Klaricid
Klaricid h.p.
Tabletas
(Claritromicina)
FORMA
FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:
KLARICID
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Cada TABLETA filmtab contiene:
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Claritromicina
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250
mg
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Excipiente, c.b.p. 1 tableta.
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KLARICID H.P.
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Cada TABLETA filmtab contiene:
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Claritromicina
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500
mg
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Excipiente, c.b.p. 1 tableta.
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INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Claritromicina
es un antibiótico macrólido de espectro medio, bactericida específico para el
tratamiento de las infecciones de las vías respiratorias altas y bajas,
causadas por diferentes especies bacterianas, como son:
• Infecciones de vías respiratorias altas (amigdalitis, faringitis,
sinusitis, otitis).
• Infecciones de vías respiratorias bajas (bronquitis, neumonía).
• Infecciones de piel y tejidos blandos (foliculitis, celulitis,
erisipela, impétigo, abscesos).
• Infecciones diseminadas o localizadas por el complejo Mycobacterium
(MAC), constituido por Mycobacterium avium y M. intracellulare.
Infecciones localizadas debidas a M. chelonae, M. fortuitum o M.
kansasii.
• Claritromicina está indicada para la prevención de la diseminación
de la infección por MAC en pacientes infectados por VIH, con cuentas de CD4 < por 100/mm3.
• También está indicada en presencia de supresión de ácido para la
erradicación del H. pylori, resultando en una disminución de la
recurrencia de úlcera duodenal.
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA: Después de su administración oral, claritromicina
se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal.
La biodisponibilidad absoluta de la
claritromicina a partir de las tabletas (250 mg), fue de 50% aproximadamente.
Los alimentos retrasan ligeramente tanto el inicio como la formación del
metabolito activo antibacteriano, 14-OH-claritromicina, pero no afectan la
magnitud de la biodisponibilidad; por lo tanto, claritromicina puede
administrarse indistintamente con los alimentos.
En el hombre en ayuno, luego de una
dosis de 250 mg vía oral, las concentraciones plasmáticas máximas (Cmáx) se
obtuvieron dentro de las dos horas siguientes; las concentraciones máximas en
el estado estable se obtuvieron en dos a tres días y fueron de aproximadamente
1 mcg/ml con una dosis de 250 mg cada 12 horas, y de 3 mcg/ml con la dosis de
500 mg cada 12 horas.
La unión de claritromicina a las
proteínas plasmáticas es clínicamente relevante, en promedio de 70% cuando las
concentraciones plasmáticas están entre 0.45 y
4.5 mcg/ml. Pero a 45 mcg/ml la unión de claritromicina a las proteínas
plasmáticas disminuye 41%, lo que indica que los sitios de unión se encuentran
saturados, aunque esto sólo ocurre a concentraciones mayores de las
terapéuticas.
Bajo la dosificación de 250 mg vía
oral cada 12 horas, el metabolito principal, 14-OH-claritromicina, logra una
concentración plasmática máxima en el estado estable, de aproximadamente 0.6
mcg/ml; su vida media de eliminación es de 5 a 6 horas.
Cuando la dosificación se aumenta a
500 mg vía oral cada 12 horas, la concentración plasmática máxima de
14-OH-claritromicina, en el estado estable, fue ligeramente mayor de 1 mcg/ml,
y su vida media de eliminación cercana a las 7 horas. Con cualquiera de las
dosis anteriores, las concentraciones plasmáticas de claritromicina y su
metabolito 14-OH-claritromicina, en el estado, estable, se obtienen a los dos o
tres días.
Aparentemente las vidas medias de
claritromicina y su metabolito hidroxilado tienden a ser mayores a dosis altas,
ya que en este estado los niveles del metabolito no aumentan en forma
proporcional con la dosis de claritromicina. Este comportamiento
farmacocinético no lineal de la claritromicina explica la disminución en la
formación del metabolito a dosis altas.
Bajo las dosificaciones únicas
orales de 250 mg o 1,200 mg de claritromicina, se encontró que la excreción
urinaria fue de 37.9% para la dosis baja y de 46.0% para la alta. La
eliminación por heces fue de 40.2% y 29.1% respectivamente.
La concentración plasmática de
claritromicina en el estado estable, en sujetos con insuficiencia hepática, no
difiere de la encontrada en sujetos normales; la concentración plasmática del
metabolito 14-OH-claritromicina es menor en los insuficientes hepáticos. La
disminución en la formación del metabolito 14-hidroxilado es, al menos,
parcialmente compensada por un incremento en la aclaración renal de la
claritromicina en los sujetos con insuficiencia hepática, respecto de los
sujetos sanos.
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Concentración
(después de 250 mg c/12 horas)
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Tipo
de tejido
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Tejido (mcg/g)
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Suero (mcg/ml)
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Amígdala
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1.6
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0.8
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Pulmón
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8.8
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1.7
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En un
estudio comparativo con voluntarios sanos y pacientes con daño hepático a los
que se les administró 250 mg de claritromicina cada 12 horas, vía oral durante
dos días y una dosis única de 250 mg al tercer día, se encontró que no hubo
diferencia significativa entre los dos grupos en la concentración plasmática de
claritromicina en el estado estable. Sin embargo, sí hubo diferencias de estos
niveles con el metabolito hidroxilado, donde la concentración fue marcadamente
baja para los pacientes con daño hepático.
Estos
resultados nos permiten concluir que no es necesario ajustar la dosificación en
pacientes con daño hepático moderado o severo, pero con función renal normal.
También
se realizó un estudio para comparar el perfil farmacocinético y tolerabilidad
de dosis múltiples de 500 mg de claritromicina en ancianos sanos, hombres y
mujeres adultos jóvenes. La eliminación se redujo y los niveles plasmáticos se
elevaron en el grupo de los ancianos, tanto de claritromicina como de su
metabolito hidroxilado; sin embargo, no hubo diferencia alguna en ambos grupos
en relación con la depuración renal correlacionada con la depuración de
creatinina. Las conclusiones de estos resultados son que cualquier problema en
el manejo de claritromicina se relaciona con la función renal y no con la edad.
La
farmacocinética de claritromicina también se altera proporcionalmente en sujetos
con insuficiencia renal, son mayores los niveles plasmáticos y vida media para
la claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado; por tanto,
es conveniente reducir la dosis o prolongar el intervalo entre ambas.
No
existen datos disponibles acerca de la penetración en el líquido cerebrospinal.
La
claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado se distribuyen rápidamente hacia
los líquidos y los tejidos corporales. Por su alta concentración intracelular,
las concentraciones tisulares son, por lo general, varias veces mayores que las
concentraciones plasmáticas, incluso en senos paranasales.
Infecciones
por Mycobacterium avium: Las concentraciones durante el estado estable
en pacientes con infecciones por VIH después de dosis de 500 mg de
claritromicina cada 12 horas, fueron similares a las obtenidas en sujetos
normales. Las concentraciones máximas en pacientes con infecciones por M.
avium que requieren dosis más altas 1,000 a 2,000 mg/día, divididas en dos
dosis, alcanzó valores de 2 a 4 mcg/ml y 5 a 10 mcg/ml respectivamente.
Las vidas
medias de eliminación parecieron ser más prolongadas; esto es consistente con
la conocida farmacocinética no lineal de claritromicina.
La
claritromicina es potente contra un gran número de bacterias aeróbicas y
anaeróbicas, así como grampositivas y gramnegativas. En general, las CIMs de la
claritromicina son una dilución más potente de un Log2 que las CIMs de eritromicina.
El
mecanismo de acción antimicrobiano de claritromicina es resultado de su unión
con la subunidad ribosomal 50S de los microorganismos susceptibles, con la
consecuente inhibición de la síntesis de proteínas.
Claritromicina
no es sensible a la acción de las betalactamasas bacterianas, por tanto,
claritromicina es activo contra cepas de B. catarrhalis, H. influenzae y
S. aureus, resistentes a las penicilinas, ampicilinas y cefalosporinas.
Claritromicina penetra al interior de las células, y por ello es eficaz contra
infecciones intracelulares originadas por Chlamydia y Mycoplasma.
El amplio espectro de KLARICID es como sigue:
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Bacterias sensibles
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Bacterias no sensibles
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Streptococcus agalactiae
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Enterobacteriaceae
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Streptococcus pyogenes
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Pseudomonas
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Streptococcus viridans
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Streptococcus pneumoniae
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Haemophilus influenzae
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Haemophilus parainfluenzae
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Neisseria gonorrhoeae
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Listeria monocytogenes
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Legionella pneumophilia
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Mycoplasma pneumoniae
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Helicobacter (Campilobacter) pylori
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Campylobacter jejuni
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Chlamydia pneumoniae (TWAR)
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Chlamydia trachomatis
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Moraxella (Branhamella)
catarrhalis
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Bordetella pertussis
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Staphylococcus aureus
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Clostridum perfringens
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Propionibacterium acnes
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Bacteroides melaninogenicus
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Mycobacterium avium
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Mycobacterium leprae
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Mycobacterium kansanii
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Mycobacterium
chelonei
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Mycobacterium
fortuitum
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Mycobacterium intracellulare
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El metabolito 14-OH claritromicina es activo microbiológicamente.
Tiene actividad antibacteriana clínicamente significativa contra los patógenos
que causan infecciones respiratorias en la comunidad; incluso es de 1 a 2 veces
más activo que el compuesto original. Entre ambos compuestos, claritromicina y
14-OH-claritromicina, ejercen un efecto antibacteriano sinérgico o aditivo
sobre H. influenzae in vivo e in vitro, dependiendo de la
cepa bacteriana.
CONTRAINDICACIONES: Claritromicina
está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad conocida a la
claritromicina, eritromicina o cualquier otro de los antibióticos macrólidos.
La administración concomitante de la claritromicina y cualquiera de los
siguientes medicamentos está contraindicada: cisaprida, pimozida, rifabutin y
terfenadina.
PRECAUCIONES GENERALES: Dado
que la claritromicina se excreta por el hígado y el riñón principalmente, se
debe tener precaución al administrar este antibiótico en pacientes con
insuficiencia renal; en el primer caso, si no coexiste con insuficiencia renal,
puede administrarse sin necesidad de ajustar la dosis. En cambio, en
insuficiencia renal, con o sin insuficiencia hepática coexistente, es apropiado
reducir la dosis o prolongar el intervalo entre las mismas.
RESTRICCIONES DE USO DURANTE
EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: No se ha establecido la seguridad del
uso de claritromicina durante el embarazo y la lactancia; sin embargo, se
conoce que la claritromicina se excreta en la leche materna.
La claritromicina no debe utilizarse en mujeres embarazadas,
en especial durante el primer trimestre, excepto en circunstancias clínicas en
las que no haya alternativa terapéutica apropiada.
REACCIONES SECUNDARIAS Y
ADVERSAS: Con el uso de claritromicina pueden presentarse
eventualmente trastornos de naturaleza leve y transitoria, un bajo número de
pacientes requiere descontinuar el tratamiento.
Los efectos colaterales informados más frecuentemente en
estudios clínicos han sido relacionados con molestias gastrointestinales como:
náuseas, vómito, dispepsia, dolor abdominal y diarrea; otros eventos adversos
incluyen cefalea, perversión del gusto y elevación de enzimas hepáticas. Al
igual que con otros macrólidos, con el uso de claritromicina se ha informado de
la aparición poco frecuente de disfunción hepática, incluyendo elevaciones de
enzimas hepáticas y hepatitis hepatocelular,
colestática o ambas, con o sin ictericia. Estas disminuciones hepáticas pueden
llegar a ser severas, pero son generalmente reversibles. En raras ocasiones se
ha informado de insuficiencia hepática con resultado fatal y en general han
sido asociadas con serias enfermedades subyacentes o medicación concomitante.
Asimismo, se han informado casos
aislados de aumento en los niveles séricos de creatinina, aunque no se ha establecido
una asociación.
Las reacciones alérgicas van desde
urticaria y erupciones cutáneas leves, hasta anafilaxia y el síndrome de
Stevens-Johnson. Se han informado efectos colaterales en el SNC transitorios
como: ansiedad, mareos, vértigo, tinnitus, desorientación,
despersonalización, insomnio, alucinaciones y confusión, aun cuando no se ha
podido establecer la relación causa-efecto.
Rara vez se les ha asociado con
arritmias ventriculares incluyendo taquicardia ventricular y Torsades de
pointes en pacientes con intervalos QT prolongados.
Ha habido reportes de pérdida de la
audición con claritromicina, la cual es usualmente reversible al descontinuar
el tratamiento.
Así
mismo, se ha informado de la presentación de glositis, estomatitis, moniliasis
oral y decoloración de la lengua.
No existe en el mercado antibiótico
que no tenga riesgos.
En
pacientes con SIDA o inmunocomprometidos que reciben altas dosis, se han
informado eventos adversos serios que han sido difíciles de distinguir de los
signos subyacentes del VIH o enfermedades intercurrentes. Los eventos adversos
más frecuentemente informados en pacientes adultos tratados con dosis diaria de
1,000 a 2,000 mg de claritromicina, fueron: náuseas, vómito, dolor abdominal,
mal sabor de boca, diarrea, rash, flatulencia, cefalea, constipación,
elevaciones de SGOT y SGPT. Con baja incidencia: disnea, insomnio y boca seca.
Los valores de análisis de laboratorio se elevaron. Los leucoci-
tos y la cuenta de plaquetas estaban anormalmente bajos. En pacientes que recibieron
4000 mg al día, un bajo porcentaje también tuvo niveles elevados de nitrógeno
ureico.
Rara vez
se ha informado hipoglucemia, algunas veces junto con el uso de
hipoglucemiantes orales o insulina; asimismo de casos aislados de
trombocitopenia.
Se han
informado alteraciones del sentido del olfato, por lo general junto con
alteraciones del sabor; también decoloración de los dientes, la cual usualmente
es reversible por medio de una limpieza profesional.
INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Se
debe prestar atención a la posibilidad de resistencia cruzada entre
claritromicina y otros macrólidos como la lincomicina y la clindamicina.
Se incrementan los niveles de
teofilina o de carbamacepina en aproximadamente 20%, cuando éstas se
administran de manera concomitante claritromicina; por tanto, en tales
circunstancias debe considerarse la necesidad de monitorizar los niveles
séricos de teofilina o de carbamazepina.
Se han reportado niveles elevados
de cisaprida en pacientes que reciben concomitantemente claritromicina y
cisaprida, lo que resulta en prolongación del segmento QT, arritmias cardiacas
incluyendo taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades de pointes.
Efectos similares se han observado con el uso concomitante de pimozida.
Se ha informado que los macrólidos
alteran el metabolismo de terfenadina, resultando niveles elevados de ter-
fenadina, lo que ocasionalmente ha sido asociado con arritmias cardiacas como
prolongación del intervalo QT, taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades
de pointes. En un estudio en que se usó concomitantemente cla-
ritromicina y terfenadina en 14 voluntarios sanos, los niveles séricos del
metabolito ácido de terfenadina aumentaron dos a tres veces, y en prolongación
del intervalo QT que no condujo a ningún efecto clínico detectable. Similares
efectos se han observado con el uso concomitante de astemizol y otros
macrólidos.
Como con otros antibióticos macrólidos, el uso de claritromicina
en pacientes que toman fármacos que son biotransformados por el citocromo P-450
(warfarina, alcaloides del ergot, triazolam, midazolam, lovastatina,
disopiramida, ciclosporina, rifabutina y fenitoína) puede estar asociado con
elevaciones de los niveles séricos tales medicamentos.
Se ha informado, rara vez, de
rabdomiólisis tras la coadministración de claritromicina y lovastatina y
simvastatina, inhibidores de la HMG-COA-reductasa.
Como se ha informado aumento de
las concentraciones séricas de digoxina en los pacientes que conjuntamente
reciben claritromicina, considérese monitorizar los niveles de digoxina.
En pacientes infectados con VIH,
las tabletas de liberación modificada de claritromicina interfieren con la
administración simultánea de zidovudine oral, disminuyendo su concentración en
el estado estable, ya que claritromicina parece interferir con la absorción de
zidovudine, esta interacción puede evitarse mayormente espaciando las dosis de
claritromicina y zidovudine. Esta interacción no parece ocurrir en pacientes
pediátricos que toman claritromicina.
Un estudio farmacocinético
demostró que la administración concomitante de ritonavir 200 mg cada 8 horas
y claritromicina 500 mg cada 12 horas, resultó en inhibición marcada del
metabolismo de la claritromicina, aumentando su Cmáx 31%, Cmín 182% y el ABC
77%, observándose una inhibición completa de la formación de
14-OH-claritromicina. Debido a la amplia “ventana” terapéutica de
claritromicina, no es necesario reducir la dosis si el paciente tiene función
renal normal; si no lo es, considere que los pacientes con CLcr de 13-60 ml/min reduzcan la
claritromicina 50% y si es < 30 ml/min, disminúyala 75%. No se deben
coadministrar con ritonavir dosis de claritromicina mayores de 1 g/día..
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se encontraron algunos
cambios leves en los valores de algunas pruebas de laboratorio hepáticas
(aumento de transaminasas y bilirrubina total), leucocitos y aumento de
creatinina en plasma.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE
LA FERTILIDAD: Se han hecho diversas pruebas de mutagenicidad in
vitro con claritromicina con resultados negativos; además, la prueba
de Ames resultó negativa a concentraciones de 25 mcg/caja de Petri.
Los estudios de teratogenicidad en
animales (ratas) mostraron sólo anomalías cardiovasculares y retardo en el
crecimiento fetal que parecen deberse a cambios genéticos espontáneos de la
colonia.
Los estudios de fertilidad y
reproducción en ratas machos y ratas hembras, no causaron efectos adversos
sobre el ciclo estrogénico, la fertilidad o el parto ni el número o viabilidad
de las crías.
En dos de los estudios realizados
en ratones se encontró una incidencia variable de paladar hendido (3-30%)
después de dosis 70 veces mayor de la dosis máxima diaria usada en humanos, que
parece una acción tóxica sobre las madres y fetos, pero no teratogenicidad.
Administrada a monos 10 veces la
dosis máxima diaria en humanos durante el inicio de la gestación hasta el día
20, se produjo pérdida de los embriones. Este efecto se atribuye a toxicidad de
la droga sobre las hembras preñadas. Se realizó otro estudio similar en monas
preñadas con dosis de 2.5 a 5 veces la dosis máxima diaria y no se produjo
efecto nocivo.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Claritromicina (KLARICID) tabletas, 250 mg
cada 12 horas o 500 mg cada 24 horas, vía oral, con o sin alimento.
La duración usual del tratamiento
es de 6 a 14 días,
dependiendo del patógeno implicado y de la severidad de la patología; incluso
se puede duplicar la dosis.
Adultos y niños mayores de 12
años: La dosis promedio recomendada es de 250 mg vía oral (una tableta)
cada 12 horas, o bien 500 mg, vía oral (KLARICID HP), ca-
da 12 horas en infecciones más severas.
La dosis inicial recomendada en pacientes con infecciones
por MAC es de 500 mg cada 12 horas, si no hay respuesta clínica o
bacteriológica, cambiar a 1,000 mg cada 12 horas. Basados en los datos
actuales, la duración del tratamiento es variable y debe continuarse hasta que
se siga viendo mejoría. Se debe usar claritromicina junto con otros agentes
antimicrobianos. La dosis para la profilaxis de MAC en adultos es de 500 mg
cada 12 horas.
Dosificación en insuficiencia
renal: Se debe considerar el ajuste de dosis o del intervalo de
dosificación en todos los sujetos que cursen con insuficiencia renal. En
aquellos con una depuración de creatinina < 30 ml/min, no se debe usar la
claritromicina de liberación modificada. La dosificación de KLARICID debe
reducirse a la mitad y su uso no ha de prolongarse más allá de 14 días. No
fragmente ni mastique las tabletas de claritromicina.
Régimen de terapia triple:
Claritromicina 500 mg cada 12 horas, junto con lansoprazol 30 mg cada 12 horas,
más amoxicilina 1000 mg cada 12 horas, durante 10 días.
Información
adicional: El Helicobacter pylori está asociado intensamente con la
enfermedad ulcerosa péptica. De 90% al 100% de los pacientes con úlceras
duodeanales están infectados con ese patógeno. Se ha demostrado que la
erradicación del H. pylori reduce la frecuencia de recurrencia de la
úlcera duodenal; por tanto, reduce la necesidad de mantener el tratamiento
antisecretor.
Tratamiento triple de la
enfermedad ulcerosa duodenal: En un estudio doble-ciego, bien controlado,
los pacientes con úlcera duodenal infectada recibieron triple tratamiento a
base de claritromicina 500 mg cada 12 horas, amoxicilina 1,000 mg cada 12 horas
y omeprazol 20 mg cada 24 horas, todos durante 10 días; o un tratamiento doble
con claritromicina 500 mg cada 8 horas y omeprazol 40 mg cada 24 horas, ambos
fármacos durante 14 días. El H. pylori fue erradicado en 90% de los
pacientes que recibieron la claritromicina en tratamiento triple y en 60% de
los pacientes que recibieron el tratamiento doble.
En un estudio independiente de
pacientes infectados por H. pylori recibieron un tratamiento de
erradicación con claritromicina, 500 mg cada 12 horas, junto con amoxicilina,
1,000 mg cada 12 horas y omeprazol 20 mg cada
6 horas (Grupo A) u omeprazol 20 mg cada 12 horas (Grupo B) durante siete días.
En aquellos pacientes que no han recibido previamente tratamiento para el H.
pylori, éste fue erradicado en 88% de los pacientes del Grupo A y 86% de
pacientes del grupo B.
En un
estudio abierto los pacientes infectados con H. pylori y con úlcera
duodenal o dispepsias sin úlcera (DSU) recibieron tratamiento de erradicación
con claritromicina 500 mg cada 12 horas, lansoprazol 30 mg cada 12 horas, más
amoxicilina 1,000 mg cada 12 horas, durante 10 días.
En el
análisis de todos los pacientes tratados, el H. pylori fue erradicado en
el 91% de los pacientes.
Tratamiento
doble de la enfermead ulcerosa duodenal: En estudios doble-ciego, bien
controlado, los pacientes con úlcera duodenal infectados con H. pylori, recibieron
tratamiento de erradicación con claritromicina 500 mg cada 8 horas y omeprazol
40 mg cada 24 horas, durante 14 días, seguidos de omeprazol 40 mg (Estudio A) o
de omeprazol 20 mg (Estudios B, C y D) diariamente, durante 14 días
adicionales; los pacientes en cada grupo control recibieron omeprazol solo
durante 28 días. En el Estudio A, el H. pylori fue erradicado hasta en
80% de los pacientes que recibieron claritromicina y omeprazol y sólo en 1% de
los pacientes que únicamente recibieron omeprazol. En los estudios B, C y D, el
índice de erradicación combinado fue hasta el 70% en los pacientes que
recibieron claritromicina y omeprazol, y menos del 1% en los pacientes que
recibieron omeprazol solo. En cada estudio, la proporción de recurrencia de la
úlcera a los seis meses, fue menor desde el punto de vista estadístico en los
pacientes tratados con claritromicina y omeprazol, respecto a los pacientes que
sólo recibieron omeprazol.
En un estudio en que el
investigador fue “cegado”, los pacientes infectados con H. pylori
recibieron tratamiento de erradicación con claritromicina 500 mg cada 8 horas,
junto con lansoprazol 60 mg/día, en una sola dosis o en dosis divididas,
durante 14 días. El porcentaje de erradicación combinado fue hasta de 60%.
La claritromicina ha sido usada en otros regímenes de
tratamiento para la erradicación de H. pylori, entre los que se
incluyen:
• Claritromicina
más tinidazol y omeprazol o lanso-
prazol.
• Claritromicina
más metronidazol y omeprazol o lansoprazol.
• Claritromicina
más tetraciclina, subsalicilato de bismuto y ranitidina.
• Claritromicina
más amoxicilina y lansoprazol.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE
LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: Tras la ingestión de
grandes cantidades de claritromicina se puede esperar la producción de síntomas
gastrointestinales.
En un paciente que ingirió 8 gramos de claritromicina
se mostró alteraciones del estado mental, conducta paranoide, hipocaliemia e
hipoxemia. Debe intentarse la pronta eliminación del medicamento no absorbido.
Asimismo, se deben practicar las medidas adecuadas de mantenimiento vital y
corregirse de manera apropiada las reacciones alérgicas que acompañen a una
sobredosis. Al igual que con otros macrólidos, no se espera que los niveles
séricos claritromicina sean reducidos, de manera significativa, por
hemodiálisis o diálisis peritoneal.
PRESENTACIONES:
Caja con 10 tabletas de 250 mg.
Caja con 10 tabletas de 500 mg.
RECOMENDACIONES SOBRE
ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C,
en lugar seco.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
Protéjase de la luz. No se deje al alcance de
los niños. Su venta requiere receta médica.
No se fragmenten ni se mastiquen las tabletas.
ABBOTT LABORATORIES DE MÉXICO,
S. A. de C. V.
Regs. Núms. 240M90 y 335M93, S. S. A. IV
AEAR-315025/RM2003 y AEAR-117770/RM2003