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DEF50 / MÉXICO 2004
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Abbott laboratories de méxico, s.a. de c.v.

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Col. Del Valle, Deleg. Benito Juárez
03100 México, D. F.
Tel.: 5726-4600


 

INFORMACIÓN nuEVA

Klaricid 125                 

Klaricid 250                 

Suspensión

(Claritromicina)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada 5 ml de SUSPENSIÓN contienen:

Claritromicina

125 mg

 

Vehículo, c.b.p. 5 ml.

 

 

Cada 5 ml de SUSPENSIÓN contienen:

 

Claritromicina

250 mg

 

Vehículo, c.b.p. 5 ml.

 

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Claritromicina es un antibiótico macrólido de espectro medio, bactericida específico para el tratamiento de las infecciones de las vías respiratorias altas y bajas, causadas por diferentes especies bacterianas, como son:

Infecciones de vías respiratorias altas (amigdalitis, faringitis, sinusitis).

Infecciones de vías respiratorias bajas (bronquitis, neumonía).

Otitis media aguda.

Infecciones de piel y tejidos blandos (impétigo, foliculitis, celulitis, erisipela, abscesos).

Claritromicina está indicada para la prevención de la diseminación de la infección por MAC en pacientes infectados por VIH, con cuentas de CD4 < a 100/mm3.

Infecciones diseminadas o localizadas por complejo Mycobacterium (MAC), constituido por Mycobacterium avium y M. intracellulare, e infecciones localizadas por M. chelonae, M. fortuitum o M. kansasii.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: Después de su administración oral claritromicina se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal.

La biodisponibilidad absoluta de la claritromicina, a partir de la suspensión (250 mg/5 ml) fue de 50% aproximadamente. Los alimentos retrasan ligeramente tanto el inicio como la formación del metabolito activo antibac­teriano, 14-OH-claritromicina, pero no afectan la mag-
nitud de la biodisponibilidad; por tanto, claritromicina puede administrarse indistintamente con los alimentos.

En el hombre en ayuno, luego de una dosis de 250 mg vía oral, las concentraciones plasmáticas máximas (Cmáx) se obtuvieron dentro de las dos horas siguientes; las concentraciones máximas en el estado estable se obtuvieron en dos a tres días y fueron de aproximadamente 1 mcg/ml con una dosis de 250 mg cada 12 horas, y de 3 mcg/ml con la dosis de 500 mg cada 12 horas.

La unión de claritromicina a las proteínas plasmáticas es clínicamente relevante, en promedio de 70% cuando las concentraciones plasmáticas están entre 0.45 y 4.5 mcg/ml. Pero a 45 mcg/ml la unión de claritromicina a las proteínas plasmáticas disminuye 41%, lo que indica que los sitios de unión se encuentran saturados, aunque esto sólo ocurre a concentraciones mayores de las terapéuticas.

Bajo la dosificación de 250 mg vía oral cada 12 horas, el metabolito principal, 14-OH-claritromicina, logra una concentración plasmática máxima en el estado estable, de aproximadamente 0.6 mcg/ml; su vida media de eliminación es de 5 a 6 horas.

Cuando la dosificación aumenta a 500 mg vía oral cada 12 horas, la concentración plasmática máxima de 14-OH-claritromicina, en el estado estable, fue ligeramente mayor de 1 mcg/ml, y su vida media de eliminación cercana a las 7 horas. Con cualquiera de las dosis anteriores, las concentraciones plasmáticas de claritromicina y su metabolito 14-OH-claritromicina, en el estado estable, se obtienen a los dos o tres días.

Aparentemente las vidas medias de claritromicina y su metabolito hidroxilado, tienden a ser mayores a dosis altas, ya que en este estado los niveles del metabolito no aumentan en forma proporcional con la dosis de claritromicina. Este comportamiento farmacocinético no lineal de la claritromicina explica la disminución en la formación del metabolito a dosis altas.

La vida media de eliminación de claritromicina fue de 3 a 4 horas cuando se administró una tableta de 250 mg vía oral cada 12 horas y se incrementó entre 5 y 7 horas cuando la dosis administrada fue de 500 mg vía oral cada 12 ­horas.

Bajo las dosificaciones únicas orales de 250 mg o 1,200 mg de claritromicina, se encontró que la excreción urinaria fue de 37.9% para la dosis baja y de 46.0% para la alta. La eliminación por heces fue de 40.2% y 29.1%, respectivamente.

La claritromicina se elimina principalmente por el hígado y el riñón. Después de la dosificación de 250 mg vía oral cada 12 horas, cerca del 20% se excreta por la orina en forma de claritromicina; con 500 mg vía oral, cada 12 horas, la excreción urinaria es de aproximadamente 30%; sin embargo, la depuración renal de la claritromicina es relativamente independiente de la dosis y se aproxima al índice de la filtración glomerular normal con la administración de 250 ó 500 mg vía oral cada 12 horas; el metabolito 14-hidroxilado es el que más se encuentra en la orina, lo que explica un adicional 10% de la dosis.

La concentración plasmática de claritromicina en el estado estable, en sujetos con insuficiencia hepática, no difiere de la encontrada en sujetos normales; la concentración plasmática del metabolito 14-OH-claritromicina es menor en los insuficientes hepáticos. La disminución en la formación del metabolito 14-hidroxilado es, al menos, parcialmente compensada por un incremento en la aclaración renal de la claritromicina en los sujetos con insuficiencia hepática, respecto de los sujetos sanos.

Concentración

(después de 250 mg c/12 horas)

Tipo de tejido

Tejido (mcg/g)

Suero (mcg/ml)

Amígdala

1.6

0.8

Pulmón

8.8

1.7

En un estudio comparativo con voluntarios sanos y pacientes con daño hepático a los que se les administró 250 mg de claritromicina cada 12 horas, vía oral durante dos días y una dosis única de 250 mg el tercer día, se encontró que no hubo concentración plasmática de claritromi­cina en el estado estable. Sin embargo, sí hubo diferencias de estos niveles con el metabolito hidroxilado, donde la concentración fue marcadamente baja para los pacientes con daño hepático.

Estos resultados nos permiten concluir que no es necesario ajustar la dosificación en pacientes con daño hepático moderado o severo, pero con función renal normal.

También se realizó un estudio para comparar el perfil farmacocinético y tolerabilidad de dosis múltiples de 500 mg de claritromicina en ancianos sanos, hombres y mujeres adultos jóvenes. La eliminación se redujo y los niveles plasmáticos se elevaron en el grupo de ancianos, tanto de claritromicina como de su metabolito hidroxilado; sin embargo, no hubo diferencia alguna en ambos grupos en relación con la depuración renal correlacionada con la depuración de creatinina. Las conclusiones de estos resultados, son que cualquier problema en el manejo de claritromicina se relaciona con la función renal y no con la edad.

La farmacocinética de claritromicina también se altera proporcionalmente en sujetos con insuficiencia renal, son mayores los niveles plasmáticos y vida media para la claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado; por tanto, es conveniente reducir la dosis o prolongar el intervalo entre ambas.

No existen datos disponibles acerca de la penetración en el líquido cerebrospinal.

La farmacocinética en los niños es similar, la absorción es rápida e intensa, aunque existe un retardo en el inicio de la misma.

Con la dosis de 7.5 mg/kg cada 12 horas, 2.5 horas después de la quinta dosis se encontró que la concentración promedio de claritromicina en el líquido del oído fue de 2.53 mcg y del metabolito 14-hidroxilado fue de 1.27 mcg/ml. Ambas concentraciones fueron dos veces mayores que las concentraciones plasmáticas correspondientes, incluso en los senos paranasales.

La claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado se
distribuyen rápidamente hacia los líquidos y tejidos corporales. Por su alta concentración intracelular, las concentraciones tisulares son, por lo general, varias veces mayores que las concentraciones plasmáticas, incluso en senos paranasales.

Farmacocinética en pacientes con infección por micobacterias: Las concentraciones en el estado estable fueron similares a las observadas en sujetos normales. Sin embargo, a las dosis mayores que se requieren para tratar las infecciones por micobacterias, las concentraciones de claritromicina pueden ser mucho mayores que aquéllas observadas con dosis usuales.

En niños con infecciones por VIH que tomaron 15-30 mg/kg/día dividido en dos dosis, la Cmáx en el estado estable tuvo un rango de 8-20 mcg/ml. En algunos niños se ha encontrado una Cmáx de 23 mcg/ml cuando se administra claritromicina en suspensión pediátrica a dosis de 30 mg/kg/día, dividida en dos tomas. La vida media de eliminación parece más prolongada a estas dosis altas. Estos dos hechos son consistentes con la conocida farmaco­cinética no lineal de la claritromicina.

Experiencia clínica en pacientes pediátricos con infecciones por micobacterias: En estudios preliminares en pacientes pediátricos se ha demostrado que claritromicina es segura y efectiva como tratamiento único o en combinación con zidovudina o dideoxinosina. Las dosis usadas de la suspensión pediátrica fueron de 7.5, 15 ó 30 mg/kg/día en dosis divididas.

Claritromicina fue efectiva en el tratamiento de infecciones diseminadas del complejo M. avium en niños con SIDA. En algunos pacientes demostraron eficacia continuada después de más de un año de tratamiento.

La claritromicina es potente y eficaz contra un gran número de bacterias aeróbicas y anaeróbicas, así como grampositivas y gramnegativas.

En general, las CIMs de la claritromicina son una di-
lución más potente de un Log2 que las CIMs de eritro-
micina.

El mecanismo de acción antimicrobiano de claritromicina se debe a su unión con la subunidad ribosomal 50S de los microorganismos sensibles, con la consecuente inhibición de la síntesis de proteínas.

Claritromicina no es sensible a la acción de las betalactamasas bacterianas, por tanto, es activo contra cepas de B. catarrhalis, H. influenzae y S. aureus resistentes a las penicilinas, ampicilinas y cefalosporinas. Claritro­micina penetra al interior de las células, y por ello es eficaz contra infecciones intracelulares originadas por Chlamydia y Mycoplasma.

El amplio espectro de claritromicina es como sigue:

Bacterias sensibles

Bacterias no sensibles

Streptococcus agalactiae

Enterobacteriaceae

Streptococcus pyogenes

Pseudomonas especies

Streptococcus viridans

 

Streotococcus pneumoniae

 

Haemophilus influenzae

 

Haemophilus parainfluenzae

 

Neisseria gonorrhoeae

 

Listeria monocytogenes

 

Legionella pneumophilia

 

Mycoplasma pneumoniae

 

Helicobacter (Campylobacter) pylori

 

Campylobacter jejuni

 

Chlamydia pneumoniae (TWAR)

 

Chlamydia trachomatis

 

Moraxella (Branhamella) catarrhalis

 

Bordetella pertussis

 

Staphylococcus aureus

 

Clostridum perfringens

 

Propionibacterium acnes

 

Bacteroides melaninogenicus

 

Mycobacterium avium

 

Mycobacterium leprae

 

Mycobacterium kansanii

 

Mycobacterium chelonae

 

Mycobacterium fortuitum

 

Mycobacterium intracellulare

 

El metabolito 14-OH claritromicina es activo microbiológi­camente. Tiene actividad antibacteriana clínicamente significativa contra los patógenos que causan infecciones respiratorias en la comunidad; incluso es de 1 a 2 veces más activo que el compuesto original. Entre ambos compuestos, claritromicina y 14-OH-claritromicina, ejercen un efecto antibacteriano sinérgico o aditivo sobre H. influenzae, in vivo e in vitro, dependiendo de la cepa bacteriana.

CONTRAINDICACIONES: Claritromicina está contrain­dicada en pacientes con hipersensibilidad conocida a la claritromicina, eritromicina o cualquier otro de los antibióticos macrólidos. La administración concomitante de la claritromicina y cualquiera de los siguientes medicamentos está contraindicada: cisaprida, pimozida, rifabutin y terfenadina.

PRECAUCIONES GENERALES: Dado que la claritro­micina se excreta por el hígado y el riñón principalmente, se debe tener precaución al administrar este antibiótico en pacientes con insuficiencia renal; en el primer caso, si no coexiste con insuficiencia renal, puede administrarse sin necesidad de ajustar la dosis. En cambio, en insuficiencia renal, con o sin insuficiencia hepática coexistente, es apropiado reducir la dosis o prolongar el intervalo entre las mismas.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: No se ha establecido la seguridad del uso de claritromicina durante el embarazo y la lactancia; sin embargo, se conoce que la claritromicina se excreta a través de la leche materna.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Con el uso de claritromicina pueden presentarse eventualmente trastornos de naturaleza leve y transitoria, un bajo número de pacientes requiere descontinuar el tratamiento.

Los efectos colaterales informados más frecuentemente en estudios clínicos han sido relacionados con molestias gastrointestinales como náuseas, vómito, dispepsia, dolor abdominal y diarrea; otros eventos adversos incluyen cefalea, perversión del gusto y elevación de enzimas hepáticas; al igual que con otros macrólidos, se ha informado en forma infrecuente la presencia de disfunción hepática y hepatitis hepatocelular, colestásica o ambas, con o sin ictericia, la cual puede ser severa, pero generalmente reversible. También la colitis seudomembranosa ha sido informada con casi todos los antibióticos y pueden variar de leve o que ponen en peligro la vida.

Rara vez se ha informado hipoglucemia, la cual aparece algunas veces junto con el uso de hipoglucemiantes orales o insulina; asimismo, de casos aislados de trombocitopenia.

Otros efectos adversos alérgicos varían de urticaria y erupciones leves de la piel, hasta anafilaxia y síndrome de Stevens-Johnson y sobre el SNC como ansiedad, mareos, vértigo, desorientación, despersonalización, insomnio, alucinaciones y confusión, aunque no se ha establecido la causa-efecto. Asimismo se ha informado de la presen-
tación de glositis, estomatitis, moniliasis oral y decoloración de la lengua.

En pacientes con SIDA y otros inmunocomprometidos tratados con altas dosis de claritromicina por perio-
dos largos, frecuentemente es difícil distinguir los posibles efectos adversos asociados con la administración de claritromicina y los signos subyacentes debidos a la enfermedad por VIH o enfermedades intercurrentes. En un número limitado de niños se ha presentado tinnitus, sordera, vómito, náuseas, dolor abdominal, rash purpúrico, pancreatitis y aumento de amilasa.

En raras ocasiones se ha informado de insuficiencia hepática con resultado fatal y en general han sido asociadas con serias enfermedades subyacentes o medicación concomitante. Ha habido reportes de pérdida de la audición con claritromicina, la cual es usualmente reversible al descontinuar el tratamiento.

Asimismo, se han informado casos aislados de aumento en los niveles séricos de creatinina, aunque no se ha establecido una asociación.

Se han informado alteraciones del sentido del olfato, por lo general, junto con alteraciones del sabor; también decoloración de los dientes, la cual usualmente es reversible por medio de una limpieza profesional.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: Se debe prestar atención a la posibilidad de resistencia cruzada entre claritromicina y otros macrólidos como la lincomicina y la clindamicina.

Se incrementan los niveles de teofilina o de carbamazepina en aproximadamente 20%, cuando éstas se admi-
nistran de manera concomitante con claritromicina; por tanto, en tales circunstancias debe considerarse la necesidad de monitorizar los niveles séricos de teofilina o de carbamazepina.

Se han reportado niveles elevados de cisaprida en pacientes que reciben concomitantemente claritromicina y cisaprida, lo que resulta en prolongación del segmento QT, arritmias cardiacas incluyendo taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades de pointes. Efectos similares se han observado con el uso concomitante de pimozida.

Se ha informado que los macrólidos alteran el metabolismo de terfenadina, resultando con ello niveles elevados de ésta, lo que ocasionalmente ha sido asociado a arritmias cardiacas como prolongación del intervalo QT, taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades de pointes. En un estudio en que se usó concomitantemente claritromicina y terfenadina en 14 voluntarios sanos, los niveles séricos del metabolito ácido de terfenadina aumentaron dos a tres veces, y en prolongación del intervalo QT que no condujo a ningún efecto clínico detectable. Efectos similares se han observado con el uso concomitante de astemizol y otros macrólidos.

Como con otros antibióticos macrólidos, el uso de claritromicina en pacientes que toman fármacos que son biotransformados por el citocromo P-450 (warfarina, alcaloides del ergot, triazolam, midazolam, lovastatina, disopiramida, ciclosporina, rifabutina y fenitoína) puede estar asociado con elevaciones de los niveles séricos
de tales medicamentos.

Se ha informado, rara vez, de rabdomiólisis tras la coadministración de claritromicina y lovastatina y simvastatina, inhibidores de la HMG-COA-reductasa.

Como se han informado concentraciones séricas elevadas de digoxina en pacientes que reciben concomitantemente claritromicina, se recomienda el monitoreo de los niveles de digoxina.

Un estudio farmacocinético demostró que la administración concomitante de ritonavir 200 mg cada 8 horas y claritromicina 500 mg cada 12 horas, resultó en inhibición marcada del metabolismo de la claritromicina, aumentando su Cmáx 31%, Cmín 182% y el ABC 77%, observándose una inhibición completa de la formación de 14-OH-claritromicina.

Debido a la amplia “ventana” terapéutica de claritromicina, no es necesario reducir la dosis si el paciente tiene función renal normal; si no lo es, considere que los pacientes con CLCR de 13-60 ml/min reduzcan la claritro-
micina 50% y si es < 30 ml/min, disminúyala 75%. No se deben coadministrar con ritonavir dosis de claritromicina mayores de 1 g/día.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se encontraron algunos cambios leves en los valores de algunas pruebas de laboratorio hepáticas (aumento de transaminasas y bilirrubina total), leucocitos y aumento de creatinina en plasma.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATO­GÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: Se han hecho diversas pruebas de mutagenicidad in vitro con claritromicina con resultados negativos. Además, la prueba de Ames resultó negativa a concentraciones de 25 mcg/caja de Petri.

Los estudios de teratogenicidad en animales (ratas) mostraron sólo anomalías cardiovasculares y retardo en el crecimiento fetal que parecen deberse a cambios genéticos espontáneos de la colonia.

Los estudios de fertilidad y reproducción en ratas machos y ratas hembras, no causaron efectos adversos sobre el ciclo estrogénico, la fertilidad o el parto ni el número o viabilidad de las crías.

En dos de los estudios realizados en ratones se encontró una incidencia variable de paladar hendido (3-30%) después de dosis 70 veces mayor de la dosis máxima diaria usada en humanos, que parece una acción tóxica sobre las madres y fetos, pero no teratogenicidad.

Administrada a monos 10 veces la dosis máxima diaria en humanos durante el inicio de la gestación hasta el día 20, se produjo pérdida de los embriones. Este efecto se atribuye a toxicidad de la droga sobre las hembras preñadas. Se realizó otro estudio similar en monas preñadas con dosis de 2.5 a 5 veces la dosis máxima diaria y no se produjo efecto nocivo.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: La dosis diaria recomendada en niños, de la suspensión pediátrica de claritromicina es de 7.5 mg/kg/dos veces al día hasta un máximo de 500 mg cada 12 horas, durante 5 a 10 días, dependiendo del patógeno implicado y de la severidad de la infección.

El tratamiento para la faringitis estreptocócica debe ser cuando menos de 10 días.

En niños con alteración renal, la depuración de creatinina < 30 ml/min, la dosis se debe reducir a la mitad, hasta 250 mg cada 24 horas o 250 mg cada 12 horas en infecciones más severas, por no más de 14 días.

En niños con infecciones por micobacterias la dosis recomendada es de 15-30 mcg/kg/día, dividida cada 12 horas. El tratamiento debe continuarse mientras se demuestre un beneficio clínico. La adición de otros agentes antimicrobianos puede ser benéfica.

Guía posológica basada en peso corporal

 

Dosis pediátrica

Dosis de niños

 

a razón de

con infección

 

7.5 mg/kg

por micobacterias

 

(vaso, 5 ml)

15 mg/kg-30 mg/kg

 

dos veces al día

 

 

125 mg

250 mg

250 mg

Peso

 

 

15 mg/kg

30 mg/kg

8-11 kg (1-2 años)

0.5 ml

0.5 ml

1 ml

12-19 kg (2-4 años)

1.0 ml

0.5 ml

1 ml

2 ml

20-29 kg (4-8 años)

1.5 ml

0.75 ml

1.5 ml

3 ml

30-40 kg (8-12 años)

2.0 ml

1.0 ml

2 ml

4 ml

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: Tras la
ingestión de grandes cantidades de claritromicina (KLARICID) se puede esperar la producción de síntomas gas-
trointestinales. En un paciente que ingirió 8 gramos de claritromicina se mostró alteraciones del estado mental, conducta paranoide, hipocalcemia e hipoxemia. Debe intentarse la pronta eliminación del medicamento no absorbido. Asimismo, se deben practicar las medidas adecuadas de mantenimiento vital y corregirse de manera apropiada las reacciones alérgicas que acompañen a una sobredosis. Al igual que con otros macrólidos, no se espera que los niveles séricos de claritromicina sean reducidos, de manera significativa, por hemodiálisis o diálisis peritoneal.

PRESENTACIONES:

Frascos con gránulos para reconstituir.

Se debe agregar agua hervida, fría y agitar hasta completar 50 ml de suspensión reconstituida; la concentración de la claritromicina es de 125 ó 250 mg por cada 5 ml.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C, en lugar seco. Una vez reconstituida, la suspensión puede ser utilizada hasta los 14 días, cuando se almacena a temperatura ambiente.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Protéjase de la luz. No se deje al alcance de
los niños. Su venta requiere receta médica.

ABBOTT LABORATORIES DE MÉXICO,
S. A. de C. V.

Regs. Núms. 086M91 y 091M94, S. S. A. IV

AEAR-315181/RM2003 y AEAR-315180/RM2003