DICCIONARIOS
DEF50 / MÉXICO 2004
Inicio  |  Regresar  |  Imprimir |  Salir
 Indicaciones
 Terapéutico
 Sustancias Activas
 Marcas
 Laboratorios
 Uso en el Embarazo
 Interacciones
 Contacto

 

Información para Prescribir

Abbott laboratories de méxico, s.a. de c.v.

Av. Coyoacán Núm. 1622  
Col. Del Valle, Deleg. Benito Juárez
03100 México, D. F.
Tel.: 5726-4600


 

INFORMACIÓN REVISADA

Klaricid                  

Klaricid h.p.         

Tabletas

(Claritromicina)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

KLARICID

Cada TABLETA filmtab contiene:

Claritromicina

250 mg

Excipiente, c.b.p. 1 tableta.

KLARICID H.P.

 

Cada TABLETA filmtab contiene:

Claritromicina

500 mg

Excipiente, c.b.p. 1 tableta.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Claritromicina es un antibiótico macrólido de espectro medio, bactericida específico para el tratamiento de las infecciones de las vías respiratorias altas y bajas, causadas por diferentes especies bacterianas, como son:

  Infecciones de vías respiratorias altas (amigdalitis, faringitis, sinusitis, otitis).

  Infecciones de vías respiratorias bajas (bronquitis, neumonía).

  Infecciones de piel y tejidos blandos (foliculitis, celulitis, erisipela, impétigo, abscesos).

  Infecciones diseminadas o localizadas por el complejo Mycobacterium (MAC), constituido por Mycobacterium avium y M. intracellulare. Infecciones localizadas debidas a M. chelonae, M. fortuitum o M. kansasii.

  Claritromicina está indicada para la prevención de la diseminación de la infección por MAC en pacientes infectados por VIH, con cuentas de CD4 < por 100/mm3.

  También está indicada en presencia de supresión de ácido para la erradicación del H. pylori, resultando en una disminución de la recurrencia de úlcera duodenal.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: Después de su administración oral, claritromicina se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal.

La biodisponibilidad absoluta de la claritromicina a partir de las tabletas (250 mg), fue de 50% aproximadamente. Los alimentos retrasan ligeramente tanto el inicio como la formación del metabolito activo antibacteriano, 14-OH-claritromicina, pero no afectan la magnitud de la biodisponibilidad; por lo tanto, claritromicina puede administrarse indistintamente con los alimentos.

En el hombre en ayuno, luego de una dosis de 250 mg vía oral, las concentraciones plasmáticas máximas (Cmáx) se obtuvieron dentro de las dos horas siguientes; las concentraciones máximas en el estado estable se obtuvieron en dos a tres días y fueron de aproximadamente 1 mcg/ml con una dosis de 250 mg cada 12 horas, y de 3 mcg/ml con la dosis de 500 mg cada 12 horas.

La unión de claritromicina a las proteínas plasmáticas es clínicamente relevante, en promedio de 70% cuando las concentraciones plasmáticas están entre 0.45 y
4.5 mcg/ml. Pero a 45 mcg/ml la unión de claritromicina a las proteínas plasmáticas disminuye 41%, lo que indica que los sitios de unión se encuentran saturados, aunque esto sólo ocurre a concentraciones mayores de las terapéuticas.

Bajo la dosificación de 250 mg vía oral cada 12 horas, el metabolito principal, 14-OH-claritromicina, logra una concentración plasmática máxima en el estado estable, de aproximadamente 0.6 mcg/ml; su vida media de eliminación es de 5 a 6 horas.

Cuando la dosificación se aumenta a 500 mg vía oral cada 12 horas, la concentración plasmática máxima de 14-OH-claritromicina, en el estado estable, fue ligeramente mayor de 1 mcg/ml, y su vida media de eliminación cercana a las 7 horas. Con cualquiera de las dosis anteriores, las concentraciones plasmáticas de claritromicina y su metabolito 14-OH-claritromicina, en el estado, estable, se obtienen a los dos o tres días.

Aparentemente las vidas medias de claritromicina y su metabolito hidroxilado tienden a ser mayores a dosis altas, ya que en este estado los niveles del metabolito no aumentan en forma proporcional con la dosis de claritromicina. Este comportamiento farmacocinético no lineal de la claritromicina explica la disminución en la formación del metabolito a dosis altas.

Bajo las dosificaciones únicas orales de 250 mg o 1,200 mg de claritromicina, se encontró que la excreción urinaria fue de 37.9% para la dosis baja y de 46.0% para la alta. La eliminación por heces fue de 40.2% y 29.1% respectivamente.

La concentración plasmática de claritromicina en el estado estable, en sujetos con insuficiencia hepática, no difiere de la encontrada en sujetos normales; la concentración plasmática del metabolito 14-OH-claritromicina es menor en los insuficientes hepáticos. La disminución en la formación del metabolito 14-hidroxilado es, al menos, parcialmente compensada por un incremento en la aclaración renal de la claritromicina en los sujetos con insuficiencia hepática, respecto de los sujetos sanos.

Concentración (después de 250 mg c/12 horas)

Tipo de tejido

Tejido (mcg/g)

Suero (mcg/ml)

Amígdala

1.6

0.8

Pulmón

8.8

1.7

En un estudio comparativo con voluntarios sanos y pacientes con daño hepático a los que se les administró 250 mg de claritromicina cada 12 horas, vía oral durante dos días y una dosis única de 250 mg al tercer día, se encontró que no hubo diferencia significativa entre los dos grupos en la concentración plasmática de claritromicina en el estado estable. Sin embargo, sí hubo diferencias de estos niveles con el metabolito hidroxilado, donde la concentración fue marcadamente baja para los pacientes con daño hepático.

Estos resultados nos permiten concluir que no es necesario ajustar la dosificación en pacientes con daño hepático moderado o severo, pero con función renal normal.

También se realizó un estudio para comparar el perfil farmacocinético y tolerabilidad de dosis múltiples de 500 mg de claritromicina en ancianos sanos, hombres y mujeres adultos jóvenes. La eliminación se redujo y los niveles plasmáticos se elevaron en el grupo de los ancianos, tanto de claritromicina como de su metabolito hidroxilado; sin embargo, no hubo diferencia alguna en ambos grupos en relación con la depuración renal correlacionada con la depuración de creatinina. Las conclusiones de estos resultados son que cualquier problema en el manejo de claritromicina se relaciona con la función renal y no con la edad.

La farmacocinética de claritromicina también se altera proporcionalmente en sujetos con insuficiencia renal, son mayores los niveles plasmáticos y vida media para la claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado; por tanto,
es conveniente reducir la dosis o prolongar el intervalo entre ambas.

No existen datos disponibles acerca de la penetración en el líquido cerebrospinal.

La claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado se distribuyen rápidamente hacia los líquidos y los tejidos corporales. Por su alta concentración intracelular, las concentraciones tisulares son, por lo general, varias veces mayores que las concentraciones plasmáticas, incluso en senos paranasales.

Infecciones por Mycobacterium avium: Las concentraciones durante el estado estable en pacientes con infecciones por VIH después de dosis de 500 mg de claritromicina cada 12 horas, fueron similares a las obtenidas en sujetos normales. Las concentraciones máximas en pacientes con infecciones por M. avium que requieren dosis más altas 1,000 a 2,000 mg/día, divididas en dos dosis, alcanzó valores de 2 a 4 mcg/ml y 5 a 10 mcg/ml respectivamente.

Las vidas medias de eliminación parecieron ser más prolongadas; esto es consistente con la conocida farmaco­cinética no lineal de claritromicina.

La claritromicina es potente contra un gran número de bacterias aeróbicas y anaeróbicas, así como grampositivas y gramnegativas. En general, las CIMs de la claritromicina son una dilución más potente de un Log2 que las CIMs de eritromicina.

El mecanismo de acción antimicrobiano de claritromicina es resultado de su unión con la subunidad ribosomal 50S de los microorganismos susceptibles, con la consecuente inhibición de la síntesis de proteínas.

Claritromicina no es sensible a la acción de las betalacta­masas bacterianas, por tanto, claritromicina es activo contra cepas de B. catarrhalis, H. influenzae y S. aureus, resistentes a las penicilinas, ampicilinas y cefalosporinas. Claritromicina penetra al interior de las células, y por ello es eficaz contra infecciones intracelulares originadas por Chlamydia y Mycoplasma.

El amplio espectro de KLARICID es como sigue:

Bacterias sensibles

Bacterias no sensibles

Streptococcus agalactiae

Enterobacteriaceae

Streptococcus pyogenes

Pseudomonas

Streptococcus viridans

 

Streptococcus pneumoniae

 

Haemophilus influenzae

 

Haemophilus parainfluenzae

 

Neisseria gonorrhoeae

 

Listeria monocytogenes

 

Legionella pneumophilia

 

Mycoplasma pneumoniae

 

Helicobacter (Campilobacter) pylori

 

Campylobacter jejuni

 

Chlamydia pneumoniae (TWAR)

 

Chlamydia trachomatis

 

Moraxella (Branhamella) catarrhalis

 

Bordetella pertussis

 

Staphylococcus aureus

 

Clostridum perfringens

 

Propionibacterium acnes

 

Bacteroides melaninogenicus

 

Mycobacterium avium

 

Mycobacterium leprae

 

Mycobacterium kansanii

 

Mycobacterium chelonei

 

Mycobacterium fortuitum

 

Mycobacterium intracellulare

 

El metabolito 14-OH claritromicina es activo microbioló­gicamente. Tiene actividad antibacteriana clínicamente significativa contra los patógenos que causan infecciones respiratorias en la comunidad; incluso es de 1 a 2 veces más activo que el compuesto original. Entre ambos compuestos, claritromicina y 14-OH-claritromicina, ejercen un efecto antibacteriano sinérgico o aditivo sobre H. influenzae in vivo e in vitro, dependiendo de la cepa bacteriana.

CONTRAINDICACIONES: Claritromicina está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad conocida a la claritromicina, eritromicina o cualquier otro de los antibióticos macrólidos. La administración concomitante de la claritromicina y cualquiera de los siguientes medicamentos está contraindicada: cisaprida, pimozida, rifabutin y terfenadina.

PRECAUCIONES GENERALES: Dado que la claritro­micina se excreta por el hígado y el riñón principalmente, se debe tener precaución al administrar este antibiótico en pacientes con insuficiencia renal; en el primer caso, si no coexiste con insuficiencia renal, puede administrarse sin necesidad de ajustar la dosis. En cambio, en insuficiencia renal, con o sin insuficiencia hepática coexistente, es apropiado reducir la dosis o prolongar el intervalo entre las mismas.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: No se ha establecido la seguridad del uso de claritromicina durante el embarazo y la lactancia; sin embargo, se conoce que la claritromicina se excreta en la leche materna.

La claritromicina no debe utilizarse en mujeres embarazadas, en especial durante el primer trimestre, excepto en circunstancias clínicas en las que no haya alternativa terapéutica apropiada.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Con el uso de claritromicina pueden presentarse eventualmente trastornos de naturaleza leve y transitoria, un bajo número de pacientes requiere descontinuar el tratamiento.

Los efectos colaterales informados más frecuentemente en estudios clínicos han sido relacionados con molestias gastrointestinales como: náuseas, vómito, dispepsia, dolor abdominal y diarrea; otros eventos adversos incluyen cefalea, perversión del gusto y elevación de enzimas hepáticas. Al igual que con otros macrólidos, con el uso de claritromicina se ha informado de la aparición poco frecuente de disfunción hepática, incluyendo elevaciones de enzimas hepáticas y hepatitis hepatocelular,
colestática o ambas, con o sin ictericia. Estas disminuciones hepáticas pueden llegar a ser severas, pero son generalmente reversibles. En raras ocasiones se ha informado de insuficiencia hepática con resultado fatal y en general han sido asociadas con serias enfermedades subyacentes o medicación concomitante.

Asimismo, se han informado casos aislados de aumento en los niveles séricos de creatinina, aunque no se ha establecido una asociación.

Las reacciones alérgicas van desde urticaria y erupciones cutáneas leves, hasta anafilaxia y el síndrome de Stevens-Johnson. Se han informado efectos colaterales en el SNC transitorios como: ansiedad, mareos, vértigo, tinnitus, desorientación, despersonalización, insomnio, alucinaciones y confusión, aun cuando no se ha podido establecer la relación causa-efecto.

Rara vez se les ha asociado con arritmias ventriculares incluyendo taquicardia ventricular y Torsades de pointes en pacientes con intervalos QT prolongados.

Ha habido reportes de pérdida de la audición con claritromicina, la cual es usualmente reversible al descontinuar el tratamiento.

Así mismo, se ha informado de la presentación de glositis, estomatitis, moniliasis oral y decoloración de la lengua.

No existe en el mercado antibiótico que no tenga riesgos.

En pacientes con SIDA o inmunocomprometidos que reciben altas dosis, se han informado eventos adversos serios que han sido difíciles de distinguir de los signos subyacentes del VIH o enfermedades intercurrentes. Los eventos adversos más frecuentemente informados en pacientes adultos tratados con dosis diaria de 1,000 a 2,000 mg de claritromicina, fueron: náuseas, vómito, dolor abdominal, mal sabor de boca, diarrea, rash, flatulencia, cefalea, constipación, elevaciones de SGOT y SGPT. Con baja incidencia: disnea, insomnio y boca seca. Los valores de análisis de laboratorio se elevaron. Los leucoci-
tos y la cuenta de plaquetas estaban anormalmente bajos. En pacientes que recibieron 4000 mg al día, un bajo porcentaje también tuvo niveles elevados de nitrógeno ureico.

Rara vez se ha informado hipoglucemia, algunas veces junto con el uso de hipoglucemiantes orales o insulina; asimismo de casos aislados de trombocitopenia.

Se han informado alteraciones del sentido del olfato, por lo general junto con alteraciones del sabor; también decoloración de los dientes, la cual usualmente es reversible por medio de una limpieza profesional.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Se debe prestar atención a la posibilidad de resistencia cruzada entre claritromicina y otros macrólidos como la lincomicina y la clindamicina.

Se incrementan los niveles de teofilina o de carbamacepina en aproximadamente 20%, cuando éstas se administran de manera concomitante claritromicina; por tanto, en tales circunstancias debe considerarse la necesidad de monitorizar los niveles séricos de teofilina o de carba­mazepina.

Se han reportado niveles elevados de cisaprida en pacientes que reciben concomitantemente claritromicina y cisaprida, lo que resulta en prolongación del segmento QT, arritmias cardiacas incluyendo taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades de pointes. Efectos similares se han observado con el uso concomitante de pimozida.

Se ha informado que los macrólidos alteran el metabolismo de terfenadina, resultando niveles elevados de ter-
fenadina, lo que ocasionalmente ha sido asociado con arritmias cardiacas como prolongación del intervalo QT, taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades de pointes. En un estudio en que se usó concomitantemente cla-
ritro­micina y terfenadina en 14 voluntarios sanos, los niveles séricos del metabolito ácido de terfenadina aumentaron dos a tres veces, y en prolongación del intervalo QT que no condujo a ningún efecto clínico detectable. Similares efectos se han observado con el uso concomitante de astemizol y otros macrólidos.

Como con otros antibióticos macrólidos, el uso de claritro­micina en pacientes que toman fármacos que son biotransformados por el citocromo P-450 (warfarina, alcaloides del ergot, triazolam, midazolam, lovastatina, disopiramida, ciclosporina, rifabutina y fenitoína) puede estar asociado con elevaciones de los niveles séricos tales medicamentos.

Se ha informado, rara vez, de rabdomiólisis tras la coadministración de claritromicina y lovastatina y simvastatina, inhibidores de la HMG-COA-reductasa.

Como se ha informado aumento de las concentraciones séricas de digoxina en los pacientes que conjuntamente reciben claritromicina, considérese monitorizar los niveles de digoxina.

En pacientes infectados con VIH, las tabletas de liberación modificada de claritromicina interfieren con la administración simultánea de zidovudine oral, disminuyendo su concentración en el estado estable, ya que claritromicina parece interferir con la absorción de zidovudine, esta interacción puede evitarse mayormente espaciando las dosis de claritromicina y zidovudine. Esta interacción no parece ocurrir en pacientes pediátricos que toman claritromicina.

Un estudio farmacocinético demostró que la administración concomitante de ritonavir 200 mg cada 8 horas
y claritromicina 500 mg cada 12 horas, resultó en inhibición marcada del metabolismo de la claritromicina, aumentando su Cmáx 31%, Cmín 182% y el ABC 77%, observándose una inhibición completa de la formación de 14-OH-claritromicina. Debido a la amplia “ventana” terapéutica de claritromicina, no es necesario reducir la dosis si el paciente tiene función renal normal; si no lo es, considere que los pacientes con CLcr de 13-60 ml/min reduzcan la claritromicina 50% y si es < 30 ml/min, disminúyala 75%. No se deben coadministrar con ritonavir dosis de claritromicina mayores de 1 g/día..

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se encontraron algunos cambios leves en los valores de algunas pruebas de laboratorio hepáticas (aumento de transaminasas y bilirrubina total), leucocitos y aumento de creatinina en plasma.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATO­GÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: Se han hecho diversas pruebas de mutagenicidad in vitro con claritromicina con resultados negativos; además, la prueba de Ames resultó negativa a concentraciones de 25 mcg/caja de Petri.

Los estudios de teratogenicidad en animales (ratas) mostraron sólo anomalías cardiovasculares y retardo en el crecimiento fetal que parecen deberse a cambios genéticos espontáneos de la colonia.

Los estudios de fertilidad y reproducción en ratas machos y ratas hembras, no causaron efectos adversos sobre el ciclo estrogénico, la fertilidad o el parto ni el número o viabilidad de las crías.

En dos de los estudios realizados en ratones se encontró una incidencia variable de paladar hendido (3-30%) después de dosis 70 veces mayor de la dosis máxima diaria usada en humanos, que parece una acción tóxica sobre las madres y fetos, pero no teratogenicidad.

Administrada a monos 10 veces la dosis máxima diaria en humanos durante el inicio de la gestación hasta el día 20, se produjo pérdida de los embriones. Este efecto se atribuye a toxicidad de la droga sobre las hembras preñadas. Se realizó otro estudio similar en monas preñadas con dosis de 2.5 a 5 veces la dosis máxima diaria y no se produjo efecto nocivo.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Claritromicina (KLARICID) tabletas, 250 mg cada 12 horas o 500 mg cada 24 horas, vía oral, con o sin alimento.

La duración usual del tratamiento es de 6 a 14 días,
dependiendo del patógeno implicado y de la severidad de la patología; incluso se puede duplicar la dosis.

Adultos y niños mayores de 12 años: La dosis promedio recomendada es de 250 mg vía oral (una tableta) cada 12 horas, o bien 500 mg, vía oral (KLARICID HP), ca-
da 12 horas en infecciones más severas.

La dosis inicial recomendada en pacientes con infecciones por MAC es de 500 mg cada 12 horas, si no hay respuesta clínica o bacteriológica, cambiar a 1,000 mg cada 12 horas. Basados en los datos actuales, la duración del tratamiento es variable y debe continuarse hasta que se siga viendo mejoría. Se debe usar claritromicina junto con otros agentes antimicrobianos. La dosis para la profilaxis de MAC en adultos es de 500 mg cada 12 horas.

Dosificación en insuficiencia renal: Se debe considerar el ajuste de dosis o del intervalo de dosificación en todos los sujetos que cursen con insuficiencia renal. En aquellos con una depuración de creatinina < 30 ml/min, no se debe usar la claritromicina de liberación modificada. La dosificación de KLARICID debe reducirse a la mitad y su uso no ha de prolongarse más allá de 14 días. No fragmente ni mastique las tabletas de claritromicina.

Régimen de terapia triple: Claritromicina 500 mg cada 12 horas, junto con lansoprazol 30 mg cada 12 horas, más amoxicilina 1000 mg cada 12 horas, durante 10 días.

Información adicional: El Helicobacter pylori está asociado intensamente con la enfermedad ulcerosa péptica. De 90% al 100% de los pacientes con úlceras duodeanales están infectados con ese patógeno. Se ha demostrado que la erradicación del H. pylori reduce la frecuencia de recurrencia de la úlcera duodenal; por tanto, reduce la necesidad de mantener el tratamiento antisecretor.

Tratamiento triple de la enfermedad ulcerosa duodenal: En un estudio doble-ciego, bien controlado, los pacientes con úlcera duodenal infectada recibieron triple tratamiento a base de claritromicina 500 mg cada 12 horas, amoxicilina 1,000 mg cada 12 horas y omeprazol 20 mg cada 24 horas, todos durante 10 días; o un tratamiento doble con claritromicina 500 mg cada 8 horas y omeprazol 40 mg cada 24 horas, ambos fármacos durante 14 días. El H. pylori fue erradicado en 90% de los pacientes que recibieron la claritromicina en tratamiento triple y en 60% de los pacientes que recibieron el tratamiento doble.

En un estudio independiente de pacientes infectados por H. pylori recibieron un tratamiento de erradicación con claritromicina, 500 mg cada 12 horas, junto con amoxicilina, 1,000 mg cada 12 horas y omeprazol 20 mg cada
6 horas (Grupo A) u omeprazol 20 mg cada 12 horas (Grupo B) durante siete días. En aquellos pacientes que no han recibido previamente tratamiento para el H. pylori, éste fue erradicado en 88% de los pacientes del Grupo A y 86% de pacientes del grupo B.

En un estudio abierto los pacientes infectados con H. pylori y con úlcera duodenal o dispepsias sin úlcera (DSU) recibieron tratamiento de erradicación con claritromicina 500 mg cada 12 horas, lansoprazol 30 mg cada 12 horas, más amoxicilina 1,000 mg cada 12 horas, durante 10 días.

En el análisis de todos los pacientes tratados, el H. pylori fue erradicado en el 91% de los pacientes.

Tratamiento doble de la enfermead ulcerosa duodenal: En estudios doble-ciego, bien controlado, los pacientes con úlcera duodenal infectados con H. pylori, recibieron tratamiento de erradicación con claritromicina 500 mg cada 8 horas y omeprazol 40 mg cada 24 horas, durante 14 días, seguidos de omeprazol 40 mg (Estudio A) o de omeprazol 20 mg (Estudios B, C y D) diariamente, durante 14 días adicionales; los pacientes en cada grupo control recibieron omeprazol solo durante 28 días. En el Estudio A, el H. pylori fue erradicado hasta en 80% de los pacientes que recibieron claritromicina y omeprazol y sólo en 1% de los pacientes que únicamente recibieron omeprazol. En los estudios B, C y D, el índice de erradicación combinado fue hasta el 70% en los pacientes que recibieron claritromicina y omeprazol, y menos del 1% en los pacientes que recibieron omeprazol solo. En cada estudio, la proporción de recurrencia de la úlcera a los seis meses, fue menor desde el punto de vista estadístico en los pacientes tratados con claritromicina y omeprazol, respecto a los pacientes que sólo recibieron omeprazol.

En un estudio en que el investigador fue “cegado”, los pacientes infectados con H. pylori recibieron tratamiento de erradicación con claritromicina 500 mg cada 8 horas, junto con lansoprazol 60 mg/día, en una sola dosis o en dosis divididas, durante 14 días. El porcentaje de erradicación combinado fue hasta de 60%.

La claritromicina ha sido usada en otros regímenes de tratamiento para la erradicación de H. pylori, entre los que se incluyen:

  Claritromicina más tinidazol y omeprazol o lanso-
prazol.

  Claritromicina más metronidazol y omeprazol o lansoprazol.

  Claritromicina más tetraciclina, subsalicilato de bismuto y ranitidina.

  Claritromicina más amoxicilina y lansoprazol.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: Tras la ingestión de grandes cantidades de claritromicina se puede esperar la producción de síntomas gastrointestinales.
En un paciente que ingirió 8 gramos de claritromicina
se mostró alteraciones del estado mental, conducta paranoide, hipocaliemia e hipoxemia. Debe intentarse la pronta eliminación del medicamento no absorbido. Asimismo, se deben practicar las medidas adecuadas de mantenimiento vital y corregirse de manera apropiada las reacciones alérgicas que acompañen a una sobredosis. Al igual que con otros macrólidos, no se espera que los niveles séricos claritromicina sean reducidos, de manera significativa, por hemodiálisis o diálisis peritoneal.

PRESENTACIONES:

Caja con 10 tabletas de 250 mg.

Caja con 10 tabletas de 500 mg.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C, en lugar seco.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Protéjase de la luz. No se deje al alcance de
los niños. Su venta requiere receta médica.
No se fragmenten ni se mastiquen las tabletas.

ABBOTT LABORATORIES DE MÉXICO,
S. A. de C. V.

Regs. Núms. 240M90 y 335M93, S. S. A. IV

AEAR-315025/RM2003 y AEAR-117770/RM2003