Klaricid 125
Klaricid 250
Suspensión
(Claritromicina)
FORMA
FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:
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Cada 5 ml de SUSPENSIÓN
contienen:
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Claritromicina
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125
mg
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Vehículo, c.b.p. 5 ml.
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Cada 5 ml de SUSPENSIÓN contienen:
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Claritromicina
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250
mg
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Vehículo, c.b.p. 5 ml.
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INDICACIONES
TERAPÉUTICAS: Claritromicina es un antibiótico macrólido de espectro
medio, bactericida específico para el tratamiento de las infecciones de las
vías respiratorias altas y bajas, causadas por diferentes especies bacterianas,
como son:
Infecciones de vías respiratorias
altas (amigdalitis, faringitis, sinusitis).
Infecciones de vías respiratorias
bajas (bronquitis, neumonía).
Otitis media aguda.
Infecciones de piel y tejidos
blandos (impétigo, foliculitis, celulitis, erisipela, abscesos).
Claritromicina está indicada para
la prevención de la diseminación de la infección por MAC en pacientes
infectados por VIH, con cuentas de CD4
< a 100/mm3.
Infecciones
diseminadas o localizadas por complejo Mycobacterium (MAC), constituido
por Mycobacterium avium y M. intracellulare, e infecciones
localizadas por M. chelonae, M. fortuitum o M. kansasii.
FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: Después de
su administración oral claritromicina se absorbe rápidamente en el tracto
gastrointestinal.
La biodisponibilidad absoluta de la claritromicina, a partir
de la suspensión (250 mg/5 ml) fue de 50% aproximadamente. Los alimentos
retrasan ligeramente tanto el inicio como la formación del metabolito activo
antibacteriano, 14-OH-claritromicina, pero no afectan la mag-
nitud de la biodisponibilidad; por tanto, claritromicina puede administrarse
indistintamente con los alimentos.
En el hombre en ayuno, luego de una dosis de 250 mg vía
oral, las concentraciones plasmáticas máximas (Cmáx) se obtuvieron dentro de
las dos horas siguientes; las concentraciones máximas en el estado estable se
obtuvieron en dos a tres días y fueron de aproximadamente 1 mcg/ml con una
dosis de 250 mg cada 12 horas, y de 3 mcg/ml con la dosis de 500 mg cada 12
horas.
La unión de claritromicina a las proteínas
plasmáticas es clínicamente relevante, en promedio de 70% cuando las
concentraciones plasmáticas están entre 0.45 y 4.5 mcg/ml. Pero a 45 mcg/ml la
unión de claritromicina a las proteínas plasmáticas disminuye 41%, lo que
indica que los sitios de unión se encuentran saturados, aunque esto sólo ocurre
a concentraciones mayores de las terapéuticas.
Bajo la dosificación de 250 mg vía oral cada 12 horas, el
metabolito principal, 14-OH-claritromicina, logra una concentración plasmática
máxima en el estado estable, de aproximadamente 0.6 mcg/ml; su vida media de
eliminación es de 5 a 6 horas.
Cuando la dosificación aumenta a 500 mg vía oral cada 12
horas, la concentración plasmática máxima de 14-OH-claritromicina, en el estado
estable, fue ligeramente mayor de 1 mcg/ml, y su vida media de eliminación
cercana a las 7 horas. Con cualquiera de las dosis anteriores, las
concentraciones plasmáticas de claritromicina y su metabolito
14-OH-claritromicina, en el estado estable, se obtienen a los dos o tres días.
Aparentemente las vidas medias de claritromicina y su metabolito
hidroxilado, tienden a ser mayores a dosis altas, ya que en este estado los
niveles del metabolito no aumentan en forma proporcional con la dosis de
claritromicina. Este comportamiento farmacocinético no lineal de la
claritromicina explica la disminución en la formación del metabolito a dosis
altas.
La vida media de eliminación de claritromicina fue de 3 a 4
horas cuando se administró una tableta de 250 mg vía oral cada 12 horas y se
incrementó entre 5 y 7 horas cuando la dosis administrada fue de 500 mg vía
oral cada 12 horas.
Bajo las dosificaciones únicas orales de 250 mg o
1,200 mg de claritromicina, se encontró que la excreción urinaria fue de
37.9% para la dosis baja y de 46.0% para la alta. La eliminación por heces fue
de 40.2% y 29.1%, respectivamente.
La claritromicina se elimina principalmente por el hígado y
el riñón. Después de la dosificación de 250 mg vía oral cada 12 horas, cerca
del 20% se excreta por la orina en forma de claritromicina; con 500 mg vía
oral, cada 12 horas, la excreción urinaria es de aproximadamente 30%; sin
embargo, la depuración renal de la claritromicina es relativamente
independiente de la dosis y se aproxima al índice de la filtración glomerular
normal con la administración de 250 ó 500 mg vía oral cada 12 horas; el
metabolito 14-hidroxilado es el que más se encuentra en la orina, lo que
explica un adicional 10% de la dosis.
La concentración plasmática de claritromicina en el
estado estable, en sujetos con insuficiencia hepática, no difiere de la
encontrada en sujetos normales; la concentración plasmática del metabolito
14-OH-claritromicina es menor en los insuficientes hepáticos. La disminución en
la formación del metabolito 14-hidroxilado es, al menos, parcialmente
compensada por un incremento en la aclaración renal de la claritromicina en los
sujetos con insuficiencia hepática, respecto de los sujetos sanos.
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Concentración
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(después de 250 mg c/12 horas)
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Tipo de tejido
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Tejido (mcg/g)
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Suero (mcg/ml)
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Amígdala
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1.6
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0.8
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Pulmón
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8.8
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1.7
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En un estudio comparativo con voluntarios sanos y pacientes
con daño hepático a los que se les administró 250 mg de claritromicina cada 12
horas, vía oral durante dos días y una dosis única de 250 mg el tercer día, se
encontró que no hubo concentración plasmática de claritromicina en el estado
estable. Sin embargo, sí hubo diferencias de estos niveles con el metabolito
hidroxilado, donde la concentración fue marcadamente baja para los pacientes
con daño hepático.
Estos resultados nos permiten concluir que no es necesario
ajustar la dosificación en pacientes con daño hepático moderado o severo, pero
con función renal normal.
También se realizó un estudio para comparar el perfil
farmacocinético y tolerabilidad de dosis múltiples de 500 mg de claritromicina
en ancianos sanos, hombres y mujeres adultos jóvenes. La eliminación se redujo
y los niveles plasmáticos se elevaron en el grupo de ancianos, tanto de
claritromicina como de su metabolito hidroxilado; sin embargo, no hubo
diferencia alguna en ambos grupos en relación con la depuración renal
correlacionada con la depuración de creatinina. Las conclusiones de estos
resultados, son que cualquier problema en el manejo de claritromicina se
relaciona con la función renal y no con la edad.
La farmacocinética de claritromicina también se altera
proporcionalmente en sujetos con insuficiencia renal, son mayores los niveles
plasmáticos y vida media para la claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado;
por tanto, es conveniente reducir la dosis o prolongar el intervalo entre
ambas.
No existen datos disponibles acerca de la penetración en el
líquido cerebrospinal.
La farmacocinética en los niños es similar, la absorción es
rápida e intensa, aunque existe un retardo en el inicio de la misma.
Con la dosis de 7.5 mg/kg cada 12 horas, 2.5 horas después
de la quinta dosis se encontró que la concentración promedio de claritromicina
en el líquido del oído fue de 2.53 mcg y del metabolito 14-hidroxilado fue de
1.27 mcg/ml. Ambas concentraciones fueron dos veces mayores que las concentraciones
plasmáticas correspondientes, incluso en los senos paranasales.
La claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado se
distribuyen rápidamente hacia los líquidos y tejidos corporales. Por su alta
concentración intracelular, las concentraciones tisulares son, por lo general,
varias veces mayores que las concentraciones plasmáticas, incluso en senos
paranasales.
Farmacocinética en pacientes con infección por
micobacterias: Las concentraciones en el estado estable fueron similares a
las observadas en sujetos normales. Sin embargo, a las dosis mayores que se
requieren para tratar las infecciones por micobacterias, las concentraciones de
claritromicina pueden ser mucho mayores que aquéllas observadas con dosis
usuales.
En niños con infecciones por VIH que tomaron 15-30 mg/kg/día
dividido en dos dosis, la Cmáx en el estado estable tuvo un rango de 8-20
mcg/ml. En algunos niños se ha encontrado una Cmáx de 23 mcg/ml cuando se
administra claritromicina en suspensión pediátrica a dosis de 30 mg/kg/día,
dividida en dos tomas. La vida media de eliminación parece más prolongada a
estas dosis altas. Estos dos hechos son consistentes con la conocida farmacocinética
no lineal de la claritromicina.
Experiencia clínica en
pacientes pediátricos con infecciones por micobacterias: En estudios
preliminares en pacientes pediátricos se ha demostrado que claritromicina es
segura y efectiva como tratamiento único o en combinación con zidovudina o
dideoxinosina. Las dosis usadas de la suspensión pediátrica fueron de 7.5, 15 ó
30 mg/kg/día en dosis divididas.
Claritromicina fue efectiva en el
tratamiento de infecciones diseminadas del complejo M. avium en niños
con SIDA. En algunos pacientes demostraron eficacia continuada después de más
de un año de tratamiento.
La claritromicina es potente y
eficaz contra un gran número de bacterias aeróbicas y anaeróbicas, así como
grampositivas y gramnegativas.
En general, las CIMs de la claritromicina son una di-
lución más potente de un Log2
que las CIMs de eritro-
micina.
El mecanismo de acción
antimicrobiano de claritromicina se debe a su unión con la subunidad ribosomal
50S de los microorganismos sensibles, con la consecuente inhibición de la
síntesis de proteínas.
Claritromicina no es sensible a la
acción de las betalactamasas bacterianas, por tanto, es activo contra cepas de B.
catarrhalis, H. influenzae y S. aureus resistentes a las
penicilinas, ampicilinas y cefalosporinas. Claritromicina penetra al interior
de las células, y por ello es eficaz contra infecciones intracelulares
originadas por Chlamydia y Mycoplasma.
El amplio espectro de
claritromicina es como sigue:
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Bacterias sensibles
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Bacterias no sensibles
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Streptococcus agalactiae
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Enterobacteriaceae
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Streptococcus pyogenes
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Pseudomonas especies
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Streptococcus viridans
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Streotococcus pneumoniae
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Haemophilus influenzae
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Haemophilus parainfluenzae
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Neisseria gonorrhoeae
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Listeria monocytogenes
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Legionella pneumophilia
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Mycoplasma pneumoniae
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Helicobacter (Campylobacter) pylori
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Campylobacter jejuni
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Chlamydia pneumoniae (TWAR)
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Chlamydia trachomatis
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Moraxella (Branhamella)
catarrhalis
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Bordetella pertussis
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Staphylococcus aureus
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Clostridum perfringens
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Propionibacterium acnes
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Bacteroides melaninogenicus
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Mycobacterium avium
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Mycobacterium leprae
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Mycobacterium kansanii
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Mycobacterium chelonae
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Mycobacterium fortuitum
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Mycobacterium intracellulare
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El metabolito 14-OH claritromicina
es activo microbiológicamente. Tiene actividad antibacteriana clínicamente
significativa contra los patógenos que causan infecciones respiratorias en la
comunidad; incluso es de 1 a 2 veces más activo que el compuesto original.
Entre ambos compuestos, claritromicina y 14-OH-claritromicina, ejercen un
efecto antibacteriano sinérgico o aditivo sobre H. influenzae, in vivo e
in vitro, dependiendo de la cepa bacteriana.
CONTRAINDICACIONES:
Claritromicina está contraindicada en pacientes con
hipersensibilidad conocida a la claritromicina, eritromicina o cualquier otro
de los antibióticos macrólidos. La administración concomitante de la
claritromicina y cualquiera de los siguientes medicamentos está contraindicada:
cisaprida, pimozida, rifabutin y terfenadina.
PRECAUCIONES
GENERALES: Dado que la claritromicina se excreta por el hígado y el
riñón principalmente, se debe tener precaución al administrar este antibiótico
en pacientes con insuficiencia renal; en el primer caso, si no coexiste con
insuficiencia renal, puede administrarse sin necesidad de ajustar la dosis. En
cambio, en insuficiencia renal, con o sin insuficiencia hepática coexistente,
es apropiado reducir la dosis o prolongar el intervalo entre las mismas.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: No se ha establecido la
seguridad del uso de claritromicina durante el embarazo y la lactancia; sin
embargo, se conoce que la claritromicina se excreta a través de la leche
materna.
REACCIONES SECUNDARIAS Y
ADVERSAS: Con el uso de claritromicina pueden presentarse
eventualmente trastornos de naturaleza leve y transitoria, un bajo número de
pacientes requiere descontinuar el tratamiento.
Los efectos colaterales informados más frecuentemente en
estudios clínicos han sido relacionados con molestias gastrointestinales como
náuseas, vómito, dispepsia, dolor abdominal y diarrea; otros eventos adversos
incluyen cefalea, perversión del gusto y elevación de enzimas hepáticas; al
igual que con otros macrólidos, se ha informado en forma infrecuente la
presencia de disfunción hepática y hepatitis hepatocelular, colestásica o
ambas, con o sin ictericia, la cual puede ser severa, pero generalmente
reversible. También la colitis seudomembranosa ha sido informada con casi todos
los antibióticos y pueden variar de leve o que ponen en peligro la vida.
Rara vez se ha informado hipoglucemia,
la cual aparece algunas veces junto con el uso de hipoglucemiantes orales o
insulina; asimismo, de casos aislados de trombocitopenia.
Otros efectos adversos alérgicos
varían de urticaria y erupciones leves de la piel, hasta anafilaxia y síndrome de
Stevens-Johnson y sobre el SNC como ansiedad, mareos, vértigo, desorientación,
despersonalización, insomnio, alucinaciones y confusión, aunque no se ha
establecido la causa-efecto. Asimismo se ha informado de la presen-
tación de glositis, estomatitis, moniliasis oral y decoloración de la lengua.
En pacientes con SIDA y otros
inmunocomprometidos tratados con altas dosis de claritromicina por perio-
dos largos, frecuentemente es difícil distinguir los posibles efectos adversos
asociados con la administración de claritromicina y los signos subyacentes
debidos a la enfermedad por VIH o enfermedades intercurrentes. En un número
limitado de niños se ha presentado tinnitus, sordera, vómito, náuseas,
dolor abdominal, rash purpúrico, pancreatitis y aumento de amilasa.
En raras ocasiones se ha informado
de insuficiencia hepática con resultado fatal y en general han sido asociadas
con serias enfermedades subyacentes o medicación concomitante. Ha habido
reportes de pérdida de la audición con claritromicina, la cual es usualmente
reversible al descontinuar el tratamiento.
Asimismo, se han informado casos
aislados de aumento en los niveles séricos de creatinina, aunque no se ha
establecido una asociación.
Se han informado alteraciones del
sentido del olfato, por lo general, junto con alteraciones del sabor; también
decoloración de los dientes, la cual usualmente es reversible por medio de una
limpieza profesional.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Se debe prestar atención a la
posibilidad de resistencia cruzada entre claritromicina y otros macrólidos como
la lincomicina y la clindamicina.
Se incrementan los niveles de
teofilina o de carbamazepina en aproximadamente 20%, cuando éstas se admi-
nistran de manera concomitante con claritromicina; por tanto, en tales
circunstancias debe considerarse la necesidad de monitorizar los niveles
séricos de teofilina o de carbamazepina.
Se han reportado niveles elevados
de cisaprida en pacientes que reciben concomitantemente claritromicina y
cisaprida, lo que resulta en prolongación del segmento QT, arritmias cardiacas
incluyendo taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades de pointes.
Efectos similares se han observado con el uso concomitante de pimozida.
Se ha informado que los macrólidos
alteran el metabolismo de terfenadina, resultando con ello niveles elevados de
ésta, lo que ocasionalmente ha sido asociado a arritmias cardiacas como
prolongación del intervalo QT, taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades
de pointes. En un estudio en que se usó concomitantemente claritromicina y
terfenadina en 14 voluntarios sanos, los niveles séricos del metabolito ácido
de terfenadina aumentaron dos a tres veces, y en prolongación del intervalo QT
que no condujo a ningún efecto clínico detectable. Efectos similares se han
observado con el uso concomitante de astemizol y otros macrólidos.
Como con otros antibióticos macrólidos, el uso de
claritromicina en pacientes que toman fármacos que son biotransformados por el
citocromo P-450 (warfarina, alcaloides del ergot, triazolam, midazolam,
lovastatina, disopiramida, ciclosporina, rifabutina y fenitoína) puede estar
asociado con elevaciones de los niveles séricos
de tales medicamentos.
Se ha informado, rara vez, de rabdomiólisis
tras la coadministración de claritromicina y lovastatina y simvastatina,
inhibidores de la HMG-COA-reductasa.
Como se han informado
concentraciones séricas elevadas de digoxina en pacientes que reciben
concomitantemente claritromicina, se recomienda el monitoreo de los niveles de
digoxina.
Un estudio farmacocinético demostró
que la administración concomitante de ritonavir 200 mg cada 8 horas y
claritromicina 500 mg cada 12 horas, resultó en inhibición marcada del
metabolismo de la claritromicina, aumentando su Cmáx 31%, Cmín 182% y el ABC
77%, observándose una inhibición completa de la formación de
14-OH-claritromicina.
Debido a la amplia “ventana”
terapéutica de claritromicina, no es necesario reducir la dosis si el paciente
tiene función renal normal; si no lo es, considere que los pacientes con CLCR
de 13-60 ml/min reduzcan la claritro-
micina 50% y si es < 30 ml/min, disminúyala 75%. No se deben coadministrar
con ritonavir dosis de claritromicina mayores de 1 g/día.
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se encontraron algunos
cambios leves en los valores de algunas pruebas de laboratorio hepáticas
(aumento de transaminasas y bilirrubina total), leucocitos y aumento de
creatinina en plasma.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE
LA FERTILIDAD: Se han hecho diversas pruebas de mutagenicidad in
vitro con claritromicina con resultados negativos. Además, la prueba
de Ames resultó negativa a concentraciones de 25 mcg/caja de Petri.
Los estudios de teratogenicidad en
animales (ratas) mostraron sólo anomalías cardiovasculares y retardo en el
crecimiento fetal que parecen deberse a cambios genéticos espontáneos de la
colonia.
Los estudios de fertilidad y
reproducción en ratas machos y ratas hembras, no causaron efectos adversos
sobre el ciclo estrogénico, la fertilidad o el parto ni el número o viabilidad
de las crías.
En dos de los estudios realizados
en ratones se encontró una incidencia variable de paladar hendido (3-30%)
después de dosis 70 veces mayor de la dosis máxima diaria usada en humanos, que
parece una acción tóxica sobre las madres y fetos, pero no teratogenicidad.
Administrada a monos 10 veces la
dosis máxima diaria en humanos durante el inicio de la gestación hasta el día
20, se produjo pérdida de los embriones. Este efecto se atribuye a toxicidad de
la droga sobre las hembras preñadas. Se realizó otro estudio similar en monas
preñadas con dosis de 2.5 a 5 veces la dosis máxima diaria y no se produjo
efecto nocivo.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: La dosis diaria recomendada en niños, de la
suspensión pediátrica de claritromicina es de 7.5 mg/kg/dos veces al día hasta
un máximo de 500 mg cada 12 horas, durante 5 a 10 días, dependiendo del
patógeno implicado y de la severidad de la infección.
El tratamiento para la faringitis
estreptocócica debe ser cuando menos de 10 días.
En niños
con alteración renal, la depuración de creatinina < 30 ml/min, la dosis se
debe reducir a la mitad, hasta 250 mg cada 24 horas o 250 mg cada 12 horas en
infecciones más severas, por no más de 14 días.
En niños
con infecciones por micobacterias la dosis recomendada es de 15-30 mcg/kg/día,
dividida cada 12 horas. El tratamiento debe continuarse mientras se demuestre
un beneficio clínico. La adición de otros agentes antimicrobianos puede ser
benéfica.
Guía
posológica basada en peso corporal
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Dosis pediátrica
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Dosis de niños
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a razón de
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con infección
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7.5 mg/kg
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por micobacterias
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(vaso, 5 ml)
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15 mg/kg-30 mg/kg
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dos veces al día
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125 mg
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250 mg
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250 mg
|
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Peso
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15 mg/kg
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30 mg/kg
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8-11 kg (1-2 años)
|
0.5 ml
|
—
|
0.5 ml
|
1 ml
|
|
12-19 kg (2-4 años)
|
1.0 ml
|
0.5 ml
|
1 ml
|
2 ml
|
|
20-29 kg (4-8 años)
|
1.5 ml
|
0.75 ml
|
1.5 ml
|
3 ml
|
|
30-40 kg (8-12 años)
|
2.0
ml
|
1.0
ml
|
2 ml
|
4 ml
|
MANIFESTACIONES
Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: Tras la
ingestión de grandes cantidades de claritromicina (KLARICID) se puede
esperar la producción de síntomas gas-
trointestinales. En un paciente que ingirió 8 gramos de claritromicina se
mostró alteraciones del estado mental, conducta paranoide, hipocalcemia e
hipoxemia. Debe intentarse la pronta eliminación del medicamento no absorbido.
Asimismo, se deben practicar las medidas adecuadas de mantenimiento vital y
corregirse de manera apropiada las reacciones alérgicas que acompañen a una
sobredosis. Al igual que con otros macrólidos, no se espera que los niveles
séricos de claritromicina sean reducidos, de manera significativa, por
hemodiálisis o diálisis peritoneal.
PRESENTACIONES:
Frascos con gránulos para
reconstituir.
Se debe agregar agua hervida, fría
y agitar hasta completar 50 ml de suspensión reconstituida; la
concentración de la claritromicina es de 125 ó 250 mg por cada 5 ml.
RECOMENDACIONES
SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de
30°C, en lugar seco. Una vez reconstituida, la suspensión puede ser utilizada
hasta los 14 días, cuando se almacena a temperatura ambiente.
LEYENDAS
DE PROTECCIÓN:
Protéjase de la luz.
No se deje al alcance de
los niños. Su venta requiere receta médica.
ABBOTT LABORATORIES DE MÉXICO,
S. A. de C. V.
Regs. Núms. 086M91 y 091M94, S. S. A. IV
AEAR-315181/RM2003 y AEAR-315180/RM2003