencia de anomalías
congénitas en los hijos de mujeres que han sido tratadas con una asociación de
antiepilépticos (por ejemplo ácido valproico, más CARBAZINA*, más fenobarbital
y/o fenitoína) es mayor que la encontrada en la descendencia de madres que
recibieron fármacos individuales en monoterapia. Si una mujer que está tomando
CARBAZINA* queda embarazada o si surge la necesidad de iniciar el tratamiento
con este medicamento durante el embarazo, se considerarán cuidadosamente los
beneficios potenciales del medicamento frente a los riesgos posibles, en
particular durante los tres primeros meses de la gestación. Se sabe que los
hijos de madres epilépticas son más propensos a los trastornos del desarrollo,
inclusive las malformaciones. Se ha comunicado la posibilidad de que
CARBAZINA*, como todos los antiepilépticos importantes, aumente este riesgo, si
bien faltan pruebas concluyentes derivadas de estudios controlados con
CARBAZINA* en el régimen de monoterapia. Sin embargo, hay informes sueltos
acerca de trastornos del desarrollo que incluyen malformaciones, en relación
con el tratamiento mediante CARBAZINA*.
Durante el embarazo, se aconseja
además una terapéutica con ácido fólico para compensar un déficit posible de
folato causado por antiepilépticos inductores de enzimas, como CARBAZINA*. También
se recomienda administrar vitamina K, tanto a la madre, durante las últimas
semanas de gravidez, como al recién nacido, para evitar trastornos
hemorrágicos. CARBAZINA* pasa a la leche materna. Se valorarán los beneficios
de amamantar, ante la posibilidad remota de que se produzcan efectos
secundarios en el lactante. Las madres que tomen CARBAZINA* pueden amamantar a
sus hijos, si éstos están sometidos a observación en lo concerniente a posibles
reacciones adversas (por ejemplo somnolencia excesiva). Se ha recibido un
informe sobre una reacción cutánea grave de hipersensibilidad en un bebé
amamantado.
REACCIONES SECUNDARIAS Y
ADVERSAS: Ciertos tipos de reacciones adversas pueden ocurrir en
ocasiones o a menudo, sobre todo al comienzo de la medicación con CARBAZINA*,
al dar dosis demasiado altas o al tratar a pacientes de edad, por ejemplo,
efectos colaterales en el SNC (mareos, cefaleas, ataxia, depresión mental,
dificultad para hablar, zumbido de oído, alucinaciones, visión borrosa,
somnolencia, fatiga, diplopía); trastornos gastrointestinales (náuseas, vómito,
estreñimiento, diarrea y anorexia) y reacciones cutáneas alérgicas (prurito y
urticaria). Los efectos secundarios relacionados con la dosis suelen remitir a
los pocos días espontáneamente o tras reducir la posología de modo transitorio.
La aparición de efectos colaterales a nivel del SNC pueden ser la manifestación
de una sobredosificación relativa o de una fluctuación significativa en los
niveles plasmáticos, como en la neuritis periférica, la hepatotoxicidad, las
arritmias cardiacas, la trombocitopenia, la leucopenia, la agranulocitosis y el
síndrome de lupus generalizado. En tales casos, es conveniente vigilar los
niveles plasmáticos y en ocasiones reducir y/o dividir la dosis diaria en tres
o cuatro tomas fraccionadas.
INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS
Y DE OTRO GÉNERO: Disminuye los efectos de diversos medicamentos
(anticoagulantes orales, anticonceptivos orales, benzodiazepinas, barbitúricos
y otros). Debido a la inducción del sistema enzimático hepático de la
monooxidasa, CARBAZINA* puede hacer descender el nivel plasmático y disminuir o
incluso suprimir la actividad de ciertos medicamentos que son metabolizados por
este sistema. Es posible que la dosificación de los fármacos siguientes tenga que
ajustarse a las necesidades clínicas: clobazam, clonazepam, etosuccimida,
primidona, ácido valproico, alprazolam, corticosteroides, por ejemplo:
prednisolona,
dexametasona, ciclosporina, digoxina, doxiciclina, felodipina, haloperidol,
imipramina, metadona, anticonceptivos orales (se tendrán en cuenta los métodos
anticonceptivos alternativos), teofilina, anticoagulantes orales (warfarina y
dicumarol). Se ha comunicado que CARBAZINA* aumenta o reduce los niveles
plasmáticos de la fenitoína y que eleva en raros casos los niveles plasmáticos
de la mefenitoína.
Se ha comprobado que los medicamentos siguientes incrementan
los niveles plasmáticos de CARBAZINA*: eritromicina, troleandomicina,
posiblemente isoniazida, verapamil, diltiazem, dextropropoxifeno, posiblemente
desipramina y nicotinamida (en adultos, sólo dosis altas). La asociación de
CARBAZINA* y litio o metoclopramida, por un lado, y CARBAZINA* y
tranquilizantes mayores (haloperidol, tioridacina), por otro lado, pueden
aumentar las reacciones neurológicas adversas (con la última asociación incluso
en presencia de “niveles plasmáticos terapéuticos”). Al igual que otros
medicamentos psicoactivos, CARBAZINA* puede reducir la tolerancia al alcohol;
por ello es recomendable que el paciente renuncie al consumo de bebidas
alcohólicas.
ALTERACIONES EN LOS
RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se han comunicado anemia
aplásica y agranulocitosis en relación con el empleo de CARBAZINA.
El riesgo global se ha estimado en unas 6 personas por
millón al año para la agranulocitosis y en 2 personas
por millón al año para la anemia aplásica.
En ocasiones o a menudo se produce una disminución pasajera
o persistente del recuento de plaquetas o leucocitos en relación al tratamiento
con este medicamento, pero la mayoría de los casos suele ser transitoria y es
improbable que indique el inicio de una anemia aplásica o de agranulocitosis.
No obstante, antes de empezar la terapéutica se efectuará la
biometría hemática completa, inclusive las plaquetas y posiblemente los reticulocitos
y el hierro plasmático, para que sirva de valor base.
Aunque se ha puesto en entredicho el valor de los controles
hematológicos, diversas autoridades han propuesto algunas directrices, por
ejemplo, la biometría hemática
semanal durante el primer mes del tratamiento, después mensual durante los
cinco meses siguientes, luego dos o cuatro veces al año. Si durante la
medicación se observan recuentos definitivamente bajos o reducidos de
leucocitos o plaquetas, se vigilará estrechamente al paciente y la biometría
hamática completa.
Se retirará CARBAZINA si aparece
alguna prueba de una depresión significativa de la médula ósea.
Si se manifiestan síntomas que
sugieran reacciones cutáneas graves, por ejemplo, síndrome de Stevens-Johnson,
síndrome de Lyell, se suspenderá inmediatamente el tratamiento con CARBAZINA.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE
LA FERTILIDAD: Mutagenicidad, carcinogenicidad y estudios
toxicológicos sobre la reproducción. En las ratas tratadas con CARBAZINA*
durante dos años se ha comprobado que la incidencia de tumores hepáticos era
mayor. En la actualidad se desconoce la significación de este hallazgo en lo
relativo al uso de CARBAZINA* en humanos.
Los estudios sobre la mutagenicidad
en bacterias y mamíferos han dado resultados negativos.
En los experimentos con animales
(ratones, ratas, conejos) la administración oral de CARBAZINA* durante la
organogénesis ha dado lugar a un aumento de la mortalidad embrionaria a dosis
que causaban toxicidad en las madres (más de 200 mg de peso corporal al día, es
decir 10-20 veces la posología usual en el ser humano). Además, en las ratas
hubo algunos indicios de aborto con
300 mg/kg de peso corporal al día. Los fetos de rata próximos a término mostraban
retraso de crecimiento también con dosis tóxicas para las madres. No hubo
pruebas de un potencial teratogénico en las tres especies animales ensayadas,
pero en un estudio efectuado con ratones, CARBAZINA* (40-240 mg/kg de peso
corporal al día por vía oral) causó defectos (principalmente dilatación de
ventrículos cerebrales) en el 4.7 % de los fetos expuestos, en comparación con
1.3% en los testigos. CARBAZINA* es considerada dentro de la categoría C.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Oral.
Epilepsia en adultos: Oral.
Las dosis eficaces en epilepsia se encuentran entre 12 a 25 mg/kg/día, se
inicia con 100 a 200 mg una o dos veces el primer día. Se incrementa
gradualmente la dosis hasta lograr el efecto óptimo, que en general es de 400
mg dos a tres veces al día.
Neuralgia del trigémino:
Oral. Las dosis eficaces son de 400 a 800 mg/día, se inicia con 100 mg dos
veces el primer día.
Esta dosis se aumenta en 100 mg
cada 12 horas. No se deben exceder los 1,200 mg en 24 horas.
Epilepsia en niños: Oral. De
seis a doce años, 10 a
30 mg/kg/día divididos en dos o cuatro tomas. Se debe iniciar con la dosis más
baja recomendada e incrementar gradualmente.
MANIFESTACIONES
Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: Los síntomas
de la sobredosificación suelen manifestarse en el sistema nervioso central;
suele ocurrir depresión del SNC, desorientación, somnolencia, agitación,
alucinaciones, coma, visión borrosa, balbuceos, disartria, nistagmo, ataxia,
discinesia; al principio, hiperreflexia, luego hiporreflexia, convulsiones,
trastornos psicomotores, mioclonía. En el aparato respiratorio: depresión
respiratoria, edema pulmonar. En el aparato cardiovascular: taquicardia,
hipotensión, a veces hipertensión, trastornos de la conducción con
ensanchamiento del complejo QRS, síncope en relación con el paro cardiaco. En
el tracto gastrointestinal se presentan vómitos, vaciado gástrico retardado,
movilidad intestinal reducida. En la función renal: retención urinaria,
oliguria o anuria; retención de líquidos, intoxicación acuosa debida a un
efecto de CARBAZINA* semejante al de la hormona antidiurética (ADH). Resultados
de laboratorio: hiponatremia, posiblemente acidosis metabólica, posiblemente
hiperglucemia, aumento de la creatinina fosfocinasa muscular.
Tratamiento: No existe un
antídoto específico. El tratamiento se guiará al principio por el estado
clínico del paciente; hospitalización. Se medirá el nivel plasmático para
confirmar la intoxicación con CARBAZINA* y averiguar la magnitud de la
sobredosis. Vaciado de estómago, lavado gástrico y administración de carbón
activado. Tratamiento de apoyo en la unidad de cuidados intensivos, con
vigilancia de la función cardiaca y corrección del desequilibrio electrolítico.
PRESENTACIÓN:
Caja con 20 tabletas de 200 mg.
RECOMENDACIONES
SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese en lugar fresco y seco. Protéjase
de la luz.
LEYENDAS
DE PROTECCIÓN:
Su venta requiere receta médica. No se deje al
alcance de los niños. El empleo de este medicamento durante el embarazo queda
bajo la responsabilidad
del médico. Literatura exclusiva para médicos.
Hecho en México por:
PSICOFARMA, S. A. de C. V.
Reg. Núm. 116M83, S. S. A. IV
FEAR-204008/2000