Oprad
MR
Solución inyectable
(Amikacina)
FORMA
FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:
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Cada ampolleta con SOLUCIÓN
INYECTABLE contiene:
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Sulfato de amikacina
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equivalente a
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100 mg, 250 mg, 500 mg y
1.0 g
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de amikacina
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Vehículo, c.b.p. 2 ml y
4 ml.
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INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Está indicada en el tratamiento
a corto plazo de infecciones graves por gérmenes gramnegativos susceptibles
incluyendo Pseudomonas sp, Escherichia coli, Proteus sp (indol
positivo o indol negativo), Providencia sp, Klebsiella-Enterobacter-Serratia
sp y Acinetobacter (Mima-Herellea) sp.
Estudios clínicos han demostrado que OPRAD es efectivo en
septicemia y bacteriemia (incluyendo sepsis neonatal, en infecciones serias del
tracto respiratorio, huesos y articulaciones, sistema nervioso central (incluyendo
meningitis), piel y tejidos blandos; infecciones intraabdominales incluyendo
peritonitis, infecciones en quemaduras y postoperatorias (incluyendo cirugía
vascular).
Los estudios clínicos han demostrado que OPRAD también es
efectivo en infecciones graves y recurrentes complicadas de vías urinarias
debidas a estos microorganismos. Los aminoglucósidos, incluyendo amikacina
no están indicados en infecciones de vías urinarias no complicadas o iniciales
a menos que el microorganismo sea resistente a antibióticos que tengan menor
potencial tóxico. Cuando la amikacina esté indicada en infecciones urinarias no
complicadas puede prescribirse una dosis reducida (véase Dosis y vía de
administración).
Se deberán realizar estudios bacteriológicos para
identificar el microorganismo causal y su sensibilidad a la amikacina. OPRAD
puede ser considerado en la terapia inicial en infecciones que se sospechen
por microorganismos gramnegativos y se puede iniciar el tratamiento antes de
la obtención de los resultados de los antibiogramas. Los estudios clínicos han
demostrado que OPRAD es efectivo en infecciones causadas por cepas de
gramnegativos resistentes a gentamicina o tobramicina, particularmente Proteus
rettgeri, Providencia stuartii, Serratia marcescens o Pseudomonas
aeruginosa.
La decisión de continuar con el tratamiento con el
medicamento deberá estar basada en resultados de las pruebas de sensibilidad,
la severidad de la infección, la respuesta del paciente y las importantes
consideraciones adicionales incluidas en Advertencias.
OPRAD ha demostrado su efectividad en infecciones por
estafilococos y puede ser considerado como el tratamiento inicial bajo
circunstancias precisas en el tratamiento de infección conocida o sospechosa
por estafilococo.
Ejemplo: Infecciones severas
donde el microorganismo causal puede ser una bacteria gramnegativa o un estafilococo,
infecciones causadas por cepas sensibles de estafilococo en pacientes alérgicos
a otros antibióticos, en infecciones mixtas causadas por gérmenes gramnegativos
y estafilococo. Puede estar indicado en infecciones severas específicas como
sepsis neonatal, como terapia asociada con una penicilina ya que existe la
posibilidad de infecciones por microorganismos grampositivos como estreptococo
y neumococo.
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA: La administración I.M. es rápidamente absorbido y
bien tolerado localmente después de su administración intramuscular.
En voluntarios adultos sanos, las
concentraciones sé-
ricas máximas promedio de aproximadamente 12, 16 y
21 mcg/ml son obtenidas 1 hora después de la administración I.M. de 250 mg (3.7
mg/kg) 375 mg (5 mg/kg) y 500 mg (7.5 mg/kg), en una sola dosis, respectivamente.
A las 10 horas, los niveles séricos
son aproximadamente 0.3, 1.2 y 2.1 mcg/ml, respectivamente. No existe evidencia
de acumulación con dosis repetidas durante 10 días cuando se administra a las
dosis recomendadas.
Con una función renal normal, cerca
del 91.9% de una dosis I.M. se excretó sin cambios en la orina en las primeras
8 horas y 98.2% antes de 24 horas.
Las concentraciones urinarias
medias en 6 horas son de 563 mcg/ml después de una dosis de 250 mg, 697
mcg/ml después de una dosis de 375 mg y 832 mcg/ml después de una dosis de 500
mg.
Estudios en recién nacidos de
diferentes pesos (menos de 1.5, 1.5 a 2.0 y mayores de 2.0 kg) que recibieron
dosis de 7.5 mg/kg I.M. revelaron que al igual que otros aminoglucósidos, los
valores de vida media en el suero se correlacionaron en forma inversa con la
edad posnatal y la depuración renal de amikacina.
El volumen de distribución indica
que OPRAD, al igual que otros aminoglucósidos, permanece primordialmen-
te en el espacio extracelular de los neonatos. Las dosis repetidas cada 12 horas
en todos los grupos anteriores no demostraron acumulación del medicamento
después de 5 días.
Administración I.V.: Una
dosis única de 500 mg
(7.5 mg/kg) administrada a adultos normales mediante venoclisis durante un
periodo de 30 minutos produjo concentraciones séricas máximas de 38 mcg/ml al
terminar la infusión y niveles de 24 mcg/ml, 18 mcg/ml y 0.75
mcg/ml a los 30 minutos, una hora y 10 horas después de la infusión,
respectivamente.
De la
dosis administrada, 84% fue excretada en la orina a las 9 horas y cerca del 94%
antes de 24 horas.
Las
infusiones repetidas de 7.5 mg/kg cada 12 horas en adultos normales fueron
bien toleradas y no causaron acumulación del medicamento. La administración
intravenosa de 15 mg/kg, como dosis única, durante 30 minutos en adultos
voluntarios con funcionamiento renal normal, resultó en concentraciones séricas
pico de 77 mcg/ml y niveles de 47 mcg/ml y 1 mcg/ml a la hora y a las 12 horas,
respectivamente. Se ha observado una concentración sérica pico de 55 mcg/ml después
de
una infusión de 30 minutos de 15 mcg/ml en pacientes ancianos (depuración media
de creatinina de 64 ml/min) con concentraciones séricas de 5.4 mcg/ml a las 12
horas y 1.3 mcg/ml a las 24 horas posteriores a la infusión.
En
estudios con dosis múltiples, no se observó acumulación en pacientes con
función renal normal que recibieron dosis de 15 a 20 mg/kg una vez al día.
Generalidades:
Los estudios farmacocinéticos revelan que en adultos normales la vida media
sérica promedio es ligeramente mayor de 2 horas con volumen de distribución
aparente total promedio de 24 litros (28% de peso corporal). Mediante la
técnica de ultrafiltración se reporta un rango de fijación a proteínas séricas
de 0 a 11%. La velocidad de depuración sérica es de aproximadamente 100 ml/min
y la velocidad de depuración renal es de 94 ml/min en sujetos con función renal
normal.
OPRAD es
excretado principalmente por filtración glomerular. Los pacientes con función
renal alterada o presión de la filtración glomerular disminuida, excretan el
medicamento mucho más lentamente prolongando la vida media sérica. Por tanto,
debe vigilarse la función renal cuidadosamente y ajustar la dosis de manera
adecuada (véase esquema de dosis sugeridas en Dosis y vía de administración).
Después
de la administración a la dosis recomendada se detectan concentraciones
terapéuticas en tejidos óseos, cardiacos, pulmonares y en la vesícula biliar,
además de concentraciones importantes en la orina, bilis, esputo, secreciones
bronquiales y líquidos intersticial, pleural y sinovial. Las concentraciones en
LCR en lactantes normales son aproximadamente 10-20% de las concentraciones
séricas y éstas pueden alcanzar hasta 50% cuando las meninges están inflamadas.
OPRAD ha
demostrado atravesar la barrera placentaria y producir concentraciones
importantes en líquido amniótico. La concentración sérica máxima fetal es del
16% de la concentración sérica pico materna, además la vida media sérica
materna y fetal es de cerca de 2 y 3.7 horas, respectivamente.
Microbiología:
Gramnegativos:
OPRAD es activo in vitro contra Pseudomonas sp, E. coli, Proteus
sp (indol positivos o negativos), Providencia sp, Klebsiella,
Enterobacter, Serratia sp, Acinetobacter (antes Mima-Herellea) y Citrobacter
freundii. Cuando los microorganismos anteriores son resistentes a otros
aminoglucósidos, incluyendo la gentamicina, tobramicina y kanamicina, pueden
ser susceptibles a la amikacina in vitro.
Estudios in vitro
demuestran que OPRAD combinado con un antibiótico betalactámico actúa
sinérgicamente contra muchos gramnegativos con importancia clínica. La
supresión persistente del crecimiento bacteriano de diversos gramnegativos,
después de su exposición in vitro (efecto postantibiótico) puede ocurrir
con amikacina.
OPRAD
resiste la degradación por la mayoría de las enzimas inactivadoras de los
aminoglucósidos que se sabe afectan a la gentamicina, tobramicina y kanamicina.
Grampositivos: OPRAD es
activo in vitro contra estafilococos productores o no de penicilinasa,
incluyendo cepas resistentes a la meticilina.
Sin
embargo, se ha demostrado que en general los aminoglucósidos tienen menor
actividad contra otros grampositivos: Streptococcus pyogenes, enterococos
y Streptococcus pneumoniae.
Pruebas
de sensidisco: Los métodos cuantitativos que requieren la medición de los
diámetros de inhibición dan los estimados más precisos de la sensibilidad de
los antibióticos. Se ha recomendado un procedimiento que emplea discos para
pruebas de sensibilidad a OPRAD. La interpretación implica la correlación de
los diámetros obtenidos en el disco con valores de CMI para la amikacina.
Cuando se analiza al agente etiológico por el método de Kirby-Bauer de
susceptibilidad en disco, un disco con 30 mcg de amikacina debe dar una zona de
17 mm o más para que indique sensibilidad.
Los
diámetros de 14 mm o menos indican resistencia. Los diámetros de 15 a 16 mm
indican sensibilidad intermedia. Con este procedimiento, un resultado de
laboratorio que indique “sensibilidad” señala que el agente infectante
probablemente responda al tratamiento. Un resultado “resistente” indica que el
microorganismo probablemente no responda al tratamiento. Un resultado de
“sensibilidad intermedia” sugiere que el microorganismo pudiera ser susceptible
si la infección se localizara en tejidos o líquidos (por ejemplo, orina) en la
cual se obtendrán altas concentraciones del medicamento.
CONTRAINDICACIONES: Un antecedente de hipersensiblidad
a OPRAD es una contraindicación para su uso. Antecedente de hipersensibilidad o
reacciones tóxicas severas a otros aminoglucósidos pueden contraindicar su uso
ya que puede ocurrir sensibilidad cruzada de estos pacientes a los antibióticos
de este tipo.
RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:
Los aminoglucósidos pueden causar daño fetal cuando se administran a
embarazadas. Los aminoglucósidos cruzan la placenta y ha habido reportes de
sordera congénita bilateral total o irreversible en niños cuyas madres
recibieron estreptomicina durante el embarazo.
Aunque no
se han reportado efectos colaterales severos en el feto o recién nacido de
embarazadas tratadas con otros aminoglucósidos existe el riesgo potencial de
daño.
Se han
realizado estudios de reproducción en ratas y ratones, los cuales no han
revelado evidencia de alteración en la fertilidad o daño al feto debido a
OPRAD. Sin embargo, no se cuenta con suficientes estudios bien controlados en
mujeres embarazadas, pero la experiencia en la investigación no incluye ninguna
evidencia sobre efectos adversos en el feto.
Si este
medicamento es usado durante el embarazo o si la paciente se embaraza cuando
esté tomando este antibiótico, la paciente deberá ser advertida del peligro
potencial al feto. No se sabe si este medicamento es excretado a través de la
leche humana. Como regla general, durante la lactancia, ésta deberá suspenderse
cuando la paciente reciba un medicamento ya que muchos de estos son excretados
en la leche humana.
Otras
precauciones: Los aminoglucósidos son absorbidos rápidamente y casi en su
totalidad cuando se aplican tópicamente, excepto en la vejiga urinaria y cuando
se asocian a procedimientos quirúrgicos.
Se han
reportado sordera irreversible, insuficiencia renal y muerte secundaria a
bloqueo neuromuscular después de la irrigación superficial del intestino
delgado y grueso durante el evento quirúrgico cuando se han empleado
preparaciones de aminoglucósidos.
El uso
seriado o concomitante con otros agentes nefrotóxicos u ototóxicos deberá
evitarse ya sea sistémicamente o tópicamente debido a sus efectos potenciales
auditivos. Se ha observado un incremento de la nefrotoxicidad después de la
administración concomitante de aminoglucósidos y cefalosporinas. La
administración concomitante de cefalosporinas puede elevar falsamente las
determinaciones de creatinina.
Ototoxicidad: Véase Advertencias.
Nefrotoxicidad: Los
pacientes deberán estar bien hidratados durante el tratamiento y la función
renal deberá supervisarse por los métodos rutinarios antes
de iniciar el tratamiento diariamente durante el curso de éste.
Deberán reducirse las
dosis si aparecen signos de disfunción renal: cilindruria, leucocitos,
eritrocitos o albuminuria; disminución de la depuración de creatinina,
decremento de la densidad urinaria, incremento del nitrógeno ureico, creatinina
y oliguria. Si la azoemia se incrementa o hay un decremento progresivo de la
uresis, el tratamiento deberá suspenderse.
Los pacientes ancianos
pueden tener una reducción en el funcionamiento renal, lo cual puede no ser
evidente con los exámenes rutinarios como son: nitrógeno ureico o creatinina sérica.
La depuración de creatinina puede ser más útil. La vigilancia del
funcionamiento renal en los ancianos durante el tratamiento con aminoglucósidos
es particularmente importante.
Neurotoxicidad:
Se ha demostrado en animales de laboratorio bloqueo neuromuscular o
parálisis muscular con dosis altas de amikacina.
Se debe
considerar la posibilidad de bloqueo neuromuscular y parálisis respiratoria
cuando se administre amikacina concomitante con agentes anestésicos o
bloqueadores neuromusculares. Si esto ocurriera, las sales de calcio pueden
revertir este fenómeno. Los aminoglucósidos deberán emplearse con precaución en
pacientes con desórdenes musculares como son miastenia gravis o mal de
Parkinson ya que estos medicamentos pueden agravar la relajación muscular por
su efecto potencialmente curarizante en la unión neuromuscular.
Otros:
Como con otros antibióticos, el uso de OPRAD puede resultar en
sobrecrecimiento de gérmenes no susceptibles. Si esto ocurriera, debe iniciarse
el tratamiento adecuado. La mezcla de aminoglucósidos con antibióticos
betalactámicos (penicilinas o cefalosporinas) in vitro en el mismo
frasco de venoclisis o jeringa puede causar una inactivación mutua importante.
Puede ocurrir una reducción en la vida media sérica o en los niveles séricos
cuando un aminoglucósido o antibiótico de la clase de las penicilinas se
administren por vías separadas.
La
inactivación del aminoglucósido es significativa clínicamente solamente en
pacientes con función renal severamente alterada. La inactivación puede
continuar en muestras de fluidos corporales colectadas para estudios de
laboratorio resultando en una lectura inadecuada de la cantidad del
aminoglucósido. Estas muestras deberán ser manejadas adecuadamente (analizadas
rápidamente, congeladas o tratadas con betalactamasas).
Advertencias: Los pacientes tratados con aminoglucósidos
por vía parenteral deben mantenerse bajo estricta observación clínica, debido a
la potencial ototoxicidad y nefrotoxicidad asociados por el uso de estos
fármacos. La seguridad para periodos de tratamientos mayores de 14 días no ha
sido establecida.
La
neurotoxicidad manifestada como ototoxicidad bilateral afecta tanto la porción
vestibular como auditiva y es mayor en pacientes con daño renal preexistente o
tratados con dosis altas y/o por periodos más prolongados.
La
sordera a sonidos de alta frecuencia se presenta inicialmente y sólo puede ser
detectada por pruebas audiométricas. También puede ser evidencia de daño
vestibular la presencia de vértigo.
Otras
manifestaciones de neurotoxicidad pueden incluir entumecimiento, comezón y
hormigueo en la piel, contracturas musculares y convulsiones. El riesgo de
ototoxicidad debido a los aminoglucósidos se incrementa tanto con el grado de
exposición a una elevada concentración en suero como a una concentración sérica
final elevada.
Los pacientes que
desarrollan lesión coclear o vestibular pueden estar asintomáticos durante el
tratamiento y la sordera bilateral total o parcial irreversible y el vértigo
incapacitante pueden ocurrir después que el medicamento ha sido suspendido. La
ototoxicidad inducida por ami-
noglucósidos es usualmente irreversible.
Los aminoglucósidos son potencialmente nefrotóxicos. El
riesgo de nefrotoxicidad es mayor en pacientes con alteración de la función
renal y en aquéllos quienes reciben dosis elevadas o en aquellos cuyo
tratamiento es prolongado. La función renal y la función del octavo par deben
ser supervisadas en forma estrecha en pacientes que se sepa o se sospeche que
tiene daño renal al momento de iniciar el tratamiento, también en pacientes que
tienen función renal normal al inicio pero que desarrollan signos de disfunción
renal durante el tratamiento. Las concentraciones séricas de OPRAD deberán ser
supervisadas cuando sea factible para asegurar los niveles adecuados y evitar
niveles potencialmente tóxicos.
Se deberá examinar la orina para
observar decremento en la densidad, incremento en la excreción de proteínas
y la presencia de células o cilindros. También deberá medirse periódicamente el
nitrógeno ureico en sangre, la creatinina sérica o la depuración de
creatinina. De ser posible, deberán realizarse audiogramas periódicamente en
los pacientes ancianos en los cuales sea factible realizarse, particularmente
con pacientes de alto riesgo. La evidencia de ototoxicidad (vértigo, mareos, tinnitus,
zumbido de oídos y pérdida de la audición) o nefrotoxicidad requiere la
descontinuación del tratamiento o un ajuste a la dosis.
Deberá
evitarse el uso concomitante y/o secuencial de otros productos neurotóxicos y
nefrotóxicos por vía sistémica, oral o tópica, particularmente bacitracina,
cisplatin, amfotericina B, cefaloridina, paromomicina, viomicina, polimixina
B, colistina, vancomicina y otros aminoglucósidos.
Otros
factores que pueden incrementar el riesgo de toxicidad son la edad avanzada y
la deshidratación.
El uso
concomitante de OPRAD con diuréticos potentes (ácido etacrínico o furosemida)
deberá evitarse, ya que estos diuréticos por sí solos pueden causar ototoxicidad.
Además cuando se administran intravenosamente los diuréticos pueden incrementar
la toxicidad del aminoglucósido por alteración de las concentraciones séricas
o tisulares del antibiótico.
Después
de la administración parenteral se ha reportado bloqueo neuromuscular y
parálisis respiratoria, asimismo en instilación tópica (como en ortopedia o
irrigación abdominal o en el tratamiento local del empiema) y en el uso oral de
aminoglucósidos. La posibilidad de este fenómeno deberá ser considerada si se
emplean aminoglucósidos por cualquier vía, especialmente en pacientes que
estén recibiendo anestésicos, agentes bloqueadores neuromusculares como la
tubocurarina, succinilcolina, decametonio o en pacientes que están recibiendo
transfusiones masivas que contengan anticoagulantes citratados. Si el bloqueo
se presenta, las sales de calcio pueden revertir este fenómeno y puede ser
necesario soporte mecánico.
OPRAD
contiene bisulfito de sodio, el cual puede causar reacciones alérgicas
incluyendo síntomas de anafilaxia y episodios de asma graves, incluso
amenazadores para la vida en ciertos individuos susceptibles.
Se
desconoce la prevalencia total de la sensibilidad al sulfito en la población en
general y probablemente es baja, la sensibilidad al sulfito se ve más
frecuentemente en asmáticos que en individuos sin asma.
REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Todos los
aminoglucósidos tienen el potencial de inducir toxicidad vestibular auditiva o
renal y bloqueo neuromuscular (véase Advertencias).
Estas
intoxicaciones ocurren más frecuentemente en pacientes que tienen o han tenido
insuficiencia renal, cuando han recibido un tratamiento con otros medicamentos
ototóxicos o nefrotóxicos y en pacientes tratados por tiempos prolongados y/o
con dosis mayores a las recomendadas.
Neurotoxicidad-ototoxicidad:
El efecto tóxico en el octavo par craneal puede ocasionar pérdida de la
audición, pérdida del equilibrio o ambos. OPRAD inicialmente afecta la función
auditiva. El daño coclear incluye sordera a sonidos de alta frecuencia y
habitualmente se presenta antes de que la pérdida auditiva pueda ser detectada
por audiometría (véase Advertencias y Precauciones).
Neurotoxicidad/bloqueo neuromuscular: Pueden
presentarse después del tratamiento con aminoglucósidos, parálisis muscular
aguda o apnea (véase Advertencias y Precauciones).
Nefrotoxicidad: Se ha reportado elevación de la
creatinina sérica, albuminuria, presencia de cilindros de eritrocitos y
leucocitos, azoemia y oliguria. Los cambios de la función renal son
habitualmente reversibles cuando se descontinúa el antibiótico (véase
Advertencias y Precauciones).
Otras: Además de las descritas anteriormente se han
reportado otras reacciones adversas que raramente se presentan como erupción
cutánea, fiebre medicamentosa, cefalea, parestesia, temblor fino, náuseas y
vómito, eosinofilia, artralgia, anemia, hipotensión e hipomagnesemia.
Uso pediátrico: Los aminoglucósidos deberán emplearse
con precaución en prematuros o neonatos debido a la inmadurez renal de estos
pacientes y a la prolongación resultante de la vida media sérica de estos medicamentos.
INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS
Y DE OTRO GÉNERO: OPRAD es potencialmente nefrotóxico, ototóxica
y neurotóxica. El uso seriado o concomitante con otros agentes nefrotóxios y
ototóxicos deberá evitarse ya sea sistémicamente o tópicamente debido a sus
efectos potencialmente aditivos.
Se ha observado un incremento de la nefrotoxicidad después
de la administración concomitante de aminoglucósidos y cefalosporinas.
La administración concomitante de cefalosporinas puede
elevar falsamente las determinaciones de creatinina.
Se debe considerar la posibilidad de bloqueo neuromuscular
y parálisis respiratoria cuando se administre OPRAD concomitante con agentes
anestésicos o bloqueadores neuromusculares.
Si esto ocurriera, las sales de calcio pueden revertir este
fenómeno. La mezcla de aminoglucósidos con antibióticos betalactámicos
(penicilinas o cefalosporinas) in vitro en el mismo frasco de
venoclisis o jeringa puede causar una inactivación mutua importante.
Puede ocurrir una reducción en la vida media sérica o en los
niveles séricos cuando un aminoglucósido o antibiótico de la clase de las
penicilinas se administren por vías separadas.
ALTERACIONES EN LOS
RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se ha reportado aumento de la
creatinina sérica, albuminuria, presencia de cilindros de eritrocitos y leucocitos,
azoemia u oliguria.
Los cambios de la función renal son habitualmente reversibles
cuando se descontinúa el antibiótico.
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON
EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No
se han realizado estudios en humanos con aminoglucósidos para determinar su
efecto carcinogénico, mutagénico o en la fertilidad.
OPRAD administrada en ratas, a
dosis hasta 10 veces la dosis diaria en humanos, no afectó la fertilidad en
machos y hembras.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Se deberá obtener el peso del paciente
antes del tratamiento para calcular la dosis correcta.
OPRAD puede administrarse tanto
por vía intramuscular o intravenosa.
El estado de la función renal
deberá ser evaluado por determinaciones en la concentración de creatinina
sérica o por el cálculo de la depuración de creatinina endógena. La
determinación del nitrógeno ureico es mucho menos confiable para este propósito.
La evaluación de la función renal
deberá realizarse periódicamente durante la terapia. Cuando sea posible,
deberán realizarse determinaciones de amikacina en suero para asegurar niveles
adecuados y no excesivos. Es deseable determinar tanto las concentraciones
séricas pico como las terminales durante el tratamiento. Las concentraciones
pico excesivas o prolongadas, así como las concentraciones terminales mayores
de 10 mcg/ml deberán ser evitadas. Deberá ajustarse la dosis como se indica.
Administración intramuscular e intravenosa para pacientes
con función renal normal: La dosis recomendada para adultos, niños y
preescolares con función renal normal es de 15 mcg/kg/día dividido en 2 ó 3
dosis administradas en intervalos iguales: 7.5 mg/kg cada 12 horas o 5 mg/kg
cada 8 horas, el tratamiento de pacientes con peso excesivo no deberá exceder
de 1.5 g al día.
Cuando OPRAD está indicado en recién nacidos (véase
Advertencias) se recomienda administrar inicialmente una dosis de carga de 10
mg/kg seguida de 7.5 mg/kg cada 12 horas, en prematuros la dosis recomendada es
7.5 mg/kg cada 12 horas.
Lactantes mayores de 2 semanas y niños deben recibir 7.5
mg/kg cada 12 horas o 5 mg/kg cada 8 horas.
Alternativamente, en pacientes con función renal reflejada
por una depuración de creatinina ³ 50
ml/min, puede considerarse la administración intravenosa una vez al día de 15
mg/kg/día en adultos, o 20 mg/kg/día en niños (de 4 semanas de edad o mayores),
en casos de bacteriemia, septicemia, infecciones del tracto respiratorio,
infecciones urinarias complicadas, infecciones intraabdominales y en forma
empírica en neutropenia febril.
La información del uso una vez al día en pacientes con otra
patología orgánica sistémica es limitada.
Debe tenerse cuidado al calcular la dosis con exactitud y la
solución reconstituida 50 mg/ml, debe posteriormente diluirse cuando es
necesario para permitir la administración de dosis exactas en los prematuros
más pequeños.
Siempre que sea posible deben medirse los niveles séricos de
OPRAD para ajustar la dosificación y mantener las concentraciones de amikacina
dentro del rango terapéutico. La duración usual del tratamiento es de 7 a 10
días.
La dosis diaria total por las diferentes vías de
administración no deberá exceder de 15-20 mg/kg/día.
En infecciones complicadas y difíciles, donde el tratamiento
se prolonga más de 10 días, el uso de OPRAD deberá ser reevaluado y si se
continúa, deberá evaluar las funciones renal, auditiva y vestibular, así como
determinarse los niveles de amikacina en suero.
Cuando se indica OPRAD en infecciones no complicadas del
tracto urinario, una dosis total diaria de 500 mg ya sea en dosis única o
dividida en 2 administraciones es suficiente (250 mg b.i.d.).
A la dosis recomendada, las infecciones no complicadas
debido a gérmenes sensibles a mikacina deben responder en un periodo de 3 a 5
días, deberá repetirse el patrón de sensibilidad al antibiótico por el
microorganismo infectante y considerar la suspensión del tratamiento. La falta
de respuesta al tratamiento del proceso infeccioso puede deberse a la
resistencia del microorganismo o a la presencia de un foco séptico que requiera
drenaje quirúrgico.
Administración en pacientes con insuficiencia
renal:
Nota: En pacientes con alteración renal reflejada por
depuración de creatinina < 50 ml/min, la administración de la dosis diaria
total en una sola aplicación no es deseable en vista de que esos pacientes
tendrán mayor exposición a concentraciones terminales elevadas.
En pacientes con función renal
alterada que reciben usualmente esquemas de dosificación dos o tres veces al
día, siempre que sea posible, deberán vigilarse las concentraciones séricas de
OPRAD.
En pacientes con función renal
alterada se ajustará la dosis ya sea por administración de la dosis normal a
intervalos prolongados o por administración de la dosis reducida a intervalos
fijos.
Ambos métodos están basados en la
depuración de creatinina sérica, ya que se ha observado una correlación con la
vida media de los aminoglucósidos en pacientes con función renal disminuida.
Estos esquemas de dosificación deben ser usados
conjuntamente con una observación cuidadosa tanto clínica como de laboratorio y
deberá modificarse cuando sea necesario, incluyendo modificaciones a pacientes
con diálisis.
Dosificación normal a tiempos prolongados: Si no es
posible determinar la depuración de creatinina y la condición del paciente es
estable, un intervalo en horas de la administración del medicamento en base a
una dosis normal, puede ser calculada multiplicando la creatinina sérica por
9, por ejemplo, si la concentración de creatinina sérica es de 2 mg/100 ml
dosis única recomendada (7.5 mg/kg), deberá administrarse cada 18 horas.
Dosificación reducida a intervalos de tiempo fijo: Cuando
la función renal está dañada y es deseable administrar OPRAD a intervalos de
tiempo fijo, la dosis puede reducirse.
En estos pacientes las concentraciones séricas de OPRAD
deberán medirse para asegurar la adecuada administración de OPRAD y evitar
concentraciones excesivas.
Si no es posible hacer determinaciones séricas y la
condición del paciente es estable, los valores de creatinina sérica y la
depuración de creatinina son el parámetro más confiable del grado de
insuficiencia renal para el usuario como guía de dosificación.
Primero, iniciar el tratamiento administrando una dosis
normal (7.5 mg/kg) como dosis de carga, esta dosis inicial de carga es la misma
que la normalmente recomendada para otros pacientes que tienen función renal
normal descritos anteriormente.
Para determinar el tamaño de las dosis de mantenimiento
administradas cada 12 horas, la dosis inicial deberá ser reducida en proporción
a la reducción de la depuración de creatinina del paciente.

* Depuración de creatinina.
Otra guía alternativa a la anterior determina la dosificación
reducida a intervalos de 12 horas (para pacientes que tienen creatinina sérica
conocida) y consiste en dividir la dosis normalmente recomendada por la
creatinina sérica del paciente.
Los esquemas de dosificación anteriores no son
recomendaciones rígidas, pero son una aportación como guía para dosificar OPRAD
cuando no es factible determinar los niveles de amikacina.
Administración intravenosa: Preparación de
soluciones. La solución para uso intravenoso se prepara agregando el contenido
de la dosis deseada a 100 ml o 200 ml de una solución diluyente estéril como
solución salina normal o dextrosa al 5% en agua o en cualquier otra solución
compatible. La solución es administrada a pacientes adultos en un periodo de 30
a 60 minutos. La dosis diaria total no debe exceder de 15-20 mg/kg/día. En
pacientes pediátricos la cantidad de líquido utilizado dependerá de la cantidad
tolerada por el paciente.
Esta puede ser una cantidad suficiente para pasar la
amikacina en un periodo de 30-60 minutos.
Los lactantes deberán recibir la
venoclisis en un periodo de 1 a 2 horas. La amikacina no deberá mezclarse
físicamente con otros medicamentos, pero puede ser administrada en forma
separada de acuerdo con la dosis y vía de administración recomendadas.
Estabilidad en líquidos I.V.: OPRAD
es estable por 24 horas a la temperatura del medio ambiente a concentraciones
de 0.25 y 5 mg/ml en las siguientes soluciones:
Dextrosa al 5%.
Dextrosa al 5% y cloruro de sodio
al 0.2%.
Dextrosa al 5% y cloruro de sodio
al 0.45%.
Cloruro de sodio al 0.9%.
Solución de Ringer lactado.
Normosol-R con dextrosa al 5%.
En las soluciones anteriores con
OPRAD a concentraciones de 0.25 y 5 mg/ml y almacenadas por 60 días a 4°C y
después colocadas a una temperatura de 25°C, han sido útiles hasta 24 horas
después.
A las
mismas concentraciones las soluciones congeladas y almacenadas por 30 días a
-15°C y posteriormente
descongeladas y colocadas a 25°C han sido útiles hasta 24 horas después.
Los
medicamentos parenterales deberán inspeccionarse visualmente en busca de
partículas suspendidas y alteración de la coloración antes de su
administración, siempre y cuando la solución y el envase lo permitan.
No se
recomienda premezclarlo con otros medicamentos, por tanto, se recomienda su
administración separadamente.
Debido a
la potencial toxicidad de los aminoglucósidos, “las recomendaciones de dosis
fijas” que no están basadas en peso corporal, no son recomendables. Por tanto,
es esencial calcular la dosis para fijar las necesidades para cada paciente.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O
INGESTA ACCIDENTAL: En caso de sobredosis o reacción tóxica, la
diálisis peritoneal o hemodiálisis ayudarán a depurar la amikacina en la
sangre. Los niveles de amikacina también se reducen durante la hemofiltración
arteriovenosa continua.
En el
recién nacido la exanguinotransfusión puede ser considerada.
PRESENTACIONES: OPRAD se presenta como una
solución estéril e incolora que no requiere refrigeración.
Es
estable a temperatura ambiente (15-30°C) hasta la fecha de caducidad indicada.
En
ocasiones la solución adquiere un tono amarillo pálido, sin ello indicar
disminución de la potencia del antibiótico. Se presenta como:
Caja con
2 ampolletas de 100 mg de amikacina en 2 ml.
Caja con
1 ampolleta de 100 mg de amikacina en 2 ml para el Sector Salud.
Caja con
2 ampolletas de 250 mg de amikacina en 2 ml.
Caja con
2 ampolletas de 500 mg de amikacina en 2 ml.
Caja con
1 ampolleta de 500 mg de amikacina en 2 ml para el Sector Salud.
Caja con
1 ampolleta de 1 g de amikacina en 4 ml.
RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: No
requiere refrigeración. Es estable a temperatura ambiente por lo menos 2 años.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
Su
venta requiere receta médica. El uso de este medicamento puede provocar
alteraciones del
equilibrio, sordera y/o lesiones renales.
Hecho en México por:
LABORATORIOS CRYOPHARMA, S. A. de C. V.
Reg. Núm.
545M97, S. S. A.
KEAR-21659/R97