Idamycin®
Cápsulas
(Idarubicina)
FORMA FARMACÉUTICA Y
FORMULACIÓN:
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Cada CAPSULA contiene:
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Clorhidrato de idarubicina
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5 mg
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Excipiente, c.b.p. 1 cápsula.
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Cada CAPSULA contiene:
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Clorhidrato de idarubicina
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10
mg
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Excipiente, c.b.p. 1 cápsula.
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Cada CAPSULA contiene:
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Clorhidrato de idarubicina
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25
mg
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Excipiente, c.b.p. 1 cápsula.
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INDICACIONES
TERAPÉUTICAS: Para la inducción de remisión en pacientes con
leucemia aguda no linfocítica sin tratamiento previo, recurrente o refractaria
(LANL).
El tratamiento de cáncer de mama
avanzado después de la falla de la quimioterapia de primera línea que no
incluya las antraciclinas.
FARMACOCINÉTICA
Y FARMACODINAMIA: La idarubicina es un agente antimitótico y
citotóxico el cual se intercala con el ADN e interactúa con la topoisome-
rasa II y tiene un efecto inhibidor en la síntesis de ácidos nucleicos.
El compuesto tiene una alta
lipofilia, la cual resulta en un incremento del índice de captación celular
comparado con la doxorubicina y la daunorubicina.
La idarubicina ha mostrado tener
mayor potencia que la daunorubicina y ser un agente eficaz en la leucemia murina
y linfomas tanto por vía intravenosa como por vía oral. Estudios in vitro en
células murinas y humanas, resistentes a las antraciclinas, han mostrado un
bajo grado de resistencia cruzada para la idarubicina comparada con la
doxorubicina y la daunorubicina.
Estudios de cardiotoxicidad en
animales han indicado que la idarubicina posee un mejor índice terapéutico que
sus predecesores antraciclínicos.
El principal metabolito,
idarubicinol, ha mostrado in vitro e in vivo actividad
antitumoral en modelos experimentales. En la rata, idarubicinol administrado a
la misma dosis que la droga original, resulta menos cardiotóxico que la
idarubicina.
Propiedades farmacocinéticas: Después
de la administración oral en pacientes con función renal y hepática normales,
la idarubicina es rápidamente absorbida, alcanzando la concentración máxima de
2 a 4 horas y es eliminada del sistema circulatorio con un t½ entre 10 a 35
horas, siendo metabolizada en metabolito activo, idarubicinol, el cual es
eliminado más lentamente del plasma con un t½ cuyo rango es de 33 a 60 horas.
El fármaco es eliminado principalmente por vía biliar en forma de idarubicinol,
por vía urinaria se elimina de 1 a 2% de la dosis sin cambio alguno del fármaco
y poco más de 4.6% como idarubicinol.
Valores promedio de biodisponibilidad
absoluta han sido observados en el rango de 18 a 39% (valores individua-
les observados están entre el rango de 3 al 77%), mientras que los valores
promedio calculados del metabolito activo idarubicinol, son más altos (29-58%).
Estudios sobre las concentraciones
celulares del fármaco en pacientes con leucemia han mostrado que la captación
es rápida y casi paralela a la presencia de los niveles plasmáticos del
fármaco. Las concentraciones de idarubicina e idarubicinol en células nucleadas
de la sangre y de la médula ósea son 200 veces más que las concentraciones
alcanzadas a nivel plasmático. La eliminación de idarubicina e idarubicinol en
plasma y en las células fueron comparables.
CONTRAINDICACIONES:
No se debe iniciar la terapia con idarubicina en pacientes con daño renal y
hepático severo o en pacientes con infecciones no controladas.
PRECAUCIONES
GENERALES: Este medicamento deberá ser administrado por médicos
especialistas en oncología y con experiencia en quimioterapia antineoplásica.
Es necesario un seguimiento cercano respecto a la toxicidad.
La idarubicina es un supresor de
la médula ósea potente. Se puede presentar una mielosupresión severa en todos
los pacientes que estén recibiendo la dosis terapéutica de este medicamento.
Se han reportado muertes debido a
infección y/o sangrado durando el periodo de mielosupresión severa.
Un riesgo conocido del
tratamiento con antraciclinas es la cardiotoxicidad. Dicha toxicidad,
manifestada por una insuficiencia cardiaca congestiva potencialmente fatal,
arritmias agudas que ponen en riesgo la vida u otras cardiomiopatías se puede
presentar durante la terapia o varias semanas después de concluir la terapia.
Aunque todavía no se puede definir un límite de dosis acumulada, los datos
disponibles de los pacientes tratados con idarubicina oral indican que las
dosis totales acumuladas de por lo menos 400 mg/m2 tienen una baja probabilidad
de cardiotoxicidad.
La terapia previa con antraciclinas
en dosis elevadas acumuladas u otros agentes potencialmente cardiotóxicos y
radiación concomitante o previa sobre el área mediastinal pericardial son
cofactores para incrementar el riesgo de toxicidad cardiaca inducida por
idarubicina. El
riesgo de toxicidad cardiaca también puede ser alto en pacientes con alguna
enfermedad cardiaca preexistente (incluyendo pericarditis leucémica y/o
miocarditis) o con situaciones clínicas particulares (por ejemplo, anemia,
infecciones severas).
Ocasionalmente, se han observado
episodios de reacciones gastrointestinales serias (como perforación o sangrado)
en pacientes que reciben idarubicina oral que tenían leucemia aguda o historial
de otras patologías o que hayan recibido medicamentos que se sepa provoquen
complicaciones G.I. Se debe considerar la posibilidad de una perforación G.I.
en pacientes que presenten dolor abdominal severo y se deben tomar las acciones
adecuadas para el diagnóstico y el manejo.
Se puede inducir la hiperuricemia
secundaria a un lisado rápido de células leucémicas.
RESTRICCIONES
DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA: No existe información
sobre como la idarubicina puede afectar de manera adversa la fertilidad humana
o producir teratogenicidad. Sin embargo, en ratas (pero no en conejos) se
observó un efecto teratóge-
no y embriotóxico. A las mujeres con posibilidad de embarazarse se les debe
advertir evitarlo. Si la idarubicina se debe utilizar durante el embarazo, o si
la paciente se embaraza durante la terapia, se le debe advertir a la paciente
del posible daño hacia el feto.
Se les
debe advertir a las madres que no alimenten a sus niños con leche materna
mientras estén en quimioterapia con este medicamento.
Debido al
riesgo mutagénico de la idarubicina, el medicamento puede inducir el daño
microsomal en los espermatozoides humanos; por lo que los pacientes hombres que
estén en tratamiento con idarubicina deben seguir prácticas anticonceptivas.
REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:
Toxicidad
de la médula espinal/hematológica: La mielosupresión es la toxicidad
principal asociada con la terapia con idarubicina. En casos de leucemia, este
efecto requiere erradicar el clon leucémico. La leucopenia y la neutropenia
(granulocitopenia) generalmente son severas; también se puede presentar la
trombocitopenia y anemia. La cuenta de leucocitos y plaquetas menor se obtiene
generalmente de 10 a 14 días después de la administración; sin embargo, la
cuenta de células generalmente regresa a sus niveles normales durante la tercer
semana. Las consecuencias clínicas de la toxicidad de la médula
espinal/hematológica pueden ser fiebre, infecciones, sepsia/septicemia, choque séptico,
hemorragia, hipoxia de tejidos, muerte. Se debe administrar antibiótico
intravenoso en el caso de neutropenia febril.
Toxicidad
cardiaca: La toxicidad cardiaca inducida por las antraciclinas se puede
manifestar por reacciones tempranas (o agudas) o retardadas (retrasadas). La
toxicidad cardiaca temprana de la idarubicina consiste principalmente en
taquicardia del sinus y/o anormalidades del ECG, por ejemplo, cambios en la
onda ST-T no específica, pero también se han reportado otras taquiarritmias. A
excepción de la arritmia cardiaca maligna, estos efectos generalmente no son un
pronóstico de un desarrollo subsiguiente de cardiotoxicidad retardada, son rara
vez de importancia clínica y en general no se consideran como indicador para la
suspensión del tratamiento con idarubicina. La toxicidad cardiaca retardada se
representa por una cardiomiopatía característica que clínicamente se manifiesta
por los síntomas/signos de una disfunción
ventricular/CHF (como disnea, edema pulmonar, edema dependiente [por ejemplo,
el tobillo], megalohepatía, ascitis, derrame pleural, ritmo galópico).
Cualquier factor de riesgo adicional para la toxicidad cardiaca (por ejemplo,
enfermedades cardiovasculares activas o inactivas, radioterapia mediastínica
previa, uso previo o concomitante de otros medicamentos cardiotóxicos) pueden
precipitar la toxicidad cardiaca inducida por la idarubicina. La
cardiotoxicidad retardada se desarrolla principalmente durante el curso de la
terapia y hasta dos o tres meses después de ella, pero se pueden presentar
reacciones re-
tardadas (de varios meses hasta años después de haber terminado el
tratamiento). La insuficiencia cardiaca seria se puede prevenir a través de una
verificación regular en el transcurso del tratamiento. También se han reportado
efectos subagudos como la pericarditis/miocarditis.
Toxicidad gastrointestinal:
Se puede presentar mucositis (principalmente estomatitis, menos frecuente la
esofagitis) en pacientes que estén recibiendo terapia con idarubicina Las
manifestaciones clínicas de la mucositis incluyen dolor o sensación de ardor,
eritema, erosión/ulceraciones, sangrado o infecciones. La estomatitis
generalmente se presenta en una etapa temprana después de la administración del
medicamento, y en caso de ser severa, puede continuar por algunos días hasta la
ulceración de la mucosa; sin embargo, la mayoría de los pacientes se recuperan
de esta reacción adversa hacia la tercer semana de la terapia. También se puede
presentar náusea, vómito y ocasionalmente, diarrea y dolor abdominal. El vómito
y la diarrea severa pueden provocar la deshidratación. Las náuseas y el vómito
se pueden prevenir o aliviar con la administración de una terapia antiemética
adecuada. Se ha reportado enterocolitis severa (enterocolitis neutropénica) con
perforación, la ulceración y/o sangrado G.I., el riesgo de perforación se puede
incrementar con una intervención instrumental.
Otras reacciones adversas: Frecuentemente
se presenta la alopecia, incluyendo la interrupción del crecimiento de la
barba. Esta reacción secundaria es generalmente reversible, con el crecimiento
nuevo de todo el cabello de dos a tres meses de terminar la terapia. Se ha
observado el incremento de las enzimas hepáticas y la bilirrubina en
aproximadamente del 20-30% de los casos. Otras reacciones adversas incluyen la
hiperuricemia que se puede presentar como consecuencia de un catabolismo de la
purina extenso que acompaña a la rápida destrucción celular inducida por el
medicamento (síndrome de lisado de tumor); se puede ayudar a prevenir o
minimizar las reacciones adversas de la hiperuricemia con la hidratación, la
alcalinización urinaria y la administración de alopurinol. También se puede
presentar la ruborización, el exantema de la piel y la hipersensibilidad a la
piel irradiada (reacción de recaída de radiación).
La idarubicina puede dar un color
rojizo a la orina por 1 ó 2 días después de la administración y se les debe
indicar a los pacientes que esto no es una causa de preocupación.
INTERACCIONES
MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO: La idarubicina es un mielosupresor
potente y se puede esperar en los regímenes de quimioterapia de combinación que
contenga otros agentes con acción similar que tenga un efecto mielosupresor
aditivo. El efecto mielosupresor aditivo también se puede esperar con la
radioterapia dada concomitantemente o durante las 2-3 semanas previas al
tratamiento con idarubicina.
Parece
ser que la comida no reduce la absorción de la idarubicina por lo que se puede
administrar la idarubicina oral con una comida ligera.
ALTERACIONES
EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO: Se requiere de un
seguimiento hematológico cuidadoso debido a la mielosupresión severa inducida
por este agente. Se deben tomar las medidas necesarias para prevenir cualquier
infección sistémica antes de iniciar la terapia. La idarubicina no se debe
administrar en pacientes con supresión de la médula ósea inducida por alguna
terapia previa con medicamentos
o con radioterapia a menos que el beneficio sobrepase
el riesgo. Se debe tener disponibilidad de contar con un laboratorio y los
recursos de soporte adecuados para
monitorear la tolerancia del medicamento y proteger y mantener un paciente que
comprenda la toxicidad del medicamento. Debe ser posible tratar rápida y
efectivamente alguna hemorragia que se presente y/o una infección severa.
Se debe evaluar la función
cardiaca antes de iniciar el tratamiento con idarubicina y se debe estar dando
un seguimiento a lo largo de la terapia para minimizar el riesgo de la
presencia de algún deterioro cardiaco severo. Aunque la herramienta de
diagnóstico más conocida es la biopsia endomiocardial para detectar la
cardiomiopatía inducida por antraciclinas, este agresivo examen tal
vez no pueda realizarse fácilmente de manera rutinaria. La evaluación rutinaria
de la función cardiaca durante
el tratamiento con idarubicina puede incluir el electrocardiograma (ECG) y la
evaluación de la fracción ven-
tricular izquierda expulsada (FVIE). Generalmente los cambios en el ECG son
indicativos de una toxicidad transitoria, pero una reducción del voltaje QRS, o
una prolongación más allá de los límites normales del intervalo sistólico puede
ser indicativo –así como lo es la disminución del FVIE– de una cardiomiopatía
inducida por las antraciclinas. En pacientes con enfermedades cardiacas
preexistentes o con alguna condición clínica particular (por ejemplo, anemia,
infecciones severas), el seguimiento de la función cardiaca es particularmente
estricto, y se debe evaluar cuidadosamente el riesgo-beneficio de continuar con
el tratamiento con idarubicina bajo condiciones de deterioro de la función
cardiaca.
En el caso de pacientes con daño
G.I. activo con un riesgo incrementado de sangrado y/o perforación, el médico
debe evaluar el beneficio de la terapia oral con idarubicina respecto al riesgo.
Dado que el deterioro en la
función hepática y/o renal puede afectar la disposición de la idarubicina, se
debe evaluar la función hepática y renal con las pruebas de laboratorio
clínicas de rutina (utilizando como indicadores la bilirrubina sérica y la
creatinina sérica) antes de,
y durante el tratamiento. En gran número de estudios clínicos fase III, el
tratamiento no se administró si los niveles de bilirrubina y/o creatinina
sérica excedían 2.0 mg/%. En algunos estudios en cáncer de mama, la dosis de
idarubicina se redujo en un 50% si la bilirrubina alcanzaba de 2 a 3 mg/%
durante el tratamiento o se retiraba la dosis si el nivel de bilirrubina era
mayor a 3 mg/%. Con otras antraciclinas, generalmente se emplea una reducción
de la dosis en un 50% si los niveles de bilirrubina varían de 1.2 -3.0 mg/%.
Se deben monitorear los niveles de
ácido úrico sanguíneo y se debe iniciar la terapia correspondiente si se
desarrolla hiperuricemia.
PRECAUCIONES
EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE
LA FERTILIDAD: No existe información sobre como la idarubicina
puede afectar de manera adversa la fertilidad humana o producir teratogenicidad.
Sin embargo, en ratas (pero no en conejos) se observó un efecto teratógeno y
embriotóxico. Deberá advertirse a las mujeres sobre este riesgo y evitar el
embarazo.
Si IDAMYCIN fuera usado durante el
embarazo o si la paciente se embarazara durante el tratamiento, debe ser
informada del riesgo potencial para el feto.
La idarubicina al igual que otras
antraciclinas, puede ser considerada, teratogénica y potencialmente carcinogénica
incluso administrada por vía oral.
DOSIS
Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN: La dosificación se calcula normalmente con
base en el área de superficie corporal (mg/m2).
La idarubicina se puede emplear en
regímenes de combinación con otros agentes antitumorales.
En
adultos con leucemia aguda no linfocítica, el programa de dosificación
recomendada es de 30 mg/m2
administrada de manera oral diaria por 3 días como agente simple, o entre 15 y
30 mg/m2 de manera oral por 3
días en combinación con otros agentes antileucémicos. Sin embargo, cuando se
usa en combinación, los esquemas de dosificación deben tomar en cuenta el
estado hematológico del paciente y las dosis de los otros medicamentos
citotóxicos utilizados.
En el caso de cáncer de mama avanzado, el esquema de
dosificación recomendado como agente solo es de 45 mg/m2 administrados oralmente en una sola
ocasión o dividida hasta en 3 días consecutivos (15 mg/m2/día), a ser repetida cada 3 ó 4 semanas
basándose en la recuperación hematológica.
Se puede administrar una dosis de
35 mg/m2 oralmente como una
sola dosis administrada cuando se da en combinación con otros agentes
quimioterapéuticos para el cáncer. Sin embargo, cuando se usa en combinación,
los esquemas de dosificación deben tomar en cuenta el estado hematológico del
paciente y las dosificaciones de los otros medicamentos citotóxicos.
Las cápsulas se deben tragar
completas con algo de agua y no se deben chupar, morder o masticar.
Las cápsulas de idarubicina
también se pueden tomar con algún alimento ligero.
MANIFESTACIONES
Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN E INGESTA ACCIDENTAL: Aunque la
presentación de una sola dosis está diseñada para minimizar el riesgo de
sobredosificación y no se tienen datos respecto a la sobredosificación, en caso
de que se presente, se debe realizar un lavado gástrico tan pronto como sea
posible. Se debe observar al paciente respecto al posible sangrado
gastrointestinal y el daño severo de la mucosa.
Es de esperarse que altas dosis de
idarubicina causen una toxicidad miocardial en 24 horas y la mielosupresión
severa en una o dos semanas. El tratamiento debe ser para ayudar al paciente
durante este periodo y debe utilizar tales medidas como la transfusión
sanguínea y la asistencia para la aplicación de barreras inversas. Se ha
observado insuficiencia cardiaca retardada con el uso de las antraciclinas
hasta varios meses después de la sobredosificación. Se debe tener en observación
cuidadosa a los pacientes y en caso de presentarse señales de insuficiencia
cardiaca, esto se deberá tratar de acuerdo con las guías establecidas.
PRESENTACIONES:
Frasco con 1 cápsula de 5
mg.
Frasco con 1 cápsula de 10
mg.
Frasco con 1 cápsula de 25
mg.
RECOMENDACIONES
SOBRE ALMACENAMIENTO: Consérvese en lugar fresco y seco.
LEYENDAS
DE PROTECCIÓN:
Su venta requiere
receta médica. No se deje al alcance
de los niños. Este medicamento deberá ser prescrito
y administrado bajo la supervisión de médicos especialistas en oncología y con
experiencia en
quimioterapia antineoplásica.
Hecho por:
Pharmacia, S. p. A., Italia
Acondicionado y distribuido en México por:
PHARMACIA & UPJOHN, S. A. de C.
V.
Reg. Núm.
195M94, S. S. A.
DEAR-302753/99
Ctro. de at'n. Pfizer 01800-PFIZER-0 (01800-734937-0)