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Pfizer, s.a. de c.v.

Paseo de los Tamarindos Núm. 40  
Bosques de las Lomas
05120 Cuajimalpa 
México, D. F.
Tel.: 5081-8500


 

INFORMACIÓN NUEVA

Idamycin®              

Cápsulas

(Idarubicina)                                                          

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada CAPSULA contiene:

 

Clorhidrato de idarubicina

5 mg

Excipiente, c.b.p. 1 cápsula.

 

Cada CAPSULA contiene:

 

Clorhidrato de idarubicina

10 mg

Excipiente, c.b.p. 1 cápsula.

 

Cada CAPSULA contiene:

 

Clorhidrato de idarubicina

25 mg

Excipiente, c.b.p. 1 cápsula.

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS: Para la inducción de remisión en pacientes con leucemia aguda no linfocítica sin tratamiento previo, recurrente o refractaria (LANL).

El tratamiento de cáncer de mama avanzado después de la falla de la quimioterapia de primera línea que no incluya las antraciclinas.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: La idarubicina es un agente antimitótico y citotóxico el cual se intercala con el ADN e interactúa con la topoisome-
rasa II y tiene un efecto inhibidor en la síntesis de ácidos nucleicos.

El compuesto tiene una alta lipofilia, la cual resulta en un incremento del índice de captación celular comparado con la doxorubicina y la daunorubicina.

La idarubicina ha mostrado tener mayor potencia que la daunorubicina y ser un agente eficaz en la leucemia muri­na y linfomas tanto por vía intravenosa como por vía oral. Estudios in vitro en células murinas y humanas, resistentes a las antraciclinas, han mostrado un bajo grado de resistencia cruzada para la idarubicina comparada con la doxorubicina y la daunorubicina.

Estudios de cardiotoxicidad en animales han indicado que la idarubicina posee un mejor índice terapéutico que sus predecesores antraciclínicos.

El principal metabolito, idarubicinol, ha mostrado in vitro e in vivo actividad antitumoral en modelos experimentales. En la rata, idarubicinol administrado a la misma dosis que la droga original, resulta menos cardiotóxico que la idarubicina.

Propiedades farmacocinéticas: Después de la administración oral en pacientes con función renal y hepática normales, la idarubicina es rápidamente absorbida, alcanzando la concentración máxima de 2 a 4 horas y es eliminada del sistema circulatorio con un t½ entre 10 a 35 horas, siendo metabolizada en metabolito activo, idaru­bicinol, el cual es eliminado más lentamente del plasma con un t½ cuyo rango es de 33 a 60 horas. El fármaco es eliminado principalmente por vía biliar en forma de idarubicinol, por vía urinaria se elimina de 1 a 2% de la dosis sin cambio alguno del fármaco y poco más de 4.6% como idarubicinol.

Valores promedio de biodisponibi­lidad absoluta han sido observados en el rango de 18 a 39% (valores individua-
les observados están entre el rango de 3 al 77%), mientras que los valores promedio calculados del metabolito activo idarubicinol, son más altos (29-58%).

Estudios sobre las concentraciones celulares del fármaco en pacientes con leucemia han mostrado que la captación es rápida y casi paralela a la presencia de los niveles plasmáticos del fármaco. Las concentraciones de idarubicina e idarubicinol en células nucleadas de la sangre y de la médula ósea son 200 veces más que las concentraciones alcanzadas a nivel plasmático. La eliminación de idarubicina e idarubicinol en plasma y en las células fueron compa­rables.

CONTRAINDICACIONES: No se debe iniciar la terapia con idarubicina en pacientes con daño renal y hepático severo o en pacientes con infecciones no controladas.

PRECAUCIONES GENERALES: Este medicamento deberá ser administrado por médicos especialistas en oncolo­gía y con experiencia en quimioterapia antineoplásica. Es necesario un seguimiento cercano respecto a la ­toxicidad.

La idarubicina es un supresor de la médula ósea potente. Se puede presentar una mielosupresión severa en todos los pacientes que estén recibiendo la dosis terapéutica de este medicamento.

Se han reportado muertes debido a infección y/o sangrado durando el periodo de mielosupresión severa.

Un riesgo conocido del tratamiento con antraciclinas es la cardiotoxicidad. Dicha toxicidad, manifestada por una insuficiencia cardiaca congestiva potencialmente fatal, arritmias agudas que ponen en riesgo la vida u otras cardio­mio­patías se puede presentar durante la terapia o varias semanas después de concluir la terapia. Aunque todavía no se puede definir un límite de dosis acumulada, los datos disponibles de los pacientes tratados con idarubicina oral indican que las dosis totales acumuladas de por lo menos 400 mg/m2 tienen una baja probabilidad
de ­cardiotoxicidad.

La terapia previa con antraciclinas en dosis elevadas acumu­ladas u otros agentes potencialmente cardio­tóxicos y radiación concomitante o previa sobre el área mediastinal pericardial son cofactores para incrementar el riesgo de toxicidad cardiaca inducida por idarubicina. El
riesgo de toxicidad cardiaca también puede ser alto en pacientes con alguna enfermedad cardiaca preexistente (incluyendo pericarditis leucémica y/o miocarditis) o con situaciones clínicas particulares (por ejemplo, anemia, infecciones severas).

Ocasionalmente, se han observado episodios de reacciones gastrointestinales serias (como perforación o sangrado) en pacientes que reciben idarubicina oral que tenían leucemia aguda o historial de otras patologías o que hayan recibido medicamentos que se sepa provoquen complicaciones G.I. Se debe considerar la posibilidad de una perforación G.I. en pacientes que presenten dolor abdominal severo y se deben tomar las acciones adecuadas para el diagnóstico y el ­manejo.

Se puede inducir la hiperuricemia secundaria a un lisado rápido de células leucémicas.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: No existe información sobre como la idarubicina puede afectar de manera adversa la fertilidad humana o producir teratogenicidad. Sin embargo, en ratas (pero no en conejos) se observó un efecto teratóge-
no y embriotóxico. A las mujeres con posibilidad de embarazarse se les debe advertir evitarlo. Si la idarubicina se debe utilizar durante el embarazo, o si la paciente se embaraza durante la terapia, se le debe advertir a la paciente del posible daño hacia el feto.

Se les debe advertir a las madres que no alimenten a sus niños con leche materna mientras estén en quimioterapia con este medicamento.

Debido al riesgo mutagénico de la idarubicina, el medicamento puede inducir el daño microsomal en los espermatozoides humanos; por lo que los pacientes hombres que estén en tratamiento con idarubicina deben seguir prácticas anticonceptivas.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Toxicidad de la médula espinal/hematológica: La mielosupresión es la toxicidad principal asociada con la terapia con idarubicina. En casos de leucemia, este efecto requiere erradicar el clon leucémico. La leucopenia y la neutropenia (granulocitopenia) generalmente son severas; también se puede presentar la trombocitopenia y anemia. La cuenta de leucocitos y plaquetas menor se obtiene generalmente de 10 a 14 días después de la administración; sin embargo, la cuenta de células generalmente regresa a sus niveles normales durante la tercer semana. Las consecuencias clínicas de la toxicidad de la médula espinal/hematológica pueden ser fiebre, infecciones, sepsia/septicemia, choque séptico, hemorragia, hipoxia de tejidos, muerte. Se debe administrar antibiótico intravenoso en el caso de neutropenia febril.

Toxicidad cardiaca: La toxicidad cardiaca inducida por las antraciclinas se puede manifestar por reacciones tempranas (o agudas) o retardadas (retrasadas). La toxi­cidad cardiaca temprana de la idarubicina consiste principalmente en taquicardia del sinus y/o anormalidades del ECG, por ejemplo, cambios en la onda ST-T no específica, pero también se han reportado otras taquiarritmias. A excepción de la arritmia cardiaca maligna, estos efectos generalmente no son un pronóstico de un desarrollo subsiguiente de cardiotoxicidad retardada, son rara vez de importancia clínica y en general no se consideran como indicador para la suspensión del tratamiento con idarubi­cina. La toxicidad cardiaca retardada se representa por una cardiomiopatía característica que clínicamente se manifiesta por los síntomas/signos de una disfunción
ventricular/CHF (como disnea, edema pulmonar, edema dependiente [por ejemplo, el tobillo], megalohepatía, asci­tis, derrame pleural, ritmo galópico). Cualquier factor de riesgo adicional para la toxicidad cardiaca (por ejemplo, enfermedades cardiovasculares activas o inactivas, radioterapia mediastínica previa, uso previo o concomitante de otros medicamentos cardio­tóxicos) pueden precipitar la toxicidad cardiaca inducida por la idarubicina. La
cardiotoxicidad retardada se desarrolla principalmente durante el curso de la terapia y hasta dos o tres meses después de ella, pero se pueden presentar reacciones re-
tar­dadas (de varios meses hasta años después de haber terminado el tratamiento). La insuficiencia cardiaca seria se puede prevenir a través de una verificación regular en el transcurso del tratamiento. También se han reportado efectos subagudos como la pericarditis/miocarditis.

Toxicidad gastrointestinal: Se puede presentar mucositis (principalmente estomatitis, menos frecuente la esofagitis) en pacientes que estén recibiendo terapia con idarubicina Las manifestaciones clínicas de la mucositis incluyen dolor o sensación de ardor, eritema, erosión/ulceraciones, sangrado o infecciones. La estomatitis generalmente se presenta en una etapa temprana después de la administración del medicamento, y en caso de ser severa, puede continuar por algunos días hasta la ulceración de la mucosa; sin embargo, la mayoría de los pacientes se recuperan de esta reacción adversa hacia la tercer semana de la terapia. También se puede presentar náusea, vómito y ocasionalmente, diarrea y dolor abdominal. El vómito y la diarrea severa pueden provocar la deshidratación. Las náuseas y el vómito se pueden prevenir o aliviar con la administración de una terapia antiemética adecuada. Se ha reportado enterocolitis severa (enterocolitis neutropénica) con perforación, la ulceración y/o sangrado G.I., el riesgo de perforación se puede incrementar con una intervención instru­mental.

Otras reacciones adversas: Frecuentemente se presenta la alopecia, incluyendo la interrupción del crecimiento de la barba. Esta reacción secundaria es generalmente reversible, con el crecimiento nuevo de todo el cabello de dos a tres meses de terminar la terapia. Se ha observado el incremento de las enzimas hepáticas y la bilirrubina en aproximadamente del 20-30% de los casos. Otras reacciones adversas incluyen la hiperuricemia que se puede presentar como consecuencia de un catabolismo de la purina extenso que acompaña a la rápida destrucción celular inducida por el medicamento (síndrome de lisado de tumor); se puede ayudar a prevenir o minimizar las reacciones adversas de la hiperuricemia con la hidratación, la alcalinización urinaria y la administración de alopurinol. También se puede presentar la ruborización, el exantema de la piel y la hipersensibilidad a la piel irradiada (reacción de recaída de ­radiación).

La idarubicina puede dar un color rojizo a la orina por 1 ó 2 días después de la administración y se les debe indicar a los pacientes que esto no es una causa de preocupación.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: La idarubicina es un mielosupresor potente y se puede esperar en los regímenes de quimioterapia de combinación que contenga otros agentes con acción similar que tenga un efecto mielosupresor aditivo. El efecto mielosupresor aditivo también se puede esperar con la radioterapia dada concomitantemente o durante las 2-3 semanas previas al tratamiento con idarubicina.

Parece ser que la comida no reduce la absorción de la idarubicina por lo que se puede administrar la idarubicina oral con una comida ligera.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se requiere de un seguimiento hematológico cuidadoso debido a la mielosupresión severa inducida por este agente. Se deben tomar las medidas necesarias para prevenir cualquier infección sistémica antes de iniciar la terapia. La idarubicina no se debe administrar en pacientes con supresión de la médula ósea inducida por alguna terapia previa con medicamentos
o con radioterapia a menos que el beneficio sobrepase
el riesgo. Se debe tener disponibilidad de contar con un laboratorio y los recursos de soporte adecuados para
monitorear la tolerancia del medicamento y proteger y mantener un paciente que comprenda la toxicidad del medicamento. Debe ser posible tratar rápida y efectivamente alguna hemorragia que se presente y/o una infección ­severa.

Se debe evaluar la función cardiaca antes de iniciar el tratamiento con idarubicina y se debe estar dando un seguimiento a lo largo de la terapia para minimizar el riesgo de la presencia de algún deterioro cardiaco severo. Aunque la herramienta de diagnóstico más conocida es la biopsia endomiocardial para detectar la cardiomiopatía inducida por antraciclinas, este agresivo examen tal
vez no pueda realizarse fácilmente de manera rutinaria. La evaluación rutinaria de la función cardiaca durante
el tratamiento con idarubicina puede incluir el electrocardiograma (ECG) y la evaluación de la fracción ven-
tricular izquierda expulsada (FVIE). Generalmente los cambios en el ECG son indicativos de una toxicidad transitoria, pero una reducción del voltaje QRS, o una prolongación más allá de los límites normales del intervalo sistólico puede ser indicativo –así como lo es la disminución del FVIE– de una cardiomiopatía inducida por las antraciclinas. En pacientes con enfermedades cardiacas preexistentes o con alguna condición clínica particular (por ejemplo, anemia, infecciones severas), el seguimiento de la función cardiaca es particularmente estricto, y se debe evaluar cuidadosamente el riesgo-beneficio de continuar con el tratamiento con idarubicina bajo condiciones de deterioro de la función cardiaca.

En el caso de pacientes con daño G.I. activo con un riesgo incrementado de sangrado y/o perforación, el médico debe evaluar el beneficio de la terapia oral con idarubicina respecto al riesgo.

Dado que el deterioro en la función hepática y/o renal puede afectar la disposición de la idarubicina, se debe evaluar la función hepática y renal con las pruebas de laboratorio clínicas de rutina (utilizando como indicadores la bilirrubina sérica y la creatinina sérica) antes de,
y durante el tratamiento. En gran número de estudios clínicos fase III, el tratamiento no se administró si los niveles de bilirrubina y/o creatinina sérica excedían 2.0 mg/%. En algunos estudios en cáncer de mama, la dosis de idarubicina se redujo en un 50% si la bilirrubina alcanzaba de 2 a 3 mg/% durante el tratamiento o se retiraba la dosis si el nivel de bilirrubina era mayor a 3 mg/%. Con otras antraciclinas, generalmente se emplea una reducción de la dosis en un 50% si los niveles de bilirrubina varían de 1.2 -3.0 mg/%.

Se deben monitorear los niveles de ácido úrico sanguíneo y se debe iniciar la terapia correspondiente si se desarrolla hiperuricemia.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERA­TOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD: No existe informa­ción sobre como la idarubicina puede afectar de manera adversa la fertilidad humana o producir teratoge­nicidad. Sin embargo, en ratas (pero no en conejos) se observó un efecto teratógeno y embriotóxico. Deberá advertirse a las mujeres sobre este riesgo y evitar el embarazo.

Si IDAMYCIN fuera usado durante el embarazo o si la paciente se embarazara durante el tratamiento, debe ser informada del riesgo potencial para el feto.

La idarubicina al igual que otras antraciclinas, puede ser considerada, teratogénica y potencialmente carcino­génica incluso administrada por vía oral.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: La dosificación se calcula normalmente con base en el área de superficie corporal (mg/m2).

La idarubicina se puede emplear en regímenes de combinación con otros agentes ­antitumorales.

En adultos con leucemia aguda no linfocítica, el programa de dosificación recomendada es de 30 mg/m2 administrada de manera oral diaria por 3 días como agente simple, o entre 15 y 30 mg/m2 de manera oral por 3 días en combinación con otros agentes antileucémicos. Sin embargo, cuando se usa en combinación, los esquemas de dosificación deben tomar en cuenta el estado hematológico del paciente y las dosis de los otros medicamentos citotóxicos utilizados.

En el caso de cáncer de mama avanzado, el esquema de dosificación recomendado como agente solo es de 45 mg/m2 administrados oralmente en una sola ocasión o dividida hasta en 3 días consecutivos (15 mg/m2/día), a ser repetida cada 3 ó 4 semanas basándose en la recuperación hematoló­gi­ca.

Se puede administrar una dosis de 35 mg/m2 oralmente como una sola dosis administrada cuando se da en combinación con otros agentes quimioterapéuticos para el cáncer. Sin embargo, cuando se usa en combinación, los esquemas de dosificación deben tomar en cuenta el estado hematológico del paciente y las dosificaciones de los otros medicamentos citotóxicos.

Las cápsulas se deben tragar completas con algo de agua y no se deben chupar, morder o masticar.

Las cápsulas de idarubicina también se pueden tomar con algún alimento ligero.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBRE­DOSIFICACIÓN E INGESTA ACCIDENTAL: Aunque la presentación de una sola dosis está diseñada para minimizar el riesgo de sobredosificación y no se tienen datos respecto a la sobredosificación, en caso de que se presente, se debe realizar un lavado gástrico tan pronto como sea posible. Se debe observar al paciente respecto al posible sangrado gastrointestinal y el daño severo de la mucosa.

Es de esperarse que altas dosis de idarubicina causen una toxicidad miocardial en 24 horas y la mielosupresión severa en una o dos semanas. El tratamiento debe ser para ayudar al paciente durante este periodo y debe utilizar tales medidas como la transfusión sanguínea y la asistencia para la aplicación de barreras inversas. Se ha observado insuficiencia cardiaca retardada con el uso de las antraciclinas hasta varios meses después de la sobredosificación. Se debe tener en observación cuidadosa a los pacientes y en caso de presentarse señales de insuficiencia cardiaca, esto se deberá tratar de acuerdo con las guías establecidas.

PRESENTACIONES:

Frasco con 1 cápsula de 5 mg.

Frasco con 1 cápsula de 10 mg.

Frasco con 1 cápsula de 25 mg.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese en lugar fresco y seco.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Su venta requiere receta médica. No se deje al alcance
de los niños. Este medicamento deberá ser prescrito
y administrado bajo la supervisión de médicos especialistas en oncología y con experiencia en
quimioterapia antineoplásica.

Hecho por:

Pharmacia, S. p. A., Italia

Acondicionado y distribuido en México por:

PHARMACIA & UPJOHN, S. A. de C. V.

Reg. Núm. 195M94, S. S. A.

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