Obinese*
Tabletas de liberación prolongada
(Clorpropamida,
clorhidrato de metformina)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
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Cada
TABLETA contiene:
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Clorpropamida
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125.0 mg
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Metformina
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500.0 mg
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Excipiente,
c.b.p. 1 tableta.
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Los
medicamentos que están presentes en una tableta especialmente diseñada para que
los 125 mg de lorpropamida y los 250 mg de metformina sean liberados de
inmediato en el estómago, y los 250 mg de metformina se liberen en forma lenta
para ser absorbidos de forma controlada a lo largo de 6 horas.
INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Hipoglucemiante
oral.
OBINESE*
está indicado como hipoglucemiante oral en pacientes con diabetes mellitus no
dependiente de insulina (tipo 2, DMNDI), conocida anteriormente como diabetes
estable del adulto, que no pueda controlarse satisfactoriamente únicamente con
dieta.
Al
iniciar el tratamiento de la diabetes mellitus no insulinodependiente debe
hacerse hincapié en la dieta como requisito esencial del tratamiento. La
restricción calórica y la reducción de peso son esenciales en el paciente
diabético obeso. Una dieta adecuada por sí sola, puede ser eficaz en el control
de la hiperglucemia. Debe enfatizarse en la importancia de realizar ejercicio
físico en forma regular, y los factores de riesgo cardiovascular deberán
identificarse y se tomarán las posibles medidas para corregirlos.
Si con
el tratamiento no se reducen los síntomas o la hiperglucemia, debe considerarse
el uso de una sul-
fonilurea o de insulina. El uso de OBINESE* debe ser visto, tanto por
el médico como por el paciente, como un tratamiento concomitante a la dieta y
no como un sustituto de ésta, o como un mecanismo conveniente para evitar las
restricciones dietéticas. Además, la pérdida del control de la glucemia durante
el tratamiento con dieta sola puede ser transitorio, requiriendo, por tanto, la
administración de OBINESE* por un periodo breve.
Si en el
curso del tratamiento a largo plazo dejan de obtenerse niveles de glucemia
satisfactorios, OBINESE* deberá descontinuarse. La decisión a este respecto se
deberá basar en las observaciones clínicas y de laboratorio hechas con
regularidad.
Al
considerar el uso de OBINESE* en pacientes asintomáticos, deberá tomarse en
cuenta que el control de la glucemia en pacientes no insulinodependientes no ha
demostrado en forma categórica su eficacia en la prevención de las
complicaciones a largo plazo, como las cardiovasculares y las neurológicas.
OBINESE*
puede también mostrar su eficacia en el control de algunos pacientes en quienes
se obtiene una respuesta inadecuada o fallas verdaderas primarias o secundarias
a otras sulfonilureas.
La
administración de OBINESE* puede facilitar el manejo en aquellos pacientes que
requieran dosis altas o frecuentes de otros hipoglucemiantes orales.
Selección de pacientes: El mejor candidato para el
tratamiento con OBINESE* es el enfermo con diabetes no insulinodependiente
estable, que no se controla únicamente con dieta. Un antecedente de coma
diabético no excluye necesariamente la posibilidad de un control satisfactorio
con OBINESE*.
En los pacientes en los que es razonable esperar una
respuesta favorable a este tipo de medicación, puede estar justificada una
prueba terapéutica. Dentro de este grupo se incluyen los enfermos en los que se
han presentado fallas primarias o secundarias a otras sulfonilureas, así como
aquellos pacientes en los que el control del padecimiento con otros agentes no
haya sido satisfactorio. OBINESE* puede mostrar eficacia y mejorar el control
de la diabetes. La valoración final de la respuesta en pacientes que han sido
seleccionados como candidatos para OBINESE*, deberá ser una prueba terapéutica
durante un periodo mínimo de 7 días. Durante dicho periodo, la ausencia de
cetonuria aunada a un control satisfactorio, indicarán que el paciente responde
positivamente y que es susceptible de control con el medicamento. Sin embargo,
la aparición de cetonuria en el curso de las 24 horas siguientes a la
suspensión del tratamiento con insulina, debe tomarse generalmente como un
índice de mala respuesta al tratamiento oral..
Se considera como fracaso en la respuesta cuando no se
obtiene la reducción de la hiperglucemia, si aparece cetonuria o glucosuria de
consideración, o cuando el enfermo no presenta datos tanto objetivos como
subjetivos de mejoría. En estos casos la terapéutica indicada es la insulina.
La clorpropamida es un agente hipoglucemiante oral que
pertenece a las sulfonilureas. Aún no se conoce comple-tamente su mecanismo de
acción, pero no se trata de una insulina oral. Se considera que su mecanismo de
acción consiste en la estimulación de la síntesis y liberación de insulina
endógena, que es un efecto dependiente de las células beta del páncreas
funcionante. Algunos efectos extrapancreáticos pueden jugar un papel dentro
del mecanismo de acción de las sulfonilureas orales.
FARMACOCINÉTICA Y
FARMACODINAMIA EN HUMANOS:
Mecanismo de acción: La clorpropamida es un agente
hipoglucemiante oral potente y activo que está indicado para el tratamiento de
pacientes diabéticos seleccionados. Generalmente se usa como un agente único en
el control de la diabetes mellitus ligera o moderada no dependiente de
insulina. Aunque la clorpropamida es un derivado sulfamídico carece de toda
actividad antibacteriana.
La metformina es un medicamento hipoglucemiante oral que
pertenece al grupo de las biguanidas. Las biguanidas difieren
significativamente de las sulfonilureas en su mecanismo de acción
hipoglucemiante. El mecanismo íntimo de acción de las biguanidas no ha sido
definido totalmente, sin embargo, la metformina ejerce su acción
hipoglucemiante tanto en presencia como en ausencia de células beta del
páncreas. La metformina no actúa estimulando la secreción de insulina por el
páncreas, no induce hipoglucemia con facilidad en el individuo normal, no se
elevan las concentraciones de insulina en el plasma y no existen cambios en la
morfología de las células beta.
En la actualidad existe evidencia de que la administración
prolongada de clorpropamida puede mejorar la función de las células beta del
páncreas, con la consecuente mejoría en la tolerancia a la glucosa. De acuerdo
con lo anterior, en individuos con diabetes mellitus asintomática, que se
manifiesta por una tolerancia a la glucosa anormal, el uso continuo de
clorpropamida puede conducir a la normalización de su tolerancia a la glucosa.
Farmacocinética: La clorpropamida se absorbe con
rapidez en el tracto gastrointestinal. Se detecta en la sangre en el transcurso
de 1 hora después de la ingestión de una sola dosis, y se alcanzan los niveles
máximos entre la segunda y cuarta horas. En el humano, la clorpropamida se
metaboliza y se excreta en la orina como compuesto original y como metabolitos
hidrolizados o hidroxilados. La vida media biológica de la clorpropamida tiene
un promedio de 36 horas. Del 80 al 90%
de una dosis única oral de clorpropamida, se excreta en la orina en el
transcurso de 96 horas, a pesar de lo cual la administración crónica de dosis
terapéuticas no da lugar a una acumulación excesiva en la sangre porque las
velocidades de absorción y de excreción se estabilizan entre los 5 y 7 días
después de haber iniciado el tra-tamiento.
En sujetos normales, la
clorpropamida ejerce un efecto hipoglucemiante ostensible en la primera hora,
alcanza su máximo entre las 3 y 6 horas y persiste al menos durante 24 horas.
La potencia de OBINESE* es aproximadamente 6 veces mayor que la de la
tolbutamida. Los resultados de algunos estudios experimentales sugieren que la
mayor eficacia de OBINESE* se puede deber a su excreción lenta, así como al
hecho de que no es inactivada por el organismo en forma significativa.
La
metformina se absorbe con rapidez en el tracto gastrointestinal. No se
metaboliza, y se excreta sin modificaciones principalmente por la orina.
Solamente se detectan cantidades mínimas del medicamento en las heces. Su vida
media es entre 2 y 2.5 horas.
Otros
efectos: OBINESE* no interfiere con las pruebas habituales para la
detección de albuminuria.
Algunos
pacientes no presentan respuesta desde el inicio del tratamiento con
sulfonilureas incluido OBINESE* (falla primaria), o bien, se reduce
gradualmente esta respuesta (falla secundaria). Por otra parte, OBINESE* puede
ser eficaz en algunos pacientes que no hayan respondido o que dejaron de
hacerlo con otras sulfonilureas.
CONTRAINDICACIONES: OBINESE* está
contraindicado en pacientes que presentan:
1. Hipersensibilidad
conocida a las sulfonilureas o biguanidas.
2. Diabetes
mellitus dependiente de insulina (DMDI), la que anteriormente se le llamaba
juvenil.
3. Diabetes
severa o inestable.
4. Diabetes
complicada con cetoacidosis, coma diabético, cirugía, infecciones o traumas
severos.
PRECAUCIONES GENERALES:
Acidosis
láctica: La acidosis láctica es un trastorno metabólico caracterizado por
una elevación de los niveles de lactato, así como de un incremento en la
relación lactato-piruvato y de una disminución del pH sanguíneo. Existen
numerosos informes de acidosis láctica asociada a la terapéutica con
biguanidas.
Aunque
la mayor parte de los estados de acidosis láctica han sido asociados a
tratamientos con fenformín, y puesto que este medicamento es una biguanida, se
deberán observar las siguientes precauciones con OBINESE*, debido a que la
acidosis láctica es un trastorno metabólico potencialmente fatal:
1) Utilizarlo
únicamente en pacientes con diabetes mellitus sintomática no dependiente de
insulina.
2) De
manera inicial se deberán intentar la dieta y la reducción de peso. Si con
estas medidas no se obtiene el control, se añadirá insulina o sulfonilureas
al régimen terapéutico. Usar metformina, o una combinación de metformina y
sulfonilurea, cuando no se obtenga un control adecuado con la sulfonilurea o
con la insulina solas.
3) No se
use en pacientes con alteraciones que aumenten el riesgo de acidosis láctica
(ver abajo).
4) Se
advertirá a los pacientes que deben suspender el tratamiento y notificar a su
médico en caso de que presenten náusea, vómito, hiperventilación, malestar
general o dolor abdominal.
5) Revalorar
frecuentemente a los pacientes para asegurarse de la ausencia de alteraciones
que incrementen el riesgo de acidosis láctica.
Con
objeto de prevenir la acidosis láctica en pacientes diabéticos que reciben
metformina, se deberán investigar de manera frecuente los siguientes factores
potencialmente predisponentes o precipitantes:
a) Cualquier
alteración de la función renal aumenta el riesgo de acidosis láctica. Por lo
anterior, se deberán practicar pruebas de la función renal antes de iniciar el
tratamiento con biguanidas, y posteriormente a intervalos frecuentes.
b) El colapso cardiovascular, la insuficiencia cardiaca congestiva, el
infarto agudo del miocardio y otras enfermedades caracterizadas por hipoxemia,
son condiciones que se han asociado con acidosis láctica y pueden también
cursar con azoemia prerrenal.
c) Deberán vigilarse cuidadosamente los trastornos gastrointestinales y
todos aquellos factores capaces de cursar con deshidratación que conduzca a un
deterioro de la función renal.
d) Se instruirá a los pacientes en el sentido de no ingerir
bebidas alcohólicas mientras reciban biguanidas, debido a que el etanol y los
compuestos biguanídicos se potencian mutuamente para elevar los niveles de
lactato sanguíneo.
Hipoglucemia: Todas las sulfonilureas son capaces de
producir hipoglucemia severa. A fin de evitar los episodios de hipoglucemia, es
importante además de una adecuada selección del enfermo y de las dosis a
emplear, que el enfermo reciba la instrucción adecuada al respecto.
La insuficiencia renal o hepática puede favorecer la
elevación de los niveles sanguíneos de clorpropamida. Toda vez que la lesión
hepática es capaz de reducir la capacidad de gluconeogénesis, este cambio
aunado con la elevación de los niveles sanguíneos de clorpropamida, podría
aumentar potencialmente el riesgo de hipoglucemia severa. Los pacientes
ancianos, debilitados, desnutridos o aquellos con insuficiencia suprarrenal o
hipofisaria, son particularmente susceptibles a la acción hipoglucemiante de
estos medicamentos. La hipoglucemia puede ser difícil de reconocer en los
ancianos que reciban bloqueadores beta.
Es más probable que se presente hipoglucemia cuando el
aporte calórico es inadecuado, después del ejercicio intenso y prolongado,
cuando se ingiere alcohol, o bien cuando se emplea más de un medicamento con
acción hipoglucemiante.
En aquellos pacientes que desarrollan hipoglucemia durante
el tratamiento con clorpropamida es necesaria una supervisión estrecha, debido
a la vida media prolongada del medicamento. Es aconsejable la administración de
comidas frecuentes por lo menos durante 3 a 5 días. En algunos casos podrá ser
necesaria la hospitalización y la administración de glucosa por vía
intravenosa.
Pérdida del control de la glucemia: A menudo los
pacientes que se encuentran bien controlados con cualquiera de los regímenes
terapéuticos empleados en la diabetes, puede presentar descontrol cuando
aparecen situaciones de estrés como la fiebre, trauma, infección o cirugía. En
estas circunstancias podrá ser necesario que en pacientes tratados con
clorpropamida se cambie temporalmente al manejo con insulina.
Mala absorción de la vitamina B12: Ha ocurrido una reducción en la
absorción de vitamina B12 en
diabéticos tratados con metformina por lapsos mayores de dos años. Las
concentraciones de hemoglobina en ellos han sido significativamente bajas.
La absorción de la vitamina B12
se normalizó al suspender la metformina.
Se ha informado de la presencia de anemia megaloblástica
secundaria a mala absorción de vitamina B12.
En los pacientes que sean tratados con metformina por
periodos prolongados, deberán medirse los niveles de vitamina B12.
La eficacia de cualquier hipoglucemiante por vía oral
incluyendo al OBINESE*, puede disminuir en algunos pacientes después de un
tiempo más o menos prolongado de tratamiento, con incapacidad para mantener la
glucemia en los niveles deseados.
Este fenómeno puede ser el
resultado de un agravamiento de la diabetes o bien de una disminución de la
respuesta al medicamento y se conoce como “falla secundaria” que se distingue
de la “falla primaria” por el hecho de que en ésta el medicamento es ineficaz
en un paciente dado cuando se le administra por primera vez.
Información para los pacientes: Se deberá informar a
los pacientes tanto de las ventajas como de las desventajas de OBINESE*, así
como de las otras alternativas de tratamiento. También se deberá hacer hincapié
en la importancia de apegarse a la dieta recomendada, a un programa de
ejercicio regular y a la práctica frecuente de las determinaciones de glucemia
y glucosuria.
Se deberá
explicar al paciente y a los familiares a cargo del paciente de los riesgos de
la hipoglucemia, así como de sus síntomas, tratamiento y de aquellas
condiciones que puedan predisponer a su desarrollo. También se deberá explicar
el significado de falla primaria y secundaria.
Exámenes
de laboratorio: Se deben efectuar en forma periódica determinaciones de
glucosa sanguínea y urinaria. La cuantificación de la hemoglobina glucosilada
puede ser de utilidad.
Efectos
sobre la capacidad para manejar u operar maquinaria: No se ha estudiado el
efecto de OBINESE* sobre la capacidad para manejar u operar maquinaria. Sin
embargo, no hay evidencias de que OBINESE* pueda afectar esta capacidad.
Uso en
niños: No se ha establecido la seguridad del uso de OBINESE* en los niños.
RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:
Uso
durante el embarazo: Se ha informado de casos de hipoglucemia severa y
prolongada (4 a 10 días) en recién nacidos cuyas madres recibieron
sulfonilureas durante el parto. Este hecho se ha encontrado con mayor
frecuencia con el uso de compuestos de vida media larga. Si se utilizara
OBINESE* durante el embarazo, se deberá de descontinuar al menos 1 mes antes de
la fecha probable de parto.
Uso
durante la lactancia: En un análisis que se efectuó en una muestra de leche
humana, 5 horas después de la ingestión de 500 mg de clorpropamida se encontró
una concentración de 5 mcg/ml. Como referencia, los niveles sanguíneos que
producen una dosis única de
250 mg de clorpropamida son de 30 mcg/ml. Por lo anterior, no se recomienda que
las mujeres amamanten mientras estén tomando OBINESE*.
REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS: La mayoría
de los efectos colaterales guardan relación directa con la dosis, son
transitorios y responden a la reducción de la dosis o a la suspensión del
medicamento. Sin embargo, la experiencia clínica ha mostrado que al igual que
con otras sulfonilureas, algunos efectos colaterales debidos a
hipersensibilidad pueden ser severos. En raras ocasiones se han reportado casos
de muerte.
Hipoglucemia:
(Véase Precauciones generales y Manifestaciones y manejo de la
sobredosificación o ingesta accidental).
Reacciones
gastrointestinales: En raras ocasiones puede ocurrir ictericia colestásica,
en este caso se deberá descontinuar el uso del medicamento. Las molestias
gastrointestinales son las reacciones adversas más comunes. Se ha informado de
náuseas en menos del 5% de los pacientes, y de diarrea, vómito, anorexia y
hambre en menos del 2%. Otras molestias gastrointestinales se han presentado en
menos del 1% de los pacientes. Parece que existe relación entre los síntomas y
la dosis.
Los
efectos gastrointestinales consecutivos a la administración de metformina son:
sabor metálico, anorexia, distensión y dolor o molestia abdominal, náusea,
vómito y diarrea. Por lo general, estos síntomas son transitorios y están en
relación con la dosis.
A menudo,
el dividir la dosis diaria total del medicamento en 2 tomas resulta un alivio
eficaz de los síntomas de intolerancia gastrointestinal.
Reacciones
dermatológicas: Se ha informado de prurito en menos del 3% de los
pacientes. Otras reacciones cutáneas de origen alérgico como la urticaria y las
erupciones maculopapulares se han informado en 1% o menos de los pacientes.
Estas reacciones dermatológicas pueden ser pasajeras y desaparecer a pesar de
continuar con el tratamiento con OBINESE*. Si la reacción cutánea persiste
deberá descontinuarse el medicamento. Se han informado raramente de reacciones
fototóxicas. Existen además informes de casos de porfiria
cutánea tardía y de fotosensibilidad con el uso de sulfonilureas. También se
ha informado de casos de erupciones cutáneas que progresan a eritema multiforme
y dermatitis exfoliativa.
Reacciones
hematológicas: Se ha informado de casos de leucopenia, agranulocitosis,
trombocitopenia, anemia hemolítica, anemia aplásica y pancitopenia con el uso
de sulfonilureas.
Reacciones metabólicas:
Rara vez se ha informado de porfiria hepática y de reacciones tipo
disulfiram con el uso de clorpropamida. Se ha informado sobre casos de acidosis
láctica asociados con el uso de biguanidas (véase Precauciones generales).
Reacciones endocrinas: En
raras ocasiones clorpropamida ha causado una reacción idéntica al síndrome de
secreción inapropiada de hormona antidiurética (HAD). Las características de
este síndrome se deben a la retención excesiva de agua, e incluyen
hiponatremia, osmolaridad sérica baja y una elevada osmolaridad urinaria. Esta
reacción ha sido reportada con otras sulfonilureas.
INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: La acción
hipoglucemiante de las
sulfonilureas puede potenciarse por ciertos medicamentos que incluyen a los
antiinflamatorios no esteroides y otros medicamentos que se unen firmemente a
las proteínas del plasma. Dentro de este último grupo se encuentran: los
salicilatos, las sulfonamidas, el cloranfenicol, el probenecid, los
cumarínicos, los inhibidores de la monoaminooxidasa y los agentes bloqueadores
beta. Cuando se administren los medicamentos mencionados con anterioridad a un
paciente que esté recibiendo OBINESE*, se deberá poner cuidado especial para
detectar síntomas de hipoglucemia. Cuando se suspenda el tratamiento con
dichos medicamentos en un paciente que reciba OBINESE*, se deberá vigilar de
manera estrecha para detectar cualquier síntoma de descontrol de la enfermedad.
Ciertos medicamentos
tienen tendencia a producir hiperglucemia y pueden ocasionar descontrol de la
diabetes. Estos medicamentos incluyen a las tiazidas y otros diuréticos, los
corticosteroides, las fenotiazinas, las hormonas tiroideas, los estrógenos, los
anticonceptivos orales, la fenitoína, el ácido nicotínico, los
simpaticomiméticos, los bloqueadores de los canales de calcio y la isoniacida.
Cuando se administre alguno de estos medicamentos a un paciente que reciba
OBINESE*, se deberá tener cuidado especial para detectar cualquier
manifestación de descontrol de la diabetes. Por otro lado, si se suspende el
tratamiento con alguno de los medicamentos mencionados en un paciente que
recibe OBINESE*, se deberá vigilar de manera estrecha para detectar cualquier
dato de hipoglucemia.
Se ha informado acerca de
una potencial interacción
medicamentosa que puede llevar a una hipoglucemia severa, entre el miconazol
administrado por vía oral y algunos hipoglucemiantes orales del grupo de las
sulfonilureas. Se desconoce si esta interacción también se presenta con las
formas farmacéuticas de miconazol para aplicación tópica o vaginal.
En algunos pacientes puede
producirse una reacción tipo disulfiram con el consumo de alcohol.
ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: A
la fecha no hay datos disponibles.
PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS,
TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:
Carcinogénesis,
mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad: Se han llevado a cabo
estudios de toxicidad crónica en perros y ratas. Los perros se trataron con
dosis de clorpropamida veinte veces mayores a las empleadas en el humano por
periodos de 6, 13 y
20 meses sin que se hayan detectado anormalidades histológicas o anatomopatológicas.
No se encontraron anormalidades histológicas en los hígados de perros que
fueron tratados con clorpropamida a razón de 100 mg/kg durante 20 meses.
Las
ratas fueron tratadas en forma continua con dosis elevadas de clorpropamida
(hasta 125 mg/kg) durante 6 a 12 meses y mostraron grados variables de
supresión de la espermatogénesis. La intensidad de la supre-
sión de la espermatogénesis parece estar en relación con el grado de retraso
en el crecimiento que se asocia
con la administración crónica y a dosis elevadas de clorpropamida en la rata.
Efectos teratogénicos: En
virtud de información reciente que sugiere que los niveles anormales de glucosa
durante el embarazo se asocian con una mayor frecuencia de defectos
congénitos, muchos especialistas recomiendan el uso de la insulina durante el
embarazo para mantener los niveles de glucemia lo más cercano posible a lo
normal.
DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: Oral.
La dosis
de OBINESE* deberá ajustarse a las necesidades de cada paciente para obtener un
control óptimo de la hiperglucemia y glucosuria.
La
metformina tiene un efecto progresivo y acumulativo y pueden requerirse varias
semanas para obtener su efecto máximo.
La dosis
inicial de OBINESE* es una tableta al día. Esta dosis puede aumentarse
gradualmente si se requiere un mayor efecto, añadiendo al tratamiento una
tableta cada 5 a 7 días, hasta que se alcance el máximo de 4 tabletas por día.
La dosis
promedio de mantenimiento es de 2 a 4 tabletas diarias en dosis divididas.
Algunos pacientes se controlan en forma adecuada con sólo una tableta al día.
MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O
INGESTA ACCIDENTAL:
Signos
y síntomas de sobredosis: La sobredosis de sulfonilureas puede producir
hipoglucemia. En algunos casos la hipoglucemia severa puede causar coma,
convulsiones y otras alteraciones neurológicas.
La
sobredosis de metformina puede provocar una intensificación de los efectos
adversos gastrointestinales y signos de acidosis láctica.
Tratamiento
de la sobredosis: Los síntomas de hipoglucemia sin pérdida de la
conciencia o sin cambios neurológicos deben tratarse en forma intensa con
glucosa por vía oral y con el ajuste del medicamento o del esquema de
alimentos.
Se
deberá continuar la observación estrecha del paciente hasta que el médico esté
seguro de que el enfermo está fuera de peligro.
Las
reacciones de hipoglucemia severa con aparición de un estado de coma,
convulsiones u otros síntomas de deficiencia neurológica ocurren con poca
frecuencia.
La
hipoglucemia severa constituye una urgencia médica que requiere la
hospitalización inmediata. Si se sospecha o se confirma un coma por
hipoglucemia, se deberá administrar al paciente una solución glucosada
concentrada (50%) por vía intravenosa rápida, seguida de una solución glucosada
menos concentrada (al 10%) en infusión continua, a una velocidad necesaria para
mantener la glucemia en niveles superiores a 100 mg/dl.
Los
pacientes que hayan cursado con hipoglucemia deberán ser vigilados de manera
estrecha por un mínimo de 24 a 48 horas debido a que puede aparecer una
hipoglucemia después de una aparente recuperación clínica.
Se
recomienda una terapia de apoyo intensiva para el tratamiento de la acidosis
láctica que generalmente requiere de una hospitalización inmediata.
PRESENTACIONES: Caja con 30 y 60 tabletas.
RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese
a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.
LEYENDAS DE PROTECCIÓN:
Literatura exclusiva para médicos. Su venta requiere
receta médica. No debe nunca sobrepasar la dosis de
4 tabletas diarias. No se deje al alcance de los niños.
Instrucciones: Este producto no es un sustituto de la insulina. No está
indicado su uso en el tratamiento de la diabetes juvenil o de la diabetes
estable del adulto complicada por cetosis, acidosis o coma diabético.
Si aparecen manifestaciones de intolerancia gástrica
(náuseas, vómitos), consulte a su médico.
PFIZER, S. A. de C. V.
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