Glucophage®
Tabletas
(Metformina)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
Cada TABLETA contiene:
Metformina 500 y 850 mg
Excipiente, c.b.p. 1 tableta.
INDICACIONES TERAPÉUTICAS:
Diabetes mellitus estable del adulto, especialmente del obeso; fallas primarias
y secundarias a otros hipoglucemiantes orales; diabéticos en tratamiento con
sulfonilureas con tendencia al aumento de peso.
FARMACOCINÉTICA Y
FARMACODINAMIA:
Farmacocinética: La
absorción intestinal de la metformina puede extenderse alrededor de 6 horas. La
concentración máxima en plasma en condiciones estables después de una dosis
oral se alcanza entre los 27 a 48 minutos con un promedio de 40 ± 5.3 minutos y
va de 2 a 4 ml. La vida media plasmática es de 1.25 a 2.6 horas con un promedio
de 1.8 ± 0.6 horas. La unión a proteínas plasmáticas es prácticamente nula. Su
biodisponibilidad a dosis terapéuticas alcanza de 50 a 60%.
Metabolismo: Se
biotransforma muy poco, su metabolito principal es la hidroximetilbiguanida
(hidroxilación) y esto sucede en el hígado a nivel microsomal.
Eliminación o excreción:
Principalmente por los riñones 8-90%, la eliminación de este fármaco en sujetos
sanos y en pacientes diabéticos con función renal normal es alrededor de 4
veces la eliminación de la creatinina, lo cual sugiere que la activa secreción
tubular es un mecanismo importante de eliminación. Este fármaco también se
elimina por las glándulas salivales.
Farmacodinamia: La
metformina reduce el nivel de la glucosa en pacientes diabéticos, mientras que
a diferencia de las sulfonilureas no causa una reducción de los niveles de
la glucosa en sujetos normoglucémicos. La acción antihiperglucémica es debida
principalmente a su mecanismo de acción en sitios extrapancreáticos. La
principal acción de la metformina es resultado de la potencialización de los
efectos metabólicos de la insulina en los tejidos periféricos. Esto resulta de
un transporte incrementado de glucosa en el interior de la célula, un aumento
de la oxidación de glucosa y a un incremento en la incorporación a glucógeno.
En el hígado, la metformina inhibe la gluconeogénesis, también por incremento
en la sensibilidad a la insulina. La hiperglucemia posprandial se reduce como
resultado de un mecanismo de absorción de glucosa retardada a nivel
gastrointestinal de metformina.
Estas propiedades de la metformina
significan que la acción de la metformina dependen de la presencia de cierto
grado de insulina plasmática, ya sea de origen endógena o exógena. Agregado a
su efecto antihiperglucémico, la metformina tiene efectos favorables sobre el
metabolismo de grasas. Los niveles de triglicéridos y colesterol se reducen con
el tratamiento. La actividad anoréxica de la metformina favorece la pérdida de
peso y, por lo tanto, da soporte a las medidas de reducción
y/o conservación de peso. El espectro de acción de la metformina hace el
tratamiento particularmente adecuado para pacientes diabéticos no
insulinodependientes con sobrepeso, en quienes la hiperglucemia es generalmente
causada por resistencia periférica a la insulina y en quienes se asocian
trastornos de hiperlipoproteinemias.
CONTRAINDICACIONES: Pacientes
en cetoacidosis o coma diabético. Hipersensibilidad al fármaco, alto grado de
desnutrición y grave compromiso del estado general. Nivel sérico de creatinina ³ 1.5 mg/dl, insuficiencia renal y/o
hepática, alteraciones cardiovasculares y respiratorias, intoxicación
alcohólica o alcoholismo, régimen hipocalórico y embarazo.
PRECAUCIONES GENERALES:
Precauciones: Existen varios informes relacionados
con el uso de biguanidas como un factor que puede propiciar la aparición de
acidosis láctica, trastorno metabólico potencialmente fatal, caracterizado por
elevación de los niveles de lactato, aumento de la relación lactato-piruvato y
una disminución del pH sanguíneo. Aunque estos informes, en su mayoría, se
refieren al uso terapéutico de otras biguanidas, el hecho de que GLUCOPHAGE® esté elaborado a base de metformina (una
biguanida), hace necesario tomar en cuenta las siguientes precauciones para su
uso: no utilizarlo en pacientes con alteraciones capaces de aumentar el riesgo
de acidosis láctica como insuficiencia cardiaca, renal y hepática, enfermedades
vasculares isquémicas, insuficiencia respiratoria, infarto agudo del miocardio
y otras enfermedades caracterizadas por hipoxemia. En caso de presentar
síntomas como dolor abdominal, vómito, hiperventilación, náusea y malestar
general, esta situación deberá notificarse inmediatamente a su médico.
Durante el uso de metformina no se
deberá tomar ácido acetilsalicílico, anticoagulantes ni fibrinolíticos.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: Así como cualquier
medicamento antidiabético oral, la metformina está contraindicada en el
embarazo. Las pacientes deben ser tratadas con insulina para un óptimo control metabólico.
No hay reportes adecuados acerca del uso de la metformina en la lactancia.
REACCIONES
SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Intolerancia gastrointestinal como náusea,
vómito, diarrea, anorexia, gastralgia y sabor metálico. En general, estos
síntomas son dosis-dependiente y transitorios, y no se requiere descontinuar el
tratamiento. En casos rarísimos, acidosis láctica en pacientes con factores
predisponentes como insuficiencia renal y colapso circulatorio.
INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS
Y DE OTRO GÉNERO: La metformina potencializa el efecto de los anticoagulantes
y de los fibrinolíticos. Inhibe la absorción de la vitamina B12, en casos aislados. La metformina por
sí sola no causa hipoglucemia. Sin embargo, se debe prestar atención en la
posibilidad de hipoglucemia cuando se administra concomitantemente con otros
agentes hipoglucemiantes.
La clorpromazina, corticoides, diuréticos, hormonas
tiroideas, simpaticomiméticos y anticonceptivos orales pueden reducir el efecto
reductor de la glucosa de la
metformina mediante alteración de la tolerancia a la
glucosa. Los antiinflamatorios no esteroideos, el ácido acetilsalicílico o la
cimetidina pueden reducir la excreción renal de metformina y, por lo tanto,
aumentar el riesgo de acidosis láctica.
ALTERACIONES EN LOS
RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: En casos aislados, puede haber
malabsorción de vitamina B12
que puede llevar al desarrollo de anemia megaloblástica. Disminuye los
parámetros de triglicéridos, colesterol total y LDL. No modifica las HDL.
Excepcionalmente puede haber incremento en los niveles séricos de lactato, en
pacientes predispuestos.
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON
EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:
Estudios encaminados a la búsqueda de este tipo de alteraciones en animales
como ratas, conejos, perros y monos, no mostraron ninguna de éstas.
DOSIS Y VÍA DE
ADMINISTRACIÓN: Oral.
La dosis máxima es de 2,550 g al día. Se recomienda
incrementar 500 u 850 mg semanalmente.
El número de tabletas máximo recomendado por día es de 5
para el GLUCOPHAGE® 500 mg y de
3 para el GLUCOPHAGE® de 850
mg.
Es preferible iniciar con tableta durante el alimento de la
mañana y preferir al incrementar la dosis del alimento matutino o nocturno,
sólo al utilizar la dosis máxima puede administrarse también con el alimento
del medio día.
Esquema de
dosificación para GLUCOPHAGE®
500 mg:
|
Número
de
|
|
|
|
|
tabletas/día
|
Desayuno
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Comida
|
Cena
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1
|
1
|
0
|
0
|
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2
|
1
|
0
|
1
|
|
3
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2
|
0
|
1
|
|
4
|
2
|
0
|
2
|
|
5
|
2
|
1
|
2
|
Esquema de
dosificación para GLUCOPHAGE®
850 mg:
|
Número
de
|
|
|
|
|
tabletas/día
|
Desayuno
|
Comida
|
Cena
|
|
1
|
1
|
0
|
0
|
|
2
|
1
|
0
|
1
|
|
3
|
1
|
1
|
1
|
Al cabo de 10 a 15 días, adaptar la posología en función de
los resultados biológicos.
En diabéticos insulinodependientes (tipo I): GLUCOPHAGE® no sustituye a la insulina. Sin embargo,
la administración conjunta con esta última permite reducir la dosis de insulina
y obtener una mejor estabilización de
la glucemia. La medición de la glucemia capilar permite una adaptación
cotidiana de la posología con insulina.
Si la dosis de insulina es inferior a 40 unidades, GLUCOPHAGE® se administra con la posología habitual
y de acuerdo al control metabólico individual. Simultáneamente, se reduce la
insulina de dos a cuatro unidades cada dos días.
MANIFESTACIONES
Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: En
comparación con las sulfonilureas, la sobredosis de biguanidas no causa
hipoglucemia. Sin embargo, la hipoglucemia se puede presentar si se están
administrando otros hipoglucemiantes concomitantemente o se ha ingerido alcohol.
Los síntomas de intoxicación son similares a las reacciones
adversas. Se debe tener en mente el riesgo de acidosis láctica. El diagnóstico
debe ser confirmado mediante determinaciones séricas de lactato y metformina.
Cuando la metformina está implicada como causa de acidosis
láctica, los niveles plasmáticos de metformina deben estar > 5 µg/ml.
Si se sospecha intoxicación con metformina, el paciente
debe ser referido a un hospital para manejo intensivo de soporte por el riesgo
de acidosis láctica.
En caso de intoxicación, la terapia con hemodiálisis es la
manera más efectiva de eliminar lactato y metformina. Medidas sintomáticas
deben ser llevadas a cabo para estabilizar la circulación, corregir la acidosis
y la hipoxia.
PRESENTACIONES:
GLUCOPHAGE®
Caja con 60 tabletas de 500 mg en burbuja
Caja con 40 tabletas de 850 mg en burbuja.
RECOMENDACIONES SOBRE
ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30ºC y
en lugar seco.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
Literatura exclusiva
para médicos.
Su venta requiere receta médica.
No se deje al alcance de los niños.
No se administre este medicamento sin leer el instructivo impreso en la caja.
Hecho en México por:
Syntex, S. A. de C. V.
Distribuido por:
Productos Roche, S. A. de C. V.
Bajo licencia de:
Lipha
Para:
PRODUCTOS ROCHE, S. A. de C. V.
Reg. Núm. 391M93, S. S. A. IV
HEAR-406863/rm2001