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Novartis farmacéutica, s.a. de c.v.

Calz. de Tlalpan Núm. 1779 
Col. San Diego Churubusco
Deleg. Coyoacán, 04120 México, D. F.
Tel.: 5549-3000


Leptilan ®               

Grageas con capa entérica                                     

(Ácido valproico)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada GRAGEA con capa entérica contiene:

Valproato de sodio

150 mg

equivalente a 130 mg de ácido valproico

 

Valproato de sodio

300 mg

equivalente a 260 mg de ácido valproico

 

Excipiente, c.b.p. 1 gragea.

 

Sal del ácido valproico resistente al jugo gástrico.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Antiepiléptico.

Como monoterapia o comedicación contra:

  Crisis primarias generalizadas: ausencias (simple, atípi­ca), crisis tonicoclónicas generalizadas, crisis mio­clónicas.

  Crisis parciales (simple, compleja), con o sin generalización.

  Prevención de convulsiones febriles.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Farmacodinamia: LEPTILAN® posee un amplio espectro anticonvulsivo. Su sustancia activa influye sobre el metabolismo del ácido gammaaminobutírico (GABA) en el cerebro y refuerza su acción amortiguadora sobre las células nerviosas.

Farmacocinética: Tras la administración de valproato sódico en el ser humano, sólo el ácido valproico se detecta sistémicamente.

Absorción: Tras un periodo de 1 a 2 horas, el valproato sódico se absorbe de manera rápida y completa desde las grageas con capa entérica. Tras una dosis oral simple de 600 mg de valproato sódico, las concentraciones máximas de ácido valproico alcanzan de 50 a 70 µg/ml en un lapso de 3 a 5 horas. La disponibilidad sistémica del ácido valproico es de casi 100%. La ingestión de alimentos retrasa más el comienzo de la absorción del valproato sódico a partir de las grageas con capa entérica, pero no reduce su disponibilidad sistémica.

Tras una dosis oral de 600 mg de valproato sódico administrada en forma de solución, las concentraciones medias plasmáticas máximas de 81 µg/ml de ácido valproico se alcanzaron en ½ hora, lo que indica una absorción más rápida que con las grageas de capa entérica. Los alimentos afectan a la amplitud de la absorción del valproato sódico cuando se administra en forma de so­lución.

La disponibilidad sistémica con base en las UAC plasmáticas de ácido valproico es la misma para la solución que para las grageas con capa entérica. Los alimentos no afectan la amplitud de la absorción del valproato sódico cuando se administra en forma de so­lución.

Distribución: 90% del ácido valproico se incorpora a proteínas plasmáticas, principalmente albúmina. La incorporación es saturable y está reducida a partir de los niveles plasmáticos de ácido valproico superiores a 100 µg/ml, lo que provoca un aumento significante de la acción libre del fármaco. Además la incorporación a proteínas plasmá­ticas puede estar reducida en las personas de edad avanzada, en pacientes con enfermedad hepática o insuficiencia renal, así como durante el embarazo.

El volumen aparente de distribución del ácido valproico es bajo, situándose de 0.12 a 0.23 l/kg en adultos hasta 0.43 l/kg en recién nacidos y niños.

CONTRAINDICACIONES: Hipersensibilidad a la sustancia activa. Trastornos de la función hepática (hepato­patías agudas o crónicas).

Antecedentes familiares de hepatopatía o hepatitis grave especialmente inducida por fármacos.

PRECAUCIONES GENERALES: Se han reportado algunos casos de pancreatitis aguda en niños y adultos y en ocasiones pancreatitis hemorrágica mortal durante el tratamiento con ácido valproico.

Los casos han sido poco frecuentes y pueden ocurrir al inicio del tratamiento o después de varios años de uso del ácido valproico o sus derivados.

Por lo tanto esta posibilidad deberá de ser considerada en caso de que se presenten dolor abdominal, náusea o vómito que sugieran la presencia de pancreatitis.

En caso de diagnosticarse pancreatitis debe desconti­nuar­se el ácido valproico o sus derivados y buscar una alternativa terapéutica.

En casos muy raros se han observado lesiones hepáticas graves, a veces con desenlace fatal, en pacientes que habían sido tratados con el valproato sódico. El riesgo ­mayor lo corren los niños menores de 2 años que sean tratados simultáneamente con valproato sódico y otros antiepilépticos y que padezcan epilepsia grave, retraso mental, lesión cerebral y defectos enzimáticos congénitos.

Si LEPTILAN® ha de administrarse a este grupo de enfermos, se empleará con precaución y sólo en régimen monoterápico, después de haber valorado a conciencia el beneficio terapéutico frente al riesgo.

Se prestará especial atención a los signos siguientes de hepatopatía:

Síntomas generales inespecíficos: Astenia, apatía, anorexia, fatiga, náusea y vómito o molestias abdominales imprecisas, edemas periféricos, perturbación de la conciencia con confusión, intranquilidad, trastornos de los movimientos, ictericia y tendencia a sangrados.

Reaparición o aumento de las crisis epilépticas.

Se efectuarán además los siguientes análisis de laboratorio antes de instituir el tratamiento con el valproato sódico: Transaminasas, bilirrubina, proteínas totales, test del Quick, hemograma (inclusive trombocitos), alfa-amilasa y lipasa. Tales controles se repetirán cada dos semanas durante los tres primeros meses de la medicación, cada tres semanas durante los tres meses siguientes y después a intervalos mayores. Dado que los pará­metros de laboratorio no sirven por sí solos para predecir confiablemente qué pacientes van a presentar una hepato­patía grave, se indagará en la anam­nesis y se vigilará adecuadamente la evolución clínica.

La terapéutica con LEPTILAN® se suspenderá inmediatamente si el tiempo prolongado de protombina (valor bajo del Quick), junto con otras modificaciones de los paráme­tros de laboratorio como descenso del fibrinógeno y los factores de la coagulación o elevación de la bilirrubina o las enzimas hepáticas y la aparición de síntomas clínicos indiquen un trastorno de la función hepática.

LEPTILAN® se retirará si los valores anormales de laboratorio y los hallazgos clínicos sugieren una pancreatitis.

Antes de las intervenciones quirúrgicas se examinará el estado de la coagulación, ya que se ha comprobado un incremento del tiempo de sangrado y/o reducción del número de trombocitos en el transcurso del tratamiento con LEPTILAN®, especialmente a dosis altas.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: Se ha informado que el ácido valproico ejerce un efecto teratogénico en ratones, ratas, conejos y también en monos. En el mono rhesus, de 1 a 5 veces la dosis terapéutica humana de ácido valproico provocó una mayor mortalidad embrional. Los fetos supervivientes mostraron retraso en el crecimiento y en algunos casos, defectos craneofaciales y esqueléticos. El ácido valproico atraviesa la placenta humana, y los niveles plasmáticos fetales del medicamento son más elevados que los maternos. La proporción fetal-materna oscila entre 1 a 3 y 4 a 6. Es necesario proceder con especial precaución durante el embarazo. Siempre que sea posible, se administrará la dosis mínima eficaz, dividida en varias tomas durante el día. Se informará a las pacientes de que puede existir un mayor riesgo de malformación y se les ofrecerá un control prenatal. Si queda embarazada una paciente que toma LEPTILAN® o si el problema de iniciar el tratamiento con LEPTILAN® se plantea durante el embarazo, deberán valorarse cuidadosamente los beneficios potenciales derivados de la terapéutica con sus riesgos, en particular durante los 3 primeros meses del embarazo.

Es sabido que la descendencia de madres epilépticas tiene mayor tendencia a los trastornos del desarrollo, inclusive malformaciones. Se ha comunicado la posibilidad de que como otros antiepilépticos, el valproato aumente este riesgo. También se han aportado pruebas de que existe una relación de causalidad en el empleo materno de valproato y la espina bífida fetal. Se sabe que durante el embarazo se produce un déficit de ácido fólico y se ha comunicado que los antiepilépticos agravan dicho déficit. Esto puede contribuir a aumentar la incidencia de los defectos congénitos en los hijos de mujeres epilépticas que reciben valproato. Por tanto, se ha recomendado administrar suplementos de ácido fólico antes del embarazo y durante el mismo. El déficit de vitamina B12 deberá excluirse o tratarse. El ácido valproico y sus metabolitos pasan a la leche materna en pequeñas concentraciones. La sustancia activa generalmente no excede del 10% de los niveles plasmáticos maternos.
El niño será cuidadosamente controlado para detectar posibles efectos secundarios.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Sistema nervioso central: Frecuente: temblor. Raros: irritabilidad, hiperactividad. Trastornos de la conciencia (en general fácilmente reversibles) y/o sedación han sido observados en pacientes que tomaban valproato sódico solo o en combinación con otros antiepilépticos (por ejemplo, fenobarbital particularmente).

Metabolismo: Se ha observado hiperamonemia sin cambios significantes en otras pruebas de la función ­hepática. Si no se manifiestan síntomas clínicos o disfunción hepática, la hiperamonemia sola no requiere interrupción del tratamiento con valproato sódico, pero los pacientes serán vigilados cuidadosamente.

Hígado: Frecuente: aumento de las enzimas hepáticas. En casos aislados: lesión hepática grave (véase Precauciones generales).

Tracto gastrointestinal: Raros: trastornos gastrointes­tina­les (por ejemplo, náusea, vómito). En casos aislados: pancrea­titis (véase Precauciones generales).

Diversos: Frecuente: aumento de peso, aumento del apetito. Pueden producirse pérdida temporal del cabello, amenorrea y menstruaciones irregulares.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: El ácido valproico puede inhibir el me­ta­bo­lismo oxidativo de los medicamentos y el acla­ramiento de fenobarbital se reduce significativamente bajo un tratamiento concomitante, por lo que se produce sedación.

El valproato puede aumentar las concentraciones de la lamotrigina sérica. Los niveles de carbamazepina-10,11-epóxido, el metabo­lito activo de la carbamazepina son aumentados por el valproato. Resulta compleja la influencia del valproato sobre la cinética de la fenitoína. Sin embargo, muchos estudios han llegado a la conclusión de que el valproato reduce al principio la concentración total de fenitoína incrementando su fracción libre con un aumento subsiguiente de los niveles de fenitoína causado por inhibición metabólica. El aumento de los niveles libres de fenitoína en la sangre puede provocar una neurotoxicidad aguda.

El aclaramiento del ácido valproico se ve notablemente aumentado por la coadministración de antiepilépticos enzimoin­duc­tores como fenitoína, fenobarbital, primido­na y carbamazepina. Este efecto es más pronunciado en los niños que en los pacientes adultos. Se adaptará adecuadamente la dosis de valproato sódico. La suspensión de tales fármacos puede causar aumentos clínicamente significantes de las concentraciones de ácido valproico.

El valproato sódico puede potenciar la acción de los tranquilizantes mayores y los antidepresivos, inclusive los inhibidores de la MAO.

El valproato sódico no induce significativamente enzimas metabolizantes de fármacos y por ello, no ha sido relacionado en caso de que no se presentara el efecto anticonceptivo deseado. Se ha informado sobre la toxicidad clínica debida a la interacción con ácido acetilsa­licílico que puede tener relevancia clínica. Se debe proceder con precaución y realizar controles en pacientes que toman anticoagulantes orales o ácido acetilsalicílico debido a una posible prolongación del tiempo de sangrado.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Raramente se han observado leucopenia, anemia y depleción de la médula espinal.

En pocos casos se han observado trombocitopenia y fibrinógeno plasmático reducido, inhibición de la agregación plaquetaria y prolongación del tiempo de sangrado.

Aunque el valproato sódico se excreta en parte en forma de cetona, el examen de la cetonuria puede arrojar un resultado falsamente-positivo.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: Se realizaron estudios sobre la mutagenicidad y genotoxicidad del valproato empleando sistemas bacte­rianos y mamíferos sin haberse detectado ningún potencial mutagénico del valproato. Sin embargo, las ratas a las que se les administró una dosis de 500 mg/kg/día de valproato cálcico durante 2 años mostraron un aumento estadísti­camente significativo de la incidencia de adenocarcinoma en el útero y el cuello uterino. Algunos tumores invadieron la cavidad peritoneal y metas­tatizaron en los pulmones de los animales tratados.

En estudios sobre la carcinogénesis con hasta 170 mg/kg/día de ácido valproico en ratones y ratas macho, se constató una mayor incidencia de adenomas pulmonares y fibrosarco­mas subcutáneos, respectivamente.

Se desconoce la significancia para el ser humano de los hallazgos antedichos. La atrofia testicular inducida por el valproato se observó en ratas y perros a las dosis de 1,200 mg/kg y 400 mg/kg, respectivamente, cuando el fármaco se dio durante un periodo de 13 semanas.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Oral.

La dosis de LEPTILAN® se adaptará a las necesidades del paciente. Se administrará la dosis más baja posible con la que se logre el control de la crisis. Se administrará de 2 a 4 dosis diarias fraccio­nadas.

Monoterapia: En los adultos, el tratamiento se iniciará con 300 hasta 600 mg (o de 10 a 15 mg/kg) diarios, que se irán aumentando generalmente a razón de 300 mg (o 5 mg/kg) por semana hasta conseguir una respuesta
terapéutica, que suele obtenerse con unos 1,200 mg (20 mg/kg) al día o un máximo de 2,600 mg.

La dosis de mantenimiento para los niños es de 20 a 30 mg/kg diarios. En los niños resulta aconsejable iniciar el tratamiento con dosis bajas que se incrementarán gradual­mente, por ejemplo, 10 mg/kg al día. El pleno efecto terapéutico podrá observarse un mes o más después de haberse alcanzado los valores del estado estacionario.

Politerapia: LEPTILAN® se administrará en pequeñas dosis gradualmente crecientes.

La dosificación se ajustará individualmente para alcanzar el efecto clínico deseado. Puede ser necesaria una dosis mayor que en la monoterapia (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: El cuadro clínico de sobredosis aguda con valproato sódico varía ampliamente de unos pacientes a otros. El pronóstico es generalmente bueno. Se ha informado de toxicidad a nivel del SNC (desde somnolencia a coma), síntomas respiratorios y edema cerebral.

Las medidas a tomar estarán determinadas inicialmente por el estado clínico del paciente.

Se hospitalizará (en urgencias) al paciente en caso necesario. Las funciones nerviosas autónomas serán cuidadosamente vigiladas y es posible que haga falta un apoyo cardiopulmonar. En los niños puede ser necesaria una transfusión de sangre.

PRESENTACIONES: Caja con 20 grageas de 130 y 260 mg, para venta al público.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese en lugar fresco y seco.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance de los niños. Literatura exclusiva para médicos.

Hecho en México por:

NOVARTIS FARMACÉUTICA, S. A. de C. V.

Reg. Núm. 005M81, S. S. A. IV

BEAR-103117/RM2001

BDI: 15.12.93  PDI: 10/00