Garamicina®
Solución inyectable
Antibiótico
(Gentamicina)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
Cada ml de SOLUCIÓN INYECTABLE contiene:
Sulfato de gentamicina
equivalente a 10 y 40 mg
de gentamicina base
Vehículo, c.b.p. 1 ml.
INDICACIONES TERAPÉUTICAS: GARAMICINA®
inyectable está indicada en el tratamiento de infecciones causadas por cepas
sensibles de las siguientes bacterias: Pseudomonas aeruginosa, Proteus sp (indol-positivos
e indol-negativos), Escherichia coli, Klebsiella-Enterobacter-Serratia sp,
Citrobacter sp, Providencia sp, Staphylococcus sp (coagulasa negativos y
coagulasa positivos, incluyendo cepas resistentes a penicilina y meticilina) y Neisseria
gonorrhoeae. Por lo tanto, GARAMICINA®
inyectable debería considerarse en el tratamiento de las siguientes infecciones
causadas por estos microorganismos sensibles:
Infecciones del riñón y del aparato genitourinario
(incluyendo, gonorrea): en ésta, basta una sola dosis I.M. de 280 mg (puede
utilizarse cualquiera de nuestras presentaciones para completar la dosis
requerida).
Infecciones respiratorias
(véase en Dosis y vía de administración, tratamiento por inhalación).
Septicemia.
Infecciones de la piel, huesos o
tejidos blandos.
Peritonitis o infecciones
pélvicas (incluyendo aborto séptico).
Infecciones graves del sistema
nervioso central.
Infecciones gastrointestinales.
Heridas infectadas.
Quemaduras infectadas.
En la sospecha de sepsis cuando se desconoce el organismo
infectante, la gentamicina puede administrarse en asociación con un antibiótico
tipo penicilina o cefalosporina. Después de la identificación del organismo y
su susceptibilidad, debe continuarse la terapia antibiótica apropiada.
Si se sospechan organismos anaerobios, debe asociarse a
GARAMICINA® inyectable un
quimioterápico antianaerobio apropiado.
Deberán efectuarse pruebas bacteriológicas para identificar
el germen causal y para determinar su sensibilidad a la gentamicina. Se hallan
disponibles discos de 10 mcg de gentamicina para las pruebas de sensibilidad.
La decisión de continuar el tratamiento con GARAMICINA® inyectable deberá basarse en los
resultados de las pruebas de sensibilidad, en la respuesta clínica del paciente
y en la tolerancia al medicamento. Si las pruebas de sensibilidad indican que
el germen causal es
resistente a la gentamicina y el paciente no está respondiendo favorablemente,
deberá instituirse otro tratamiento antimicrobiano adecuado.
GARAMICINA®
se ha empleado eficazmente en asociación con la carbenicilina en el tratamiento
de infecciones muy graves causadas por Pseudomonas aeruginosa. También
ha sido eficaz cuando se ha usado en asociación con un antibiótico tipo
penicilina en el tratamiento de la endocarditis causada por estreptococos del
grupo D. En el recién nacido con sospecha de sepsis o con neumonía
estafilocócica, también se indica el uso concomitante de la gentamicina con un
antibiótico tipo penicilina. GARAMICINA®
inyectable ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de las infecciones
estafilocócicas graves.
La administración subconjuntival de la gentamicina se
recomienda en el tratamiento de la endoftalmitis causada por cepas bacterianas
sensibles. Puede también considerarse para uso profiláctico en enfermos que van
a ser sometidos a cirugía intraocular de alto riesgo, especialmente si los
cultivos o frotis preoperatorios revelan la presencia de gérmenes
gramnegativos.
GARAMICINA®
inyectable también puede administrarse por inyección endotraqueal directa o por
nebulización como coadyuvante a la terapia sistémica en el tratamiento de las
infecciones pulmonares graves.
FARMACOCINÉTICA Y
FARMACODINAMIA: GARAMICINA® inyectable es gentamicina, un
antibiótico aminoglucósido descubierto y desarrollado por Schering Corporation,
USA, producido por la fermentación de la Micromonospora purpurea, perteneciente
a un género de microorganismos del cual nunca se había aislado ningún
antibiótico empleado en medicina humana.
GARAMICINA®
inyectable es un complejo de antibióticos formado por tres componentes,
gentamicina C1, gentamicina C1a y gentamicina C2 en forma de la sal sulfato, en
una combinación que cumple con las especificaciones
de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos; así como las
contenidas en la Farmacopea de los Estados Unidos. Los diversos componentes C
se encuentran en la siguiente proporción: C1 = 25 a 50%, C1a = 15 a 40% y C2 =
20 a 50%.
La potencia del sulfato de gentamicina utilizado en
GARAMICINA® es inferior a 590
mcg/mg de gentamicina calculada como base anhidra.
GARAMICINA®
inyectable es una solución cristalina, estable, que no requiere refrigeración.
Las pruebas in vitro han demostrado que la
gentamicina es un antibiótico bactericida que actúa inhibiendo la síntesis
proteica en microorganismos susceptibles. Es activa frente a una amplia
variedad de bacterias gramnegativas y grampositivas, incluyendo E. coli,
Pseudomonas aeruginosa, Proteus sp (indol-positivas e indol-negativas), Klebsiella-Enterobacter-Serratia
sp, Citrobacter sp, Providencia sp, Staphylococcus sp (coagulasa negativas
y coagulasa positivas, incluyendo cepas resistentes a penicilina y meticilina)
y Neisseria gonorrhoeae..
La gentamicina también es activa in vitro contra
especies de Salmonella y Shigella. Las bacterias siguientes son
generalmente resistentes a los aminoglucósidos: Streptococcus,
particularmente del grupo D.
La asociación de gentamicina y penicilina G tiene un efecto
bactericida sinérgico frente a casi todas las cepas de Streptococcus
faecalis y sus variedades (S. faecalis var. liquefaciens, S.
faecalis var. zymogenes, S. faecium y S. durans).
También se ha demostrado, in vitro, aumento del
efecto bactericida frente a muchas de estas cepas, con asociaciones de
gentamicina y ampicilina, carbenicilina, nafcilina y oxacilina.
El efecto combinado de gentamicina y carbenicilina es
sinérgico para muchas cepas de Pseudomonas aeruginosa. Se ha demostrado
también el sinergismo in vitro frente a otros organismos gramnegativos
con asociaciones de gentamicina y cefalosporinas.
La concentración bactericida de la gentamicina es
generalmente una a cuatro veces mayor que su concentración inhibitoria mínima.
Se ha comprobado que la gentamicina es ocho veces más activa in vitro a
un pH de 7.5 que a uno de 5.5 frente a varios patógenos comunes de vías
urinarias. La gentamicina puede ser activa frente a cepas de bacterias aisladas
en la clínica que son resistentes a otros aminoglucósidos. Las bacterias
resistentes a un aminoglucósido pueden ser resistentes a uno o más
aminoglucósidos.
La resistencia bacteriana a la gentamicina aparece
lentamente y en forma escalonada; no se han observado mutaciones altamente
resistentes en una sola etapa.
Pruebas de sensibilidad: Si el método de
susceptibilidad con disco es el descrito por Bauer, et al. (Am. J. Clin. Pathol.
45:493, 1966; Federal Register, 37: 20527-20529, 1972), un disco de 10 mcg de
gentamicina debería producir una zona de inhibición de 13 mm o más para indicar
la susceptibilidad del organismo infectante.
Una zona de 12 mm o menos indica que el organismo es
probablemente resistente. En ciertas circunstancias puede ser deseable efectuar
pruebas de sensibilidad adicionales por el método de dilución en tubo o en
agar.
Gentamicina no se absorbe en forma adecuada al administrarse
por vía oral. Cuando se administra por vía intramuscular se alcanzan niveles
séricos adecuados en 30 a 60 minutos. Se requiere una dosis relativamente alta
de gentamicina para el tratamiento de infecciones sistémicas causadas por cocos
gramnegativos. Una dosis de 80 mg cada 8 horas usualmente produce niveles
séricos pico de 4-6 mg/l en la mayoría de los adultos.
Las dosis de mantenimiento varían considerablemente en
diferentes pacientes, algunas variables conocidas incluyen función renal y
edad.
Las personas con adicción a fármacos narcóticos requieren
dosis mayores de gentamicina. La dosis debe ser modificada en pacientes con
falla renal.
La vida media plasmática en adultos es de 1-4 horas; en
neonatos de 2.3 a 3.3 horas; en infantes mayores de 20 meses de 1.5 a 2.5 horas
y en niños mayores es de 1 hora aproximadamente. En pacientes con enfermedad
renal avanzada, se incrementa hasta alrededor de 35 horas. La depuración renal
en sujetos normales es de 60 ml/min. Los primeros días de tratamiento, la
excreción se retrasa y sólo se puede recuperar 40% del fármaco administrado en
la orina, posteriormente aumenta a 80%. Una pequeña cantidad del fármaco es
excretada por la bilis y no hay evidencia de circulación enterohepática.
La gentamicina permanece en los tejidos por largo tiempo.
Las concentraciones de gentamicina decrecen en forma bifásica posterior a la
última dosis administrada. Hay una disminución rápida inicialmente y después
una fase lenta por lo que se pueden mediar niveles séricos hasta 10 días o más
después de la última dosis administrada. La gentamicina se reabsorbe de la luz
de los túbulos proximales en donde se alcanzan niveles corticales hasta 100
veces mayores que en suero.
La gentamicina se distribuye a través de todo el cuerpo,
principalmente a nivel extracelular con un volumen de distribución de 0.2 l/kg.
La unión de gentamicina a proteínas plasmáticas es baja, aproximadamente de 0 a
25% y se incrementa cuando disminuyen las concentraciones de calcio y
magnesio, por lo tanto, la unión a proteínas no es farmacológicamente importante,
pero un
aumento de esta unión puede ocurrir en ciertas condiciones patológicas. Las
concentraciones en líquido cefalorraquídeo son muy bajas cuando las meninges
no están inflamadas. La difusión a los ojos es pobre. Los niveles en líquido
pleural, pericardio y en ascitis es usualmente la mitad de los séricos. La
gentamicina penetra bien al líquido sinovial incluso en ausencia de infección,
alcanzando niveles que exceden 50% de los séricos.
Los niveles de gentamicina a nivel
de secreciones bronquiales son del 25 al 50% de los niveles séricos. La
gentamicina atraviesa la barrera placentaria y alcanza niveles del 30 a 40% a
nivel del cordón umbilical con respecto a los niveles séricos maternos. Penetra
a los eritrocitos y a los polimorfonucleares alcanzando niveles de 10 y
80%, respectivamente en relación con los séricos. Las mayores concentraciones
de gentamicina se encuentran en el riñón. La gentamicina se distribuye también
en corazón, hígado y tejido linfático en concentraciones similares a las
séricas. Se encuentra también a nivel de perilinfa y endolinfa en el oído
interno.
Se encuentra en leche materna en
cantidades mínimas. Se excreta en orina sin cambios con una recuperación hasta
del 80% del fármaco después de 24 horas de administrada la dosis. La enfermedad
hepática no altera la cinética del fármaco.
CONTRAINDICACIONES: Antecedentes de hipersensibilidad o reacciones
tóxicas graves a la gentamicina u otros aminoglucósidos.
PRECAUCIONES GENERALES: Los
enfermos tratados con aminoglucósidos deberán estar bajo observación clínica
estrecha debido a la posible toxicidad asociada con su uso. Se recomienda la
vigilancia de las funciones renal y del octavo nervio craneal durante el
tratamiento, particularmente en enfermos con insuficiencia renal previa. El
riesgo de nefrotoxicidad es mayor en enfermos con insuficiencia renal y en
aquellos que reciben dosis elevadas o un tratamiento prolongado. Adicionalmente,
la ototoxicidad tanto vestibular como auditiva se puede presentar en los
pacientes tratados con gentamicina, principalmente en aquéllos con daño renal y
en los pacientes con función renal normal tratados con dosis elevadas y/o
durante periodos más largos de lo recomendado. La orina debe examinarse para
determinar si hay variación de la densidad, aumento en la excreción de
proteínas, o presencia de células o cilindros. Debe determinarse periódicamente
el nitrógeno ureico en sangre, la creatinina sérica o la depuración de
creatinina. Los signos de ototoxicidad (mareo, vértigo, tinnitus,
zumbido de oídos y pérdida de la audición) o de nefrotoxicidad requieren
modificación de la dosis o suspensión del antibiótico. Al igual que con otros
aminoglucósidos, puede ser que en raras ocasiones no se manifiesten cambios en
la función renal o en el octavo nervio craneal, sino hasta terminar el
tratamiento. Las concentraciones séricas de los aminoglucósidos deben
determinarse siempre que sea posible para asegurar niveles adecuados y al mismo
tiempo evitar concentraciones potencialmente tóxicas. Durante la observación de
las concentraciones máximas de gentamicina, deben evitarse niveles prolongados
por encima de los 12 mcg/ml.
Cuando se determinen las
concentraciones residuales séricas de gentamicina, se debe ajustar la dosis
para evitar los niveles por encima de 2 mcg/ml.
Las concentraciones séricas máximas
de aminoglucósidos pueden incrementar el riesgo de toxicidad renal y del
octavo nervio craneal. En pacientes con quemaduras extensas, las alteraciones
farmacocinéticas pueden producir una disminución de la concentración sérica de
los aminoglucósidos. En estos pacientes tratados con gentamicina, se recomienda
determinar la concentración sérica como base para el ajuste de la dosis.
Debe evitarse el uso sistémico o tópico concomitante y/o
secuencial de otros medicamentos neurotóxicos y/o nefrotóxicos, como
cisplatino, cefaloridina, kanamicina, amikacina, tobramicina, vancomicina y
viomicina.
Otros factores que pueden aumentar
el riesgo de toxicidad son la edad avanzada y la deshidratación.
El uso concomitante de gentamicina
con diuréticos potentes, como el ácido etacrínico o la furosemida debe
evitarse ya que estos diuréticos son potencialmente ototóxicos. Además,
cuando se administran por vía intravenosa, los diuréticos pueden potencializar
la toxicidad del aminoglucósido alterando la concentración del antibiótico en
el plasma y en los tejidos. Los antibióticos neuro y nefrotóxicos pueden
absorberse de la superficie corporal después de aplicaciones o irrigaciones
locales. El efecto tóxico potencial de estos antibióticos administrados en
esta forma debe tomarse en consideración.
Se ha reportado un aumento de la
nefrotoxicidad después del uso concomitante de los aminoglucósidos y algunas
cefalosporinas. Se ha observado bloqueo neuromuscular y parálisis respiratoria
en el gato con dosis elevadas de gentamicina (40 mg/kg). La posibilidad de
estas complicaciones debe considerarse en el hombre si la gentamicina se
administra en enfermos que reciben bloqueadores neuromusculares, como la
succinilcolina o la tubocurarina. Si ocurre bloqueo, las sales de calcio pueden
contrarrestar estas complicaciones.
Los aminoglucósidos deben usarse
con precaución en pacientes con trastornos neuromusculares como miastenia gravis,
enfermedad de Parkinson o botulismo infantil, ya que estos medicamentos
teóricamente pueden agravar la debilidad muscular debido a sus potentes efectos
curariformes en la unión neuromuscular.
Los enfermos ancianos tienen cierto
grado de insuficiencia renal que puede no manifestarse en los exámenes de
laboratorio de rutina, como BUN o la creatinina sérica. La depuración de
creatinina es un examen más específico. La observación de la función renal
durante el tratamiento con gentamicina, como con otros aminoglucósidos, es
particularmente importante en dichos enfermos.
Se han recibido informes de casos
con un síndrome similar al de Fanconi, con acidosis metabólica y
aminoaciduria en algunos adultos y lactantes tratados con gentamicina. Se ha
demostrado alergenicidad cruzada entre los aminoglucósidos. Los pacientes
deberán estar bien hidratados durante el tratamiento.
La mezcla in vitro de un
aminoglucósido con un antibiótico betalactámico (penicilinas o cefalosporinas)
puede producir inactivación significativa mutua. Aun cuando los aminoglucósidos
y el fármaco tipo penicilina se administren en forma separada por diferentes
vías, se ha reportado reducción en la vida media sérica y de los niveles
séricos de los aminoglucósidos en pacientes con insuficiencia renal y en
algunos con función renal normal.
Aun cuando la mezcla in vitro de gentamicina y
carbenicilina produce inactivación rápida y significativa de la gentamicina,
esta interacción no se ha demostrado en enfermos con función renal normal que
han recibido los dos antibióticos por vías diferentes de administración. Se ha
reportado reducción de la vida media sérica de la gentamicina en enfermos con
insuficiencia renal grave que han recibido carbenicilina asociada. Generalmente
esta inactivación de los aminoglucósidos es clínicamente significativa sólo en
los pacientes con insuficiencia renal severa. El tratamiento con gentamicina
puede dar como resultado la proliferación de gérmenes no susceptibles. Si esto
se presenta, se deberá administrar el tratamiento adecuado. La cantidad de
gentamicina liberada que se administra mediante inhalación, puede variar de
acuerdo con el tipo de equipo empleado y a las condiciones bajo las cuales
opera. El empleo de la vía inhalatoria en forma concomitante con la
administración sistémica de un aminoglucósido puede producir concentraciones
plasmáticas más elevadas, especialmente cuando se emplea la vía endotraqueal
directa.
La gentamicina inyectable contiene bisulfito de sodio, un
sulfito que puede causar reacciones alérgicas, incluyendo síntomas
anafilácticos que pongan en riesgo la vida, o crisis asmáticas de menor
gravedad en personas susceptibles. La sensibilidad al sulfito se observa con
mayor frecuencia en personas asmáticas.
RESTRICCIONES DE USO DURANTE
EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: Los
antibióticos aminoglucósidos atraviesan la placenta y pueden ocasionar daño
fetal si se administran en mujeres embarazadas. Se han recibido informes de
sordera congénita bilateral irreversible en niños cuyas madres recibieron aminoglucósidos,
con inclusión de gentamicina, durante el embarazo. Si la gentamicina se
administra durante el embarazo o si la paciente queda embarazada mientras
recibe tratamiento con gentamicina, debe advertírsele sobre el peligro
potencial para el feto. En mujeres que están amamantando, la gentamicina es
excretada en la leche materna en grado mínimo. Debido al potencial de
reacciones adversas graves causadas por los aminoglucósidos en lactantes, se
debe evaluar la decisión de suspender la lactancia, o bien, el tratamiento, en
consideración de la importancia del medicamento para la madre.
REACCIONES SECUNDARIAS Y
ADVERSAS:
Nefrotoxicidad: Se ha
reportado la presencia de efectos renales adversos como la presencia de
cristales, células o proteínas en orina, o la elevación de las cifras de
nitrógeno ureico (BUN), de nitrógeno no proteico, de creatinina sérica y
oliguria. Los efectos nefrotóxicos ocurren con más frecuencia en enfermos con
antecedentes de insuficiencia renal y en sujetos tratados con dosis más altas
que las recomendadas.
Neurotoxicidad: Se han
reportado efectos adversos sobre las ramas auditiva y vestibular del octavo
nervio craneal, principalmente en enfermos con insuficiencia renal y en sujetos
tratados con dosis elevadas y/o por tiempo prolongado. Entre los síntomas se
incluyen mareos, vértigo, tinnitus, zumbido de oídos y pérdida de la
audición. Generalmente, cuando se inicia la pérdida de la audición se
manifiesta por disminución de la agudeza auditiva de las tonalidades altas y
puede ser irreversible. Al igual que con otros aminoglucósidos, las
anormalidades vestibulares pueden ser irreversibles. Otros factores que pueden
incrementar el riesgo de ototoxicidad inducida por el uso de aminoglucósidos
incluyen, la deshidratación, administración combinada con ácido etacrínico o
furosemida y el uso de otros medicamentos ototóxicos. También se han reportado
casos de disminución de la sensibilidad cutánea, hormigueo de la piel, espasmos
musculares, convulsiones y un síndrome similar a la miastenia gravis.
Nota: El riesgo de
reacciones tóxicas es muy bajo en pacientes con función renal normal que no
reciben gentamicina inyectable en dosis más elevadas o durante periodos más
largos de lo recomendado.
Otros efectos secundarios
posiblemente relacionados con la gentamicina, incluyen: Depresión
respiratoria, letargo, confusión, depresión, trastornos visuales, disminución
del apetito, pérdida de peso, hipotensión e hipertensión, erupciones cutáneas,
prurito, urticaria, ardor generalizado, edema laríngeo, reacciones
anafilactoides, fiebre, cefalea, náusea, vómito, aumento de la salivación y
estomatitis, púrpura, seudotumor cerebral, fibrosis pulmonar, alopecia, dolores
articulares, hepatomegalia transitoria y esplenomegalia. Aun cuando la tolerancia
local de la gentamicina inyectable generalmente es excelente, se ha reportado
ocasionalmente dolor en el sitio de la inyección. La atrofia subcutánea o la
necrosis grasa que sugiere irritación local, se ha reportado muy rara vez.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: No
se han reportado hasta la fecha.
ALTERACIONES EN LOS
RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Las
anormalidades de laboratorio posiblemente relacionadas con la gentamicina
incluyen: elevación de las transaminasas séricas (TGO, TGP), de la
deshidrogenasa láctica (DHL) y de la bilirrubina; disminución de calcio, sodio
y potasio; anemia, leucopenia, granulocitopenia, agranulocitosis transitoria,
aumento y disminución del número de reticulocitos, trombocitopenia. Si bien,
las anormalidades en las pruebas de laboratorio pueden ser hallazgos aislados,
también pueden estar asociados a los signos y síntomas clínicos.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE
LA FERTILIDAD: No se han
reportado a la fecha.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: GARAMICINA® inyectable puede administrarse por vía
intramuscular o intravenosa, la dosis recomendada es idéntica.
La vía endovenosa generalmente se reserva para indicaciones
especiales (véase más adelante Administración intravenosa). GARAMICINA® inyectable también puede administrarse
por vía subconjuntival o por inyección subcapsular (cápsula de Tenon), por
nebulización o instilación endotraqueal directa. Debe obtenerse el peso
corporal del paciente antes de iniciar el tratamiento con objeto de calcular la
dosis correcta.
GARAMICINA®
inyectable no deberá premezclarse con otros medicamentos, se debe administrar
por separado de acuerdo con la vía de administración recomendada y el esquema
de dosificación.
Se recomienda determinar la concentración sérica de
gentamicina para asegurar niveles adecuados, pero no excesivos. Después de la
administración intravenosa o intramuscular de gentamicina dos o tres veces al
día, la concentración máxima medida 30 minutos a 1 hora después, se espera que
esté en el rango de 4 a 6 mcg/ml. Con la administración de una dosis diaria
pueden anticiparse concentraciones pico elevadas, transitorias. Con todos los
esquemas, la dosis deberá ajustarse para evitar concentraciones prolongadas por
encima de 12 mcg/ml. También deben evitarse niveles máximos mayores de 2
mcg/ml, medidos antes de la administración de la siguiente dosis. Para
determinar que un nivel sérico es adecuado para un paciente en particular, se
debe considerar la sensibilidad del germen causal, la severidad de la infección
y el estado inmunológico del paciente.
La duración del tratamiento para
todos los pacientes, generalmente es de 7 a 10 días. En infecciones con
complicaciones puede requerirse un periodo más largo de terapia. En estos
casos, se recomienda vigilar la función renal, auditiva y vestibular, ya que es
más factible que la toxicidad pueda aparecer cuando el tratamiento se prolonga
por más de 10 días. La dosificación debe reducirse si está indicado
clínicamente.
Administración intramuscular en
pacientes con función renal normal:
Adultos: La dosificación
recomendada de GARAMICINA®
inyectable para enfermos con infecciones graves y función renal normal es de 3
mg/kg/día, administrados en tres dosis iguales cada 8 horas, o en dos dosis
iguales cada 12 horas, o en una dosis diaria.
Puede utilizarse la dosificación
simplificada que sigue para enfermos que pesan más de 60 kg, 80 mg (2 ml) tres
veces al día, 1 dosis de 120 mg cada 12 horas; para enfermos que pesan 60 kg o
menos, 60 mg (1.5 ml) tres veces al día. Para adultos muy pequeños o muy
grandes, la dosis debe calcularse en miligramos por kg de peso corporal. A
enfermos con infecciones que amenazan la vida puede administrárseles una dosis
hasta de 5 mg/kg/día repartidos en tres o cuatro dosis iguales. Esta
dosificación deberá reducirse a 3 mg/kg/día tan pronto como esté indicado
clínicamente.
En estos enfermos es aconsejable
determinar la concentración sérica del antibiótico para asegurar la concentración
adecuada, pero no excesiva. Generalmente, la concentración máxima a esperar con
esta dosis fluctúa entre 4 y 6 mcg/ml. La determinación de una concentración
sérica adecuada en un paciente dado debe tener en cuenta la sensibilidad del
germen causal, la gravedad de la infección y el estado de los mecanismos
inmunológicos del paciente.
Cuando las infecciones sistémicas o
urinarias son de gravedad moderada y el germen causal es probablemente muy
sensible, puede considerarse una posología de 2 mg/kg/día administrados en dos
dosis iguales o una vez al día. Sin embargo, si la respuesta clínica no se hace
aparente rápidamente, la posología deberá aumentarse a 3 mg/kg/día
administrados en tres dosis iguales.
GARAMICINA® inyectable alcanza concentraciones
elevadas en la orina y en el tejido renal. En enfermos con infecciones
urinarias, particularmente si son crónicas o recurrentes y sin evidencia de
insuficiencia renal, que pesen 50 kg o más, se puede administrar GARAMICINA® inyectable en una dosis de 160 mg por
vía intramuscular, diariamente por 7 a 10 días. Para adultos que pesen menos de
50 kg, la dosis diaria única deberá ser de 3 mg/kg de peso corporal.
En enfermos con sospecha de insuficiencia renal, se deben
practicar determinaciones de nitrógeno ureico (BUN) y de creatinina sérica antes
y durante el tratamiento.
El intervalo entre las inyecciones deberá determinarse sobre
la base de los resultados de BUN, la creatinina sérica y/o depuración de
creatinina (véase Guía de enfermos con insuficiencia renal).
Pacientes pediátricos:
Prematuros o recién nacidos de
1 semana o menos: 5-6 mg/kg/día (2.5 a 3 mg/kg cada 12 horas).
Recién nacidos de más de 1 semana y lactantes:
7.5/kg/día (2.5 mg/kg administrados cada 8 horas).
Niños: 6 a 7.5 mg/kg/día (2.0 a 2.5 mg/kg
administrados cada 8 horas).
Para información adicional en relación con el uso de
gentamicina en lactantes y niños, favor de comunicarse a la Dirección Médica de
Schering-Plough, S. A. de C. V.
Enfermos con insuficiencia renal: La posología debe
modificarse en enfermos con insuficiencia renal. Las concentraciones
plasmáticas de gentamicina deben determinarse siempre que sea posible. Un
método para ajustar la dosificación consiste en aumentar el intervalo entre las
dosis usuales. Como la creatinina sérica tiene una alta correlación con la vida
media plasmática de la gentamicina, esta prueba de laboratorio puede
proporcionar una guía para ajustar el intervalo entre las dosis.
La vida media en plasma (en horas) de la gentamicina puede
calcularse multiplicando la creatinina sérica (expresada en mg) por 4.
El intervalo entre la dosis (en horas) puede estimarse
aproximadamente, multiplicando la creatinina sérica por 8 (tabla I). Por
ejemplo, un enfermo que pese 60 kg con una creatinina sérica de 2.0 mg puede
recibir 60 mg, 1 mg/kg cada 16 horas (2.0 mg x 8).
Tabla
I
Guía
para la modificación de la posología en enfermos con insuficiencia renal
(se prolonga el intervalo de administración entre dosis usuales)
|
Peso
corporal de
|
Dosis
|
Índice
de depuración
|
Creatinina
|
Nitrógeno
|
Frecuencia
de
|
|
enfermos
adultos
|
|
de
creatinina (ml/min)
|
(mg)
|
ureico
(mg)
|
administración
|
|
Más de 60 kg
|
80 mg (2 ml)
|
Más de 70
|
Menos de 1.4
|
Menos de 18
|
Cada 8 horas
|
|
|
|
35 – 70
|
1.4 – 1.9
|
18 – 29
|
Cada 12 horas
|
|
|
|
24 – 34
|
2.0 – 2.8
|
30 – 39
|
Cada 18 horas
|
|
|
|
16 – 23
|
2.9 – 3.7
|
40 – 49
|
Cada 24 horas
|
|
|
|
10 – 15
|
3.8 – 5.3
|
50 – 74
|
Cada 36 horas
|
|
|
|
5 – 9
|
5.4 – 7.2
|
75 – 100
|
Cada 48 horas
|
|
60
kg o menos
|
60
mg (1.5 ml)
|
|
(Igual
a la anterior)
|
|
En enfermos con infecciones sistémicas graves e
insuficiencia renal, puede ser aconsejable administrar el antibiótico más
frecuentemente pero en dosis reducidas.
En dichos sujetos deben determinarse las concentraciones
plasmáticas de gentamicina para lograr la concentración adecuada, pero no
excesiva. La determinación de las concentraciones máximas en forma intermitente
durante el tratamiento, proporciona una guía para ajustar la posología. Después
de la dosis inicial usual puede hacerse un cálculo aproximado para determinar
la dosis reducida que debe administrarse a intervalos de 8 horas, dividiendo la
dosis normalmente recomendada por el nivel de creatinina en suero (tabla II).
Por ejemplo, después de una dosis inicial de 60 mg (1 mg/kg), un enfermo que
pese 60 kg con una creatinina sérica de 2.0 mg/100 ml puede recibir 30 mg cada
8 horas (60-2). Debe notarse que el estado de la función renal puede cambiar
durante el curso del proceso infeccioso.
Tabla
II
Guía
para la modificación de la posología en enfermos
con insuficiencia renal (dosis reducida a intervalos de
8 horas después de la dosis inicial usual)
|
Creatinina
|
Índice
aproximado
|
Porcentaje
de la
|
|
sérica
|
de
depuración
|
dosis
usual
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(mg)
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de
creatinina
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(ml/min/1.73
m)
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1.0
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100
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100
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1.1 - 1.3
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70 - 100
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80
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1.4 - 1.6
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55 - 70
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65
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1.7 - 1.9
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45 - 55
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55
|
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2.0 - 2.2
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40 - 45
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50
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2.3 - 2.5
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35 - 40
|
40
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2.6 - 3.0
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30 - 35
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35
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3.1 - 3.5
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25 - 30
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30
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3.6 - 4.0
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20 - 25
|
25
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4.1 - 5.1
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15 - 20
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20
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5.2 - 6.6
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10 - 15
|
15
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6.7 - 8.0
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10
|
10
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En adultos con insuficiencia renal sometidos a hemodiálisis,
la cantidad de gentamicina depurada de la sangre puede variar dependiendo de
varios factores, inclusive el método de diálisis empleado.
Una hemodiálisis de ocho horas puede reducir las
concentraciones plasmáticas de gentamicina aproximadamente en 50%. La
dosificación recomendada al final de cada periodo de diálisis es de 1 a 1.7
mg/kg dependiendo de la gravedad de la infección. En niños puede administrarse
una dosis de 2 a 2.5 mg/kg.
Los esquemas posológicos descritos no deben considerarse
como recomendaciones rígidas, sino solamente como guías para la dosificación
cuando no es posible determinar la concentración plasmática de gentamicina.
Estas guías deberían usarse junto con la observación clínica y de laboratorio
del paciente, y modificarse de acuerdo con el criterio del médico de cabecera.
Administración intravenosa: La administración
intravenosa de gentamicina puede ser particularmente útil en el tratamiento de
enfermos con septicemia o en choque. También puede ser la vía de administración
preferida para algunos enfermos con quemaduras graves o de aquéllos con masa
muscular reducida.
Para la administración intravenosa en adultos, una dosis
única de GARAMICINA® inyectable
puede diluirse en 50 a 200 ml de solución salina normal estéril o en una solución
estéril de dextrosa en agua al 5%, en lactantes y niños el volumen de diluyente
debe ser menor. La solución puede administrarse por infusión durante un periodo
de media a dos horas.
Una dosis única de GARAMICINA® inyectable sin diluir puede también administrarse
directamente en la vena o en el catéter, lentamente en un periodo de media a
dos horas. Cuando se administra GARAMICINA®
inyectable por infusión intravenosa en un periodo de media a dos horas, los
niveles plasmáticos máximos se alcanzan 10 minutos después de terminar la
infusión.
Cuando se inyecta lentamente en
forma directa en la vena o en el catéter en un periodo de 2 a 3 minutos, los
niveles plasmáticos máximos, generalmente más altos que los obtenidos con la
administración I.M., se alcanzan inmediatamente después de la inyección.
La dosificación recomendada para la administración
intravenosa e intramuscular es la misma.
Administración subconjuntival y subcapsular: GARAMICINA® por inyección subconjuntival se ha
empleado con seguridad y eficacia en la clínica, para el tratamiento de las
infecciones bacterianas oculares profundas y graves producidas por organismos
susceptibles. También se ha empleado eficazmente en asociación con
penicilina, antes y después de cirugía ocular, siempre que se encuentre
presente o se sospeche infección bacteriana.
Las inyecciones subconjuntivales y subcapsulares (cápsula de
Tenon) deberán administrarse únicamente por expertos en su aplicación. La dosis
usual de GARAMICINA® varía de
10 a 20 mg, dependiendo de la gravedad de la infección ocular.
La dosis apropiada se llena en una jeringuilla de
tuberculina usando una aguja calibre 27-30 y se inyecta bajo asepsia por debajo
de la conjuntiva o dentro de la cápsula de Tenon después de la instilación de
un anestésico tópico. La dosis puede repetirse después de 24 horas si es
necesario.
Tratamiento por inhalación: El tratamiento por
inhalación de gentamicina, como coadyuvante de la administración sistémica en
el tratamiento de las infecciones pulmonares graves, puede lograrse por
nebulización o por inyección endotraqueal directa.
La dosis usual es de 20 a 40 mg administrada cada 8 a 12
horas, diluida en solución salina fisiológica en un volumen de 2 ml.
Esquema posológico específico para uretritis gonocócica
masculina y femenina: GARAMICINA®
administrada por vía intramuscular en dosis única de 240 a 280 mg ha sido
eficaz en el tratamiento de la gonorrea (incluyendo, infecciones causadas por
cepas resistentes a la penicilina y otros antibióticos) en el hombre, e
infecciones gonocócicas localizadas en el tracto genital de la mujer.
Si se emplea GARAMICINA®
inyectable regular (40 mg/ml) se recomienda inyectar la mitad de la dosis en
cada nalga.
Tratamiento combinado: Cuando GARAMICINA® se asocia a otros antibióticos, no debe
reducirse la dosificación.
Modo de empleo de GARAMICINA® Hy-Pak:
1. Abra el estuche por su
base.
2. Saque la jeringa del
estuche en forma cuidadosa.
3. Quite el tapón de hule
que cubre el pivote de la jeringa.
4. Retire la aguja del
contenedor y colóquela con firmeza en la jeringa.
5. Remueva el protector de
la aguja y aplique el medicamento.
6. Por seguridad destruya
la jeringa.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE
LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL:
En caso de sobredosis o de reacciones tóxicas, la hemodiálisis o la
diálisis peritoneal pueden ayudar en la depuración de la gentamicina de la
sangre.
Estos procedimientos son de particular importancia en
enfermos con insuficiencia renal.
PRESENTACIONES:
Ampolleta de 120 mg en 1.5 ml: Caja con 1 y 5 ampolletas.
Ampolleta de 80 mg en 2 ml: Caja con 1 y 5 ampolletas.
Ampolleta de 20 mg en 2 ml: Caja con 1 y 5 ampolletas.
Frasco ámpula de 80 mg en 2 ml: Caja con 1 y 5 frascos.
Frasco ámpula infantil de 20 mg en 2 ml: Caja con 1 y 5
frascos.
Hy-Pak, jeringa prellenada: Caja con una jeringa
conteniendo:
20 mg/2 ml.
80 mg/2 ml.
120
mg/1.5 ml.
RECOMENDACIONES SOBRE
ALMACENAMIENTO: Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C.
No se garantiza la esterilidad de este medicamento
en caso de que la jeringa o el envase tenga señales de haber sufrido rotura
previa.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
Literatura exclusiva
para médicos.
No se deje al alcance de los niños.
Si requiere mayor información, solicítela a la Dirección
Médica al 5728-4422.
Reg. Núm. 63671,
S. S. A.
LEAR-210479/2000