Netromicina®
Solución inyectable adulto e infantil
Antibiótico de amplio espectro
(Sulfato de netilmicina)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN: NETROMICINA®
Inyectable contiene sulfato de netilmicina, un antibiótico semisintético
hidrosoluble del grupo de los aminoglucósidos. Es un derivado del análogo
deshidrogenado de la gentamicina C1a.
Cada ampolleta contiene:
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Sulfato de netilmicina
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equivalente a
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150 mg
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200 mg
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300 mg
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de netilmicina base
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Vehículo, c.b.p.
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1.5 ml
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1.0 ml
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1.5 ml
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INDICACIONES TERAPÉUTICAS:
NETROMICINA®
Inyectable está indicada en el tratamiento de infecciones causadas por cepas
sensibles de los siguientes microorganismos: Escherichia coli, especies
de Klebsiella-Enterobacter, Serratia, Citrobacter y Proteus
(indol-positivos e indol-negativos), Pseudomonas aeruginosa y especies
de Staphylococcus (coagulasa-
positivos y coagulasa-negativos, incluso cepas resistentes a la penicilina y
meticilina) y Neisseria gonorrhoeae..
Los estudios clínicos han demostrado que netilmicina es
eficaz en:
• Bacteriemia,
septicemia (incluyendo sepsis neonatal).
• Infecciones
graves de las vías respiratorias.
• Infecciones
renales y genitourinarias.
• Infecciones de
la piel y de tejidos blandos.
• Infecciones
óseas y articulares.
• Infecciones de
quemaduras, heridas y perioperatorias.
• Infecciones
intraabdominales (incluyendo peritonitis).
• Infecciones del
aparato gastrointestinal.
NETROMICINA®
Inyectable se recomienda como tratamiento inicial en infecciones en las que se
sospecha o se ha confirmado la participación de gramnegativos.
En caso de sospecha de infección
por gramnegativos, debe instituirse el tratamiento antes de que se obtengan los
resultados de sensibilidad. La decisión de continuar el tratamiento con NETROMICINA® debe basarse en los resultados de los
antibiogramas, en la respuesta clínica y la tolerabilidad del paciente al
fármaco.
En infecciones graves, cuando se desconocen los
microorganismos causantes, NETROMICINA®
Inyectable puede administrarse como tratamiento inicial junto con un fármaco
de tipo penicilina o cefalosporina antes de recibir los resultados de los
antibiogramas.
Si se sospechan microorganismos anaerobios, debe
administrarse tratamiento antimicrobiano adecuado junto con NETROMICINA® Inyectable. Después de identificarse el
microorganismo y su susceptibilidad, se debe continuar administrando
NETROMICINA® u otro tratamiento
antibiótico apropiado.
NETROMICINA®
Inyectable ha sido usada eficazmente en combinación con carbenicilina o
ticarcilina para el tratamiento de infecciones potencialmente fatales causadas
por Pseudomonas aeruginosa. También ha demostrado ser eficaz cuando se
asocia con un fármaco tipo penicilina para el tratamiento de endocarditis
causada por algunas especies de estreptococos. En el neonato con sospecha de
sepsis o neumonía estafilocócica, generalmente está indicado administrar un
fármaco tipo penicilina como tratamiento concomitante con netilmicina.
Como NETROMICINA®
Inyectable también ha demostrado eficacia en el tratamiento de infecciones
estafilocócicas graves, puede considerarse para el tratamiento de estas
infecciones cuando las penicilinas y otros fármacos potencialmente menos
tóxicos están contraindicados, y cuando los antibiogramas y la valoración
clínica indican su uso. También puede considerarse en infecciones mixtas
causadas por cepas sensibles de estafilococos y microorganismos gramnegativos.
En el periodo perioperatorio, NETROMICINA® Inyectable puede instituirse antes de
la cirugía y continuarse en el postoperatorio para el tratamiento de infección
sospechada o confirmada, causada por microorganismos sensibles. Su uso debe
considerarse particularmente en presencia de factores de riesgo para infección
perioperatoria como cirugía de órganos infectados (por ejemplo, colangitis,
colelitiasis, infecciones del tracto urinario, urolitiasis, heridas
penetrantes), ruptura o perforación de un órgano y cuando se sospeche
contaminación bacteriana durante la cirugía. NETROMICINA® Inyectable debe administrarse asociada
a otro(s) antibiótico(s) apropiado(s) para la infección sospechada o confirmada.
NETROMICINA®
Inyectable está indicada para el tratamiento de infección gonocócica aguda no
complicada en el hombre (uretra, recto) y la mujer (uretra, cérvix, recto) con
función renal normal.
Los estudios clínicos han demostrado que NETROMICINA® Inyectable ha sido eficaz en el
tratamiento de infecciones causadas por microorganismos resistentes a otros
aminoglucósidos, entre ellos, kanamicina, gentamicina, tobramicina, sisomicina
y amikacina.
FARMACOCINÉTICA Y
FARMACODINAMIA: Las
concentraciones séricas de NETROMICINA®
Inyectable son predecibles después de la administración de una dosis.
Después de la administración intramuscular de NETROMICINA® Inyectable, se alcanzan concentraciones
séricas máximas en 30 a 60 minutos y durante 12 horas persisten niveles
séricos cuantificables. Cuando se administra en infusión intravenosa durante un
periodo de una hora, las concentraciones séricas máximas son similares a las
que se obtienen después de la administración intramuscular. Cuando la infusión
se hace en 30 minutos, las concentraciones séricas máximas son ligeramente más
elevadas que las que se alcanzan después de la administración intramuscular.
Cuando se administra en forma intravenosa durante un periodo de tres a cinco
minutos, las concentraciones séricas pueden ser el doble de las que se obtienen
después de una infusión durante 30 minutos.
En pacientes con función renal normal, las concentraciones
máximas de netilmicina en suero (mcg/ml) son generalmente hasta 3 y media veces
la dosis única que se administró en forma intramuscular en mg/kg; por ejemplo,
después de una dosis de 2 mg/kg en un adulto, la concentración máxima en suero
esperada estará alrededor de 7 mcg/ml; y después de una dosis de 3 mg/kg, la
concentración sérica esperada es de 10 mcg/ml. La netilmicina administrada a la
dosis de 2 mg/kg cada ocho horas o 3 mg/kg cada doce horas a pacientes adultos
con función renal normal, no se acumula en el suero.
Los estudios farmacocinéticos en voluntarios adultos indican
que la vida media biológica es de dos y media horas, y que es independiente de
la vía de administración. La vida media aumenta en forma paralela al incremento
de la dosis. El volumen de distribución es aproximadamente del 20% del peso
corporal. La depuración corporal es de aproximadamente 80 ml/min y la
depuración renal de netilmicina es de 65 ml/min. En estudios de dosis múltiples
en voluntarios, cuando el medicamento es administrado cada 12 horas a dosis que
van de 1 a 4 mg/kg, se obtienen niveles estables en el segundo día de tratamiento.
La netilmicina, como otros aminoglucósidos, se puede
acumular en el suero de los pacientes tratados con dosis elevadas y durante
periodos prolongados, en particular en presencia de alteraciones de la función
renal. En pacientes con insuficiencia renal, la netilmicina es depurada más
lentamente que en aquéllos con función renal normal; mientras más grave sea la
insuficiencia renal, más lenta es la depuración, por lo que la dosis debe
ajustarse en estos casos.
Debido a que la netilmicina se distribuye en líquidos
extracelulares, las concentraciones séricas pueden ser más bajas en pacientes
adultos con retención de líquidos. La concentración sérica de los
aminoglucósidos en pacientes febriles puede ser menor que en pacientes
afebriles a quienes se administre la misma dosis. Cuando la temperatura
corporal regresa a lo normal, las concentraciones séricas del medicamento
pueden aumentar. La fiebre y la anemia se pueden asociar a una vida media más
corta que la usual; sin embargo, generalmente no es necesario hacer ajustes a
la dosis en estos casos.
En pacientes con quemaduras graves la vida media de los
aminoglucósidos puede disminuir significativamente y las concentraciones
séricas pueden ser menores a las esperadas. El grado de unión de la
netilmicina a las proteínas séricas es bajo y depende de las condiciones del
ensayo, en particular de la concentración de cationes en el medio que se
utilice para la prueba.
Después de la administración inicial a pacientes con función
renal normal, más del 80% de la netilmicina es eliminada en orina en 24 horas.
Con una dosis de 2 mg/kg se alcanzan concentraciones urinarias de más de 150
mcg/ml. No existe evidencia de transformación metabólica de la netilmicina, el
medicamento es excretado por filtración glomerular. Después de varios días de
tratamiento, la cantidad de netilmicina excretada en orina es similar a la
dosis administrada diariamente. Se han detectado cantidades menores de
aminoglucósidos en la orina semanas después de que se suspendió el
aminoglucósido.
En pacientes con insuficiencia renal grave existe
disminución de la concentración del aminoglucósido en orina y de la penetración
del mismo al parénquima renal anormal. El probenecid no afecta el transporte
tubular renal de la netilmicina.
Después de la administración parenteral, se puede detectar
netilmicina en el suero, tejidos, esputo y en líquidos pericárdico, pleural,
sinovial y peritoneal. Las concentraciones en la corteza renal pueden ser más
elevadas que los niveles séricos usuales. En general, la concentración en bilis
puede ser relativamente baja y se ha sugerido mínima excreción biliar. La
secreción hepática es mínima. La netilmicina se absorbe pobremente en el tracto
gastrointestinal después de la administración oral. Atraviesa la membrana
peritoneal y la placenta, y se ha detectado en el cordón umbilical y en el
feto. Debido a que los aminoglucósidos se difunden pobremente al espacio
subaracnoideo después de la administración parenteral, las concentraciones de
netilmicina en el líquido cefalorraquídeo son bajas y dependen de la dosis y de
la inflamación de las meninges.
Microbiología: La netilmicina es un antibiótico
bactericida de acción rápida que probablemente actúa inhibiendo la síntesis
proteica normal en microorganismos sensibles. Es activa a concentraciones
reducidas frente a una gran variedad de bacterias patógenas, incluyendo Escherichia
coli, bacterias del grupo Klebsiella-Enterobacter-Serratia, Citrobacter
spp, Proteus spp (indol-positivos e indol-negativos), incluso Proteus
mirabilis, P. morganii, P. rettgeri, P. vulgaris, Pseudomonas aeruginosa y Neisseria
gonorrhoeae.
La netilmicina también es activa in
vitro a cultivos de Haemophilus influenzae, Salmonella spp, Shigella spp
y de Staphylococcus productores o no de penicilinasas, incluyendo
cepas resistentes a la meticilina. Algunas cepas de especies de Providencia,
Acinetobacter y Aeromonas también son sensibles a la netilmicina.
Muchas cepas de los microorganismos
mencionados, que han demostrado resistencia a otros aminoglucósidos, entre
ellos, kanamicina, gentamicina, tobramicina y sisomicina, son sensibles in
vitro a netilmicina. En ocasiones se han identificado cepas resistentes a
amikacina, pero sensibles a netilmicina.
En general, la netilmicina es
activa contra cepas que inactivan aminoglucósidos por fosforilación o
adenilación. Netilmicina tiene actividad variable contra cepas acetiladoras.
Las siguientes bacterias son
generalmente resistentes a aminoglucósidos: Streptococcus pneumoniae, la
mayoría de otras especies de Streptococci, en particular del grupo D; y
organismos anaerobios como Bacteroides spp o Clostridium spp.
Estudios in vitro han mostrado que un aminoglucósido combinado con un
antibiótico que interfiere con la síntesis de la pared celular puede actuar en
forma sinérgica contra algunas cepas de Streptococci del grupo D. La
combinación de netilmicina y penicilina G tiene efecto bactericida sinérgico
contra la mayoría de las cepas de Streptococcus faecalis (enterococos).
El efecto combinado de netilmicina con carbenicilina o
ticarcilina es sinérgico contra muchas cepas de Pseudomonas aeruginosa.
Además, muchos cultivos de Serratia con resistencia a múltiples
antibióticos son inhibidos por combinaciones sinérgicas de netilmicina con
carbenicilina, azlocilina, mezlocilina, cefamandol, cefotaxima o moxalactam. Es
necesario realizar ensayos para demostrar el sinergismo antibiótico.
Pruebas de sensibilidad: Un método de ensayo para la
sensibilidad con discos puede ser el descrito por Bauer y col. (Am J Clin Path, 45:493,1966;
Federal Register 37: 20525-20529, 1972).
Cuando se utiliza un disco que contiene 30 mcg de
netilmicina, los organismos que producen zonas de ³ 15 mm o Concentraciones Mínimas Inhibitorias (CMI) de £ 8.0
mcg, se consideran susceptibles. Los organismos resistentes producen zonas de £ 12 mm o CMIs de ³ 16 mcg. Zonas entre 12 y 15 mm o CMIs de ³ 16 mcg, indican susceptibilidad intermedia.
En ciertas circunstancias, especialmente en el caso de cepas
de Pseudomonas aeruginosa, es deseable realizar otras pruebas de
sensibilidad adicionales por el método de dilución en tubos o en agar; para
este propósito está disponible una solución estándar de netilmicina.
CONTRAINDICACIONES: La hipersensibilidad o las reacciones tóxicas
graves a la netilmicina o a otros aminoglucósidos contraindican su uso.
PRECAUCIONES GENERALES: Los
pacientes tratados con aminoglucósidos deben mantenerse bajo observación
clínica estrecha debido a la toxicidad potencial asociada con su uso.
La nefrotoxicidad asociada con netilmicina ha sido leve. Sin
embargo, como es el caso de otros aminoglucósidos, la función renal debe
vigilarse estrechamente durante el tratamiento. El riesgo de nefrotoxicidad es
mayor en pacientes con insuficiencia renal, en los que reciben dosis elevadas
o tratamiento prolongado y en los ancianos.
Aunque la ototoxicidad con netilmicina ha sido infrecuente y
parece ser más leve que la causada por otros aminoglucósidos, puede ocurrir
pérdida de la audición y trastornos vestibulares, principalmente en pacientes
con lesión renal previa y en pacientes con función renal normal tratados con
dosis mayores y/o durante periodos más prolongados que los recomendados.
Se recomienda vigilar la función renal y la del octavo par
craneal durante el tratamiento, especialmente en pacientes con función renal
reducida conocida o sospechada, sea al iniciar o durante el tratamiento. Debe
examinarse la orina para detectar si ha disminuido su densidad, si existe
proteinuria y si contiene cilindros. Periódicamente se deben determinar el
nitrógeno ureico, la creatinina sérica o la depuración de creatinina. Cuando
sea posible, se recomienda realizar audiogramas en serie en pacientes con
riesgo elevado.
La evidencia de ototoxicidad o de nefrotoxicidad exige el
ajuste de la posología o la suspensión del fármaco. Como es el caso con otros
aminoglucósidos, en raras ocasiones los cambios en la función renal y la del
octavo par craneal pueden no manifestarse hasta después de haber terminado el
tratamiento.
Siempre que sea posible, las concentraciones séricas de
aminoglucósidos se deben monitorear para cerciorarse de que las concentraciones
logradas son adecuadas y para evitar las potencialmente tóxicas. Cuando se
vigilen las concentraciones máximas de netilmicina, la posología debe
ajustarse para evitar concentraciones prolongadas superiores a 16 mcg/ml.
Cuando se vigilen las concentraciones residuales (justamente antes de
administrar la dosis siguiente), éstas deben ser de 0.5 a 2 mcg/ml con la
posología recomendada. Deben evitarse concentraciones residuales superiores a 4
mcg/ml.
Las concentraciones séricas máximas y/o residuales
excesivas de aminoglucósidos pueden aumentar el riesgo de toxicidad renal y del
octavo par craneal.
En pacientes con quemaduras extensas, la alteración de la
farmacocinética puede causar reducción en las concentraciones séricas de
aminoglucósidos. La medida de las concentraciones séricas de netilmicina es
particularmente importante en estos pacientes como base para ajustar la
posología.
Debe evitarse la administración sistémica concurrente y/o
secuencial, o el uso tópico de otros fármacos potencialmente neurotóxicos y/o
nefrotóxicos, como cisplatino, bacitracina, polimixina B, colistina,
cefaloridina, anfotericina B, kanamicina, aciclovir, gentamicina, amikacina,
sisomicina, tobramicina, neomicina, estreptomicina, paromomicina, viomicina y
vancomicina. La edad avanzada y la deshidratación pueden aumentar el riesgo de
toxicidad en los pacientes.
Debe evitarse el uso concomitante de netilmicina con
diuréticos potentes, como el ácido etacrínico o la furosemida, ya que estos
diuréticos pueden causar ototoxicidad por sí solos. Además, cuando se
administran por vía intravenosa, los diuréticos pueden aumentar la toxicidad
de los aminoglucósidos al alterar su concentración en el suero y los tejidos.
Los antibióticos neurotóxicos o nefrotóxicos pueden
absorberse a través de las superficies corporales en cantidades significativas
después de la irrigación o aplicación local. Debe tenerse en cuenta el efecto
tóxico potencial de los antibióticos administrados de esta manera.
Se ha comunicado un aumento de la nefrotoxicidad después de
la administración concomitante de aminoglucósidos y algunas cefalosporinas.
Aunque el bloqueo neuromuscular y la parálisis respiratoria
no han constituido un problema en estudios clínicos, estos efectos se han
comunicado en animales que recibieron netilmicina a dosis considerablemente
superiores a las recomendadas clínicamente. Debe considerarse la posibilidad de
que ocurran estos fenómenos en el hombre, especialmente si los aminoglucósidos
se administran a pacientes que reciben agentes bloqueadores neuromusculares,
como succinilcolina, tubocurarina o decametonio, anestésicos o transfusiones
masivas de sangre anticoagulada con citrato. Si ocurre bloqueo neuromuscular el
efecto puede revertirse por medio de la administración de sales de calcio.
Los aminoglucósidos deben usarse con cautela en pacientes
con trastornos neuromusculares, como miastenia gravis, parkinsonismo o
botulismo infantil, ya que estos fármacos teóricamente pueden agravar la
debilidad muscular debido a sus efectos potenciales similares al curare sobre
la unión neuromuscular.
Los pacientes ancianos pueden presentar función renal
reducida, que puede no ser evidente en los resultados de las pruebas de
laboratorio de rutina, como nitrógeno ureico sanguíneo o creatinina sérica.
Puede ser más útil hacer una determinación de la depuración de creatinina.
La vigilancia de la función renal durante el tratamiento con
netilmicina, como con otros aminoglucósidos, es particularmente importante en
estos pacientes.
En algunos adultos y lactantes tratados con sulfato de
netilmicina se ha comunicado un síndrome de tipo Fanconi, con aminoaciduria y
acidosis metabólica.
Se ha demostrado alergenicidad cruzada entre los
aminoglucósidos. Los pacientes deben mantenerse bien hidratados durante el
tratamiento.
La mezcla in vitro de un
aminoglucósido con antibióticos de tipo betalactámico (penicilinas o
cefalosporinas) puede dar lugar a inactivación mutua significativa. Aun cuando
un aminoglucósido y un fármaco de tipo penicilina se administren por separado,
por vías diferentes, se ha comunicado una reducción en la vida media o de los
niveles séricos del aminoglucósido en pacientes con compromiso de la función
renal y en algunos individuos con función renal normal. Generalmente esta
inactivación del aminoglucósido es clínicamente significativa solamente en
pacientes con insuficiencia renal grave.
El tratamiento con sulfato de netilmicina puede causar
proliferación de microorganismos no sensibles. Si ello ocurriese, está indicado
instituir el tratamiento apropiado.
NETROMICINA®
Inyectable contiene metabisulfito de sodio y sulfito de sodio; estos
compuestos pueden causar reacciones de tipo alérgico, incluso síntomas
anafilácticos potencialmente fatales o episodios asmáticos menos severos en
ciertos individuos susceptibles. La sensibilidad al sulfito se observa con
mayor frecuencia en pacientes asmáticos que en individuos no asmáticos.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:
Los antibióticos aminoglucósidos atraviesan la placenta y pueden
ocasionar daño fetal si se administran a mujeres embarazadas. Se han recibido
informes de sordera congénita bilateral irreversible en niños cuyas madres
recibieron aminoglucósidos, con inclusión de netilmicina, durante el embarazo.
Si la netilmicina se administra durante el embarazo o si la paciente queda
embarazada mientras recibe tratamiento con netilmicina, debe advertírsele sobre
el peligro potencial para el feto.
En las mujeres que están
amamantando, la netilmicina es excretada en la leche materna en un grado
mínimo. Debido al potencial de reacciones adversas graves causadas por los
aminoglucósidos en lactantes, se debe evaluar la decisión de suspender la
lactancia o bien el tratamiento en consideración de la importancia del
medicamento para la madre.
REACCIONES SECUNDARIAS Y
ADVERSAS:
Nefrotoxicidad: Se han comunicado efectos renales
adversos, generalmente con poca frecuencia y de naturaleza leve, después de la
administración de netilmicina. Estos efectos se observan más a menudo en el
anciano, en pacientes con historia de compromiso renal, o en pacientes tratados
por periodos prolongados, o con dosis mayores que las recomendadas y con
frecuencia son reversibles.
Neurotoxicidad: Al contrario de otros
aminoglucósidos, la incidencia de toxicidad vestibular y coclear con
NETROMICINA® Inyectable es muy
baja. La alteración de la función vestibular puede ser pasajera debido a
mecanismos compensadores. El compromiso coclear, que se ha comunicado en raras
ocasiones, generalmente es irreversible. Estos efectos adversos ocurren
principalmente en pacientes con insuficiencia renal y en los tratados con dosis
elevadas y/o durante periodos prolongados. Otros factores que pueden aumentar el
riesgo de ototoxicidad inducida por aminoglucósidos son: deshidratación,
administración concomitante de ácido etacrínico o furosemida, o exposición
previa a otros medicamentos ototóxicos. Los síntomas de ototoxicidad inducida
por aminoglucósidos a menudo son pasajeros y pueden incluir mareos, vértigo, tinnitus,
ruido en los oídos y pérdida de la audición. Esta última generalmente se
manifiesta como una reducción de la agudeza auditiva para los tonos elevados.
El riesgo de reacciones tóxicas es
reducido en pacientes con función renal normal que no reciben NETROMICINA® Inyectable a dosis elevadas o durante
periodos más prolongados que los recomendados. Algunos pacientes que han
presentado previamente reacciones neurotóxicas a otros aminoglucósidos, se han
tratado sin peligro con NETROMICINA®
Inyectable.
Otras reacciones adversas
posiblemente relacionadas con netilmicina y comunicadas en raras ocasiones
incluyen: cefalea, malestar, trastornos visuales, desorientación, taquicardia,
hipotensión, palpitaciones, trombocitosis, parestesias, erupción cutánea,
escalofríos, fiebre, retención de líquidos, vómito y diarrea.
Aunque la tolerabilidad local a
NETROMICINA® Inyectable
generalmente es excelente, se han recibido informes ocasionales de dolor o
reacción local en el sitio de la inyección. En un estudio clínico
aleatorio, comparando netilmicina con amikacina, el dolor asociado con las
inyecciones intramusculares fue significativamente más leve con netilmicina que
con amikacina.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: No
se han reportado a la fecha.
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO:
Las anormalidades de laboratorio posiblemente relacionadas con
netilmicina incluyen: hiperglucemia, aumento de fosfatasa alcalina, aumento de
ASAT (TGO) y ALAT (TGP), de bilirrubinas; aumento del potasio; otras pruebas
anormales de la función hepática, reducción de hemoglobina, leucopenia y
trombocitopenia; eosinofilia, anemia y prolongación del tiempo de protrombina.
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON
EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No se han reportado hasta la fecha.
DOSIS Y VÍA DE
ADMINISTRACIÓN: La posología
recomendada es idéntica para la administración intravenosa como la
intramuscular.
Debe determinarse el peso corporal del paciente antes del
tratamiento para calcular la dosis correcta. La dosis de aminoglucósidos para
pacientes obesos debe basarse en el cálculo de la masa corporal.
NETROMICINA®
Inyectable no debe premezclarse físicamente con otros fármacos; debe
administrarse por separado de acuerdo con la vía y la posología recomendadas.
Generalmente, las concentraciones séricas deseables, máximas
y residuales de netilmicina deben encontrarse en el rango de 6 a 10 y de 0.5 a
2 mcg/ml, respectivamente. Cuando se administra NETROMICINA® Inyectable una vez al día se pueden
esperar concentraciones máximas de 20 a 30 mcg/ml.
La duración usual del tratamiento para todos los pacientes
es de 7 a 14 días. En caso de infecciones complicadas puede ser necesario un
curso terapéutico más prolongado. Aunque los cursos prolongados de netilmicina
han sido bien tolerados, es importante que los pacientes tratados por un
periodo mayor al acostumbrado se vigilen cuidadosamente para descubrir
cualquier cambio en las funciones renal, auditiva o vestibular. La posología
debe reducirse si está clínicamente indicado.
Administración intramuscular en pacientes con función
renal normal:
Adultos: La posología recomendada para pacientes con
función renal normal e infecciones urinarias o sistémicas potencialmente no
fatales, es de 3 a 6.5 mg/kg/día en una dosis única diaria, o bien en dos o
tres dosis al día.
En general, debe utilizarse la dosis de 3-4 mg/kg/día para
infecciones urinarias, y la dosis de 4-6.5 mg/kg/día en infecciones sistémicas.
En ambos casos, la posología debe ajustarse dependiendo de la gravedad de la
infección y del estado del paciente.
En adultos de 50 a 90 kg de peso se puede administrar una
dosis única diaria de 300 mg o de 150 mg cada doce horas, o una de 100 mg cada
ocho horas. En adultos más pequeños o más grandes, la posología debe calcularse
sobre la base de mg/kg de peso corporal.
En el caso de pacientes con infecciones potencialmente
fatales se pueden administrar dosis hasta de 7.5 mg/kg/día, divididas en tres dosis
iguales administradas cada ocho horas. Esta posología debe reducirse a 6
mg/kg/día o menos, tan pronto como esté clínicamente indicado, generalmente
dentro de las 48 horas.
Pacientes pediátricos:
Neonatos (menos de 6 semanas): 4.0 a 6.5 mg/kg/día,
administrados en dosis de 2.0 a 3.25 mg/kg cada 12
horas.
Lactantes y niños (6 semanas a 12 años): 5.5 a
8.0 mg/kg/día, administrados en dosis de 2.7 a 4.0 mg/kg cada 12 horas, o de
1.8 a 2.7 mg/kg cada 8 horas.
Pacientes con compromiso de la función renal: La
posología debe ajustarse en pacientes con daño de la función renal. Siempre que
sea posible deben vigilarse las concentraciones séricas de netilmicina. Los
regímenes posológicos incluidos no deben considerarse como recomendaciones
rígidas, son guías posológicas para utilizarse cuando no es posible medir las
concentraciones séricas de netilmicina.
Si no se dispone de concentraciones séricas y la función
renal es estable, los indicadores más fidedignos y accesibles para ajustar la
dosis de acuerdo con la función renal, son la creatinina sérica y la depuración
de creatinina.
Régimen de frecuencia variable: Un método para
ajustar la posología consiste en prolongar el intervalo entre las dosis usuales
administradas. Como la concentración sérica de creatinina tiene una correlación
estrecha con la vida media de netilmicina, esta prueba de laboratorio puede ser
una guía para ajustar el intervalo entre las dosis.
El intervalo entre las dosis (en horas) se puede calcular
aproximadamente multiplicando la concentración de creatinina sérica (mg/100
ml), por 8. Por ejemplo, un paciente de 60 kg de peso, con una concentración de
creatinina sérica de 3.0 mg/100 ml, puede recibir 120 mg (2 mg/kg) cada 24
horas (3.0 x 8).
Régimen de dosis variables: En pacientes con infecciones
sistémicas graves e insuficiencia renal, puede ser deseable administrar el
antibiótico con más frecuencia, pero en menor dosis. En estos pacientes, si es
posible, deben medirse las concentraciones séricas de netilmicina.
Los métodos sugeridos son:
– Después de la administración de la dosis inicial o de carga, una
guía aproximada para determinar la dosis reducida a intervalos de ocho horas
consiste en dividir la dosis normalmente recomendada entre la concentración
sérica de creatinina (tabla 1). Por ejemplo, después de una dosis inicial de
120 mg (2 mg/kg), un paciente que pese 60 kg y tenga una concentración de
creatinina sérica de 3.0 mg/100 ml, puede recibir 40 mg cada ocho horas
(120 ¸ 3).
– Si no se conoce la depuración de creatinina, la dosis de
mantenimiento que debe administrarse cada 8 horas puede calcularse usando la
siguiente fórmula:

La dosis inicial o de carga es la misma que la recomendada
para un paciente con función renal normal.
Tabla
1
Guía
para ajustar la dosis en pacientes con
insuficiencia renal (dosis con intervalos de
8 horas después de la dosis usual inicial)
|
Creatinina
sérica
|
Depuración
|
Porcentaje
de
|
|
(mg/100
ml)
|
de
creatinina
|
la
dosis usual
|
|
< 1.0
|
> 100
|
100
|
|
1.1-1.3
|
70-100
|
80
|
|
1.4-1.6
|
55-70
|
65
|
|
1.7-1.9
|
45-55
|
55
|
|
2.0-2.2
|
40-45
|
50
|
|
2.3-2.5
|
35-40
|
40
|
|
2.6-3.0
|
30-35
|
35
|
|
3.1-3.5
|
25-30
|
30
|
|
3.6-4.0
|
20-25
|
25
|
|
4.1-5.1
|
15-20
|
20
|
|
5.2-6.6
|
10-15
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15
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Los regímenes posológicos
anteriores se ofrecen como guía cuando no es posible medir las concentraciones
séricas de netilmicina.
El deterioro de la función renal
puede exigir una reducción mayor de la dosis que la especificada en la guía
para pacientes con insuficiencia renal estable.
Administración intravenosa: La administración
intravenosa de netilmicina puede ser especialmente útil para el tratamiento de
pacientes con septicemia o en estado de choque.
También puede ser la vía de
administración preferida en algunos pacientes con insuficiencia cardiaca
congestiva, trastornos hematológicos, quemaduras graves, o los que tienen
reducción de la masa muscular.
Para la administración intravenosa
en adultos, una sola dosis de NETROMICINA®
Inyectable puede diluirse en 50 a 200 ml de solución salina normal estéril o
en solución estéril de dextrosa al 5% en agua; en lactantes y niños, el volumen
de diluyente depende de las necesidades de líquido del paciente.
La solución puede administrarse por
infusión en un periodo de media hora a dos horas. En ciertas circunstancias se
puede inyectar una dosis directamente dentro de una vena o a través de un
catéter intravenoso, lentamente, durante un periodo de 3 a 5 minutos.
NETROMICINA®
Inyectable es físicamente compatible con las siguientes soluciones
parenterales y no pierde potencia a una concentración de 3 mg/ml (como base)
cuando se refrigera o almacena a temperatura ambiente, hasta por siete días:
Agua estéril para inyección.
Solución salina normal.
Cloruro de sodio inyectable al 3% y 5%.
Dextrosa al 5% en agua.
Dextrosa al 5% con electrólito Núm. 48.
Dextrosa al 5% con electrólito Núm. 75.
Dextrosa al 5% y cloruro de sodio inyectable al 0.9%.
Dextrosa inyectable al 50%.
Bicarbonato de sodio al 5%.
Dextrán 75 al 6% en dextrosa al 5%.
Dextrán 40 al 10%.
Dextrosa al 10% en agua.
Solución de Ringer.
Solución de Ringer lactato.
Solución de Ringer lactato con dextrosa al 5%.
Isolyte P con dextrosa al 5%.
Isolyte M con dextrosa al 5%.
Isolyte E con dextrosa al 5%.
Osmitrol inyectable al 10% y 20%.
Plasma-Lyte M inyectable con dextrosa al 5%.
Plasma-Lyte 148 inyectable.
Plasma-Lyte 56 con dextrosa al 5%.
Plasma-Lyte 148 con dextrosa al 5%.
Ionosol B en D5-W.
Ionosol T en dextrosa al 5%.
Travert al 10% con electrólito Núm. 2.
Travert al 10% con electrólito Núm. 3.
Gentran 40 al 10% con dextrosa al 5%.
Dextrosa al 5% en Polysal.
Amigen inyectable al 5% solo o con dextrosa al 5%.
Normosol-R.
Polysal (simple).
Aminosol inyectable al 5%.
Fre-Amine II inyectable al 8.5%.
Fructosa inyectable al 10%.
Rheomacrodex 10% en dextrosa al 5%.
Regímenes posológicos específicos:
Gonorrea en hombres y mujeres: Se recomienda una sola
inyección intramuscular de NETROMICINA®
Inyectable de 300 mg. La inyección (100 mg/ml) debe administrarse
profundamente en el cuadrante superior externo del glúteo, inyectando la mitad
de la dosis en cada nalga. En pacientes pequeños o grandes se recomienda
ajustar la dosis con el peso corporal magro.
Infecciones de las vías
urinarias (IVU): Los pacientes con IVU no complicadas, especialmente si son
crónicas y recurrentes, y sin evidencia de insuficiencia renal, se pueden
tratar con una sola dosis diaria de 3 mg/kg, por ejemplo, 150 a 200 mg de
netilmicina administra-
da por vía intramuscular durante 7 a 10 días.
Hemodiálisis: En adultos con insuficiencia renal en hemodiálisis,
la cantidad de netilmicina removida de la sangre puede variar, dependiendo de
varios factores incluyendo el método de diálisis utilizado. Una hemodiálisis de
ocho horas puede reducir las concentraciones séricas de netilmicina
aproximadamente en 63%. Una sesión más corta de diálisis removerá menos
fármaco. La dosis recomendada al final de cada periodo de diálisis es de 2
mg/kg. En niños, puede administrarse una dosis de 2 a 2.5 mg/kg, dependiendo de
la gravedad de la infección.
Tratamiento concomitante: Las dosis recomendadas
arriba para pacientes con función renal normal o comprometida, no se deben
reducir cuando la netilmicina se administra asociada a otros antibióticos.
MANIFESTACIONES
Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: En caso de administrarse una sobredosis o de que
se desarrolle una reacción tóxica, la hemodiálisis o la diálisis peritoneal
ayudarán en extraer el sulfato de netilmicina de la sangre. Sin embargo, el
grado de extracción es considerablemente menor por diálisis peritoneal.
Estos procedimientos son de
importancia especial en pacientes con insuficiencia renal.
PRESENTACIONES:
NETROMICINA®:
Ampolletas con 200 mg en 1 ml.
Caja con 1, 2 y 5 ampolletas.
Ampolletas con 300 mg en 1.5 ml.
Caja con 1, 2 y 5 ampolletas.
RECOMENDACIONES
SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de
30°C.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
Literatura exclusiva
para médicos. No se deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta
médica.
Si requiere mayor información, solicítela a la Dirección
Médica al 5728-4422.
Reg. Núm.
255M84, S. S. A.
LEAR-210480/2000