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DEF50 / MÉXICO 2004
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Schering mexicana, s.a. de c.v.

Planta: 
Ojo de agua, Ixtaczoquitlán
94450 Orizaba, Ver.

Oficinas:
Calz. México-Xochimilco Núm. 5019
14370 México, D. F., Apartado Postal Núm. 22-111
Tel.: 5627-7000

Schering AG, Alemania


Mirena®                    

Polvo                                                                              

Endoceptivo

(Levonorgestrel)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

El dispositivo con POLVO contiene:

Levonorgestrel               52 mg

Excipiente, c.s.

MIRENA® es un endoceptivo; un sistema intrauterino liberador de levonorgestrel con una tasa inicial de liberación de 20 µg/24 horas.

COMPOSICIÓN: El endoceptivo MIRENA® se basa en un marco de polietileno con un cilindro de una mezcla de polidimetilsiloxano y levonorgestrel alrededor de su brazo vertical. El cilindro está cubierto por una membrana de polidimetilsiloxano que regula la liberación de levo­nor­gestrel. El dispositivo contiene en total 52 mg de levonorgestrel.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Anticoncepción; menorragia idiopática; prevención de hiperplasia de endometrio durante la terapia de sustitución hormonal.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Farmacodinamia: Levonorgestrel es un progestágeno utilizado en diferentes formas en la ginecología: como el componente progestágeno en los anticonceptivos orales y en la terapia de sustitución hormonal, o solo para la anti­concepción en preparados con progestágeno solo e implantes subcutáneos. Levonorgestrel también puede administrarse en la cavidad uterina mediante un endoceptivo (sistema de liberación intrauterina) que permite una dosificación diaria muy baja, ya que la hormona es liberada directamente dentro del órgano blanco.

MIRENA® tiene efectos progestagénicos esencialmente locales en la cavidad uterina. La alta concentración de levonorgestrel en el endometrio inhibe la síntesis endome­trial de los receptores estrógenos, insensibilizando el en­dometrio al estradiol circulante e induciendo un potente efecto antiproliferativo. Durante el uso de MIRENA® se observan cambios morfológicos en el endometrio y una débil reacción local al cuerpo extraño. El aumento de viscosidad del moco cervical impide el paso del esperma a través del canal cervical. El medio local del útero y de las trompas inhiben la motilidad y función de los espermios, previniendo una fertilización. En algunas mujeres se presenta inhibición de la ovulación.

Se han efectuado estudios para evaluar la eficacia anticon­ceptiva, comparando MIRENA® principalmente con diver­sos dispositivos intrauterinos de cobre. Hasta la fecha éstos cubren 13,000 mujeres/año de uso con MIRENA®, siendo la tasa global de embarazo 0.16 por 100 mujeres/año. El uso de MIRENA® no altera el curso de la fertilidad futura. Aproximadamente 80% de las mu­jeres que deseaban quedar embarazadas concibieron dentro de los 12 meses siguientes a la extracción del endo­ceptivo.

El patrón menstrual es un resultado de la acción directa de levonorgestrel sobre el endometrio y no refleja el ciclo ovárico. No se establecieron diferencias claras entre las mujeres con diferentes patrones hemorrágicos con respecto al desarrollo folicular, ovulación, producción de estró­geno y progesterona. En el proceso de inactivación de la prolife­ración del endometrio puede producirse un aumento inicial de manchado (spotting) durante los primeros meses de uso. En adelante, la fuerte supresión del endometrio reduce la duración y el volumen de la hemorragia mens­trual durante el uso de MIRENA®.

A menudo el flujo escaso se convierte en oligomenorrea o amenorrea. La función ovárica es normal y los niveles
de estradiol permanecen inalterados, incluso en el caso de usuarias amonorreicas. MIRENA® puede usarse exitosa­mente en el tratamiento de la menorragia idiopática. En mujeres menorrágicas el volumen de la hemorragia menstrual disminuyó en 88% después de tres meses de uso. Es posible que en el caso de menorragia producida por fibroides submucosos la respuesta clínica no sea tan favorable. Las hemo­rragias menos intensas aumentan la concentración de hemoglobi­na en la sangre. MIRENA® también alivia la dismenorrea.

MIRENA® previene con igual eficacia la hiperplasia de endometrio durante tratamiento continuo con estrógeno oral o transdérmico. Durante el tratamiento con estrógeno sólo se observó una tasa de hiperplasia de 20%. En estudios clínicos con 201 usuarias perimenopáusicas y 259 usuarias post-menopáusicas de MIRENA®, se comunicó sólo un caso de hiperplasia de endometrio durante un pe­riodo de observación de 5 años.

Farmacocinética: Tras la inserción de MIRENA®, la liberación inicial de levonorgestrel en la cavidad uterina es de 20 µg/24 horas. Esto proporciona una concentración plasmática estable de levonorgestrel, la que algunas semanas después de la inserción se nivela 0.4-0.6 nmol/l (150-200 pg/ml) en las mujeres en edad fértil y a aproximadamente 1 nmol/l (300 pg/ml) en las mujeres bajo tratamiento de sustitución hormonal.

Tras periodos prolongados de uso de 12, 24 y 60 meses, se observaron en mujeres jóvenes concentraciones de le­vo­norgestrel de 180 ± 66 pg/ml, 192 ± 140 pg/ml y 159 ± 60 pg/ml, respectivamente. En las usuarias post-menopáu­sicas de MIRENA® las concentraciones plasmáticas de levonorgestrel fueron de 184 ± 54 pg/ml, 188 ± 47 pg/ml y 134 ± 30 pg/ml, respectivamente. Debido a los bajos niveles plasmáticos de principio activo, son mínimos los efectos sistémicos del progestágeno.

La farmacocinética propia del levonorgestrel ha sido intensamente estudiada y reportada en la literatura. El levo­norgestrel administrado por vía oral, es rápida y comple­tamente absorbido, siendo su biodisponibilidad de apro­ximadamente 90%. Levonorgestrel se une a la albúmina sérica y a la globulina fijadora de hormona sexual (SHBG). La distribución rela­tiva (libre, unido a albúmina, unido a SHBG) depende de la concentración sérica de SHBG.

Sólo cerca de 2.5% del nivel sérico total de principio activo se encuentra como esteroide libre, 47.5% y 50% están unidos a la SHGB y albúmina, respectivamente. Para el levonorgestrel se comunicó un volumen medio de distribución de aproximadamente 137 litros y una tasa de aclaramiento metabólico desde el suero de aproximada­mente 5.7 l/h. Tras la administración de una dosis única, se observó una vida media terminal de levonorgestrel en suero del rango de 14 a 20 horas. Levonorgestrel es excre­tado como metabolito en iguales proporciones con la orina y las heces. Los metabolitos sólo tienen actividad farmacoló­gica débil o no tienen actividad farmacológica. El metabo­lito principal en la orina es el tetrahidronorgestrel que responde por aproximadamente 25% de la radiactividad recuperada de la orina tras la administración de levonor­gestrel radiomarcado.

Aproximadamente 0.1% de la dosis materna de levonor­gestrel puede pasar al lactante a través de la leche.

CONTRAINDICACIONES: Embarazo conocido o sos­pechado, enfermedad pélvica inflamatoria aguda o recurrente, infección del tracto genital inferior, endometritis post-parto, aborto infectado en los últimos tres meses, cervicitis, displasia cervical, neoplasia uterina o cervical, hemorragia uterina anormal no diagnosticada, anomalía uterina congénita o adquirida, incluyendo fibroides que deforman la cavidad uterina, condiciones asociadas con susceptibilidad incrementada a infecciones: enfermedad hepática aguda o tumor hepático, hipersensibilidad a los componentes de MIRENA®.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Embarazo: MIRENA® no debe usarse durante el embarazo o sospecha del mismo. En caso de embarazo durante el uso de MIRENA® se recomienda extraer el endo­ceptivo, puesto que cualquier anticonceptivo intrauterino que se deje in situ puede aumentar el riesgo de aborto y parto pre­maturo. La extracción de MIRENA® o sondeo del útero puede provocar un aborto espontáneo. Si el endoceptivo no
puede extraerse se debe informar sobre los riesgos y posibles consecuencias para el neonato de un parto prema­turo. Estos embarazos deben ser estrechamente controlados. Se debe excluir la posibilidad de un embarazo ectópico. Se debe instruir a la paciente comunicándole todos los síntomas que puedan sugerir complicaciones en el embara­zo, como por ejemplo espasmos abdominales con fiebre.

Debido a la administración intrauterina y a la exposición local a la hormona, la teratogenicidad no se puede excluir por completo (especialmente virilización).

La experiencia clínica con nacidos de embarazos con MI­RENA® es limitada debido a la alta eficacia anticoncep­tiva, pero se debe informar a la mujer que actualmente no hay evidencias de malformaciones congénitas asociadas con el uso de MIRENA®, en caso de parto a término con MIRENA® in situ.

Lactancia: La dosis diaria y las concentraciones plasmá­ticas de levonorgestrel son más bajas con MIRENA® que con cualquier otro método anticonceptivo hormonal, pero se han detectado pequeñas cantidades de levonorgestrel en la leche materna de mujeres lactantes usuarias de MIRENA®. Los anticonceptivos hormonales no son el método anticonceptivo de primera elección durante la lactancia, pero los anticonceptivos con sólo progestágeno constituyen la categoría de elección siguiente después de los métodos no hormonales. Parece que no hay efectos nocivos sobre el crecimiento o desarrollo del recién nacido cuando se comienza a usar un método anticonceptivo sólo con progestágeno seis semanas post-parto. Los métodos con progestágeno solo no parecen afectar la cantidad ni la calidad de la leche materna.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: Los efectos adversos son más comunes durante los meses siguientes a la inserción y disminuyen durante el uso prolongado. Los acontecimientos adversos comunicados con mayor frecuencia son los trastornos menstruales descritos a continuación.

Se han comunicado los siguientes efectos adversos en orden de frecuencia: cefalea, dolor pelvia­no, dolor de espal­da, trastornos cutáneos, flujo vaginal, mastalgia y otras condiciones benignas a las mamas, vaginitis, depresión y otras alteraciones del estado de ánimo, náusea y edema. En casos individuales se comunicaron aumento de peso corporal, alopecia o cabello graso e hirsutismo. Se comunicaron efectos adversos similares cuando MIRENA® se usó como terapia de sustitución hormonal en combi­nación con preparados estrógenos.

El efecto secundario observado con mayor frecuencia durante el uso de MIRENA® son cambios en el patrón de la hemorragia menstrual, los que pueden incluir man­chado, periodos menstruales más cortos o más largos, hemorragias irregulares, oligomenorrea, amenorrea, flujo abundante, dolor de espalda y dismenorrea. El número promedio de días con manchado disminuyó gradualmente de nueve a cuatro días durante los primeros seis meses
de uso. El porcentaje de mujeres con hemorragias prolongadas (más de 8 días) disminuyó de 20% a 3% durante los tres primeros meses de uso. En estudios clínicos durante el primer año de uso, 17% de las mujeres experimentaron amenorreas de mínimo tres meses de duración.

Como se usa en combinación con terapia de sustitución hormonal, las usuarias perimenopáusicas de MIRENA® pueden experimentar manchado y hemorragia irregular durante los primeros meses de tratamiento. La cantidad de hemorragia disminuye en el transcurso del tiempo y al final del primer año las hemorragias son mínimas, con 60-80% de las usuarias exentas de hemorragias.

En caso de que este método anticonceptivo falle, existe una gran probabilidad de que el embarazo sea ectópico. Puede que entre las usuarias de MIRENA® ocurra enfermedad inflamatoria pélvica, pero la incidencia es baja. El endoceptivo o partes de éste pueden perforar la pared uterina. Se puede presentar el desarrollo de folículos de tamaño incrementado (quiste ovárico funcional), diagnosticados en aproximadamente 12% de las usuarias de MIRENA®.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: El efecto de los anticonceptivos hormonales puede verse afectado por medicamentos que inducen los enzimas hepáticos, incluyendo primidona, barbitúricos, fenitoína, carbamazepina, rifampicina y oxcarbazepina, así como posiblemente también por griseofulvina. No se ha estudiado la influencia de estos fármacos sobre la efica­cia anticonceptiva de MIRENA®, pero no se cree que pueda tener mayor importancia puesto que los mecanismos de acción anticonceptiva son principalmente locales.

PRECAUCIONES GENERALES: En caso de que las siguientes condiciones existan o se presenten por pri­mera vez, puede ser usado MIRENA® con precaución después de la consulta con el especialista o debe considerarse la extracción del endoceptivo: migraña, migraña focal con pérdida asimétrica de la visión u otros síntomas indicado­res de isquemia cerebral transitoria; cefalea excepcionalmente grave; ictericia; aumento notable de la presión arterial; neoplasia hormonodependiente sospechada o confirmada incluyendo cáncer de mama, enfermedad cardio­vascular grave como por ejemplo, accidente cerebrovascular o infarto de miocardio.

Algunos estudios epidemiológicos recientes indican un riesgo ligeramente incrementado de tromboembolia venosa en las usuarias de preparados orales con sólo progestágenos, pero los resultados no fueron estadísticamente significativos. No obstante, se deben tomar inmediata-
mente medidas diagnósticas y terapéuticas adecuadas, si se presentan síntomas o signos de trombosis. Los síntomas de trombosis venosa o arterial pueden incluir: dolor unilateral en la pierna y/o hinchazón; dolor torácico repentino intenso, con o sin irradiación al brazo izquierdo, difi­cultad respiratoria repentina, inicio repentino de tos; cualquier cefalea grave prolongada inusual, súbita pérdida parcial o completa de la visión, diplopía, dificultad para hablar o afasia, vértigo, síncope con o sin convulsión fo-
cal, debilidad o entumecimiento marcado repentino que afecta un lado o una parte del cuerpo; trastornos motores, abdomen agudo. Los síntomas o signos que indican trombosis re­tinal son: inexplicable pérdida parcial o completa de la visión, inicio de proptosis o diplopía, edema de papila o lesión vascular retinal.

No existe consenso sobre el posible papel de las várices y tromboflebitis superficial en la trombosis venosa.

MIRENA® puede usarse con precaución en mujeres con enfermedad cardiaca congénita o valvulopatía con riesgo de endocarditis. A estas pacientes se les debería administrar profilácticamente un antibiótico al insertar o extraer el endoceptivo.

Dosis bajas de levonorgestrel pueden afectar la tolerancia a la glucosa y en las usuarias diabéticas se debe moni­torizar la concentración de glucosa en la sangre.

Las hemorragias irregulares pueden enmascarar algunos síntomas y signos de pólipos o cáncer de endometrio; en estos casos se deben considerar medidas diagnósticas.

MIRENA® no es el método de primera elección para muje­res jóvenes nulíparas, ni tampoco para mujeres post-meno­páusicas con atrofia uterina avanzada.

Inserción y extracción/sustitución: Antes de rea­lizar una inserción, se debe informar a la paciente sobre la eficacia, riesgos y efectos secundarios de MIRENA®. Se debe realizar un minucioso examen ginecológico (incluyendo mamas y citología cervical) y descartarse la existencia de embarazo y enfermedad venérea; las infecciones genitales deben ser previamente tratadas. Además debe determinarse la posición del útero y tamaño de la cavidad uterina.

Es importante que el endoceptivo MIRENA® quede coloca­do en el fondo uterino para así poder asegurar una exposición uniforme del endometrio al progestágeno, prevenir una expulsión y maximizar la eficacia. Por consiguiente, se deben observar estrictamente las instrucciones de inser­ción. La paciente debe ser reexaminada 4 a 12 semanas después de la inserción y posteriormente una vez al año o más a menudo si su condición clínica lo requiere.

En mujeres de edad fértil, MIRENA® debe insertarse en la cavidad uterina dentro de los siete días siguientes al inicio de la menstruación. MIRENA® puede reempla­zarse por un endoceptivo nuevo en cualquier momento del ciclo. También puede insertarse inmediatamente después de un aborto de primer trimestre.

Las inserciones post-parto pue­den realizarse recién después de 6 semanas. MIRENA® no se adecua para ser usado como anticonceptivo post-coital.

Cuando se usa para proteger el endometrio durante la terapia de sustitución hormonal, MIRENA® puede insertarse en cualquier momento en una mujer amenorreica, o durante los últimos días de la menstruación o hemorragia por deprivación.

Puesto que las hemorragias irregulares/spotting son comunes durante los primeros meses de tratamiento, antes de insertar MIRENA® debe excluirse la posibilidad de patología endometrial. Si la mujer continúa usando el dispositivo MIRENA® insertado previamente como método anticonceptivo, debe excluirse la posibilidad de una patología endometrial en caso de que ocurran trastornos hemorrágicos tras el inicio del tratamiento de sustitución de estrógenos. Se deben tomar las medidas diagnósticas apropiadas en caso de que durante un tratamiento prolongado se presenten hemorragias irregulares.

MIRENA® se extrae tirando suavemente de los hilos con una pinza. Si no pueden verse los hilos y el dispositivo está en la cavidad uterina, se puede extraer utilizando una pinza angosta, lo que puede requerir de una dila­tación del canal cervical. El endoceptivo debe extraerse después de 5 años de uso. Si la usuaria desea continuar usando el mismo método, se le puede insertar inmediatamente un nuevo dispositivo.

En las mujeres en edad fértil que no deseen quedar emba­razadas, MIRENA® debe extraerse durante la menstruación, siempre y cuando exista ciclo menstrual. Si el endoceptivo se extrae en la mitad del ciclo y la mujer ha tenido relaciones sexuales durante la semana anterior, corre riesgo de embarazo a menos que se inserte un nuevo endoceptivo inmediatamente después de la extracción.

La inserción y extracción de MIRENA® puede estar asociada levemente con dolor y hemorragia. El procedimiento puede producir desvanecimiento como reacción vaso vagal y una convulsión en pacientes epilépticas.

Oligo/amenorrea: En aproximadamente 20% de las usuarias en edad fértil se ha observado el desarrollo gradual de oligomenorrea y/o amenorrea. Se debe considerar la posibilidad de un embarazo si no se presenta menstruación dentro de las 6 semanas siguientes al inicio de la menstruación anterior. En las pacientes amenorreicas no se requiere repetir la prueba de embarazo, a menos que hayan otros signos o síntomas que lo indiquen.

Cuando MIRENA® se usa en combinación con tratamiento continuo de sustitución de estrógeno, en la mayoría de las mujeres se desarrolla gradualmente un patrón de ausen­cia de hemorragia durante el primer año.

Infección pélvica: El tubo de inserción evita que MIRE­NA® se contamine con microorganismos durante la inser­ción y el insertor de MIRENA® (endoceptor) ha sido diseñado para minimizar el riesgo de infecciones.

En las usuarias de DIUs de cobre, el porcentaje más alto de infecciones pélvicas ocurre durante el primer mes después de la inserción y disminuye posteriormente. Algunos estudios sugieren que el porcentaje de infección pélvica entre las usuarias de MIRENA® es más bajo que entre las usuarias de dispositivos intrauterinos de cobre. Uno de los factores conocidos de riesgo de enfermedad inflama­toria pélvica es la promiscuidad sexual (múltiples pa­rejas sexuales). La inflamación pélvica puede afectar la fertilidad y aumentar el riesgo de embarazo ectópico. MIRENA® debe ser extraído si la usuaria padece de endo­metritis o infecciones pélvicas recurrentes, o si una infección aguda no responde al tratamiento en el curso de algunos días. Incluso en caso de síntomas discretos indicativos de infec­ción, se recomienda un examen bacteriológico y control riguroso.

Expulsión: Los síntomas de expulsión completa o parcial de cualquier DIU incluyen hemorragia o dolor. Sin embargo, es posible que el dispositivo sea expulsado de la cavidad uterina sin que la mujer lo advierta. La ex­pulsión parcial puede disminuir la efectividad de MIRENA®. Dado que MIRENA® disminuye el flujo de la hemorragia mens­trual, un aumento de éste puede ser signo de expulsión.

En caso de desplazamiento, MIRENA® debe extraerse a la brevedad posible; al mismo tiempo puede insertarse un dispositivo nuevo.

La paciente debe ser instruida sobre la forma como controlar los hilos del dispositivo MIRENA®.

Perforación: En raras ocasiones un anticonceptivo intrauterino perfora o penetra el cuerpo uterino o la cérvix; con mayor frecuencia durante la inserción. En estos casos, el endoceptivo debe extraerse.

Embarazo ectópico: La mujer con historia previa de embarazo ectópico o infección pélvica tiene un riesgo mayor de embarazo ectópico. Se debe considerar la posibilidad de un embarazo ectópico en el caso de dolor pélvico, especialmente en combinación con ausencia de menstruación, o si una mujer amenorreica comienza a sangrar. El porcentaje de embarazo ectópico en las usuarias de MIRE­NA® ha sido 0.05 por 100 mujeres/año que es significati­va­mente más bajo que el estimado para las mujeres que no usan método anticonceptivo alguno 1.2-1.6.

Pérdida de los hilos de extracción: Si en las visitas de seguimiento no se pueden detectar en la cérvix los hilos de extracción, debe excluirse la posibilidad de un emba­razo.

Es posible que los hilos se hayan desplazado hacia el interior del útero o del canal cervical y que reapa­rezcan durante la siguiente menstruación. Si se ha confirmado la ausencia de embarazo, los hilos pueden localizarse, por lo general, sondeando suavemente con un instrumento adecuado. Si no se pueden encontrar, es posible que el endoceptivo haya sido expulsado.

El endoceptivo MIRENA® puede localizarse mediante ultrasonido para demostrar su correcta posición. En caso de que no se disponga de ecografía, MIRENA® puede localizarse mediante radiografía.

Atresia folicular retardada: Puesto que el efecto anticonceptivo de MIRENA® es principalmente local, general­mente se presentan ciclos ovulatorios con ruptura folicular en mujeres en edad fértil.

Algunas veces la atresia folicu­lar está retrasada y la foliculogénesis continúa. Estos folículos de tamaño incrementado no pueden distinguirse clínicamente de los quistes ováricos.

En aproximadamente 12% de las usuarias de MIRENA® se han diagnostica­do folículos de tamaño incrementado. Por lo general, estos folículos son asintomáticos, aun cuando algunos pueden ir acompañados de dolor pélvico y dispareunia.

En la mayoría de los casos estos folículos desaparecen espontáneamente durante 2 a 3 meses de observación. Si éste no fuese el caso, se recomienda continuar con la moni­torización ultrasónica y considerar otras medidas diag­nósticas o terapéuticas. Muy rara vez se requiere in­tervención quirúrgica.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: No existe evidencia.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: Levonorgestrel es un progestágeno bien establecido con actividad anti-estrogénica. El perfil de seguridad tras la administración sistémica está bien documentado.

Un estudio en monos con administración intrauterina de levonorgestrel durante 12 meses confirmó la actividad farmacológica local, la buena tolerancia y ausencia de toxicidad sisté­mica. En el conejo no se observó embriotoxicidad tras la administración intrauterina de levonorgestrel.

La evaluación de la seguridad del componente elastómero, del depósito de hormona, del material de polietileno del producto y de la combinación de elastómero y levo­norgestrel teniendo como base los estudios sobre la toxicología genética en endocep­tivos estándares in vitro e in vivo y análisis de biocompa­tibilidad en el ratón, caballo, conejos y endoceptivo de ensayo in vivo, no reveló bioincom­patibilidad.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: MIRENA® se inserta en la cavidad uterina. El endoceptivo insertado tiene una duración efectiva de 5 años.

La tasa de liberación in vivo de levonorgestrel es de aproximadamente 20 µg/24 horas inicialmente y se redu­ce aproximadamente a 11 µg/24 horas después de cinco años. La tasa de liberación promedio de levonorgestrel es de aproximadamente 14 µg/24 horas durante los primeros cinco años.

En mujeres bajo tratamiento de sustitución hormonal, MIRENA® puede usarse en combinación con preparados estrógenos orales o transdérmicos sin progestágeno.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL: No corres­ponde.

PRESENTACIÓN: Caja con un dispositivo intrauterino.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese a no más de 30°C. Protéjase de la luz solar y de la humedad.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Su venta requiere receta médica.
No se deje al alcance de los niños.

Fabricado por:

Leiras Oy, Finlandia

Distribuido por

SCHERING MEXICANA, S. A. de C. V.

Reg. Núm. 259M99, S. S. A. IV

GEAR-205422/2000